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Confirman que la fotosíntesis es un proceso cuántico

La coherencia cuántica electrónica ondulatoria proporciona extrema eficacia a la transferencia energética


El secreto de la eficiencia del proceso de la fotosíntesis, clave para muchas formas de vida, podría hallarse en un mecanismo cuántico que, por primera vez en la historia, ha podido observarse en laboratorio gracias a una técnica denominada de espectroscopia electrónica de dos dimensiones. Investigadores norteamericanos consideran que el descubrimiento de un notable tiempo de vida de la llamada coherencia cuántica proporciona una extrema eficacia a la fotosíntesis, y que capacita al sistema para probar simultáneamente todas las posibilidades de conducción de energía potencial. De esta forma, el sistema elige la más eficiente de ellas en el proceso de convertir la energía solar en energía vital. Por Yaiza Martínez.


Yaiza Martínez
Escritora, periodista, y Directora de Tendencias21. Saber más del autor



Imagen del proceso cuántico de la fotosíntesis. BL.
Imagen del proceso cuántico de la fotosíntesis. BL.
Imagen del proceso cuántico de la fotosíntesis. BL.
Imagen del proceso cuántico de la fotosíntesis. BL.
Un estudio realizado por investigadores del Departamento de Energía del Lawrence Berkeley National Laboratory (Berkeley Lab y de la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos), ha confirmado que bajo el proceso de la fotosíntesis subyace un mecanismo cuántico.

La fotosíntesis, clave para la vida en la Tierra, consiste en una serie de procesos por los que plantas y las cianobacterias (bacterias acuáticas que producen su alimentación por medio de la fotosíntesis) captan la energía de la luz y la transfieren a los centros de las reacciones moleculares, convirtiéndola así en energía química con una eficiencia del casi el 100% y a una velocidad casi instantánea.

Según explican estos investigadores en un comunicado del Berkeley Lab, los secretos del funcionamiento de la fotosíntesis y de su alto rendimiento subyacen en el nivel cuántico de la materia, es decir, en los efectos mecánicos de las partículas subatómicas. Los resultados de la investigación han sido publicados en la revista Nature.

En este artículo, los investigadores explican que han obtenido evidencias directas de que el notable tiempo de vida de la coherencia cuántica electrónica ondulatoria juega un importante papel en este proceso de transferencia energética que supone la fotosíntesis.

Según el líder de esta investigación, Graham Fleming, las características ondulatorias del fenómeno de la coherencia cuántica podrían explicar la extrema eficiencia de la fotosíntesis porque capacita al sistema para probar simultáneamente todos los “caminos” o posibles vías de energía potencial antes de elegir el más eficiente de ellos.

Coherencia cuántica

La coherencia cuántica es un término que hace referencia a la condición de un sistema cuántico (es decir, de partículas subatómicas) cuando sus constituyentes reducen una función de onda en un estado físico de partículas concretas. Cuando una función de onda se concreta, estas partículas se relacionan de una determinada manera unas con otras. Sus relaciones están descritas por la mecánica cuántica.

Fleming y sus colaboradores han conseguido detectar, por medio de mediciones electrónicas espectroscópicas realizadas a una escala de tiempo de femtosegundos (un femtosegundo es la unidad de tiempo que equivale a la milbillonésima parte de un segundo), señales cuánticas u oscilaciones electrónicas coherentes, tanto en las moléculas donantes como en las receptoras, generadas por excitaciones energéticas inducidas por la luz.

Descubrieron, además, que dichas oscilaciones se encuentran y se interfieren unas con otras constructivamente, formando movimientos ondulantes de energía (estados de superposición) que exploran todas las vías de energía potenciales de manera simultánea y reversible, eligiendo aquellas vías de mayor eficiencia energética.

Este hallazgo tropieza con la explicación científica tradicional de la fotosíntesis ya que, en palabras de Fleming: “La descripción de salto clásica de los procesos de transferencia de energía es tanto inadecuada como imprecisa. Nos da una imagen incorrecta de cómo funciona en realidad el proceso, y pierde un aspecto crucial de la causa de esta eficiencia extraordinaria”.

Imitar el proceso

Según los investigadores, la tecnología que implica la fotosíntesis para transferir energía de un sistema molecular a otro puede aprenderse de manera que seamos capaces de reproducir artificialmente el proceso, lo que daría lugar a un posible aprovechamiento de la luz del sol como fuente energética eficiente, sostenible y no contaminante.

Para conocer a fondo el mecanismo, los científicos han desarrollado una técnica denominada espectroscopia electrónica de dos dimensiones, que les permite observar el flujo de excitación energética provocada por la luz en complejos moleculares y con una resolución temporal asombrosa.

Esta técnica implica la proyección secuencial, con tres rayos láser, de una muestra de pulsaciones lumínicas. Un cuarto rayo se usa como oscilador local para amplificar y detectar las señales espectroscópicas resultantes cuando la energía de excitación de las luces del láser es transferida de una molécula a la siguiente (hay que tener en cuenta que la energía de excitación cambia la forma en que cada molécula absorbe y emite luz).

Los científicos pueden así rastrear la transferencia energética entre moléculas conectadas a través de sus estados electrónicos y vibracionales en cualquier sistema fotoactivo, tanto a nivel de nanoestructuras como de macromoléculas.

Antecedentes y medidas

En el año 2005, Fleming y su grupo publicaron por primera vez en Nature los resultados de sus investigaciones con la espectroscopia electrónica. En este caso, la tecnología se usó para observar el acoplamiento electrónico en una proteína encargada de capturar la luz para la fotosíntesis (la proteína Fenna-Matthews-Olson o FMO), formada por un conjunto de moléculas presente en las bacterias verdes del azufre.

Según declaró otro de los autores del estudio, también investigador del Berkeley Lab, Gregory Engel, la posibilidad de que la energía fotosintética pudiese involucrar oscilaciones cuánticas se sugirió por primera vez hace más de 70 años, pero estas oscilaciones no habían podido ser observadas hasta el momento.

También en la investigación de referencia se ha estudiado la proteína FMO porque se considera un sistema modelo para el estudio de transferencia energética de la fotosíntesis, dado que consta de sólo siete moléculas de pigmento y su química ha sido bien caracterizada.

Sus oscilaciones fueron observadas a partir de un espectro bidimensional en 33 tiempos de población, con rangos de entre 0 y 660 famtosegundos. Los espectros analizados mostraron que el excitón (estado de salto de un electrón y una partícula imaginaria llamada agujero-electrón) de menor energía, daba lugar a un pico diagonal de unos 825 nanómetros que oscilaba claramente. El latido cuántico duró todos los 660 femtosegundos de la medición, lo que sorprende porque la suposición científica general era la de que las coherencias electrónicas responsables de estas oscilaciones se destruían rápidamente.

Consecuencias

Según los investigadores, la demostración de que los procesos de transferencia energética implican la coherencia electrónica y que ésta es más intensa de lo que se esperaba, significa que este proceso es mucho más eficiente de lo que imagina la visión clásica.

Aún se desconoce con exactitud el grado de beneficio que conllevan para la fotosíntesis estos efectos cuánticos. Los próximos pasos del grupo de investigación se centrarán en analizar la influencia de los cambios de temperatura en dichos procesos de transferencia energética.

Por otro lado, también serán investigados los pulsos de luz y la manera de aplicar este funcionamiento de manera artificial a medios útiles.


Viernes, 20 de Abril 2007
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Nota



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1.Publicado por Gonzalez el 24/04/2007 01:59
Dicen así los, desde mi óptica, más importantes apartes del artículo titulado: “Quantum Secrets of Photosynthesis Revealed”, de la página “Research News” del Laboratorio Berkeley: www.lbl.gov/Science-Articles/Archive/PBD-quantum-secrets.html:

“….Hemos obtenido la primera evidencia directa de que una coherencia ondulatoria cuántico-electrónica notablemente persistente, toca a una parte importante en los procesos de transporte de energía durante la fotosíntesis”, dijo Graham Fleming, el principal investigador en este estudio y co-autor de este artículo. “Esta característica ondulatorio-coherente puede explicar la eficacia extrema en el transporte de energía porque permite al sistema probar simultáneamente a todas las sendas de energía potenciales y escoger la más eficaz…”. En un documento titulado, “Evidencia de transporte de energía ondulatorio-coherente a través de la coherencia cuántica en los sistemas fotosintéticos”, él y sus colaboradores informan del descubrimiento de señales de una "paliza cuántica", dadas ciertas oscilaciones electrónicas coherentes, tanto en las moléculas donantes como en las moléculas receptoras, generadas ambas por excitaciones inducidas por la energía de la luz, muy parecidas a las ondas que se forman sobre el agua, al lanzar piedras en un estanque”

Manifestó además Gregory Engel, autor principal del artículo que: “…El documento del 2005 fue la primera aplicación biológica de esta técnica. Ahora hemos usado espectroscopios electrónicos en 2-D para descubrir un nuevo fenómeno en los sistemas fotosintéticos. Mientras que la posibilidad de que el transporte de energía fotosintética pudiera involucrar oscilaciones cuánticas se sugirió primero hace más de 70 años, las ondas coherentes de estos mismos sistemas, nos dan indicaciones sobre una energía de excitación que nunca se habían observado hasta ahora…”. Y más adelante prosigue: “…Demostrando que el proceso de transporte de energía involucra la coherencia cuántico-electrónica y que esta coherencia es mucho más fuerte de lo que habríamos esperado, habremos demostrado que el proceso puede ser mucho más eficaz que lo que la física clásica pudiera explicar…”. Hasta aquí la trascripción de los apartes del artículo del Laboratorio Berkeley.

Ahora bien, teniendo muy presente que como trasfondo de toda la anterior fenomenología de fotosíntesis se encuentra la asintótica y estadísticamente TOTALIZADA UNIDAD 0.999999…(infinitos nueves) de la velocidad de la luz C= 1, se hace muy claro el por qué, cuándo Einstein nos habla de C o velocidad de la luz igual a 1, esto implica que nada puede moverse a una velocidad mayor que la que alcanza la ondulación electromagnética de la luz en el vacío, así como también, que de acuerdo a su relativista pensamiento, la masa y la energía se auto-limitan, se hacen equivalentes, y se auto-contienen, según la UNITARIA relación:

energía /masa = 1 = C (1)

es decir que en la UNIDAD de la velocidad de luz, C, la masa es energía o a la inversa: la energía es masa. De acuerdo con este relativista límite, en la práctica, tal UNIDAD natural de velocidad nunca puede ser alcanzada, debiéndonos conformar sólo con un infinitesimal (asintótico) acercamiento a ella según el guarismo 0,99999999... (infinitos nueves) de C= 1,sin nunca llegar a igualarla y mucho menos, sobrepasarla.

Pues bien, de acuerdo con la fórmula (1), lo que los investigadores Graham Fleming y Gregory Engel del Laboratorio Berkeley nos están planteando, es también, ni más ni menos, un UNITARIO juego dinámico al 0.9999999…de la velocidad de la luz C= 1, entre la(s) einsteniano-relativista, continuo-simétrica luego coherente, ENERGIA ondulatoria del fotón solar y la(s) también einsteniano-relativistas pero esta vez discontinuo-asimétricas luego no-coherentes, MASA(S) del par especular fermión-antifermión (léase: electrón-positrón) propios de la luz solar y ello de acuerdo con la siguiente UNITARIA igualdad; (recuerde el lector que todo fotón es también un bosón):

(ENERGIA ondulatoria del fotón solar) / (MASA(S) del solar par especular:fermión-antifermión)= 1= C

Lo que evidencia y da vigencia vital a la fórmula (1), es la facilidad y la velocidad - la de la luz - con la cual un fotón se “excita” UNITARIAMENTE, emitiéndose con ello un par: electrón-positrón (léase: fermión-antifermión), y/o a la inversa: la desenvoltura con la cual un par electrón-positrón “decae”, absorbiéndose mutuamente y trasformándose en un fotón (bosón)….el cual de nuevo se “excita”, transformandose con ello en un par fermión-antifermión….y así, por siempre jamás, pero generando con ello y mediante una genuina “paliza” de oscilaciones cuánticas de emisión-absorción ….¡la Vida y la Conciencia…es decir: forjando así al HOMBRE en tanto que Espíritu de UNIDAD que TOTALIZA al Cosmos…!!!


2.Publicado por Gonzalez el 29/07/2007 19:33
Dadas las profundas implicaciones físicas, biológicas y filosóficas que conlleva el concepto de COHERENCIA mecanocuántica, de manera insistente retranscribo nuevamente la manera como esta idea fundamental ha sido enunciada en este artículo:



“…Demostrando que el proceso de transporte de energía involucra la COHERENCIA cuántico-electrónica y que esta coherencia es mucho más fuerte de lo que habríamos esperado, habremos demostrado que el proceso puede ser mucho más eficaz que lo que la física clásica pudiera explicar…”. Hasta aquí la trascripción de este aparte del artículo del Laboratorio Berkeley. Lo resaltado en mayúsculas es mío.



En efecto, entre los vocablos “de combate” y más usados hoy por los físicos teóricos que tratan con temas de la Física de frontera, estan los de: coherencia, de-coherencia y no-coherencia cuántica. Como en todo lo que en apariencia es nuevo en estos asuntos de la mecánica cuántica y de la relatividad de Einstein, estas dos palabras indiscutiblemente trasmiten un halo de misterio y de respeto. Pero pronto veremos que no es para tanto, toda vez que solo se trata de nuevas palabras para referirse a conceptos tan antiguos como la misma Humanidad y que quizás, lo que hace falta es precisamente clarificar la terminología al respecto para encontrar relaciones hasta ahora ocultas entre antiguos conceptos que la física teórica maneja.



Según el diccionario de la RAE, la palabra “coherencia” deriva del latín: cohaerent?a, es femenino y en su acepción más general significa: conexión, relación o UNIÓN de unas cosas con otras. Como es apenas lógico, la palabra no-coherente significa exactamente lo contrario: inconexo, no-relacionado y des-unido, es decir: dividido. Pero estos conceptos aparentemente contrarios son realmente y en términos de la UNIDAD que gobierna al Mundo - HOMBRE incluido - contrarios pero a su vez complementarios en tanto que palabras antónimas. Pero bien sabemos todos, que simultáneamente con os antónimos co-existen los sinónimos, es decir palabras que si bien tienen el mismo significado que otra, simultáneamente pueden ampliarlo hacia tópicos los cuales no necesariamente están directamente relacionados con el significado de la palabra original tomada como base; diríamos más bien, que se establece una especie de “espectro” interno entre la secuencia de sinónimos. Por ejemplo y adelantándonos un poco a lo que sigue: coherencia= unión= continuidad= simetría= bosón= intemporalidad.



Pero entonces otras varias cosas o eventualidades co-existentes como sinónimas, empiezan a derivarse de las tres igualdades anteriores. Por ejemplo: si hay simetría hay continuidad, si hay continuidad hay unión, si hay unión hay coherencia y por lo tanto, si todos los casos aquí implicados co-existen, es decir, si existen al mismo tiempo, entonces el tiempo.... ¡no discurre, dado que simplemente no “pasa” y si no discurre..., pues entonces no es tiempo sino más bien....un intemporal espacio con carácter de instantánea TOTALIDAD, que es justamente la “sine qua non” ontológica condición del bosón!!



Pero entonces.... ¿donde quedan y como operan los antónimos de: coherencia= unión= continuidad= simetría= bosón= intemporalidad, pero entendidos como sus UNITARIOS pero a su vez contrarios-complementarios: no-coherencia= des-unión= división= dis-continuidad= asimetría= par: fermión-antifermión= temporalidad u ontológica condición de dicho par?



Es aquí donde la elemental aritmética de la suma, la resta, la multiplicación y la división inherentes a la “Intrínseca Teoría de los Números del Sistema de Numeración Decimal” viene, como anillo al dedo, en nuestra ayuda. Trasladémonos mentalmente al hiper-cuestionante experimento de la proyección sobre una pantalla, de un haz de luz que pasa indistintamente, bien por una, o bien por dos ranuras muy próximas y estrechas, presentado por el físico Thomas Young, experimento el cual, aunque fue demostrado en 1803, representa en realidad la quintaesencia de un extraño fenómeno mecanocuántico: el del bosón--(par especular: fermión-antifermión) o dualidad onda-partícula. De hecho, una elemental y casi infantil manera de interpretar sistémica y vital-conscientemente a la UNIDAD que TOTALIZA al Cosmos y a su(s) parte(s), puede aplicarse en el crucial experimento de las dos ranuras de Thomas Young. Pero primero es necesario comprender y con ello, aceptar y aplicar, que correlativa y naturalmente y entre: bosón--(par especular: fermión-antifermión), se produce una no-linealidad o UNITARIAMENTE inversa reciprocidad, dado que ENTRE LAS FRECUENCIAS PROPIAS DEL BOSÓN* Y LAS FRECUENCIAS DEL PAR ESPECULAR: FERMION--ANTIFERMIÓN**, SE PRODUCE UNA MUTUA, INSTANTÁNEA Y UNITARIA RESONANCIA FÍSICAMENTE ARMÓNICA ENTRE ELLOS MISMOS. Esta operativa no-linealidad debe ser entendida bajo las siguientes vitales cuatro condiciones, las cuales deben cumplirse trabajando de consuno, para obtener el resultado final: la vital-consciente UNIDAD que TOTALIZA al Cosmos:



1) Una razón aritmética “normal” que se da entre una sola ranura - la parte - y la TOTALIDAD, es decir, las dos ranuras: 1/2= 0.5, caracterizando “esta” mitad especular 0.5 al externo-discontinuo-asimétrico-singular y temporal fermión e identificando la “otra” mitad especular 0.5***, al también externo-discontinuo-asimétrico-singular y temporal antifermión. Aquí la frecuencia 2 - denominador - la realiza el numerador-cociente 0.5.



2) Una razón aritmética inversa o “anormal” que se produce entre la TOTALIDAD de las dos ranuras y una cualquiera - la parte - de las dos: 2/1= 2, identificando en este caso el número 2, tanto al interno-continuo-simétrico-atemporal y plural bosón, como a la cuántica onda de Schrödinger, que básicamente comparte la naturaleza del bosón. Aquí la frecuencia 1 - denominador- es realizada por el numerador-cociente 2.



3) La UNIDAD que por reciprocidad inversa TOTALIZA a la relación frecuencial: bosón--(par especular: fermión-antifermión) y ello según la operación que la reconfigura: 2 × 0.5= 1.



4) Una no-linealidad o reciprocidad UNITARIAMENTE inversa entre las frecuencias del 2 (o bosón) como denominador y las del 0.5 (o fermión-antifermión), en tanto que numerador-cociente: a menor número entero en el denominador - el 2 en 1/2 -, mayor fracción decimal como numerador-cociente: 1/2= 0.5. Pero esta no-linealidad trabaja sabia e igualmente de manera inversa: a mayor número entero en el denominador (el 5 o fermión-antifermión en 1/5), menor fracción decimal en el numerador-cociente: 1/5= 0.2. No obstante, en ambos casos la UNIDAD que no-linealmente interrelaciona a las frecuencias del 2 y del 5, toda vez que conmuta - multiplica - el macrocosmo del número entero que es el denominador, por el microcosmo de la fracción decimal que es el numerador-cociente, no cambia, se mantiene invariable: 2×0.5= 1 y/o: 5×0.2=1.



Estas dos partes que conforman la no-linealidad o reciprocidad UNITARIAMENTE inversa entre la frecuencia del 2 (o bosón) como denominador y la frecuencia de la fracción 0.5 (o fermión-antifermión), en tanto que numerador-cociente, encuentran manifestación bio-física en la simetría--asimetría que longitudinalmente y entre sus dos lados derecha--izquierda exhibe el cuerpo humano. Estas simetría--asimetría(s) corporales encuentran su máxima expresión bio-física mediante el sofisticado “modus operandi” electromagnético de nuestros dos hemisferios cerebrales ya que el hemisferio cerebral izquierdo - cuya función principal es esencialmente mediato-lingüística - gobierna la parte derecha de nuestro cuerpo, mientras que el hemisferio cerebral derecho (el cual es fundamentalmente afásico-inmediato-intuitivo-emotivo-artístico) hace lo propio, pero con el lado izquierdo de nuestro organismo. Este nervioso entrelazamiento electromagnético derecha--izquierda que testimonia el cuerpo humano, trae inmediatamente a colación la especular y electromagnética dinámica de lo que sucede con nuestra imagen reflejada a tamaño natural en un espejo: si levantamos la mano derecha….nuestra imagen especular levanta la mano izquierda, (….y/o, a la inversa), y si avanzamos caminando desde nuestro atrás (pasado) hacia nuestro adelante (futuro)….nuestro reflejo hace lo contrario: va desde su atrás (pasado) [nuestro adelante…¡es decir nuestro futuro!], hacia su adelante (¡…que es nuestro pasado!).Y bástele al lector saber, que el doble juego especular de las nociones espaciales arriba--abajo también se hace presente, pero para poder entenderlo bien, primero sería necesario proporcionarle a usted amigo lector, una larga exposición de índole aritmético-geométrico-decimal, que no es todavía del caso abordar.



Como se puede apreciar, esta triple combinación de mutuos reflejos especulares: derecha--izquierda, atrás(pasado)adelante(futuro), y arriba--abajo, obedece a un enlace de tres ejes ortogonales que coordena, cartesiana y complejamente, a un volumen tridimensional o lo que es lo mismo: a un espacio-temporal “campo” al interior del cual se podrían dar y cumplir cabalmente las normas físico-geométricas de un fundamental campo electromagnético UNITARIAMENTE relativizado y cuantificado, normas que podrían muy bien…“producir (y soportar) una experiencia campal”, como sería la sentida aspiración, tanto de James J. Gibson como de Javier Monserrat****. Y es este precisamente el caso que, como en algún momento el lector tendrá oportunidad de comprobar en varios de mis escritos, se cumple milimétricamente en el evento de la ya experimentalmente detectada Microondulatoria Radiación de Fondo Cósmico de los 3º Kelvin.



Con fecha 19-05- 07, José Luís San Miguel de Pablos, miembro de la Cátedra CTR, publicó en Tendencias 21 el artículo: “Edgar Morin: del universo complejo a la Realidad velada. El racionalismo reduccionista deja paso en su obra a un nuevo paradigma holístico”, y en el cual expresa (en total concordancia con la idea aquí descrita sobre una UNIDAD que aritmética y sistémicamente TOTALIZA a la Naturaleza) que Edgar Morin maneja una serie de conceptos en los cuales una verdadera. “....Realidad Compleja, se identifica con la realidad toda, y cuenta además con otros rasgos característicos. Entre ellos los siguientes:



1. Toda entidad real - y, por eso mismo, compleja- es abierta, en el sentido de estar relacional y energéticamente integrada en un medio constituido por una intrincada red de otras entidades de su mismo nivel y de otros niveles, con el que establece un intercambio energético-entrópico e informacional permanente.



2. Al mismo tiempo, toda entidad es también cerrada, en el sentido de contar con una frontera o límite que define su campo espacial de existencia. No obstante, ningún límite es absoluto ni definitivo, aunque sí puede ser estable durante largo tiempo.



3. No es la linealidad sino la circularidad (o mejor, la recursividad) lo que suministra la clave de la Naturaleza. Con gran frecuencia las dinámicas circulares no son “viciosas” (vuelven estérilmente al punto de partida) sino que son “virtuosas”, creativas.



4. Toda entidad real y por tanto compleja despliega, en alguna medida, “apariencia de finalidad”, al menos en lo que a su automantenimiento se refiere. La teleonomía no es exclusiva de la vida orgánica, aunque sí se despliega en ella con expresividad máxima. La autoorganización, basada principalmente en dinámicas recursivas, en feedbacks, es un fenómeno universal que, por lo demás, se asocia necesariamente a la eco-organización (ver punto 1).



5. Algo parecido a una “autoidentidad” rudimentaria parece vislumbrarse en las entidades naturales, a causa de su auto-eco-organización. Aunque parezca un tanto excesivo hablar de conciencia tratándose de entidades no vivas, lo cierto es que un modelo basado en el cierre autoorganizativo más la apertura informacional proporciona una base para que la misma pueda teóricamente esbozarse a un nivel muy elemental, incluso muy atrás (o muy abajo) en la “Gran Cadena de la Realidad Compleja”, inextricablemente solidaria, por otra parte, en tanto que red con nudos entitativos múltiples.



6. Las propiedades emergentes de las entidades que surgen en los niveles de integración superiores, que postula el sistemismo, son admitidas también por el enfoque de la complejidad, pero se tiene en cuenta que el “yo” también forma parte de la Red de la Realidad compleja, y que en las propiedades y cualidades de todo también él se encuentra, de algún modo, implicado. La “realidad-en-sí” está ciertamente ahí, pero un Mundo sensible e inteligible sólo nace de la interacción entre dicha realidad y el sujeto, sólo nace en la interfacies de ambos, por lo que todo descubrimiento (por ejemplo, de propiedades emergentes) tiene algo de creación, y viceversa. No es de extrañar que los dibujos de Escher sean los iconos predilectos de Edgar Morin.



7. La naturaleza intrínsecamente compleja de la Realidad no desemboca “hacia abajo” en un nivel básico simple. La complejidad existe en y desde la misma base, afirma con rotundidad Edgar Morin. Pero desde el momento en que la complejidad se define como “la imposibilidad de descomponer algo en partes absolutamente simples aplicando un algoritmo, aunque sea ilimitadamente largo”, cabe concluir que no existe, según Morin, ningún zócalo físico verdaderamente elemental al que todo puede ser reducido. La Naturaleza se da en niveles múltiples, todos de la misma categoría ontológica, que son revelados por la conciencia (la cual es, a su vez, producto de esa misma Naturaleza que ella contribuye a dar forma).



………………………………………………………………………

* Frecuencias con base 2 las cuales, en razón de la intrínseca continuidad-simetría entre las dos polaridades magnéticas, de modo directo e inmediato, INTERNAMENTE perciben, sienten, captan, y ello de una forma instantánea y mono-múltiplemente: afásica-artística-intuitiva-emotiva-objetiva.


………………………………………………………………

** Frecuencias con base 5 las cuales, debido a la inherente discontinuidad-asimetría entre las dos cargas eléctricas, de manera indirecta y mediata, se expresan lingüística luego subjetivamente y como temporal secuencia, sobre el EXTERNO MUNDO que sus contrarias luego discontinuo-asimétricas cargas, configuran.

……………………………………………………………….

*** Según se nota en la secuencia: Límite: la NADA= 0= 0/2, 1/2, 2/2= 1= la TOTALIDAD= Límite, la “otra” mitad 0.5 no aparece, pero de alguna extraña y “clandestina” manera, sigue operando. Esta característica tiene implicaciones de gran trascendencia, tanto en una re-interpretación del Teorema de Incompletitud de Gödel y que no es del caso abordar ahora, así como para una comprensión más profunda de la actual teoría psicoanalítica.

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**** http://www.upcomillas.es/webcorporativo/Centros/catedras/ctr/documentos/CORNELIOdic06.pdf

Páginas 6 y 7.

3.Publicado por yosoyelquesoy el 16/03/2008 01:04

4.Publicado por guerra el 01/06/2008 18:51
no se encuentra lo que busco

5.Publicado por Winnifer el 19/06/2009 15:46
deverian poner las dimnciones


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