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El color es construido por el cerebro de la misma forma que las palabras

Un nuevo estudio revela que siempre relaciona el color con una forma, aunque ésta no exista


Se suele pensar que el color es una característica fundamental de los objetos, pero en realidad los colores que vemos dependen de procesos biológicos de los ojos y del cerebro. Un nuevo estudio ha revelado que el cerebro procesa la forma de un objeto y su color siguiendo dos vías separadas y que, aunque la forma y el color de los objetos normalmente estén relacionados, la representación neuronal del color puede “sobrevivir” sola, sin forma que la acompañe. Cuando esto sucede, el cerebro establece una nueva relación entre ese color y una forma visible alternativa. El hallazgo ha revelado una nueva propiedad básica de la visión, aumentando la comprensión de cómo el cerebro es capaz de integrar las múltiples características de cualquier objeto (forma, color, localización y velocidad), en un todo unificado. Por Yaiza Martínez.


Yaiza Martínez
Escritora, periodista, y Directora de Tendencias21. Saber más del autor



Fuente: Universidad de Michigan.
Fuente: Universidad de Michigan.
Normalmente se piensa que el color es una característica fundamental de los objetos: un lago azul, un flamenco rosado, las nubes blancas…

Sin embargo, esta noción popular de los colores no es real. Según sugiere una reciente investigación realizada por científicos de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, el color con que vemos las cosas depende en realidad de procesos biológicos que se producen en los ojos y en el cerebro.

En un comunicado emitido por dicha universidad, se explica que existen ciertos mecanismos neuronales en el cerebro que establecen qué color pertenece a qué objeto. Gracias a ellos, por ejemplo, nadie verá nunca un flamenco azul en un lago rosa.

Pero, ¿qué pasa cuando un color pierde el objeto con el que está relacionado? La presente investigación ha demostrado, por vez primera, que en lugar de desaparecer con su objeto, el cerebro aplicaría el color “sin forma” a otro objeto que se encuentre a la vista. Este hallazgo ha revelado una nueva propiedad básica de la visión.

Establecer nuevas relaciones

En otras palabras, lo que el estudio ha demostrado es que el cerebro procesa la forma de un objeto y su color siguiendo dos vías separadas y que, aunque la forma y el color de los objetos normalmente estén relacionados, la representación neuronal del color puede “sobrevivir” sola, sin forma que la acompañe. Cuando esto sucede, el cerebro establece una nueva relación entre ese color y una forma visible alternativa.

Steven Shevell, psicólogo de la Universidad de Chicago especializado en el color y la visión, y autor de la investigación, afirma que: “el color está en el cerebro. Es construido de la misma forma que son construidos los significados de las palabras. Sin los procesos neuronales no seríamos capaces de comprender los colores de las cosas, al igual que somos incapaces de comprender una lengua que no conocemos”.

Shevell y sus colaboradores han publicado un artículo en la revista especializada Psychological Science en el que se explica detalladamente su trabajo.

Los resultados obtenidos han aumentado la comprensión de cómo el cerebro es capaz de integrar las múltiples características de un objeto (forma, color, localización y velocidad), en un todo unificado.

Cómo vemos

Según explica Shevell, “un aspecto de la visión humana que normalmente no apreciamos es que las diferentes características de un objeto, incluidos el color y la forma, pueden ser representadas en diferentes partes del cerebro”.

Así, por ejemplo, si una persona ve una pelota de baloncesto en movimiento, la percibe con un color particular, una forma y una velocidad. La reunión de estas características, que hace posible que percibamos la pelota como un todo, es fruto de una compleja función cerebral.

En lo que se refiere a la percepción del color, los investigadores usaron una técnica denominada “rivalidad binocular” para analizar cómo procesa el cerebro la información de los colores, y cómo unifica el cerebro esta percepción con la de la forma de los objetos.

La rivalidad binocular consiste en presentar una imagen diferente a cada ojo y al mismo tiempo. El científico afirma que cuando se aplica la “rivalidad binocular”, el cerebro tiene dificultades para integrar las señales recibidas por ambos ojos. Si ambas señales son lo suficientemente distintas, lo que ocurre es que el cerebro resuelve el conflicto suprimiendo la información recibida por uno de los ojos.

Aprovechando esta característica del procesamiento de señales visuales dispares por parte del cerebro, los investigadores aplicaron la “rivalidad binocular” para hacer que uno de los ojos suprimiera la forma de un objeto presentado, pero no su color.

Proceso neuronal activo

Así, en primer lugar, ante el ojo izquierdo de los participantes en la investigación fue presentado un conjunto de rayas verdes orientadas verticalmente, al tiempo que ante su ojo derecho se desplegó un conjunto de rayas rojas horizontales.

Según Shevell, en este caso, el cerebro es incapaz de fusionar ambas imágenes en una sola que tenga sentido, por lo que sólo percibe las líneas horizontales o las verticales, y descarta las otras líneas.

Los científicos crearon una versión de la técnica de rivalidad ocular para este estudio, con la que se suprimió el patrón horizontal sin eliminar el color rojo, cuya percepción continuó llegando al cerebro.

Cuando ante los ojos de los participantes se presentaron ambos patrones (el vertical con líneas y color verde, y el horizontal sólo en color rojo), sus cerebros se enfrentaron a un problema de “ubicación”.

Tanto el color rojo como el verde alcanzó la conciencia de los participantes, pero sólo había un patrón vertical (un objeto, pero dos colores). El resultado fue sorprendente: el color rojo “incorpóreo”, del patrón horizontal no visible, se adosó a partes del patrón vertical visible para el otro ojo. Es decir, que los participantes vieron rayas verticales rojas y verdes.

Según los científicos, este hecho prueba la idea de un acoplamiento neuronal, que permitiría que el color siempre sea relacionado con un objeto a través de un proceso neuronal activo. Este proceso resulta para nosotros automático e inmediato.


Sábado, 3 de Octubre 2009
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Nota



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1.Publicado por Dionisio el 03/10/2009 14:11
Este experimento recuerda a esos dibujos que se pueden distinguir dos formas pero que son un sólo dibujo. Es imposible ver las dos formas al mismo tiempo, el cerebro discrimina, según el punto que fijemos la mirada, una forma u otra. Esto, al parecer, no pasa con el color. Habrá que probarlo a ver si vemos el más allá

conejo y pato
http://mecagoenmivida.blogia.com/upload/20090723214244-pato-conejo.png


2.Publicado por Vicente el 07/10/2009 04:06
podra este descubrimiento ayudar o orientar a los daltonicos?

3.Publicado por Fulgencio el 12/10/2009 18:15
! Hermoso descubrimiento !
Nunca sabes lo que la ciencia te puede ofrecer.

4.Publicado por Blink el 14/10/2009 03:17
Interesante descubrimiento, me pregunto en que aplicaciones sería útil este conocimiento sobre el color y la forma.

5.Publicado por Ariel Alejandro Wagner el 23/10/2009 20:41
Muy interesante. La teoría del cuerpo negro de Max Planck es bastante clara. Los colores no existen formalmente. Lo que entendemos como color, simplemente, es un efecto producido por las particulas energéticas en forma de luz y que al chocar con los átomos, producen alteraciones en su velocidad. Por ejemplo, la gama de colores que repduce el prisma cuando es irradiado por luz blanca. La luz blanca concentra un amplio espectro de radiaciones electromagnéticas que al pasar por el prisma se descomponen en gamas de colores, es decir, la onda sufre alteraciones en su frecuencia. Los colores son el proceso del que observa y no son absolutos. Los colores cambian en función a la fuente de luz, por tanto, el color es el efecto de su irradiación y su forma de reaccionar ante la reflexión. A mi juicio, el cerebro humano procesa la información en función a un proceso de cuatificación y cualificación. Las neuronas se valen de las cuatro o más forma de aprendizajes y sus estímulos reproducen la escena construyendo un proceso de razonamiento complejo y eso se formaliza en el reconocimiento de los objetos y sus "supuestos colores" que observa. El cerebro reconoce estas gamas de colores y los almacena en la mente en forma de razonamiento. Es por ello que para algunos, un color puede ser más o menos oscuro o tildarlo de otro color precisamente. Esta diferencia está en el factor de razonamiento neuronal y en la velocidad de respuesta del ojo y el teorema del error de lectura. Por tanto, el efecto es más complejo de lo que se cree. De todos modos, este estudio de la universidad es interesante y excelente. Saludos.

6.Publicado por cromacosmos el 30/07/2011 19:39
¿Qué es el color?

¿El color es una sensación o una realidad?

¿Por qué? el color es una sensación creada y producida única y exclusivamente por el cerebro, cuando en la naturaleza, la evolución natural no admite ningún tipo de creaciones ni exclusividades.

Es decir, la evolución admite elementos nuevos, siempre que estos sean consecuencia de otros elementos.
Dos elementos antiguos se mezclan y forman otro nuevo, si descomponemos el elemento nuevo nos saldrán otra vez los elementos antiguos.

Toda producción o creación natural no deja ser una mezcla o re-combinación que construye un elemento nuevo, por ello en la naturaleza nada es exclusivo de nadie, ya que todos los elementos van relacionados, uno es consecuencia del otro, nadie es exclusivo del otro.

¿Entonces el color es una excepción? ¿Se puede equiparar el cerebro a los dioses del Olimpo y crear el color de la nada?

Creo que la función del cerebro más que crear es percibir la realidad que le envuelve, creo que no sobreviviría si creara un entorno totalmente distinto a su propia realidad. Se dice que la naturaleza es incolora ¿cómo lo podemos saber si nadie lo ha visto todavía de esta manera?

El color es el estado más relativo que existe en el universo, nunca se ve un color como realmente es, sino en el momento en que se ve. La luz, la distancia y la evolución visual de cada observador influyen en que un mismo color, se vea de distinta manera. Que nosotros veamos un color es un problema nuestro, no del color en sí. Una cosa es el observador y otra es el color aunque van relacionados son dos situaciones y estados totalmente distintos. El cerebro desarrolla la percepción visual para poder ver los colores, no para inventárselos.

El color no es materia ni energía, no es luz ni oscuridad, el color es cromatismo, es decir se caracteriza porque conlleva su propio metabolismo natural. Es decir, se identifica mediante tonos mas o menos concretos, influenciados por matices de intensidad debido a la claridad y a la oscuridad, además de poder caer en una posible saturación debido a circunstancias extremas de máxima luminosidad o de máxima oscuridad.

El color si se liberará de ser una mera sensación exclusiva del cerebro, podría como estado cromático independiente influir en la naturaleza, incluído el mismo universo.

El color no es una partícula cuántica aunque se relaciona con la materia, ya que inter-acciona con ella pero cada uno se manifiesta por lo que es, uno material y el otro cromático. Por ello el color se puede mostrar de una manera relativa en la realidad, como una sensación o como un efecto óptico.

Vemos el color pero no tocamos el color en sí, en todo caso tocaremos el material de que está compuesto el pigmento que conlleva. Se trataría del estado más fantasmal que pervive en la naturaleza. Un estado relativo, que incluso podría tener su propio principio de incertidumbre, ya que aunque veamos un color concreto, nunca se ve tal como es, ya que este color variará si lo ponemos en la sombra o bajo la luz.

Durante años mezclando colores me he encontrado con una serie de incógnitas: juntaba madejas de distintos tonos y grosores para así calibrar los tonos de hilos que mezclaba para componer tejidos de tricot. El fondo de color que ponía de base para mezclar las madejas podía llegar a influenciarme en mis mezclas, a veces quería prescindir de dicho fondo porque me interfería, llegó un momento en que me di cuenta que cualquier fondo de color también se interfería en mis mezclas. Entonces me pregunté:

¿Sería posible hacer mis mezclas sin ningún fondo que se antepusiera y evitar así su contraste debido al color que llevara consigo? Por desgracia siempre estoy obligado a tener un color de fondo lo quiera o no.

Ello me hace pensar que detrás de un color sino es el mismo siempre encuentro otro color. Incluso en un estado transparente siempre me encuentro con otro color de fondo, por ejemplo si cogemos un vaso y miramos a través de él estamos obligados a ver un color que lo traspasa, si enfocamos el vaso delante de una pared veremos el color de la misma, si lo enfocamos delante de una ventana veremos los colores del paisaje. Lo que la percepción no nos permite es ver el vaso transparente sin un color de fondo. Una transparencia indefinida, sin ningún color... ¿como la podemos visualizar?.

Ello quiere decir ¿qué el color se antepone a la forma?

Hay un experimento visual que se llama "Rivalidad o supresión binocular" el cual consiste en enfocar al mismo tiempo en cada ojo dos formas distintas, en uno rayas horizontales rojas, en el otro rayas verticales verdes, el cerebro no puede captar las dos imágenes al mismo tiempo, lo que hace es interpretarlo a su manera, es decir conserva una de las dos imágenes: las rayas verdes verticales tal como están en cambio desaparecen las razas horizontales, en cambio el color rojo lo continúa visualizando, lo que ocurre es que lo ve con la misma forma que el verde, es decir en forma de rayas verticales.

Para el cerebro es más fácil prescindir de una forma que de un color, pierde las forma de las rayas horizontales, en cambio el color rojo lo continua visualizando en forma de rayas verticales similar al verde.

Ello conllevaría que el cerebro antepone el color a la forma. Anteponer es sinónimo de anterior.

Entonces si el color se antepone o es anterior a la forma, la forma podría ser consecuencia del color.

Si los estados cromáticos fueran estados independientes del cerebro, las formas de la naturaleza ¿también podrían ser consecuencia del color?

Entonces en el cosmos ¿también se podría dar dicha consecuencia? todas las formas materiales que pululan en él serían consecuencia del color que las rodea o las envuelve.

Ver: ( Metabolismo cromático del cosmos.) "cromacosmos.wordpress.com​."

El punto del cerebro en donde se fusiona la parte subjetiva de este con los estímulos externos que percibe del exterior, el llamado "misterio de la Qualia", continua siendo una incógnita similar a lo que pasa en el cosmos con la singularidad de un agujero negro, o el engranaje que puso en marcha el Big-bang.

Allí donde la física relativista o la mecánica cuántica pierden sentido, tal vez sobreviva el color.

Para mí el negro es un color como el resto de colores, la diferencia es que este es absorbente y los demás son luminosos o emanantes, el negro cumple los requisitos de tono, matiz, intensidad y saturación como cualquier otro color.

Si el negro es ausencia de color, un coche pintado de color negro ¿de que color es?

Cuando miro el cielo por la noche veo un fondo negro absorbente contra puntitos blancos contrastados, es como si uno fuera consecuencia del otro, es decir lo absorbente negro y lo emanativo blanco, se complementan por qué son opuestos y así dar una razón y una causa mediante el color a la existencia del fondo y la formas que componen nuestro universo. Incluídos nosotros mismos como formas que actuamos en un fondo que nos rodea constantemente.

Cromacosmos.

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