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“Álbum”: la historia visual de la Casa-Museo Federico García Lorca

La Huerta de San Vicente inaugura una exposición de fotografías realizadas entre 1926 y 2014


La Huerta de San Vicente, Casa-Museo Federico García Lorca en Granada, acaba de inaugurar la exposición "Álbum" que, comisariada por Jesús Ortega, reúne un conjunto de 350 imágenes fotográficas, la mitad de ellas inéditas, realizadas entre 1926 y 2014. Gran parte de las imágenes de la primera época fueron tomadas por Francisco García Lorca, hermano del poeta. La exposición, cargada de un gran valor histórico, estético y moral, estará abierta al público hasta el mes de diciembre de 2014.




Federico García Lorca en su escritorio, en 1935. Imagen: Eduardo Blanco Amor. Fuente: Archivo fotográfico de Eduardo Blanco Amor. Biblioteca de la Diputación de Ourense.
Federico García Lorca en su escritorio, en 1935. Imagen: Eduardo Blanco Amor. Fuente: Archivo fotográfico de Eduardo Blanco Amor. Biblioteca de la Diputación de Ourense.
La Huerta de San Vicente, Casa-Museo Federico García Lorca en Granada, acaba de inaugurar la exposición Álbum que, comisariada por Jesús Ortega, reúne un conjunto de 350 imágenes fotográficas, la mitad de ellas inéditas, realizadas en dicha casa entre los años 1926 y 2014.

Pertenecientes a colecciones particulares y archivos de diversas instituciones, entre las que destaca la Fundación Federico García Lorca, estas imágenes conforman el relato de un espacio contado a partir de la memoria (privada) y la historia (pública); desde la cotidianidad familiar de quienes habitaron la casería de la Vega de Granada hasta la asunción colectiva de la Huerta de San Vicente como patrimonio cultural.

Álbum es, por tanto, la biografía en imágenes de un lugar mítico, cuyo destino ha sido marcado por su relación con la vida, la obra y la muerte de Federico García Lorca.

Un lugar con muchas realidades

La exposición refleja cómo este lugar ha sido muchas cosas: retiro de placer, refugio donde se dieron las mejores condiciones para la escritura de Lorca, lugar de encuentro y celebración familiar, paraíso infantil de juegos veraniegos, testigo mudo de los crímenes de la guerra civil, espacio cerrado y lleno de exilios interiores, ausencias y silencios, santuario lorquiano, lugar de memoria, destino de peregrinaje cultural, decorado cinematográfico, escenario de polémicas cívicas, emblema de la dialéctica entre el desarrollo urbanístico y la conservación del paisaje y el medio rural, museo, centro de actividades culturales, incluso obra de arte. Todas esas huertas de San Vicente están reunidas en la exposición.

Una parte destacada de la exposición la componen fotografías familiares extraídas de los álbumes de quienes habitaron la casa en distintas épocas.

Su valor no depende tanto de su calidad formal (aunque muchas de ellas sean espléndidas), como de su capacidad de contener pasado, cargadas como están de información emocional, paisajística, histórica, sociológica.

A ellas se suman otras miradas, otros puntos de vista externos a la Huerta y sus habitantes, como la serie realizada por Eduardo Blanco Amor en 1935, las fotografías de Agustín Penón (1955) y Ian Gibson (1966), que documentan dos momentos muy diferentes de la relación casi siempre traumática que el paisaje de la Vega ha mantenido con el desarrollo urbanístico de la ciudad, o el reportaje que Pepe Garrido hizo de la primera visita de Rafael Alberti a la Huerta en junio de 1980, entre muchas otras.

La exposición se cierra con el periodo inaugurado por la apertura al público de la Huerta de San Vicente como casa-museo y como centro de actividades culturales, con la brillante nómina de músicos, artistas, escritores e intelectuales que han acudido a la casa del poeta a mostrar su trabajo.

En este apartado, destaca la película Mudanza (2008), de Pere Portabella, una mirada radical que transformó lo que hasta entonces era un museo en materia prima para la creación de una obra artística.

Fotos realizadas por Francisco García Lorca

Siendo Francisco García Lorca adolescente, sus padres le regalaron, al regreso de un viaje a Madrid, una cámara de carrete Kodak. Con ella Francisco se convirtió en el fotógrafo de la familia.

Aunque no conste su firma, la mayor parte de las fotografías familiares realizadas en la Huerta de San Vicente son suyas. No fue su pretensión hacer el inventario de aquellos veranos, sino más bien una crónica festiva y casual de determinados instantes.

Casi todas las fotografías se concentran en unas pocas jornadas de 1926, 1931, 1932, 1934. La casa y sus espacios de atracción, la terraza, la placeta, el breve jardín doméstico, el carril de entrada, son a la vez escenario y centro de gravedad de las imágenes, y a su alrededor los García Lorca descansan, leen, conversan, cosen en abstraída intimidad, cuidan las plantas, reciben a amigos y familiares y celebran la llegada de los niños. Tica, Manolo y Conchita, hijos de Concha García Lorca y Manuel Fernández Montesinos, acaparan toda la atención.

Tras los asesinatos de Federico y su cuñado, con Isabel y Francisco lejos y a salvo en Bruselas, la familia se aprestó a pasar una larga temporada en la Huerta, que de pronto había dejado de ser un lugar vacacional para convertirse en refugio permanente.

Durante esos más de dos años, hasta el otoño de 1938, los adultos, sumidos en la tristeza, vestidos de luto riguroso, trataron de llevar lo más parecido a una vida cotidiana. A los niños los vistieron también de medio luto, como era costumbre en ese tiempo, siempre con algún ribete oscuro en la ropa.

Los García Lorca aguardaron el final de la guerra civil antes de poner rumbo al exilio. En septiembre de 1939 abandonaron Granada. En agosto de 1940 llegaron a Nueva York. En 1965, la familia García Lorca, retornada a España tras su exilio, se instalaría de nuevo en la Huerta, restaurándola.

Federico García Lorca y Miguel Pizarro en 1934. Imagen: Francisco García Lorca. Fuente: Archivo Fundación Federico García Lorca.
Federico García Lorca y Miguel Pizarro en 1934. Imagen: Francisco García Lorca. Fuente: Archivo Fundación Federico García Lorca.
Transformación en obra artística

La Huerta de San Vicente se abrió al público como casa-museo y como centro de actividades culturales el 10 de mayo de 1995, bajo la dirección de Laura García-Lorca.

Entre 1997 y 2011, estuvo en vigor el Patronato Municipal encargado de su gestión, hoy reintegrada a la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Granada. Las fotografías tratan de ofrecer una idea de la actividad producida durante todos estos años.

La nómina de músicos, artistas, escritores e intelectuales que han acudido a la Huerta a mostrar su trabajo o a proponer creaciones nuevas a partir de sus lecturas de la obra de Lorca es amplia: Enrique Morente, Chavela Vargas, Derek Walcott, Patti Smith, Lou Reed, Compay Segundo, Paco de Lucía, Hans Magnus Enzensberger, Antonio Tabucchi, Gonzalo Rojas, Blanca Varela, Suzanne Vega, Ali Farka Touré, David Byrne, Dina Rot, Enrique Vila-Matas, Luis García Montero, John Cale, José Luis Guerin, Enrique Lanz, Bruno Leone, Tomatito, Vicente Amigo, Ben Sidran o Joan Brossa, entre muchos otros.

Entre noviembre de 2007 y julio de 2008, la Fundación Federico García Lorca y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales organizaron la exposición de arte contemporáneo Everstill/Siempretodavía, comisariada por Hans Ulrich Obrist.

Durante unos meses, la Huerta de San Vicente dejó de ser escenario para convertirse en espacio intervenido. Aunque había habido experiencias previas, como la grabación en directo de un concierto de jazz con el piano de Lorca, Everstill supuso un experimento de mayor calado.

Una treintena de artistas internacionales acudieron a la Huerta para dialogar con la obra y la memoria del poeta. El espacio interior y exterior de la casa-museo fue invadido por esculturas, pinturas, instalaciones, obras teatrales y piezas musicales. El proceso culminó con la película Mudanza, de Pere Portabella, que documentaba el embalaje y traslado de todos los muebles y enseres de la casa.

Durante un mes los visitantes pudieron contemplar la casa completamente vacía, y junto a ella, en el jardín, la película que mostraba su vaciado: la Huerta de San Vicente transformada en obra artística.

La exposición Álbum, cargada de un gran valor histórico, estético y moral, estará abierta al público hasta el mes de diciembre de 2014. Ha sido organizada por la Huerta de San Vicente, la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Granada y GEGSA.


Viernes, 13 de Junio 2014
Redacción T21
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