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Los científicos son menos religiosos que el resto de la población

La formación académica no tiene nada que ver, sino el entorno familiar, según un estudio


Los científicos son menos religiosos que el resto de la población, señala una encuesta realizada con 1.646 académicos de Estados Unidos. Esta singularidad religiosa no tiene nada que ver con la formación académica, ni con el supuesto conflicto entre ciencia y fe, sino que se debe a otras cuestiones, como la educación religiosa de base, su edad, su estado civil o su entorno familiar (el tener o no hijos y el número de éstos). El estudio reveló también que las diferencias en las actitudes sobre religión y espiritualidad no eran significativas entre los científicos de las ramas natural y social de la ciencia. Por Yaiza Martínez.



Profesores de la Universidad de Missouri. Columbia.
Profesores de la Universidad de Missouri. Columbia.
La religiosidad de los científicos es un tema de interés y debate bastante persistente, tanto en el terreno académico como en otros más populares. Ahora, un estudio realizado en Estados Unidos acerca de las creencias y prácticas religiosas de la élite académico-científico de este país, ha demostrado que los profesores de ciencia de las principales universidades estadounidenses son menos religiosos que el resto de la población.

El análisis, titulado “Religión Among Academic Scientists (RAAS, ha sido llevado a cabo en los últimos dos años, bajo la dirección de la profesora Elaine Howard Ecklund , del College of Arts and Sciences de la universidad de Búfalo. La John Templeton Foundation patrocinó la investigación.

Espiritualidad y religión

En 2005, Ecklund y su colaborador Christopher P. Scheitle, de la universidad de Pensilvania, comenzaron su estudio acerca de los sistemas religiosos, éticos y espirituales de especialistas tanto de ciencias sociales como de ciencias naturales de un total de veintiuna universidades norteamericanas. La tasa de participación fue muy alta, del 75%, y 1.646 científicos respondieron a las encuestas presentadas. Además, se realizaron 271 entrevistas en profundidad.

El proyecto pretendía explorar la relación entre fe y razón, examinando lo que los científicos opinaban cuando dos campos institucionales tan distintos como el científico y el religioso se situaban uno frente al otro.

Sus resultados, que aparecen publicados en la revista Social Problems, mostraron entre otras cosas que las diferencias en las actitudes sobre religión y espiritualidad no eran significativas entre los científicos de las ramas natural y social de la ciencia.

Por otro lado, algunos de los encuestados consideraban que ambos campos se solapaban, otros los veían completamente distintos, y otros daban gran importancia a la espiritualidad incluso si no creían en un dios determinado o no practicaban una religión concreta.

Influencias no profesionales

Además, los datos demostraron que la identidad religiosa de los científicos no dependía de su formación profesional, señala Ecklund en un comunicado de la universidad de Búfalo, o del supuesto conflicto entre ciencia y fe, sino que en ella influían otras cuestiones, como su educación religiosa de base, su edad, su estado civil o su entorno familiar (el tener o no hijos y el número de éstos).

La investigación llevó a cabo asimismo una comparativa entre las creencias o actitudes religiosas de la sociedad en general y las de los científicos, tomando como referencia los datos recogidos entre la población por la General Social Survey (GSS entre los años 1998 y 2004.

La GSS es una encuesta nacional llevada a cabo por el National Opinion Research Center de la universidad de Chicago y que regularmente recoge información sobre las características demográficas y las actitudes sociales de los residentes en Estados Unidos.

Esta comparativa reveló que el 52% de los científicos encuestados se definían ajenos a cualquier afiliación religiosa, frente al 14% de la población general. Por otro lado, en la encuesta GSS, el 14% de los ciudadanos norteamericanos afirmaron ser evangelistas o fundamentalistas, mientras que entre los profesores encuestados en el RAAS, sólo el 2% se definió de esta manera.

Importancia del origen

Un 15% de la población afirmó ser judía, y sólo el 2% de los científicos se identificaron con esta religión. Pero entre los científicos y el resto de los residentes estadounidenses había un factor común para su definición religiosa: el haber crecido en un hogar con una práctica religiosa o religión concretas. En ambos casos éste ha resultado ser el factor clave para la posterior religiosidad de los individuos, aseguran los investigadores.

Ecklund y Scheitle concluyen por tanto que la consideración de que el científico necesariamente es menos religioso no se sustenta en hechos concretos.

Lo que sí puede ocurrir, afirma Ecklund, es que las personas procedentes de entornos no religiosos tiendan más que las procedentes de entornos religiosos a elegir profesiones científicas, debido a la tensión entre las doctrinas religiosas de algunos grupos y las teorías y métodos de la ciencia. Esto aumentaría el número de científicos no vinculados a una religión concreta.

Por otro lado, el estudio reveló que tampoco habría relación entre el género de los encuestados y sus tendencias a ser más o menos religiosos, ni entre la nacionalidad de los científicos y su religiosidad (un 25% de los encuestados en el RAAS procedían del extranjero).



Jueves, 12 de Julio 2007
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Nota

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1.Publicado por Lazaro el 03/08/2007 21:02
La doctrina cristiana
y los principios genéticos.

por J.M.Moreno

El análisis de la estrategia genética contenida en el ADN del ser humano, y el estudio riguroso de la mecánica de las facultades conscientes que determinan las conductas, sumada a la comprobación de que esas facultades también están determinadas en la programación genética, conduce a pensar en la congruencia que existe entre los principios biológicos que rigen la genética, y los principios morales contenidos en la doctrina cristiana.
Las coincidencias de propósitos que existen entre ambos, son realmente impresionantes.
Las tendencias cristianas en cuanto a la afinidad, la unión entre géneros distintos, la unidad orgánica familiar, el legado de las costumbres y tradiciones, hacen que el desarrollo individual, y la construcción familiar no sólo sean semejantes, sino que parecen estar directamente relacionados con los principios que actualmente se conocemos mediante el estudio de la información genética.
Advertir esta analogía con los conocimientos científicos y sociológicos propios de la época en que vivimos puede resultar sencillo, pero que un ser de hace más de veinte siglos formulara una doctrina tan semejante a la que rige los principios de la propia esencia biológica del ser y a los propósitos de su naturaleza, es asunto para ser meditado muy profundamente.

En una época de ignorancia y superstición en la que eran muy escasos y rudimentarios los conocimientos científicos relacionados con la biología del ser humano, Jesús resalta con su doctrina como la más importante visión profética de la especie.
Vino a despertar la conciencia de los seres. A decirles que
la potencia creadora de la vida estaba en la conciencia de cada uno de ellos, y que la doctrina que predicaba era el camino para que cada cual viviera conforme a las leyes naturales y cumpliera las funciones para las que había sido creado, señalándoles el modo de vida necesario para una plena realización personal, y para que en consecuencia se produjera la evolución social destinada a hacer realidad la afinidad, la paz, y la justicia, en todo el orbe, y a explicar, con su ejemplo, y con su mandamiento del amor al prójimo, que la afinidad es la base de la vida en todos los sentidos.
De una manera prodigiosa, si no misteriosa, su doctrina corresponde curiosamente a la conducta determinada en la estrategia genética programada por la potencia consciente iniciadora de la vida, lo que significa que el creador de la doctrina se adelantó, en aquella lejana época, a los descubrimientos científicos que habrían de venir veinte siglos después, con una misteriosa y prodigiosa visión de las leyes que determinan el origen, el desarrollo, y el propósito de la vida del ser, y la importancia de la reglamentación consciente de las conductas para la vida natural, la justicia, y la convivencia.
Muchas de las previsiones que hace la doctrina cristiana respecto a las actuales transgresiones a las leyes naturales, la moral, y el respeto a la vida, se entenderían mejor si se observara cuan cercanas están esas enseñanzas de las propias leyes establecidas por el código genético en los comienzos mismos de nuestra existencia.
Y todo esto, porque en el código genético no sólo están establecidas las conductas celulares del organismo, sino también las características y las facultades de nuestra propia conciencia.
Al remecer y despertar la conciencia de los hombres, el Divino Maestro sabía, de manera inexplicable, que en su doctrina estaban aplicando los principios fundamentales de la existencia. Por eso le contestó con altivez a Pilatos, que él , y su doctrina, representaban el verdadero camino de la vida.


2.Publicado por turon el 13/08/2007 13:47
Opino,
que el estudio, pese a lo que comenta Yaiza en su articulo, si refleja la separacion entre:ciencia-espiritualidad, tambien refleja la posible confusion entre espiritualidad y religion, como parece que dice en esta frase:"las diferencias en las actitudes sobre religión y espiritualidad no eran significativas entre los científicos ".
Que incultura, verdad?
Por otro lado el articulo no da mucha información sobre el estudio etico.
Esto me preocupa, ya que precisamente es el aspecto de la espiritualidad el que va paralelo a la etica...la poca formación "humana" que reciben los cientificos en general, "obsesionados" en su "pequeño" campo de estudio , que se olvidan de la religion( re-ligare) la union holistica entre todas las cosas, el aspecto sistemico del ser humano.
Recordemos que grandes cientificos han sido personas muy misticas, interesadas en los diversos ambitos de la vida...desde newton, Schrodinger( estudioso de los vedas hindues), Eisntein, Pauli...por citar algunos de los mas grandes cientificos,...casi todos ellos vegetarianos...

Yo estudie fisica en la universidad, y nunca me hicieron leer un libro de Schrodinger para comprender su pensamiento mistico y como este ayudo al desarrollo de la fisica quantica...
no es sorprendente?

COmo aun se forma a cientificos en el mundo "objetivo" y no se les ayuda a que sean mas felices , a que se conecten con su propia subjetividad, a que tengan una vision mas amplia de las cosas y los efectos a nivel general de lo que investigan, a que se planteen la etica de las cosas que estan investigando...a que sean cientificos-humanos...
Cuando haremos que esto cambie?
gracias


3.Publicado por ester el 15/11/2008 18:01
Cada vez que conozco las cosas que me rodean soy mas amante del Creador.... Dios esta en toda la naturaleza: en las flores, en los arboles, los animales, todo es tan perfecto y armonioso ¿como pudo haber salido de la nada?....
Einstein y newton eran hombres que a pesar de no ser religiosos amamaban a Dios.. Soy evangelica luterana de nacimiento pero la religion no me enseño a creer en El si no las cosas que q me rodean: el canto de un pajaro, la sonrisa de una persona y hasta la misma muerte..


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