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Miércoles, 23 de Mayo 2012
9:37




Hawking reabre un debate que se creía superado

Su último libro sugiere que la muralla entre Dios y la ciencia es permeable


Para muchos, los intentos por trazar una frontera clara entre la ciencia y la religión estaban superados porque la comunidad científica no se ocupaba de eventuales conflictos entre ambos. Pero entonces llega el físico Stephen W. Hawking, escribe que no hace falta Dios para explicar el Universo y se produce una tormenta mediática. ¿No se consideraba este tema una prueba superada? Para muchos, se trata de asuntos donde no se mezclan la ciencia y la religión porque la primera utiliza un método en teoría blindado a las propias creencias y porque va a lo que va, sin dejarse influir por la segunda. La repercusión que ha tenido el libro "El gran diseño" de Stephen Hawking, sin embargo, hace pensar que la muralla entre Dios y la ciencia es permeable. Por Juan Antonio Martínez de la Fe y Leandro Sequeiros.



Foto: Serge Villa. Stocklib.
Foto: Serge Villa. Stocklib.
El regreso de las vacaciones de verano de 2010 ha coincidido con la noticia de que el prestigioso físico y matemático Stephen Hawking, iba a publicar un libro que se presume provocador y escandaloso. The Grand Design (El Gran Diseño), salió a la venta el 7 de septiembre en EEUU y el día 9 en el Reino Unido. Se prepara la edición castellana.

En la prensa española se han publicado algunos fragmentos. De su lectura parece que Hawking intenta demostrar científicamente que Dios no existe. Los medios de comunicación han titulado de maneras muy diferentes los pocos fragmentos que se conocen: “Dios no es necesario”, “Hawking demuestra que Dios no existe”, “Dios Creador es un mito que se ha desmoronado”, “Hawking demuestra científicamente que Dios no existe”, “Dios desbancado del Universo”…

Hemos rastreado más de un centenar de páginas web en las que se comentan los contenidos del libro de Hawking. Nadie lo ha leído completo. Pero tanto los racionalistas duros como sectores religiosos han terciado enseguida en el debate. Los primeros, con entusiasmo, como quien ha encontrado la piedra Roseta de sus tesis; los segundos, condenando sin conocerlas las propuestas de The Grand Design. Pero, ¿qué es lo que realmente defiende Hawking en su libro? ¿Nos encontramos ante una gigantesca operación de marketin para vender la piel antes de matar el oso?

I. La historia

Hawking descarta el mito del Dios creador del Universo” leemos en un blog de izquierda radical. Y en diario El Mundo (2 de septiembre) se reproduce una expresión similar. Será necesario situar The Grand Design en el contexto de la obra de Stephen Hawking. El 20 de septiembre de 2010 hemos encontrado 30.000 entradas en Google para este concepto referido a Hawking, nacido en 1942 y genial profesor de la Cátedra Lucasiana de Matemáticas que ocupó en su tiempo sir Isaac Newton, en la universidad de Cambridge.

Retrocedamos más de 20 años: en octubre de 1988 salió a la venta la primera edición castellana de un libro muy esperado: la Breve Historia del Tiempo. Del Big-bang a los agujeros negros del físico de Cambridge, Stephen W. Hawking. El libro venía precedido por las polémicas surgidas en los países anglosajones por su audacia conceptual. En tres meses se editaron seis ediciones en castellano. Se vendieron más de diez millones de ejemplares en todo el mundo (no sabemos si todos lo leyeron y lo entendieron) y en España se editaron 250.000 copias. Muchos lo tacharon de ateo.

En un artículo anterior en Tendencias21 de las Religiones (publicado en 2008) sobre Hawking, la Historia del Tiempo y el teísmo, se abría la posibilidad de una relectura teísta de la obra de Hawking de 1988. El artículo suscitó el interés de los lectores que aportaron 17 opiniones bien fundamentadas al trabajo. En este ensayo de Tendencias21 se comentaba el estudio titulado “Lo divino y lo humano en el Universo de Stephen Hawking” (Francisco José Soler Gil, Ediciones Cristiandad, Madrid, 2008) y presentábamos sus ideas fundamentales.

La Historia del Tiempo de Stephen Hawking hizo correr ríos de tinta hace más de veinte años. Con anterioridad (1985), John Boslough, profesor de Historia de la Ciencia en la Universidad de Princeton, había publicado el ensayo El Universo de Stephen Hawking (William Morrow, New York, y traducido al castellano en 1986 en la Biblioteca Científica Salvat, Barcelona). En este ensayo se anticipan algunas de las intuiciones revolucionarias de Hawking.

En el año 2001, Hawking nos volvió a sorprender con otro libro, profusamente ilustrado, que pretendía llevar al gran público sus ideas. La traducción castellana no se hizo esperar: en 2002 se publicó con el título El Universo en una cáscara de Nuez (aludiendo a una frase de William Shakespeare) [Editorial Crítica, Barcelona]. Últimamente (2005) ha aparecido en castellano su Brevísima historia del Tiempo.

El 24 de septiembre de 2008, el mismo Hawking volvió a sorprendernos con unas declaraciones al diario El País en las que afirmaba que “la ciencia no deja mucho espacio ni para los milagros ni para Dios”. Esta frase ha sido interpretada en clave ateística por algunos, mientras otros han querido ver una afirmación de la autonomía de la ciencia y la religión.

¿Una creación sin Creador?

En el texto de la solapa delantera de la edición castellana de la Historia del Tiempo se lanzaban algunas preguntas para guiar la lectura: “¿Hubo un principio en el tiempo? ¿Habrá un final? ¿Es infinito el universo? ¿O tiene límites? (...) ¿Cuál es la naturaleza del tiempo? Al colapsarse un universo en expansión, ¿viaja el tiempo hacia atrás? ¿Por qué recordamos el pasado y no el futuro? ¿Puede ser el universo un continuum sin principio ni fronteras? Si así fuera, el universo estaría completamente autocontenido y no se vería afectado por nada que estuviese fuera de él. No sería ni creado ni destruido, simplemente sería. ¿Qué lugar queda entonces para un Creador?”

Como se puede ver, las ideas que ahora se expresan en el nuevo libro estaban de alguna manera insinuadas en sus trabajos anteriores.

En las últimas páginas de la Historia del Tiempo leemos esta frase que a algunos parece un tanto sarcástica como conclusión (pág. 223-224): “No obstante, si descubrimos una teoría completa, con el tiempo habrá de ser, en sus líneas maestras, comprensible para todos y no únicamente para unos pocos científicos. Entonces todos, filósofos, científicos y la gente corriente, seremos capaces de tomar parte en la discusión de por qué existe el universo y por qué existimos nosotros. Si encontrásemos una respuesta a esto, sería el triunfo definitivo de la razón humana, porque entonces conoceríamos el pensamiento de Dios”.

El prólogo de Carl Sagan

La Historia del Tiempo estaba precedida por un breve y provocador prólogo del divulgador científico Carl Sagan, muy conocido del gran público por su serie Cosmos, que finaliza de esta manera: “...También se trata de un libro acerca de Dios... o quizás acerca de la ausencia de Dios. La palabra Dios llena estas páginas. Hawking se embarca en una búsqueda de la respuesta a la famosa pregunta de Einstein sobre si Dios tuvo alguna posibilidad de elegir al crear el universo. Hawking intenta, como él mismo señala, comprender el pensamiento de Dios. Y esto hace que sea totalmente inesperada la conclusión de su esfuerzo, al menos hasta ahora: un universo sin un borde espacial, sin principio ni final en el tiempo y sin lugar para un Creador” (pág. 14-15).

Las referencias a Dios, al Creador, a la Divinidad salpican el libro dejando un sabor escéptico. Para algunos, el éxito de Hawking –amplificado por los medios de comunicación y la explotación de la imagen física del científico arrumbado en una silla de ruedas- no fue sino un mero producto de las técnicas de publicidad que determinan hoy en día las modas intelectuales.

Las preguntas abiertas de la Historia del Tiempo

Para el autor de este nuevo libro, Francisco José Soler Gil, el fenómeno Hawking no es sólo un producto mediático. Hay preguntas que hay que plantearse: en primer lugar está la cuestión del valor del modelo cosmológico de Hawking desde el punto de vista de la física. Y, en segundo lugar, está la cuestión del valor de las incursiones filosóficas y teológicas de Hawking en su libro y en otros textos que han ido apareciendo posteriormente.

La tesis de Lo divino y lo humano en el Universo de Stephen Hawking de Francisco José Soler Gil (Madrid, Cristiandad, 2008) es que, “a pesar de todos los posible errores y deficiencias que puedan contener los planteamientos cosmológico-filosóficos de Stephen Hawking, merece la pena entrar en un diálogo con su obra” (pág. 13).

Planetario del Museo de Ciencias Naturales de Nueva York. Foto: Fritz Geller-Grimm. Wikipedia.
Planetario del Museo de Ciencias Naturales de Nueva York. Foto: Fritz Geller-Grimm. Wikipedia.
Cosmología, Teología natural y Antropología en la Historia del Tiempo de Hawking

"Lo divino y lo humano en el universo de Hawking", de Francisco José Soler Ruiz, “trata de proseguir el diálogo fronterizo entre la cosmología y la filosofía iniciado por Stephen Hawking en Historia del Tiempo, estudiando algunas de las posibles consecuencias ontológicas de la descripción del universo propuestas por el autor” (pág. 24-25). Para concretar este objetivo, el autor sugiere que “nos ocupemos de lo divino y lo humano en el universo de Stephen Hawking. Lo divino, sintetizado en la pregunta acerca de cómo se relaciona este universo con la idea de un Dios creador del cosmos. Y lo humano, sintetizado en la pregunta acerca de cómo encaja la experiencia humana de la temporalidad en semejante marco físico” (pág. 25).

La segunda parte del ensayo de Soler Ruiz (“El universo de Hawking y la Teología natural”) intenta responder a la pregunta sobre si queda un lugar para el Creador en ese universo. Es el desafío de Hawking a la Teología natural. Para facilitar la comprensión se estructura en tres capítulos: el primero de ellos está destinado a exponer las consecuencias para la concepción de Dios como Creador y del universo como creación que Hawking ha deducido de su modelo cosmológico. El segundo capítulo de esta sección resume las respuestas más destacadas a los planteamientos llamemos anti-teológicos de Hawking, de entre las opiniones ofrecidas por algunos especialistas en teología natural a lo largo de estos veinte años transcurridos desde la publicación de Historia del Tiempo. Entre estos autores están el físico sudafricano Georg F. R. Ellis, John Polkinhorne, Ian G. Barbour y R. J. Russell.

II. Los textos de la polémica

Pero ¿qué es lo que ha dicho Hawking? En "The Grand Design", escrito junto a su colega Leonard Mlodinow, Hawking parece escandalizar. Todos los que hablaban de su libro a principios de Septiembre no lo habían podido leer aún. Sólo hablaban de referencias vagas y de filtraciones de textos sueltos publicados en The Times, aparentemente filtrados pero posiblemente intencionalmente para provocar la curiosidad. Por tanto, falta aún una lectura reposada.

Tal vez, éste es el texto más citado y polémico: “Porque existe una ley como la de la gravedad: el universo puede y podría crearse por sí mismo de la nada. La creación espontánea es la razón por la que resulta redundante el papel de un creador”.

Pero estas afirmaciones no son nuevas en Hawking. En "El Universo en una cáscara de nuez", leemos: “Debemos intentar comprender el comienzo del Universo a partir de bases científicas. Puede que sea una tarea más allá de nuestras capacidades, pero al menos deberíamos intentarlo.” Y también: “A muchos científicos no les agradó la idea de que el universo hubiese tenido un principio, un momento de creación”. Y en otro lugar de la misma fuente “Einstein había rechazado la idea de que Dios juega a los dados. Sin embargo, todas las evidencias indican que Dios es un jugador impenitente.”

En su libro "Agujeros negros y pequeños universos (y otros ensayos)", editado en 1993, puede leerse:

“La ciencia podría afirmar que el universo tenía que haber conocido un comienzo.”

“Limitar nuestra atención a cuestiones terrestres sería limitar el espíritu humano.”

“En la teoría clásica de la relatividad general [...] el principio del universo tiene que ser una singularidad de densidad y curvatura del espacio-tiempo infinitas. En esas circunstancias dejarían de regir todas las leyes conocidas de la física.”

“Aun si hay solo una posible teoría unificada, es solo un conjunto de reglas y ecuaciones. ¿Qué fue lo que insufló fuego en las ecuaciones e hizo un universo para describirlas?”

“Me alegró saber que él no se había percatado de que había presentado una ponencia en la que teorizaba sobre cómo empezó el universo. No me hacía gracia la idea de ser entregado a la Inquisición como Galileo”. [Nota: Se refiere a que según él, Juan Pablo II le pidió que no estudiara el origen del universo, puesto que sólo compete a Dios].

Otros textos de Hawking van en la misma dirección:

“Mientras más examinamos el universo, descubrimos que de ninguna manera es arbitrario, sino que obedece ciertas leyes bien definidas que funcionan en diferentes campos. Parece muy razonable suponer que haya algunos principios unificadores, de modo que todas las leyes sean parte de alguna ley mayor”.

“Einstein se equivocaba diciendo que “Dios no juega a los dados con el universo “. Considerando las hipótesis de los agujeros negros, Dios no sólo juega a los dados con el universo: a veces los arroja donde no podemos verlos”.

“Se han concedido muchos premios Nobel por mostrar que el universo no es tan simple como podíamos haberlo pensado”.

“Preguntarse qué había antes del Big Bang es como preguntarse qué hay al norte del polo norte”. “No puedes permitirte estar discapacitado en espíritu a la vez que físicamente”.

“Los virus de computadoras deberían ser considerados como vida. Pienso que esto dice algo acerca de la naturaleza humana, que la única forma de vida que hemos creado es puramente destructiva. Hemos creado una forma de vida a nuestra imagen y semejanza.”

“La vida es una cosa maravillosa y hay tantas cosas por hacer”. “La raza humana necesita un desafío intelectual. Debe ser aburrido ser Dios, y no tener nada que descubrir”.

“Cada vez que escucho hablar de ese gato, empiezo a sacar mi pistola”. (Acerca de la Paradoja de Schrödinger

Y otro texto de Hawking para finalizar:

“Durante millones de años, la humanidad vivió justo como los animales. Entonces algo pasó que desató el poder de nuestra imaginación. Aprendimos a hablar. Y aprendimos a escuchar. Hablar nos permitió la comunicación de ideas, permitiendo al ser humano empezar a trabajar unidos. Para construir lo imposible. Los más grandes logros del ser humano vienen por hablar. Y los más grandes fracasos por no hablar. ¡No tiene que ser así! Nuestras grandes esperanzas pueden llegar a ser realidad en el futuro. Con la tecnología a nuestra disposición, las posibilidades son ilimitadas. Todo lo que necesitamos hacer es asegurarnos de seguir hablando”.

Stephen Hawking, junto a su hija Lucy,  imparte una conferencia en Washington. AFP
Stephen Hawking, junto a su hija Lucy, imparte una conferencia en Washington. AFP
III. Los líderes religiosos, en pie de guerra contra Hawking

Antes de que el polémico libro The Grand Design hubiera aparecido en las librerías, algunos líderes religiosos pusieron el grito en el cielo. Así, el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, y otros líderes religiosos británicos han criticado al astrofísico Stephen Hawking por descartar a Dios como creador del Universo: «Creer en Dios no consiste en como taponar un agujero y explicar cómo unas cosas se relacionan con otras en el Universo, sino que es la creencia de que hay un agente inteligente y vivo de cuya actividad depende en última instancia todo lo que existe», declaró el líder anglicano al diario The Times.

«La física por sí sola no resolverá la cuestión de por qué existe algo en lugar de nada», agregó Williams.

Por su parte, el gran rabino de Inglaterra, Jonathan Sacks, señala en un artículo publicado en el mismo diario, The Times, que «la ciencia trata de explicar y la religión, de interpretar. A la Biblia sencillamente no le interesa cómo se creó el Universo». Y añade: «La ciencia desarticula las cosas para ver cómo funcionan. La religión las junta para ver qué significan. Son dos empresas intelectuales distintas. Incluso ocupan diferentes hemisferios del cerebro», señala Sacks.

El arzobispo de Westminster y primado de la Iglesia católica de Inglaterra y Gales, Vincent Nichols, dijo suscribir totalmente las palabras del gran rabino sobre la relación entre religión y ciencia. También el presidente del Consejo Islámico de Gran Bretaña, Ibrahim Mogra, atacó las tesis de Hawking y dijo que «si uno mira el Universo, todo apunta a la existencia de un creador que le dio origen».

Por otra parte, el biólogo y ateo militante Richard Dawkins, autor del libro 'El Espejismo de Dios', declaró a The Times que «el darwinismo expulsó a Dios de la biología, pero en la física persistió la incertidumbre. Ahora, sin embargo, Hawking le ha asestado el golpe de gracia».

Por el contrario, para el astrofísico y teólogo David Wilkinson, «el Dios en el que creen los cristianos es un Dios íntimamente involucrado en todo momento de la historia del universo y no sólo en sus comienzos».

A su vez, el presidente de METANEXUS, la Sociedad Internacional de la Ciencia y la Religión, George Ellis, rechaza el argumento expuesto por Hawking en su libro en el sentido de que la filosofía no tiene ya sentido al haber sido suplantada por la ciencia. «La filosofía no está muerta. Todo punto de vista está imbuido de filosofía. ¿Por qué la misma ciencia merece la pena? La respuesta es filosófica y emocional. La ciencia no puede responder a la pregunta sobre sí misma», explica Ellis.

IV. La interpretación de los medios de comunicación

Como comentamos al comienzo, hemos recopilado unas cien entradas procedentes de Internet, en las que los medios de comunicación (prensa, radio, televisión, redes sociales, youtube..) comentan y toman postura ante el libro The Grand Design de Stephen Hawking.

Entre todas ellas hemos escogido una crónica procedente del diario andaluz Ideal, que ha sistematizado muy bien, a nuestro juicio, el estado de la cuestión. En las páginas de SOCIEDAD (21 De septiembre), titula: “La ciencia va más allá”. Y subtitula: “Los propios teólogos admiten que «la ciencia es atea» y que sería «un milagro» que pudiera probarse la existencia o inexistencia de Dios”.

La periodista de Vocento Isabel Urrutia, escribe, entre otras cosas:

“Dios se ha convertido, para algunos, en una vaca de la que se puede sacar leche y queso!». No se asusten, que no es una blasfemia. Lo decía un místico alemán, Eckhart de Hocheim, un dominico simpático y con buena pluma que nació en la Edad Media y ha inspirado a un sinfín de filósofos, creyentes y no creyentes. El bueno de Eckhart se quejaba simplemente del tan traído y llevado concepto del Sumo Creador, al que se exprime hasta la última gota cuando «por definición se escapa a nuestra comprensión». Pero no importa, siempre hay excusa para entrar al trapo y engolfarse en dimes y diretes con motivo de la existencia (o no) de Dios. En pleno siglo XXI, sigue dando mucho juego a la hora de vender libros. Ver para creer”.

Y respecto al libro de Hawking escribe: “El último capítulo lo ha escrito Stephen Hawking junto a su colega Leonard Mlodinow en 'The Grand Design' ('El gran diseño'), que sale a la venta hoy en Gran Bretaña y ha hecho correr ríos de tinta antes de que nadie haya tenido oportunidad de leérselo de cabo a rabo. ¿De verdad Dios es una idea superflua? Si lo afirma Hawking, alguna credibilidad habrá que darle. ¿O no es para tanto? Toda la tormenta mediática, que va creciendo por momentos, tiene ese punto de partida. Y muy posiblemente se recrudezca con motivo de la primera visita de Benedicto XVI a Reino Unido -justo dentro de una semana-, ya que no faltará quien saque a colación el tema de marras en un país que cuenta con varios científicos obsesionados con el Más Allá. Además del zoólogo ateo Richard Dawkins, autor de 'El espejismo de Dios', ahora acaba de saltar a la palestra Hawking con su vehemencia habitual. El debate está servido."

La periodista reconoce que sabe poco del libro: “Por lo poco que ha trascendido de 'The Grand Design' (extractos publicados en el diario inglés The Times), el catedrático emérito de Cambridge se reafirma en una idea que lleva años defendiendo a machamartillo: Dios no es necesario para explicar el origen del Universo”.

Y prosigue: “Es una hipótesis que encaja a la perfección en su forma de pensar, modelada en su infancia por una madre apasionadamente comunista que más tarde le sirvió en bandeja las obras completas del filósofo Bertrand Russell, un ateo militante que dejó clara su posición en 'Por qué no soy cristiano'. En aquel ensayo, Russell sostenía que '(...) la religión cristiana organizada como Iglesia ha sido y es aún la principal enemiga del progreso moral en el mundo'. Quede claro que Hawking nunca ha llegado públicamente a suscribir algo así, pero le habrá dado mucho que pensar”.

La periodista comenta: “Pensar se le da de maravilla y su amplitud de miras llama la atención: no sólo teoriza sobre el 'Big Bang' o los multiversos (la posibilidad de que existan universos simultáneos), sino que forma parte de la Academia Pontificia de las Ciencias, un organismo que promueve la investigación bajo la protección del Papa. No depende directamente del Vaticano, pero el protocolo de esta institución prescribe que los miembros sean oficialmente elegidos por el Pontífice. Nada, todo hay que decirlo, que cause malestar al autor de The Grand Desig'. Hawking no se encomienda ni a Dios ni al diablo. Va por libre. No hay cosa que le cause más placer que darle vueltas sin límites al magín. Incluso hasta salirse de los estrictos confines de su especialidad para adentrarse en esa nebulosa que algunos, como el mismísimo San Agustín, daban por impenetrable... «Si lo comprendes, entonces no es Dios», alertaba el hijo de Santa Mónica, un apasionado de la especulación y los libros igual que Hawking”.

El artículo de IDEAL de Granada incluye algunas opiniones contrastadas: “Lo propio de la ciencia es la cautela. Pisar sobre suelo firme. No obstante, para abrir camino hacen falta hipótesis que luego se confirman o descartan. Pues bien, como recordaba recientemente Jorge Wagensberg, profesor de Teoría de los Procesos Irreversibles en la Universidad de Barcelona, «la no necesidad de Dios es una hipótesis, ¡no una tesis!». O sea, se trata de una conjetura, nada que esté probado. Y eso no hiere la sensibilidad de nadie: baste recordar el caso emblemático del biólogo molecular y genetista Francisco José Ayala, un ex dominico que se define como 'neodarwinista'. En su trabajo diario prescinde de Dios tranquilamente y, a la hora de posicionarse más allá de la ciencia, no duda en defender su existencia”.

“¿Religión y ciencia son, por tanto, compartimentos estancos?” se pregunta la periodista. «Nosotros nos ocupamos de la mente, vosotros del cerebro», solía repetir Juan Pablo II a los científicos, apelando a la típica distinción cuerpo-alma. Una separación que, como es lógico, trae de cabeza a los neurólogos: ¿puede haber mente sin cerebro? En fin, ahí queda el debate.

Y continúa: “Nada que escandalice al jesuita Juan Antonio Estrada, catedrático de Filosofía de la Religión en la Universidad de Granada: «La ciencia es metodológicamente atea». Su campo de trabajo son los hechos comprobables y punto. Sería un milagro que pudiera probar la existencia (o no) de Dios. «Y sabe lo que le digo, yo creo que la gente de a pie, sobrada de sentido común, tampoco lo entiende perfectamente», añade el teólogo”.

“A su juicio, la verdadera dificultad para defender la existencia de Dios es otra muy distinta, alejada de la ciencia y tan antigua como el hombre. Lo mismo piensa Javier Leach, director de la Cátedra Ciencia, Tecnología y Religión de la Universidad de Comillas. «El mal es una pregunta sin respuesta». Ahí reside el mayor de los problemas: ¿cómo explicar la existencia de un Dios misericordioso ante la muerte de un niño? Ese dolor remueve los cimientos del alma mucho más que cualquier teoría sobre el 'Big Bang' o los 'multiversos burbuja' que nacen de forma espontánea en el 'continuum' espacio-tiempo”.

“Juan Antonio Estrada reconoce que, desde la perspectiva cristiana, sólo queda entonces emular la figura de «un hombre que luchó contra el mal y puso en manos de Dios su destino». Aquella figura es Jesús de Nazaret. En definitiva, no hay nada nuevo bajo el sol. Estrada está convencido de que los 'multiversos burbuja' y el 'Big Bang' no hacen sombra al inspirador del cristianismo. Seguro que le haría gracia el chiste que una vez soltó el premio Nobel de Física Leon Lederman: «¿El origen del mundo? Puuuf, qué difícil. ¡Dios sabe lo que pasó!». Al tiempo. La ciencia es imparable”.

Conclusión

El libro de Hawking tendrá un gran éxito de ventas. Eso es seguro. Y es lo que se pretendía con toda esta polvareda, demasiado artificial para algunos. En el diario El País (6 septiembre 2010), la periodista Mónica Salomone, se pregunta por la legitimidad de la ciencia por dictaminar si existe o no existe Dios.

Escribe: “para muchos, los intentos por trazar una frontera clara entre la ciencia y la religión estaban superados porque la comunidad científica no se ocupaba de eventuales conflictos entre ambos. Pero entonces llega el físico Stephen W. Hawking, escribe que no hace falta Dios para explicar el Universo y se produce una tormenta mediática. ¿No se consideraba este tema una prueba superada? No."

Antes de decidirse a hacer el primer trasplante de órganos entre humanos, en 1954, el cirujano Joseph E. Murray, Nobel de Medicina en 1990, consultó a varios líderes religiosos: "Parecía lo natural", ha dicho Murray. Es sólo uno de los múltiples ejemplos del vínculo entre religión y ciencia. Un nexo tan vigente aún hoy como encendidos han sido los debates sobre la investigación con células madre o la enseñanza de la teoría de la evolución.

Para muchos, se trata de asuntos donde no se mezclan la ciencia y la religión porque la primera utiliza un método en teoría blindado a las propias creencias y porque va a lo que va, sin dejarse influir por la segunda. La repercusión que ha tenido el libro "El gran diseño" de Stephen Hawking, sin embargo, hace pensar que la muralla entre Dios y la ciencia es permeable.


Juan Antonio Martínez de la Fe y Leandro Sequeiros son Colaboradores de la Cátedra Ciencia- Tecnología y Religión de la Universidad Comillas.



Lunes, 18 de Octubre 2010
Juan Antonio Martínez de la Fe y Leandro Sequeiros
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Nota

Sus comentarios
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1339.Publicado por Mariano el 14/02/2012 12:46

Para LEANDRO - 1338 -
Teclea en Google "La-materia-es-en-realidad-energía-oscura" de Tendencias21 en la clase MEGATENDENCIAS, sin fórmulas ni dibujos.
Los detalles actualizados con fórmulas y dibulos están contenidas en el artículo "Teoría Cuántica de la Energía Oscura" .
Las razones físicas que me indujeron a desarrollar durante 28 años esta nueva teoría, está expresadas en el artículo "Preámbulo de Nuevos Conceptos de Física" con fórmulas y dibujos.
Si después de leer con la mente abierta el artículo"La-materia-es-en-realidad-energía-oscura", te parece necesario profundizar en las bases del tema, mándame un e-mail a: magolea@telefonica.net
Si, después de leer y estudiar esos artículos, quieres penetrar en los demás detalles, tendrás que adquirir el libro "La materia, energía oscura", 361 páginas, más de 1000 fórmulas y multitud de figuras
Si después de todo tienes alguna duda, no dudes que te la resolveré
Un saludo

1338.Publicado por LEANDRO el 14/02/2012 08:36

para MARIANO: entre tantos mensajes he perdido la referencia de la páginas web que citas.. ¿Me la puedes dar? Un abrazo.

1337.Publicado por Mariano el 14/02/2012 00:07

Para LEANDRO
Este sitio ha tenido tantos comentarios no por el tema que se plantea, las ideas de Hawking sobre el origen del universo, sino por el enfrentamiento entre ateos y creyentes en Dios.
Yo ya expuse todas mis ideas al respecto.
Respecto a las ideas "científicas" de Hawking, respecto al origen del universo yo creo que no tienen consistencia alguna. Son un simple intento fallido de demostrar que Dios no existe.
Todo el problema de las teorías de Hawking estriba en que está sometido profundamente en las teorías de la relatividad: TER y TGR.
Uno de los motivos que me impulsaron a desarrollar mi Teoría Cuántica de la Energía Oscura, fue que pude explicar todos los experimentos que sirvieron a Einstein para establecer el principio de la constancia universal de la velocidad de la luz, sin necesidad de la relatividad.
Ahora se ha comprobado que la velocidad de la luz ha sido superada, por lo cual, tanto Einstein como Hawking están equivocados.
La web donde están expuestas mis ideas "La mareria es en realidad energia oscura" ha recibido más de 39.000 visitas.
Saludos

1336.Publicado por LEANDRO el 06/02/2012 13:42



Discurso de Stephen Hawking en Abril del 2008 en la Universidad de Toronto sobre la posibilidad de encontrar una teoría del todo. Según Stephen Hawking hay una posibilidad del 50% de encontrar una teoría completa de unificación.

El 29 de abril de 1980, di mi conferencia inaugural como profesor de matemáticas de la cátedra Lucasiana en Cambridge. El título era: "¿Está a la vista el fin de la Física Teórica? y en ella describí el progreso que ya habíamos experimentado en el entendimiento del universo durante los últimos siglos, al mismo tiempo que me preguntaba cuales eran las posibilidades de encontrar finalmente una teoría completa y unificada del todo hacia finales de siglo. Bien, el final del siglo ya está casi aquí. Aunque hemos recorrido un largo camino, particularmente durante los últimos 3 años, no parece que vayamos a conseguirlo.

En mi lectura de 1980 describí como habíamos dividido el problema de encontrar una teoría del todo en un número de partes más manejables. Primeramente habíamos dividido la descripción del universo que nos rodea en dos partes. La primera de ellas es un conjunto de leyes locales que nos dicen como evoluciona cada región del universo en el tiempo si sabemos su estado inicial, y cómo es afectada por otras regiones.

La otra parte consta de un conjunto de lo que denominamos condiciones límite. Estas, especifican lo que sucede en el borde del espacio y el tiempo. Ellas determinan cómo empezó el universo, y quizás, cómo va a terminar. Mucha gente, incluyendo probablemente a la mayoría de los físicos, sienten que las tareas de la física teórica deberían estar confinadas a la primera parte, es decir a formular leyes locales que describan cómo evoluciona el universo a medida que el tiempo transcurre. Ellos considerarían la cuestión del cómo se determinó el estado inicial como algo que va más allá del ámbito de la física, perteneciendo al reino de la metafísica o la religión.

Pero yo soy un desvergonzado racionalista. En mi opinión las condiciones límite que determinan el estado inicial del universo son una materia tan legítima y sujeta al escrutinio de los científicos como lo son las leyes que gobiernan su evolución posterior.

A principios de la década de los 60, las fuerzas que los físicos conocían se clasificaron en cuatro categorías que parecerían estar separadas e independizadas entre si. La primera de las cuatro categorías era la de la fuerza gravitatoria, la cual es portada por una partícula llamada gravitón.

La gravedad es, con mucho, la más débil de las cuatro fuerzas. Sin embargo, corrige su baja potencia mediante la posesión de dos importantes propiedades.

La primera es que es universal, es decir, afecta a cada partícula del universo en la misma forma. Todos los cuerpos se atraen entre si. Ninguno deja de sentirse afectado o repelido por la gravedad. La segunda propiedad importante de la fuerza gravitatoria es que puede operar a través de largas distancias. Juntas, estas dos propiedades significan que las fuerzas gravitatorias entre las partículas de un cuerpo grande se suman entre si, y pueden dominar por encima de las otras fuerzas.

La segunda de las cuatro categorías en las que se dividen las fuerzas corresponde a la fuerza electromagnética, la cual es portada por una partícula llamada fotón. El electromagnetismo, es un millón de billones de billones de billones de billones más poderoso que la fuerza gravitatoria, y al igual que la gravedad, puede actuar a través de grandes distancias. Sin embargo, al contrario que la gravedad, no actúa en todas las partículas de la misma forma. Algunas partículas son atraídas por ella, otras no son afectadas y otras son repelidas.

La atracción y repulsión entre las partículas en dos cuerpos grandes anulará cada una casi exactamente, al contrario que las fuerzas gravitatorias entre las partículas, que sería atractiva con todas. Esto explica que nos caigamos hacia el suelo, y no hacia el aparato de televisión. Por otro lado, en la escala de las moléculas y los átomos, con solo un relativamente pequeño número de partículas, las fuerzas electromagnéticas dominan completamente a las gravitatorias. En la escala aún más pequeña de los núcleos atómicos, es decir la trillonésima parte de un centímetro, la tercera y cuarta categorías: las fuerzas nucleares débil y fuerte, dominan al resto de fuerzas.

La gravedad y el electromagnetismo se describen en función de lo que llamamos teorías de campos, en las que hay un conjunto de números en cada punto del espacio y tiempo que determinan las fuerzas gravitatoria y electromagnética.

Cuando yo empecé a investigar en 1962, se creía generalmente que las fuerzas nuclear débil y fuerte no podían ser descritas por una teoría de campo. Pero los informes de la muerte de la teoría de campos demostraron ser una exageración. Un nuevo tipo de teoría de campos fue presentada por Chen Ning Yang y Robert Mills.

En 1967, Abdus Salam y Steven Weinberg demostraron que una teoría de este tipo no solo describiría las fuerzas nucleares débil y fuerte sino que también podría unificarlas con la fuerza electromagnética. Recuerdo que la mayoría de los físicos trataron con desprecio a esta teoría de campo. Sin embargo, concordaba tan bien con los experimentos que en 1979 se le otorgó el Premio Nóbel a Salam, Weinberg y Glashow, que habían propuesto teorías unificadas similares.

El comité del Nóbel realmente se arriesgó con su decisión ya que la confirmación final de la teoría no llegaría hasta 1983, con el descubrimiento de las partículas W y Z. (Siento la pronunciación de W y Z, sobre todo para aquellos que son británicos y no usan un sintetizador de voz americano).

El éxito provocó la búsqueda de una sola teoría de "gran unificación" de Yang-Mills que describiese a los tres tipos de fuerza. Las teorías de gran unificación no son muy satisfactorias. En realidad, su nombre es básicamente una exageración. No son realmente grandes ya que contienen al menos 40 números que no pueden predecirse con antelación sino que tienen que ajustarse para que casen con los experimentos. Se podría esperar que la teoría final del universo sea única y que no contenga cantidades ajustables. ¿Cómo va a ser que estos valores sean elegidos?

Pero la objeción más poderosa a las grandes teorías de unificación era que no estaban unificadas completamente. No incluían a la gravedad y no existía ninguna forma aparente de ampliarlas de modo que lo hicieran. Pudiera ser que no existiera una única teoría fundamental. En lugar de eso, podría haber una colección de teorías aparentemente diferentes, cada una de las cuales funcionaría bien en ciertas situaciones.

Las teorías diferentes concordarían entre si en aquellas regiones de validez en la que se superpusieran. Por ello, podrían ser contempladas como aspectos diferentes de la misma teoría. Pero tal vez no existiese una única formulación de la teoría que pudiese aplicarse en todas las situaciones.

Podemos comparar la física teórica al hecho de cartografiar la Tierra. Se puede representar exactamente una pequeña región de la superficie de la tierra, en forma de mapa, en una hoja de papel. Pero si se intenta hacer un mapa de una región más grande se obtendrían distorsiones debido a la curvatura de la Tierra. No es posible representar cada punto de la superficie de la Tierra en un único mapa. En lugar de ello, usamos una colección de mapas que concuerdan en aquellas regiones donde se superponen.

Como dije, incluso si encontramos una teoría unificada completa, tanto con una única formulación, como con una serie de teorías superpuestas, solo habremos solucionado la mitad del problema. La teoría unificada nos dirá como evoluciona el universo en el tiempo dado un estado inicial. Pero la teoría no especificará en si misma las condiciones límites en el borde del espacio y el tiempo que determinan el estado inicial. Esta cuestión es fundamental para la cosmología. Podemos observar el estado presente del universo, y podemos usar las leyes de la física para calcular cómo pudo ser en épocas anteriores.

Pero todo lo que esto nos dice es que el universo es ahora como es, porque entonces era como era. No podemos entender por qué el universo tiene el aspecto que tiene a no ser que la cosmología se convierta en una ciencia, en el sentido de que pueda hacer predicciones. Y para hacer esto necesitamos una teoría de las condiciones límite del universo.

Ha habido varias sugerencias para las condiciones iniciales del universo, tales como la hipótesis del túnel y el así llamado escenario pre-big bang. Pero en mi opinión, la más elegante, con mucho, es la que Jim Hartle y yo llamamos la propuesta de no-límites. Esta puede enunciarse como: la condición de límite del universo es que no tiene límite. En otras palabras, el espacio y el tiempo imaginario unidos se curvan hacia atrás sobre si mismos de modo que forman una superficie cerrada como la superficie de la Tierra, pero con más dimensiones. La superficie de la Tierra tampoco tiene límites. No existen informes fiables de que alguien haya caído en el abismo del fin del mundo.

La condición de no-límite y las otras teorías son simplemente proposiciones para las condiciones de límite del universo. Para probarlas tenemos que calcular que predicciones pueden extraerse de ellas y compararlas con las nuevas observaciones que están empezando a hacerse. De momento, las observaciones no son lo bastante buenas como para distinguir entre estas diferentes clases de mapa.

Pero en los próximos años, se acometerán nuevas observaciones que podrán salvar esta cuestión. La cosmología vive un período excitante. Apuesto mi dinero por la condición de no-límite. Se trata de una explicación tan elegante que estoy seguro que Dios la habría elegido.

El progreso efectuado con los intentos de unificar la gravedad con el resto de fuerzas ha sido enteramente teórico. Esto ha llevado a alguna gente como al físico John Horgan a afirmar que la física esta muerta porque se ha convertido simplemente en un juego matemático, no relacionado con la experimentación. Pero yo no estoy de acuerdo. Aunque no podamos producir partículas de la energía de Planck – la energía a la cual la gravedad se unificaría con las otras fuerzas – existen predicciones que pueden ser verificadas a niveles más bajos de energía.

El Super Colisionador Superconductor que estaba siendo construido en Texas podría haber alcanzado esas energías pero fue cancelado cuando los Estados Unidos iniciaron una fase de recesión económica. De modo que tendremos que esperar a que se concluya el Gran Colisionador de Hadrones que está siendo construido en Ginebra.

Asumiendo que los experimentos de Ginebra confirmen la teoría actual, ¿cuáles son las perspectivas de completar una teoría unificada? En 1980 dije que pensaba que había una oportunidad del 50% de encontrar una teoría completa de unificación durante los siguientes 20 años. Esa es aún mi estimación, pero los próximos 20 años empiezan ahora. Volveré dentro de otros 20 años para decirles si lo hemos conseguido.

El profesor Stephen Hawking de la Universidad de Cambridge habló para un teatro abarrotado en el Salón de Convocatorias el 27 de Abril. El evento estuvo patrocinado por la Global Knowledge Foundation.


Traductor : Michael Artime. Conferencia ofrecida el 27 de Abril de 1998 en la Universidad de Toronto.

Artículo en la Universidad de Toronto con la transcripción del discurso en inglés.


1335.Publicado por LEANDRO el 22/01/2012 16:31

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Os remito este reportaje con ocasión de los 70 años de Hawking
REPORTAJE: STEPHEN HAWKING
Sin límites
LUIS M. ARIZA 22/01/2012

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Acaba de cumplir 70. Contra todo pronóstico, porque la esclerosis que sufre desde los años sesenta da muy poco tiempo de vida. Pero él va derribando barreras, y su mente llega a la frontera entre lo conocido y lo desconocido. Se ha convertido en una estrella magnética e iconoclasta.

En el verano de 1964, tras una conferencia del famoso astrónomo Fred Hoyle, un joven delgado y de aspecto débil se levantó sobre su bastón y dijo, ante el asombro general, que estaba equivocado. Hoyle trataba de encajar la relatividad general de Einstein con su modelo de un universo sin principio, igual ahora que en el pasado, y se quedó estupefacto. ¿Cómo podía juzgar aquel joven si los resultados eran o no correctos? "Lo he calculado", fue su respuesta. El famoso astrónomo montó en cólera. Aquel joven desafiante se llamaba Stephen Hawking y quiso investigar con Hoyle cuando llegó a Cambridge como estudiante graduado dos años atrás. No hacía mucho le habían diagnosticado esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad que no tiene cura y que suele matar en un par de años. Los destinos de ambos fueron contrapuestos. Hoyle fallecería en agosto de 2001, tras un tiempo en el que se le tacharía -de forma injusta- como un renegado científico por no admitir que el universo sí tuvo un principio. Pero, contra todo pronóstico, Hawking cumplió su septuagésimo cumpleaños el pasado 8 de enero. Se ha convertido en el científico más popular en el campo de la física después de Albert Einstein, que murió en 1955, cuando Hawking era un muchacho de 13 años.

"No creo que sobrevivamos mil años sin dejar el planeta"


Su cuerpo puede mover solo dos músculos. Su mente viaja en el tiempo y el espacio sin ataduras

"Él quiere que todo el mundo entienda su ciencia, compartir la aventura que significa para él"

"En la universidad era un vago, un valedor del mínimo esfuerzo que falseaba los experimentos"

A los 21 años se le diagnosticó una esclerosis. Pronóstico: morir asfixiado en dos o tres años

Su primera mujer era muy religiosa; sacaba de su fe fuerzas para vivir "al borde del abismo"

Con su separación matrimonial confirmó que es un destructor de símbolos más que un santo

La escritora Kitty Ferguson, en su libro Stephen Hawking. Su vida y obra (Crítica), se ha acercado para alumbrar un poco el misterio que rodea a Hawking. ¿Cuál es la verdadera razón de su popularidad? Hawking es el director del departamento de matemáticas aplicadas y física teórica de la prestigiosa Universidad de Cambridge, algunas de cuyas aulas antiguas conservaban hasta hace no mucho enormes pizarras que se izaban mediante poleas. La conferencia que Hawking impartió aquí como nuevo profesor lucasiano de matemáticas en 1980, cuando le fue otorgada la cátedra que ocupó el mismísimo Isaac Newton, mostró que no era como los demás. A sus 38 años, ya no podía caminar, ni escribir, ni comer por sí mismo, ni tan siquiera levantar la cabeza. Su habla estaba muy deteriorada, y uno de sus estudiantes impartía la charla por él. A la audiencia no le importó, atenta ante cualquier cosa que pueda decir este hombre atrapado en su silla de ruedas. Su magnetismo ha ido a más. ¿Por qué? Ferguson nos responde al otro lado del teléfono, desde Cambridge, el mismo día de la onomástica de Hawking, un domingo que reunió a una pléyade de físicos y cosmólogos de todo el mundo, una fiesta científica a la que ella estaba invitada. "Él quiere que todo el mundo entienda su ciencia, compartir con nosotros toda la aventura que significa para él, lo divertido que le resulta".
Hawking exhibe un gran sentido del humor. Su enfermedad no existe para él, y no quiere que la gente a su alrededor piense en ello. Proyecta en la memoria de la gente ordinaria la paradoja de alguien con una mente prodigiosa que sigue con su cerebro intacto y a salvo de una enfermedad devastadora, atrapado en un cuerpo que se deteriora cada vez más. Y sin embargo, su mente se pregunta por el origen del cosmos y su destino, sobre si los agujeros negros explotan o no, o si seremos visitados por extraterrestres del futuro. ¿Qué sentido tiene este universo, qué hubo antes? ¿Queda o no lugar para Dios? El público ve a un ser débil y frágil, que ahora solo puede mover dos músculos de su cuerpo, pero que viaja sin ataduras a lugares donde nadie ha llegado jamás, en el espacio y en el tiempo. Y queda fascinado. "Investiga en el límite de la frontera entre lo conocido y lo desconocido, más allá de las murallas de fuego del mundo", explica Ferguson, en referencia a una frase del físico John Wheeler (tomada en realidad de una cita del filósofo Lucrecio).
En su último libro, El gran diseño (Crítica) -conjuntamente con el físico Leonard Mlodinov-, Hawking habla sobre la posibilidad de que existan gran cantidad de universos donde quizá todo esté determinado. Muy pocos albergarían vida inteligente. Quizá no hubo un principio. El propio Hawking, en una de estas realidades alternativas, podría haber seguido un derrotero bien distinto. De no haber sufrido la enfermedad, ¿habría alcanzado la excelencia científica y la popularidad de la que goza? Su exmujer, Jane Hawking, comentó en una ocasión que, sin ayuda, dinero y éxito, habría consumido sus días como un oscuro físico teórico en una silla de ruedas, ignorado, en una anodina residencia, "lejos de su casa y su familia, mudo, aislado y desaprovechado".
Si se bucea en su adolescencia en Oxford, donde nació, se descubre que el joven Hawking de 12 años no era un niño superdotado. Le costaba aprender y su caligrafía desesperaba a los profesores. Su casa en St. Albans, grande y oscura, estaba repleta de libros, de música de ópera y de agujeros por los que se colaba el frío. El joven Hawking solía caer enfermo, no destacaba en deportes y no pudo presentarse a un examen de acceso para obtener una beca por culpa de una gripe, lo que le cerró las puertas para estudiar en Westminster. Fue a los 15 años cuando aprendió que el universo se expandía. En sus propias palabras, "estaba seguro de que debía haber algún error". "Un universo estático parecía más natural", escribe Ferguson. De expandirse indefinidamente, el universo se quedaría vacío. Un pensamiento perturbador.
La etapa universitaria dibuja a un Hawking de pelo largo más bien vago, valedor del mínimo esfuerzo -dedicó una hora diaria de estudio durante toda su carrera-, que falseaba partes de los experimentos. Fue entonces cuando destacó por su inteligencia. El último año se decantó por la cosmología. Quería estudiar con Fred Hoyle, que estaba en la Universidad de Cambridge, y sacó las calificaciones necesarias. Pero su vida estuvo a punto de pararse. "Parecía que me volvía más torpe, y me caí una o dos veces sin razón aparente". A veces perdía la memoria a corto y a largo plazo, no se ataba bien los zapatos, y se trababa al hablar, relata Ferguson. Las pruebas médicas soltaron la bomba. A sus 21 años, Hawking había contraído una esclerosis incurable que destruye las neuronas que controlan el movimiento voluntario de los músculos -salvo la excreción y la función sexual-. Probablemente moriría asfixiado, sin controlar su respiración, quizá en dos o tres años.
La muerte no se presentó en el plazo esperado. El avance de la enfermedad se hizo más lento, pero transformó a Hawking al principio en un joven meditabundo y depresivo. La relación romántica que estableció con Jane, una antigua amiga del colegio, se transformó en matrimonio poco después. Fue un bálsamo milagroso. El mal no era hereditario (Hawking tiene tres hijos) y su mente quedaría intacta: podía ser cosmólogo, lo que más deseaba. En los años que vendrían emergió un nuevo Hawking que hizo frente a los desafíos. Se atragantaba con la comida con más frecuencia. Cuando nació su primera hija, en 1967, prácticamente no podía escribir a mano por el agarrotamiento de los dedos. Podía moverse con muletas, pero le llevaba 15 minutos subir por las escaleras hasta la cama sin ayuda. En la década de los sesenta, en vez de lamentarse, su carácter se endureció. "Hawking asegura que su testarudez es su mejor cualidad, ya que, de no ser así, no podría haber afrontado su enfermedad", explica Leonard Mlodinov, que trabaja con él desde hace 10 años, a El País Semanal. Y se ríe. "De todas formas, si eres físico, tienes que ser muy testarudo para acabar tu trabajo". Hawking relegó su invalidez en algún rincón de su mente. Los más cercanos a él lo perciben así.
Entre sus mejores amigos se encuentra el cosmólogo californiano Kip Thorne, al que conoció en 1965 en una conferencia en Londres. Hawking ha compartido con él sus sombrías predicciones de futuro a lo largo de los años. El propio Thorne estuvo el día de su cumpleaños, y escribió para El País Semanal algunas de sus impresiones en un correo electrónico antes de partir para Cambridge. "Cuando Stephen perdió el uso de sus manos, y por tanto, la capacidad para manipular y escribir ecuaciones en un papel, lo compensó entrenándose a sí mismo para manipular formas de objetos complejos y topologías en su mente a una velocidad muy alta". Ese entrenamiento ha proporcionado a Hawking una habilidad que no tiene ningún otro físico teórico para encontrar las soluciones a problemas físicos muy complejos. "Probablemente no los habría resuelto de no ser por esta habilidad que adquirió". Por increíble que parezca, transformó su condición en una ventaja.
Pero su éxito no es en solitario. Hay una lista larga de nombres insignes que se han movilizado para ayudarle en momentos puntuales y críticos de su vida: Dennis Sciama, el astrónomo Martin Rees, el Nobel Murray Gell-Mann, el propio Thorne... Es la historia de un físico genial que pierde el control de su cuerpo; que necesita pagar a las enfermeras para vivir en su casa y no recluirse en un deprimente hospital; que progresa brillantemente en su carrera, publicando hallazgos espectaculares como que los agujeros negros "no son tan negros" ya que dejan escapar radiación -la radiación Hawking- o que pueden... ¡explotar! La biografía de Hawking está salpicada de premios, como el Albert Einstein, la medalla Hughes de la Royal Society o la medalla de la Libertad concedida por el presidente Obama.
Pero en toda esta ecuación, el término más ignorado por el público -y seguramente el más importante- resultó ser el apoyo incansable de Jane Hawking, su mujer. Stephen era como un agujero negro, el centro de atención que se tragaba todo a su alrededor, incluida su esposa. En las fotos que le sacaban, a veces la recortaban pensando que ella era una enfermera que empujaba la silla. Hawking no habría logrado convertirse en lo que es, superar el diagnóstico de su enfermedad, progresar en su carrera, de no ser por el optimismo, el coraje y la fe de Jane Hawking, dice Ferguson. Ella es la heroína en la sombra. "Hoy todo el mundo de la física ha venido a Cambridge para celebrar el cumpleaños, tienes que verlo, es increíble. Y cuando hablas con ellos, que le han conocido desde que Hawking era un estudiante graduado y ellos eran también estudiantes, se quedan impresionados con todo lo que hizo Jane Hawking, todo el calor y amor que se podía palpar".
A la ecuación de la vida de Hawking hay que añadir, por tanto, la de su mujer, un factor indispensable. Jane era una persona profundamente religiosa, de cuya fe sacaba fuerzas para describir muy gráficamente una vida que ambos "vivían al borde del abismo". Dada la enfermedad de Stephen, la pareja no podía hacer planes ni pensar a largo plazo. Pero Hawking no compartía la fe de su esposa. No creía en un Dios personal. Y en los años siguientes se manifestaría como un científico más próximo al ateísmo, donde la ciencia estaba arrinconando cada vez más a Dios. En un matrimonio famoso por su hospitalidad, era Jane quien iba a comprar comida para fiestas de 60 personas. Toda esta labor no reconocida, señala Ferguson, pasó inadvertida a los medios; al igual que el hecho de que Jane estableció por entonces una relación romántica discreta con un joven, Jonathan Jones -su actual marido-, que se ofreció para ayudar a la familia.
El año más crítico fue 1985. En un viaje a Ginebra, Hawking contrajo una neumonía y estuvo a punto de morir. Estaba involucrado en la finalización de un manuscrito, Historia del tiempo, que sus editores querían convertir en un "best seller de aeropuerto". Cuando Jane acudió al hospital, comprobó con horror que su marido estaba conectado a una máquina de respiración artificial, casi en coma. Los médicos le dieron la posibilidad de desconectarle o hacerle una traqueotomía. Pero jamás volvería a hablar. Hasta ese momento, Hawking se comunicaba a duras penas con sus ayudantes. Sin voz, ¿cómo iba a proseguir su carrera? Jane optó por la intervención. Más tarde, ella lo recordaría así: "No sabíamos cómo íbamos a ser capaces de sobrevivir. Fue mi decisión, pero a veces he pensado: '¿Qué he hecho? ¿Qué tipo de vida le he dejado?". Hawking iba a necesitar la ayuda de enfermeras durante las 24 horas. Ya no respiraba por la nariz o la boca, sino por una abertura practicada en la garganta por la que se deslizaba un tubo que había que limpiar con regularidad para que las secreciones no le encharcaran los pulmones. El coste de la asistencia resultaría astronómico.
Pero el mundo científico volvió a movilizarse. Kip Thorne realizó gestiones para que la Fundación MacArthur -de cuya directiva formaba parte Murray Gell-Mann- le concediese una ayuda temporal, que luego se extendería. Y Walt Woltosz, un informático de California, les hizo llegar un programa informático, Equalizer, pensado para que los discapacitados con una mínima movilidad pudieran seleccionar las palabras que iban apareciendo en una pantalla de ordenador para construir frases y expresiones que luego eran recreadas por un sintetizador de voz. Con la práctica, Hawking llegó a producir hasta 15 palabras por minuto. Algunas son frases hechas. Se rumorea que en su ordenador también tiene un archivo con insultos. Retomó la escritura de su libro. Historia del tiempo vendió en 1990 más de ocho millones de ejemplares en todo el mundo y le convirtió en una estrella mediática. Hawking considera malicioso el rumor por el que se dice que si alguien le molesta, suele pillarle los pies con las ruedas de su silla. "Pisaré con la silla a cualquiera que lo repita". Le encanta lanzarse con ella por los terraplenes de San Francisco, o bailar en las fiestas. Hawking, dice Mlodinov, despierta la admiración de la gente, es una fuente de inspiración para las personas que tengan dificultades y vean lo que él ha logrado, y aguanta estoicamente que le paren por la calle para hacerse una foto. En El gran diseño, Hawking nos advierte que si somos visitados por extraterrestres, lo más probable es que estos sean poco amigables. Los alienígenas serían tan avanzados que nosotros nos quedaríamos en meros animales. "Nos tratarían de la misma manera que nosotros nos comportaríamos si exploramos algún día un planeta y encontramos formas primitivas de vida", según Mlodinov.
A pesar del éxito de Historia del tiempo, hubo alguna crítica sobre el uso comercial de su imagen, en referencia a la fotografía de la contraportada que mostraba a Hawking en su silla de ruedas. Hubo quien aseguró que Hawking explotaba su nefasto estado de salud y utilizaba la silla de ruedas para conseguir fama y dinero. Un colega no identificado en el libro de Ferguson indicó literalmente que "en una lista de los 12 mejores físicos teóricos del siglo XX, Steve no entraría ni de lejos".
Pero quizá lo que el mundo no esperaba de un matrimonio de 25 años, un modelo perfecto de inspiración para los discapacitados, fue el anuncio de Hawking de que se separaba de su esposa para casarse con Elaine, una de sus enfermeras. Ocurrió en la primavera de 1990. "Me quedé de piedra. No tenía ni una sola idea que sugiriera que la ruptura iba a ocurrir. Probablemente los teníamos idealizados a los dos", explica Ferguson. Ella conoce a Hawking desde hace 22 años y asegura que, estando a su lado, es imposible saber en qué piensa o qué le irrita. No tiene lenguaje corporal -excepto la expresión facial- y, aunque se comunica con el mundo mediante su ordenador, la voz de Hawking es artificial, recreada sintéticamente, sin modulación y emociones. "Eso establece una distancia cuando hablas con él, que utiliza para proteger su privacidad. Solo dice lo que quiere y nada más". Incluso cuando Hawking conservaba un hilo de voz, ya era muy difícil "leer entre líneas". En retrospectiva, la opinión pública se volvió al principio en su contra por haber abandonado a la mujer que lo había apoyado. Hubo que esperar a las memorias publicadas de Jane Hawking para aclarar el panorama. El matrimonio perfecto había pasado apuros. La relación de Jane con Jonathan solo era conocida por los íntimos de Hawking.
Nunca un científico proyectó tanta humanidad y coraje en su lucha contra la adversidad. Pero la ruptura de su matrimonio por otra mujer mostró que Hawking también era humano en un sentido que pocos habían querido ver. Como que la gente con discapacidad tiene deseos sexuales, una idea que resulta incómoda para la mentalidad general -y especialmente para una sociedad británica más rígida-. Él ha comentado a New Scientist, con su habitual ironía, que "piensa en las mujeres la mayor parte del tiempo". Ferguson explica estas razones. "Todos esperamos que la vida de los discapacitados sea muy diferente a la nuestra. Si algo me ha enseñado Hawking es a pensar que las personas discapacitadas no son distintas". En un artículo de opinión del diario The Independent cinco años después de la separación matrimonial, se sugería que Hawking, lejos de ser un santo, era uno de los grandes iconoclastas de nuestro tiempo, un destructor de símbolos, alguien a contracorriente. Lo cierto es que ha superado todas las expectativas. Cuando le preguntaron a qué punto de su vida iría si pudiera retroceder -Hawking cree que el viaje al pasado no es posible-, respondió que elegiría el día en el que nació su primera hija, Lucy. Para quienes le conocen bien, como Kip Thorne, solo cabe el elogio. "Stephen disfruta al máximo de la vida, saca lo mejor de ella", nos dice este cosmólogo, en referencia a las aventuras que Hawking ha experimentado, como viajar a la Antártida o sentir la gravedad cero en un avión de la NASA. "Pero por encima de eso está el amor que profesa a su familia y a la física. Él es una inspiración".

La biografía 'Stephen Hawking. Su vida y obra' (editorial Crítica) sale a la venta en España a comienzos de marzo.





1334.Publicado por alberto el 09/01/2012 16:00

El debate Ciencia religión esta cerrado, por la sencilla razón del incremento de conciencia. La explicación de procesos que llevan a la distorsión de la realidad, esto basados intuiciones erróneas, son cada dia refutada por pensamientos simples. Aquellos que nombra universos y supernovas para alzar grandilocuencia, en realidad, adquieren conciencia del metodo cientifico y humano.

No, Existen, Dioses,

La conciencia es nuestro principal aliado, en ellos, su principal enemigo

1333.Publicado por LEANDRO el 09/01/2012 08:24

Ayer, dia 8 de enero, Stephen Hawking cumplió 70 años. En unas declaraciones a una televisión declaró que hay dos misterios que no logra comprender: el misterio de Dios y el de la mujer.. Esperemos que poco a poco se aclare. En estos meses, este post ha estado menos visitado.,Pero ha batido records de visitas y comentarios. ¿Alguno puede aportar algo nuevo sobre el tema que nos ha mantenido vivos? Un abrazo par todos los que se han interesado. El problema de la ciencia y la religión sigue abierto..

http://quo.mx/2012/01/08/pragmatas/feliz-cumpleanos-stephen-hawking

1332.Publicado por leandro el 07/11/2011 17:53

Tal vez este sitio web ayude a desvelar las claves científicas de la Teoria M:
http://www.fantasymundo.com/articulos/3997/universo_elegante_brian_greene_vision_teoria_supercuerdas

1331.Publicado por rocio el 02/10/2011 22:24

Me he leído el libro, el gran diseño, y se lo recomiendo a todo el mundo, muy bueno.

1330.Publicado por Mariano el 24/09/2011 12:31

Para Marcos - 1324 - Dices que entre las dos lenguas: la filosofía y la ciencia, la filosofía es obsoleta en la mayoría de los casos, y la ciencia es el auténtico idioma del progreso y del conocimiento.
En primer lugar, la ciencia es filosofía, pues es una rama de la filosofía (la filosofía es la madre de todas las ciencias)
En segundo lugar, la ciencia no es el auténtico idioma de todo el conocimiento, pues se limita exclusivamente al conocimiento de la naturaleza física, y no se interesa por el conocimiento de la naturaleza espiritual.
Aunque son dos ramas de la filosofía, no deben mezclarse la ciencia y la teología. Los que los mezclan cometen un error. Este error es la causa de que muchos científicos no crean en la existencia de la naturaleza espiritual, pues se limitan al conocimiento del mundo físico y tangible.
Un ejemplo de este tipo de científicos es Hawking que pretende hacernos creer que el universo (o universos) no tiene principio y que la materia inerte no es tan inerte, pues lleva consigo todas la leyes físicas-químicas-biológicas-vitales (que forman la vida) y que las mantiene permanentemente. Por consiguiente, para Hawking, el universo material es Dios (panteismo, postura filosófica).
Algo parecido pensaba Einstein. Einstein era seguidor del filósofo panteista Spinoza. Para Einstein, el espacio y el tiempo eran generados y modificados por la energía, es decir, de las tres coordenadas de la materia, espacio, energía y tiempo, solamente la energía era soberana y gobernaba el universo, el cual nació de la propia energía, la cual lleva consigo todas la leyes físicas-químicas-biológicas-vitales (que forman la vida) . Por consiguiente, para Einstein la energía es Dios (panteismo, postura filosófica).
La mayoría de las ciencias se apoya en la experiencia, y en la probabilidad, para determinar sus leyes, y la misma experiencia se encarga de modificarlas, lo cual le da a la ciencia un carácter especulativo o filosófico.
Teniendo en cuenta el carácter especulativo y abstracto de la mayoría de las teorías de física, podemos concluir que la ciencia es pura filosofía. Lo cual no quiere decir que con la filosofía no podamos progresar, sino todo lo contrario. Una filosofía científica supera a otra: Einstein superó a Newton, Einstein será superado por otro, etc.
Esta era la idea que tenía el filósofo científico Karl Popper (teórico de la ciencia) sobre la ciencia cuando estableció el falsacionismo por el que toda teoría tenía que ser “falsable” , es decir, ha de ser posible demostrar que es falsa o que es (provisionalmente) verdadera. Popper pensaba que las leyes llamadas universales inexorables en realidad son tendencias o condiciones iniciales. “Hay que estar contra lo ya pensado, contra la tradición, de la que no se puede prescindir, pero en la que no se puede confiar.” “Lo que caracteriza al hombre de ciencia no es la posesión del conocimiento o de verdades irrefutables, sino la búsqueda desinteresada e incesante de la verdad”
Son ideas filosóficas realistas
Thomas Kuhn, defiende la tesis de que la ciencia ha avanzado a través de paradigmas que dominan la mentalidad de cada época: los nuevos desarrollos científicos son únicamente examinados a la luz del paradigma en uso y sólo raramente ocurre una revolución que cuestiona el paradigma mismo.
Esta es otra idea filosófica realista.
En mi opinión, basada en la experiencia personal, el paradigma establecido tiene tanta fuerza que una idea revolucionaria siempre es rechazada de antemano. Solamente se interesan por ella los científicos de mente abierta.
La filosofía no es obsoleta y es la base de la ciencia. Saludos

1329.Publicado por Aurelio Grande el 22/09/2011 00:04

Hola todos-
La energía es un concepto físico tan ambiguo que resulta muy difícil definirlo con precisión y univocidad; y gracias a esto, sus múltiples significados acarrean muchas confusiones. La energía cinética de la que habla Mariano yo la interpreto como movimiento (es una cuestión personal desde luego), y esto es algo que salvo por las variaciones de los cuerpos en las relaciones del contexto, en sí mismo carece de una propia entidad. Son las cuestiones que surgen de la ciencia de las cosas naturales; y lo mismo puede decirse de las fuerzas, la aceleración o los principios mecánicos clásicos como por ejemplo la entropía; conocimientos axiomáticos donde lo importante solo está en la utilidad y la convención. La religión se basa en el misterio de la revelación, y si bien esto tiene sus buenas explicaciones, finalmente tambien adolece de los mismos inconvenientes; que son los dogmas de una fe que más allá de la creencia, igualmente deberá justificarse.
En consecuencia solo nos queda un recurso para intentar romper aquellos principios axiomáticos y superar las afirmaciones dogmáticas; hay que integrar todos los problemas en uno solo; el propio sentido de la experiencia de estar en la existencia. El problema es entonces filosófico, definitivamente.
Hasta la próxima
Saludos-

1328.Publicado por Aurelio Grande el 14/09/2011 22:56

Hola Mariano - Marcos, espero pongan atención.

Antes todo, debemos notar que es justamente la energía lo único que podemos percibir con nuestro sistema sensible, porque en última instancia solo vemos luz; aquella que nos re-construye imaginariamente la forma de los objetos que la reflejan o emiten. Mariano, en ciencia todo es oscuro y usted lo sabe, y como la ciencia trata solamente de aquello que se puede ver, tocar y medir, resulta finalmente contradictoria. Ocurre que el fundamente objetivo de sus primeros principios no pueden verse, tocarse o medirse; ni siquiera con instrumentos extremadamente refinados y precisos.
Hasta la próxima-
Saludos a todos-

1327.Publicado por Marcos el 14/09/2011 16:52

Es que, Aurelio, Dennett y otros consideran que, precisamente, los caminos filosóficos no son los adecuados para hallar la verdad; que no tienen, permíteme la expresión, validez epistemológica; que son, en definitiva, meras especulaciones.

Otro saludo y hasta otra.

1326.Publicado por Mariano el 14/09/2011 12:43

Para Marcos -1324 -
Para Aurelio Grande - 1325 -
Dices: "la ciencia solo se refiere a los hechos sensibles de la experiencia directa"
Sin embargo hay aspectos de la ciencia que son reales pero que no son sensibles, tal es el caso de la energía. Sabemos que un cuerpo se desplaza porque lo vemos moverse pero no vemos la energía cinética que le acompaña.
Los científicos tienen que usar la imaginación para desarrollar nuevas teorías y explicar los nuevos fenómenos que descubren. Incluso utilizar la filosofía si fuera necesario.
Para mi, el error de Einstein fue no utilizar la imaginación para buscar otras alternativas.
Un saludo

1325.Publicado por Aurelio Grande el 13/09/2011 23:32

Si Marcos, será todo lo que tu quieras, pero si bien tienes una posición tomada de antemano que condiciona tus ideas, lo concreto es que la ciencia solo se refiere a los hechos sensibles de la experiencia directa, según también tus mismas palabras; pero el caso es que en este terreno da lo mismo que algo sea cierto o que no lo sea, porque aquí es suficiente que el resultado guste, convenza o resulte útil productivamente - la filosofía en cambio se guía por otros principios, más allá de cualquier apariencia que engañe los sentidos (tal como hábilmente lo saben hacer los ilusionistas), porque en última instancia solo busca la verdad - te guste o no a ti.

Un afectuoso saludo - si no vuelves, pues adios.

1324.Publicado por Marcos el 13/09/2011 18:30

Esta es la última de mis intervenciones; dirigida, en este caso, a Aurelio, y que se desvía un poco del asunto del debate, aunque está relacionada con la sempiterna disputa entre las dos lenguas: la de la filosofía, en mi opinión, obsoleta en la mayoría de los casos; y la de la ciencia, que es, creo, el auténtico idioma del progreso y del conocimiento.

Estoy leyendo con muchísimo interés los libros de Daniel Dennett. Esta cita del autor puede encontrarse, curiosamente, en la Wikipedia:

qt["[Otros] indican que mi 'resistencia a usar la terminología filosófica estándar para discutir esos asuntos' a menudo me crea problemas; los filósofos tienen dificultades para imaginarse qué estoy diciendo y qué estoy negando. Mi negación a jugar con mis colegas es deliberada, desde luego, ya que veo la terminología filosófica estándar como algo peor que inútil --como un gran obstáculo para el progreso ya que se basa en muchos errores."]qt

Decía Albert Einstein en uno de sus textos que, a su juicio, el ser humano no podía desprenderse de cierta metafísica en el ejercicio de la búsqueda del conocimiento. Para Einstein, el término metafísica hacía referencia a lo que un autor como Leibniz llamaba "verdades de hecho" (que, en palabras de Locke, constituían el conocimiento "intuitivo"); es decir, el pensamiento lógico y matemático; un bagaje que el ser humano traís consigo de manera innata. El propio Einstein pone un ejemplo: los números; "inventados" ex profeso por el hombre. Decía el físico alemán que los números no se corresponden con nada que exista en la realidad. Es esta, pues, una postura ciertamiente racionalista.
No es por contradecir a alguien como Einstein; pero yo creo que incluso ese pensamiento intuitivo, lógico-matemático, procede de la experiencia sensible. Permitidme la burda explicación siguiente, que no será muy original: alguien vio muchas cosas (las que sean, las que hay en la naturaleza) y pensó en que se podían contar; de ahí los números. Sin cosas, no habría números; estos son herramienats que desarrolla el ser humano; obedecen, en última instancia, a lo que hay; a la, en definitiva, experiencia sensible. Como por ejemplo, el triángulo, que es la represenatción imaginaria de cosas que tienen su forma; alguien trazó algo triangular y, de ahí, Pitágoras, etcétera.

En fin; que cada vez estoy más convencido de la obsolescencia de cualquier forma de conocimiento que no parta exclusivamente de la experiencia sensible. Todo lo demás es fantasmagoría, vana especulación.



1323.Publicado por Cipriano el 23/08/2011 02:37

¿que la procreacion es consecuencia del amor? ¿que sin amor habriamos desaparecido? se podria procrear sin amor y se podria amar sin procrear, por supuesto se pueden las dos a la vez, pero una no es vital para la especie, lo que quiero decir es que una pareja que estuviera sola en el mundo podria procrear sin amarse, tener ese hijo o esos hijos y aprender a quererse, y querer a los hijos, pero una pareja gay sola en el mundo podria quererse todo lo que quiera, que no aprenderia a procrear con alguien de su mismo sexo, o una pareja esteril, lo mismo, me puedes decir que la primera pareja puede no amarse y no querer hijos, y es verdad, pero PUEDEN, la segund pareja NO PUEDE procrear solo amandose, la verdad, no sé por qué pierdo tanto tiempo explicando esto, si un niño de 5 años lo entenderia, la procreacion es posible sin amor, eso si, mucho mas improable, pero como he dicho una pareja (supongo) podria amarse tras un tiempo, pero no procrear si no puede al principio, esta claro que "aprender a amarse" es una expresion, quiero decir que no es imposible, los homo sapiens no se si habrian desaparecido sin amor, lo que si se es que lo habrian hecho sin procreacion, pero "seria posible" que no hubieran desaparecido sin amor. No se por que me molesto en explicar algo tan evidente.

Lo que yo digo es que los animales viven para conservar la propia vida y luego para crear mas vida, para eso, la evolucion ha hecho que nos sea placentero hacer lo que es vital, como alimentarnos, no tanto respirar, encontrar a alguien del otro sexo que nos guste (al menos fisicamente) y, sobre todo, reproducirnos, pero nosotros, los humanos, nos hemos asentado, no nos preocupamos cada dia por sobrevivir ni reproducirnos, nosotros hemos conseguido tiempo en el que hacer algo mas que comer, dormir y... frungir, ademas, al no tener depredadores (aparte de nosotros mismos), no hay seleccion natural relacionada con salvar la vida, ni, por tanto, evolucion (puede que, por ejemplo, nos fijemos en las mujeres o hombres mas atractivos, pero no creo que haya ningun cambio muy significativo), asi que no nos hace falta tener 20 hijos porque no moriran, lo mas seguro,con 2 hijos, algunos mas, otros menos, basta. Incluso puede no hacer falta, no estamos en peligro de extincion por falta de ejemplares, asi que podemos disfrutar porque sí de lo que antes era vital, yo lo considero una especie de "recompensa" por haber sido capaces de desarrollar inteligencia y asentarnos, podemos comer solo lo que nos guste, podemos incluso no comer, para adelgazar e intentar resultar mas atractivo, cosa que un animal salvaje no puede, podemos hacer bebidas mas buenas, aunque ya entremos en tema de alcohol, y podemos "elegir" la pareja ya no solo por su vigorosidad, atractivo o capacidad para tener buena descendencia, sino tambien por caracter, inteligencia, gustos... y eso suele pesar más. Tambien (no se si se puede emplear cierto vocabulario aqui, asi que:) podemos "realizar el acto sexual", con anticonceptivos, solo por placer, no es vital reproducirse, podemos prescindir de tener hijos en cierta epoca determinada, podemos elegir cuando, dentro de un margen de unos 35-40 años, no solo en epocas de celo, en esas epocas podemos hacerlo, pero sin tener hijos, al asentarnos y acomodarnos, ya podemos tener un tercar objetivo en la vida, a parte de conservarla y crear mas, podemos disfrutar de ella, y creo que queda en segundo lugar, despues de conservarla, pero este "conservarla" es mas a largo plazo que lo animal.


PD: el amor no es ningun no-se-qué espiritual, es un proceso quimico, se libera no-se-que hormona que inhibe la percepcion de la realidad en el cerebro, a parte de hacer mas cosas que no recuerdo, adrenalina o algo asi, no es nada intangible, igual que el pensamiento son impulsos electricos, el amor es una hormona que nos vuelve tontos (si, nos vuelve mas tontos, pero nos da igual, a mi me da igual al menos, si es correspondido, cuanto mas tonto mas feliz, xD)

PD2: ¿no hemos evolucionado ya lo suficiente como para crear nuestro proposito de la vida, en lugar de creer que alguien lo ha hecho ya por nosotros?
PD3: Mariano, anda, no te vayas, que eres de los pocos creyentes, si no el unico, en este debate, sin ti, no discutiremos con nadie, claro que el debate este está ya un poco desgastado, hale, saludos a todos

1322.Publicado por Mariano el 23/08/2011 01:04

Para Cipriano - 1320 - El principal objetivo de la vida del hombre no es el placer sino el amor. La procreación en el hombre no es la consecuencia de un instinto ciego animal, ni tampoco es un objetivo del placer humano, sino una consecuencia del amor. El hombre, homo sapiens, en un mundo sin amor habría desaparecido.
El amor es una propiedad espiritual del hombre. También son propiedades espirituales del hombre, el perdón, la inteligencia, el raciocinio, la imaginación. la creatividad, en el arte y en la tecnología, la precognición...
Los animales no tienen espíritu, tienen instinto ciego
Los ateos no podeis eliminar el espíritu del hombre, porque tendríais que quitarle todas esas propiedades en la vida y la única forma de quitarlas en la vida, es la muerte.
No podeis destruir el espíritu y mantener vivo al hombre.
Sin amor no sereis felices
Adios muchachos.

1321.Publicado por Cipriano el 22/08/2011 17:47

Marcos, yo he dicho que vivimos para vivir y conservar la vida, pero es verdad que no tuve en cuenta en inicio de la misma, claro que esos seres unicelulares, si se dividieron y no vivieron mucho mas, un poco si se podria decir que era su "proposito", yo he hablado de la vida en general, no solo del hombre, el hombre puede hacer lo que quiera con su vida (si puede y dentro de un margen de sensatez, claro, ya que salirse del margen puede ocasionar perder la vida o fastidiarla) pero es lo que me parece, que el hombre, creo que vive para disfrutar la vida a la vez que conservarla, y me fastidia que la gente desperdicie tiempo de la suya pensando en lo de "después", claro, que yo me pongo a comentar en paginas de estas, tampoco tengo mucho que decir, ja ja

1320.Publicado por Cipriano el 22/08/2011 16:28

Pues no, ¿no puede ser la vida misma una razón o sentido en sí misma? vivimos para conservar la vida y crear vida, para eso esta el amor, en realidad, ése es el sentido, es lo que hace la vida, conservar la propia y crear mas, el "sentido de la vida" es hacer sobrevivir a la propia especie.
Mariano... El universo no tiene un diseñador ¿que como lo sé? pues de la misma que tú sabes que sí lo tiene (a ver si contestas a lo de que lo de dios creador cae por su propio peso) a mi me parece que lo mas razonable es la teoria de cuerdas con sus 10 elevado a 500 tipos de universos, puede que no sea exactamente así (a lo mejor hay menos, o mas, o infinitos) pero también está el principio antrópico débil: "esto está tan perfectamente regulado porque si no lo estuviera no estariamos aqui para preguntarnoslo" o "¿por qué existimos" "¿para qué?" "pues eso se lo preguntas a los que no hayan existido"

Y tus argumentos solo son validos con un diseñador o creador, y lo del amor es para lo que he dicho, la reproduccion

PD: ¿Y tus argumentos adultos son recurrir a un dios creador? no has contestado a marcos, solo le has dicho que eso no es adulto, y eso es lo que tú crees, yo no presento mis opiniones como hechos, advierto que son opiniones o que hay otras posibilidades, o lo planteo como preguntas de las cuales tu respondes unas pocas

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