Tendencias 21
Universidad Comillas




El misticismo en la mecánica cuántica: una controversia olvidada

El debate sobre mente y materia se ha reducido a la dicotomía ciencia versus religión


A principios del siglo XX, un grupo de físicos europeos revolucionó el mundo al desvelar el extraño funcionamiento de la materia a nivel microscópico. Fue entonces cuando ciertas mediciones revelaron que, de alguna manera, la conciencia humana podía influir en la composición de la realidad. Inmediatamente, se creó un debate entre los físicos materialistas -que negaban cualquier subjetivismo en la ciencia- y los físicos idealistas, que defendían que el ser humano podía ser a un tiempo actor y observador del mundo. Este apasionante debate decayó a mediados del siglo XX, dando paso a la consabida dicotomía “ciencia vs. religión". El historiador Juan Miguel Marín, de la Universidad de Harvard, propone sin embargo que los físicos actuales no olviden las interpretaciones iniciales de los físicos fundadores de la teoría cuántica, porque a través de ellas podría enriquecerse la perspectiva de la física moderna. Por Yaiza Martínez.



Albert Einstein. Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos
Albert Einstein. Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos
Albert Einstein. Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos
Albert Einstein. Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos
Juan Miguel Marín, historiador de la Universidad de Harvard, acaba de publicar en el European Journal of Physics un artículo en el que habla de la controversia entre misticismo y materialismo que, a principios del siglo XX, se generó a partir de los descubrimientos de la física de partículas.

Marín se pregunta en dicho trabajo si el misticismo tiene aún un lugar en la mecánica cuántica de hoy día o, por el contrario, la idea de que la mente juega un papel en la creación de la realidad ha sido trasladada ya por completo al ámbito de las reflexiones filosóficas.

En la revista PhysOrg.com, que publica una síntesis del artículo del historiador con declaraciones suyas, se explica que el origen del debate se produjo en Alemania, en los años 20 del siglo pasado, y que estos “enfrentamientos” entre físicos materialistas e idealistas de entonces fueron muy distintos a los debates que hoy día generan entre científicos religiosos y científicos ateos.

Ausencia de dicotomía

A principios del siglo XX, por ejemplo, religión y ciencia no estaban tan divididas como hoy día, y algunos de los más eminentes físicos de la época se sentían especialmente inspirados por el misticismo oriental.

A pesar de las diferencias entre una y otra época, Marín afirma que estudiar las interpretaciones originales sobre la mecánica cuántica podría ayudar a los especialistas actuales a entender mejor la teoría, y también podría resultar de gran importancia para el público general.

Según el historiador, “ser conscientes de este tema (de las primeras y diversas interpretaciones dadas a los descubrimientos de la física de partículas) permitiría que la audiencia general se diese cuenta de que existen muchas otras alternativas a la que ofrece la dicotomía entre ciencia y religión”.

De hecho, “ciencia versus religión es una forzada elección reciente, que los fundadores de la mecánica cuántica jamás habrían reconocido ni mucho menos aceptado”.

Introducción de la conciencia

A principios del siglo XX, los físicos descubrieron que, aunque en nuestra vida cotidiana las cosas parecen existir sin que pongamos nada de nuestra parte, es decir, independientemente del observador, en el nivel cuántico de la materia no ocurría lo mismo, ya que las observaciones científicas podían afectar a lo que se estaba observando, explica Marín.

La conocida como “interpretación de Copenhague” para esta característica del mundo cuántico fue la siguiente: no se puede hablar de una realidad objetiva más allá de lo que se nos revela a través de la medición y de la observación. O, en otras palabras, nada se puede afirmar de lo que pasa cuando no se observa.

El debate sobre la introducción de la conciencia en la ecuación de la interpretación del mundo cuántico, tal y como explica Marín, se inició en 1927, cuando Einstein (físico materialista) acusó a Neils Bohr (físico idealista) de aplicar a la ciencia un misticismo incompatible con ésta.

Bohr negó estas acusaciones y culpó a Einstein de no haberle entendido bien cuando afirmaba que los humanos eran tanto actores como observadores del mundo. Porque, aunque Bohr pensaba que los procesos cuánticos sucedían sin la necesidad de los observadores, también simpatizaba con la idea de que la extensión de la teoría cuántica podría ayudar a comprender la conciencia.

Einstein, por su parte, se opuso de manera inflexible a cualquier subjetividad en el terreno científico y, de hecho, dedicó gran parte de su vida a buscar evidencias que fundamentaran la teoría de la mecánica cuántica dentro del realismo.

Físicos y también filósofos

Por otro lado, el físico Wolfgang Pauli fue defensor de algunas de las ideas que Einstein rechazaba. Por ejemplo, estaba a favor de un “misticismo lúcido” que fuera una síntesis entre la racionalidad y la religión.

Pauli creía que la teoría cuántica podría unificar los enfoques científico/psicológico y filosófico/místico de la conciencia. La perspectiva de Pauli estaba influenciada por la filosofía de Arthur Schopenhauer, a su vez influenciada por las religiones orientales.

Otros físicos ofrecieron perspectivas distintas. Marín señala que Max Planck, por ejemplo, consideraba que la religión y la ciencia eran compatibles, porque creía que ambas estaban basadas en la objetividad aunque referidas a distintas facetas de la realidad.

El físico inglés Paul Dirac, por el contrario, rechazaba cualquier tipo de vocabulario religioso señalando que “la religión es un revoltijo de falsas aseveraciones con ninguna base de realidad”.

Se extiende el misticismo

En el año 1929, la controversia sobre el misticismo también se expandió al ámbito público. Ese año, el astrofísico Arthur Eddington publica The Nature of the Physical World, libro en que defendió el misticismo y con el que captó la atención de los medios de comunicación internacionales.

En los siguientes años, los físicos Werner Heisenberg y Erwin Schrödinger tendieron también cada vez más hacia el misticismo, irritando a Einstein y a Planck.

En 1958, finalmente, Schrödinger, inspirado desde su juventud por Schopenhauer, publica las conferencias “Mente y Materia”, en las que argumenta que existe diferencia entre las mediciones con instrumentos y la observación humana: un registro con un termómetro no puede ser considerado un acto de observación dado que no contiene sentido en sí mismo.

Por tanto, la conciencia se necesitaría para hacer significativa la realidad física. Según concluye el físico: “algunos de vosotros, estoy seguro, lo llamaría a esto misticismo. Pero, con el debido reconocimiento al hecho de que la teoría física es en todo momento relativa, dado que depende de ciertas suposiciones básicas, creo que podemos afirmar que la teoría física en su estado actual sugiere fuertemente la indestructibilidad de la Mente por el Tiempo”.

Unificar física y mente

Tal y como señala Marín, las conferencias de Schrödinger marcan el fin de la generación que vivió la controversia del misticismo. Esta controversia desaparecería en la segunda mitad del siglo, cuando la cultura física de entonces se mezcló con el mundo anglo-americano.

La mayoría de los físicos actuales son, como Einstein, realistas, y no creen que la conciencia juegue un papel en la teoría cuántica. La perspectiva moderna dominante es que una observación no puede originar que un átomo exista en la posición observada, sino que, simplemente, el observador se encuentra al átomo como está.

Y eso a pesar de que ha habido posteriormente físicos y pensadores que han intentado rescatar las perspectivas de los físicos idealistas de los años 20, en libros como “El Tao de la Física”, del físico Fritjof Capra o “La danza de los Maestros” de Gary Zukav, e incluso en una película titulada “What the Bleep do we know?”, de la que ya hablamos en Tendencias21.

Pero, según Marín, hoy la ciencia se ve como opuesta a la religión, aunque en el origen de la física cuántica hubiera en realidad físicos religiosos y no religiosos a ambos lados del debate.

El historiador espera que los científicos puedan enriquecer sus propias posturas en investigación considerando cómo los fundadores de la física de partículas interpretaron su propia teoría.

Porque, para Marín, muchos físicos actuales quedarían impresionados si se acercaran a la manera en que Pauli o Weyl (un matemático alemán) describían, por ejemplo, el concepto de “campo” en sus artículos. Ambos estaban inmersos en el misticismo, buscando una vía para unificar mente y física, una vía que ahora parece perdida.



Miércoles, 10 de Junio 2009
Visitas de este artículo: 12625



Nota

Comente este artículo

1.Publicado por khinecapa el 11/06/2009 03:57
Magnifica oportunidad de repasar la historia de la mecánica cuantica. Nos daremos cuenta que la generación de ese misticismo lúcido es superior a lo que puede generar cualquier religión institucional. Pero no estoy de la opinión de que después de los padres fundadores se haya dejado el misticismo de lado. Basta repasar los archivos de esta sección de religión , para darnos cuenta de que han seguido enriqueciendonos con ello nueva hornada de cientificos, pero que carecen de la aureola de los padres fundadores. Los temas sobre la consciencia y sus implicaciones son de candente actualidad, ignorada por la ciencia, considerada tema especifico de la filosofía

2.Publicado por JUAN DIAZ el 11/06/2009 13:17
LA OBSERVACION MODIFICA LA REALIDAD ULTRAMICROSCOPICA, porque el hombre para ver requiere luz.
Y las particulas iluminadas se comportan de modos distintos. Este es (o era) un problema técnico, porque puede haber "sensores" que no requieran luz para la detección de partículas, En todo caso nuestro SNC filtra y procesa, de la realidad, sólo aquello para lo cual "a priori" está diseñado. La realidad es tanto un "constructo" cerebral, cuanto algo "objetivo" y mesurable con independencia (siempre relativa) del Observador. Tampoco es correcto decir que Eistein era "materialista" ya que por motivos de su fé en Dios, negó que el universo funcionara en base al simple Azar, de modo que debia existir necesariamente algún metaprograma evolutivo, fué lo que consulto epistolarmente con el psicólogo suizo Jean Piaget a propósito de la "epistemología del tiempo". Einstein tendia a dialogar y buscar consensos con sus colegas, se oponia a que sus ideas fueran consideradas un "nuevo dogma" de la física o la filosofía.

3.Publicado por Leandro sequeiros el 11/06/2009 13:24
La controversia entre mecánica cuántica y misticismo no está tan olvidada como parece sugerir el ensayo. De hecho, la película "¿Y tu que sabes?" (en sus dos versiones, la más difusa y la última más explícita) aboga, acudiendo a científicos, a esta problemática... Precisamente, en 2006 la Asociación Interdisciplinar José de Acosta dedicó su sesión anual al problema del "conflicto de racionalidades" (las actas están publicadas por la Universidad Comillas). Y se proyectó y discutió esta película.

4.Publicado por david hormazabal el 11/06/2009 18:07

me gustó el artículo.

5.Publicado por José Luis San Miguel de Pablos el 12/06/2009 00:59
Hemos de felicitarnos porque un tema como este se discuta abiertamente, porque estoy convencido de que es importante. Aprovecho, pues, para añadir algo. Creo que tienen razón las dos partes, Marín y los autores de los comentarios que preceden a éste: aquel espíritu de búsqueda esencial, de persecución de sentido, que presidía las discusiones de los años 20 a 40 entre grandes físicos, apenas se ve hoy entre los físicos "situados", por ambiciosos que sean sus proyectos de investigación. Y sin embargo, esa misma búsqueda de significado sigue estando presente, no sé si más o menos que antes, seguramente como siempre. Se revela, como se nos recuerda en el artículo, en Capra, Zukav y algunos otros, que dicen cosas (al menos estos dos autores citados) sumamente interesantes. ¿Y qué pasa con ellos? Institucionalmente, se les hace el más absoluto vacío. Yo diría que las inquietudes místicas y noéticas (relativas a la naturaleza profunda de la conciencia) están plenamente vivas, pero que tenemos un problema... de represión sociológica pura y simple. Sociología de la ciencia y del conocimiento habemus, por tanto. Y conste que no soy sociologista, pero me parece que este es un caso muy claro, clarísimo. Salvando las distancias, que por supuesto son muchas, pasa un poco como cuando la Deriva Continental de Wegener era (también) cosa del pasado, y el geólogo germano "estaba loco". Ojalá que el artículo de Marín señale un cambio de tendencia.

6.Publicado por khinecapa el 12/06/2009 02:57
Os invito a que leais esto, para conocer los que se cuece en la frontera de la ciencia

http://neofronteras.com/?p=2614#more-2614

7.Publicado por khinecapa el 13/06/2009 03:27
Respuesta a r mserrp

Me decías

Propones un monismo neutro cercano supongo al orden implicado de David Bohm puesto que hablas de total holográfico. Me interesaría que desarrollaras la cuestión holográfica porque nunca la he acabado de entender del todo, supongo porque trato de hacerme una idea desde el concepto del holograma común.

Saludos.
http://mind-brain-maths.blogspot.com

Contestación.

De nuevo te felicito por tu blog. Es magnífico

Mi opinión parte desde la humildad, sin caer en un lenguaje esotérico sin objetividad, y atropellado. Pero este espacio requiere brevedad, y el factor tiempo, es determinante para expresarse con claridad

Es cierto, lo que propongo como libre pensador, en un principio es parecido al orden implicado de Bohm. Al igual sobre una divinidad, no deja muy claro en que consiste. Al igual que Alexander Vilenkin, las leyes parecen preexistir. Nosotros no recibimos más que proyecciones de ese particular( y por ende Holográfico), que manifesta el ruido del experimento GEO 600, de Hanóver. Aunque aún por confirmar, increiblemente a pasado desapercibido para la prensa, y sería uno de los descubrimientos más extraordinarios de la ciencia
Ese mundo debe ser abstracto(abstractas, por ejemplo, en igualdad de condiciones las tres dimensiones que conocidas y las que puedan existir de más) , en si mismo son matemáticas experimentales, no las ideales platonicas que no nos lleva más que a situaciones paradójicas circulares e irresolubles, Gödelianas, que recuerda al burro y la zanahoria. Un mundo matemático ( como propone Max Tegmark) en continuo procesamiento cuántico( como propone Seth Lloyd) , cuya axiomática es la indeterminación cuantica,donde todos participamos al efectuar la descoherencia cuántica al observar y dejar nuestra impronta. No tiene sentido un observador privilegiado, como nos puede llevar la reducción de la paradoja de la medida, ya que nuestra vida es finita y afectada por las circunstancias culturales y genéticas. Es un mundo que por fuera es cerrado, ya que, a consecuencia de la segunda ley de la termodinámica casi enteramente caotico( digo casi porque no existe el caos total). Pero, contradictóriamente a consecuencia de la ley de la entropía, al ser cerrado es cada vez más organizado, ya que lo que disipa un orden es aprovechado por otro orden. Es decir , todo se procesa cuanticamente continuamente de forma gráfica como fue introducido por F. Markopoulou . Donde no puede haber un vacío total, ya que hay un constante movimiento, no puede haber una posición relativa determinada, como considera Peter Lynds. Donde propongo, al no haber una posición determinada, tampoco existe una distancia determinada, donde todo es posible comunicarse de forma no local, donde, a consecuencia del procesamiento cuántico de forma sincrónica , hay un continuo resultado no lineal emergente. Gracias por leerme y espero al menos algún comentario constructivo, al menos. Hasta pronto

8.Publicado por mserrp el 13/06/2009 12:21
Hola Khinecapa.

Gracias por la exposición de tus ideas y el comentario hacia mi blog. Pero tal vez este espacio de comentarios no es muy ágil para hablar en extenso, te propongo que expusieras tus ideas por ejemplo en http://www.astroseti.org, donde ya hay un hilo sobre la conciencia con perspectivas muy variadas:
http://foros.astroseti.org/viewtopic.php?t=5196

Sobre mis ideas, la verdad es que son muy vagas, más que nada he ido acumulando mucha información como refleja mi blog, desde que me atrapó la cuestión mente-cerebro . Aunque en él he tratado de tomar una perspectiva más matemática neutra que concretamente física también he ido acumulando mucha información sobre muchas teorías por ejemplo cuánticas o de base cuántica sobre la mente, por eso me gustaría contrastarlas con lo que tu propones.

Saludos.


9.Publicado por Elias Landazábal Sabugo el 15/06/2009 13:09
Creo que la diferencia entre los materialistas y los idealistas se debe a que no han sabido distinguir suficientemente entre una concepción gnoseológica de la realidad y una concepción metafísica de la realidad. Los materialistas consideran que existe una realidad independiente del observador, mientras, que los idealistas consideran que no existe una realidad independiente del observador. Pero, es que ambas posiciones no tienen porque ser contradictorias. El que el hombre no pueda conocer toda la realidad de una cosa (problema gnoseológico) no significa que esa realidad no exista (problema metafísico u ontológico). El que no podamos determinar la posición y la velocidad de un electrón no significa que ese electrón en base a dicha posición y velocidad no determine su evolución futura, aunque nosotros no podamos conocerla.
Para finalizar, simplemente quisiera dejar consignada una pregunta a modo de reflexión:¿Si asociamos una función de onda al universo como un todo, qué o quién, ha colapsado dicha función de onda?

10.Publicado por khinecapa el 16/06/2009 01:30
Hola Elías Opino que no hay que caer en la trampa de la paradoja de la medida, porque si vamos reduciendo, al final se supone que quedara un solo ser consciente que puede colapsar la onda, y los restos del mundo serian la onda, pero sabemos que el medidor es un ser dependiente de otros y es finito, por lo que no tiene sentido que haya una función de onda para todo el universo. Respecto a sí lo materialista o idealista, los dos son caras de la misma moneda, es decir son abstracciones matemáticas. Ademas, por la teoría de la mecánica cuántica, la realidad no la captamos cuando efectuamos la medida, sino que no existe fuera del medidor, es el medidor el que la crea, aunque es difícil de creer. Es el medidor es el que la crea, lo que si existe es la regularidad. Es así de extraña la mecánica cuántica. Basta con repasar algún manual de mecánica cuántica.

11.Publicado por ELÍAS LANDAZÁBAL SABUGO el 16/06/2009 11:33
Hola Khinecapa.

Estoy totalmente de acuerdo en que la Realidad se da en un observador, ahora bien, el que se de en un observador no implica que dicha realidad sea función del mismo. Cuando dices que por la teoría de la mecánica cuántica la realidad no la captamos…., en realidad, simplemente te estás adhiriendo a una de las posibles interpretaciones de la mecánica cuántica.

Disculpa si te malinterpreto, pero ¿ Estás afirmando que la realidad de un neutrino o de un bosón dependen de la existencia de un observador, esto es, que si no existiese dicho observador no existiría la realidad de dichas partículas?

No estoy negando que las medidas o conocimiento de una partícula dependan de un observador o que dicho conocimiento sea un proceso constructivo del mismo (insisto, esto es un problema gnoseológico). Lo que afirmo es que la realidad (problema metafísico) de dichas partículas lo es en y por sí mismas, y no en función de ningún observador.

Un Saludo

12.Publicado por Benito Vila el 16/06/2009 22:48
Dentro del alto nivel de este foro, me quedo con la reflexión de Elías: Según muchas teorías, este universo, en sí es una onda de probabilidad, que cuando un observador la colapsa, se crea la masa, es lo que hacemos a pequeña escala en nuestros aceleradores, pero si esto es así, ¿Quien colapsó la onda primigenia y las partículas adquirieron masa?.
Ervin Laszlo intenta explicarlo bastante coherentemente y por otra parte, hay esperanzas (si algún día consigue arrancar) en el CERN de encontrar el bosón de Higs, al que el premio Nobel Leo Lederman llama la partícula Divina, o sea la responsable de la existencia de la masa.

Un saludo

13.Publicado por khinecapa el 19/06/2009 00:55
Hola Elías Como decía hay una regularidad cuando se efectúa la descooherencia.Pero la realidad no existe, por la teoría cuántica, fuera del ámbito de la observación
Un saludo

14.Publicado por ELÍAS LANDAZÁBAL SABUGO el 19/06/2009 11:11
Para dejar clara mi posición con respecto al objetivismo y al subjetivismo simplemente matizar.

1)Cuando colisionan dos partículas y fruto de esta colisión surgen nuevas partículas, la realidad de dichas partículas es independiente del observador.

2)La función de onda que describe una partícula posee una parte objetiva y una parte subjetiva.
La función de onda de una partícula es una función de probabilidad y dicha probabilidad es totalmente objetiva- no depende del observador-, ahora bien, cuando hacemos una medición sobre dicha partícula si que influimos en el sistema -aunque no sepamos aún como- de forma que de los estados posibles se seleccione uno. En este sentido, el observador influye en el sistema.

3)Dualidad onda-corpúsculo. La física ha postulado una nueva realidad objetiva a la que llamaré X. El bservador al interactuar con X ,y según como, hace que dicha realidad se manifieste como onda o como corpúsculo (carácter subjetivo).

4)La finalidad de la ciencia es postular el fundamento de la realidad y realizar una probación física (experimental) de dicho postulado. Pero como todo postulado- ya sea en el campo de la ciencia, de la metafísica o de la religión- posee un valor transitorio. Un valor transitorio no es un valor relativo.

15.Publicado por mvr1981 el 06/01/2010 19:27

Ningún sistema consistente se puede usar para demostrarse a sí mismo.

Kurt Gödel

16.Publicado por Alejandro Álvarez Silva el 07/01/2010 13:23
No estoy de acuerdo. Ver el artículo "La Realidad Física" en "Simbiotica´s Blog". Saludos:
Alejandro Álvarez

17.Publicado por hugo luchetti el 03/04/2013 16:21
Una letra representa un sonido de modo que es un paquetito de energía, Hablar o pensar es un flujo de energía de ondas. Lo que se amplifica, por ejemplo una noticia que se repite y es compartida por millones de personas el mismo día, ingresa a lo que llamamos espaciotiempo
o conciencia global terrestre. Con veintisiete partículas o letras podemos diseñar casi infinitas mezclas o pensamientos. Lo que llamamos real sale de este proceso. Y aquello "que está siendo hablado" en este mismo momento influye en las palabras que decimos, de manera que "seguimos pautas" o repeticiones que afirman un poco más esa vibración que llamamos lo "real", aunque creemos que pertenece a un mundo virtual. Es decir, que lo que pensamos depende de las "pautas" que están circulando o flujo compartido de "memorias" o "memoria de flujo" o decoherencias que es otro modo de designar lo que llamamos "el presente". Chau.

18.Publicado por carolinda el 23/10/2013 22:26 (desde móvil)
Mi explicacion es esta: El cerebro es materia, de ahi la mente, es energia, la materia es energia, conecten electrodos y medira , y la energia es materia aunq no se vea. Incluso el nucleo de la particula d " Dios". La energia es modificable

19.Publicado por Daniel el 19/05/2014 16:58
amigo un consejo, ve como se aplica la física cuántica para sanar gente, como abarata los costos y como hace cosas tan rápidas que la medicina establecida no lo puede creer. Dejate de jugar a ser el más inteligente. Esa es una actitud infantil. Consulta Bio Neuro Emoción. Enric Corbera. Si tienes algún pariente con cáncer o enfermedad grave llévalo allá de inmediato. Con amistad. Daniel

Nuevo comentario:
Twitter

Los comentarios tienen la finalidad de difundir las opiniones que le merecen a nuestros lectores los contenidos que publicamos. Sin embargo, no está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o internacionales, así como tampoco insultos y descalificaciones de otras opiniones. Tendencias21 se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere no se ajustan al tema de cada artículo o que no respeten las normas de uso. Los comentarios a los artículos publicados son responsabilidad exclusiva de sus autores. Tendencias21 no asume ninguna responsabilidad sobre ellos. Los comentarios no se publican inmediatamente, sino que son editados por nuestra Redacción. Tendencias21 podrá hacer uso de los comentarios vertidos por sus lectores para ampliar debates en otros foros de discusión y otras publicaciones.

Otros artículos de esta misma sección
< >

Martes, 22 de Noviembre 2016 - 07:55 ¿En qué creen los que no creen?









Acceda al Blog de Javier Monserrat sobre el papel de la sociedad civil en el cambio global



Acceda al Blog de Javier Monserrat sobre el paradigma de la modernidad en el cristianismo



NUEVO LIBRO DE JAVIER MONSERRAT
El gran enigma
Ver artículo sobre el libro en Tendencias21 de las Religiones




PVP: 18 euros
Disponible en cualquier librería, Amazon y La Casa del Libro (Madrid)
También en la Editorial San Pablo
Puede solicitar su ejemplar a este correo electrónico