El advenimiento de los MBAs globales

Un estudio realizado por la London Business School a más de 100 ejecutivos en más de 20 países identifica los conocimientos, destrezas y atributos que necesitan los líderes jóvenes para ser exitosos.


¿Qué piensan los usuarios finales de tu producto? ¿Cuáles son sus impresiones sobre cómo mejorarlo? Si bien son preguntas que se les plantean a iluminados hombres de negocios en todo el mundo, no las realizan en suficiente medida las instituciones que brindan enseñanza a estos individuos: las escuelas de negocios. Y esto es una pena, ya que las escuelas de negocios se pierden una oportunidad histórica: ayudar a que la globalización funcione para el mundo. Por Sergio Manaut.



Durante el último año, como parte de un ejercicio para determinar el rol de la London Business School , en la educación de la siguiente generación de líderes de negocios, un equipo de consultores llevó a cabo más de 100 entrevistas cara a cara con ejecutivos de empresas globales pertenecientes a una variedad de industrias y geografías. Ellos son quienes reclutan alrededor de 100.000 estudiantes de maestrías de administración en más de 750 instituciones de todo el mundo, y quienes pagan por entrenamiento ejecutivo para mejorar las destrezas y valía de sus gerentes.

¿Por qué no se obtenían los resultados esperados?

La investigación fue iniciada en respuesta a la intuición de que algunos clientes de la LBS abrigaban ciertos reparos con respecto al producto educativo. A pesar del posicionamiento de la London Business School como una de las escuelas de negocios líderes, sólo una tercera parte de los 100 mayores empleadores del Reino Unido “compraba” sus MBAs, y más o menos la misma proporción hacía uso de la educación ejecutiva brindada por la escuela. Era necesario comprender por qué, y si se estaba ofreciendo lo que ellos (y otros empleadores en todo el mundo) precisaban.

Las preguntas realizadas fueron básicas: ¿cuáles son las destrezas requeridas por los ejecutivos? ¿cómo pueden cambiar en el futuro? ¿qué debe poder hacer un empleado por la compañía para seguir siendo exitoso? ¿Y cómo se puede ayudar a que satisfagan esas necesidades?

Los entrevistados incluían: en Norteamérica, Jeffrey Immelt, presidente y CEO de General Electric; en Europa, Nicolás Hayek, presidente y CEO del Group Swatch; en Asia, Ho Kwong Ping, presidente de Banyan Tree Hotels and Resorts; en Suramérica, Carla Cico, CEO de Telecom Brasil; y en el Medio Oriente, el príncipe Feisal bin Al-Hussein, comandante en jefe de la Fuerza Aérea Real Jordana.

Se esperaba que las respuestas fuesen tan directas como las preguntas. Los consultores anticipaban un diálogo sobre lo que los gerentes globales necesitaban saber: opciones estratégicas, teoría de la complejidad, selección y administración del talento, ética e integridad, familiaridad con los adelantos tecnológicos, etc. etc.

Sorpresa

Por lo tanto, se sintieron sorprendidos tanto por la amplitud de las respuestas como por lo que ellas revelaban sobre la dirección futura de la educación ejecutiva. Los líderes corporativos entrevistados elaboraron una extensa lista de cualidades deseadas en sus futuros reclutamientos. Más aún, prácticamente todos sus requisitos podrían resumirse como sigue: la necesidad de gerentes más pensantes, más
alertas, más sensibles, más flexibles, más adaptables, capaces de ser moldeados y desarrollarse como ejecutivos globales.

Aquí surge el desafío para las escuelas de negocios. Durante la mayor parte de las últimas cuatro décadas, éstas se han focalizado en especialización de contenidos. En respuesta a los rápidos cambios de los últimos tiempos, se comenzó a armar a los estudiantes con conocimientos que van más allá de los tradicionales casos-estudio y análisis de regresión. Y en esa dirección apuntan todos los indicadores con vistas al futuro cercano.



Viernes, 19 de Noviembre 2004
Sergio Manaut
Artículo leído 2365 veces





Nota

Nuevo comentario:
Twitter

Los comentarios tienen la finalidad de difundir las opiniones que le merecen a nuestros lectores los contenidos que publicamos. Sin embargo, no está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o internacionales, así como tampoco insultos y descalificaciones de otras opiniones. Tendencias21 se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere no se ajustan al tema de cada artículo o que no respeten las normas de uso. Los comentarios a los artículos publicados son responsabilidad exclusiva de sus autores. Tendencias21 no asume ninguna responsabilidad sobre ellos. Los comentarios no se publican inmediatamente, sino que son editados por nuestra Redacción. Tendencias21 podrá hacer uso de los comentarios vertidos por sus lectores para ampliar debates en otros foros de discusión y otras publicaciones.