Tendencias 21
Universidad Comillas




Karl Schmitz-Moormann une la teoría evolutiva con la teología de la creación

Busca en la ciencia nuevas ideas y recurre a la síntesis de los filósofos y teólogos modernos


Las ideas del teólogo y biólogo Schmitz-Moorman (1928-1996) son hoy de necesaria consideración a la hora de un entendimiento cristiano del proceso evolutivo. Inspirado en Teilhard de Chardin, su descripción de la evolución cósmica ha aportado enfoques esenciales que permiten profundizar y prolongar las ideas de Teilhard. En Schmitz-Moormann destaca la unidad de la creación y la autonomía del mundo creado por Dios. Pero, al mismo tiempo, esa autonomía es la que permite entender la creación de un cosmos hecho para “hacerse a sí mismo” en la libertad. Por Miguel Lorente Páramo.



Cartel del seminario sobre Teilhard de Chardin en el que participó  Schmitz-Moormann en 1996.
Cartel del seminario sobre Teilhard de Chardin en el que participó Schmitz-Moormann en 1996.
Con el libro de Schmitz-Moormann Teología de la Creación de un mundo en evolución, la editorial Verbo Divino se presenta como promotora de una nueva corriente de pensamiento sobre las relaciones entre ciencia y religión.

La nueva colección está siendo dirigida por el Director del “Seminari de Teología i Ciènces de Barcelona”, Dr. Manuel García Doncel, y tiene ya cuatro libros publicados. En particular podemos citar "La fe de un físico" de John Polkinghorne, "Aliento de Vida. Una Teología del Espíritu creador" del Denis Edward, y últimamente las contribuciones de once teólogos-científicos al tema de "Kenosis del Creador", edición de John Polkinghorne ya comentada en Tendencias21.

El libro de Schmitz-Moormann es el único escrito por su autor sobre esta temática y recoge toda la sabiduría de su síntesis final. La obra que dejó el autor como un borrador (completada por James Salmon) recoge los parámetros de la teoría de la evolución (con muchos ejemplos tomados de la biología) para aplicarlos a la teología de la creación. Una visión fundamentalmente teilhardiana es aquí repensada con aportaciones sustanciales.

En todos estos libros yace un deseo de conocer a fondo los misterios de la revelación de Dios a los hombres, especialmente los que tratan de la naturaleza de las tres Personas y su acción en el mundo. El libro que aquí comentamos es fruto de unas clases que impartió Schmitz-Moormann en el Zygon Center de Chicago y en el Weston College de Boston. La postura religiosa de Schmitz-Moormann es la de un teólogo, y biólogo, que busca en la ciencia nuevas ideas para la comprensión moderna de los misterios de la fe, siguiendo la tradición de los teólogos medievales, que buscaban la ciencia teológica a través de la fe ("fides querens intellectum"). El otro camino que sigue Schmitz-Moormann es recurrir a la síntesis de los filósofos y teólogos modernos como hizo Teilhard de Chardin, en cuya edición crítica trabajó asiduamente durante toda su vida

La postura de un teólogo evolucionista

Schmitz-Moormann ha sido un teólogo que trató de ayudar a la Iglesia con sus interpretaciones actualizadas de los libros sagrados, es decir de las verdades reveladas: "...los teólogos y su teología estarán generalmente en tensión con la jerarquía de las Iglesias que tienden a proteger sus puntos de vista doctrinales". En ciertos momentos la Jerarquía estará más cercana a la verdad revelada y los teólogos aprenderán que puede que sean pocas las doctrinas científicas “definitivas” que no se conviertan con el tiempo en obsoletas. Las Iglesias y los teólogos de hoy deben estar abiertos a dos posibilidades. "Podría ser, dice Schmitz Moormann, que los herejes de hoy sean los profesores del mañana, o podría ser que sean sólo los herejes, incluso arrepentidos". En particular, la teología está atravesando una mutación fundamental, pasando de mantener un depósito de la fe inmutable, a recibir una revelación renovada a través de la autorevelación de Dios en la creación.

Schmitz-Moormann ha buscado los teólogos que más le han ayudado a contemplar el mecanismo de la evolución en la obra de la creación. En particular, le ha atraído mucho la figura de Teilhard de Chardin. No se puede entender la teología de la creación sin estudiar antes el sistema de Teilhard, que vamos a resumir brevemente. La estructura de los seres cósmicos está basada en la dualidad uno-múltiple, que consiste en la realización de un ser de perfección más elevada, en otros seres de perfección inferior. La relación causal entre los seres de mayor y menos perfección tiene un carácter intrínseco (principio de acciones inmanentes).

Por el contrario, la relación causal entre los seres del mismo nivel responde al principio de causalidad eficiente (principio de acciones transeuntes). Este esquema que Teilhard ha recorrido experimental y evolutivamente, viene fundamentado por una ley de índole metafísica, "la ley de la complejidad-conciencia", en virtud de la cual en el interior de la vida la trama cósmica se enrolla cada vez más sobre sí misma, siguiendo un proceso de organización que pasa por el Hombre reflexivo, el Hombre individual y el Hombre social.

Este proceso implica la existencia en el término superior de la convergencia cósmica de un centro trascendente de unificación "el Punto Omega". Por otra parte, consideradas conjuntamente las tres etapas de la evolución (física, apologética y mística) sugieren una metafísica de la unión dominada por el amor. El Universo entero, al verse llevado en su evolución hacia el punto Omega a un proceso de unión con Dios, se vuelve íntegramente amante y amable en lo más íntimo y lo más profundo de nuestro ser.

Los parámetros de la evolución: la unión

La teología de la creación se basa en el proceso evolutivo. Si queremos interpretar la teología de la creación con los parámetros de la evolución, el primer parámetro que salta a la vista es el de la unión (para Teilhard esto era un símbolo de la diafanidad de Dios). Escoger unos parámetros que faciliten la comprensión de la evolución es escoger las cualidades del hombre que se encuentran en todos los seres del Universo y que, por evolución, se han ido perfeccionando cualitativamente hasta llegar al hombre.

Por el contrario, si vamos atrás en el tiempo, van desapareciendo los seres superiores y apareciendo las macromoléculas, los organismos unicelulares, como los virus y las amebas, las moléculas, los átomos las partículas elementales. En la generación de todos estos seres se hace necesario la colaboración de los seres inferiores para producir nuevos seres de mas complejidad orgánica. El proceso evolutivo de la unión es muy simple. Los seres inferiores se unen entre sí para constituir un ser con mayor grado de complejidad, que da origen a un ser de grado superior. Los elementos que dan origen al nuevo ser mantienen sus propiedades al unirse entre sí, pero el nuevo ser que emerge no es solamente la suma de las partes. Experimentamos estos seres inferiores como totalidades unidas pero no podemos decir qué es lo que conforma su unidad. En los seres vivos el principio de unidad se denomina alma, una entidad desconocida para la ciencia. Tal como Teilhard intuyó, la unión diferencia a los miembros que están unidos.

El proceso evolutivo se desarrolla a través de la unión de los elementos simples en totalidades más elevadas en los que algo nuevo llega a la existencia. Para completar su esquema, Schmitz-Moormann aplica el proceso evolutivo a la teología de la creación. Si la evolución se desarrolla por la unión, es correcto decir que Dios crea por la unión. "Ser es unión realizada y mantenida" diría Teilhard. Para evitar una marcha atrás al infinito, hay que excluir el comienzo mismo de la creación, que resulta ser menos visible que los momentos siguientes de la creación. Una consecuencia muy importante de la teoría de la creación por la unión es que Dios actúa inmanentemente en el interior de las cosas. Otra consecuencia fundamental de la evolución por la unión es que Dios es el constituyente de una suprema totalidad unida. Esta unión divina es la que se manifiesta en la unión de las personas que viven en comunión por el vínculo que las une, es decir, el amor que en el fondo es la unidad de Dios.

Segundo parámetro de la teoría de la evolución: la conciencia

Para conocer mejor el mecanismo de la evolución se acude a la conciencia. Esta responde a una capacidad de introspección que tienen los seres creados, especialmente los más perfectos, y que se puede encontrar también en los más simples por almacenamiento de la información que llega del exterior. Esta graduación de la conciencia vuelve a confirmar el principio teilhardiano, según el cual una propiedad que se da en el hombre se da también en los seres inferiores pero en menor grado.

La existencia de la conciencia implica una característica necesaria o al menos importante, porque la conciencia hace posible que el mismo ser desde dentro planifique sus movimientos para que se consiga el mayor rendimiento posible. La conciencia humana, dice Schmitz-Moormann, puede ser verificada introspectivamente por todos los seres humanos, y por analogía por todos los seres inferiores, e incluso por todos los seres más ínfimos, atribuyéndoles una capacidad de información (activa y pasiva). "Así, la conciencia aparece como una realidad en los seres superiores y disminuye a medida que retrocedemos en los primeros estadios de la historia de la evolución”.

Al principio de la evolución la conciencia parece desaparecer; el universo primitivo compuesto de partículas parece ignorar este tipo de actividades seleccionadoras del ambiente Esta evolución hacia la conciencia de los seres superiores en el Universo marca la pauta de porqué crea Dios estos seres tan perfeccionados que se pueden conocer a sí mismos y que pueden conocer el Universo. ¿Cual fue la finalidad de la creación respecto de la conciencia? Esta pregunta no tiene sentido dentro de una postura materialista; sólo tiene sentido dentro de una filosofía que admita los valores y las realidades espirituales.

Para estas personas espirituales, “la búsqueda humana de sentido forma parte de la creación de Dios. Si nos fijamos en la finalidad de Dios en la creación, Dios no ha creado un Universo que se baste a si mismo para poder satisfacer la búsqueda de sentido que ha suscitado”. El Universo evolutivo ha alcanzado finalmente un nivel en el que ya no sigue ciegamente sus impulsos instintivos sino que ve en la mente humana consciente una luz de guía que procede de la experiencia. La conciencia está creada por Dios para que el hombre se relacione con Él.

Tercer parámetro de la teoría de la evolución: la información

La información trabaja a todos los niveles del ser; es decir, trabaja entre todos los seres del mismo nivel o bien como receptores o bien como reproductores de información. Este mecanismo requiere una actividad muy grande y, de alguna manera, el sujeto actuante es capaz de influir causalmente en todos los órganos del sujeto paciente y viceversa. En los seres más imperfectos no podemos distinguir la información de la estructura. Cuanto más aumenten los grados de ser en los seres creados, más aumentan los grados de espiritualidad de los seres superiores, que de alguna manera se asemejan más a Dios que es puro espíritu, donde se encuentra toda la información posible.

La enseñanza bíblica de que todo el hombre ha sido creado a imagen de Dios se puede interpretar como si el hombre es la especie más capaz de manejar información de tipo espiritual. Dios se hace visible en la creación si uno contempla el mundo con los ojos de la fe. El que pretenda buscar sólo evidencias científicas no puede ver a Dios actuando en el mundo. La información transciende sus aspectos materiales y pone de manifiesto que la dimensión más importante del Universo es la espiritual. Así la creación parece transcendente, que es la plenitud del poder creativo espiritual. En esta ascensión de la evolución a niveles más elevados de realidad espiritual está implicada una pequeña parte del universo: la mayor parte de este ha alcanzado un status final de radiación de fondo, y en cuanto al resto, la mayor parte va camino de convertirse en estrellas muertas.

Cuarto parámetro de la evolución: la libertad

Siguiendo las propiedades que más configuran los grados de ser que aparecen en todos los parámetros de la evolución, Schmitz-Moormann describe el papel que la libertad ha jugado en la diversificación de los seres en la evolución, de modo que ha perfeccionado su ser, ha enriquecido su voluntad y aumentado su libertad. Al admitir la libertad en la evolución debemos reemplazar la causalidad determinista por una libertad que es estadística.

Aunque estos dos términos aparecen contradictorios por ser la condición estadística propia de los sistemas determinísticos. La prueba de la existencia de la libertad no se puede darse científicamente, porque no se puede probar con una la libertad estadística que sea real la libertad que se presenta como una acción que es básicamente indeterminada en la forma objetiva. Se conocen rasgos de la libertad en las etapas primitivas de animales y el hombre. Pero tampoco se puede probar su origen y su influjo poderoso en la historia del hombre. También en los animales hay un cierto comportamiento que asemeja la libertad y que se produce como una respuesta de los instintos. Poco a poco la ciencia fue abandonando el mecanismo determinista para moverse a un terreno más flexible para aclarar su independencia de las respuestas animales y humanas.

Por tanto sólo aparecen nuevos ámbitos de libertad dentro de un entorno que parece estar determinado por la media estadística. En el Universo evolutivo la libertad no constituye una realidad ideal. Es algo dado en el mundo real, incluso experimental, pero no aparece nunca empíricamente como una libertad absoluta. Cuanto más ha evolucionado un elemento, más amplio es el espectro de sus posibilidades. Sin embargo, existe un delicado equilibrio entre las propias estructuras de apoyo y el vector de libertad al que estas estructuras sirven de apoyo. Hablar de libertad no quiere decir que desaparezcan los grados de determinismo que siempre se mantienen.

La libertad es también un regalo para la vida social tal como se puede apreciar en la autonomía humana y su conciliación social. Pero puede ser también un peligro. "Del mismo modo que una sobredosis de libertad individual puede ser destructiva para la sociedad, también pueden resultar destructivas las estructuras que son demasiado rígidas". Trasladándonos a las sociedades religiosas, las Iglesias deben actuar con estabilidad dentro de sus tradiciones, pero necesitan previamente adaptar su estructura a la realidad evolutiva. Por lo tanto, las Iglesias tendrán que dejar más espacio a la libertad y al cambio permitiendo que las ideas y las nuevas propuestas de comportamiento sean examinados antes de proclamar un anatemas precipitados.

La teoría de la evolución y la teología de la creación

Hemos analizado los parámetros que dirigen el proceso de la evolución: la unión, la conciencia, la información y la libertad. Estos mismos parámetros se pueden encontrar en una teología de la creación. Es decir, estos mismos parámetros de carácter experimental se pueden aplicar a la teología para entender el mecanismo que regula el proceso del acto de la creación. La finalidad de la creación revela una intención clara, que consiste en una intención explícita del Creador en la creación para hacer todo a su imagen y semejanza. La pregunta de cómo actúa Dios en la creación va a ser dominante en los teólogos modernos después del Concilio Vaticano II. La respuesta que estos teólogos han adoptado viene dada por los datos que la astronomía ofrece sobre los primeros instantes del origen del universo.

La creación entendida como llamada de Dios al Ser ("creatio appellata") se desarrolla por un sólo acto del Creador. La idea básica es que el Universo es llamado a salir de la nada hacia el ser en devenir. El proceso de este llegar a ser o devenir es la respuesta de la creaturas. No hay un acto inicial seguido de una manipulación de aquello que compone el Universo. El acto que produjo el inicio del proceso y el acto que mantiene el proceso en marcha son la misma llamada de Dios. Dios no crea estructuras preparadas, ya hechas, sino que produce las estructuras y elementos más simples que pasan a formar estructuras más complejas por unión. Más aún, Dios no está presionando los elementos más simples para que se unan. La dinámica de la unión está dada en las cosas mismas, en un modo semejante cómo las tres Personas de la Trinidad se unen libremente para formar una sola realidad .

A partir de esta realidad de Dios que se nos revela como trino y uno, construye Schmitz-Moormann una metafísica de la unión, que pierde su carácter estático, y desarrolla el concepto de ser como “llegar a ser”. Aunque una filosofía del ser en devenir está todavía por hacer, sabemos, por la teoria de la evolución, que esta metafisica debe incluir términos como teoría del devenir, del ser que se hace y que no acepta definiciones fijas. De esas definiciones habrá que escoger aquellas que reflejen las propiedades metafísicas de la unión. El principio de la unión se cumple en la Trinidad cristiana en grado infinito, porque toda la actividad entre las tres Personas se realiza en el amor y porque la unión entre las tres Personas ha de realizarse en el amor. La unión que revela la fe cristiana es así congruente con la unidad cósmica que describe la ciencia.

Miguel Lorente Páramo es Catedrático Emérito de Física Teórica de la Universidad de Oviedo y Miembro de la Cátedra CTR



Domingo, 28 de Junio 2009
Miguel Lorente Páramo.
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Nota

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1.Publicado por LUIS BUSTAMANTE ,A. el 28/06/2009 22:05
El comienzo del universo dijo...
la fe es la fuerza el y amor de DIOS
El Padre Universal es un centro vibratorio de donde procede toda vida y toda
1. luz, y mantiene, a través de sus leyes , la Armonía universal , para dirigirnos al Creador del Universo, basta con el pensamiento y la necesidad del momento. Cualquier tentativa de acercarse a EL , La Biblia es LA palabra de Dios .en parte para corregir el comportamientos de los Hombres y sus valores....
Por muy inspirados que sean por Dios, estos libros no cayeron del cielo, sino que se deben a los apóstoles y evangelistas de la Iglesia primitiva. No pretenden contestar todas nuestras preguntas e interrogantes respecto de la fe; son un conjunto de testimonios referentes al impacto que produjo en sus contemporáneos esta persona única que es Cristo Jesús.
2. .atte luis Bustamantes Stgo de Chile


2.Publicado por Atenea el 28/06/2009 22:09
Un teólogo evolucionista !!!!

JAJAJAJA

Lo que hay que ver... venga ya!... eso es como si a mi en la facultad de Psicología me hubieran puesto una materia que fuese:

- "Psicología del alma"
- "Bases psicoevolutivas del desarrollo del alma"
- "Metodología ciéntífica para la investigación de dios como fundamento de la conducta moral"

Pero ¿estos creacionistas son idiotas? Por supuesto es una pregunta retórica

Es que no me puedo creer las chorradas del artículo!!!

Pero nos toman por idiotas?

A ver, este tipo es creyente, es teólogo y escribe para una editorial católica... además sus supuestas "investigaciones" las hace en la Lutheran School of Theology at Chicago. Chicago Center for Religion and Science.

O sea ¿qué esperábais que dijera?

Desde luego, el pensamiento supersticioso de los creyentes es alucinante

3.Publicado por A. Ferrà el 29/06/2009 10:00
Considero que es un atentado a la cordura, que aun hoy en día se le atribuya a un ente, del cual no hay evidencias, ni más ni menos que la creación de la vida.
Es como un cuento fantástico, pero no pasa de ello.
La ciencia estudia los fenómenos de acuerdo a una metodología para su posterior demostración. La religión lo hace al revés.
Religiosos, por favor, si Dios realmente existe, demostradlo tangiblemente de una vez y si no es así, quitaos el difraz de cientificos y no trateis de afiliar a más incautos, ni confundir a la buena gente gestionando sus miedos y sentimientos.

4.Publicado por MSc. Jorge Poveda el 29/06/2009 20:20
Desde hace muchos años he venido tocando-inútilmente-puertas de sacerdotes católicos y pastores protestantes que escriben sobre temas relacionados con la "aparición " del ser humano sobre el planeta Tierra y he encontrado que invariablemente ,la inmensa mayoría de ellos se centran en una visión reduccionista teológica que en nada ayuda a establecer el dialogo de la Fe con los hallazgos de la Ciencia .

Este sitio sostenido por la Universidad de Comilas, regentada por sacerdotes jesuitas es como una bocanada de aire fresco en esa posición reduccionista eclesiástica y me llena de fe ,porque desde los años 1984 he venido escribiendo sobre el tema.

En mi libro: “ Universos: Los Rostros de Dios”, escrito entre 1984 -1998 ,que puede verse en el Blog : VERDAD-BLOG, Blogspot.com , en el Capitulo XII ( Segunda parte) ,colocado en el año 2007 ,he escrito lo que sigue textualmente ,y que va justamente en la misma línea del Dr. Lorente Páramo ,glosando el libro del teólogo Karl Schmitz-Moormann:


“ Evidentemente falta a la senda de la Fe en un Dios creador otro paso para acabar con los errores de los religiosos que la defienden con ardor bien intencionada pero mal informada: aceptar los planteamientos del jesuita Theilhard de Chardin que le imprimen un sentido trascendente a la evolución y resuelven el enfrentamiento ciencia-fe. Aferrarse a interpretaciones que si bien son caras a la teología ortodoxa implica que la iglesia perderá la preciosa oportunidad de ayudar a rescatar el espíritu -hoy aprisionado en la tecnología hedonista- y se quedará tañendo las campanas en templos cada vez más vacíos, o pletóricas de seres automatizados tan varios por dentro como esos templos. Y es que el hombre de hoy necesita de la fe-certeza, para reencontrar el sentido de su vida en el nuevo contexto, y bajo los nuevos paradigmas que singularizan el fin del milenio.

Algunos conflictos, lamentables, registra la historia entre posiciones de científicos y tomas de posición por parte de la Iglesia. Dichos conflictos no se han producido, propiamente, por el choque de dos verdades: la revelada religiosa y la científica, en cuanto tales. Sino, más bien, por el modo de interpretar esas verdades, y eso sucedió por ejemplo con el tema de la evolución, que fuera tema difundido desde la segunda mitad del Siglo XVIII, por la publicación del “ Origen del Hombre”, publicado por Charles Darwin, en Londres, 1859 y en el que ahora Juan Pablo II ha querido ofrecer una iluminación, con su discurso del 22 de octubre de 1996, dirigido a los miembros de la Academia Pontificia de Ciencias.

Si se revisan las publicaciones aparecidas en diversos medios de prensa nacionales e internacionales, lo que es fácil hacer hoy día, gracias a INTERNET, llama la atención la poca seriedad con la cual se tomó la noticia, aunque a decir verdad la rectificación de la Iglesia ha tomado nada menos que 147 años, es decir siglo y medio. De los escasos comentarios rescatables hay dos que por sus puntos de vista merecen glosarse.

El primero debido a Antonio Vania , profesor de religión, publicado en El Universal de Caracas, señala:

1) Pío XII en la Encíclica Humani Generis (1950) afirmó: entre la evolución, hipótesis seria, y la doctrina de la fe sobre el hombre y su vocación, no hay oposición, siempre que no se pierdan de vista algunos puntos firmes. Juan Pablo II el 31 de octubre de 1992, ante la Academia Pontificia de Ciencias, había subrayado la necesidad de una hermenéutica rigurosa para interpretar correctamente la Sagrada Escritura (y no hacerle decir, lo que no tiene intención de decir), así como de una adecuada información de exegetas y teólogos acerca de los resultados a los que llegan las ciencias de la naturaleza, para delimitar bien el campo propio del saber bíblico-teológico. En su reciente discurso del 22 de octubre de 1996, el Papa afirma: la evolución no puede considerarse ya como simple hipótesis. Es más que una hipótesis. Es una teoría que se ha impuesto con base firme al espíritu de los investigadores. No está en discusión.

2) Una teoría, por su carácter articulador englobante, va más allá del simple agrado de los resultados de la observación. Es elaboración meta científica; toma, como es patente en el caso de la evolución, ciertas nociones de otro nivel de conocimiento como es el filosófico (y concretamente de la filosofía de la naturaleza). Ello explica el que más que de “la” teoría, convenga hablar de “las” teorías de la evolución, según la diversidad de explicaciones de sus mecanismos y de las filosofías que la asumen e interpretan. Por eso no es de extrañar que existan lecturas tanto materialistas como espiritualistas de la evolución.

3) La hominización, la emergencia del espíritu para la constitución del ser humano, implica un “salto ontológico”, no observable a nivel experimental; lo que sí pueden ofrecer las ciencias, son datos en base a los cuales el filosofar humano puede afirmar la existencia allí, en ese ser, de un espíritu. Este, en cuanto tal, no cae en el campo científico (con sus características de espacio - temporalidad y su metodología correspondiente). Como tampoco caen la ética, las cuestiones más hondas y definitivas sobre el hombre, y el problema de Dios.

4) El espíritu no surge de las puras fuerzas de la materia viva, ni es simple epifenómeno de la materia. Es irreductible a ésta. Por tanto; si bien el cuerpo humano tiene su origen en una materia viva preexistente, el alma espiritual es creada inmediatamente por Dios. Tanto en los orígenes, como en surgimiento ordinario de nuevas personas humanas. Esa creación no es observable, y se inserta como connatural en la generación de nuevas personas. “Dios es el muy cercano imperceptible”, dijo alguien.

5) La Biblia con la Tradición y el Magisterio eclesiásticos, son portadores de una rica antropología: el ser humano es creado a imagen y semejanza de Dios, corpóreo - espiritual, inteligente y libre, ser para la comunión, abierto a la trascendencia; pecador y redimido. La única criatura en la Tierra que Dios ha amado por sí misma, con altísimo valor intrínseco y no, por tanto, medio o instrumento respecto de la especie o de la sociedad. Llamado a un diálogo con Dios y a la participación de la vida divina, por Cristo en el Espíritu. Persona humana, de sublime grandeza y dignidad. Existente en el tiempo, con vocación de eternidad (1).

El segundo artículo debido a la psicóloga panameña, Julia del Carmen Regales , enviado por medio de Internet expresa:

1) Hace pocos días las agencias internacionales de noticias irrumpieron nuestra cotidianidad anunciando la honrosa entrada de Darwin en el Vaticano. En mi opinión, lo que dio alegría y encanto a la noticia es observar que la ciencia y la religión se enlazaban universalmente a través de cualquier barrera de raza, credo o nacionalidad. Aunque no estamos comprometidos con ningún dogma en particular. Durante estos tres últimos siglos los triunfos de la investigación científica han sido asombrosos. Un resultado notable es que las leyendas vacías y los mitos estériles son superados por la evidencia documentada y la explicación racional. Para mí la palabra clave en la ciencia contemporánea ha sido Origen. Lo que se ha llamado el síndrome del origen. Origen del Universo. Origen de la vida. La reconciliación con los orígenes.

2) En 1872 Charles Darwin dedujo correctamente y a partir de una escueta evidencia, que los humanos habrían evolucionado en el África. Actualmente las evidencias fósiles combinadas con datos invalorables que han permitido reconstruir el árbol genealógico de la familia humana a través de las distancias genéticas entre grupos modernos, han reafirmado y expandido las intuiciones de Darwin. África es no sólo el continente madre de todos nosotros y de todos los antropoides ocurridos desde hace seis u ocho millones de años, sino que es también el Origen de cada una de las especies que siguen en el árbol de los homínidos. Confieso, por experiencia, que comprender la evolución es un problema. La creencia bíblica no presenta errores. La ciencia admite la posibilidad del cambio. La teoría de la evolución demuestra que la descendencia ocurre a través de modificaciones. Que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza no es una hipótesis refutable, no hay manera de comprobarlo o verificarlo por medio de la ciencia. La célebre controversia Evolución-Creación permanece.

3) Creo que lo hecho por el Vaticano es crucial. No creo que lo religioso se retire del mundo. Creo que la Iglesia ha captado que la ciencia y la religión son dos empresas humanas que tienen muchas características en común, y que es en la diversidad donde se da la grandeza de la obra. Tanto la ciencia como los dogmas pueden hacer aportes a nuestras mentes. Si esta visión no es verdadera, por lo menos es coherente con la ciencia actual. Ni el materialismo científico ni el trascendentalismo religioso son inconmensurables ni excluyentes. Por ello considero que al aceptar el Vaticano la teoría de la evolución de Darwin, lanza al mundo entero un verdadero desafío; un desafío para los que hacen ciencia y para cualquiera. Se expande la visión del futuro de la ciencia. El modelo para el desarrollo de la ciencia es la evolución de la vida. El objetivo espectacular es estrechar o tender un puente entre el mundo natural y el humano - espiritual. No hay una solución fácil para la controversia Evolución / Creación independientemente de cómo se vea el problema. Creo que en la sabia decisión del Vaticano ha ocurrido una verdadera y real mutación y una enérgica metanoia, cambio de mente, para reconciliar los opuestos: racionalidad y origen a fin de reconstruir junto un nuevo paradigma interrelacionado. Nos alegra este intento de tomar la realidad con mucha lucidez. Es el preámbulo de que estamos en la senda correcta (2).

LA SINTESIS CIENTIFICO-FIDEISTA DE EINSTEIN .- En una carta remitida por Einstein a Solovine , el 30 de marzo de 1952, a la edad de 73 años y aunque no se le conoció como practicante de la fe judía de sus progenitores y rehusó colaborar en el establecimiento del estado de Israel en Palestina es realmente interesante su visión en torno a esa aparente-pero solo aparente-dicotomía ente ciencia y religión como formas de conocimiento. Dice la nota :

a) Te parecerá sorprendente que considere la comprensibilidad del mundo (en la medida en que podemos hablar de un mundo tal como un milagro o un misterio eterno. Pero, ciertamente, a priori, uno creería que el mundo sería algo caótico y que el pensamiento no lo podría comprender en absoluto.
b) Se podría -verdaderamente se debería- esperar que el mundo manifestara su conformidad con leyes sólo en la medida en que lo comprendemos de un modo ordenado. Éste sería un orden semejante al orden alfabético de las palabras de una lengua.
c) Por otra parte, el tipo de orden creado, por ejemplo, por la teoría de la gravedad. de Newton, es muy distinto. Incluso aunque el hombre proponga los axiomas de la teoría, el éxito de ese procedimiento supone, por parte del mundo objetivo, un alto grado de orden que de ningún modo estamos autorizados a esperar a priori.
d) En esto radica el milagro, que se torna más y más evidente a medida que nuestros conocimientos aumentan. Y aquí está el punto débil de los positivistas y de los ateos profesionales, que se sienten felices porque creen que no sólo se han apropiado del mundo de lo divino, sino también del de lo milagroso.
e) Curiosamente, tenemos que resignarnos a reconocer el milagro, sin poseer ningún modo legítimo de ir más lejos. Tengo que añadir el último punto explícitamente, por si piensas que, debilitado por la edad, he caído en manos de los sacerdotes (3)

Aunque Einstein no cayó en manos de sacerdotes, su creatividad en la ciencia lo puso en una posición filosófica que, como él mismo reconoció, se encontraba incómodamente próxima a esas viejas, a menudo denigradas, y casi invariablemente desechadas, pruebas de la existencia de Dios. Este es uno de los aspectos teológicos de la ciencia creativa.

Otro de los aspectos puede observarse en los repetidos abortos de la ciencia de las civilizaciones antiguas. Esos fracasos constituyen un modelo monumental en la historia de la cultura, que debería destacar incluso más en una época de ciencia como la nuestra. Sin embargo, en esta época de preocupación enfermiza por los modelos culturales, este modelo monumental ha recibido sólo una superficial atención incluso por parte de los historiadores de la ciencia. No es difícil comprender el motivo de esta curiosa negligencia. Es consecuencia de la poca disposición que nuestra época tiene para aceptar la religión, excepto como modelo cultural.

Esta manera tan poco objetiva de enfocar la religión puede satisfacer la incredulidad propia de nuestros tiempos, pero también es un engaño. Si bien tal enfoque puede librar a un estudioso erudito de enfrentarse con la perspectiva de la verdad perenne en sus estudios comparativos de la religión, también le impedirá enfrentarse resueltamente con la influencia recíproca de la ciencia y la religión en su integridad histórica y su verdadera creatividad.

Obviamente, puesto que sólo existe una ciencia viable, ningún estudioso que sienta indiferencia u hostilidad encubierta hacia el cristianismo, se detendrá a considerar el fracaso del nacimiento de la ciencia en las antiguas culturas, todas ellas impregnadas de paganismo. En contraste con estos abortos de la ciencia, su único nacimiento viable tuvo lugar dentro de una matriz cultural claramente cristiana, lo cual no puede ser motivo de alegría para el tipo de estudioso descrito anteriormente.

Esa diferencia entre abortos repetidos y un único nacimiento viable es una diferencia entre dos visiones del mundo, claramente distintas, desde un punto de vista teológico. Una está basada en la idea de la recurrencia eterna; la otra es fruto de la creencia en una creación única y definitiva. El historiador de las ideas, o de la ciencia en particular, cuenta con otro campo prolífico para documentar los aspectos teológicos de la ciencia creativa: la historia de las pruebas clásicas de la existencia de Dios, vista en relación al desarrollo de la ciencia.

Tal historia demuestra que todos los ataques a esas pruebas, cuando fueron expuestos claramente con todas sus implicaciones, se convirtieron en ataques a una epistemología y una visión del mundo que demostraron ser ingredientes esenciales de la ciencia verdaderamente creativa. La correlación es ciertamente un hecho histórico.

Su explicación detallada constituye, por tanto, tarea adecuada para el historiador de la ciencia que tenga en cuenta los presupuestos filosóficos siempre presentes en la metodología de la ciencia creativa. Esa metodología también se presta a un enfoque especulativo, capaz de demostrar que la ciencia en su plenitud creativa puede ser una verdadera ayuda para el estudioso que tratando de tener respeto y equidistancia , en esta época científica, no debe dejar de lado un tratamiento adecuado de las verdades divinas ,pues ambas ciencia y fe se explicitan por medio de la estructura cognoscitiva humana que les sirve de cauce y fin.
En estos temas incursionaremos en los próximos capítulos “ ( Fin de la Cita).
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Ahora bien ,en capitulo posteriores del libro citado , he incluido semejanzas y diferencia entre los planteamientos del antropologo-jesuita Chardin y los del cosmologo agnóstico Hawking ,buscando puntos de unión ,en donde aparentemente solo hay puntos de desacuerdo y los he encontrado , porque ambos recurren a una misma estrategia: el uso de la lógica para hacer deducciones,aunque estén tratando de temas aparentemente distintos,en épocas muy distintas y con metodologías de aproximación distintas....

Por tanto y a manera de conclusión: estimo que propuestas como esta del teólogo Schmitz-Moormannabren y glosas inteligentes como las del Dr. Lorente Paramo, abren caminos venturosos para el dialogo fecundo entre los postulados de la Fe y los de la Ciencia. ¡ Albricias ¡.






5.Publicado por Elías el 01/07/2009 14:31
En primer lugar advertir que lo que a continuación expondré es una mezcla de dudas y pequeñas reflexiones, por lo tanto, puras y simples especulaciones.

La duda que se me planteó, tras leer el artículo, es la siguiente: ¿Hasta que punto es compatible la unión de la teología de la creación con la teoría evolutiva sin que ésta última quede desvirtuada?

Posiblemente uno de los factores por los que a la iglesia le costó tanto aceptar la teoría de la evolución se debiese, entre otros, a dos factores íntimamente relacionados:

1)Contingencia en el proceso de hominización
2)Explicación en la aparición del alma

El alma no es un dogma de fe. El alma forma parte de una teoría metafísica (dualismo cuerpo-alma) que trata de dar una explicación coherente de la realidad humana, y como tal teoría, no tiene por que ser aceptada ni sostenida sin más. Creo que el no distinguir estos dos aspectos llevó a la iglesia a un lamentable retraso en la aceptación de la Teoría de la evolución.
Dogma de fe es la creencia en la resurrección de la realidad personal, y no, una determinada teoría metafísica que trate de explicar dicha realidad personal. Es decir, se puede dar cuenta de la realidad humana, sin tener que recurrir a un principio o a una sustancia contra-distinta a la del cuerpo humano. Entre las muchas posibles se encuentra la de Xavier Zubiri.

Por cierto, sería interesante, ver el peso que tuvo la Física de comienzos del Siglo XX- y sus implicaciones cosmológicas y cosmogónicas- para una normal aceptación por parte de la Iglesia de la Teoría de la Evolución de Darwin.

En lo referente al primer factor el problema de lo que se trataba era de cómo poder abandonar el concepto sustancialista aristotélico (fijeza de las especies) y sustituirlo por un concepto evolutivo, que a la vez, fuese congruente con el concepto de creación.

Para ello (disculpen mi simplicidad en la exposición, no así, mis errores) se desarrolló una concepción, que desde el punto de vista metafísico, consideraba a Dios como creador -ex nihilo- del Universo. En dicho Universo, y por este acto de creación, ya quedaría “inscrita” toda su potencialidad. Potencialidad que desarrollaría desde sí mismo (no por sí mismo como acabamos de ver), “dando de sí” o evolucionando acorde con diferentes leyes, cuyo estudio y delimitación, correspondería a la ciencia. Es decir, se acepta por parte de la iglesia una evolución cosmológica, y por ende, una evolución biológica. Esta concepción evolutiva no implicaría una separación por parte del Creador de su “obra”. Dios es considerado, o bien, de forma inmanente, o bien, de forma trascendente. Pero no, trascendente “a” la realidad creada, sino, “en” la realidad creada.

La duda que a mi se me plantea, motivo por el cual escribo, es la siguiente.

Si yo preguntase a un biólogo si la aparición del hombre, según la teoría evolutiva, es o no un hecho contingente o si existe un finalismo en la evolución, la respuesta sería rotunda: Sí es un hecho contingente y No existe un finalismo.
Si yo preguntase a la Iglesia si la aparición del hombre es o no un hecho contingente o si existe un finalismo en la evolución, la respuesta sería igual de rotunda, aunque de signo contrario: No es un hecho contingente y Sí existe un finalismo.

Se me podrá contestar que ambos hablan desde planos diferentes - físico o metafísico-. Lo que ocurre es que la aparición del hombre o es contingente o no lo es y, o existe un finalismo en la evolución o no existe.

Si lo que se quiere decir con el título del artículo.” Kart Schmitz- Moormann une la teoría evolutiva con la teología de la creación” es que la Iglesia posee un concepto de la evolución que ha tenido en cuenta ciertos aspectos de la Teoría de la Evolución de Darwin, entonces, puedo estar más o menos de acuerdo. Si lo que se pretende decir es que la iglesia acepta la Teoría de la Evolución – así, sin más- para “integrarla” en una Teoría Superior, entonces, no estaría de acuerdo.

Igualmente Zubiri, al menos así lo interpreto yo, se encontró con el mismo dilema en el caso de la hominización y la humanización. Si bien aceptaba la Teoría de la evolución, en el caso del hombre, al considerarlo como un animal de realidades, cualitativamente diferente a todo lo creado, no se podría dar cuenta del mismo mediante un proceso evolutivo puramente biológico. La Naturaleza da “desde sí mismo” pero no “por sí mismo” la realidad humana. El Filósofo Vasco consideraba que había llegado a esta consideración mediante el desarrollo de una filosofía puramente intramundana. Yo francamente lo dudo.

En definitiva: ¿No queda desvirtuada la Teoría de la Evolución cuando se la intenta integrar dentro de la Teología de la Creación? ¿No habría que redefinir o delimitar el concepto de evolución que posee la Iglesia del concepto de evolución que posee la biología? ¿Si la Iglesia no acepta la contingencia de la Realidad Humana ni la no finalidad de la de la evolución, hasta que punto, puede considerarse que la iglesia acepta la Teoría de la evolución de Darwin?

Un Saludo.

6.Publicado por MSc. Jorge Poveda el 01/07/2009 21:42
Me parece que España,que trajo el cristianismo a América Latina tiene una deuda con los creyentes del otro lado del Atlántico,que carecemos de foros de discusión que nos permitan-en términos de igualdad con los españoles- externar nuestras ideas sobre el debate: Ciencia-Fe o Fe-Ciencia (para el caso lo mismo).
Hoy,por ejemplo leo que ademas de las diversas discusiones que se suscitan diariamente en los diarios españoles sobre el tema,se va a celebrar un evento muy particular,según reza esta información:

2009-06-30 07:54:01

La integración del conocimiento científico y la fe, en un curso de verano de la Delegación Episcopal de Enseñanza de Almería

Científicos y teólogos de toda España participarán en estas jornadas, que se desarrollarán del 7 al 9 de julio en Aguadulce



ALMERÍA.- La integración del conocimiento científico y la fe se estudiará en el curso de verano "Religión y Ciencia", organizado por la Delegación Episcopal de Enseñanza y Extensión Cultural de la Diócesis de Almería, en el que participarán teólogos y científicos de toda España.

Las jornadas, que se celebrarán del 7 al 9 de julio, se desarrollarán en el Hotel Playadulce (en Aguadulce). La primera de las conferencias dará comienzo el día 7, a las 10.30 horas, y correrá a cargo de Javier Leach Albert, de la Facultad de Informática de la Universidad Complutense de Madrid. Esta primera ponencia lleva el título de "La religión y los métodos de la ciencia".

Un poco más tarde, a las 12.00 horas, le tocará el turno a Pedro Fernández Castelao, de la Facultad de Teología de Comillas, quien hablará sobre el olvido teológico de la naturaleza.

El curso continúa el día 8, a las 10.30 horas, con la intervención de Santiago del Cura, de la Facultad de Teología del Norte de España. El teólogo dará una conferencia sobre el origen y el futuro de la creación desde una perspectiva teológica. Las jornadas proseguirán con la ponencia "Astronomía y creación", que desarrollará Manuel Carreira Vérez, de la Facultad de Teología de Comillas, a partir de las 12.00 horas.

Ese mismo día, por la tarde, a las 17.30 horas, se darán las claves de la conexión entre la física y la metafísica, que las explicará Ana Andaluz Romanillos, de la Facultad de Filosofía de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Después habrá un descanso y, a las 19.00 horas, se retomará el curso con la conferencia de Avelino Revilla Cuñado, que tiene por título "La naturaleza humana: bilogía, religión y el futuro de la humanidad".

Los siguientes puntos que se tratarán en el curso de verano son la creación en un universo en evolución y el nuevo paradigma de integración de la religión y la ciencia. Ambos temas se expondrán el último día de las jornadas, el día 9 de julio. La primera de las ponencias la dará Ignacio Núñez de Castro, de la Facultad de Teología de Granada, a las 10.30 horas. La segunda correrá a cargo de Agustín Udías Vallina de la Facultad de Física de la Universidad Complutense de Madrid, a partir de las 12.00 horas.

Clausura: La clausura de este curso, que cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento de Roquetas de Mar y del grupo editorial SM, se realizará el día 9 de julio, a las 13.15 horas.

Los interesados en participar en estas jornadas pueden dirigirse a la Delegación Episcopal de Enseñanza y Extensión Cultural de la Diócesis de Almería a través del número de teléfono 950235947. También cuentan con la opción de solicitar información enviando un correo electrónico a la dirección educacioncatolica@diocesisalmeria.es.

A mi juicio , la ventaja de este evento es que los organizadores logren encontrar algunas lineas seminales sobre las cuales poder encauzar las discusiones entre los planteamientos derivados de los modelos,postulados ,teorías,hipótesis y conjeturas de la Ciencia y la enseñanza secular eclesiástica (pero abierta a la serena y objetiva discusión) que deba ir surgiendo conforme a los hallazgos confirmados de la Ciencia ,así como a dejar establecido que lo que se elucubre sobre la materia es campo abierto a la discusión,no así lo que se refiere al espíritu ( que de todas maneras no es tema que interese a la Ciencia,dada la imposibilidad siquiera de imaginar experimentos para su comprobación ,pues basta en ello saber que su esencia procede de Dios directamente).

Por otra parte me parece que no hay que cerrar de antemano ningún camino de búsqueda conjunta,aunque se nos antoje poco ortodoxo,pues la elucidacion de los temas sujetos a discusión en el campo de la Ciiencia y en el campo de la Fe, deben emprenderse con espíritu abierto y solidario,sin descalificaciones a priori.






7.Publicado por MSc. Jorge Poveda el 01/07/2009 22:43
Al amigo Elias:

Yo no puedo responder por la Iglesia,tan solo voy a emitir un criterio-,que es como todo criterio subjetivo y refleja mi visión de verdad,no la Verdad.

a) La Iglesia acepta la teoría de la Evolución desde que el Papa Juan Pablo Segundo inicia en 1981 un proceso que culmina en 1992 con una elocución especifica sobre el tema , al darle el encargo a la Academia Pontificia de ocuparse del tema sin ambages.

b) Aceptar la teoría de la Evolución no significa "casarse" ipso facto con alguna de las muchas versiones que circulan sobre el tema,sino con el concepto de que la frase bíblica de que Dios hace al hombre del barro,no significa necesariamente exclusión de que tal barro (materia) haya sufrido anteriormente cambios primero estrictamente materiales y posteriormente biológicos ,tal y como la Ciencia señala.

c) Estimo que un consejo que le diera Steven Hawking al mismo Juan Pablo II en una reunión en la década de los noventa , de que la Iglesia no debía "casarse" con la Teoría Cosmologica Standard del Big Bang ,porque se parecia en mucho a lo que describe Genesis.....(porque tal teoria no es inamovible,estatica...sino que es constantemente objeto de ideas que buscan modificar sus parámetros iniciales) es igualmente valida para no "casarse" tampoco con la Teoria de la Evolución Darwiniana ,que ya ha sufrido muchas modificaciones y de seguro va a seguir experimentándolas hasta alcanzarse alguna que mas y mas se aproxime a la verdad dable a la mente humana.

d) Para Theilhard de Chardin (quien falleció en 1955) no existía ningún problema para aceptar la Teoría de la Evolución y el le daba un rotundo espaldarazo a la "Finalidad" de la evolución : la materia al ir modificándose e incluso espiritualizándose (gracias al influjo del Alma) en el Hombre tiende hacia Dios.

e) Esa idea no recibe el apoyo de la Iglesia en aquel entonces, porque Chardin modifica en su idea algunas posiciones esenciales de la Iglesia sobre el tema,pero para mi, si hubo voluntad para revisar el proceso a Galileo y la Iglesia admitió sus errores...., debe existir la misma voluntad para revisar el "proceso" (aunque de distinta naturaleza) a la que fuera sometida la idea seminal de Chardin.

e) En este sentido siento que la aproximación metodológica y heuristica de Schmitz-Moormann es un campo fecundo para revisar la posición de Chardin y junto a ello, un camino abierto para reforzar la búsqueda de relación armoniosa Ciencia Fe.

f) El hecho de que la propuesta del teólogo Schmitz-Moormann despierte simpatía y oposición es bueno: ayuda abrir mente.... Lo malo es cuando se lanza una idea y nadie la apoya o refuta ...Y mas malo aun cuando no se abren "puertas" y el resultado es que mucho científico sigue despotricando contra las predicas eclesiales y los religiosos denostando las ideas salidas de la ciencia...cuando en el centro nos encontramos seres de carne y hueso esperando por posiciones que busquen la conexión perdida entre dos lenguajes que por ahora son antagónicos, pero que en el fondo solo son distintos (porque distinta es su manera de proceder a generar ideas...) pero no tienen que ser enemigos irreconciliables, a falta de voluntad para encontrarle sus puntos de unión, que los hay.

8.Publicado por ELÍAS el 02/07/2009 14:57
Estimado Jorge Poveda:

Le agradezco enormemente su deferencia y claridad expositiva. Estoy, en lo sustancial, totalmente de acuerdo con su visión de la verdad.
Comparto con usted el que la Iglesia no tiene obligación de aceptar la Teoría de la Evolución de Darwin o la teoría del Big-Bang. Es más, considero que es imposible la aceptación de éstas o de otras cualesquiera.

Lo que ocurre, es que tanto en prensa como en el propio artículo (punto 3) de la psicóloga panameña Doña Julia del Carmen Regales se hacen continuamente afirmaciones como: “Por ello considero que al aceptar el Vaticano la teoría de la evolución de Darwin……”
Son este tipo de afirmaciones, las que hicieron nacer en mí la duda que expuse en mi carta anterior. Yo consideraba, acertada o erróneamente, que si efectivamente la Iglesia aceptaba la Teoría de la Evolución de Darwin, entonces y en realidad, estaría vaciándola de contenido.

Es verdad que la Iglesia acepta la Teoría de la Evolución, sin identificarse, con ninguna. Pero considero que en esta afirmación pudiera esconderse un posible equívoco. Cuando la Iglesia dice que acepta la Teoría de la Evolución, desde mi punto de vista, lo que dice aceptar es una doctrina metafísica de la realidad. Mientras que cuando se dice que no se identifica con ninguna, en realidad, se está haciendo referencia a Teorías Científicas. Creo que se están relacionando planos diferentes.

Es más, considero que la Iglesia jamás podrá adherirse a ninguna Teoría Científica de la Evolución, sea ésta biológica o cosmológica. La Ciencia Moderna, por su propio método, sólo tiene en cuenta las causas eficientes pero no las finales. Y esto último, por principios, tiene que ser inaceptable para la Iglesia

Con la esperanza en un mayor acercamiento entre el mundo de la Ciencia y el de la Fe, me despido atentamente.

Un Cordial Saludo

9.Publicado por MSc. Jorge Poveda el 02/07/2009 18:06
Estimado Elias:

Es claro que lo que he escrito es mi visión. No es la visión de la Iglesia. Y en torno a la visión de la Iglesia hay que distinguir entre lo que diga la jerarquía, lo que afirmen algunos sectores (los hay retrógrados, conservadores, normales, de avanzada y "lanzados" ...) como en toda actividad humana, y hay también -con mas flexibilidad e independencia , teólogos interpretando a su manera y dentro de su propia escuela lo que dicen las Sagradas Escrituras.

La teología admite-como en la filosofía- todo tipo de tendencias,interpretaciones,visiones y hay quienes se aventuran con buen o mal pertrecho y puede sucederles que no llegan ni a la esquina,o bien le dan la vuelta al globo terráqueo...y para ambos hay seguidores.

En lo personal me cuesta "masticar" ideas apegadas a escuelas de pensamiento que exigen- como matricula previa - adherir a determinados principios y axiologia...prefiero hacer digestiones lentas -quizá como reflejo de mi deterioro gastrointestinal orgánico y ademas tamizadas por mi "conciencia lógica" ,que he encontrado es un buen "medidor " para aceptar o rechazar a priori planteamientos que se salen de los paradigmas consensuados.

En las cita que he hecho de mi libro y concretamente la referencia a la posición de la Prof. Julia del Carmen Regales (una española -panameña) ,quien fuera Directora del Instituto de Cultura de Panamá, es el criterio de ella que he puesto como representativo de las pocas referencias que pude leer,junto a las del sacerdote Viana, venezolano mencionado en la prensa , a mi alcance en ese entonces.

Hay que recordar que el fenómeno de comunicación inmediata debido a Internet es asunto reciente . En virtud de que el comunicado de la Prof. Regales es un e -mail (de los primeros que circulaban por estos lares...) es dable entender que su referencia escueta a la teoría de la evolución de Darwin sea tal nombre,sin referencia al modelo original o a las muchas variables interpretativas que pululan la bibliografia actual.

Es mas -estoy seguro de que la Academia Pontificia de la Ciencia ( lo escribo sin haberlo leido,solo por intuición) no ha debido casarse con ninguna de las variantes de la teoría de Darwin, porque al igual que sucede con la evolución del Universo ,hay muchas variantes en la literatura ,según sea la formación básica de sus postulantes: así los cosmologos filosóficos ,los astrofisicos observacionales ,los físicos de partículas teóricos, los físicos de partículas experimentadores , y los híbridos que toman un poco de allá y un poco de acá, cada uno de ellos tienen modelos no necesariamente concordantes ,aunque todos referidos a un eventual estallido inicial o a varios eventuales estallidos y contracciones, según sea el modelo que propugnen.

Yo tengo la impresión muy personal de que junto a la aventura de hipótesis interpretativas acerca de la evolución del universo, la evolución humana ,la evolución de nuestras creencias ,hoy día debemos también agregar las hipótesis sobe la evolución del pensamiento y es necesario entender como es que "conocemos" el conocimiento ,como elaboramos ideas y cuanto de ellas esta sujeto a una compleja interconexion que esta comenzando a develarse entre nuestra mente-cerebro-cuerpo ( o al revés) y lo que nos rodea . Este campo de conocimiento es hoy dia objeto de muchas teorizaciones y lamentablemente de muchas especulaciones...pero estoy seguro de que poco a poco el campo de conocimiento se ira desbrozando...

Finalmente hay quienes sostienen que nunca seremos capaces de conocer la Verdad y tan solo podremos hacer aproximaciones sobre ella. Yo aunque impaciente, soy optimista y he encontrado que una buena aproximacion al conocimiento mas y mas depurado en temas complejos se logra cuando en vez de estar metido hasta las "cejas" y por tanto "embotado" de ellos ...es alejarse un poco o mucho y volver a dar una mirada tiempo después: asi uno logra percibir cambios y se aclara el pensamiento.

La trayectoria de creación de mi libro mencionado en comentarios anteriores ,es fiel reflejo de ese método:
lo comence en 1984 y espere hasta 1992 para publicarlo ,pues estaban en el tintero de la cosmologia muchas ideas bullendo y uno no sabia por onde iba a reventar la burbuja....Bien la colocación de la obra en la red me tomo hasta el año 2007 ..y desde entonces he dejado pasar dos años mas para poder comenzar a darle una mirada a lo que ha pasado,pues las ideas se tejen con prisa en quienes desean estar en el "boom" especulativo,pero con lentitud en quienes acometen con mas seriedad la tarea de explicarnos el universo,su génesis y desarrollo y de hacer encajar en todo ello nuestra presencia, y junto a ella las explicaciones que intentamos dar desde un observatorio .

El observatorio de la Fe tiene un modus operandi y un tiempo distinto al observatorio de la Ciencia. Coincidimos : hay que ser cautos en no extrapolar sus modos de operacion y sus tiempos de accion.

Para quienes observamos desde fuera puede parecernos insano,pero mas insania existe en tratar de confundir sus procederes y sus tiempos,lo cual,no significa que no debe haber dialogo entre ambas partes,porque Ciencia y Fe, estoy convencido hasta los tuétanos, son dos modos de conocimiento complementarios,por mas distorsiones humanas de interpretación que hayan existido en uno y otro campo.

10.Publicado por Alejandro el 07/07/2009 06:17
Elías... me parece bastante interesante tu post (el primero) y te encuentro mucho la razón en todo lo que dices, y más sobre el limitamiento de conceptos por una parte y la otra, pero sin duda hay una parte que es común en ambas, y es la que falta y tal vez nunca llegen a comprender, porque al tratar de denfender sus propios pensamientos y creencias se limitan a ver más alla y todo esta relacionado.
No sé como llege a este link o foro, solo busque una pregunta que era " problemas que tienen que pasar los seres superiores"...algo ingenuo de mi parte porque era una autopregunta personal debido a lo que estoy pasando yo...
Por otra parte me siento un poco ignorante al opinar debido que ni lei entero el articulo ya que llega un punto medio patetico o tratando de explicar algo o justicandolo con cosas que no tienen que ver....además que a mis pobres 21 años no sé mucho sobre el tema, o quizas se mucho... si lo encontre interensate porque me gusta mucho la biologia, y la esperitualidad etc.... aunque estudio ingenieria civil industrial xd... la cosa es que yo a los 17 cree mi propia teoria de evolución..obviamente con bases biologicas, no sé de donde pero fue unas revelaciones que tuve...una de otras que he tenido...es la verdadera evolucion humana, basada en una evolucion neuronal y no fisiologica...bueno tengo todo para explicarlo y las bases biologicas que explican y todo...nunca la he publicado porque temo al robo de esta...y si me encantaria desarrollarla con gente experta bioquimicos y genetistas etc.... a lo que voy es una cosa lleva a la otra, si llegas a concer el idioma del mundo, para llegara escuchar a "Dios" o a todas las cosas, al universo y a ti mismo, encontraras la respuesta biologica a todas las preguntas, pero si te limitas a estudiar la biologia o a estudiar a dios o a estudiar cualquier otra cosa te cegaras como una religion, un partido politico, una secta, y cualquier cosa que limite tu mente.

pd: a caso el hombre se formo en la tierra? una cosa es que se haya creado la vida unicelular etc en la tierra y otra cosa es el hombre... o a caso creen que no hay hibridos viviendo con mortales comunes? creo que ya estamos tiempos de que sepan esas preguntas que debieran hacerse.

Saludos, desde Chile, ya que no sé de donde es esta pagina.

11.Publicado por Alejandro el 07/07/2009 06:19
Ah y Elías vas por buen camino :)

12.Publicado por vision de la realidad el 22/08/2010 23:01
Hola

Vivir siempre más comodo no ver la realidad,y sentido de ser muy libre ,pero este manera ha más transforman una ricieza este humanidad.Y este teoria escrita ,tenido que fajan la minoria de la evolución va cada dia más atras ,fin,insumisa la valor de los dos partes .Deveria un poco mirar lo que pese ,la verdad que no siste una teoria concreta ,son cierta forma mistica pero importancia salvar estos valores ,la palabra religión,y mismo estamcia la ciencia ,que sona tonteria pero tienen mucho comun.Estar de lado de uno de otro ,es un error humano ,ERROR GRAVE.La transformación estos tiempos de errores ,de nuestras errores los centificos ,analizan con una lupa ,estos fajos que curiosamente ayuda la medicina ,y es muy cierto .Pero otro lado de la teoria ,siste fajos "mutaciones ...otros errores ,que ayuda este FE consegir su riquieza educar una sociedad más buena sinsera .Evitarlo la manipulaciones ,ellos visan ,que significa la vida ,este energia que forma parte Dios y su deseo ser 1 UNO.
XXI.este signo la literatura /enseñanza de la buena religión tiene un fundamento con sentido ,andar de un camino como hombre ,pero nunca olvidarlo donde nace.La literatura que llenos de señales ,datos historias reales ,que deveria gran pobreza no vivir con el.Con el paso de los signos todo cambia ,la ciencia ,la religión ,pero la ENERGIA ES VIENE LIBRE ,ANDA DENTRO DE NUESTRA VIDA .La ciencia vive momentos de angustia ,y ´más que viene ,por salvar este mundial,pero dos partes siste teorias ciertas ,es la muerte ,la resiste un mundo más ariba ,ya muchos medicos saben la prezencia de la misteria .Y es muy sierto ,aceptada de muchos ,que siste verdad..de la naturaleza.Y la otra párte de la religión es como necesidad siempre su existencia ,es inmortal,estan dentro de nuestra corazón ,con respeto de todos los opiniones .
Fin:Para entender estos estrellas que son viven como una ízla ,y su luz es un reflejo de la univerzo,que habria gustado que nunca -pagamos estos luzes.
Bien :pues une una teoria evolutiva sinduda ,pero simbolo una libertad y respeto de los dos partes .
Transformar todo como escrito es cierta mente un exito .




Un saludo muy fuerte muchos que ayudan complir este sueño que estan de escrito ,pero curiosamente ,no estamos modernos ,y inteligentes de un punto devista ,ver la realidad estos tiempos .

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