Tendencias 21. Ciencia, tecnología, sociedad y cultura



Tendencias 21. Ciencia, tecnología, sociedad y cultura




La aviación comercial se enfrenta a dificultades económicas

La rentabilidad del sector cayó un 60% y sus acciones un 12%, por el aumento del precio de los carburantes y la pérdida de confianza de los clientes


Los datos económicos actuales del sector de la aviación comercial no son demasiado halagüeños. De hecho, la rentabilidad del sector se ha visto reducida en un 60%, al tiempo que el valor de las acciones de las compañías aéreas ha disminuido en un 12%. Estos problemas provienen del aumento del precio de los carburantes y de la pérdida de confianza de los clientes. Las innovaciones tecnológicas y las transformaciones psicosociales parecen ser las alternativas para minimizar este impacto. Por Juan R. Coca.



Índice Bloomberg de rentabilidad. Fuente: CAPA-IATA
Índice Bloomberg de rentabilidad. Fuente: CAPA-IATA
La grave situación económica internacional está ocasionando problemas a todos los sectores económicos. El sector de la navegación aérea no es ajeno a este contexto mundial, y los datos que ofrecen organizaciones como CAPA (Centre for Aviation) son un tanto preocupantes.

De hecho, en un artículo la organización explica que, en la primera mitad del año, el precio de las acciones de las aerolíneas ha descendido en un 12%, debido al alza de los precios de los carburantes y al menor crecimiento económico, que genera una contracción del gasto y un descenso en el consumo del transporte en aviación.

Por otro lado, la situación económica está generando un imaginario social de miedo económico, que está provocando que la población mundial ahorre una gran parte de sus nóminas. En este sentido, los gastos en viajes se están reduciendo, y la confianza en todos los sectores económicos se deteriora. Todo ello ha traído consigo que las ganancias del sector se hayan disminuido tanto que CAPA habla de un descenso de la rentabilidad de las aerolíneas de hasta el 60%.

Combustibles y pasajeros

Los precios de los combustibles de la aviación se situaban a finales de agosto en el valor de 128,2 dólares por barril, un 47,9% más que el valor que tenían el año pasado. Pese a este incremento, el dato indica un descenso de un 3,6% con respecto al mes anterior. No obstante, este precio está lejos de los 180 dólares/barril que teníamos a mediados de 2008. Por suerte, se espera que los precios de los carburantes tiendan a disminuir en el próximo año aunque se cree que se mantendrán por encima de los 100 dólares/barril.

Airbus A320-200 de la compañía Swiss International Air Lines. Fuente: Wikimedia Commons.
Airbus A320-200 de la compañía Swiss International Air Lines. Fuente: Wikimedia Commons.
Por otro lado, los rendimientos en el número de pasajeros han vuelto a los tiempos anteriores a la crisis económica internacional. De hecho, al menos para Estados Unidos, las compañías aéreas han logrado recuperar el número de clientes gracias a una reacción adecuada al incremento de los costes del precio de los combustibles.

En Europa, como ya informamos en Tendencias21, el incremento ha sido el mayor del mundo, del orden del 20% en la mayoría de los aeropuertos europeos. El incremento mundial fue del 11% en junio de este año.

Estos datos son beneficiosos y han permitido que el sector se mantenga en unos datos razonables de crecimiento económico. No obstante, los datos del mercado estadounidense, como suele suceder siempre, son un buen indicador de lo que podría suceder en Europa. No obstante, el éxito de las aerolíneas de bajo coste y las transformaciones internas en Europa están permitiendo que la situación en nuestro continente sean más positivas que en Estados Unidos.

La innovación como medida paliativa

En Tendencias21 hemos ido informando de los avances tecnológicos que se están produciendo actualmente en el sector aeronáutico. Una gran parte de estas innovaciones tienen como objetivo fundamental hacer que los aviones sean más competitivos económicamente. En este sentido, se busca que las aeronaves reduzcan todo lo posible su consumo, lo que permitiría ahorrar dinero a las compañías y lo que las haría más competitivas y compensar la ausencia de ingresos provenientes de la potencial reducción de clientes.

Otra medida importante consiste en la renovación de los aviones de las compañías. En este sentido, Airbus ha vendido en el París Air Show un mayor número de unidades de su nuevo A320. Este dato puede ser debido a que, tal y como afirma la empresa, sus aeronaves consumen alrededor de un 15% menos de combustibles.

Pese a estas soluciones, las innovaciones provenientes de los biocombustibles no parecen traer consigo ventajas económicas a las empresas. De hecho, los biocombustibles son más caros que los carburantes líquidos convencionales, lo que implicaría una reducción de la competitividad de las compañías.

Los imaginarios sociales

Por último es necesario hablar de un tecnicismo sociológico desarrollado de manera fundamental por el profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, D. Juan Luis Pintos: los imaginarios sociales. Esta idea permite explicar la actual contracción del consumo proveniente de la crisis. Tengamos en cuenta que este concepto hace mención a un proceso psicosocial a raíz del cual las personas creen, imaginan o esperan que la situación social sea de una determinada manera y se comportan en base a esas subjetividades colectivas modificando el entorno social. Expliquemos esto dentro del contexto de la aviación.

En las situaciones de bonanza económica se produce una creencia positiva sobre el futuro, que incrementa la confianza de la población en las empresas e instituciones. Esto hace que no se tenga recelo a la hora de consumir o de depositar dinero en manos de corporaciones. En cambio, en situaciones de crisis las cosas cambian sustancialmente: las personas pierden confianza y reducen sus expectativas de futuro. Por ello, apuestan por el ahorro y no tanto por el consumo.

Esto último, referido al sector de la aviación comercial, se traduce en el uso de medios de transporte más baratos y en la reducción de sus viajes de trabajo y de ocio. Por todo, sería necesario que las empresas del sector tengan claro estos aspectos y busquen fomentar unos imaginarios sociales que incrementen la confianza de los ciudadanos en este sector.

Esto lo están haciendo notablemente bien las empresas de bajo coste, puesto que reducen el precio de los billetes pudiendo transmitir la idea de que los consumidores son importantes para las compañías; algo que no pueden hacer las compañías con mayores costos.



Miércoles, 7 de Septiembre 2011
Juan R. Coca
Artículo leído 5171 veces





Nota

Nuevo comentario:
Twitter

Los comentarios tienen la finalidad de difundir las opiniones que le merecen a nuestros lectores los contenidos que publicamos. Sin embargo, no está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o internacionales, así como tampoco insultos y descalificaciones de otras opiniones. Tendencias21 se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere no se ajustan al tema de cada artículo o que no respeten las normas de uso. Los comentarios a los artículos publicados son responsabilidad exclusiva de sus autores. Tendencias21 no asume ninguna responsabilidad sobre ellos. Los comentarios no se publican inmediatamente, sino que son editados por nuestra Redacción. Tendencias21 podrá hacer uso de los comentarios vertidos por sus lectores para ampliar debates en otros foros de discusión y otras publicaciones.

Otros artículos de esta misma sección
< >