Tendencias 21. Ciencia, tecnología, sociedad y cultura




España es el país con mayor desigualdad social de la Unión Europea

Los más ricos ingresan en España 7,5 veces más que los más pobres, lo que supone un incremento de dos puntos desde el inicio de la crisis, revela Eurostat


España se ha convertido en la nación con mayor desigualdad social de las 27 que conforman la Unión Europea. Desde hace cinco años, la brecha entre los hogares que más ingresan y los que menos no ha parado de crecer y la pobreza sigue en aumento, amenazando a la cohesión social. En este contexto, los recortes a los servicios sociales de carácter universal tienen un efecto trágico para la población. Asimismo, uno de los perjuicios más dolorosos es el que recae sobre los niños: la tasa total de pobreza infantil se sitúa actualmente en nuestro país en el 27,2%.




El impacto de la crisis en España ha producido un aumento de la pobreza infantil. Fuente: UNICEF España/2012/Ajay.
El impacto de la crisis en España ha producido un aumento de la pobreza infantil. Fuente: UNICEF España/2012/Ajay.
España se ha convertido en la nación con mayor desigualdad social de las 27 que conforman la Unión Europea, informa El País. Desde hace cinco años, la brecha entre los hogares que más ingresan y los que menos no ha parado de crecer y la pobreza sigue en aumento, amenazando a la cohesión social.

Según un informe realizado por Eurostat con datos de 2011, uno de los indicadores de esta desigualdad es la relación que hay entre el 20% de la población que más ingresa y el 20% que ingresa menos.

Antes de la crisis, los más ricos ingresaban en España 5,3 veces más que los más pobres. En 2011, esa proporción ha crecido hasta 7,5, cuando la media de la Unión Europea es de 5,7. En Alemania esta relación es de 4,6.

Por otra parte, uno de cada cuatro españoles se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, 1,7 millones de hogares españoles tienen a todos sus miembros en paro y hay más de 300 desahucios diarios en España.

Las causas subyacentes

Las razones del incremento de las desigualdades sociales en nuestro país son claras: el aumento desmesurado del paro, pero también los recortes en los servicios sociales y el aumento de la fiscalidad indirecta, que perjudica a quienes menos tienen.

Todos estos factores han hecho que, en un año, se haya elevado en dos puntos el porcentaje de hogares que viven bajo el umbral de la pobreza. Ahora, el 22% de la población se encuentra en esa situación.

En este contexto, la degradación de los servicios sociales como consecuencia de los recortes resulta trágica. Y el Gobierno sigue reduciendo las partidas destinadas a estos fines: un 40% para 2013 en los servicios sociales básicos, los destinados a los Ayuntamientos para, entre otras, ayudas de emergencia.

Con los 20 millones de euros que se perderán en 2013 podrían concederse casi 75.000 de este tipo de ayudas. Además, la reducción prevista tendrá una incidencia de 257.126 usuarios atendidos menos. De ellos, 31.264 en la ayuda a domicilio, y 53.963 en los participantes en programas de prevención e inserción.

En general, si se tienen en cuenta los dos últimos presupuestos, la partida destinada a servicios sociales de carácter universal en España ha caído un 65,4%: donde hubo 86 millones ya solo quedan 30 millones.

Dada la situación, los trabajadores sociales que conservan su empleo están desbordados. Según otro artículo publicado por El País, y basado en datos oficiales del Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales, en 2010, la cifra de usuarios atendidos en las unidades de atención social rebasó los ocho millones de personas, un 19,5% más que el año anterior.

Los ciudadanos que acuden en busca de ayuda suelen ser mayores (uno de cada tres), discapacitados (10%) y familias con menores (26%).

Una infancia amenazada

En el mencionado informe de Eurostat se revela el grave efecto de la crisis sobre los niños de nuestro país. A este respecto, el periódico Expansión ha señalado que se estima que unos 2.267.000 niños viven en España por debajo del umbral de la pobreza (ingresos de 15.820 euros al año para una familia de dos adultos y dos menores de 14 años), lo que supone 80.000 niños más que en 2010.

La tasa total de pobreza infantil sería en total del 27,2%, frente al 26,2% reflejado por otro informe 'La infancia en España: el impacto de la crisis en los niños', presentado por Unicef el pasado mes de mayo.

Lunes, 15 de Octubre 2012
Redacción
Artículo leído 6742 veces



Nota



Comente este artículo

1.Publicado por Carlos el 10/12/2012 13:21
¿ les parece que España es el país con mayor desigualdad social de la Unión Europea?

No señores, Argentina es el país con mayor desigualdad social y económica de américa y del mundo
y si no lean:

Mi Buenos Aires, hoy parece, una ciudad gris, uno que la recorre a diario, ve cada vez con más frecuencia esas esquinas oscuras, sin luz, aceras rotas, calzadas con baches tan grandes que parecen trampas hechas a propósito para cazar desprevenidos, árboles frondosos que aparentan ser fantasmas en medio de la noche, fantasmas que a la menor ventisca se quiebran y derrumban sobre la acera, muchas veces sobre las casas o dejan caer sus grandes ramas sobre algún auto desprevenido que se atreve a circular con ese tiempo, y otras sombras que nos significan inseguridad, negocios, antes prósperos, pequeñas y grandes fábricas cerradas, paredes descascaradas y gente que se aprovechaba del abandono para usarlas como viviendas precarias donde se albergan varias familias hacinadas entre chicos y mayores, sus aceras y calzadas cubiertas por montículos de residuos que alguien desamorado deja con total falta de respeto por los demás vecinos, gente de mirada torva, desconfiando hasta de su propia sombra, con los hombros llenos de cansancio por tantos años de luchar contra la corriente, la falta de trabajo, la bronca de no tener siquiera un mendrugo de pan para sus hijos, que no tienen la culpa de haber nacido, así y casi metódicamente se encargan de revolverla, buscando vaya a saber que, para transformarla en comida u otras cosas que lo lleven a perderse de la realidad, desparramándola con desparpajo sin importar donde, la tiran quedando a merced de los animales, perros flacos, hambrientos y toda clase de alimañas que se revuelven en los restos, como una danza macabra, las consecuencias lógicas de esta situación, enfermedades, pestes, olores nauseabundos que navegan en el aire que alguna vez fue casi puro en Mi Buenos Aires.
Así y todo, empezaron a aparecer grandes contenedores de residuos ubicados estratégicamente en las esquinas, en la mitad de cada cuadra de una acera y de otra, sirviendo para ordenar los residuos, evitando que la suciedad invada las calles , pero de a poco, como si fuera un ejército planificando una invasión, también aparecieron las huestes de cartoneros y todo tipo de recolectores que seleccionan los residuos, cada uno lleva lo que le sirve, el resto a la calle o a la acera, desarman los contenedores, roban las ruedas se llevan las tapas y hasta el contenedor completo.
También se hizo un gran trabajo en la recuperación del verde en los parques y plazas, nuevas luminarias, árboles de hojas perennes, flores en los canteros, fuentes que antes servían de depósito de residuos y otras cosas innombrables, empezaron a funcionar nuevamente llenando de luz y color sus aguas danzantes, el césped cuidado, los caminos internos iluminados, espacio para que nuestros chicos y nuestros jubilados puedan ocupar su tiempo con juegos y otros entretenimientos, reuniones de amigos con el mate como condimento, futbol, bicicletas, alegría por doquier, así veíamos un cambio que nos llenaba de esperanza por un futuro mejor.
Lamentablemente esta situación duró solo un suspiro, en pocos meses. Los parques volvieron a ser tierra de nadie, muchos sectores, antes luminosos, están a oscuras, las luminarias rotas de ex profeso, basura por todos lados, las mesas de cemento y juegos de chicos, rotos y tirados en el suelo, se nota que con un odio extremo realizan estas acciones, (a pesar de las rejas), las canchas de bocha de los jubilados, semidestruidas, imposible de usar, olores extraños para la gran mayoría, botellas de vino por todos lados, colchones y toda clase de elementos y personajes que dan temor, solo de verlos (¿ cómo arriesgar a nuestros hijos en esa situación?), ya ni siquiera se puede caminar por la acera de esos espacios abiertos, parques y plazas, también hay que sumar la desaprensión de los vecinos que pasean sus perros, dejando tras de sí, los, algunos pequeños, otros gigantes deshechos de estos animalitos, y papeles sucios de esta acción, aceras con baldosas faltantes, quizás adornado el patio o el piso de alguna casa vecina y otras rotas con el consiguiente peligro que esto representa para el que se atreve a circular por estos lugares.
Hoy los que vivimos en la ciudad, tampoco tenemos la tranquilidad de salir de casa, tenemos temor, más que nada por nuestras mujeres e hijos, cundo van de compra o a la escuela o nosotros mismos cuando vamos o volvemos de nuestro trabajo, ni hablar de los dueños de negocios, presos tras gruesas rejas, “por su seguridad”, casas y edificios de la ciudad, cárceles “por nuestra propia seguridad”.
Caminar por Mi Buenos Aires, ya no es un placer, no solo para los que la habitamos y trabajamos a diario en ella, también para los miles y miles de turistas de todo el mundo que a diario la visitan, nos roban, matan y estafan como una situación normal.
El buen trabajo del gobierno nacional, que como las hormigas poco a poco, sin parar, sin bajar los brazos, pregonando mentiras acicateando a la gente con una propaganda continua en los medios de comunicación, diciéndonos que somos responsables de lo que vivimos y que si trabajamos toda la vida y pudimos algunos, tener nuestras cosas, casa, auto, trabajo y podemos comer a diario, seguro que fue por apoyar a los militares golpistas, (aunque muchos no vivieron en esa época) y si tenemos lo debemos repartir con los “subsidiados” que no quieren trabajar para no perder los “sueldos por vagancia” que cobran, en algunos casos mucho más que el que se desloma de sol a sol todos los días. Y así para los jubilados (caranchos para nuestros gobernantes porque les reclaman sus derechos), nada, total pueden vivir con $6 por día, (¡dios mío hasta cuando este castigo!), y siguen avanzando sobre nuestros derechos, garantías y sobre nuestras vidas, disponiendo de ella como quieren y perdonando a quienes la toman, en algunos casos por un teléfono o simplemente porque tienen ganas de matar.
Sería lindo vivir en mi Argentina, en mi ciudad, y poder decir que es: “Mi País, Mi Buenos Aires, una nación y una ciudad, tranquila, pacífica, familiar, segura, querible, hermosa y que tiene las puertas abiertas al mundo para vengan a conocerla ”.

Carlos

Nuevo comentario:
Twitter

Los comentarios tienen la finalidad de difundir las opiniones que le merecen a nuestros lectores los contenidos que publicamos. Sin embargo, no está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o internacionales, así como tampoco insultos y descalificaciones de otras opiniones. Tendencias21 se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere no se ajustan al tema de cada artículo o que no respeten las normas de uso. Los comentarios a los artículos publicados son responsabilidad exclusiva de sus autores. Tendencias21 no asume ninguna responsabilidad sobre ellos. Los comentarios no se publican inmediatamente, sino que son editados por nuestra Redacción. Tendencias21 podrá hacer uso de los comentarios vertidos por sus lectores para ampliar debates en otros foros de discusión y otras publicaciones.

Otros artículos de esta misma sección
< >

Viernes, 2 de Diciembre 2016 - 13:00 La creatividad alivia el miedo a la muerte