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Las investigaciones graciosas arrasan en Twitter

También los estudios sobre temas de salud, señala un ránking de la Universidad de Montreal


Investigadores de la Universidad de Montreal han hecho una lista de los artículos científicos más tuiteados en los últimos años. El ránking ha revelado que en Twitter arrasan los temas de salud, pero también los estudios con un componente humorístico o llamativo. En la comunidad científica, ninguno de los top-15 de esta lista ha tenido gran repercusión, quizá –según los autores del trabajo-, porque los científicos no están muy presentes en Twitter. Por Carlos Gómez Abajo.


Carlos Gómez Abajo
Carlos Gómez Abajo, redactor de Tendencias21, es máster en periodismo (El País-UAM), Experto en... Saber más del autor


Los investigadores Vincent Larivière and Stefanie Haustein. Fuente: Universidad de Montreal.
Los investigadores Vincent Larivière and Stefanie Haustein. Fuente: Universidad de Montreal.
Investigadores de la Universidad de Montreal (Canadá) han analizado cuáles son los artículos científicos publicados entre 2010 y 2012 que más veces han sido tuiteados, así como los trending topics relacionados con los mismos.

El grupo liderado por Stefanie Haustein, de la Facultad de Biblioteconomía y Documentación, en el que participan investigadores estadounidenses, del Reino Unido y de Alemania, analizó 1,4 millones de artículos de las bases de datos PubMed (del gobierno de EE.UU.) y Web of Science (de Thomson Reuters) y determinó el número de veces que aparecieron en Twitter. "Es el mayor estudio sobre artículos académicos y Twitter realizado hasta ahora", afirma Haustein en la nota de prensa de la universidad.

Los dos artículos más citados versan sobre el efecto de la radiación en los seres humanos, y el top 15 incluye artículos sobre el acné en los atletas adolescentes, la fractura de pene, y sobre los vínculos entre la actividad física y las tasas de mortalidad. El número 12, de hecho, es un artículo sobre el autismo publicado por Laurent Mottron, profesor de la Universidad de Montreal. Los hallazgos han sido publicados en la revista Journal of the Association for Information Science and Technology (Jasist).

El estudio se centró en los tuits que estaban directamente relacionados con el artículo en cuestión, es decir, que o bien contenían un enlace directo al artículo en una base de datos científica o contenían información bibliográfica muy específica (como los números DOI o PMID, de PubMed) que permitía a cualquiera a encontrar el estudio de inmediato.

Mucho ruido, pero pocas nueces

El análisis muestra que un alto número de tuits no se corresponde con un alto número de citas en revistas revisadas por pares, un método para medir el impacto que está generalmente aceptado por la comunidad científica. Por ejemplo, el artículo más tuiteado, que trata sobre un gen alterado durante la exposición a radiación, se tuiteó 963 veces, pero sólo recibió nueve citas académicas.

Un artículo sobre un tema similar, publicado a raíz de la explosión de Fukushima, tuvo 30 citas en comparación con sus 639 tweets. "Los artículos científicos más populares en Twitter son los que tienen implicaciones para la salud o un componente chistoso o sorprendente", resume Haustein.

Otros artículos entre el top 15 tratan sobre el efecto de tener Google siempre a mano en la memoria, o sobre el retorno de entre los muertos de una reacción termodinámica.

El estudio fue supervisado y co-escrito por el profesor de la Universidad de Montreal Vincent Larivière, titular de la Cátedra de Investigación de Canadá sobre la Transformación de la Comunicación Académica . "Por el momento, Twitter no puede ser considerado como un buen marcador de impacto científico, pero podría indicar un cierto impacto social", reconoce.

La revisión por pares asegura un cierto nivel de calidad. "En el caso de las redes sociales, cualquiera puede mencionar un artículo a cualquier persona, no hay control de calidad", constata Haustein.

Sin embargo, Twitter es cada vez más utilizado para difundir artículos científicos. Durante los tres años estudiados, se observó un incremento en la proporción de artículos citados al menos una vez en la red (sobre el total de los estudiados), llegando al 20,4 % en 2012. Y a pesar de la conclusión general en relación con el número de citas, muchos de los artículos más citados en Twitter son de revistas como PNAS, Science, Nature, The Lancet y New England Journal of Medicine. La revista que más se tuiteó fue Nature, con 13.430 menciones de 1.083 trabajos (el 42%).

Popularidad entre los científicos

Los investigadores señalan que la reciente evolución de las redes sociales ofrece nuevas perspectivas para la comunicación científica.

"El hecho de que más y más artículos sean tuiteados es una buena noticia, ya que ayuda a la comunicación científica. Independientemente de que sea gente no científica quien esté enviando esta información, se demuestra que la ciencia es un aspecto de la cultura en general", señala Larivière.

Apenas el 15 % de los graduados universitarios del Québec (Canadá) tuitean. A los investigadores les gustaría cuestionar la resistencia de los científicos a esta red social como herramienta de comunicación. "Que Twitter no sea un buen indicador del impacto de un artículo podría deberse en parte a que no es muy popular entre los investigadores y a que la viabilidad de Twitter como una herramienta para la comunicación científica está subestimada", escriben los autores.

Estudio previo relacionado

Un estudio de hace unos meses realizado en la Universidad de Miami (EE.UU.) analizó de forma cualitativa las ventajas e inconvenientes de las redes sociales, en concreto Twitter, para la colaboración y la divulgación científica, y reveló que permiten crear conexiones entre los científicos de forma rápida y eficaz, y divulgar los conocimientos al público y a los medios, sin necesidad de pasar por las revistas científicas oficiales.

Las desventajas que pueden tener las redes sociales, según el estudio, son principalmente la dificultad para expresar ideas complejas en textos muy cortos, y la posibilidad de que se malinterpreten las conclusiones científicas al ser analizadas por gente no especializada.

Referencia bibliográfica:

Haustein, S., Peters, I., Sugimoto, C. R., Thelwall, M. y Larivière, V.: Tweeting biomedicine: An analysis of tweets and citations in the biomedical literature. J. Am. Soc. Inf. Sci.. (2013). DOI: 10.1002/asi.23101.


Miércoles, 11 de Diciembre 2013
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