Las empresas familiares funcionan mejor con gerentes externos

Cuando son dirigidas por el hijo mayor decae la efectividad y el rendimiento


Un estudio realizado sobre 700 empresas medianas de Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos ha descubierto que las empresas familiares dirigidas por outsiders (un 36% de todas las empresas familiares relevadas en la muestra) tienen una puntuación media que es un 12% más alto que el de otras compañías. Asimismo, que la gran cantidad de empresas familiares dirigidas por el hijo mayor en Francia y en el Reino Unido es en gran parte la culpable de la brecha de efectividad, y probablemente de rendimiento, entre dichas empresas y las de Alemania y Estados Unidos. Por Sergio Manaut.



Las empresas familiares dirigidas por outsiders parecen estar mejor gestionadas que otras compañías, mientras que aquellas conducidas por “el hijo mayor” tienden a tener una gestión bastante pobre. Así lo afirma un estudio de Stephen Dorgan, John Dowdy y Thomas Rippin, consultores de McKinsey en su filial londinense.

Más aún, la gran cantidad de empresas familiares dirigidas por el hijo mayor en Francia y en el Reino Unido es en gran parte la culpable de la brecha de efectividad, y probablemente de rendimiento, entre dichas empresas y las de Alemania y Estados Unidos.

Estas conclusiones surgen de un estudio realizado por la consultora McKinsey, junto con investigadores de la London School of Economics, tomando como base unas 700 empresas medianas de manufactura en Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos.

El estudio analiza la calidad de las prácticas clave de gestión en relación a métricas de rendimiento (tales como productividad de factor total, participación de mercado, crecimiento de ventas y valoración del mercado) y demuestra que estas tienen una fuerte correlación. En una escala de uno a cinco, siendo cinco la puntuación mayor, los fabricantes estadounidenses y alemanes tienen mayor puntuación (3.37 y 3.32, respectivamente) frente a los franceses e ingleses (3.17 y 3.09).

La fórmula del éxito

La puntuación media para empresas familiares (3.2) con respecto al de todas las empresas del estudio es esencialmente idéntico. Sin embargo, el estudio muestra que las empresas familiares dirigidas por outsiders (un 36% de todas las empresas familiares relevadas en la muestra) tienen una puntuación media que es un 12% más alto que el de otras compañías.

Una explicación posible, dicen los autores, es que la combinación de propiedad familiar y gestión profesional provee lo mejor de ambos mundos. La propiedad familiar permite a los gerentes tener una perspectiva a largo plazo al tomar una decisión, con menor presión para generar resultados trimestrales para el inversor o para lograr objetivos de ganancias.

Los miembros de la familia también tienen un significativo interés directo en el resultado de las decisiones. Pero seleccionar ejecutivos externos a la familia favorece el acceso a una mayor red de talentos. Más aún, la naturaleza restringida de estas empresas facilita que los propietarios tomen una parte activa al guiar y gestionar el talento, escrutando las acciones de los gerentes para hacerlos eficaces. De esta manera, una empresa familiar puede controlar los conflictos de interés que podrían surgir entre gerentes y accionistas.

Alemanes, los menos tradicionalistas

No obstante, no todas las empresas familiares analizadas están en tan buena forma. De hecho, la puntuación media de gestión para estas empresas dirigidas por el hijo mayor es más del 10% por debajo del promedio de todas las empresas. En el estudio, los hijos mayores dirigen un 44% de las empresas familiares en Francia y un 50% de las del Reino Unido. Mientras que en los Estados Unidos dirigen un 30% de las empresas familiares y en Alemania sólo un 10%.

Los autores definen a una empresa familiar como aquélla en la que una familia posee el bloque de acciones mayoritario. La mayor parte de las empresas analizadas en el estudio son privadas.

Al analizar los datos en detalle, surge que las empresas familiares dirigidas por el hijo mayor son las responsables del 43% de la brecha en calidad de gestión identificada entre compañías de Francia y de Estados Unidos, y del 28% de la brecha entre compañías del Reino Unido y de los Estados Unidos. La fortaleza de la correlación entre calidad de gestión y rendimiento sugiere que las empresas familiares dirigidas por el hijo mayor también tienen un menor rendimiento que sus pares.

La primacía de empresas familiares dirigidas por el hijo mayor en Francia y en el Reino Unido puede rastrearse hasta las épocas feudales. En estos países, el hijo mayor típicamente heredaba la propiedad familiar, mientras que en Alemania por lo general se dividía igualitariamente entre los hijos.

Hoy, sin embargo, el factor impositivo también juega un papel importante. Una empresa familiar típica, con un valor de libro de 10 millones de dólares o más, por ejemplo, recibe una exención impositiva por herencia del 100% en el Reino Unido y del 50% en Francia, pero sólo del 33% en Alemania. En Estados Unidos no existe tal exención.

El hecho de dejar automáticamente el control de una compañía familiar en manos del heredero designado puede crear varios problemas. Primero, cualquier compañía que no considere a nadie más para la posición más alta excluye a otros posibles talentos. Más aún, alguien que espera liderar una empresa por derecho de nacimiento puede poner menos esfuerzo en adquirir las destrezas y la educación necesarias que lo que haría alguien que compite por esa posición.

El consejo para la empresa familiar, por lo tanto, es simple: prestar particular atención a la planificación sucesoria. Si bien la propiedad familiar no siempre es peor (y a veces puede ser mejor) que otras formas de propiedad, la elección de miembros de la familia, especialmente “el hijo mayor”, para manejar el negocio no siempre es la mejor respuesta.



Jueves, 2 de Noviembre 2006
Sergio Manaut
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