British Telecom y el MIT, una acertada conexión entre academia y empresa

Las relaciones más exitosas se forjan en base a las necesidades y las fortalezas de cada socio


La Sloan School of Management del prestigioso MIT (Massachussets Institute of Technology) ha logrado un nombre prácticamente legendario en el mundo de los negocios, y en parte se debe a una acertadísima conexión entre academia y empresa, una sociedad para mutuo beneficio. De hecho, existe una cantidad de puntos de intersección entre ambas partes igual al número de empresas auspiciantes. Un case study que conecta a la academia con la evolución del gigante British Telecom es sólo un ejemplo de este enriquecedor proceso. Por Sergio Manaut.



British Telecom percibió claramente el advenimiento de Internet. Era a comienzos de los 90’s y los líderes de la compañía predijeron que “La Web” tendría el poder de fortalecer o quebrar a las empresas de telecomunicaciones. Afortunadamente, identificaron el meteorito en el inicio de su trayectoria y planificaron estratégicamente sus consecuencias.

Mientras tanto, y en el otro lado del Atlántico, Tom Malone y Michael Scout Morton, del MIT Sloan , estaban inventando las organizaciones del siglo siguiente. MIT’s Worldwide Web Consortium (WC3) fue una fuerza central en el desarrollo de Internet, y el MIT Sloan estaba ponderando el impacto que tendría la web en los puestos de trabajo y sus repercusiones en los mercados globales.

Primer encuentro

Los visionarios de BT supieron del trabajo de Morton y Malone, que se centraba en innovaciones en la estructura básica de las grandes organizaciones y en las maneras en que la tecnología podía facilitar la descentralización.

“Una empresa como BT no se puede dar el lujo de mantener relaciones estratégicas con 22 universidades socias” manifiesta Dan Moorhead, Director de Investigación Organizacional del Grupo BT. “Se precisa un puñado de relaciones de la más alta calidad y se desea una sensación de seguridad de que cada sociedad producirá lo mejor de sí”.

Moorhead comenta que BT se sintió atraído por la reputación internacional del MIT Sloan acerca de la construcción de sociedades fuertes y de la comprensión de las ramificaciones de las nuevas tecnologías.

La empresa se unió a Sloan primero como auspiciante desde el punto de vista del marketing estratégico, pero luego la relación se convirtió en una verdadera fusión intelectual: encontraron conceptos y herramientas tales como la gestión del cambio y la productividad digital, una sólida visión sobre los ámbitos laborales, una profunda investigación sobre el panorama económico total y un análisis pragmático sobre la manera en que se estaban modelando las bases económicas de la alta tecnología.

Matriz del Cambio

Entre el 2000 y el 2003, British Telecom fue uno de los auspiciantes de la Matriz del Cambio, un proyecto de investigación conjunta del Centro para la Ciencia de la Coordinación y el Centro de E-Business, ambos de Sloan. La Matriz del Cambio permite que las organizaciones analicen sus prácticas de negocios existentes y evalúen la transición entre el lugar donde están y aquel adonde desean llegar.

Moorhead explica que BT está explotando activamente esta matriz en la orientación estratégica de la compañía y ayudando a sus clientes a tomar decisiones inteligentes sobre el futuro de sus propias empresas.

En realidad, BT trabaja muy de cerca con MIT Sloan en una cantidad de proyectos clave que apuntan a trazar un mapa del futuro del negocio. “Estoy en contacto con el pensamiento más reciente, el más provocativo, se trata de algo más que libros de texto” señala Moorhead.

Para Moorhead, tal vez el mayor reto para British Telecom en su relación con MIT Sloan resida en saber enfocar, encontrar las ideas más adecuadas para la empresa y construir conexiones duraderas y fructíferas. Y asegura que "el valor de esta sociedad para nosotros es multifacético y casi imposible de cuantificar.”



Martes, 25 de Octubre 2005
Sergio Manaut
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