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La neurología explica las experiencias cercanas a la muerte

Diversos procesos cerebrales causarían la “visión de la luz al final del túnel” o las percepciones extracorpóreas


En 1975, el psiquiatra y filósofo norteamericano Raymond Moody publicó un libro titulado Life after Life (Vida después de la vida), en el que explicaba las sensaciones vividas por personas que habían sufrido una experiencia cercana a la muerte, pero que finalmente habían conseguido salvarse. Sentimientos de paz, felicidad y bienaventuranza; visión de un túnel oscuro y de una luz o la percepción extracorpórea eran algunas de estas sensaciones, para las que la neurología tiene ya diversas explicaciones. Por Francisco J. Rubia (*).





La luz intensa está presente en la mayoría de las experiencias cercanas a la muerte. Su percepción podría tener su origen en una hiperactivdad del lóbulo temporal. Imagen: lazydaisy. Fuente: Everystockphoto.
La luz intensa está presente en la mayoría de las experiencias cercanas a la muerte. Su percepción podría tener su origen en una hiperactivdad del lóbulo temporal. Imagen: lazydaisy. Fuente: Everystockphoto.
En 1975, el psiquiatra y filósofo norteamericano Raymond Moody publicó un libro titulado Life after Life (Vida después de la vida), en el que enumeraba una serie de relatos de personas que habían estado cerca de la muerte o clínicamente muertas, sea por grave enfermedad, accidente o paro cardíaco, o individuos que tuvieron un infarto masivo de miocardio o se estaban ahogando, pero que tras maniobras de reanimación o de manera espontánea habían recuperado el estado normal.

Este libro reavivó las creencias en la existencia del alma y del más allá, a la vista de las características, muchas de ellas comunes, que relataban los sujetos afectados. Moody enumeró estas características:

Inefabilidad, oír noticias, sensaciones de paz, felicidad y bienaventuranza; percepción de o música; visión de un túnel oscuro; sentirse fuera del cuerpo, encuentro con otras personas fallecidas, figuras religiosas o seres espirituales, y hablar con ellos; visión de un ser luminoso, revisión panorámica de toda la vida, y visión de una frontera o límite.

Regreso a la vida

En estas experiencias, al igual que, en las experiencias místicas, se pierde el sentido del tiempo y del espacio y la experiencia se considera más intensamente real que la realidad cotidiana, lo cual implica una hiperactividad de la amígdala que es la estructura del sistema límbico que da sentido de realidad a los sucesos o estímulos que llegan del entorno.

Sin duda, la creencia en la supervivencia tras la muerte corporal la encontramos en muchas culturas y se remonta probablemente a la época del Hombre de Neanderthal. En Turquía se ha encontrado un cementerio atribuido a los hombres de Neanderthal de hace 100.000 años, en el que los restos permiten deducir que fueron enterrados en féretros con flores, lo que hizo que se concluyera que esos homínidos consideraban la muerte como una transición hacia otro mundo, aunque eso no deja de ser una hipótesis.

En el Libro de los Muertos egipcio se explican las etapas del proceso que sigue el hombre después de la muerte. Aunque se supone que fue redactado en el Imperio Nuevo (1550-1070 a.C.), fue en este periodo donde textos más antiguos, como los Textos de los sarcófagos, se transformaron en el Libro de los Muertos.

El Libro Tibetano de los Muertos, llamado también Bardo Thödol, escrito en el siglo VIII a.C., era leído como parte del rito funerario ante la persona que se estaba muriendo. Se pensaba que servía para ayudar a esa persona en ese tránsito. En él, se relatan algunas de las características que enumeró Moody en su libro.

Platón, en La República, cuenta la historia de Er, un soldado que murió y que iba a ser quemado en una pira funeraria. Pero antes de ese momento, Er volvió a la vida y describió lo que había experimentado en un viaje fuera de su cuerpo. Se desplazó a un lugar donde eran juzgadas las almas de los muertos; él mismo fue enviado de nuevo a la vida despertando en su cuerpo, sin saber lo que le había hecho volver.

En todos estos casos se supone que la consciencia del yo continúa a pesar de la muerte corporal, y por tanto cerebral, algo totalmente impensable para la neurociencia de hoy, que sabe que esa consciencia depende de la integridad de ciertas estructuras cerebrales y del funcionamiento normal de sus neurotransmisores químicos.

Lo que parece evidente es que no es de esperar que en el cerebro, a punto de morir el organismo que lo sustenta, cesen sus funciones de golpe, sino que se den transformaciones cada vez más graves, hasta la completa desaparición de esas funciones.

La psicóloga británica Susan Blackmore explica que, para apoyar la hipótesis de la existencia de una vida tras la muerte, se emplean cuatro argumentos: (1) el argumento de consistencia, que dice que es una experiencia similar en todo el mundo y en todas las épocas de la historia; (2) el argumento de realidad, que dice que la experiencia se siente tan real que tiene que ser lo que aparenta ser, un viaje real al otro mundo; (3) el argumento paranormal, que dice que la experiencia implica sucesos paranormales que no pueden explicarse por la ciencia; y (4) el argumento de transformación, que dice que las personas afectadas cambian a una conducta mejor, se vuelven más espirituales y menos materialistas.

Es necesario, pues, saber qué puede decir hoy la ciencia sobre todos estos fenómenos. Pero antes intentaré explicar qué se entiende por cada una de las características mencionadas. Para ello, nada mejor que el relato explicativo que el propio Moody hace de todas esas características:

Cuando la persona que se está muriendo llega a un punto de mayor agotamiento o dolor físico, oye que su doctor lo declara muerto. Comienza a escuchar un ruido desagradable, un zumbido chillón, y al mismo tiempo siente que se mueve rápidamente por un túnel largo y oscuro. A continuación, se encuentra de repente fuera de su cuerpo físico, pero todavía en el entorno inmediato, viendo su cuerpo desde fuera, como un espectador. Desde esa posición ventajosa observa un intento de resucitarlo y se encuentra en un estado de excitación nerviosa.

Al rato se sosiega, y se empieza a acostumbrar a su extraña condición. Se da cuenta de que sigue teniendo un “cuerpo”, aunque es de diferente naturaleza y tiene unos poderes distintos a los del cuerpo físico que ha dejado atrás. Enseguida empieza a ocurrir algo. Otros vienen a recibirlo y ayudarlo. Ve los espíritus de parientes y amigos que ya habían muerto y aparece ante él un espíritu amoroso y cordial que nunca antes había visto – un ser luminoso - . Este ser, sin utilizar el lenguaje, le pide que evalúe su vida y le ayuda mostrándole una panorámica instantánea de los acontecimientos más importantes. En determinado momento, se encuentra aproximándose a una especie de barrera o frontera que parece representar el límite entre la vida terrena y la otra. Descubre que debe regresar a la tierra, que el momento de su muerte no ha llegado todavía. Se resiste, pues ha empezado a acostumbrarse a las experiencias de la otra vida y no quiere regresar.
Está inundado de intensos sentimientos de alegría, amor y paz. A pesar de su actitud, se reúne con su cuerpo físico y vive.

Trata posteriormente de hablar con los otros, pero le resulta problemático hacerlo, ya que no encuentra palabras humanas adecuadas para describir los episodios sobrenaturales. También tropieza con las burlas de los demás, por lo que deja de hablarles. Pero la experiencia afecta profundamente a su existencia, sobre todo a sus ideas sobre la muerte y a su relación con la vida.

Hasta aquí, el resumen que hace Moody de las experiencias cercanas a la muerte. Algunas características nos recuerdan la experiencia mística, a las que yo me he referido ten mi libro La conexión divina (Diapositiva 4). Por ejemplo, la inefabilidad, la experiencia de una luz brillante, la sensación de alegría, amor y paz, la pérdida del sentido del tiempo y del espacio, la anulación del yo o las experiencias fuera del cuerpo.

Y, de la misma manera que en las experiencias místicas, no en todos los relatos de experiencias después de la muerte figuran todas las características.

Desde el punto de vista científico, habría que decir que en personas clínicamente muertas tiene lugar una anoxia (falta de oxígeno) y una hipercapnia (aumento de la presión parcial de dióxido de carbono) considerables. Y que estos dos factores pueden explicar algunas de las características mencionadas.

Es conocido que el cerebro representa sólo un 2% de la masa corporal, pero consume un 20% de toda la energía del organismo. La falta de oxígeno tiene necesariamente que afectar profundamente a su funcionamiento. Y existe una gran similitud entre las características de la hipercapnia con las de las experiencias cercanas a la muerte.

Además, la falta de oxígeno probablemente afecte en primer lugar a aquellas células que tienen un mayor metabolismo, que suelen ser las células pequeñas, generalmente inhibidoras, por lo que se tendría que producir una desinhibición de ciertas funciones.

Pero, al parecer, los resultados concuerdan más con la presencia aumentada de dióxido de carbono que con la anoxia. La psicóloga británica Susan Blackmore explica que, cuando el cerebro se queda sin entradas sensoriales, comienza a construir un modelo de la realidad coherente con datos internos, utilizando la memoria, las expectativas y la imaginación. Todos estos datos, algunos deteriorados por la hipercapnia y la anoxia, son experimentados como sucesos externos.

Inefabilidad

La inefabilidad es explicable, habida cuenta de que se trata de una experiencia con una gran carga emocional. Es similar a la inefabilidad que expresan los que han tenido una experiencia mística: tienen grandes dificultades en comunicar esas experiencias.

Precisamente, por la gran carga emocional que acompañan tanto a la experiencia cercana a la muerte como a la experiencia mística, la sensación de realidad es muy superior a la realidad cotidiana. Este hecho está, como hemos dicho antes, en relación con un aumento de la actividad de la amígdala, que es la estructura que le da significado a los estímulos del entorno.

Ese aumento de actividad, que también puede observarse en la epilepsia del lóbulo temporal, produce sensaciones de realidad que no se corresponden con la realidad cotidiana, como es el fenómeno conocido como déjà vu o déjà vecu, ‘ya visto’ o ‘ya vivido’, es decir, la sensación de haber visto o vivido algún evento aunque no sea cierto. Este fenómeno ha sido también observado con estimulación magnética transcraneal del lóbulo temporal.

La implicación del lóbulo temporal indica que estructuras del sistema límbico, como la amígdala y el hipocampo que se encuentran en la profundidad de ese lóbulo, pueden estar implicadas.

Algunos autores sospechan que el fenómeno del déjà vu puede ser la consecuencia de una disociación entre recuerdo y familiaridad. La similitud de una escena observada con algún contenido de la memoria del sujeto y el aumento de la sensación de familiaridad por hiperfunción de la amígdala podría ser la causa. El sentido de familiaridad dependería de la amígdala y de la corteza perirrinal.

Si el fenómeno del déjà vu se debe a un exceso de familiaridad, lo contrario puede observarse en un síndrome llamado de Capgras, en el que los sujetos creen que otras personas, generalmente muy cercanas al paciente, han sido reemplazadas por dobles exactos. Aquí falta el componente de familiaridad. El sujeto reconoce visualmente al familiar o amigo, pero esta visión no está acompañada del sentido de familiaridad que aporta el sistema límbico, por lo que cree que ha sido sustituido por otra persona. Se trata, pues, de una desconexión entre el reconocimiento de caras, de la que son responsables el giro fusiforme de la corteza del lóbulo temporal inferior y el sistema límbico.

Oir noticias o sentir ruidos

Si la anoxia e hipercapnia producen una desinhibición generalizada, es probable que también afecte a la corteza auditiva generando ruidos; respecto a las noticias es de suponer que son reproducciones de memorias auditivas.

Sensaciones de paz y quietud

Las sensaciones de paz, quietud, felicidad y bienaventuranza, que también se dan en las experiencias místicas, son explicables por la producción de endorfinas (neurotransmisores opioides), producción que aumenta considerablemente en situaciones de estrés. Y qué mayor estrés que la pérdida de la vida.

El túnel oscuro

En la corteza visual, la representación de la fóvea (en la retina) es el lugar donde hay más células que, una vez desinhibidas responderían generando fosfenos y dando lugar a un círculo luminoso como el que se observa al final del llamado túnel oscuro.

A medida que células periféricas queden también desinhibidas ese círculo iría aumentando, dando la impresión de que nos acercamos al final del túnel. El cerebro generaría la sensación de movimiento como hace, por ejemplo, cuando se mueve un tren cerca del nuestro y nosotros permanecemos parados.

Sensación de estar fuera del cuerpo

Respecto a la sensación de salir fuera del cuerpo, como flotando en el espacio y observarse desde lo alto, síntoma llamado autoscopia, es una característica también común de experiencias cercanas a la muerte y de algunas experiencias místicas. También lo es en algunos casos de esquizofrenia, en la epilepsia del lóbulo temporal y tras la ingestión de drogas enteógenas (palabra que etimológicamente significa dios generado dentro) como el LSD, la psilocibina o la mescalina. Pilotos de aviones a reacción que fueron entrenados en centrifugadoras en Estados Unidos tuvieron esas experiencias cuando perdían la consciencia.

Algunas personas pueden inducir la experiencia por propia voluntad. Y ya existen libros que indican cómo hacerlo. Pero la autoscopia puede ocurrir también de manera espontánea.

El neurólogo suizo Olaf Blanke, director del laboratorio de neurociencia cognitiva de la Escuela Politécnica Federal de Lausanne, ha estimulado eléctricamente la corteza de la unión témporo-parietal, concretamente del giro angular, y ha podido provocar la experiencia de estar fuera del cuerpo.

En estado de vigilia, explica Blanke, las personas perciben su yo dentro de sus límites corporales. Sienten el cuerpo como suyo y toman consciencia del entorno a partir de la perspectiva corporal. El estado de autoconsciencia supone: 1º) la localización del yo, o sea percibido dentro del cuerpo y como una unidad espacial; 2º) la perspectiva del yo, o sea que vemos, oímos y sentimos el mundo desde el interior de nuestro cuerpo; y 3º) la autoidentificación, es decir, que sentimos que nuestro cuerpo nos pertenece.

Bardo Thodol o Libro tibetano de los muertos. Fuente: Wikimedia Commons.
Bardo Thodol o Libro tibetano de los muertos. Fuente: Wikimedia Commons.
En circunstancias determinadas, estos aspectos pueden alterarse. En las experiencias fuera del cuerpo faltan los tres factores a la vez.

La experiencia de flotar en el espacio puede producirse asimismo en experimentos en los que el sujeto se introdujo en un tanque lleno de agua a temperatura corporal, con los ojos vendados y manguitos en las extremidades para evitar cualquier contacto. Esta privación sensorial, también producida en profunda meditación, es capaz de generar esta experiencia.

La región témporo-parietal, en la que está situado el giro angular, ha sido considerada el área de asociación de las áreas de asociación, donde convergen informaciones elaboradas del sentido del tacto, del equilibrio, de la vista y de la propiocepción, y que sirve para la construcción del esquema corporal. En situaciones límites, como la anoxia e hipercapnia producida en las cercanías de la muerte, el esquema corporal se distorsionaría y se crearía la sensación de que ese esquema abandona el cuerpo para situarse en lo alto.

Por cierto, muchas personas no saben que este esquema corporal es innato, ya que niños que han nacido sin brazos, debido a que sus madres tomaron durante el embarazo Tadilomida, tienen dolores en los miembros fantasmas que nunca tuvieron.

Sensaciones de paz y quietud

Las sensaciones de paz, quietud y felicidad son producidas con toda probabilidad por la liberación de endorfinas, serotonina y dopamina.

Revisión panorámica de toda la vida

La revisión panorámica de la vida, como en una película a gran velocidad, se atribuye a la hiperactividad del hipocampo y de la corteza del lóbulo temporal. El neurocirujano canadiense Wilder Penfield estimuló a más de 1.100 pacientes distintas partes de la corteza cerebral durante operaciones neuroquirúrgicas encontrando que sólo la estimulación del lóbulo temporal podía evocar contenidos antiguos de la memoria.

La psicóloga británica Susan Blackmore atribuye la revisión de la vida a la liberación de endorfinas, porque se ha podido mostrar que desencadenan pequeñas crisis epilépticas en estructuras del sistema límbico en el lóbulo temporal. Estas estructuras poseen muchos receptores para las endorfinas. Una posibilidad que explicaría por qué tanto las experiencias cercanas a la muerte y la epilepsia del lóbulo temporal comparten síntomas.

En experimentos con animales, se ha comprobado que la falta de oxígeno resulta en un aumento de la concentración de glutamato y aspartato en el hipocampo. Estos neurotransmisores excitatorios se unen a receptores NMDA (N-metil-D-aspartato), que juegan un gran papel en la memoria. Este aumento de neurotransmisores excitatorios produciría la hiperactividad del hipocampo.

La luz intensa

La luz intensa está presente en la mayoría de estas experiencias, pero también lo está en las experiencias místicas, espirituales o religiosas y en la epilepsia del lóbulo temporal, lo que apunta a una hiperactividad de las mismas estructuras.

Ciertas drogas tienen un efecto similar a estas experiencias. En humanos, por ejemplo, la ketamina, un anestésico desarrollado a comienzos de los años 60 del siglo pasado, induce un estado de despersonalización, síntomas positivos y negativos de esquizofrenia y experiencias fuera del cuerpo.

Es algo parecido a los efectos de la droga fenciclidina (PCP o polvo de ángel) que reproduce algunas de las características de las experiencias cercanas a la muerte.

Otra sustancia enteógena, la dimetiltriptamina (DMT), también llamada ‘la molécula espiritual’, que se diferencia poco en su estructura de la serotonina, está presente en el cerebro humano, siendo sintetizada por la glándula pineal. Muchos autores se han preguntado qué hace la DMT en el cerebro y se ha barajado la posibilidad que se libere durante la meditación profunda, el estrés intenso y las experiencias cercanas a la muerte que también representan, como antes dije, un estrés intenso.

También se ha pensado que en la esquizofrenia hay un exceso de producción de DMT. La DMT es el alucinógeno presente en la ayahuasca o yagé, una bebida sacramental utilizada en algunas iglesias nativas de Sudamérica. Una de sus características es producir la sensación de contacto con o de estar en presencia de seres sobrenaturales. Se supone que, al igual que la LSD inhibe la serotonina, lo que hace que se dispare la dopamina en el lóbulo temporal.

En resumen, aún no se perfila una explicación exhaustiva de estos fenómenos, pero todo indica que los científicos, más que recurrir a explicaciones sobrenaturales, lo que han pretendido, y seguirán pretendiendo, es una explicación neurofisiológica a todos estos fenómenos.

Antes dijimos que el Libro tibetano de los muertos se remontaba al siglo VIII a.C. Pues, bien, ya entonces se lee en él las frases siguientes:

“Todo viene desde dentro de ti”, “estas visiones son emanaciones de tu propia consciencia”, “ninguna de las pacíficas o coléricas visiones…existen en realidad. Sólo dentro de tu cráneo”.

Yo me pregunto: ¿Estamos ahora redescubriendo lo que ya se sabía hace XXVIII siglos?



(*) Francisco J. Rubia Vila es Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, y también lo fue de la Universidad Ludwig Maximillian de Munich, así como Consejero Científico de dicha Universidad. Es editor del blog Neurociencias de Tendencias21. Este artículo corresponde a la conferencia impartida por el autor en la Real Academia Nacional de Medicina el 8 de mayo de 2012. Se reproduce con autorización.



Lunes, 14 de Mayo 2012
Francisco J. Rubia
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Nota



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1.Publicado por ROBERTO el 14/05/2012 15:56
Hay que considerar que mas alla de lo "razonable" de este abordaje ,en donde toda le experiencia se explica por deficit ,existe una mirada alternativa muy solida desde la Física cuantina y ya no desde la sicología ,en donde se plantea que el mundo es tal ,debido a la existencia de una conciencia universal,en donde retornaría lo que llamamos alma y hay neurologos que sostienen que este fenomeno ocurre en los micro tubulos del interior de las neuronas, que se comportarían como la nano materia capaz de ocurrir en dos o mas lugares al mismo tiempo.Al morir el cuerpo estas particulas de "conciencia" se expanderian en el universo en una suerte de reciclaje .En ese transito habría un momento en que se compartirían los dos estados aunque la muerte finalmente no ocurra.Por otra parte como tuve dos experiencias de este tipo lo curioso es que mis percepciones se correspondian con la realidad con detalles minuciosos sin que se pueda explicar porque en condiciones tan extremas percibia con propiedad situaciones que no podia literalmente presenciar.Debemos recordar que la Nasa con sus pruebas de aceleracion provocó en sus pilotos ausencia de sangre en el cerebro hasta el desmayo sin que por ello se presentaran imagenes o situaciones llamadas misticas en sujetos no obstante, religiosos.Finalmente y ya en el territorio de la Filosofia y la Fisica Cuantica ,mundo es pensamiento asi entonces el Universo es creado por la conciencia .Y que esta existe ,tambien fuera de nuestras mentes es un asunto posible,el tiempo dira!

2.Publicado por Pep el 20/08/2012 13:54
La ciencia se dedica a tirar por suelo todo aquello que no puede explicar. Las ECM no pueden ser explicadas por la ciencia, y existe un gran excepticismo por parte de la comunidad científica. Ni los que niegan la vida después de la muerte, ni los que la afirman categoricamente, no pueden saberlo a ciencia cierta. Vale la pena dejar puertas abiertas ya que es simplemente cuestión de creencias y de fe.

3.Publicado por lulu el 29/12/2012 21:41
Yo tengo formacion en el area de la salud, antes de escuchar y ver cosas que para mi eran absurdas, me parecia imposible creerlas, pero despues de escuchar, y luego hablar con pacientes y preguntarles por cosas que se suponia ellos no sabia porque estaban "muertos o casi muertos", entonces empezo mi curiosidad acerca del tema, y hoy soy una persona de mente abierta.
Pienso que la ciencia es un poco celosa al respecto, pues seguramente los cientificos (con perdon de ellos) creen que lo que ellos no pueden explicar es porque no existe. En conclusion, si creo que despues de la muerte hay algo, que? no se y pienso que nadie lo sabe con exactitud.

4.Publicado por diego el 30/01/2013 16:26
He escuchado de mi mama que su madre tuvo una experiencia en una operacion donde estuvo sin vida un buen rato...
y tb de mi abuelita, que una vez se desmayo en el mercado y se vio flotando sobre si misma, y la gente ayudandola.
Mi tio fallecio hace poco, y dos dias antes soñe con el, y luego 2 dias despues de su muerte.
y creo que lo vi en otro mundo...dicen que de noche nuestras almas se van de este mundo...
no se si es producto de nuestra cabeza, o que...nadie puede saberlo...
de hecho, tampoco podemos decir que todo lo que vemos es real...que es lo real? lo que vemos? lo que sabemos? o lo que sentimos??
en fin..
y sobre el tema de la ayahuasca..
la ciencia puede explicar que hay un exceso de dmt, al igual que los esquizofrenicos...
bueno, tal vez en psicologia una persona que ve cosas que no podemos ver se lo explica de este modo, y a lo mejor, si, un esquizofrenico esta enfermo, pero...a lo mejor es porque su cabeza no esta lista para ver lo que ve,,,o su corazon..
buenas a todos

5.Publicado por reina el 30/01/2013 23:52
Las ECM bien puede ser reales, no sabemos, pero algo hay que desconocemos lo que no significa que no existan. Creo ese es el problema de los hombres de ciencia que lo que no pueden explicar ellos es porque no existe. Soy profesional del area de la salud (enfermera) y a lo largo de mi carrera he tenidos pacientes que en primera instancia me producian algo de miedo, porque no sabia a que se debia lo que yo observaba, lo que ellos decian para mi era incoherente, luego de leer acerca de esto pienso que algo nos espera mas alla.

6.Publicado por Manuel Jesús Quevedo Ojeda. el 15/05/2013 21:02
En 1.995 experimenté una ECM, viviendo la mayoría los pasos descritos en el increíble y fascinante fenómeno de las ECMs. Desde entonces, he leído muchísimo y seguido todas las investigaciones y avances médicos y científicos sobre este tema. Quería mencionar que la explicación que se da sobre la visión del túnel, debido a la hipercapnia, o elevación de la concentración de dióxido de carbono en la sangre, hay que descartarla, ya que la hipercapnia puede causar un daño permanente a los órganos internos e, incluso, provocar la muerte, y dichos daños no se constatan en las personas que experimentan una ECM. Por otro lado, si bien el aumento del dióxido de carbono en la sangre puede explicar el efecto túnel, también es cierto que el aumento del dióxido de carbono en la sangre produce confusión mental, precisamente, todo lo contrario a la gran lucidez mental que experimentan las personas que regresan de una ECM. Además, la hipercapnia presenta los siguientes síntomas: el enrojecimiento de la piel, la aparición de espasmos musculares, una elevación del ritmo cardíaco, la falta de aliento y la manifestación de ciertos trastornos mentales leves, como confusión, pérdida del conocimiento, convulsiones, coma o paro respiratorio, entre otros síntomas. El artículo del Dr. Francisco J. Rubia Vila, para explicar el efecto del túnel, se apoya en datos de estudios que ya están descartados por investigadores y científicos rusos y norteamericanos, que descartan la hipercapnia como causa del efecto túnel en las ECM, puesto que los síntomas de la hipercapnia no se dan en pacientes que han tenido una ECM. En mi caso personal, que experimenté la serie completa de pasos que tiene una ECM: salida del cuerpo, oscuridad y gran angustia, vi el túnel, la luz, la aceleración hacia la luz, la aparición y presencia frente a mí de un ser de luz, y, sin embargo, no tuve ni un solo síntoma de la hipercapnia al regreso a mi cuerpo físico o, si se prefiere decir de otra manera, al recobrar la consciencia. Al igual que los millones de casos de ECM. Yo soy una persona abierta de mente y no descarto que el fenómeno de las ECMs tenga sus causas en puros procesos neuroquímicos del cerebro, pero este artículo trata el tema de las ECMs de manera rotunda y únicamente como causas médica de dicho fenómeno, sin dejar abierta la puerta a otras causas, entre otras, que es posible que exista Vida después de la vida. Y, por último, y lo que me llama la atención de este artículo es que corresponde a una conferencia dada el día 8 de mayo de 2012, hace solo un año, y el Dr. Francisco J. Rubia Vila, ha olvidado u obviado completamente el Proyecto Aware (http://filomente.blogia.com/) sobre las ECM, presentado en New York en el año 2.008, y puesto en marcha y llevado a cabo por su colega Sam Parnia, hecho que me sorprende muchísimo en el Dr. Francisco J. Rubia Vila. Gracias.

7.Publicado por Marcial Tirado Bustamante el 20/09/2013 22:00
Efectivamente, el psicodélico más potente de la Tierra es el dimetiltriptamina (DMT), una molécula que se encuentra en casi todos los organismos vivos de forma natural. Sus efectos y posteriores resultados, por quien los usa, los explica el siguiente documental que a continuación puede Ud. ver...

http://www.youtube.com/watch?v=c4FaDMak-TQ

8.Publicado por Ana el 12/10/2014 21:48
Conozco un caso de un paciente que vivió una EPM: manifestó el fenómeno de "salida del cuerpo", se dirigió en ese estado hasta la sala de esperas donde estaban sus afligidos familiares a los que trató de avisar de que se encontraba bien, sin lograrlo, claro. Cuando volvió en sí, describió en qué orden estaban sentados sus familiares en la otra estancia, cómo era la ropa que llevaban, y reprodujo la conversación que mantenían mientras él estaba en la UCI, palabra por palabra, pues aseguraba haberlo visto todo con total claridad... Otro caso es el de un invidente que, estando "fuera de su cuerpo", memorizó la matrícula del coche que le atropelló gracias a lo cual la policía pudo detener al conductor. Cuando volvió a su cuerpo, seguía siendo invidente, como había sido siempre... Expliquen todo esto con el argumento de la "falta de oxígeno" :-) De la Ciencia se han elevado varias voces académicas asegurando que el ser humano necesita una "cura de humildad". ¿Qué tal si empiezan ellos dando ejemplo? Saludos.

9.Publicado por Victor el 28/03/2015 21:37
Este artículo es puro negacionismo, y da un poco de penita. De hecho, no entiendo cómo este señor puede ser catedrático. Para empezar, toda la investigación parte de un prejuicio muy claro: todo eso de las ECM es mentira, porque somos materia orgánica y nada más. A partir de ahí, y con esta idea preconcebida muy clara, coge los datos que apuntan en la otra dirección y trata de encajarlos, como buenamente puede, en su paradigma hipermaterialista. Algunas veces con explicaciones cogidas por los pelos. Además el artículo está lleno de "probablemente", "parece ser que", "esto debería provocar", "algunos autores sospechan que..." hipótesis, hipótesis y más hipótesis. ¿De verdad creen que con eso pueden desacreditar las experiencias vividas en primera persona por tanta gente? Si tan claro estuviera como él pretende, no habría científicos ni profesionales de la salud que creyeran en eso, solo podrían creerlo unos pocos analfabetos. Y, sin embargo, cada vez hay más de los primeros.

10.Publicado por M. Jesús el 21/05/2015 02:27
Bueno primero decir que no soy creyente de nada, es más siempre pensé: "qué tontería lo del túnel: eso es una flipada de los ocultistas y cuentistas o de las religiones para meter miedo porque un túnel oscuro da miedo ¿verdad? sobre todo me parecía una gilipollez lo del túnel. igual que lo de los espíritus, y demás creencias e historietas que cuenta la gente. Siempre creí que la gente contaba este tipo de historias para hacerse los interesantes y llamar la atención.
Pues bien, os cuento lo que me sucedió: En 2007 me hicieron una laparoscopia, salí de la operación y todo bien, pero a lo largo del día cada vez me sentía peor y me dolía más la espalda y el vientre, lo achaqué a que como te inflan como un globo pues pensé que se debía a eso el dolor.
La noche fue horrible, a la mañana siguiente fueron a cambiar las sábanas de mi cama y yo les decía a las auxiliares que no podía levantarme que me encontraba muy mal. Insistieron y yo como soy muy animalica me levanté para que cambiaran mis sábanas y no impedir su trabajo a pesar del dolor que tenía. al levantarme empecé a sentir vértigo y ganas de vomitar y me senté en el sillón y me pusieron un cacharrito delante de la cara por si vomitaba. todo esto tenía un dolor de todo el cuerpo horrible. De repente lo vi todo blanco y seguía oyendo y sentía a las enfermeras hablándome. Mi madre y mi hermana estaban en la habitación en ese momento y también las oía con normalidad y mi madre de repente me llamó e intenté girar mi cabeza hacia la parte de la habitación donde ella estaba situada y abrí mucho los ojos para intentar enfocarla porque veía todo borroso como si hubiera mucha luz e intenté enfocarla y no lo conseguia. De repente perdí la visión y lo vi todo negro pero seguía oyendo a las enfermeras y sobre todo a mi madre pero esta vez oía todo con eco y me di cuenta que estaba como flotando en esa oscuridad esto a la vez que dejé de sentir el dolor tan horrible que tenía y pensé: "ay qué bien me debo estar poniendo bien porque no me duele nada" Justo en ese momento escuché a mi madre llamándome con un tono de voz de gran preocupación y pensé: "a ver un momento, no me duele nada, oigo a mi madre y las enfermeras con eco, y estoy flotando en la oscuridad como si estuviera parada en un punto de un túnel oscuro pero puedo detectar que la voz de mi madre y el guirigay de las enfermeras me viene de una dirección y no me duele nada ¿a ver si en vez de ponerme bien la estoy palmando y esto es el famoso túnel? Justamente en ese momento empecé a notar como si algo me atrajese y yo fuera flotando de espalda a ese punto de atracción alejándome así del punto donde escuchaba las voces con eco de mi madre y las enfermeras de repente intenté como loca como nadar o flotar contracorriente de ese punto que me atraía y empecé a revolverme. De repente fue como si de golpe fuera lanzada a mi cabeza y recobré de nuevo vista oido...cuando volví en mi hablé con mi madre y las enfermeras, y mi madre me dijo que estaba en el sillón, en el momento que giré la cara hacia ella me vio que mis ojos estaban ya sin vida y al rato me empezaron a dar convulsiones justo en las convulsiones las enfermeras me pusieron el gotero de suero a máxima velocidad y salieron corriendo a por otra bolsa de suero (que me pusieron cuando ya estaba consciente) y eso creo que fue lo que me salvó. Resulta que después de esto me dijeron que se había quedado una vena sin sellar y me estaba desangrando esa misma tarde me metieron a quirófano de nuevo y me abrieron para dar con la vena sin sellar y dieron con ella y la sellaron. Me pusieron dos bolsas de sangre y una de plasma y me iban a poner otra bolsa más de sangre pero vieron que recuperaba bastante bien así que no fue necesaria.
En mi caso mi historia se quedó ahí pero lo curioso es que yo no tuve visión de túnel con una luz al fondo (como dicen en el artículo "un círculo luminoso como el que se observa al final del llamado túnel oscuro" ). Yo estaba flotando dentro de un túnel oscuro y escuchaba y orientaba las voces de las enfermeras y mi madre con ese eco. No vi luz, sino que yo estaba de cara al punto donde orientaba las voces con eco de las enfermeras y mi madre y sentí como si fuera de espaldas atraída de manera uniformemente acelerada por el otro punto del túnel al que yo estaba de espaldas flotando. Momento en el que me os he contado que me asusté porque llegué a la conclusión de que podía ser aquel túnel del umbral de la muerte y me revolví contra esa atracción. Eso sí no me dolía nada y tenía mis facultades mentales y lógicas presentes en todo momento.
Yo no trato de convencer a nadie de que hay un dios o lo que sea porque sólo estuve en ese túnel flotando. Pero mi sensación si que fue que iba hacia algún lugar con mis facultades mentales y lógicas completamente intactas.
Si hay alguien interesado/a en mi caso recibiré aviso por email de nuevos comentarios sobre este artículo y podré responder por este cuadro de opiniones y comentarios. De todos modos todo lo que pasé está perfectamente contado detalle a detalle en lo que he escrito por lo que contaría exactamente lo mismo.

11.Publicado por guille el 27/10/2015 02:33 (desde móvil)
yo lo que veo en el artículo es muchas creencias y hasta algo de fe,
me parece muy acertado el comentario refutando el artículo, lo peor de todo es que por desgracia esto acaba siendo una verdad extendida y creíada aun teniendo muchas lagunas, la física cuántica puede explicar mucho y es interesante ver paralelismos con en tao o el budismo pero aun hay como en su día hubo religiosos en la edad media anclados en sus posiciones, en este caso un cerebro darwinista que descarta porque si cualquier teoría metafísica y cuántica de todo lo posterior a la muerte, cosas como el ser o no ser o, el espacio y en tiempo, o una pregunta tan simple como si el universo y la realidad existe cuando dejamos de estar y eso es muy zen como el otro puto gato dentro de la caja y las respuestas no se pueden ser tan planas y primitiva pero ellos siguen con sus ideas retrogradas.

12.Publicado por Ana el 01/11/2015 23:37
El artículo recuerda a la escena en que la hermanastra fea de Cenicienta trata de meter el diminuto zapatito de cristal en su enorme y deformado pie :-) Señores, hay que "meter" las ecm's dentro del paradigma fisicalista aunque sea a empujones, no se nos vaya a venir abajo el tinglado cerebro=consciencia y haya que reescribirlo todo de nuevo. No hay cerebro, no hay consciencia, palabra de Dios...

Está todo cogido por los pelos (ahora resulta que el cerebro es el único órgano del cuerpo que funciona mejor cuando funciona mal, los sordos oyen, los ciegos ven... hasta los miopes pueden ver mejor desde el techo todo lo que los cirujanos están haciendo a su cuerpo), pero eso da igual, viva el dogma materialista y sus santos sacerdotes y prelados. Qué curioso que cuando un científico, tan materialista como cualquiera, tiene una ecm's se olvida de anoxias y glutamatos y proclama la realidad de la experiencia.

En fin, o tempora o mores.

13.Publicado por Guzmán el 30/03/2016 22:02
Luego de leer sobre este tema y experimentar un indicio de ECM en la adolescencia, producto de una ingesta de alcohol con pastillas (porque solamente me salí del cuerpo y pude verme a mi mismo hablando con amigos, tanto desde el techo de la habitación como dentro de un automóvil estacionado afuera), puedo llegar a la siguiente conclusión. En esta existencia espacio temporal, nuestra consciencia es nuestra experiencia vital, sin ella no podemos decir que algo exista, por otra parte ¿qué es la consciencia? ¿dónde se encuentra alojada?, ¿es posible que seamos conscientes de sensaciones dentro nuestro y fuera también?, mi intuición es que nivel subatómico los átomos no es que estén vacíos sino que tienen información, y a nivel subatómico, hay incertidumbre porque una partícula puede estar en varios lugares al mismo tiempo cuando se transforma en onda, pero eso sucede cuando nuestra consciencia observa, es decir nuestra propia consciencia provoca los cambios en nuestra realidad. Ver experimento de la doble rendija paare entender esto. Por otro lado a nivel subatómico es posible el entrelazamiento, pro ejemplo de dos sub partículas, donde luego de estar conectadas si se separasen, por más que enviemos a una de ellas al otro extremo de la galaxia más lejana, esto es una distancia inconmensurable de millones de millones de años luz, si una gira (spin) la otra hace lo mismo en ese instante auqnue esto contradiga a Einstein cuando decía que nada podía viajar más rápido que la velocidad de la luz. El tema es que en este espacio temporal nuestra consciencia está encapsulada, pero cuando fuimos concebidos vino al mismo lugar que va cuando uno "muere" aunque no estoy muy de acuerdo con ese término ya que bien podemos decir al revés que la "muerte" ese esta vida que como tal es como una pompa de jabón frente a lo eterno. En cuanto a lo eterno, no es que haya un reloj como en esta vida y no se detenga nunca, es que sencilamente como en una singularidad como llaman los astrofísicos por la cuasa de un agujero negro por el colapso de una gran estrella o la propia gravitación en el origen del big bang, sencillamente no hay no hay espacio ni tiempo que ambas dimensiones son la dos caras de una misma moneda. El ser humano se ha creado e inventado historias de todo tipo pero bueno ... cada uno que se crea la suya

14.Publicado por Bernardita el 06/07/2016 01:56
Siento que los argumentos científicos del artículo no desestiman la existencia de los ECM, ya que estos argumentos podrían ser en realidad los "fenómenos biológicos" que acompañan la "experiencia mística".
Estos fenómenos, serían como los cambios de temperatura, aceleración, vibración, etc. del cohete (cuerpo) atravesado la atmósfera para llevar tu alma al otro lado.

Es un hecho que suceden ciertos "fenómenos" como la hiperactividad del hipotálamo que hace ver una panorámica de la vida, las endorfinas que dan sensaciones de paz, etc; pero el que éstos fenómenos signifiquen que SI o que NO hay un mas allá, son solo dos de las variadas posibles "explicaciones" al fenómeno, subjetivas y propias de cada individuo y fuertemente influenciadas por paradigmas culturales, sociales y religiosos entre otros.

Por otra parte, cuando en la reflexión final el catedrático desestima la "existencia real" de la experiencia mística porque esta "vendría de adentro, o de la propia conciencia", el esta ignorando totalmente la mirada que ofrece la física cuántica que cada vez toma mas fuerza y la única que logra explicar las experiencias místicas y lo que la física clásica no puede.
Me da la impresión que los científicos estan celosos y desesperados porque pierden su trono, por lo que tratan de desestimar todo lo que les queda grande.
Ellos como expertos en el funcionamiento del mundo físico, visible y tangible, están quiéranlo o no, destinados a compartir el escenario con la fisica cuantica que tiene su acciónar en el mundo micro y de las posibilidades.
Es cosa de tiempo para que las cosas caigan por su propio peso.

15.Publicado por Gladys el 08/07/2016 01:36
Desde tiempos inmemoriables el ser humano, como es lógico, le teme a su propia desaparición física. Los funerales son una demostración del temor y respeto que la muerte nos provoca. Nadie se imagina muerto. Es por eso que tratamos de "convencernos" que lo que nos espera, si morimos, es espectacular!!!. Me parece que es como un autoconvencimiento que aquietaría el temor rotundo a nuestro final, lo cual me parece bien y lógico. Brindo por la vida después de la muerte, salud!!!

16.Publicado por Raul Pozas el 24/10/2016 18:28
Actividad didáctica 66 ¿Adónde van los muertos? Un análisis desde la neurociencia..
Proyecto “Religión e Irreligión en la escuela”: https://www.facebook.com/religionenlaescuela?ref=ts&fref=ts
1. Lee el siguiente texto:
Si queremos analizar científicamente ¿Qué pasa tras la muerte? Debemos recurrir a los estudios sobre todo de la neurología.
Para entender la experiencia de “sentir que el alma abandona el cuerpo” que están en la base de la creencia en “espíritus o almas” deberíamos acudir a los trabajos de Olaf Blanke (1) que descubrió que al estimular nuestro cerebro en el giro angular, noto que producía la sensación de “estar fuera del cuerpo” y descubrió las bases neurológicas de la experiencia extracorpórea que afecta a una de cada diez personas. También a los de Jason Braithwaite (2) que muestra que errores en la percepción del espacio por la mente puede llevar a sensaciones de “estar fuera del cuerpo”, típico en casos de poco oxígeno en el cerebro como pilotos de aviones que tras muchas acrobacias describían su percepción de estar “fuera de la cabina”.
Si queremos entender el fenómeno en experiencias cercanas a la muerte de “sentir una luz blanca y una sensación de bienestar” deberíamos acudir a los trabajos de Jimo Borguin (3) que muestran como ante la falta de oxígeno y glucosa el órgano pensante en último esfuerzo se hiperactiva. En especial el locus cerúleo (involucrado en el pánico y el estrés) libera tanta noradrenalina que explicaría las sensaciones descritas como “ver una luz blanca”. O los trabajos de Dean Mobbs (4) que administrando la droga Ketamina produce una euforia similar a experiencias cercanas a la muerte y explica como alterando los niveles de opiáceos naturales se consigue paradójicamente, que una experiencia traumática como estar al borde de la muerte cause una sensación de bienestar y calma que aumenten las opciones de supervivencia.
Si queremos entender la sensación de percibir a entidades supranaturales (como sentir a “Cristo”, “Brahama”, “Los espíritus de los antepasados” o “El gran vacío Budista”) deberíamos acudir a los estudios de Persinguer(5) y Penfield (6) que muestran como la estimulación del lóbulo temporal producía alteraciones de la percepción de la experiencia en curso o inducía experiencias que no eran reales (el budista sentía el Gran Vacío, el musulmán a Alá o Mahoma, el hinduista la presencia de Brahama…). Así como los diversos estudios recogidos por Rubia (7) que muestran las causas de esas alucinaciones y que son esencialmente cuatro: sobre estimulación del cerebro con ruidos y movimientos (como los bailes frenéticos del candomble o de los predicadores evangélicos) falta de estímulo (como los presos en celdas de aislamiento, tanto reales, como en simulaciones de experimentos psicológicos, marinos en mares árticos permanentemente nublados o en el desierto donde tras muchos días se ven oasis o se ven gins, diablos y otros seres) drogas (: el soma védico, el maná judío, el loto homérico, el vino báquico, el cáñamo indio. El peyote mexicano, la coca inca, la ayahuasca amazónica, la ganja jamaicana, el kava de Fiji…los etnobotánicos McKenna (8) o Wasson (9) aseveran incluso que el origen de la religión se encuentre en la ingesta de drogas alucinógenas) y enfermedades (epilepsia de lóbulo temporal, enfermedades nerviosas, anorexia, depresión). Así mismo explica las características de estas experiencias místicas: duración máxima de 1,5 horas por habituación de las neuronas. Inefabilidad (incapacidad de comunicar la experiencia con palabras), al bloquearse la conexión entre ambos hemisferios cerebrales durante la experiencia. Sensación de estar fuera del tiempo y el espacio (al bloquearse la percepción periférica). Sensación de experiencia indudable, al intervenir el etiquetado emocional por la activación de la amígdala y el hipocampo…
Finalmente, sabemos que si una persona sufre una lesión en ciertas partes del cerebro pierde esa capacidad, por ejemplo una lesión en el área de Broca impide producir palabras aunque se entienda lo que se oye; una lesión en el ara de Wernicke permite articular pero no comprender la palabra. Por lo que no podemos atribuir las capacidades intelectuales a un supuesto “espíritu o alma”.
Preguntas
1. Sabemos que si se produce una lesión cerebral se pierde esa capacidad (de memoria, de comprensión, de razonamiento o incluso e carácter. ¿Es sensato pensar que de algún modo quede en una parte inmaterial?
2. Si la destrucción de áreas concretas del cerebro nos lleva a perder esas capacidades después de la destrucción completa de un cerebro tras la muerte ¿Qué razón nos lleva a pensar que alguna parte inmaterial conservará los recuerdos, capacidades o actitudes perdidos?
(1) Blanke,O. , Ortigue, S., Landis, T., & Seeck, M. (2002). Neuropsychology: Stimulating illusory own-body perceptions. Nature, 419(6904), 269-270. (Ver PDF OlafBlanke)
(2) Braithwaite, J. J., Samson, D., Apperly, I., Broglia, E., & Hulleman, J. (2011). Cognitive correlates of the spontaneous out-of-body experience (OBE) in the psychologically normal population: Evidence for an increased role of temporal-lobe instability, body-distortion processing, and impairments in own-body transformations. Cortex, 47(7), 839-853. (PDF JasónDueradelCuerpo)
(3) Borjigin, J., Lee, U., Liu, T., Pal, D., Huff, S., Klarr, D., ... & Mashour, G. A. (2013). Surge of neurophysiological coherence and connectivity in the dying brain. Proceedings of the National Academy of Sciences, 110(35), 14432-14437.
(4)Mobbs, D., & Watt, C. (2011). There is nothing paranormal about near-death experiences: how neuroscience can explain seeing bright lights, meeting the dead, or being convinced you are one of them. Trends in cognitive sciences, 15(10), 447-449.
(5) Persinger, M.A. Religious and mystical experiences as artifacts of temporal lobe function: A general hypothesis, ´´´´perceptual an motor Skilss, 57, pp. 1255-1262, 1983
(6 ) Penfield, W., The excitable cortex in conscious man, Liverpool Univ. Press, Athlantic Highlands. N.J. 1967
(7) RUBIA, Francisco J. (2003) “La conexión divina. La experiencia mística y la neurobiología” Barcelona: Editorial Crítica, Colección Dracontos.
(8) McKenna, T. (1991). The archaic revival. San Francisco: HarperSanFrancisco.
(9) Wasson, R. G., Hofmann, A., Ruck, C. A., & Smith, H. (2008). The road to Eleusis: Unveiling the secret of the mysteries. North Atlantic Books.

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