El caos en Wall Street mina la confianza de los mejores trabajadores

Un estudio explora cómo se sentían justo antes de la crisis en el sector financiero en Estados Unidos


La confianza y lealtad de los trabajadores está en mínimos históricos. Según una encuesta llevada a cabo por el Centre for Work Life Policy, el 42% de los trabajadores no siente lealtad hacia su empresa, mientras que un 41% ha perdido toda confianza. El estudio certifica que, ante la falta de confianza, son los mejores trabajadores los que antes salen de sus empresas para mejorar sus condiciones. Las mujeres son quienes más están acusando este mal momento. Así, más del 80% de ellas está considerando seriamente dejar su puesto de trabajo (para dedicarse a la familia) debido a la presión que están sufriendo. Sólo el 40% de los hombres está pensando en llevar a cabo acciones parecidas. Estos datos parecen confirmar que detrás del desastre financiero hay también un fallo de gestión y dirección. Por Raúl Morales.



El caos en Wall Street mina la confianza de los mejores trabajadores
Toda una generación de trabajadores está sufriendo en la actualidad la peor recesión que recuerda. Visto desde Wall Street, la crisis crediticia y, en general, la crisis del sistema financiero estadounidense está tocando la moral de unos trabajadores que ven cómo muchas firmas quiebran, pierden miles de millones de dólares o echan a la calle a miles de personas (100.000, según los cálculos, desde que el crack ya resultó imparable)

¿Cómo la mano de obra con más talento está “lidiando” esta situación? Según un reciente estudio elaborado por el Centre for Work Life Policy, lo trabajadores lo están pasando mal y muestran ideas o comportamientos impensables hace tan sólo un año.

Según recoge Harvard Business, el nivel de confianza y lealtad de los trabajadores está en su nivel más bajo. El número de empleados que se sienten leales con su empresa ha caído un 42% en el último año, mientras que el número de los que confían en su empresa se desploma un 41%.

Además, este estudio pone de manifiesto que los trabajadores que resisten y no pierden su empleo miran ya hacia otra parte. El riesgo no es un palabra que entre en sus planes y miran con recelo los despidos masivos o los problemas por los que atraviesan un buen número de empresas. Así, el 64% está considerando dejar su actual empresa y el 24% se encuentra ya buscando empleo activamente. Y son, precisamente, los trabajadores más productivos los que están saliendo antes por la puerta, dice el informe

Las mujeres, más pesimistas

Las mujeres con más talento son quienes más miedo tienen. El 84% de las mujeres entrevistadas en este estudio está considerando seriamente dejar su puesto de trabajo, frente a sólo un 40% de los hombres. Ante la incertidumbre, las trabajadoras son capaces de replantearse su vida profesional en relación con su vida privada. La ecuación costes-beneficios ha cambiado: el estrés ha ido en aumento en el último año y las compensaciones han caído, por lo que muchas trabajadoras prefieren dejar su trabajo y dedicarse, por ejemplo, a sus hijos.

Los testimonios en este estudio son muy clarificadores. Una de las encuestadas, trabajadora en un banco de inversión que ha acumulado grandes pérdidas en el último año, comenta que la tensión que ha sufrido le ha afectado al sueño y ha perdido dos dientes porque apretaba muchos sus mandíbulas mientras dormía. Otra de las encuestadas, corredor de bolsa, da las gracias porque se le ha diagnosticado un cáncer de pecho, según ella resultado del estrés que ha sufrido ante la perspectiva de perder su trabajo.

Este estudio es excepcional. Los ciclos bajos suelen ser estudiados retrospectivamente y muy pocas empresas tienen el “estómago” para explorar sus debilidades justo cuando éstas están ocurriendo y aflorando. En marzo de 2008, seis de las empresas financieras más importantes de Wall Street (Citi, Credit Suisse, Goldman Sachs, Lehman Brothers, Merrill Lynch and Moody's) trabajaron con un equipo de investigación del Center for Life Policy para tratar de dar con algunas claves para apoyar y cultivar el talento dentro de sus estructuras.

Mala dirección

La falta de confianza de los trabajadores en estas empresas financieras y en sus directivos que revelaba este estudio adelantaba ya, en cierta manera, lo que se ha precipitado en las últimas semanas. Muchas de las teorías respecto a qué ha pasado en Wall Street para llegar a esta situación apuntan al funcionamiento de las corporaciones y a la deficiente gestión de sus ejecutivos como parte de las causas. En definitiva, lo que ya decían sus mejores empleados en marzo de este año.

Los expertos dan la razón a muchas de las impresiones y sentimientos recogidos por la encuesta del Centre for Work Life Policy. Los directivos de firmas como Lehman Brothers, AIG o Washington Mutual han sacrificado en demasiadas ocasiones el futuro de sus empresas para maximizar y exprimir las ganancias a corto plazo.

En una acumulación de errores, estos directivos han sido incapaces de hacer frente a la realidad cuando el valor de sus empresas caía. En lugar de eso, han cerrado los ojos para decir que sus complejos modelos financieros estaban generando más valor.

Muchas voces, pues, hablan abiertamente no de un fallo financiero, sino de un fallo de liderazgo. Sin este fallo de liderazgo el porcentaje de empleados con falta de confianza sería, sin duda, mucho menor.

Desde el punto de vista de un trabajador, el primer trabajo de un directivo es asegurar la viabilidad de sus empresas. Los directivos de estas empresas financieras han centrado su estrategia en ganar dinero rápidamente, en lugar de asegurar la supervivencia de sus compañías o de construir unos cimientos fuertes de cara al futuro. En este sentido, pocas cosas han cambiado, ya que han mimetizado los fallos de liderazgo que ya llevaron a la quiebra a dos de las empresas más grandes de mundo: Enron (al frente de la cual estaba Jeff Skilling) y WorldCom (liderada por Bernie Ebbers).






Lunes, 6 de Octubre 2008
Raúl Morales
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