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Lee Smolin propone repensar la ciencia física

Hay que enfrentarse a las ideas básicas con un nuevo punto de vista


El libro de Smolin "The Trouble with Physics" nos da un juicio crítico que muestra que –muy probablemente- “El Emperador está desnudo”. Y el autor insiste sobre la necesidad de enfrentarse con las ideas más básicas con un nuevo punto de vista que aclare los conceptos más profundos –comunes a la Relatividad y a la Mecánica Cuántica- que constituyen el marco de espacio y tiempo. Por Manuel Carreira.



Portada del libro de Lee Smolin.
Portada del libro de Lee Smolin.
He leído el libro de Lee Smolin The Trouble with Physics (El Problema de la Física) con una sensación de alivio. Un experto muy reconocido en los campos más avanzados y “de moda” en la Física actual reconoce que no se encuentra a gusto con muchas construcciones teóricas que yo no entiendo. He pensado que puedo atreverme a expresar mis desconfianzas –o ignorancia- al intentar que tengan sentido algunos puntos que me inquietan aun en teorías físicas y conceptos que se consideran bien establecidos.

Recuerdo que hace casi 30 años, hojeaba un número reciente de Physics Today y encontré una recensión de un libro que atrajo mi atención: era acerca de Superstrings (Supercuerdas) El comentario comenzaba diciendo: ”Este libro sobre Supercuerdas tiene 1.000 páginas. En un espacio tan limitado no puede presentarse adecuadamente esa teoría”. Mi reacción fue: Si se puede explicar básicamente en 100 páginas, y hay una razón concreta para pensar que es aplicable al mundo real, me interesará. Si no, no.

Desde entonces he estado a la espera de que alguien proponga simplemente alguna posible comprobación experimental que permita saber si la teoría es una nueva síntesis maravillosa o sólo un impresionante castillo de naipes matemático. El libro de Smolin nos da un juicio crítico que muestra que –muy probablemente- “El Emperador está desnudo”. Y el autor insiste sobre la necesidad de enfrentarse con las ideas más básicas con un nuevo punto de vista que aclare los conceptos más profundos –comunes a la Relatividad y a la Mecánica Cuántica- que constituyen el marco de espacio y tiempo.

De las grandes ideas físicas del siglo XX, la Relatividad es, sin duda, la primera en desafiar nuestro “sentido común”. Y no siempre por lo que realmente dice, sino por el modo de exponer sus consecuencias, olvidándose a veces de su ámbito de aplicabilidad. Y el mismo Einstein dio lugar a esos malentendidos en varias ocasiones.

Relatividad especial o restringida

Empecemos por las ideas básicas de la Relatividad Especial, o Restringida. Comienza –sin una referencia clara al experimento de Michelson y Morley- con un postulado (no una demostración) de que la velocidad de la luz en el vacío dará siempre el mismo valor para cualquier observador que la mida, sea cual sea su estado de reposo o movimiento uniforme (no se pueden tratar las aceleraciones). Y ese valor C, constituye un límite físico de cualquier velocidad medida en cualquier situación, y también de la velocidad que una masa real puede alcanzar, sea cual sea la fuerza que se aplica a un móvil.

Pero porque solamente se pueden tratar movimientos relativos y no hay modo físico alguno de distinguir el movimiento uniforme del reposo, es arbitrario el elegir el sistema de referencia. Todos los fenómenos deben ser observados igualmente -por quienquiera que se considera en reposo- en el sistema que se observa moviéndose con respecto a él. NO hay efectos físicos ni en uno ni en otro por el hecho de que haya esos movimientos relativos.

Recordemos esto sin caer en un modo de pensar “realista”: solamente se trata de explicar cómo las medidas se ven afectadas por hacerse en reposo o en un sistema en movimiento. Obviamente, si varios observadores con distintos movimientos con respecto a un sistema concreto, comparan sus medidas, no estarán de acuerdo, pero lo que ocurre no puede ser distinto porque unos observadores pasen frente a ese sistema.

Apliquemos esto a las medidas de distancia o tamaño. Toda longitud se verá contraída en la dirección del movimiento. Si dos automóviles, cada uno de tres metros de largo (medidos por el conductor) se cruzan a una velocidad suficiente, cada conductor verá al otro automóvil como de 2 m de largo, por ejemplo. Ninguno se ha comprimido en realidad: Si entre dos electrodos saltará una chispa sólo cuando se encuentren a 2 mm de distancia, cuando su separación medida en el automóvil es 3 mm, no verá ningún observador que salta la chispa.

Y si hay un bache de 2.5 m (medidos en reposo) ni uno ni otro automóvil puede caer enteramente en ese hueco. Si yo estoy en tierra firme, viendo ese bache, puedo pensar que el automóvil (que veo como de 2 m) caerá, pero al ver que eso no ocurre, me doy cuenta de que mi medida de longitud del móvil no puede compararse lógicamente con la medida del bache inmóvil. No hay una contradicción a nivel físico, sino una situación inadecuada para comparar tamaños.

Se dice luego que por ser C la velocidad límite, según un móvil se acerca a ella, su masa inerte aumenta sin límite y que todas las medidas que indiquen masa mostrarán ese aumento. Pero la masa gravitatoria se considera idéntica a la masa inerte. Por tanto, una masa que descansa sobre algo frágil (por ejemplo, una caja metálica pesada sobre tres huevos frescos) ejerce más presión, y con suficiente velocidad, debe aplastar los huevos según juzgará un observador externo, cosa que no verá quien va junto al sistema en movimiento, o con una velocidad relativa mucho menor. Como no es posible decidir quién es el observador privilegiado, debemos aceptar que no hay efectos físicos atribuibles a tal movimiento: ¡no aumenta la masa! Y no podré decir por observación alguna que ha aumentado.

La fuente de la paradoja se encuentra en salirnos de la Relatividad Restringida: no es posible hablar de aumento de masa mientras el movimiento sea uniforme. Solamente en una aceleración se da esa reacción que impide alcanzar la velocidad de la luz: la energía comunicada al móvil al acelerarlo se utiliza más y más para aumentar la masa inerte, no la velocidad, porque la energía tiene una masa equivalente y así el móvil realmente tiene más masa cada vez y nunca alcanza la velocidad de la luz. Por eso vemos en un acelerador de partículas a un electrón impactar a un blanco con masa mil veces mayor que en reposo.

Algo parecido ocurre con las medidas de tiempo. El movimiento de un péndulo en el sistema en reposo se observa como más rápido que en el sistema en movimiento. Pero como es arbitrario el elegir cuál es el sistema que se mueve, los efectos son perfectamente recíprocos mientras no haya aceleraciones que permitan comparar relojes en el mismo estado de reposo o movimiento. Considero un error pedagógico el mencionar la “paradoja de los gemelos” cuando se habla de la Relatividad restringida, y el mismo Einstein tuvo inmediatamente que subrayar que no hay paralelismo entre el astronauta que va en un cohete –con aceleración- y el que se queda en tierra.

Sin embargo, también en la Relatividad Generalizada es esto cuestionable. La base lógica de la teoría es la perfecta equivalencia entre aceleraciones mecánicas y gravitatorias: un astronauta en una cápsula espacial se siente pesado contra el suelo tanto por estar en un campo gravitatorio como porque su motor le acelera adecuadamente. Por tanto, si el astronauta va a una aceleración constante de una g mientras su hermano gemelo queda en tierra, ambos han estado todo el tiempo bajo idéntica aceleración, y deben envejecer al mismo ritmo. Ni vale decir que el astronauta ha tenido que cambiar de dirección para regresar a la Tierra: ha podido hacerlo con una órbita alrededor de otro astro, que no parece muy distinto de estar en órbita alrededor del Sol.

El hecho bien comprobado de que partículas elementales “viven” más tiempo aceleradas que en reposo (por ejemplo los muones de rayos cósmicos secundarios o en un acelerador de partículas) puede atribuirse a la masa adicional que adquieren en el proceso. O ¿tal vez? pueda atribuirse su longevidad al ritmo de cambio de la aceleración, la tercera derivada del espacio. Una aceleración casi instantánea, que comunica energía suficiente para aumentar enormemente la masa (aun gravitatoria) podría tener el efecto de casi paralizar cualquier actividad física.

De ser eso plausible (aunque no lo he visto mencionado nunca) se podría aceptar el envejecimiento más lento del astronauta, con respecto a su hermano en tierra, si las aceleraciones (en valor absoluto) del viajero son más variables que el valor constante de g de la Tierra. Pero lo único que se menciona como importante es la velocidad alcanzada, que no puede causar efectos físicos, sino sólo recíprocos de medida.

La constancia de C, la velocidad de la luz en el vacío, no implica su invariabilidad en la historia cósmica: cuando Einstein tomó tal constancia como punto de partida, nadie pensaba en un Universo evolutivo (Einstein no quería admitirlo) sino sólo en efectos de observar en reposo o en movimiento relativo y uniforme. Pero si el vacío físico tiene propiedades geométricas (que se modifican por la presencia de masa) que cambian con la expansión desde el Big Bang, también tiene propiedades electromagnéticas (la constante dieléctrica ε y la permeabilidad magnética μ) que determinan la velocidad de la luz (1/√με). Parece lógico que éstas cambien también con la expansión, dando lugar a cambios en el valor de C a lo largo de la historia cósmica.

Un universo de materia y gravitación

Esto obligaría a calcular de nuevo edades y distancias que se obtienen a partir de observaciones de fenómenos conocidos por su radiación electromagnética. Recordemos que el vacío físico es parte del mundo de la materia, y sus propiedades deben ser muy diversas cuando hablamos del tiempo de Planck –todo el espacio en menos de una trillonésima de trillonésima de milímetro- y cuando ahora el radio observable es de miles de millones de años-luz. Y si la velocidad de la luz era mucho mayor cuando el volumen de espacio era muy inferior, es posible explicar la uniformidad cósmica sin recurrir a una inflación sin pruebas, que presupone teorías de unificación de fuerzas también sin prueba experimental hasta el presente.

Magueijo ha sugerido esa situación, aunque no he visto que proponga una razón física de la variabilidad. Si el cambio era especialmente intenso antes de formarse galaxias el límite impuesto en la variación de la constante de estructura fina (que se deduce de las frecuencias observadas en la luz de objetos lejanos) podría todavía mantenerse. Por otra parte, también el valor de la constante de Planck podría depender de las propiedades del vacío, con la posibilidad de mantener el valor de 1/137.

La nueva idea de Einstein, que explica la gravitación en términos de curvatura espacial, exige aceptar que el espacio tri-dimensional se deforma hacia una cuarta dimensión también espacial, aunque siguen escribiéndose textos y artículos que niegan que en nuestro Universo haya más de tres dimensiones espaciales y afirman que la cuarta es el tiempo. En la Relatividad Restringida se utilizan 4 variables: x, y, z, ict. Todas tienen dimensiones de longitud (ct es distancia) pero la coordenada final es distancia imaginaria, no tiempo. Y el espacio-tiempo es pasivo, Euclídeo, sin interacción con el contenido de masas del universo.

Cuando en la Relatividad Generalizada se introduce el efecto distorsionador de la masa, ésta produce una curvatura positiva, que explica -por ejemplo- las órbitas, aun alrededor de masas muy pequeñas (como la Luna). La distorsión del espacio explica también la precesión de la órbita de Mercurio y de otros planetas: no siguen la “curva cerrada y plana” exigida por Kepler y las fórmulas de Newton. Pero el espacio tridimensional no puede distorsionarse hacia mañana.

La objeción típica (que con más de tres dimensiones espaciales las órbitas no serían estables) es correcta, pero el hecho es que las órbitas NO son estables a largo plazo: por pérdida de energía como radiación gravitatoria, todos los cuerpos en órbita terminarán fundiéndose con su cuerpo central. Esto se ha comprobado ya en un pulsar doble.

Parece ilógico decir luego que si la densidad del Universo es menor que un valor concreto, su curvatura será negativa. ¿Por qué? Si en ausencia de masa el espacio es Euclídeo, el efecto de masa puede ser mínimo, tal vez indistinguible de un espacio plano dentro del ámbito de nuestras medidas, pero no veo razón física de que sea nunca negativo. Por tanto, al hablar de la expansión futura del Universo, debo simplemente proponer como alternativas su expansión indefinida o una contracción que no tiene apoyo en medida alguna de densidad real.

También es consecuencia de la Relatividad el aceptar la conversión de masa en energía, y viceversa, de tal modo que la ley más básica de conservación se afirma del total masa-energía en cualquier forma. Sin embargo, es común suponer que la preponderancia actual de materia sobre anti-materia se explica aceptando que el Universo comenzó siendo pura energía, de la cual se sintetizaron partículas y anti-partículas.

Estas luego se destruyeron mutuamente para dar de nuevo energía, excepto por una partícula sobrante por cada 100 millones de pares (gracias a una peculiar “debilidad” de la fuerza nuclear débil, que favorece en esa proporción mínima a la materia sobre la anti-materia) Así se justifica el que hoy haya 100 millones de fotones cósmicos por cada partícula con masa.

Aplicando la ley de conservación, es necesario aceptar entonces que hay cien millones de veces más masa equivalente en forma de radiación que en forma de partículas elementales. Nadie parece mencionar esto, y he encontrado reacciones totalmente drásticas –aun de poner en duda la ley de conservación- cuando lo he mencionado a cosmólogos actuales.

Se me objeta que la radiación ha perdido energía por efecto de la expansión cósmica. ¿A dónde ha ido esa energía? Y si el Universo la contiene, ¿no influye en su curvatura? Parece por lo menos igualmente aceptable que el Universo ya comience con sólo materia, y que los fotones de la radiación de fondo (que tiene el espectro perfecto de un cuerpo negro) se deban a la alta temperatura de esa materia primitiva.

Si esto parece “arbitrario” no lo es tanto como el esquema de pura energía original, con una fuerza débil extraña o que postula una inflación primitiva con un campo “inflatón” que supone una teoría de Unificación que de hecho no existe. Y que llega a la predicción fantástica de infinitos universos (de los cuales uno está ¡a una décima de milímetro del nuestro!). Si no tenemos un estado previo del cual deducir consecuencias, cualquier conjunto de condiciones iniciales puede considerarse igualmente arbitrario. Pero no debemos aceptar que se deroga la ley de conservación ni caer en elucubraciones de ciencia ficción en gran escala.

Lee Smolin en una conferencia pronunciada en Canadá. Foto: Motionblur. Flickr.
Lee Smolin en una conferencia pronunciada en Canadá. Foto: Motionblur. Flickr.
Mecánica cuántica

Einstein contribuyó también a la Mecánica Cuántica ya con la idea del fotón como partícula de luz. Una y otra vez veo en libros de Física que el fotón virtual, que no es luz, es el portador de la fuerza electromagnética: un bosón de masa cero y espín 1. Y se me dice que se ha detectado experimentalmente, lo mismo que los electrones y neutrinos y quarks. ¿Quién lo ha detectado? ¿Cuándo y cómo? ¿Deja un trazo en algún aparato? ¿Por qué parece identificarse –verbalmente- con el fotón de luz que no produce atracción ni repulsión sobre cargas?

Se dice también que la unificación de fuerzas ya incorpora la fuerza nuclear fuerte (no es así en el libro de Smolin, p. 11). Tal unificación es necesaria para la inflación, y el desacoplarse la fuerza nuclear fuerte sería la causa de la tremenda energía que debió aumentar el radio del Universo por un factor de 1050 en menos de una billonésima de billonésima de segundo.

Es verdad que no todos los físicos afirman explícitamente esa Gran Unificación, y no he podido encontrar referencia alguna al autor de tal síntesis ni se menciona que haya sido reconocida con un Premio Nobel. Mientras tanto es universal la queja de que la Física teórica no logra compaginar la Relatividad General y la Mecánica Cuántica en una Teoría del Todo (TOE) aun después de 30 años de esfuerzos de los mejores físicos del mundo.

Finalmente, el problema más profundo tal vez sea que, en palabras de Einstein, “sólo movimientos relativos tienen efectos físicos (observables)” de modo que “más brevemente, pero con menor precisión, se puede decir que no hay movimientos absolutos”. Es una afirmación de aplicación universal que todo cambio relativo presupone un cambio absoluto: si nada real cambia en los términos de una relación (sea cualitativa o cuantitativa) la relación lógicamente no puede cambiar: a/b = c no puede cambiar si no cambian en nada lo que son a o b o ambas. Que el cambio sea indetectable en sí mismo, y sólo se observen sus efectos, no invalida el raciocinio.

Tenemos que confrontar el problema que la Filosofía de la Naturaleza ha intentado resolver durante más de dos milenios: cuál es la base objetiva de que percibamos diversas localizaciones en nuestro entorno, que siempre se observa con posiciones espaciales. No se trata de describir esas posiciones (obviamente se hace con respecto a sistemas de referencia) sino del hecho innegable de que las cosas están en diversos sitios, tanto si los describimos como si no. Esto no lo resuelve la Relatividad. Es extraño que hablemos constantemente de relaciones de distancia para objetos en diversos lugares: o caemos en un círculo vicioso o en una cadena infinita de referencias.

La localización se debería a relaciones con objetos circundantes, que a su vez se localizan por otras relaciones, y así indefinidamente. Se habla de un mundo en el que todo se mueve con respecto a otras cosas, cambiando sus relaciones, pero sin que haya un cambio real en cosa alguna.

Es interesante que Einstein deseaba incorporar el Principio de Mach (sistema de referencia absoluto en las grandes estructuras cósmicas) pero no logró hacerlo: no pudo establecer un marco universal par todo movimiento. Y, sin embargo, una esfera que gira se deforma, y este hecho físico no depende de sistemas de referencia. En cierto sentido, ese movimiento es absoluto: ocurre realmente en el cuerpo que gira, sea observado o no, y necesitamos explicar por qué se da ese efecto.

Algo semejante debe decirse de las relaciones temporales. “Antes” y “después” no son simplemente ideas nuestras en el sentido Kantiano (una forma innata de organizar nuestras percepciones) ni puede atribuirse su distinción a las posibles relaciones causales dentro del diagrama del cono de luz. La posibilidad de actividad causal presupone la existencia previa de la causa: ciertamente no la produce. Una vez más debemos preguntarnos “¿qué hay en el mundo físico que corresponde a nuestra percepción inevitable de diferencias temporales?” El que aceptamos como real la evolución cosmológica sin observadores primitivos claramente exige una razón independiente de ellos para explicar el tiempo.

La naturaleza experimental de la ciencia física

He intentado pensar en términos físicos sobre algunos puntos en que siento que muchos autores parecen preocuparse solamente de salvar y desarrollar el formalismo matemático de una teoría ya establecida (incluso con datos experimentales). Confío en que imito en algo a Einstein con esta actitud: él siempre comenzó aceptando el mundo como una realidad objetiva, en que las cosas hacen lo que hacen porque son lo que son, no porque nuestra matemática imponga su comportamiento.

Necesitamos la matemática para hablar de relaciones cuantitativas, y admiro –con un verdadero sentido de inferioridad- a los que destacan en las fronteras más avanzadas de Teoría de Grupos, Supercuerdas y otros avances que nunca pude estudiar. Pero todavía puedo preguntar qué significado físico se expresa con cada concepto, y no aceptaré que se me responda con un “porque sí” aunque se disfrace con nombres como “azar” o “rotura espontánea de la simetría”.

El azar no puede medirse en ningún laboratorio ni introducirse en una ecuación, aunque a veces se quiere identificar con una probabilidad que no tiene causa conocida. Y cualquier “espontaneidad” tiene que terminar siendo una vez más puro azar o aceptando algún tipo de libre albedrío en la materia, en todos sus niveles.

La ciencia es algo maravillosos, pero está limitada por su metodología: sólo puede hablar de lo que puede medir, y ninguna teoría se considera ciencia si no hay una prueba experimental. Con palabras de John A. Wheeler, la pregunta más importante es “¿Por qué hay algo en lugar de nada?”. Y la segunda, “¿Por qué ese algo tiene las propiedades que tiene?” (The Universe as Home for Man, American Scientist, Nov-Dec 1974).

Por nuestro estudio del Universo no podemos sino tratar de entender el “cómo” y algún “por qué” limitado: Cómo comenzó el Universo, cómo ha evolucionado, cómo actúan las fuerzas, cómo producen energía las estrellas, cómo se forman moléculas, por qué es tan duro el diamante, por qué el hielo es menos denso que el agua líquida… pero las preguntas más básicas no pueden responderse en un laboratorio, y recurrir a universos múltiples inobservables para evitar los problemas del único que podemos estudiar es únicamente ciencia ficción.

Si en algo he interpretado mal las ideas o los datos experimentales, agradeceré se me indique dónde están los errores. Siempre me ha interesado la Física, pero también he pensado mucho acerca de la Metafísica de la Materia, que enseñé durante más de 30 años después de obtener mi doctorado en Astrofísica (con el Dr. Cowan, famoso por el descubrimiento del neutrino). Entonces no solamente las teorías mencionadas como nuevas -de grupos y de Supercuerdas- no podían preverse: muchos de sus autores no habían nacido todavía.

A partir de entonces he intentado mantenerme en contacto con nuevas ideas de Física, mientras desarrollaba mis clases de Filosofía de la Naturaleza, no buscando soluciones en fórmulas, sino en conceptos aplicables a la realidad. Puedo pedir que se me tolere con paciencia si parece que soy alguien demasiado anticuado: todavía deseo aprender, y me da cierto consuelo el saber que Einstein mismo, en el período final de su vida, ya era dejado a un lado por no estar “al día” de las corrientes que parecían más prometedoras.


Manuel Carreira es Profesor de la Universidad John Carrol de Cleveland, Estados Unidos, y de la Universidad Comillas, Madrid, así como investigador en el Observatorio Vaticano.




Lunes, 5 de Abril 2010
Manuel Carreira
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Nota

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1.Publicado por Alejandro Álvarez Silva el 05/04/2010 20:29
Bueno, no seamos alarmistas. Lo que está claro es que una física que no puede explicar aún en qué consiste la materia y la energía oscura que, según ella misma, son la parte sustancial del universo es que falta algo muy importante en ella, que necesita de una profunda revisión, no obstante lo conseguido hasta ahora es muy importante, aunque el desarrollo teórico de la teoría de las supercuerdas necesita urgentemente de apoyaturas experimentales que puedan hacerla progresar con una base fuerte. (Sigo recomendando el artículo "Materia, energía oscura y supersimetría" en el Blog Simbiotica). Saludos:
Alejandro Álvarez

2.Publicado por Mariano Gómez de Olea el 11/04/2010 14:00
Para Manuel Carreira: Creo tener respuesta a todas sus inquietudes. Si me envía su e-mail le enviaré un artículo que se va a publicar a través la Universidad del Pais Vasco (el mio es magolea@telefonica.net). El libro que da respuesta a todas sus inquietudes se titula "La materia, energía oscura" que espero esté en las librerías a finales de Abril 2010.
Hay una alternativa para explicar los experimentos de Michelson, De Sitter y Bradley en los que se basó Einstein, por lo que no es cierto el principio de la constancia universal de la velocidad de la luz. ¿Porqué entre sus inquietudes no está la falta de definición de las magnitudes fundamentales, tales como la energía, la fuerza, la masa y la carga eléctrica, y la falta de explicación de la fuerza de gravedad?. Espero su respuesta.

3.Publicado por José Bielsa el 11/05/2010 13:08
Hola Manuel,

Me suscribo a las palabras de gran Richard Feynman:

http://www.youtube.com/watch?v=A7GlK9FqzgE

La serie completa de conferencias es muy interesante para los que no sean físicos.

http://vega.org.uk/video/subseries/8

4.Publicado por Mariano Gómez de Olea el 13/05/2010 11:34
Para José Bielsa. Efectivamente, fue Richard Feynman quien dijo que "las propiedades específicas independientes que tiene la magnitud fuerza no fueron descritas por Newton o por persona alguna". Pero sucede lo mismo con las magnitudes energía, masa y carga eléctrica. Los científicos trabajan con magnitudes que desconocen. De acuerdo con Lee Smolin, hay que repensar la ciencia física.
Para Alejandro Álvarez Silva. Efectivamente, falta algo muy importante en la física.
Si me envían su correo electrónico (el mio es magolea@telefonica.net) recibirán el artículo "La materia, energía oscura" que resuelve todas esas incognitas. Saludos de Mariano Gómez de Olea

5.Publicado por hugo luchetti el 04/11/2010 13:59


SE VIENE EL FOTON OSCURO:

Es la energìa oscura. Ya era evidente cuando observàbamos los "tableros" de ajedrez o de cualquier otro juego de oposiciones para dos jugadores donde las fichas interactùan avanzando por casilleros claros
y oscuros. Tambièn los àtomos y los electrones en su condiciòn de aborciòn-repulsiòn de luz. Y ya lo dijo el poeta: "La sombra no es la sombra/la sombra es otra luz/la luz es la sombra de la sombra..." Y tambièn
aquel que dijo que cuando la luz llega a alumbrar un sitio la oscuridad estaba antes allì..."

6.Publicado por Mariano el 04/01/2011 20:51
Se ha llegado a sugerir que en Física estaba prácticamente todo inventado. Sin embargo, no se menciona que hay muchas imprecisiones, arreglos y trucos que los científicos han utilizado para explicar las realidades con las que se encontraban. Las teorías conocidas son incapaces de explicar las nuevas realidades y han llevado a los científicos a una vía muerta. La realidad es que no se conocen las características básicas de la naturaleza del universo, por lo que hay que descubrir nuevos principios mediante los cuales se puedan definir las primeras causas y explicar los resultados experimentales, tanto antiguos como actuales, dando un paso para progresar honestamente en el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Para corregir esas deficiencias y explicar tantos misterios, he escrito un libro: “La materia, energía oscura”, que contiene las bases de la Física Cuántica, la Teoría Cuántica del Movimiento (TCM) y la Teoría Cuántica de los Campos Unificados (TCCU), y el paso de la microfísica a la macrofísica. Este nuevo paradigma establece un nuevo postulado: el Principio de la Energía Oscura, el cual define en primer lugar la energía: la energía es la única sustancia material disponible en la naturaleza física, determinando que la energía oscura ocupa todos los espacios, las partículas elementales y las cargas eléctricas, siendo susceptible de deformarse

7.Publicado por Mariano el 05/01/2011 20:10
De acuerdo con Lee Smolin, hay que repensar la ciencia física.
La definición clásica de energía es la capacidad de producir trabajo, sin embargo, si la fuerza resultante no es nula, el trabajo es igual al incremento de energía cinética, por lo cual, la energía sería definida como la capacidad de producir energía, lo cual no es una definición. Tampoco se conocen las propiedades específicas independientes de las magnitudes fuerza, masa y carga eléctrica, ni se conoce la definición del campo magnético. Así que la ciencia trabaja con magnitudes que prácticamente desconoce. Por otro lado, los conceptos clásicos campo escalar o potencial gravitacional o electrostático, no son rigurosos, pues sólo se cumplen si el cuerpo que lo genera está en reposo
Pero hay muchos más problemas sin resolver en la física. Seguiré en el proximo comentario

8.Publicado por Mariano el 07/01/2011 18:18
Según Rafael A. Alemañ : Dice: "En la física, como en el resto de las ciencias, el verdadero progreso se logra cuestionando las ideas establecidas y aventurando nuestro conocimiento más allá de las fronteras
que en cada momento lo limitan. Se puede decir con justicia que la vitalidad de una disciplina científica se manifiesta, más incluso que por las respuestas obtenidas, en la cantidad de interrogantes que genera y en las líneas de investigación que abre hacia el futuro. Por una parte tenemos las grandes preguntas que rozan los cimientos mismos de la física fundamental, como la "formulación de un modelo preciso para las interacciones nucleares fuertes" , el problema de la auto-acción en las teorías cuánticas de campos, o especialmente la búsqueda de una teoría gravitatoria a la vez cuántica y relativista..Por otro lado nos encontramos con asuntos que
demandan una respuesta sin que podamos calibrar todavía hasta que punto dicha respuesta supondría una mera
corrección de las teorías existentes, o exigiría una revolución en nuestra visión del cosmos. Así podemos encontrar en nuestros días gran cantidad de estos temas: la misteriosa materia oscura que determina una dinámica rotacional en las galaxias distinta de la esperada; la no menos enigmática energía oscura, cuya presencia influye decisivamente en el ritmo de expansión del universo; la posibilidad de que ciertas
constantes fundamentales modifiquen muy lentamente su valor con el tiempo, y por ello no sean genuinas
“constantes”; una explicación (quizás el bosón de Higgs) que justifique por qué las partículas elementales poseen las masas que realmente tienen, y no valores diferentes; el controvertido misterio de las sondas Pioneer, las cuales parecen hallarse más cerca de nuestro sistema solar de lo que debieran por la duración de su viaje; la paradoja de la medida y las correlaciones EPR en la teoría cuántica; etc., etc."

R.A.Alemañ describe algunos de los misterios modernos que los investigadores no pueden resolver. Pero hay otros muy antiguos que también están sin resolver: la definición de las magnitudes que están actualmente sin definir: presión, fuerza, masa, inercia, fuerza de inercia, carga eléctrica, el campo magnético, de gran interés para la física, pues nunca se le ha dado una definición rigurosa, la unificación de los campos gravitacional y electromagnético, algo que durante mucho tiempo han intentado sin éxito todos los grandes científicos que se dedicaron al tema, una explicación de las leyes de Newton y de la propagación de las ondas,una alternativa al principio de la constancia universal de la velocidad de la luz de la teoría de la relatividad de Einstein, pues el principio de equivalencia de la teoría general de la relatividad no es riguroso, la variación de la constante de Planck con la velocidad,las dislocaciones hacia el rojo del espectro, el retraso de los procesos de desintegración y de los relojes atómicos, las ecuaciones de onda de las partículas (ondas de materia), la generación de antipartículas, las razones por las cuales las únicas partículas estables son el protón y el electrón, las fuerzas fuertes y débiles en el átomo, los cuatro números cuánticos, etc.

9.Publicado por Mariano el 21/01/2011 19:33
¡Claro que hay que repensar la física!. Para empezar, hay que completar las leyes de Newton que están cojas, por ejemplo: Cuando un auto acelera, el respaldo del asiento te empuja hacia adelante, pero tu te sientes comprimido contra el asiento, es decir, te aplastas contra el asiento. Para que tu te aplastes es necesario que a un lado te presione una fuerza real (la del respaldo del asiento producida por el motor del auto) y al otro lado te presione otra fuerza tambien real, igual y opuesta a la del otro lado. La única fuerza que produce ese efecto es la fuerza de oposición debida a la inercia, que, por consiguiente, es una fuerza real. Recuerda que la inercia representa la fuerza de oposición que presentan los cuerpos cuando se intenta cambiar su estado de movimiento. El motor del coche intenta cambiar tu estado de movimiento, pero tu cuerpo se opone con la fuerza de oposición debida a tu inercia.
Los autores de libros de texto dicen que esa fuerzas de oposición no es real. ¿Cómo no va a ser real si te comprime contra el respaldo del asiento?
El problema es que si es real, el cuerpo está sometido a dos fuerzas iguales y opuestas, pero a pesarde todo se acelera. No debía acelerarse pero se acelera. Esto constituye una paradoja sin resolver por la física
¿Hay algún comentarista que no esté de acuerdo?
¿Hay algún comentarista que esté de acuerdo?.
Por favor, os ruego que contesteis

10.Publicado por Jose Ramón el 30/03/2011 21:28
Desde mi punto de vista, sr. Mariano, hablar en términos de fuerzas es utilizar entes demasiado artificiales, que quizás simplifiquen los cálculos de los problemas, pero que dichos términos no tienen correlación alguna con entidades reales.
En su ejemplo solo veo un proceso de transmisión de energía; un simple choque de objetos, uno en movimiento y el otro en reposo; el resultado no es más que la distribución de la energía del conjunto, la cual mueve a un cuerpo y deforma al otro.

11.Publicado por Mariano el 31/03/2011 20:49
Para Jose Ramón - 10´-
Busca en Google "La materia es en realidad energía oscura" de Tendencias21
Mi libro se titula: "La materia, energía oscura"
La fuerza es la densidad lineal de energía
Un saludo

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