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31/07/2014

Tendencias 21
25 Aniversario




La Teoría Cuántica, una aproximación al universo probable

Es un conjunto de nuevas ideas que explican procesos incomprensibles para la física de los objetos


La Teoría Cuántica es uno de los pilares fundamentales de la Física actual. Recoge un conjunto de nuevas ideas introducidas a lo largo del primer tercio del siglo XX para dar explicación a procesos cuya comprensión se hallaba en conflicto con las concepciones físicas vigentes. Su marco de aplicación se limita, casi exclusivamente, a los niveles atómico, subatómico y nuclear, donde resulta totalmente imprescindible. Pero también lo es en otros ámbitos, como la electrónica, en la física de nuevos materiales, en la física de altas energías, en el diseño de instrumentación médica, en la criptografía y la computación cuánticas, y en la Cosmología teórica del Universo temprano. La Teoría Cuántica es una teoría netamente probabilista: describe la probabilidad de que un suceso dado acontezca en un momento determinado, sin especificar cuándo ocurrirá. A diferencia de lo que ocurre en la Física Clásica, en la Teoría Cuántica la probabilidad posee un valor objetivo esencial, y no se halla supeditada al estado de conocimiento del sujeto, sino que, en cierto modo, lo determina. Por Mario Toboso.





La Teoría Cuántica, una aproximación al universo probable
La Teoría Cuántica es uno de los pilares fundamentales de la Física actual. Se trata de una teoría que reúne un formalismo matemático y conceptual, y recoge un conjunto de nuevas ideas introducidas a lo largo del primer tercio del siglo XX, para dar explicación a procesos cuya comprensión se hallaba en conflicto con las concepciones físicas vigentes.

Las ideas que sustentan la Teoría Cuántica surgieron, pues, como alternativa al tratar de explicar el comportamiento de sistemas en los que el aparato conceptual de la Física Clásica se mostraba insuficiente. Es decir, una serie de observaciones empíricas cuya explicación no era abordable a través de los métodos existentes, propició la aparición de las nuevas ideas.

Hay que destacar el fuerte enfrentamiento que surgió entre las ideas de la Física Cuántica, y aquéllas válidas hasta entonces, digamos de la Física Clásica. Lo cual se agudiza aún más si se tiene en cuenta el notable éxito experimental que éstas habían mostrado a lo largo del siglo XIX, apoyándose básicamente en la mecánica de Newton y la teoría electromagnética de Maxwell (1865).

“Dos nubecillas”

Era tal el grado de satisfacción de la comunidad científica que algunos físicos, entre ellos uno de los más ilustres del siglo XIX, William Thompson (Lord Kelvin), llegó a afirmar:

Hoy día la Física forma, esencialmente, un conjunto perfectamente armonioso, ¡un conjunto prácticamente acabado! ... Aun quedan “dos nubecillas” que oscurecen el esplendor de este conjunto. La primera es el resultado negativo del experimento de Michelson-Morley. La segunda, las profundas discrepancias entre la experiencia y la Ley de Rayleigh-Jeans.

La disipación de la primera de esas “dos nubecillas” condujo a la creación de la Teoría Especial de la Relatividad por Einstein (1905), es decir, al hundimiento de los conceptos absolutos de espacio y tiempo, propios de la mecánica de Newton, y a la introducción del “relativismo” en la descripción física de la realidad. La segunda “nubecilla” descargó la tormenta de las primeras ideas cuánticas, debidas al físico alemán Max Planck (1900).

El origen de la Teoría Cuántica

¿Qué pretendía explicar, de manera tan poco afortunada, la Ley de Rayleigh-Jeans (1899)? Un fenómeno físico denominado radiación del cuerpo negro, es decir, el proceso que describe la interacción entre la materia y la radiación, el modo en que la materia intercambia energía, emitiéndola o absorbiéndola, con una fuente de radiación. Pero además de la Ley de Rayleigh-Jeans había otra ley, la Ley de Wien (1893), que pretendía también explicar el mismo fenómeno.

La Ley de Wien daba una explicación experimental correcta si la frecuencia de la radiación es alta, pero fallaba para frecuencias bajas. Por su parte, la Ley de Rayleigh-Jeans daba una explicación experimental correcta si la frecuencia de la radiación es baja, pero fallaba para frecuencias altas.

La frecuencia es una de las características que definen la radiación, y en general cualquier fenómeno en el que intervengan ondas. Puede interpretarse la frecuencia como el número de oscilaciones por unidad de tiempo. Toda la gama de posibles frecuencias para una radiación en la Naturaleza se hallan contenidas en el espectro electromagnético, el cual, según el valor de la frecuencia elegida determina un tipo u otro de radiación.

En 1900, Max Planck puso la primera piedra del edificio de la Teoría Cuántica. Postuló una ley (la Ley de Planck) que explicaba de manera unificada la radiación del cuerpo negro, a través de todo el espectro de frecuencias.

La hipótesis de Planck

¿Qué aportaba la ley de Planck que no se hallase ya implícito en las leyes de Wien y de Rayleigh-Jeans? Un ingrediente tan importante como novedoso. Tanto que es el responsable de la primera gran crisis provocada por la Teoría Cuántica sobre el marco conceptual de la Física Clásica. Ésta suponía que el intercambio de energía entre la radiación y la materia ocurría a través de un proceso continuo, es decir, una radiación de frecuencia f podía ceder cualquier cantidad de energía al ser absorbida por la materia.

Lo que postuló Planck al introducir su ley es que la única manera de obtener una fórmula experimentalmente correcta exigía la novedosa y atrevida suposición de que dicho intercambio de energía debía suceder de una manera discontinua, es decir, a través de la emisión y absorción de cantidades discretas de energía, que hoy denominamos “quantums” de radiación. La cantidad de energía E propia de un quantum de radiación de frecuencia f se obtiene mediante la relación de Planck: E = h x f, siendo h la constante universal de Planck = 6’62 x 10 (expo-34) (unidades de “acción”).

Puede entenderse la relación de Planck diciendo que cualquier radiación de frecuencia f se comporta como una corriente de partículas, los quantums, cada una de ellas transportando una energía E = h x f, que pueden ser emitidas o absorbidas por la materia.

La hipótesis de Planck otorga un carácter corpuscular, material, a un fenómeno tradicionalmente ondulatorio, como la radiación. Pero lo que será más importante, supone el paso de una concepción continuista de la Naturaleza a una discontinuista, que se pone especialmente de manifiesto en el estudio de la estructura de los átomos, en los que los electrones sólo pueden tener un conjunto discreto y discontinuo de valores de energía.

La hipótesis de Planck quedó confirmada experimentalmente, no sólo en el proceso de radiación del cuerpo negro, a raíz de cuya explicación surgió, sino también en las explicaciones del efecto fotoeléctrico, debida a Einstein (1905), y del efecto Compton, debida a Arthur Compton (1923).

Marco de aplicación de la Teoría Cuántica

El marco de aplicación de la Teoría Cuántica se limita, casi exclusivamente, a los niveles atómico, subatómico y nuclear, donde resulta totalmente imprescindible. Pero también lo es en otros ámbitos, como la electrónica (en el diseño de transistores, microprocesadores y todo tipo de componentes electrónicos), en la física de nuevos materiales, (semiconductores y superconductores), en la física de altas energías, en el diseño de instrumentación médica (láseres, tomógrafos, etc.), en la criptografía y la computación cuánticas, y en la Cosmología teórica del Universo temprano. De manera que la Teoría Cuántica se extiende con éxito a contextos muy diferentes, lo que refuerza su validez.

Pero, ¿por qué falla la teoría clásica en su intento de explicar los fenómenos del micromundo? ¿No se trata al fin y al cabo de una simple diferencia de escalas entre lo grande y lo pequeño, relativa al tamaño de los sistemas? La respuesta es negativa. Pensemos que no siempre resulta posible modelar un mismo sistema a diferentes escalas para estudiar sus propiedades.

Para ver que la variación de escalas es un proceso con ciertas limitaciones intrínsecas, supongamos que queremos realizar estudios hidrodinámicos relativos al movimiento de corrientes marinas. En determinadas condiciones, podríamos realizar un modelo a escala lo suficientemente completo, que no dejase fuera factores esenciales del fenómeno. A efectos prácticos una reducción de escala puede resultar lo suficientemente descriptiva.

Pero si reducimos la escala de manera reiterada pasaremos sucesivamente por situaciones que se corresponderán en menor medida con el caso real. Hasta llegar finalmente a la propia esencia de la materia sometida a estudio, la molécula de agua, que obviamente no admite un tratamiento hidrodinámico, y habremos de acudir a otro tipo de teoría, una teoría de tipo molecular. Es decir, en las sucesivas reducciones de escala se han ido perdiendo efectos y procesos generados por el aglutinamiento de las moléculas.

De manera similar, puede pensarse que una de las razones por las que la Física Clásica no es aplicable a los fenómenos atómicos, es que hemos reducido la escala hasta llegar a un ámbito de la realidad “demasiado esencial” y se hace necesario, al igual que en el ejemplo anterior, un cambio de teoría. Y de hecho, así sucede: la Teoría Cuántica estudia los aspectos últimos de la substancia, los constituyentes más esenciales de la materia (las denominadas “partículas elementales”) y la propia naturaleza de la radiación.

Albert Einstein
Albert Einstein
Cuándo entra en juego la Teoría Cuántica

Debemos asumir, pues, el carácter absoluto de la pequeñez de los sistemas a los que se aplica la Teoría Cuántica. Es decir, la cualidad “pequeño” o “cuántico” deja de ser relativa al tamaño del sistema, y adquiere un carácter absoluto. Y ¿qué nos indica si un sistema debe ser considerado “pequeño”, y estudiado por medio de la Teoría Cuántica? Hay una “regla”, un “patrón de medida” que se encarga de esto, pero no se trata de una regla calibrada en unidades de longitud, sino en unidades de otra magnitud física importante denominada “acción”.

La acción es una magnitud física, al igual que lo son la longitud, el tiempo, la velocidad, la energía, la temperatura, la potencia, la corriente eléctrica, la fuerza, etc., aunque menos conocida. Y al igual que la temperatura indica la cualidad de frío o caliente del sistema, y la velocidad su cualidad de reposo o movimiento, la acción indica la cualidad de pequeño (cuántico) o grande (clásico) del sistema. Como la energía, o una longitud, todo sistema posee también una acción que lo caracteriza.

Esta acción característica, A, se obtiene de la siguiente multiplicación de magnitudes: A = P x L, donde P representa la cantidad de movimiento característica del sistema (el producto de su masa por su velocidad) y L su “longitud” característica. La unidad de esa “regla” que mencionábamos, con la que medimos la acción de los sistemas, es la constante de Planck, h. Si el valor de la acción característica del sistema es del orden de la constante de Planck deberemos utilizar necesariamente la Teoría Cuántica a la hora de estudiarlo.

Al contrario, si h es muy pequeña comparada con la acción típica del sistema podremos estudiarlo a través de los métodos de la teoría clásica. Es decir: Si A es del orden de h debemos estudiar el sistema según la Teoría Cuántica. Si A es mucho mayor que h, podemos estudiarlo por medio de la Física Clásica.

Dos ejemplos: partículas y planetas

Veamos dos ejemplos de acción característica en dos sistemas diferentes, aunque análogos:

1. El electrón orbitando en torno al núcleo en el nivel más bajo de energía del átomo de hidrógeno.

Vamos a calcular el orden de magnitud del producto P x L. P representa el producto de la masa del electrón por su velocidad orbital, esto es P = 10 (exp-31) (masa) x 10 (exp 6) (velocidad) = 10 (exp-25) (cantidad de movimiento). El valor característico de L corresponde al radio de la órbita, esto es, L = 10 (expo-10) (longitud). Realizamos ahora el producto P x L para hallar la magnitud de la “acción” característica asociada a este proceso: A1 = Px L = 10 (expo-25) x 10 (expo-10) = 10 (expo-35) (acción).

2. El planeta Júpiter orbitando en torno al Sol (consideramos la órbita circular, para simplificar).

Para este segundo ejemplo, realizamos cálculos análogos a los anteriores. Primeramente la cantidad de movimiento P, multiplicando la masa de Júpiter por su velocidad orbital: P = 10 (expo 26) (masa) x 10 (expo 4) (velocidad) = 10 (expo 30) (cantidad de movimiento). Igualmente, la longitud característica será la distancia orbital media: L = 10 (expo 11) (longitud). La magnitud de la acción característica en este segundo caso será: A2 = 10 (expo 30) x 10 (expo 11) = 10 (expo 41) (acción).

Si comparamos estos dos resultados con el orden de magnitud de la constante de Planck tenemos:

h = 10 (expo-34)
A1 = 10 (expo -35)
A2 = 10 (expo 41)

Vemos que para el caso 1 (electrón orbitando en un átomo de hidrógeno) la proximidad en los órdenes de magnitud sugiere un tratamiento cuántico del sistema, que debe estimarse como “pequeño” en el sentido que indicábamos anteriormente, en términos de la constante de Planck, considerada como “patrón” de medida. Al contrario, entre el caso 2 (Júpiter en órbita en torno al Sol) y la constante de Planck hay una diferencia de 75 órdenes de magnitud, lo que indica que el sistema es manifiestamente “grande”, medido en unidades de h, y no requiere un estudio basado en la Teoría Cuántica.

La constante de Planck tiene un valor muy, muy pequeño. Veámoslo explícitamente:

h = 0’ 000000000000000000000000000000000662 (unidades de acción)

El primer dígito diferente de cero aparece en la trigésimo cuarta cifra decimal. La pequeñez extrema de h provoca que no resulte fácil descubrir los aspectos cuánticos de la realidad, que permanecieron ocultos a la Física hasta el siglo XX. Allá donde no sea necesaria la Teoría Cuántica, la teoría clásica ofrece descripciones suficientemente exactas de los procesos, como en el caso del movimiento de los planetas, según acabamos de ver.

Breve cronología de la Teoría Cuántica

1900. “Hipótesis cuántica de Planck” (Premio Nobel de Física, 1918). Carácter corpuscular de la radiación.

1905. Einstein (Premio Nobel de Física, 1921) explica el “efecto fotoeléctrico” aplicando la hipótesis de Planck.

1911. Experimentos de Rutherford, que establecen el modelo planetario átomo, con núcleo (protones) y órbitas externas (electrones).

1913. Modelo atómico de Niels Bohr (Premio Nobel de Física, 1922). Tiene en cuenta los resultados de Rutherford, pero añade además la hipótesis cuántica de Planck. Una característica esencial del modelo de Bohr es que los electrones pueden ocupar sólo un conjunto discontinuo de órbitas y niveles de energía.

1923. Arthrur Comptom (Premio Nobel de Física, 1927) presenta una nueva verificación de la hipótesis de Planck, a través de la explicación del efecto que lleva su nombre.

1924. Hipótesis de De Broglie (Premio Nobel de Física, 1929). Asocia a cada partícula material una onda, de manera complementaria a cómo la hipótesis de Planck dota de propiedades corpusculares a la radiación.

1925. Werner Heisenberg (Premio Nobel de Física, 1932) plantea un formalismo matemático que permite calcular las magnitudes experimentales asociadas a los estados cuánticos.

1926. Erwin Schrödinger (Premio Nobel de Física, 1933) plantea la ecuación ondulatoria cuyas soluciones son las ondas postuladas teóricamente por De Broglie en 1924.

1927. V Congreso Solvay de Física, dedicado al tema “Electrones y fotones”. En él se produce el debate entre Einstein y Bohr, como defensores de posturas antagónicas, sobre los problemas interpretativos que plantea la Teoría Cuántica.

1928. Experimentos de difracción de partículas (electrones) que confirman la hipótesis de de Broglie, referente a las propiedades ondulatorias asociadas a las partículas. El fenómeno de difracción es propio de las ondas.

1932. Aparición del trabajo de fundamentación de la Teoría Cuántica elaborado por el matemático Jon von Neumann.

Aspectos esencialmente novedosos de la Teoría Cuántica

Los aspectos esencialmente novedosos (no clásicos) que se derivan de la Teoría Cuántica son:

a) Carácter corpuscular de la radiación (Hipótesis de Planck).

b) Aspecto ondulatorio de las partículas (Hipótesis de Broglie).

c) Existencia de magnitudes físicas cuyo espectro de valores es discontinuo. Por ejemplo los niveles de energía del átomo de hidrógeno (Modelo atómico de Bohr).

Implicaciones de a): carácter corpuscular de la radiación.

Tradicionalmente se había venido considerando la radiación como un fenómeno ondulatorio. Pero la hipótesis de Planck la considera como una corriente de partículas, “quantums”. ¿Qué naturaleza tiene, entonces, la radiación: ondulatoria o corpuscular? Las dos. Manifiesta un carácter marcadamente “dual”. Se trata de aspectos que dentro del formalismo cuántico no se excluyen, y se integran en el concepto de “quantum”.

El quantum de radiación puede manifestar propiedades tanto corpusculares como ondulatorias, según el valor de la frecuencia de la radiación. Para valores altos de la frecuencia (en la región gamma del espectro) predomina el carácter corpuscular. En tanto que para frecuencias bajas (en la región del espectro que describe las ondas de radio) predomina el aspecto ondulatorio.

Implicaciones de b): carácter ondulatorio de las partículas.

Se comprobó en experimentos de difracción de electrones y neutrones. Lo que ponen de manifiesto estos experimentos es que una clase de onda acompaña el movimiento de las partículas como responsable del fenómeno de difracción. De manera que nuevamente tenemos un ejemplo de dualidad entre las propiedades corpusculares y ondulatorias, asociadas en este caso a las partículas.

Pero la aparición del fenómeno ondulatorio no se produce únicamente a nivel microscópico, también se manifiesta para objetos macroscópicos, aunque en este caso la onda asociada tiene una longitud de onda tan pequeña que en la práctica es inapreciable y resulta imposible la realización de un experimento de difracción que la ponga de manifiesto.

Implicaciones de c): existencia de magnitudes físicas discontinuas.

Pone de manifiesto el carácter intrínsecamente discontinuo de la Naturaleza, lo que se evidencia, como ejemplo más notable, en el espectro de energía de los átomos. A partir de la existencia de estas discontinuidades energéticas se explica la estabilidad de la materia.

Dios no juega a los dados...
Dios no juega a los dados...
Un ejemplo concreto

Analicemos para el caso del átomo de hidrógeno, según el modelo de Bohr, cómo se conjugan estos tres supuestos cuánticos anteriores, a), b) y c). El átomo de hidrógeno se entiende como un sistema estable formado por un electrón y un protón. El electrón puede hallarse en un conjunto infinito, pero discontinuo de niveles de energía [supuesto c)].

Para pasar de un nivel a otro, el electrón debe absorber o emitir un quantum discreto de radiación [supuesto a)] cuya energía sea igual a la diferencia de energía entre esos niveles. Los niveles posibles de energía de los electrones se representan matemáticamente por funciones ondulatorias [supuesto b)], denominadas “funciones de estado”, que caracterizan el estado físico del electrón en el nivel de energía correspondiente.

Para conocer el valor experimental de cualquier propiedad referente a la partícula debe “preguntarse” a su función de estado asociada. Es decir, dicha función constituye un tipo de representación del estado físico, tal que el estado del electrón en el n-ésimo nivel de energía es descrito por la n-ésima función de estado.

La función de onda

La descripción más general del estado del electrón del átomo de hidrógeno viene dada por la “superposición” de diferentes funciones de estado. Tal superposición es conocida como “función de onda”. La superposición de estados posibles es típica de la Teoría Cuántica, y no se presenta en las descripciones basadas en la Física Clásica.

En esta última, los estados posibles nunca se superponen, sino que se muestran directamente como propiedades reales atribuibles al estado del sistema. Al contrario, especificar el estado del sistema en la Teoría Cuántica implica tomar en consideración la superposición de todos sus estados posibles. Las funciones de onda no son ondas asociadas a la propagación de ningún campo físico (eléctrico, magnético, etc.), sino representaciones que permiten caracterizar matemáticamente los estados de las partículas a que se asocian.

El físico alemán Max Born ofreció la primera interpretación física de las funciones de onda, según la cual el cuadrado de su amplitud es una medida de la probabilidad de hallar la partícula asociada en un determinado punto del espacio en un cierto instante. Aquí se manifiesta un hecho que se repetirá a lo largo del desarrollo de la Teoría Cuántica, y es la aparición de la probabilidad como componente esencial de la gran mayoría de los análisis.

La probabilidad en la Teoría Cuántica

La Teoría Cuántica es una teoría netamente probabilista. Nos habla de la probabilidad de que un suceso dado acontezca en un momento determinado, no de cuándo ocurrirá ciertamente el suceso en cuestión. La importancia de la probabilidad dentro de su formalismo supuso el punto principal de conflicto entre Einstein y Bohr en el V Congreso Solvay de Física de 1927.

Einstein argumentaba que la fuerte presencia de la probabilidad en la Teoría Cuántica hacía de ella una teoría incompleta reemplazable por una hipotética teoría mejor, carente de predicciones probabilistas, y por lo tanto determinista. Acuñó esta opinión en su ya famosa frase, “Dios no juega a los dados con el Universo”.

La postura de Einstein se basa en que el papel asignado a la probabilidad en la Teoría Cuántica es muy distinto del que desempeña en la Física Clásica. En ésta, la probabilidad se considera como una medida de la ignorancia del sujeto, por falta de información, sobre algunas propiedades del sistema sometido a estudio. Podríamos hablar, entonces, de un valor subjetivo de la probabilidad. Pero en la Teoría Cuántica la probabilidad posee un valor objetivo esencial, y no se halla supeditada al estado de conocimiento del sujeto, sino que, en cierto modo, lo determina.

En opinión de Einstein, habría que completar la Teoría Cuántica introduciendo en su formalismo un conjunto adicional de elementos de realidad (a los que se denominó “variables ocultas”), supuestamente obviados por la teoría, que al ser tenidos en cuenta aportarían la información faltante que convertiría sus predicciones probabilistas en predicciones deterministas.



Mario Toboso es Doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de Salamanca y miembro de la Cátedra Ciencia, Tecnología y Religión de la Universidad Pontificia Comillas. Editor del Blog Tempus de Tendencias21 y miembro del Consejo Editorial de nuestra revista. Este artículo es la primera entrega de una serie de dos sobre Teoría Cuántica. Ver el siguiente: La Teoría Cuántica cuestiona la naturaleza de la realidad.


Viernes, 12 de Mayo 2006
Mario Toboso
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Nota



Comente este artículo

1.Publicado por Perez el 14/05/2006 23:12
Pocas veces un artículo de física cuántica me ha parecido tan claro y preciso a la vez. Me gustan estos temas, los estudié en mi carrera de Ingeniería Aeronáutica y de vez en cuando leo sobre ello. Enhorabuena!

2.Publicado por Gonzalez el 15/05/2006 05:15
En este artículo nos resume Mario Toboso en muy cortas pero no por eso menos claras y brillantes palabras, la quintaesencia de la que sería la “Teoría” – así, con mayúscula – que nos explique, en términos 100% humanos, la relación que existe entre el newtoniano macromundo propio de la física clásica, – incluidas la(s)Teoría(s) de la Relatividad de Einstein – y el alucinante micromundo de la Teoria Cuántica de Planck, de Bohr, de Schrödinger y de otros varios “genios” que por ahora se me escapan.
Nos dice Toboso: “La hipótesis de Planck otorga un carácter corpuscular, material, a un fenómeno tradicionalmente ondulatorio, como la radiación. Pero lo que será más importante, supone el paso de una concepción continuista de la Naturaleza a una discontinuista, que se pone especialmente de manifiesto en el estudio de la estructura de los átomos, en los que los electrones sólo pueden tener un conjunto discreto y discontinuo de valores de energía”.
Debo aquí resaltar y explicar a los conceptos de: A): “…Pero lo que será más importante, supone el paso de una concepción continuista de la Naturaleza a una discontinuista….” y, B): “…. la quintaesencia de una “Teoría” – así, con mayúscula – que nos explique, en términos 100% humanos…”, el por qué precisa razón, una tal “Teoria” debe caracterizarse por esa HUMANA ligazón que por reciprocidad inversa y dentro de su propia UNIDAD, nos puede mostrar y explicar por qué el vital-consciente campo bio-electromagnético propio del HOMBRE relaciona UNITARIA, subjetiva, lingüística, vital-conscientemente y en tanto que definitorio lenguaje macro-denominador, a la continuidad propia del(los) bosones, pero ello en función de la también vital-consciente, intrínseca y objetiva discontinuidad del micro-par: fermión-antifermión pero visto como numerador-cociente y/o a la inversa: cómo la discontinuidad inherente al definitorio lenguaje del macro-par fermión-antifermión en tanto que denominador, es la vital-consciente secuela de su inducción – a la Faraday – por parte de la objetiva continuidad propia del(los) micro-boson(es), entendido(s) como vital-conscientes numerador(es)-cociente(s) .
Como antes lo había comentado la aritmética de esta UNIDAD es muy simple: la contabilidad de los fermiones se basa en la operación 1/2= 0.5. Según esto la discontinuidad, el orden de los dos fermiones, reconfigura a la UNIDAD: 0.5+0.5= 1. La física actual reconoce en este 1 al bosón.
De mi parte propongo que en este 1 se reconozca más bien a la UNIDAD entre el orden del par: fermión-antifermión y el des-orden del bosón ya que este último se lo puede identificar como el resultado de la operación contraria y como tal, necesariamente producir también el efecto contrario: 2/1= 2= bosón= des-orden.
Con otras palabras: en el HOMBRE entendido como la UNIDAD que reúne a todas las escalas que se usan para entender al Mundo, tanto la objetividad-concretud del microcosmos como la lingüística y definitoria subjetividad del macrocosmos, encuentran interrelación y solución al confluir, por conmutación, en su propia UNIDAD, pero ello y muy afortunadamente, en función de un elemento 100% humano: ¡el lenguaje gramatical, propio del(los) denominador(es)!

3.Publicado por Gonzalez el 19/05/2006 21:28
Como pienso que debo a los lectores una explicación acerca de la razón por la cual: “…..en el HOMBRE entendido como la UNIDAD que reúne en sí a todas las escalas de medición que se usan para entender al Mundo, tanto la objetividad-concretud del microcosmos como la lingüística y definitoria subjetividad del macrocosmos, encuentran interrelación y solución al confluir, por conmutación, en su propia UNIDAD, pero ello y muy afortunadamente, en función de un elemento 100% humano: ¡el lenguaje gramatical, propio del(los) denominador(es)!....”, debo acudir primero que todo al espíritu probabilista que anima todo el artículo de Toboso y que podríamos sintetizar en estos argumentos suyos:

“…..Einstein argumentaba que la fuerte presencia de la probabilidad en la Teoría Cuántica hacía de ella una teoría incompleta reemplazable por una hipotética teoría mejor, carente de predicciones probabilistas, y por lo tanto determinista. Acuñó esta opinión en su ya famosa frase, “Dios no juega a los dados con el Universo”. La postura de Einstein se basa en que el papel asignado a la probabilidad en la Teoría Cuántica es muy distinto del que desempeña en la Física Clásica. En ésta, la probabilidad se considera como una medida de la ignorancia del sujeto, por falta de información, sobre algunas propiedades del sistema sometido a estudio. Podríamos hablar, entonces, de un valor subjetivo de la probabilidad. Pero en la Teoría Cuántica la probabilidad posee un valor objetivo esencial, y no se halla supeditada al estado de conocimiento del sujeto, sino que, en cierto modo, lo determina….”

Es bien conocido por todos, el papel que en el Sistema Binario de Numeración juegan el 0 y el 1: el cero es la NADA y el 1 es la TOTALIDAD. Curiosamente en el Sistema de Numeración Decimal, el 0 es también la NADA y el 1 puede ser igualmente la TOTALIDAD, siempre y cuando se los interprete como los naturales límites de cualquiera de la(s) secuencia(s) que siguen, siendo x todos y/o cualquiera de los números enteros positivos (?) del Sistema de Numeración Decimal, excluidos el 0, el 1, el 2 y el 5:

Límite: la NADA=0= 0/x, 1/x, 3/x,… hasta x/x=1= la TOTALIDAD=Límite

En estas secuencias el 0 y el 1 quedan naturalmente excluidos por ser límites.Y el 2 y el 5 también quedan excluidos por algo que ya empieza a ser familiar al lector: representan a la UNITARIA y natural dinámica que se da entre el bosón y el par: fermión-antifermión, dinámica un poco extraña que podemos visualizar así y que, en tanto que bipolares límite(s) intermedio(s) positivo-negativo, se hacen presentes en todas y cada una de las secuencias atrás descritas:

Límite: la NADA=0= 0/2, 1/2, 2/2=1= la TOTALIDAD= Límite

¿Es acaso ésta una dinámica de exclusión ya que hay evidencia de “la” mitad positiva 1/2= 0.5, pero, no de la la “otra” mitad negativa, el “otro” 1/2= 0.5? El lector puede percibir que esta “desaparición” este “ocultamiento” de una de las dos mitades, se da solamente a nivel del lenguaje aritmético propio del Sistema de Numeración Decimal, por cuanto en la práctica real, si partimos por la mitad un objeto cualquiera, ambas mitades nos quedan a la vista y son palpables físicamente.

Que este tipo de “misterios” se hagan presentes en la que podríamos desde ya denominar Intrínseca Teoría de los Números del Sistema de Numeración Decimal, tiene una posible explicación: su directa aplicación al HOMBRE en tanto que sistema vital-consciente. Por ejemplo, desde y con Freud sabemos de la presencia en nosotros de una especie de segunda consciencia o “inconsciente”, que en cierta forma trabaja “oculta” y que puede en determinadas circunstancias ser tanto fuente de bienestar como de malestar. Me pregunto: en los términos de fermión-antifermión, ¿será acaso nuestro inconsciente – o anti-consciente – un discontinuo y asimétrico, literal reflejo especular de nuestra propia consciencia, de la misma forma como el par: fermión-antifermión son reflejos especulares mutuos?

Si la respuesta para la última pregunta es afirmativa, debe entonces quedar muy claro para el lector, el por qué el lenguaje gramatical *, propio de los números que actúan como denominadores – en este caso, el número 2 –, imprimen a todas y cada una de las secuencias que siguen, unas características muy propias de cada número, muy especialmente cuando se trata de números primos: ¿acaso la huella de su personalidad numérica o “numeronalidad”?:

Límite: la NADA=0= 0/x, 1/x, 3/x,… hasta x/x=1= la TOTALIDAD=Límite

Y para terminar, nos dice Toboso: “….Pero en la Teoría Cuántica la probabilidad posee un valor objetivo esencial, y no se halla supeditada al estado de conocimiento del sujeto, sino que, en cierto modo, lo determina….” Al respecto pienso que no es mera casualidad el hecho de que las caracteristicas propias de la “primera” mitad comprendida entre: el límite 0 y (x/2)/2=(2/2)/2=1/2= 0.5 o “primer” límite intermedio y las características propias de la “segunda” mitad o “segundo” límite intermedio comprendido entre 1/2=0.5 y 2/2= 1, queden naturalmente impresas por las “individualidades” de la NADA del 0 para la primera mitad y/o de la TOTALIDAD del 1 para la “segunda” mitad, cumpliéndose así lo que tan acertadamente Toboso define como el hecho de que: “….en la Teoría Cuántica la probabilidad posee un valor objetivo esencial, y no se halla supeditada al estado de conocimiento del sujeto, sino que, en cierto modo, lo determina….”

Y como feliz corolario, aprecie el lector el carácter no-lineal de la(s) secuencia(s):

Límite: la NADA=0= 0/x, 1/x, 3/x,… hasta x/x=1= la TOTALIDAD=Límite

A menor denominador entero, mayor fracción decimal en el numerador-cociente, y/o a la inversa: a mayor denominador entero, menor la fracción decimal en el numerador-cociente.
…………………………………………………………………
* Gramatical en el sentido de normas las cuales, según el diccionario de la RAE: “… definen el uso correcto de una lengua mediante preceptos…”

4.Publicado por Jordi el 20/05/2006 00:25
El artículo es un excelente resumen de conceptos y hechos que dieron como resultado la creación de la física cuántica. Lástima que el comentario que precede éste lo oscurezca y lo rellene de adherencias ajenas a la física cuántica.¡Un poco de seriedad!

5.Publicado por Gonzalez el 20/05/2006 17:50
Werner Heisenberg, premio Nóbel de Física en 1932 por: “La creación de la mecánica cuántica, cuyo uso ha conducido, entre otras cosas, al descubrimiento de las formas alotrópicas del hidrógeno”, siempre se cuestionó profundamente ante lo que muy en el fondo significaba la Física como ciencia, cuestionamientos que plasmó en un libro fascinante, cuyo título habla por sí solo: “La imagen de la Naturaleza en la física actual”.Y para Heisenberg, tal imagen en nada difiere del propio HOMBRE.
Al respecto es muy claro el siguiente aparte del libro:“En ningún dominio se manifiesta esta situación con tanta claridad como precisamente en el de la moderna ciencia, en la que, según dijimos anteriormente, ha resultado que a los constituyentes elementales de la materia, a los entes que un día se concibieron como la última realidad objetiva, no podemos de ningún modo considerarlos “en sí”: se escabullen de toda determinación objetiva de espacio y tiempo, de modo que en último término nos vemos forzados a tomar como único objeto de la ciencia a nuestro propio conocimiento de aquellas partículas. La meta de la investigación por consiguiente no es ya el conocimiento de los átomos y de su movimiento “en si”, prescindiendo de la problemática suscitada por nuestros procesos de experimentación; antes bien, desde un principio nos hallamos imbricados en la contraposición entre Hombre y Naturaleza y la ciencia es precisamente una manifestación parcial de dicho dualismo. Las vulgares divisiones del universo en sujeto y objeto, mundo interior y mundo exterior, cuerpo y alma, no sirven ya más que para suscitar equívocos. De modo que en la ciencia el objeto de la investigación no es la Naturaleza en si misma, sino la Naturaleza sometida a la interrogación de los hombres; con lo cual, también en este dominio, el Hombre se encuentra enfrentado a sí mismo”
El Nóbel Werner Heisenberg, uno de los padres de la Teoría Cuántica, ¿ha sido acaso oscuro, falto de seriedad y, al decir de Jordi, lo que ha hecho Heisenberg con su propuesta de humanizar a la Física, es “rellenar de adherencias ajenas, a la física cuántica”?

Pienso que por el contrario, Heisenberg ha puesto el dedo en la llaga, poniendo de presente un problema científico de fondo: la ausencia de un verdadero significado HUMANO - de Conciencia Humana diríamos mejor -, que con y desde Descartes y después con Newton, ha aquejado a la Física y que la ha mantenido sin un Norte definido. Y sobre esta última circunstancia, alguien y con alguna idea, por aparentemente descabellada que ella sea, debe empezar.

6.Publicado por Gonzalez el 16/03/2007 16:43
En el último título de este artículo “La probabilidad en la Teoría Cuántica”, el comentario de Mario Toboso también nos permite vislumbrar el carácter esencialmente humano-cognitivo de la Teoría Cuántica:

“…La postura de Einstein se basa en que el papel asignado a la probabilidad en la Teoría Cuántica es muy distinto del que desempeña en la Física Clásica. En ésta, la probabilidad se considera como una medida de la ignorancia del sujeto, por falta de información, sobre algunas propiedades del sistema sometido a estudio. Podríamos hablar, entonces, de un valor subjetivo de la probabilidad. Pero en la Teoría Cuántica la probabilidad posee un valor objetivo esencial, Y NO SE HALLA SUPEDITADA AL ESTADO DE CONOCIMIENTO DEL SUJETO, SINO QUE EN CIERTO MODO LA DETERMINA…”. Y con la aquiescencia de Toboso yo añadiría también, que es precisamente a través de estas cuánticas condiciones, en donde el HOMBRE (EN TANTO QUE DETERMINANTE SISTEMA VITAL-CONSCIENTE), y la Teoría Cuántica, pueden fusionarse como UNA y la misma cosa.

Me explico: lo que he resaltado en mayúsculas tiene un mensaje esencial: las denominaciones “Teoría Cuántica” e “Intrínseca Teoría de los Números del Sistema de Numeración Decimal” * y en tanto que fusionadas en el sistema vital-consciente denominado HOMBRE, son sinónimas, es decir, significan lo mismo, pero con una gran ventaja por parte de la segunda: su carácter natural y netamente probabilista dado que sus decimales límites naturales son : la NADA del 0 y la TOTALIDAD del 1. Pero además, tal condición probabilista está estadísticamente cuantificada de manera igualmente decimal, características ambas las cuales, el lector puede observar claramente en la siguiente matriz numérica**. (El espacio vertical dejado intencionalmente en blanco, representa a la ordenada. La abscisa,se encuentra entre 3/7 y 4/7, y entre ambas coordenan complejamente, aunque de muy sui generis modo, a la matriz numérica):


0/7 = --------0 -----------Límite------ la NADA
1/7 = 0.142 857 ------Estado inicial
2/7 = 0.285 714
3/7 = 0.428 571
4/7 = 0.571 428
5/7 = 0.714 285
6/7 = 0.857 142-------Estado final
7/7 = 0.999 999-------Límite
7/7 = ------- 1 ---------- Límite-----la TOTALIDAD


………………………………………………..........................................

* Esta Teoría es inherente al Sistema de Numeración Decimal toda vez que ella no obedece planteamientos o suposiciones ad hoc por parte del autor. Por el contrario, su desarrollo y lenguaje, obedece a su propio “Código”, es decir a las intrínsecas normas geométrico-cartesianas de operación y lenguaje, normas que solo el Sistema de Numeración Decimal posee. Este Sistema demuestra, por si mismo, su capacidad de interpretar y reglamentar fielmente a la fenomenologia con la que Naturaleza se auto-expresa.

** Esta matriz numérica describe puntualmente al relativista incremento de 7 veces la masa inicial del electrón con la aceleración de su velocidad, hasta el asintótico limite de 0.99999…(infinito) de la velocidad de luz, C= 1 .(Ver páginas 11 y siguientes en www.hombreycosmos.org ) El lector puede determinar, en cada estado cuántico-decimal de la matriz, a valores estadísticos con base 10, con base 100, con base 1000 , y así sucesivamente, de manera infinita .

7.Publicado por Gonzalez el 16/03/2007 20:41
Apreciado Mario:

Gracias por todo. La verdad, ni yo lo hubiese podido hacer mejor.Por favor facilítame un correo electrónico donde pueda intercambiar ideas y pareceres contigo.

CORNELIO

8.Publicado por Gonzalez el 09/06/2007 23:45
Pero todavía hay más alrededor de la aserción de Mario Toboso que nos dice: “… en la Teoría Cuántica la probabilidad posee un valor objetivo esencial, y no se halla supeditada al estado de conocimiento del sujeto, sino que, en cierto modo, lo determina.”. Es también, colateralmente, muy fecunda en otro crucial sentido: la final explicación para la búsqueda, por parte de la comunidad científica internacional, del llamado bosón de Higgs, el cual fue propuesto a principios de la década de 1960, por el ya retirado físico escocés Peter Higgs. Veamos cómo esto puede ser entendido.

En el link http://magazine.uchicago.edu/0104/features/higgs.html, al comienzo del artículo: “Como capturar un Higgs”, leemos:

“…Los investigadores están armando una trampa para capturar una partícula elemental todavía no vista, un pedazo de materia subatómica que nos puede conducir a un totalmente nuevo reino en la Física…”

E igualmente, en el siguiente link :

http://www.sciencedaily.com/upi/index.php?feed=Science&article=UPI-1-20070109-12542700-bc-us-godsparticle.xml, al comienzo de la noticia publicada en el diario Science Daily en enero de este año y titulada: “La partícula divina: la última búsqueda del Fermilab”, también leemos, (las notas que aparecen entre paréntesis, son unas cortas explicaciones de mi parte, con el fin de que el lector visualice de la mejor manera, la fenomenologia natural, inherente al bosón de Higgs:

“…BATAVIA, 01-09-07 (UPI). Científicos americanos del Fermilab (Laboratorio del Acelerador Nacional en Illinois) están cercanos al hallazgo supremo de la física: la partícula subatómica que le concede la masa al Universo. La partícula subatómica se llama el bosón de Higgs y, según la teoría física, está unida a un campo invisible que permea a todo el Universo, informó el martes el diario Chicago Sun-Times. Cuando las partículas se mueven, el campo se pega a ellos, (nota mía: de la misma manera como se pega - clung - la tela mojada de un vestido, al cuerpo de la persona que lo viste) haciendo pesadas a las partículas "creando" así, la masa en ellas.…” (Nota mía: al pegarse a ellas y en cierto sentido "vestirlas" y con ello, concediéndoles simultáneamente la masa que las hace pesadas)

Y resumidamente nos dice el link http://quarknet.fnal.gov/run2/run2_teacher.shtml:

“…Más apropiadamente dicho: las partículas consiguen la masa por la interacción con un espacio lleno de estos bosones de Higgs: son estos bosones a los que nos referimos como campo de Higgs…”

Con estas previas aclaraciones el lector podrá visualizar perfectamente la incuestionable conexión que existe entre la manera como la física de frontera representa a la natural fenomenologia del bosón de Higgs (y a su indesligable campo), y el siguiente parágrafo de uno de los comentarios que le hice al artículo: “...La Teoría Cuántica, una aproximación al universo probable Es un conjunto de nuevas ideas que explican procesos incomprensibles para la física de los objetos…”, que muy comedidamente su autor, Mario Toboso y la revista electrónica Tendencias 21, me publicaron en la fecha 05-12-2006:

“…Y para terminar, nos dice Toboso: “….pero en la Teoría Cuántica la probabilidad posee un valor objetivo esencial, y no se halla supeditada al estado de conocimiento del sujeto, sino que, en cierto modo, lo determina….”. Al respecto pienso que no es mera casualidad el hecho de que las características propias de la “primera” mitad comprendida entre: el límite 0 y (x/2)/2= (2/2)/2= 1/2= 0.5 o “primer” límite intermedio, y las características propias de la “segunda” mitad o “segundo” límite intermedio comprendido entre 1/2=0.5 y 2/2= 1, queden naturalmente impresas con y por las “individualidades” de la NADA del 0 para la primera mitad y/o de la TOTALIDAD del 1 para la “segunda” mitad, cumpliéndose así lo que tan acertadamente Toboso define como el hecho de que: “….en la Teoría Cuántica la probabilidad posee un valor objetivo esencial, y no se halla supeditada al estado de conocimiento del sujeto, sino que, en cierto modo, lo determina….” Hasta aquí la trascripción de mi comentario.

Con otras palabras: la probabilidad-estadística inherente a la Teoría Cuántica, se puede entender como la dinámica y la geometría de una UNIDAD que es pensada como una TOTALIDAD, con capacidad de aglutinar y dar significado a TODOS los números enteros positivos (?) del natural Sistema de Numeración Decimal, entendidos estos según el UNITARIO y TOTALIZANTE procedimiento numérico 1/1= 1, 2/2= 1, 3/3= 1, 4/4= 1…etc. Cada caso comienza respectivamente con los respectivos estados iniciales :1/1 para 1; 1/2 para 2/2= 1; 1/3 para 3/3= 1; 1/4 para 4/4= 1, etc., y ello de acuerdo con la infinita secuencia natural decimal: 0, 1, 2, 3, 4, 5…, etc. Como el lector puede apreciar, el proceso de TOTALIZACIÓN de la UNIDAD, se inicia dividiendo la TOTALIDAD del UNO por si mismo, después lo hace en dos mitades, después en tres tercios, después en cuatro cuartos…, y así, hasta el infinito.

Pero lo que ahora realmente nos interesa en relación con el bosón de Higgs, es lo que sucede en primerísima instancia, cuando la TOTALIDAD de la UNIDAD se divide en dos mitades: la aparición de ese magistral y energético-másico juego geometro-dinámico, dotado con muy claros caracteres estadístico-probabilistas en su frecuencial vibración u oscilación entre las dos mitades (en verdad, un juego entre dos límites: el límite máximo de la TOTALIDAD 1 y el límite mínimo de la NADA del 0) en que tal UNITARIA TOTALIDAD se ha dividido y que de acuerdo a mi comentario y al pensamiento que al respecto profesa Toboso, son en realidad DOS TIPOS DE DETERMINACION, la del 0 y la del 1, cuya dinámica viva y consciente es UNITARIAMENTE contraria-complementaria al 0.999999…(infinitos nueves) de la UNIDAD de velocidad de la luz, C= 1. Esta afirmación se comprueba fácilmente de acuerdo con la siguiente simple operación, que hace mutuamente equivalentes y acerca UNITARIAMENTE entre si, a los einstenianos y contrarios-complementarios, dos tipos de esencias dinámicas: la continuidad y simetría de la bosónica onda cuántica y la discontinuidad y asimetría de la(s) fermiónica-antifermiónica(s), masa(s) relativista(s):

Energía continuo-simétrica de la onda cuántica / Discontinuidad-asimétrica de la(s) masa(s) relativista(s)= 1= C

Mi propuesta es entonces muy clara y muy simple: si la UNIDAD de la velocidad de la luz C= 1, resulta como un cociente entre la igualdad de los dos valores energía-masa, relacionados precisamente por su equivalencia en la UNIDAD, según se puede observar en la operación que se acaba de presentar, ¿no nos estará indicando esta circunstancia que la energía y la masa no son, per se, propiedades intrínsecas de la Naturaleza, sino más bien, el resultado, la consecuencia, de los inherentes procesos aritmético-operativos de cuantificación decimal, que subyacen tras la sabia mecánica cuántica del par mutuamente especular: fermión-antifermión, según se puede observar en la(s) operaciones decimales que los representan como: 1/2= 0.5 para el fermión y el “otro” 1/2= 0.5 para el antifermión?

Si la respuesta a la anterior pregunta es afirmativa, entonces queda muy claro que la UNIDAD resulta igualmente de relacionar los dos valores iguales de: 0.5 para el fermión y el “otro” 0.5, para el antifermión: 0.5 / 0.5= 2/2= 1. Pero la UNIDAD= la TOTALIDAD 2/2= 1, admite también una interpretación más acorde con su característica de TOTALIDAD UNITARIA: entre los valores decimales y enteros que pueden tomar los números 2 y 5, encontramos una relación recíprocamente inversa dentro de su propia UNIDAD, o lo que es lo mismo: se presenta una co-relación no-lineal entre los números enteros 2 y 5, cuando:

A) A menor número entero en el denominador – el 2 en 1/2 –, mayor será la fracción decimal del numerador-cociente: 1/2= 0.5, y/o, a la inversa:

B) A mayor número entero en el denominador – el 5 en 1/5 –, menor será la fracción decimal del numerador-cociente: 1/5= 0.2, de donde:

C) La TOTALIDAD de la UNIDAD (que aglutina indistintamente a los valores enteros y/o decimales que pueden tomar el 2 y el 5) se restablece según las siguientes operaciones:

1) Para A): 2 × 0.5= 1, y a la inversa:
2) Para B): 5 × 0.2= 1

Es aquí donde hace justificada presencia, una propuesta que desde hace ya varios meses he venido presentando a través de varios de los comentarios que he hecho a diferentes artículos publicados en Tendencias 21: si la operación aritmético-decimal 1/2= 0.5 identifica al especular fermión y la “otra” operación 1/2= 0.5 lo hace con el especular antifermión, y si las masas de ambos son particulares e intransferibles y por lo tanto discontinuo-asimétricamente ordenadas, ¿no será posible entonces interpretar al bosón mediante la operación inversa: 2/1= 2 y concederle al número entero 2, la capacidad de caracterizar y definir a la(s) desordenadas luego continuo-simétricas ondas cuánticas, propias del(los) boson(es)?.

Como sucedió un poco atrás, si la respuesta a esta pregunta es afirmativa, podríamos entonces, de acuerdo con C) y sus numerales 1) y 2), establecer limpiamente la no-linealidad de la UNIDAD que TOTALIZA a las macro-microcósmicas relaciones recíprocamente inversas entre el(los) boson(es) y el(los) par(es) mutuamente especulares de: fermión-antifermión.

Así las cosas y de acuerdo con la idea básica que se ventila en los tres links electrónicos con los que he comenzado este comentario, a saber: a) que las partículas consiguen la masa por la interacción con un espacio lleno de estos bosones de Higgs; b) que estos son los bosones a los que nos referimos como el TOTALIZANTE luego universal campo de Higgs, y: c) que tales partículas literalmente se “visten” con tal campo adquiriendo así su masa cuando interaccionan con él, podemos entonces, con estas informaciones, ver ya limpiamente la conexión que existe entre esta idea básica, y la profundidad del enfoque que compartimos con Toboso.

En lo que sigue, el lector podrá juzgar lo complejo que resulta, el tratar de explicar en un burdo lenguaje humano y propio de las interrelaciones cognitivas que se dan a velocidades ridículamente lentas (hablo de los 300 o 400 metros por segundo con los que nuestras señales cognitivas transitan a lo largo y ancho de nuestro sistema nervioso), en comparación con la velocidad con la que Naturaleza procesa a los sucesos gravito-electromagnético-geometrodinámicos: como mínimo…¡300 millones de metros por segundo!

En nuestro caso y como dije, a escasos 300 o 400 metros por segundo, los equilibrados-desequilibrados y discontinuo-asimétricos valores estadístico-probabilistas, tanto del microcósmico 0.5 como del macrocósmico 5, correspondientes ambos al másico fermión, así como también, el discontinuo-asimétrico valor estadístico-probabilista, del “otro” 0.5 y/o macrocósmico 5, correspondientes ambos al igualmente másico antifermión, son en verdad el resultado de la másica “emisión” por parte de su UNITARIO socio no-lineal: el igualmente equilibrado-desequilibrado pero esta vez bosónico luego no-másico y con ello continuo-simétrico, valor ondulatorio estadístico-probabilista, caracterizado esta vez, tanto por el macrocósmico 2 como por el microcósmico 0.2, y resultante(s) esta vez, de la previa “absorción” entre pares mutuamente especulares de fermion(es)-antifermion(es), bosones los cuales, nuevamente se escinden en 2, para emitir otro par fermión-antifermión, que otra vez se absorben para….

Dicho de otra manera: este juego dinámico se produce eternamente y a perpetuidad, “creando” así por emisión, a la(s) masa(s) del(los) pares mutuamente especulares de fermión-antifermion y/o,“des-creando” (aniquilando), por mutua absorción entre pares de fermión-antifermión, a las no-másicas ondulatoriedades energéticas del(los) boson(es), los cuales otra vez “crean” masa, al dividirse en dos, emitiendo con ello a pares de fermión-antifermion…..etc., etc. Y esta emisión-absorción-emisión-absorción…, sucede eternamente y a perpetuidad, sin un principio o un fin aparente, bien sea a unos ridículos 300 o 400 metros por segundo con los que nuestro sistema nervioso procesa las, para nosotros, fundamentales informaciones cognitivas (toda vez que tienen un loable fin: aprender autodidácticamente de nuestra terrenal experiencia vital-conciente); o bien, a los, como mínimo, 300 millones de metros por segundo, si es que aprovechamos todas las equilibradas-desequilibradas cognitivas y auto-didácticas enseñanzas que nos ha brindado nuestra terrenal experiencia vital-consciente y habiendo pasado todos nuestros ultra-exigentes “auto-exámenes”, logramos “residenciarnos”, a perpetuidad, en nuestro domicilio definitivo: el “cielo” o UNITARIA TOTALIDAD cósmica, inherente a la Microondulatoria Radiación de Fondo Cósmico de los 3º Kelvin

Con pocas palabras: lo que en verdad el bosón de Higgs debe poner de presente, no es tanto la manera como se “crea” la masa en el Universo. Más bien, lo que tal bosón debe(rá) desvelar…. ¡es el UNITARIO y TOTALIZANTE procedimiento másico-energético con el cual la Naturaleza genera y soporta a las mismísimas Vida y Conciencia, es decir, la forma como la Naturaleza, en tanto que HOMBRE(s), nos ha “creado”.

9.Publicado por MUÑOZ el 07/03/2008 16:45
agradeceria se me complementara esta completa informacion con una explicacion sobre
EL CALDO CUANTICO
QUE SIGNIFICA CUANDO NOS HABLAN DENTRO DE ESTE TEMA DE DICHO CALDO CUANTICO?

10.Publicado por Alsina el 02/04/2008 17:25
MI TEORIA DEL UNIVERSO
Creo que el vacío, el infinito y la eternidad existían previamente al Big-Bang. Después del Big-Bang, en el Universo que se ha ido configurando, no existe el verdadero vacío, pues lo que parece vacío, está ocupado por la materia oscura y sobre todo por la energía oscura y las fluctuaciones cuánticas. El Universo está expandiéndose cada vez a mayor velocidad y va ocupando cada vez más espacio VACIO, que,por tanto, deja de ser vacío verdadero aunque pueda parecerlo. Estamos inmersos en los límites del Universo derivado del Big-Bang.
El infinito y la eternidad, son lo que su nombre indica y nos cuesta entenderlos, pero, bien pensado, aún NOS CUESTA MÁS ENTENDER LA EXISTENCIA DE LA NADA, O SEA, EL ESPACIO VACÍO ABSOLUTO ATEMPORAL.
SE DICE QUE, CON EL BIG-BANG, junto con nuestro Universo, se creó, o se inició el tiempo y el espacio.
Yo creo que se creó el tiempo y se formó es espacio dentro del Universo limitado que surgió y que se expande exponencialmente. Pero este Universo dentro del cual estamos, es sólo algo dentro de la INMENSIDAD Y LA ETERNIDAD. No lo es todo; queda el infinito no ocupado por las consecuencias del Big-Bang y su expansión. Y siempre permanecerá.
Parece que la expansión durará billones o trillones de años, o más y todo lo creado se diluirá y desaparecerá en el infinito. Después de muchísimo tiempo volverá a existir un verdadero vacío capaz de albergar un nuevo Big-Bang.
Estos absolutos: vacío verdadero, eternidad e infinito son el continente eterno de los acontecimientos posibles. Surgieron también las religiones precisamente basándose en estos conceptos incomprensibles para nosotros y tratando de dar sus explicaciones místicas y míticas, aceptadas muchas veces por sus adeptos.
Dios lo hizo todo, pero los hombres hacen los dioses(sus dioses).
En la eternidad cabe todo: el pasado, el presente y el futuro, y Dios. Este Dios que es el creador. Y la intención o causalidad; no la casualidad.



º

11.Publicado por guzzo el 18/04/2008 02:43
jaja que bueno me encanta a lo que se le llama (la fisica). espero que esto me sirVa de algo no?
bueno, feliCitaciones a los que crearon esta pagina......

12.Publicado por wentz el 22/05/2008 13:15
ree dificiiiil!

13.Publicado por Acosta el 16/06/2008 22:00
No se nada de fisica, pero despues de ver algunas peliculas y leer algunos libros tuve la necesidad de interiorizarme un poco mas sobre la Fisica Cuantica, la verdad que esta pagina me aporto mucha claridad sobre el tema. Muchas Gracias

14.Publicado por torres el 20/07/2008 05:18
estuvo genial, un articulo de muy buena calidad

15.Publicado por Chontal el 10/09/2008 00:00
la teoria cuantica fue potulada por el fisico MAX PLANCK en la que postula que esta teoria se limita a los niveles atomicos, subatomicos y nuclear de donde descarta que esto es totalmente imprescindible. de esta manera la hipotesis de este otorga un caracter corpuscular a un fenomeno tradicionalmente ondulatorio como es la rdiacion y para comprobar esto, manifesto el estudio de los atomos, en lo que los electrones solo pueden tenerun conjunto discreto y discontinuo de valores de energia.

16.Publicado por Chontal el 10/09/2008 00:24
felicidades me encanto esta pagina gracis a ello logre saber mas de fisica

17.Publicado por Capetillo el 10/09/2008 18:53
Gracias por compartir este tema tan interesante!

18.Publicado por cristian dallos el 16/11/2008 04:16
muchas garcias me sircio mucho para saber de la fisisca cuantica.me gustaria q me mandaran mails a mi correo sobre este tema tan interesante.gracias

19.Publicado por Cyber-abuela el 06/01/2009 02:08
Me encantó el artículo, aunque no entendí algunas cosas. Pero si pude aclarar mis dudas sobre lo que es la física cuántica. Gracias.
Estoy de acuerdo con las ideas de ALSINA, especialmente cuando dice: "En la eternidad cabe todo: el pasado, el presente y el futuro Y DIOS. ESTE DIOS QUE ES EL CREADOR. Y la intención y la causalidad; NO LA CASUALIDAD"
MUY INTERESANTE. FELICITACIONES!!

20.Publicado por Lord el 07/01/2009 20:56
La verdad, es que este articulo muy bien.
Me ha aclarado bastantes dudas que tenia,aparte de que los comentarios aportan suficientes explicaciones independientes a todo esto.
Bueno simplemente para mi; la fisica cuántica puede ser aquello que nos explique algo mas de la vida misma.Por que hoy por hoy, vivimos en un mundo donde todo es relativo.
Muchas gracias.

21.Publicado por Alex Cordova el 16/01/2009 18:59
b[este articulo es muy bueno, en mi opinion la busqueda de aquellas "variables ocultas" (einsten), sera una busqueda constante y quiza impredecible en cuanto a tiempo . para poder encontrar una teoria que pueda unificar la relativista con la cuantica, tenemos que pisar tierra y no guiarnos por lo impresindible de los fenomenos del universo, tenemos que buscar una teoria formal y estable que no se base en fundamneto simprencidibles. Apoyo la posicion de Einsten.

22.Publicado por odracir sajor el 23/04/2009 00:27
exelente explicacion de cortos kilometros pero con mucho paisaje, entendiendo sin llegar a quebrar tu craneo donde te puedes encontrar sin tener que observar los letreros del camino, pero con el solo detalle de no abandonar el paisaje recorrido por muchos como es la ciencia y encontrar un norte que se acerca al descanso mental con la teoria de la existencia de Dios absoluto y creador sin ser religioso. Con la sola intencion que no se forme un nuevo bing bang en tu materia gris.


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