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Los neandertales se trataban con plantas medicinales

Ingerían aquilea y camomila, según desvela la placa dental calcificada de neandertales de la cueva de El Sidrón (Asturias)


Los neandertales, que desaparecieron hace alrededor de 30.000 años, ingerían aquilea y camomila (manzanilla) , según el análisis del sarro de cinco Homo neanderthalensis en la cueva de El Sidrón (Asturias). El descubrimiento confirma que los neandertales no sólo comían una gran variedad de plantas, además de carne, sino que también conocían sus cualidades curativas y nutricionales.





Antonio Rosas, investigador en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC). Foto: CSIC.
Antonio Rosas, investigador en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC). Foto: CSIC.
Hasta hace poco se pensaba que los neandertales, que desaparecieron hace entre 30.000 y 24.000 años, eran predominantemente carnívoros. Sin embargo, las pruebas de que tenían una dieta más variada son cada vez más evidentes, a medida que se sofistican las técnicas de análisis.
 
Investigadores españoles, británicos y australianos identificaron el material atrapado en diez muestras de la placa dental calcificada de cinco neandertales de la cueva de El Sidrón (Asturias) y hallaron la primera prueba molecular de que un individuo de esta especie ingirió dos tipos de plantas medicinales: aquilea y camomila o manzanilla.

Según el médico de la Grecia Antigua Dioscórides, la aquilea es una hierba muy útil contra las efusiones de sangre y contra las llagas. La camomila o manzanilla ha sido usada tradicionalmente como hierba digestiva y sedante.

Los resultados de esta investigación, que se publican esta semana en la revista Naturwissenschaften‐The Science of Nature, suponen un nuevo paso para profundizar en el conocimiento sobre esta especie.
 
“La variedad de plantas que hemos identificado sugiere que los neandertales que vivieron en El Sidrón tenían un conocimiento sofisticado de su entorno natural, que incluía la habilidad para seleccionar y usar ciertas plantas por su valor nutricional y curativo”, explica Karen Hardy, investigadora ICREA de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y profesora honoraria de la Universidad de York (Reino Unido), que ha liderado del estudio.
 
Según la experta, la carne era “claramente primordial”, pero esta investigación pone de manifiesto una alimentación “bastante más compleja” que la que se creía hasta ahora que tenían los Homo neanderthalensis.
 
El nuevo análisis permite añadir datos sobre la dieta y los hábitos de vida de estos homínidos, de los que ya se sabía que “atendían a los enfermos, enterraban a sus muertos y adornaban su cuerpo”, apunta Antonio Rosas, investigador en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), y coautor del estudio, quien añade que  El Sidrón “ha permitido desterrar muchas de las ideas que se tenían de los neandertales”.
 
Para analizar las muestras, se han combinado técnicas de espectrometría de masas y de deserción térmica con análisis morfológicos de microfósiles de plantas. Los gránulos de almidón y los marcadores de carbohidratos hallados en las muestras, así como los compuestos vegetales (azulenos y cumarinas) y las posibles evidencias de frutos secos, alimentos herbáceos y verduras, indican una mayor diversidad de plantas que la que habían obtenido en estudios anteriores realizados con análisis de isótopos estables.

Plantas de sabor amargo
 
En investigaciones realizadas en 2009 por el equipo de excavación de El Sidrón se había identificado el gen neandertal que les permitía percibir el gusto amargo. El estudio actual ha constatado que al menos uno de los individuos analizados había ingerido plantas de sabor amargo, concretamente aquilea y camomila.
 
Stephen Buckley, del centro BioArCh de la Universidad de York, comenta al respecto que “el hecho de tomar este tipo de plantas con escaso valor nutritivo es sorprendente. Nosotros sabemos que los neandertales las encontrarían amargas, así que probablemente las debieron seleccionar por razones que van más allá de su sabor”.
 
El trabajo ha hallado además diversos compuestos orgánicos. Los carbohidratos se confirman por los gránulos de almidón triturados y cocidos observados al microscopio, procedentes de varias plantas ricas en este elemento. También se han encontrado evidencias consistentes con humo, posiblemente de alimentos cocinados o de leña, en forma de marcadores químicos como esteres metilo, fenoles e hidrocarburos aromáticos policíclicos, así como con bitumen, procedente probablemente de pizarras bituminosas.
 
“La espectrometría de masas nos ha permitido identificar los carbohidratos en los cálculos de dos adultos, uno de ellos en particular parecía haber comido diversos alimentos ricos en estos compuestos”, explica Matthew Collins, director de BioArCh, quien detalla que combinada con el análisis microscópico, esta técnica demuestra que “los cálculos dentales pueden ser una gran fuente de información”.
 
La investigación indica que los gránulos de almidón hallados en El Sidrón, con 43.000 años de antigüedad, son los más antiguos confirmados hasta ahora mediante test bioquímicos. Los científicos han identificado también restos antiguos de bacterias que consideran que pueden aportar luz en futuros estudios sobre la salud dental de los neandertales.
 
La mejor colección de neandertales
 
La cueva de El Sidrón contiene la mejor colección de neandertales de la Península Ibérica y es uno de los yacimientos arqueológicos más activos del mundo. Descubierto en 1994, contiene alrededor de 2.000 restos óseos de al menos 13 individuos datados entre 47.000 y 50.600 años.
 
El yacimiento está siendo estudiado por un equipo multidisciplinar formado por el paleobiólogo Antonio Rosas (MNCN-CSIC), el genetista Carles Lalueza‐Fox (Instituto de Biología Evolutiva, centro mixto del CSIC y la Universidad Pompeu Fabra), y el arqueólogo Marco de la Rasilla (Universidad de Oviedo).
 
La excavación está subvencionada por la Consejería de Cultura del gobierno autonómico de Asturias. Este equipo facilitó las muestras dentales y la información básica para realizar el estudio.
 


Referencia 

Hardy K et al. (2012). “Neanderthal medics? Evidence for food, cooking and medicinal plants entrapped in dental calculus” Naturwissenschaften ‐ The Science of Nature. DOI 10.1007/s00114‐012‐0942‐0.


Jueves, 19 de Julio 2012
CSIC/T21
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1.Publicado por Pedro el 28/01/2013 21:50
Increible. Siendo la fitoterapia tan antigua, no debería llamarse "medicina alternativa", ya que existía antes de la actual medicina alopática.

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