Sábado 04 Julio 2009
11:27



ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIERÍA. UNIVERSIDAD PONTIFICIA COMILLAS
Sección de Tendencias21 elaborada con el asesoramiento de la Cátedra de Ciencia, Tecnología y Religión


El alma es algo más que el fruto de la actividad neuronal

La neurología es un punto de encuentro para el diálogo ciencia y religión


El escritor Paul E. Dinter reflexiona en la revista The Global Spiral acerca de las consideraciones científicas sobre el alma, a raíz de los últimos descubrimientos de la neurología. Para Dinter, hay que reconsiderar la identidad humana a través del diálogo entre religión y ciencia, pero para ello es necesario encontrar un punto de partida común. Desde la ciencia, Dintel propone la perspectiva de que ningún todo es igual a la suma exacta de sus partes. Desde la religión, sugiere la consideración del deseo de conocer, que parece surgir de manera natural de nuestra identidad, sea cual sea el sustrato biológico de la conciencia. Para Dinter, la fe debe continuar buscando la comprensión de la realidad dialogando con los científicos, con el fin de mantener viva su propia visión del mundo. Por Yaiza Martínez.



El alma es algo más que el fruto de la actividad neuronal
Paul E. Dinter, autor del libro Beyond Naïve Belief: The Bible and Adult Catholic Faith, ha publicado recientemente en la revista The Global Spiral del Instituto Metanexus un artículo en el que reflexiona sobre la evolución del alma humana.

Según Dinter, en la actualidad, la ciencia contempla el alma como mero resultado de la evolución y transmisión genética de las neuronas de nuestro cerebro. Por ejemplo, el famoso psicólogo cognitivo norteamericano Steven Pinker habla de la identidad, o del alma, como de una ilusión que produce el cerebro.

En esta misma línea, el especialista en ciencias cognitivas Douglas Hofstadter señala que “el extraño lazo de la individualidad” es una trampa en la que todos los humanos caen sin remedio. Para Hofstadter, ese nudo de retroalimentación que es el “yo” engaña al cerebro para que éste se perciba a sí mismo como identidad o individualidad.

Recolocar el alma

En este contexto, en que cada vez aparecen mayor cantidad de evidencias -físicas, químicas y biológicas- de la veracidad de la evolución humana, el pensamiento religioso y el científico se enfrenta al desafío de entablar un punto de partida para un diálogo en el que puedan revisar la cuestión del alma, afirma Dinter.

Científicos y creyentes deberían descubrir ese punto de partida común. Para ello, el autor propone unir dos extremos aparentemente inseparables: realmente aquello que es más humano en nosotros, nuestra alma, ha evolucionado, pero aún siendo fruto de la evolución más que de un acto de creación, la conciencia humana puede seguir siendo considerada como el regalo de un Creador cósmico.

Según Dinter, resulta vital explorar maneras de “recolocar” la individualidad espiritual. En este esfuerzo nos encontramos con una paradoja básica: ¿podemos reconocer la naturaleza aleatoria del universo evolucionado, al mismo tiempo que mantenemos firmemente el sentido de trascendencia?

Esta paradoja puede resultar extraña pero es necesaria para llegar a ese punto en común entre pensamiento científico y religioso. Entre los autores que la afrontan, Dinter cita a dos, un físico y un teólogo cuyas perspectivas, reunidas, podrían muy bien expandir las fronteras de la concepción religiosa del alma, señala el autor.

Más que la suma de sus partes

El físico es Robert B. Laughlin, ganador en 1998 del Premio Nobel de Física por su explicación del efecto Hall cuántico. En su libro “Un universo diferente. La reinvención de la Física en la Edad de la Emergencia”, Laughlin afirma encontrar en sí mismo un sentido que trasciende los átomos que lo conforman.

Esta aseveración reposa no en una creencia meta-física sino en una constatación que se da en todos los niveles observados del continuo evolutivo: que el todo es más que la suma exacta de todas sus partes. Según Dinter, esta verdad tan simple ha de tener profundas implicaciones.

Basta con echar un vistazo a las formas más básicas de la realidad física. Laughlin describe cómo, a nivel nanoscópico, las ondas cuánticas compuestas de “nada” emergen colectivamente como bloques de construcción o partículas de materia. Este estado material, atómico, no puede ser previsto a partir del conocimiento de su matriz no-material.

De hecho, cuando las partículas emergen de sus ondas de no materia, cruzando desde la realidad invisible a la visible, lo hacen desafiando las leyes de localización y movimiento, interactuando de manera aleatoria y probabilística, caótica y con escasas posibilidades de medición.

Por otro lado, Laughlin señala que el resultado de todos estos movimientos es una enorme representación de cosas vivas y no vivas, entre las que hay una fina línea físicamente desconocida. Según él, los experimentos de laboratorio nunca podrán descubrir los principios finales de la vida en sí misma.

Conocimiento hacia el futuro

Por otro lado, Dinter menciona a un teólogo de la Universidad Georgetown llamado John F. Haught, especialmente interesado en reconciliar religión y evolución. Haught afirma que la conciencia humana, cualquiera que sea su sustrato biológico, manifiesta universalmente el deseo de conocer.

Esto se expresa, en primer lugar, en el nivel de las emociones, vía las relaciones, o en el interés por los relatos, entre otras manifestaciones. Como fenómeno natural, este conocimiento humano es compartido con toda la naturaleza y se despliega en una “tendencia hacia el futuro”.

Es decir, que la conciencia humana se alza en un continuo con todo un espectro de fenómenos emergentes a lo largo del tiempo de la evolución. Pero el alma como tal emerge como algo más que una serie de señales neuronales del cerebro.

Y, del mismo modo que no podemos comprender los átomos y su papel en el cosmos a base de reducirlos a las acciones de sus partículas elementales, no podemos abarcar la mente subjetiva trazando únicamente la actividad neuronal del cerebro.

Para Dinter, la ciencia evolutiva debe continuar por su parte investigando las esferas subatómicas, física, química y biológica de la realidad, descubriendo cada vez más sobre la realidad colectiva a la que llamamos cosmos. Mientras, la fe, deberá continuar buscando la comprensión de dicha realidad dialogando con los científicos para mantener viva su propia visión del mundo.


Martes 17 Junio 2008
Yaiza Martínez
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1. Publicado por Alvarez Silva el 18/06/2008 11:25
No descubrimos nada nuevo en establecer que todo cuanto se "cuece" en el reino de las ideas está basado en la neurología, puesto que no hay una "sustancia especial que constituya el alma", sólo existe la energía física conocida, pero ¿sabemos realmente las implicaciones y significado de la materia y la energía en su sentido más profundo?... ¿Realmente sabemos algo sobre la "esencia" de las cosas?

Respecto al tema, os recomendaría mi obra "Ciencia y meditación" (Editorial "Letra Clara").
Saludos:
Alejandro Álvarez
http://www.publimatic.com/foroesencia

2. Publicado por Luchetti el 18/06/2008 14:16


Hola Cuánticos!!!!!!!!!

Nuestra memoria es cuántica, funciona como un
resonador de fotones. De manera que el Universo
"que hasta ahora supimos comprender" es aquel
que somos capaces de "ver" a través del diseño
de saber o conexiones que albergamos... Cuando
nuestro engrama cerebral sea universal, va a captar
mucho más que ahora... El cerebro capta "según el
diseño" que imponemos nosotros mismos a las
memorias (léase ciencia). El efecto Hall es muy útil
para entender que podemos usar los símbolos
(palabras e imágenes) como resonadores para
navegar´por distintos planos de información de
un universo que equipara "estado de realidad" con
"estado de diseño mental"...

Chau, gracias.

3. Publicado por pepe el 18/06/2008 14:29
El autor: << Es decir, que la conciencia humana se alza en un continuo con todo un espectro de fenómenos emergentes a lo largo del tiempo de la evolución. Pero el alma como tal emerge como algo más que una serie de señales neuronales del cerebro.

Y, del mismo modo que no podemos comprender los átomos y su papel en el cosmos a base de reducirlos a las acciones de sus partículas elementales, no podemos abarcar la mente subjetiva trazando únicamente la actividad neuronal del cerebro. >>

Esto que dice no se puede tomar en serio. Cómo asemeja los atomos, el cosmos, la mente subjetiva? Si se refiere como Mente Subjetiva a aquellos procesos que se generan en el individuo sin que este sea consciente. Se sabe que en los procesos neuronales desde que se dispara el estimulo somos conscientes en la ultima parte del procesos, en un 60% o 70% el cerebro trabaja de forma automatica y autonoma. Quizas sea esto, y no lo sabe, lo que se refiere como subjetivo.

4. Publicado por Sol el 19/06/2008 00:49
Yo he leído de Pinker y si algo tiene es que cuando dice algo lo argumenta con documentación siendo crítico con aquellos que pretenden líneas sin fundamento y basándolas en una racionalidad inconsistente.

Con su libro "La tabla rasa" desmonta tres tendencias bien definidas sobre la psicología y no deja atrás los aspectos políticos y religiosos que están involucrados en éstas tendencias.

5. Publicado por Eravi el 19/06/2008 08:33
Luchetti podrias darme mas información de lo que dices y si es científico o es teoría new age, principalmente lo del efecto Hall no veo muy bien la relación, disculpa mi ignorancia.
Si alguien mas opina al respecto se lo agradeceria. Gracias.

6. Publicado por Gómez de Olea el 22/06/2008 13:37
Todos los problemas surgen del desconocimiento de la esencia y propiedades específicas independientes de las magnitudes básicas tales como la energía, la fuerza, la masa y la carga eléctrica. Los científicos trabajan con magnitudes que prácticamente desconocen.
Todo esto está ya resuelto en la obra "La materia, energía oscura. Un Nuevo Paradigma" que será editada en breve. Si alguien quiere información previa puede pedirla a magoleaarrobatelefonicapuntonet

7. Publicado por Monsech el 22/06/2008 19:03

El autor dice: "De hecho, cuando las partículas emergen de sus ondas de no materia, cruzando desde la realidad invisible a la visible, lo hacen desafiando las leyes de localización y movimiento, interactuando de manera aleatoria y probabilística, caótica y con escasas posibilidades de medición".
Siguiendo el mismo razonamiento, opino que lo que "la suma de partes inteligentes (todo) es más que la inteligencia de cada parte (nosotros). Sería subestimar la inteligencia de la suma de las partes, creernos que surgimos de manera "aleatoria y caótica". Las cosas no son lo que parecen.
En lo que hace a las probabilidades, el todo invisible busca el camino más corto para alcanzar su objetivo de dar forma visible a la parte, que dicho sea de paso, siempre existió en su memoria de lo ya sucedido sin proyectarse.
Por último, en lo que hace a la medición, nos falta, es cierto; pero vamos por buen camino, porque algo ya estamos recordando...
vector@axial.com.ar


8. Publicado por Di Marco Rodriguez el 23/06/2008 04:57
Este artìculo confunde razonamientos con sentimientos.
Otro intento de vestir la religiòn con ropaje cientìfico.
La fè no requiere ni necesita explicaciones.

9. Publicado por Antia el 26/06/2008 09:11
A todos los señores que han escrito aquí sus comentarios:
¿Podrían por favor decirme cómo definen la consciencia humana?
Gracias.

10. Publicado por Chancha el 07/07/2008 00:29
Monsech, parece que sabes mas que un Nobel de Física, podrías postularte, no te parece?

11. Publicado por linares el 19/07/2008 15:17
no hay dudas, que el origen de tantos comentarios intelectuales y cientificos, tuvieron su origen en la "incertidumbre", ahora bien, que es la "incertidumbre".- no encuentro un solo libro que trate el tema- y es la base de toda investigacion, en todos los ordenes de la vida- gracias a que existe la "incertidumbre" se genera infinidad de bases con ramificaciones para la investigacion- precisamente, por que existe la "incertidumbre", nos cobijamos en la conviccion de la existencia de Dios, y a esa conviccion, la llamamos FE.- la capacidad de inteligencia de los humanos, tiene un limite, y nos cuesta reconocerlo, ¿por que? porque existe un Dios,todopoderoso y genial, y solamente el, nos podra explicar como sigue esta historia.-

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