¿Es necesaria una nueva teoría estratégica?

Reflexiones en torno al II Encuentro Iberoamericano Sobre Estrategias de Comunicación (Sevilla 16-18 Septiembre 2004)


La reformulación de la teoría estratégica, tal y como ahora la conocemos, es objeto en la actualidad de debate. Por un lado se propone introducir la cooperación, la comunicación y en general otros valores, además de los económicos, en la formulación de la nueva teoría. Por otro lado, se propone construirla sobre las capacidades humanas y extender al ámbito social de la acción estratégica la nueva comprensión de la vida y del ser humano que ha surgido de la sistémica, de la teoría de la complejidad y, en general, de la revolución científica del siglo XX. En consecuencia se está produciendo un corrimiento de las fronteras que demarcaban el campo de la estrategia e iniciado un movimiento inequívoco hacia un estatuto transdisciplinar. Todo ello será el tema del II Encuentro Iberoamericano sobre Estrategias de Comunicación, que en septiembre reunirá en Sevilla a expertos europeos y latinoamericanos. Por Rafael Alberto Pérez.



¿Es necesaria una nueva teoría estratégica?
Propuesta en algunos libros y artículos, tema de debate de diferentes seminarios, experimentada bajo diferentes rúbricas (comunicación participativa, para el desarrollo, etc.), la Nueva Teoría Estratégica será el tema principal del II Encuentro Iberoamericano sobre Estrategias de Comunicación, a celebrar este septiembre próximo en la Universidad de Sevilla, con la presencia de expertos de las dos orillas.

Los límites de este artículo no alcanzan para dar debida explicación de la trastienda de este debate, pero si nos permiten hacer un par de apuntes que pueden ayudar a situar su alcance.

¿Qué tan nueva?

Desde sus primeros textos escritos hace ahora 25 siglos hasta nuestros días la teoría estratégica no ha dejado de evolucionar. En la actualidad sigue cambiando: cada año se genera una significativa aportación de nueva teoría. Se podría decir, por lo tanto, que el hablar de nueva teoría estratégica no es algo nuevo.

Ahora bien, la mayoría de estos cambios se generan dentro de la ortodoxia del actual paradigma y ahí radica la cuestión. Lo realmente nuevo es la forma en que el debate se viene planteando en los últimos años: Si para afrontar los retos y conflictos del siglo XXI podemos contentarnos con algunas innovaciones y retoques o estamos precisados de una reformulación teórica. Y de ser así, cómo debería ser esa teoría.

Este es el tema del II Encuentro Iberoamericano sobre Estrategias de Comunicación. Un debate que sin duda promete emociones, pues nos vamos a mover en las fronteras del actual conocimiento estratégico. Pero también utilidades, pues de lo que se trata es de hacer mejor las cosas, y de manejar modelos de decisión y de acción lo mas acorde posible a nuestros tiempos y necesidades.

No se trata, pues, de discutir el “sexo” de la estrategia, sino de enfrentarnos a una cuestión con graves repercusiones prácticas. El futuro de temas vitales tales como la seguridad; la paz intra e interestatal; la convivencia en pluralismo; el desarrollo económico; el SIDA; el crecimiento demográfico; las migraciones, la identidad de los pueblos; el status de la mujer, los derechos de la infancia y de las minorías ... y un largo etcétera, va depender de la teoría estratégica con que los agentes políticos, económicos y sociales los afronten.

Pienso por ello que estamos ante un debate surgido de la necesidad. Y que si algo justifica y da relevancia a este Encuentro, no es tanto la “intensidad del cambio” o la “cantidad de innovación” que pueda proponerse, cuanto la variedad de disciplinas y perspectivas desde donde se apunta hacia esa necesidad de cambio.

Tres líneas de investigación

Son varias las líneas de investigación que sugieren la conveniencia de una reformulación de la teoría estratégica, tal y como ahora la conocemos. Voy a limitar esta rápida panorámica a las tres que entiendo son más relevantes

1ª Línea de investigación (el enfoque de los paradigmas): reconocer la insuficiencia de la teoría estratégica convencional para dar debida respuesta a las presiones del nuevo entorno y la consiguiente aparición de excepciones.

El siglo XX nos ha legado de la mano de John von Neumann una primera teoría Científica de la estrategia de carácter general. Una teoría que tiene la grandeza de aportarnos un modelo lógico analítico desde el que afrontar los problemas del vivir. A partir de este enorme impulso científico la estrategia ha evolucionado e influido en otras disciplinas. Pero su pretensión de exactitud matemática y su reorientación económica la han limitado. La teoría estratégica termina secuestrada por las Business School. Hablar de estrategia en los `90 era sinónimo de hablar de management. Lo que termina dando a la estrategia un sesgo matricial y economicista.

A finales del XX se levantan las primeras voces críticas. Prahalad y Hamel (1994) publican su célebre artículo “Strategy as a field of Study: Why Search for a New Paradigm”. Y aunque su crítica se hace desde dentro del sistema se había abierto la caja de Pandora. El anunciado choque de civilizaciones, el 11-S y su réplica del 11-M, la guerra de Irak, los movimientos antiglobalización, los nuevos nacionalismos radicales, el multiculturalismo, los derechos de las minorías, las crisis corporativas (Enron, Anderssen, etc), y otras muchas cuestiones calientes,m no han hecho sino poner de manifiesto las insuficiencias del paradigma estratégico convencional y añadir leña a ese fuego revisionista.

La presión es tal que se viene a coincidir en la necesidad de un nuevo enfoque estratégico más cultural, cooperativo, dialógico y relacional desde posiciones tan distantes como puedan serlo el Foro de Portoalegre, Ramonet y Toni Negri ( ) de una parte y Nalebuff y Brandenburguer (1996 ) de otra.

Había estallado una crisis. Como señaló el propio Kuhn, la crisis surge cuando el paradigma vigente ha cesado de satisfacer adecuadamente los problemas planteados por el medio ambiente. Al principio estos problemas no resueltos se consideran como excepciones, pero poco a poco las excepciones se hacen mas frecuentes y surge la necesidad de un nuevo paradigma que abarque los anteriores supuestos pero también los nuevos (que ya han dejado de considerarse excepciones). El significado de la crisis es la indicación de que ha llegado el momento de rechazar un paradigma y sustituirlo por otro.

En general, esta línea de investigación ha venido denunciando que los cambios del entorno y los nuevos problemas están planteando a la teoría estratégica exigencias muy concretas que tropiezan con algunos de los planteamientos de la teoría convencional. De ahí la necesidad de corregir las deficiencias de la actual teoría estratégica con propuestas que introduzcan la cooperación, la comunicación y en general otros valores además de los económicos.

¿Es necesaria una nueva teoría estratégica?
Segunda línea de investigación

La segunda línea de investigación (antro/semio/lógica) pretende volver a los fundamentos, recuperar al hombre y su capacidad estratégica natural, para reincorporarlos en la teoría.

Según este enfoque aquellas teorías científicas que se construyen sobre capacidades humanas, tales como la Lógica, la Ética, la Semiótica, la Prospectiva, la Creatividad, la Teoría de la Decisión, y en nuestro caso, la Teoría Estratégica, serían tanto más perfectas/completas cuanto mejor “comprendiesen” y asimilasen la “naturaleza última” de dicha capacidad.

En sentido contrario: aquellas teorías que ignoren dicha “naturaleza”, o se alejen de ella, sea en busca de una pretendida exactitud matemática; sea por la parcialidad propia del enfoque de la disciplina desde la que se abordan o bien a causa de una excesiva preocupación por su utilidad aplicada, tenderán a autolimitarse y a ofrecernos aspectos, posiblemente interesantes, pero fragmentarios del fenómeno estudiado. Serán teorías deficientes que no han desarrollado todo el potencial que su campo de estudio les permite.

Por “comprensión” no se pretende aquí la correlación absoluta de un esquema conceptual en cuanto espejo de la realidad. Como Quine (1950; 2002) nos enseñó “nuestro criterio para apreciar cambios drásticos en un esquema conceptual no debe ser un criterio realista de correspondencia con la realidad, sino un criterio pragmático. Los conceptos son lenguaje, y la finalidad de los conceptos y el lenguaje es la eficacia en la comunicación y en la predicción”.

Y es precisamente el criterio pragmático que invoca Quine el que aconsejaría revisar una teoría estratégica que acusa algunos de los males antes citados (sobrematización, economicismo, e instrumentalismo) y parece presentar claras deficiencias “en la comunicación y en la predicción” para afrontar los nuevos retos del presente siglo XXI.

Si esta línea de investigación fuese correcta habría que revisar unas cuantas teorías científicas. Este es el caso de la filosofía moral, donde algunos autores como Philippa Foot (2002), ya han iniciado un movimiento en tal dirección y este es el caso también de la teoría estratégica. En este campo- que es el que nos interesa- este enfoque sugiere la necesidad de reincorporar al ser humano en la teoría- sustituido hoy día por actores racionales, jugadores y otros constructor- y con él las cualidades originarias de su capacidad estratégica y relacional (semántica, hermenéutica, prospectiva, comunicación, etc.).

Tercera línea de investigación

La tercera línea de investigación (transdisciplinar y sistémica) se propone enfocar la disciplina desde los avances científicos del siglo XX.

Esta tercera línea de investigación pretende extender al ámbito social de la acción estratégica la nueva comprensión de la vida y del ser humano que ha surgido de la sistémica, de la teoría de la complejidad y, en general, de la revolución científica del siglo XX.

Se trata de superar la fragmentación actual del conocimiento armonizando las distintas disciplinas que estudian un tema concreto: en nuestro caso la estrategia. Lo que implicaría integrar en la teoría estratégica las dimensiones biológicas, cognitivas, electivas y socioculturales del comportamiento humano.

Una transdisciplinariedad fuertemente defendida en Europa por Edgard Morin (1988) y que Joël de Rosnay (2002) ha resumido magistralmente en estas mismas páginas de Tendencias 21: [Los saberes conectados crean un conocimiento superior]article:. Un testigo que recoge Fritjof Capra (2003).

Esta línea de investigación está dando sus frutos en su corriente más sistémica y organizacional (Maturana y Varela, 1980, 1984; Luhman, 1990; Senge, 1990) pero todavía carecemos de una verdadera formulación transdisciplinar de la estrategia.

En esta línea cabe, no obstante, destacar mis trabajos más recientes (2001, 2003, 2004), algunos textos de Martin Barbero (2003); así como las Conclusiones del I Encuentro sobre Estrategias de Comunicación (2003), en donde se denuncian graves carencias de la teoría convencional, se sugiere la necesidad de una nueva teoría estratégica para la acción cotidiana reformulada desde la comunicación que no tenga miedo de la complejidad del ser humano y de sus procesos electivos y se proponen algunas de las coordenadas de esa hipotética nueva teoría.

Se está produciendo un corrimiento de las fronteras que demarcaban el campo de la estrategia e iniciado un movimiento inequívoco hacia un estatuto transdisciplinar. Sin duda una de las condiciones necesarias para el alumbramiento de nueva teoría estratégica heredera de la revolución científica del siglo XX. Sus formulaciones más interesantes se han hecho desde la sistémica y desde la comunicación.

Hemos visto como estas tres líneas de investigación coinciden en la necesidad de una nueva teoría estratégica, pero todavía no hemos dicho cuáles serán los rasgos que esta teoría debería tener. Eso será en la próxima entrega.

[Foro Iberoamericano sobre Estrategias de Comunicación]url:http://www.forofaro.com
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Rafael Alberto Pérez es el Presidente del Foro Iberoamericano sobre Estrategias de Comunicación (FISEC), así como Profesor de la Universidad Complutense de Madrid y autor del libro Estrategias de Comunicación. Rafael Alberto Pérez es miembro del [Consejo Editorial]article: de Tendencias Científicas.






Tema relacionado:

¿Una Nueva Teoría Estratégica? Razones y sinrazones



Lunes, 5 de Julio 2004
Rafael Alberto Pérez
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