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Martin Savage: Los rayos cósmicos revelarán si el universo es una simulación informática

Un equipo de físicos de la Universidad de Washington idean una prueba para verificar o refutar la hipótesis de Nick Bostrom


En 2003, el filósofo británico Nick Bostrom proponía que nuestro universo podía ser una simulación informática llevada a cabo por nuestros descendientes. Una hipótesis a todas luces descabellada que, sin embargo, quizá algún día llegue a probarse –o a refutarse- utilizando ordenadores superpotentes. Según un equipo de físicos de la Universidad de Washington, entre los que se encuentra Martin Savage, una simulación informática podría aclarar si el cosmos es una realidad artificial. Por Yaiza Martínez.


Yaiza Martínez
Escritora, periodista, y Directora de Tendencias21. Saber más del autor


Simulación del impacto de una partícula y su radiación cósmica consecuente. Fuente: Wikimedia Commons.
Simulación del impacto de una partícula y su radiación cósmica consecuente. Fuente: Wikimedia Commons.
Hace una década, el filósofo británico Nick Bostrom, de la Universidad de Oxford, tuvo una idea: nuestro universo podría ser una simulación informática realizada por nuestros descendientes.

En un artículo aparecido en 2003 en la revista The Philosophical Quarterly, Bostrom argumentaba que, al menos, una de estas tres posibilidades debía ser verdadera: es probable que la especia humana se extinga antes de alcanzar un estadio “post humano”; es improbable que ninguna civilización post humana realice un número significativo de simulaciones de su propia historia evolutiva; y vivimos, casi con total certeza, en una simulación informática.

Brostom sostenía que “la creencia de que hay una posibilidad significativa de que algún día lleguemos a ser posthumanos que realicen simulaciones de sus ancestros es falsa, a no ser que actualmente estemos viviendo en una simulación”.

No se puede negar que la hipótesis de Bostrom parece descabellada e incluso incomprensible. Pero, a pesar de eso, un equipo de físicos de la Universidad de Washington, en Estados Unidos, han ideado una prueba que podría demostrar si es o no cierta, publica la UW en un comunicado.

La prueba ideada por los físicos está basada en supercomputadoras. Las actualmente existentes utilizan una técnica llamada "retícula de cromodinámica cuántica" (Lattice QCD) capaz de simular diminutas partes del universo, del tamaño aproximado de un núcleo atómico.

Los científicos esperan que, con el paso del tiempo y a medida que aumente la potencia de los ordenadores, se puedan realizar simulaciones más potentes y a mayores escalas.

¿Podría comprobarse entonces la veracidad o la falsedad de la teoría de Bostrom? Para tratar de desentrañar este rompecabezas, hemos hablado con Martin Savage, uno de los autores de la investigación y de un artículo sobre esta aparecido en arxiv.

Martin Savage. Fuente: Universidad de Washington.
Martin Savage. Fuente: Universidad de Washington.
¿En qué se basa la idea de que el universo que nos rodea podría ser una simulación informática?

Durante los últimos años, hemos realizado simulaciones de partículas atómicas, con el fin de definir de manera más precisa las llamadas “fuerzas nucleares” [que son las que ensamblan a las partículas subatómicas].

En este contexto, uno de nuestros colaboradores trajo a colación el trabajo de Nick Bostrom, y comenzamos a preguntarnos cómo podría saberse si nuestro universo es o no una simulación.

A partir de nuestra experiencia con el impacto que tienen, sobre nuestras propias simulaciones, las limitaciones de los recursos que manejamos, que dejan una huella en los resultados obtenidos, extrapolamos (ese impacto) al propio universo.

Si pudieran superarse esas limitaciones, ¿cree usted que una simulación informática con futuros ordenadores superpotentes revelaría que, realmente, nuestro universo es artificial?

Yo creo que la respuesta es no. Si desarrollásemos un ordenador lo suficientemente potente lo que sí podríamos llegar hacer es una simulación de la historia de un universo igual que el nuestro.

¿Podría probarse –o refutarse- entonces la teoría de Bostrom?

Nunca puede probarse la veracidad de una teoría. Solo pueden hacerse predicciones experimentalmente verificadas, que por tanto indiquen que una teoría es coherente con la naturaleza. Así que se necesitaría elaborar un gran número de pruebas consistentes con ese escenario, que eliminasen (o determinasen) de manera efectiva otras explicaciones posibles.

¿Qué tienen que ver los rayos cósmicos con la probabilidad de que nuestro universo sea una construcción artificial?

Si el universo fuera realmente una simulación llevada a cabo con recursos finitos, eso dejaría una huella en el comportamiento de los rayos cósmicos de muy alta energía. Las desviaciones anticipadas por la relatividad podrían ser más apreciables a ese nivel energético. El hecho de no encontrar variaciones de este tipo sugeriría que no nos encontramos en una simulación o que, para detectarla, sería necesaria una mayor precisión en nuestras mediciones, por el tamaño minúsculo del entramado espacial.

Las simulaciones que hasta ahora se han realizado, ¿han dado ya alguna pista o alguna señal de que vivimos en una simulación informática?

No. Hasta el momento no ha aparecido ninguna evidencia que indique que estamos en una simulación.

En el artículo publicado por la Universidad de Washington sobre su trabajo, ustedes señalan que, si el universo fuera una simulación informática, este podría crear otros universos paralelos a sí mismo. ¿Tendría esto algo que ver con la teoría del multiverso?

Por supuesto que hay paralelismos. Uno se puede imaginar activando simulaciones de múltiples universos distintos desde el mismo ordenador, si este fuera lo suficientemente potente.

¿Tiene alguna relación la concepción del universo como simulación informática con la posible existencia de una inteligencia “externa” a la composición del universo o piensan ustedes en una capacidad de simulación que sea inherente al propio universo?

Yo concibo el escenario de la simulación en el contexto de científicos que, en el futuro, estén explorando de dónde venimos, a través de simulaciones de nuestro universo.

¿Cuáles serán los pasos siguientes en su investigación?

Todavía no hemos decidido que haremos a continuación. Con certeza, sería importante explorar con más detalle las limitaciones de los recursos con los que contamos.

Referencias bibliográficas:

Nick Bostrom. Are We Living in a Computer Simulation?. The Philosophical Quarterly (2003). DOI: 10.1111/1467-9213.00309.

Silas R. Beane, Zohreh Davoudi, Martin J. Savage. Constraints on the Universe as a Numerical Simulation. Arxiv (2012).


Viernes, 14 de Diciembre 2012
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Nota


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1.Publicado por Héctor de Lázaro Núñez el 14/12/2012 14:26
Si el Universo es una simulación informática como aquí se plantea, llevada a cabo por nuestros descendientes, tendríamos la prueba y obligación de reconocer que provenimos de seres superiores.
En cuanto a ser pos humanos algún día, de eso estoy plenamente convencido, pues ya vemos el curso de las ciencias, en implantes y creación de órganos artificiales, mas las posibilidades de aumentar nuestra intelectualidad a través de implantes informáticos en nuestros cerebros; esto sucederá sino nos eliminamos con alguna guerra, o por la evolución material del universo. Llegaremos a suplantar nuestro cuerpo material actual en sus estructuras, por una síntesis de materia mas resistente y fuerte al medio y a la autodestrucción como la fruta madura, ya se sabe como parar el envejecimiento celular y la destrucción por cáncer,
En cuanto a la realidad virtual en que es posible que vivamos, no me quedan dudas, de la nada no surge nada, y si aquí estamos es porque hemos sido creados por alguna inteligencia superior, que vivimos real o virtualmente, reforzando este ultimo considerado, por tres aspectos esenciales.: en realidad virtual porque la vida sera una escuela o una prisión, dos, que somos esclavos de una supercivilizacion y tres, que esta supercivilizacion o inteligencia superior que nos controla, espera que pasemos a las fases superiores del desarrollo, o sea que lleguemos a ese humano superdesarrollado y transformado con quien sabe que fines. Recuerden que la tierra es mas joven que otros muchos astros del universo, y el tiempo y el espacio no transcurra igual para todos, como se dice en una parte de la Biblia yo te doy día por año. Ademas contamos con las dudas de muchos aportes al ser humano en cuanto a conocimientos del espacio, aportados por seres que desconocemos y que no podemos endilgar a literaturas baratas como son los conocimiento del pueblo Dogon en África, lo encuentros del Ezequiel
bíblico con un supuesto Dios, los Mayas, el Egipto antiguo, etc.

2.Publicado por Rojo el 14/12/2012 15:54 (desde móvil)
que loca pero probable idea aunque si los rayos cósmicos dejaran su huella interpretaríamos su historia desde nuestra perspectiva solo humana...

3.Publicado por Joaquín González Álvarez el 15/12/2012 17:07
Los físicos Martin Rees y John Barrow, han expuesto una muy interesnte idea sobre el supuesto hecho de que si en alguna galaxia seres como nosotros que hayan alocanzado un nivel intelectual superior al nuestro, hubieran logrado una supercomputadora capaz de producir un universo exactamente igual al que vivimos en todos los sentidos, sus moradores desarrollarían un proceso evolutivo igual el nuestro y comenzarían en un momento dado a realizr conjejueturas, religiosas, filsóficas, científicas iguales a las nuestras, y no tendrían manera alguna de saber que estabán en ese universo informático. Y se preguntan los autores¿será nuestro Jcaso?. Sugiero buscar por Google mi artículo MARTIN REES, JOHN BARROW Y LA MEGACOMPUTADORA CÓSMICA.

4.Publicado por Beatriz Basenji el 15/12/2012 17:31
"y que no podemos endilgar a literaturas baratas como son los conocimiento del pueblo Dogon en África, lo encuentros del Ezequiel
bíblico con un supuesto Dios, los Mayas, el Egipto antiguo, etc." Héctor de Lázaro Nuñez:¿Por qué literaturas baratas? Porque tu lo has decretado así? Venia interesante tu aporte, hasta que llegamos al final.Hemos tenido que llegar a los conocimientos del siglo XX para reconocer cuantas huellas nos han dejado en el pasado de la Humanidad. Cuando alguien investiga,sea la ciencia o rama del saber que sea, lo primordial es LA HUMILDAD. Solo sabemos que no sabemos nada. ¿Por qué despreciar a los Dogon?Hoy sabemos que los pueblos primitivos daban el título de "dios" a seres que protagonizaban hazañas para ellos incomprensibles.Y esos supuestos "dioses" han dado unas cuantas vueltas sobre el Planeta. Y hay quienes sostienen que nunca se fueron de aquí.

5.Publicado por Cornelio González el 16/12/2012 19:06

Por lo candente del tema que en este artículo toca Yaiza Martínez , a continuación traduzco y trascribo el excelente ensayo que al respecto ha escrito John D. Barrow:

Viviendo en un Universo simulado
http://www.simulation-argument.com/barrowsim.pdf
John D. Barrow *

* John D. Barrow: Nacido el 29 de noviembre de 1952 en Londres, Inglaterra. Sus especialidades son las matemáticas y la física de campos. Instituciones donde ha laborado: Universidad de Cambridge, Gresham Collegem de la Universidad de California, Berkeley, Universidad de Sussex. Egresado de las universidades de Durham y de Oxford. Asesor de doctorado: William Dennis Sciama. Estudiantes de doctorado: Peter Coles y David Bastos. Recibió en 2006 el Premio Templeton.

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Resumen: explicamos aquí el por qué, si es que vivimos en una realidad simulada, podríamos esperar ver pequeñas y ocasionales fallas y desviaciones en las supuestas constantes y leyes de la naturaleza a través del tiempo.

En los últimos tiempos, aquí ha habido mucho interés en los multiversos. ¿Qué clase de ellos podría existir? Y ¿cómo podría su existencia ayudarnos a entender las características que soporten a la vida en nuestro propio Universo, que de otro modo parecieran ser sólo fortuitas coincidencias? Muy en el fondo y en última instancia, estas preguntas no son solo cuestiones de opinión o especulación. La subyacente Teoría del Todo, si es que existe, puede requerir muchas propiedades que nuestro Universo posee y que hayan sido seleccionadas al azar y por rotura se simetría, y ello a partir de una grande colección de posibilidades. Desde este punto de vista, el estado del Universo vacío puede estar lejos de ser único.

El éxito del modelo cosmológico de la inflación - impresionantemente apoyado por las observaciones de los satélites COBE y WMAP - contiene muchas aparentes "coincidencias" que permiten que el Universo soporte a la complejidad y a la vida. Si tuviéramos que considerar un "multiverso" de entre todos los universos posibles, entonces nuestro universo observado parece especial en muchos sentidos. La moderna física cuántica proporciona incluso las maneras en que estos posibles universos conformen un multiverso entre todas las posibilidades que en realidad pueden existir.

Una vez que se tome en serio lo que todos los universos posibles pueden hacer, entonces una resbaladiza pendiente abre ante nosotros. Desde hace tiempo se reconoce que civilizaciones técnicas - sólo un poco más avanzadas que nosotros-, tendrían la capacidad para simular universos en los que entidades autoconscientes pueden surgir e intercomunicarse. Ellas tendrían un poder de computación que diferiría del nuestro en un factor enorme. En lugar de limitarse a simular su clima o la formación de galaxias, como hacemos nosotros, ellos podrían ir más allá y ver el aspecto de las estrellas y los sistemas planetarios. Entonces, después de haber acoplado las reglas de la bioquímica en sus simulaciones astronómicas, serían capaces de ver la evolución de la vida y de la conciencia (la aceleración que se produzca en cualquier escala de tiempo sería conveniente para ellos). Así como vemos los ciclos de vida de las moscas de la fruta, tales civilizaciones serían capaces de seguir la evolución de la vida, de ver crecer otras civilizaciones y de comunicarse con ellas, de discutir sobre la existencia de un Gran Programador en los Cielos [1] quien creó su Universo y quien podría intervenirlo en defensa de las leyes de la Naturaleza que tales civilizaciones hayan observado.

Una vez que esta capacidad para simular universo se logra, los universos falsos proliferarán y pronto serán mucho más numerosos que los reales. Por lo tanto, Nick Bostrom [2] ha argumentado que el solo hecho de pensar que estamos aquí y ahora, es mas más probable que sea solo una realidad simulada y no algo real.

Motivados por esta conclusión incluso ha habido sugerencias sobre que, quizás la mejor manera de entender nuestro comportamiento tiene que ver con una alta probabilidad de que seamos seres simulados en un realidad simulada. Robin Hanson [3] sugiere que deberíamos actuar conscientemente para aumentar la posibilidades de seguir existiendo en una simulación o de, en el futuro, ser re-simulados: “si realmente viviéramos en una simulación entonces todo lo demás seguiría igual aunque que usted podría preocuparse menos por los demás, vivir más su hoy, que su mundo le ofrezca más probabilidades de llegar a ser rico, de esperar e intentar más para participar en los eventos cruciales, de ser más entretenido y digno de alabanza, de ser más feliz y mantener ala gente famosa a su alrededor y más interesada en usted”. En respuesta, Paul Davies [4], ha argumentado que esta alta probabilidad de vivir en una realidad simulada es una reductio ad absurdum [5] de la idea de que multiversos con todas las posibilidades existen. Sería minar nuestra esperanza de adquirir un conocimiento seguro sobre el Universo.

El escenario del multiverso fue sugerido por algunos cosmólogos como una manera de evitar la conclusión de que el Universo fue diseñado especialmente para la vida por un Gran Diseñador. Otros lo veían como una forma de evitar tener que decir nada más sobre el problema del llamado “ajuste fino” en todo. Vemos que los observadores conscientes una vez se les permite intervenir en el Universo, ellos se ubican en la categoría de “observadores” que no hacen nada, permitiendo con ello que los “dioses” aparezcan en un número ilimitado y bajo la apariencia de simuladores que tienen poder sobre la vida y muerte de las realidades simuladas que traen a la existencia.

Los simuladores determinan y pueden cambiar las leyes que rigen sus mundos. Pueden diseñar antrópicos “ajustes finos” [6]]. Pueden sacar el enchufe de la simulación en cualquier momento; intervenir o distanciarse de ella; ver cómo las criaturas simuladas discuten sobre si hay un dios que controla, tanto su intervención, como de hacer milagros o de imponer sus principios éticos en la realidad simulada. Pueden no tener siquiera un atisbo de conciencia de hacerle daño a nadie, porque su juguete de “realidad” en verdad no es real. Incluso pueden ver sus realidades simuladas crecer a un nivel de sofisticación que les permite simular realidades de orden superior a las suyas propias.

Frente a estas perplejidades, ¿tenemos alguna posibilidad de cribar realidades falsas? ¿Qué podemos esperar para ver si hemos hecho observaciones realmente científicas desde una realidad simulada?

En primer lugar, los simuladores se han visto tentados a evitar la complejidad de tener que utilizar en sus mundos un conjunto coherente de leyes de la naturaleza cuando simplemente pueden ajustar sus "realistas" efectos. Cuando la compañía Disney hace una película que presenta la reflexión de la luz sobre la superficie de un lago, no utiliza para ello las leyes, ni de la electrodinámica cuántica ni de la óptica, para calcular la dispersión de la luz. Eso requeriría una cantidad enorme de computación. En su lugar, la simulación de la dispersión de la luz se sustituye por reglas generales que son mucho más breves que el asunto real, pero que, siempre y cuando no se mire muy de cerca, dan un resultado de apariencia realista. Habría así una económica y práctica manera de generar y mantener realidades si se tratara de puro entretenimiento. Pero tales limitaciones a la complejidad de la programación de la simulación serían [3] tambien causa ocasional para delatar problemas y tal vez incluso, serían notadas a simple vista.

Aunque los simuladores fuesen escrupulosos con la simulación de las leyes de la Naturaleza, no habría límites a lo que pudieran hacer. Suponiendo que los simuladores - o al menos las primeras generaciones de ellos -, tuvieran un conocimiento muy avanzado de las leyes de la Naturaleza, es probable que su conocimiento al respecto fuese todavía incompleto (algunos filósofos de la ciencia dirían que este debería ser siempre el caso). Se puede saber mucho acerca de la física y de la programación necesaria para simular un Universo, pero habrá lagunas o peor aún, errores en el conocimiento de las leyes de la Naturaleza. Ellos, por supuesto, tendrían que ser sutiles o de lo contrario, tal "avanzada" civilización no progresaría. Estas lagunas no prevendrían simulaciones que se estarían creando y desarrollándose sin mayores problemas durante largos períodos de tiempo. Pero poco a poco los pequeños defectos comenzarían a acumularse.

Con el tiempo, sus efectos se convertirían en una bola de nieve y tales realidades dejarían de ser computables. La única salida es si sus creadores intervienen para arreglar los problemas, uno a uno y a medida que van surgiendo. Esta es una solución que resulta muy familiar para los usuarios de ordenadores cuando reciben actualizaciones regulares con el fin de protegerlos contra nuevos ataques informáticos o de lagunas en la reparación que sus diseñadores originales no habían previsto. Los simuladores pueden ofrecer este tipo de protección temporal al actualizar las leyes con las cuales la Naturaleza opera e inclusive, introduciendo cosas adicionales ya aprendidas, desde que la simulación se inició.

En este tipo de situación, las contradicciones lógicas inevitablemente surgirán y las leyes en las simulaciones parecerían quebrantarse de vez en cuando. Quienes viven la simulación - especialmente los científicos involucrados en la simulación - de vez en cuando se desconcertarían por los resultados experimentales que obtienen. Sus astrónomos simulados podrían, por ejemplo, hacer observaciones que muestran que las así llamadas constantes de la naturaleza estarían cambiando poco a poco [7].

Es probable que haya incluso se presentasen algunas fallas repentinas en las leyes que rigen estas realidades simuladas. Esto es porque para los simuladores lo mejor sería utilizar una técnica ya encontrada y que ha resultado eficaz en todas las otras simulaciones de sistemas complejos: el uso de la corrección de errores de los códigos para poner las cosas en orden.

Tomemos como ejemplo nuestro código genético. Si se deja a su suerte no duraría mucho tiempo. Los errores se acumularían y la muerte y la mutación podrían presentarse prontamente. Nosotros estamos protegidos contra este problema por la existencia de un mecanismo de corrección de errores que identifica y corrige los errores en la codificación genética. Muchos de nuestros sistemas informáticos complejos poseen el mismo tipo interior de "corrector ortográfico" para evitar la acumulación de errores.

Si los simuladores utilizan códigos de corrección de errores en la computación para protegerse totalmente contra la falibilidad de sus simulaciones (así como ocurre a menor escala con nuestro código genético). Con una relativa frecuencia tales correcciones se llevarían a cabo con respecto al estado o las leyes que rigen la simulación. Pero no obstante, ocurrirían misteriosos y repentinos cambios que pareciera, contravienen las leyes de la Naturaleza que los científicos simuladores habrían observado y predicho [3].

También podríamos esperar que, en general, las realidades simuladas tuviesen un nivel similar de máxima complejidad computacional y de este modo, las criaturas simuladas deberían tener una complejidad similar a las más complejas simulaciones de estructuras no vivas - algo que Stephen Wolfram [8] (por razones muy diferentes, que nada tienen ver con realidades simuladas) ha acuñado como el Principio de Equivalencia Computacional.

Llegamos así a la conclusión de que sí vivimos en una realidad simulada, deberíamos entonces esperar ocasionales y repentinas fallas, derivadas éstas de pequeñas alteraciones en las supuestas constantes y leyes de la Naturaleza a través del tiempo [9]. Estimo que, para nuestra comprensión de la verdadera realidad, una creciente comprensión de los defectos de la Naturaleza es tan importante como las propias leyes de la Naturaleza.
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[1] M. Tegmark, Sci. American May (2003), pp. 41-51; M.J. Rees, Nuestra residencia cósmica, Princeton UP, (2001). Nota del traductor: Gran Programador que pudiera muy bien ser adscrito al carácter que de “software” de gran TOTALIDAD Cósmica, posee el UNITARIO Código de los Números del Sistema de Numeración Decimal y que versa sobre la pauta aritmética que regula y describe a la Naturaleza (ser humano incluido), pero que entendida ésta como una gran UNITARIA TOTALIDAD y que igualmente poseen todos y/o cada uno de los factores primos (léase: variables) que tambien constituyen a todos y cada uno de los segmentos de nueves sucesivos que son extraídos de la gran UNITARIA TOTALIDAD Cósmica= 1= 0.9999999999999… (infinitos nueves).

[2] N. Bostrom, ¿Está viviendo usted en una computación simulada? Filosofía Trimestral. 57(211): 243-255 (2003), http://www.simulation-argument.com

[3] Cómo vivir en una simulación, Diario de la Evolucion y la Tecnologia 7 (2001),
http://www.transhumanist.com

[4] P.C.W. Davies, Una breve historia del Multiverso, New York Times, Abril 12, 2003; ver tambien el documento entregado a la Universidad de Stanford para el taller: ¿Universo o Multiverso?. Marzo 28-29, 2003. Publicaciones entregadas a Cambridge UP, (2004), ed B.J. Carr.]

[5] A este método también se le conoce como prueba por contradicción o prueba ad absurdum: parte de la base es el cumplimiento del principio de exclusión de intermedios donde una proposición que no puede ser falsa, necesariamente es verdadera (Wikipedia).

[6] E.R. Harrison, La selección natural de Universos conteniendo vida inteligente. Quart. Jl. Roy. Sociedad Astronómica, 36, 193 (1995).

[7] J. K. Webb, M. Murphy, V. Flambaum, V. Dzuba, J.D. Barrow, C. Churchill, J. Prochaska, & A. Wolfe: Evidencia adicional sobre la cosmológica evolución de la constante de estructura fina, Phys. Rev. Lett. 87, 091301 (2001)].

[8] S. Wolfram, Una nueva clase de ciencia, Wolfram Inc., Ill., (2002)]

[9] J.D. Barrow, Las constantes de la Naturaleza: desde alfa hasta omega, Jonathan Cape, London, (2002)

6.Publicado por pedro el 16/12/2012 19:30
Vaya, los que, en esta simulación, les ha tocado nacer enanos, jorobados y feos, se cag....en la p...madre de los simuladores.

7.Publicado por Cornelio González el 16/12/2012 22:17

Sobre el tema de los multiversos, el 8 Diciembre de 2007 Yaiza Martínez publicó en Tendencias 21 el siguiente artículo:

La idea de múltiples universos es más que una fantástica invención. Aparece de manera natural en diversas teorías y merece ser tomada en serio.

http://www.tendencias21.net/La-idea-de-multiples-universos-es-mas-que-una-fantastica-invencion_a1955.html

Resumen: Nuestro universo podría ser únicamente un islote aislado en el seno de un inmenso “multiverso”. Muchos modelos actuales, ya sean admitidos (como la relatividad general) o especulativos (como la teoría de cuerdas), conducen naturalmente a multiversos. Estos universos múltiples no son teorías, sino consecuencias de teorías elaboradas para responder a cuestiones específicas de la física de partículas o de la gravitación. Muchos problemas centrales de la física teórica –complejidad y naturalidad- encuentran así una explicación natural. Esta propuesta revolucionaria no está sin embargo exenta de peligros conceptuales y exige una profunda reflexión epistemológica. Por Aurélien Barrau (*).
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(*) Aurélien Barrau, físico del Laboratorio de Física Subatómica y de Cosmología de Grenoble, fue en 2006 Premio Internacional Bogoliubov para jóvenes científicos por sus investigaciones sobre “los fenómenos cuánticos en las cercanías de los agujeros negros”. El artículo que ahora reproducimis se publicó originalmente en el CERN Courier, Diciembre 2007, págs. 13-16. Se reproduce con autorización del CERN Courier y de su autor. Traducción del inglés: Yaiza Martínez. Copyright CERN.

(Tanto la traducción como los enlaces que aparecen en el artículo son de exclusiva responsabilidad de nuestra Redacción, al igual que las notas explicativas que figuran en el texto como N. de la R., que se han incorporado con la exclusiva finalidad de facilitar la comprensión del artículo por parte de nuestros lectores).

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Con fecha 09/12/2007 y con relación a este artículo de Yaiza Martínez, Tendencias 21 me publicó el siguiente comentario 3:

La palabra “multiverso” implica multiplicidad, pluralidad de universos. A este respecto nos informa Wikipedia en http://es.wikipedia.org/wiki/Universo_paralelo:

“...El desarrollo de la física cuántica, y la búsqueda de una teoría unificada (teoría cuántica de la gravedad), conjuntamente con el desarrollo de la teoría de las cuerdas han hecho entrever la posibilidad de la existencia de múltiples dimensiones y universos paralelos...”.

También nos explica Wikipedia:

“...Una de las versiones científicas más curiosas que recurren a los universos paralelos es la interpretación de los universos múltiples (IMM), de Hug Everett. Dicha teoría aparece dentro de la mecánica cuántica como una posible solución al problema de la medida en la mecánica cuántica. Everett describió su interpretación más bien como una metateoría. Desde un punto de vista lógico, la construcción de Everett evade muchos de los problemas asociados a otras interpretaciones más convencionales de la mecánica cuántica, sin embargo, en el estado actual de conocimiento no hay una base empírica sólida a favor de esta interpretación. El problema de la medida es pues, uno de los principales "frentes filosóficos...."

Ahora bien, en la mecánica cuántica, la medida se aplica a una:

“... función de onda que es un objeto matemático que supuestamente describe la máxima información posible que contiene un estado puro...” (Wikipedia).

Función de onda la cual:

“...nos informa de cuáles son los resultados posibles de una medida y sus probabilidades relativas, pero no nos dice qué resultado concreto se obtendrá cuando un observador trate efectivamente de medir el sistema o averiguar algo sobre él. De hecho, la medida sobre un sistema es un valor aleatorio de entre los posibles resultados...” (Wikipedia).

Completando las anteriores informaciones de Wikipedia, se debe dejar muy en claro que:

1) La onda cuántica es un ente matemático plural-continuo-simétrico, que contiene en sí toda la información y la energía posibles, información-energía que no son utilizables hasta tanto se efectúe sobre la citada onda, una medida. Claramente se establece aquí un “antes” y un “después” de la medición.

2) Una vez efectuada la medida, la onda cuántica “colapsa”, cuando el acto de medir provoca en ella una “partición” que hace aparecer, de la aparente, plural, continua y simétrica nada ondulatoria, a la singularidad, discontinuidad y asimetría propias de cada uno de los componentes del corpuscular par mutuamente especular: fermión-antifermión, dotados ambos de masa y por lo tanto discontinuo-asimétricos y en consecuencia portadores de información, pero en esta oportunidad y de acuerdo con Einstein, como masa que son, también son portadores de energía.

Claramente se observa en 1) y 2) una primaria condición ontológica de pluralidad, propia de la onda cuántica e igualmente y en sentido contrario, una ontológica condición de singularidad, inherente a cada uno de los componentes del corpuscular par mutuamente especular: fermión-antifermión. Ahora bien, en la mecánica cuántica, una elemental operación aritmética identifica al par fermión-antifermión:

1/2= 0.5= el discontinuo-asimétrico fermión, y el “otro”:
1/2= 0,5= el también discontinuo-asimétrico antifermión.

Pero las anteriores dos operaciones están encubriendo un hecho fundamental: en el lenguaje de la aritmética propia del Sistema de Numeración Decimal, una mitad aparece limpiamente, mientras que la “otra” mitad se camufla en la “clandestinidad”, según se aprecia en la siguiente secuencia fraccionaria, comprendida entre los límites de la NADA del 0 y la TOTALIDAD del 1:

Límite: la NADA=0= 0/2, 1/2 y 2/2= 1= la TOTALIDAD= Límite

Esta conducta implica, que si por convención la mitad 1/2= 0.5 que SI aparece (la mitad positiva) es el fermión, la “otra” mitad 1/2= 0.5, que NO aparece (la mitad negativa, que de hecho sigue operando en la “clandestinidad”) es el antifermión. Este proceder también nos aclara el carácter físico-lógico-ontológico de discontinuidad-asimetría propia del par: fermión-antifermión. Pero, ¿de dónde proviene tal discontinuidad-asimetría?

La respuesta es simple: de las UNITARIAS y contrarias-complementarias propiedades físico-lógico-ontológicas de continuidad-simetría, propias del número 2 y que en este caso identifica al bosón. Ahora bien, si la UNIDAD del número 1 es, como primer número entero, indicador de la singularidad de la UNIDAD, el número 2, como segundo número entero y a su vez, como el único número primo que es par, es también indicador de la pluralidad de la misma UNIDAD. De acuerdo con este planteamiento, la operación 1/2= 0.5 que identifica UNITARIAMENTE al par fermión-antifermión, se podría igualmente entender como una UNITARIA reciprocidad inversa, (o lo que es lo mismo: como una no-lineal y UNITARIA co-relación) entre los números 2 y 5, operando ambos, tanto macroscópicamente y en su condición de números enteros como denominadores, como microscópicamente y en su condición de fracciones decimales, en tanto que numeradores-cocientes, según se observa en A) y en B):

A) 1/(2: macroscópica pluralidad-continuidad-simetría del bosón)= 0.5 o microscópica singularidad-discontinuidad-asimetría del par mutuamente especular: fermión-antifermión, de donde: 2×0.5= 1, y/o a la inversa:

B) 1/(5: macroscópica singularidad-discontinuidad-asimetría del par mutuamente especular: fermión-antifermión)= 0.2: o microscópica pluralidad-continuidad-simetría del bosón, de donde: 5×0.2= 1

Ampliamente generalizadas, las UNITARIAS y TOTALIZANTES operaciones macro-y-microscópicas que le imprimen al 2 y al 5 sus caracteres esencialmente físico-lógico-ontológico-cosmológicos, se pueden sintetizar así:

Pluralidad-continuidad-simetría del bosón × Singularidad-discontinuidad-asimetría de cada uno de los componentes del par mutuamente especular: fermión-antifermión= 1.

Expresado de una manera más acorde con los postulados de la “medida” mecanocuántica: en la UNIDAD, la pluralidad-continuidad-simetría del bosón, “mide” a la singularidad-discontinuidad-asimetría del par mutuamente especular: fermión-antifermión y/o a la inversa: son las propiedades físico-lógico-ontológicas del par: fermión-antifermión, las que a su vez “miden” a las propiedades del bosón.

Y para terminar, la duda que Aurélien Barrau nos muestra al principio de su artículo con relación a la cosmológica autenticidad de los múltiples universos cuando nos dice: “... ¿es nuestro universo en su conjunto una pequeña isla contenida dentro de un meta-mundo infinitamente vasto y diversificado? Este hecho podría ser una de las más importantes revoluciones en la historia de las cosmogonías o, por el contrario, solamente una engañosa declaración que refleja nuestra incapacidad de comprensión de la mayoría de las leyes fundamentales de la física...”, la veo más bien positivamente resuelta, pero contemplando a tal multiplicidad de universos como la UNITARIA y lógica consecuencia operativo-decimal de la manera como la bosónica pluralidad-continuidad-simetría, propia del número 2, induce a la UNITARIA y contraria-complementaria singularidad-discontinuidad-asimetría, propia del par mutuamente especular: fermión-antifermión y caracterizadas por el número 5.

Con otras palabras: si en alguna oportunidad detectamos un universo paralelo al nuestro..... ¡estaremos contemplando nuestro propio reflejo especular...! Y si es así, cuánta razón asiste entonces al apóstol Pablo, cuando en 1 Corintios 13,12, nos dice:

“...Ahora vemos en un espejo, confusamente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero entonces conoceré como fui conocido...”

Me pregunto: si teniendo muy en cuenta que en este capítulo 13 de 1 Corintios, Pablo nos hace la más bella de las odas al Amor entre los seres humanos, la detección o mejor todavía, la vivencia de un tal universo paralelo al nuestro, ¿seguirá siendo no obstante una cuestión de costosa “tecnología”, derivada de la más “sofisticada” de las ciencias....?

Nota: comentarios como el del número 6 no le hacen ningún bien a Tendencias 21.

8.Publicado por estrella fugaz el 16/12/2012 23:35
¿QUIZAS ALGUNA SIMILITUD CON MATRIX ACASO????.

9.Publicado por Héctor de Lázaro Núñez el 17/12/2012 12:32
Perdona Beatriz Basenji, pero es cierto lo que dices, en realidad en la ultima parte de mi escrito cometí un error de redacción, pues no quise denominar como literaturas baratas a la biblia, e relato sobre la tribu Dogon u otros relatos en distintas escrituras sobre avances en conocimientos no propios de sus épocas trasmitidos por supuestos dioses, o seres llegados del espacio exterior.

10.Publicado por Cornelio González el 29/12/2012 04:19

Como una excelente información que complementa, tanto a este artículo de Yaiza Martínez como a los comentarios hechos, traduzco y presento a los lectores, la siguiente nota periodística del reconocido físico Paul Davies y que salió publicada en el New York Times el 12 de Abril del 2003:
……………………………………..
Una breve historia del Multiverso
Por Paul Davies
ww.nytimes.com/2003/04/12/opinion/a-brief-history-of-the-multiverse.html

Imagínese que usted puede jugar a ser Dios con la configuración de la máquina cósmica. Gire un comando y haga un poco más pesados los electrones; juegue usted con la gravitación y hágala un poco más débil. ¿Cuál sería el efecto? El universo sería muy diferente, tan diferente, de hecho, que no habría nadie a su alrededor para ver el resultado, ya que la existencia de la vida depende de manera crítica de la configuración real que la Madre Naturaleza ha seleccionado para hacerlo.

Los científicos llevan mucho tiempo desconcertados por este más bien artificial estado de cosas. ¿Por qué es la Naturaleza tan ingeniosa, tan sospechosamente amable con la vida? ¿Qué dicen las leyes de la física respecto a la manera como ellas cuidan de la vida y la de conciencia y ello de tal manera, que parecen conspirar para hacer del universo un sitio hospitalario? Es casi como si un Gran Diseñador lo tuviese todo planeado.

La respuesta de moda científica a este enigma cósmico es invocar la teoría del multiverso. La idea aquí es que, lo hasta ahora denominamos como ''el universo'' no es nada de eso. Tal universo no es más que un pequeño componente dentro de un vasto conjunto de otros universos que componen un “multiverso''.

Pero lo anterior no es más que un pequeño paso para conjeturar que cada universo se controla a sí mismo con sus propios ajustes. Estos pueden ser al azar, como si la sucesión infinita de universos sea el proverbial producto de un mono tecleando aleatoriamente una máquina de escribir. Casi todos los universos son incompatibles con la vida, por lo que pasan desapercibidos y ni siquiera son comentados. Sólo en el universo en el que vivimos,por casualidad, la configuración es la correcta y la vida surgirá. Entonces, seres como nosotros se maravillarán de cómo, propiciamente, su universo se encuentra maravillosamente armonizado.
Pero sería un error atribuirle al multiverso tal armonía para su propio diseño. Es más bien y enteramente, el resultado de la auto-selección. Simplemente tal armonía no podría existir en universos hostiles biológicamente, no importa cuántos fueran.

Esta idea de múltiples universos o realidades múltiples, ha estado presente en los círculos filosóficos durante siglos. La justificación científica para ello, sin embargo, es nueva.

Un argumento al respecto surge desde la teoría del “big bang''. De acuerdo con el modelo estándar, poco después de que el universo explotó a la existencia hace aproximadamente 14 mil millones de años, repentinamente se hizo gigantesco y ello en función de un factor matemático enorme. Esta ''inflación'' puede entenderse mejor al imaginar que el universo observable es, relativamente hablando, una burbuja espacial minúscula, literalmente enterrada en la profundidad de un vasto laberinto de regiones cósmicas interconectadas. Según esta teoría, si usted tuvo la visión de un Dios que todo lo ve en el multiverso, entonces presenciaríamos grandes y múltiples explosiones que generaran una revoltosa maraña de universos envueltos por la superestructura de un espacio que se infla frenéticamente. Aunque universos individuales pueden vivir y morir, el multiverso como tal, es para siempre.

Algunos científicos sospechan ahora que muchas de las leyes tradicionales de la física podrían ser en realidad sólo estatutos locales, restringidos únicamente a regiones limitadas del espacio. Muchos físicos creen ahora que hay más de tres dimensiones espaciales, dado que ciertas teorías de la materia subatómica se hacen más claras en 9 o 10 dimensiones. Así que tal vez las tres dimensiones es un número de suerte que acaece por casualidad en nuestro vecindario cósmico; otros universos pueden tener cinco o siete dimensiones.

La vida probablemente sería imposible con más (o con menos) de tres dimensiones, así que nuestras tres dimensiones no son entonces ninguna sorpresa. Argumentos similares se aplican a otras propiedades supuestamente fijas del cosmos, tal como la fortaleza de las fuerzas fundamentales o el valor de las masas de las diferentes partículas subatómicas. Tal vez estos parámetros fueron todos productos casuales de la suerte cósmica y nuestro exquisitamente amable ''universo'', no es más que un oasis diminuto de fecundidad en medio de un espacio-tiempo estéril y desierto.

¿Cuán seriamente podemos tomar esta amabilidad por parte de la naturaleza? No mucho, creo. Para empezar, ¿cómo se puede comprobar la existencia de otros universos? Sin duda, todos los cosmólogos aceptan que hay algunas regiones del universo que están más allá del alcance de nuestros telescopios, pero entre eso y la idea de que hay un número infinito de universos, nuestra credibilidad llega a un límite. A medida que uno avanza por estas especulaciones, éstas deben ser aceptadas por mera fe, así sea que cada vez menos, estén abiertas a la verificación científica.

Las xplicaciones extremas del multiverso son por lo tanto una reminiscencia de las discusiones teológicas. En efecto, la invocación de una infinidad de universos invisibles para explicar las inusuales características que se observan, es tan especial como la invocación de un Creador invisible. La teoría del multiverso puede ser vestida con un sofisticado lenguaje científico, pero en esencia, se requiere el mismo y teológico salto de fe.

Pero al mismo tiempo vemos que la teoría del multiverso explica demasiadas cosas. Acudir a reglas generales para explicar algo en particular,no es realmente ninguna explicación en absoluto. Para un verdadero científico,esto es tan insatisfactorio como simplemente declarar: ''Dios lo hizo de esa manera''.

Pero los problemas también surgen en la letra menuda. Entre los innumerables universos similares al nuestro habrá algunos en los que las civilizaciones tecnológicas hayan avanzado hasta tal punto, que son capaces de simular la conciencia. Con el tiempo, todo un mundo virtual se creará dentro de las computadoras y sus virtuales habitantes serán conscientes que son productos simulados de personas con una tecnología superior. Por cada mundo original, habrá un número asombroso de mundos virtuales disponibles, algunos de los cuales incluso incluyen máquinas que simulan mundos virtuales a los suyos, y así hasta el infinito.

Tomando la teoría del multiverso tal como es, esto significa aceptar que los mundos virtuales son más numerosos que los ''reales''. No hay ninguna razón para esperar que nuestro mundo - aquel en el que usted está leyendo esto ahora mismo - sea real y no una simulación. Y los habitantes simulados de un mundo virtual estarían en relación con el sistema de simulación, de la misma manera como los actuales seres humanos están en relación con el Creador tradicional.

Lejos de acabar con un creador trascendente, la teoría del multiverso realmente inyecta ese mismo concepto en casi todos los niveles de su estructura lógica. Dioses y mundos, creadores y criaturas, yacen incrustados los unos en los otros, formando una regresión infinita en el espacio sin límites
*

Tras esta reducción al absurdo, la teoría del multiverso ciertamente se revela como un terreno muy movedizo. Desde Copérnico, nuestra visión del universo ha aumentado por un factor de mil millones de millones. Nuestra actual visión cósmica se extiende diez mil trillones de kilómetros (que es un 1 seguido de 23 ceros) en todas las direcciones. Ahora se nos insta a aceptar que, incluso esta vasta región, es tan sólo un fragmento minúsculo de la totalidad.

Pero la cautela es muy recomendable. La historia de la ciencia rara vez se repite. Tal vez hay alguna restringida forma de multiverso, pero si el concepto es empujado demasiado lejos, entonces el orden racional (y aparentemente real) del mundo que percibimos será engullido por una farsa infinitamente compleja, con la verdad subyaciendo para siempre fuera de nuestro alcance.
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* “…Lejos de acabar con un creador trascendente, la teoría del multiverso realmente inyecta ese mismo concepto en casi todos los niveles de su estructura lógica. Dioses y mundos, creadores y criaturas, yacen incrustados los unos en los otros, formando una regresión infinita en el espacio sin límites…”

Esta noción de Paul Davies acerca del multiverso y que implica:

“…un creador trascendente…”, que “…inyecta ese mismo concepto en casi todos los niveles de su estructura lógica…” y en el que “…. dioses y mundos, creadores y criaturas, yacen incrustados los unos en los otros, formando una regresión infinita en el espacio sin límites…”,

viene como anillo al dedo con referencia a las trascendentes funciones “creativas” que cumple lo que he denominado como el UNITARIO Código de los Números del Sistema de Numeración Decimal y que como un sempiterno Gran Programador, posee el “software” aritmético que como UNIDAD regula, describe, y hace (en tanto que natural “hardware”), 100% operativa a la Naturaleza (ser humano incluido), pero entendida ésta última como la infinitud de una gran UNITARIA TOTALIDAD Cósmica. Esta infinita TOTALIDAD Cósmica (que no infinitas pluralidades cósmicas reunidas genéricamente como un multiverso) es, en un infinitesimal y asintótico sentido, micrométricamente desplegada por todos y/o cada uno de los factores primos (léase: variables) que igualmente constituyen a todos y cada uno de los infinitos segmentos de nueves sucesivos que son extraídos de la gran UNITARIA TOTALIDAD Cósmica= 1= 0.99999999999999999… (infinitos nueves).

Sin embargo, afirmar que, en un sentido abstracto, tal TOTALIDAD Cósmica estaría contenida en lo que es UNO (es decir: TODO= 1), es al mismo tiempo decirlo TODO sin haber explicado NADA. Pero al postular que TODO es 1 y que a ese UNO lo podríamos representar asintóticamente como el 0.999999999999999… (infinitos nueves) de tal UNIDAD, podríamos igualmente manejar el asunto con mayor claridad y ello en tanto que la infinitud de un UNO que empieza a ser UNO con la inicial fracción decimal 0.9 y que podrá después crecer y crecer infinitamente como 0.9999999999999…. sin alcanzar nunca su TOTALIDAD como 1. Con otras palabras: TOTALIDAD= 1= 0.99999999999999…(infinitos nueves).

Ahora bien, si aclaramos que tal inicial fracción decimal 0.9 se encuentra constituida por solo dos factores primos (dos variables) a saber: 3 x 3= 9, veremos por ello que la conducta de 0.9 será muy simple, precisa y predecible. Pero si la fracción es 0.99, sus factores primos serán 3 x 3 x 11 y con esto su conducta empieza a complejizarse y a ser menos fácil de predecir, pero no por eso su precisión sufrirá mengua. Lo mismo pasará con 0.999 y sus factores primos (3 x 3 x 3) x 37, y así sucesiva e indefinidamente, por lo que la complejidad y el comportamiento de una serie finita, pero cada vez mayor de sucesivos nueves (0.99999…), serán igualmente cada vez mayores, aunque no por eso, su exactitud y precisión como segmentos precisos de tal sucesión de nueves, sufrirán menoscabo alguno.

Y son precisamente estas informaciones las que pueden aplicarse al comportamiento de la gran UNITARIA TOTALIDAD del Cosmos en que vivimos y existimos, TOTALIDAD la cual, muy a su manera poseen todos y cada uno los infinitos puntuales conjuntos de nueves que la constituyen, Esta circunstancia nos permitirá acomodar, con aritmética exactitud, a las distintas variables (léase: los distintos factores primos) de cada uno de tales infinitos y puntuales conjuntos de nueves. En consecuencia, conoceremos tambien con aritmética exactitud, toda la fenomenología física que origina la TOTAL interacción entre todas y cada una de tales variables.

Como un explicativo ejemplo, trascribo a continuación los factores primos que constituyen a los primeros veinte casos de nueves sucesivos:

Un nueve: 9= (3 x 3)
Dos nueves: 99= (3 x 3= 9) x11
Tres nueves: 999= ( 3 x 3 x 3= 27) x 37
Cuatro nueves: 9999= (3 x 3= 9) x 11 x 101
Cinco nueves: 99999= (3 x 3= 9) x 41 x 271
Seis nueves: 999999= (3 x 3 x 3= 27) x 7 x 11 x 13 x 37
Siete nueves: 9999999= (3 x 3= 9) x 239 x 4649
Ocho nueves: 99999999= (3 x 3= 9) x 11 x 73 x 101 x 137
Nueve nueves: 999999999= (3 x 3 x 3 x 3= 81) x 37 x 333667
Diez nueves: 9999999999= (3 x 3= 9) x 11 x 41 x 271 x 9091
Once nueves: 99999999999= (3 x 3= 9) x 21649 x 513239
Doce nueves: 999999999999= (3 x 3 x 3= 27) x 7 x 11 x 13 x 37 x 101 x 9901
Trece nueves: 9999999999999= (3 x 3= 9) x 53 x 79 x 265371653
Catorce nueves: 99999999999999= (3 x 3= 9) x 11 x 239 x 4649 x 909091
Quince nueves: 999999999999999= (3 x 3 x 3= 27) x 31 x 37 x 41 x 271 x 2906161
Dieciséis nueves: 9999999999999999= (3 x 3= 9) x 11 x 17 x 73 x 101 x 137 x 5882353
Diecisiete nueves: 99999999999999999= (3 x 3= 9) x 2071723 x 5363222357
Dieciocho nueves: 999999999999999999=(3x3x3x3= 81) x7x11x 13 x 19 x37 x 52579 x 333667
Diecinueve nueves: 999999999999999999= (3 x 3= 9) x 1111111111111111111
Veinte nueves: 99999999999999999999= (3 x 3= 9) x11x 41x101x 271 x 3541 x 9091 x 27961

Y así sucesivamente, sin un final a la vista….

Obsérvese que los segmentos de la UNITARIA TOTALIDAD Cósmica: 1= 0.99999999999… (infinitos nueves) conformados por infinitos números pares de nueves (99) son también, a su vez, múltiplos de sus factores primos: 99= 3x3x11. Esta circunstancia conlleva implícito el hecho de que, para la mitad de los infinitos nueves que constituyen tal UNITARIA TOTALIDAD, el 99 y sus factores primos conforman también a los factores primos de los múltiplos pares de dos nueves: 99= 3x3x11; de cuatro nueves: 9999= (3x3= 9)x11x101; de seis nueves: 999999= (3x3x3= 27)x7x11x13x37, etc., etc. En consecuencia y de modo invariable, estos números pares de nueves [que se constituyen por sí mismos en la mitad estadísticamente promediada de la UNITARIA TOTALIDAD 1= 0.99999999.…(infinitos nueves), siendo la “otra” mitad, los segmentos de nueves conformados por un número impar de nueves] albergan siempre en su interior, matrices numéricas coordenadas cartesiamente de manera compleja, lo que los convierte en el más inapreciable filón de información científica acerca de las equilibradas--desequilibradas normas cartesiano-complejas con las opera la mitad estadística de tal UNITARIA TOTALIDAD Cósmica y de la cual y en tanto que seres humanos, formamos parte indesligable.

11.Publicado por Cornelio González el 02/01/2013 03:16

“…Lejos de acabar con un creador trascendente, la teoría del multiverso realmente inyecta ese mismo concepto en casi todos los niveles de su estructura lógica. Dioses y mundos, creadores y criaturas, yacen incrustados los unos en los otros, formando una regresión infinita en el espacio sin límites…”
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Dada la capital importancia de orden filosófico y de sus indudables nexos con la idea de que “Algo” o “Alguien” (presuntamente de orden metafísico y en cierta forma, ajeno y hasta no responsable de sus propios actos), “crea” o por lo menos provoca la aparición y existencia de la Naturaleza [y en consecuencia de nosotros mismos como seres humanos en Ella inmersos y ello en tanto que sus indesligable(s) parte(s) constitutivas], quiero a continuación expresar algunas consideraciones a las ideas que del físico Paul Davies he resaltado en este parágrafo y que constituyó parte de mi anterior comentario 10.

Como el lector lo puede apreciar, al estar “…dioses y mundos, creadores y criaturas…incrustados los unos en los otros, formando una regresión infinita en el espacio sin límites…” se establece así un sistema dual de mutua relación (co-relación) entre sus dos componentes: dios-hombre(s) y/o: dios-su “creación”, sistema que como tal, simplemente desaparece ante la muy dudosa exigencia “lógica” de que el dios que “crea” algo, motu propio se separe de su creación y/o no se responsabilice de ella.

Como el estudio de las leyes físicas de la Naturaleza (especialmente las leyes del denominado “campo electromagnético) tiene en última instancia mucho que ver en relación con su o sus presuntos “creadores”, paso a continuación a hacer un breve recuento respecto a la forma cómo, en los comentarios 5 y 10 de este mismo artículo, hago referencia a lo que he denominado como 1= 0.999999999999999999999…. (infinitos nueves) o UNITARIO Código de los Números del Sistema de Numeración Decimal y que como un sempiterno Gran Programador, posee el “software” aritmético que como UNIDAD regula, describe, y hace (en tanto que natural “hardware”), 100% operativa a la Naturaleza (ser humano incluido), pero entendida ésta última como la infinitud de una gran UNITARIA TOTALIDAD Cósmica.

Sin embargo, en la descripción que sigue y con relación a la electricidad y el magnetismo como las dos fuerzas naturales más directamente involucradas con el ser humano en tanto que campo bio-electromagnético vivo, consciente y responsable de sí mismo, pronto se hará visible la primaria manera [anterior inclusive a la entrada en operación de la UNITARIA TOTALIDAD Cósmica= 1= 0.999999999999999… (infinitos nueves)] cómo la UNITARIA cuantificación de tal campo y que bi-polariza tanto a la electricidad como al magnetismo, pero ello en función de pares de bipolaridades, tanto eléctricas como magnéticas que se inducen mutuamente (Faraday, 1831). Lo anterior sucede en razón de estar ambas fuerzas cuantificadas por los números 2 y 5, cifras estas que a su vez operan como las recíprocamente inversas (luego UNITARIAS) características de discontinuidad-asimetría del par eléctrico: fermión-antifermión y/o, las propiedades de continuidad-simetría, inherentes a la onda cuántica del bosón magnético.

En 1831, el inglés, Michael Faraday (1791-1867), comenzó un estudio verdaderamente sistemático de la relación entre la electricidad y el magnetismo utilizando para ello los hallazgos de Charles Coulomb sobre las fuerzas entre cargas eléctricas; los de Hans Christian Oersted sobre el desvío de una aguja imantada por una corriente eléctrica; los de André Marie Ampère sobre fuerzas entre cables por los que circulan corrientes eléctricas; y los de Dominique François Arago cuando magnetizó un pedazo de hierro por el solo hecho de colocarlo cerca de un cable por el que circulaba una corriente eléctrica.

Desde un principio Faraday corroboró experimentalmente que una corriente eléctrica que se movía por un alambre generaba, inducía, lo que llamó apropiadamente un "campo" magnético que rodeaba al alambre así como también que el fenómeno se producía en sentido inverso: un "campo" magnético en movimiento producía una corriente eléctrica que circulaba por el alambre...que su vez inducía un campo magnético que...etc., etc., auto-inducción (así la llamó) la cual, como veremos a continuación, hizo que su genial inventiva pudiese producir los útiles y hoy en día prácticamente indispensables motores y generadores eléctricos, artefactos los cuales, simplemente utilizan la fuerza mecánica obtenida por medios hidráulicos, eólicos, por la combustión de combustibles fósiles, etc., pero para transformarla en la discontinuidad de una corriente eléctrica entre sus dos polos positivo-negativo, discontinuidad inducida a su turno por la continuidad entre los dos polos positivo-negativo del "campo" magnético, continuidad inducida a su vez por la discontinuidad de los polos eléctricos, los que a su vez inducen a... y así, ad infinitum.

La empírica investigación de Faraday había puesto en evidencia la necesidad de una especie de tablado teatral o "campo", en el cual la electricidad y el magnetismo actuaran. Fue aquí cuando apareció en escena otro inglés: James Clerk Maxwell (1831-1879) quien en su obra magistral Tratado sobre electricidad y magnetismo, publicada en 1873, describió tal tablado o "campo" electromagnético mediante cuatro ecuaciones diferenciales que nos presentan a la electricidad y al magnetismo como las dos caras de la misma moneda, ecuaciones que operan en función de las nociones de espacio y tiempo.

Con otras palabras: en estas cuatro ecuaciones, aunque se admite implícitamente que mientras en la electricidad sus dos polos pueden existir separada y discontinuamente, y por el contrario, en el magnetismo sus dos polos siempre existirán por pares inseparables y continuos, nunca Maxwell, con base en estas características de continuidad-discontinuidad electromagnética, hizo expresa referencia a algún UNITARIO SISTEMA, subyacente entre la electricidad y el magnetismo.

Al anterior respecto quiero hoy presentar a mis lectores, una propuesta concreta: la de un campo electromagnético SISTEMÁTICAMENTE UNIFICADO y que se auto-explica desde un ángulo totalmente diferente al de Maxwell: el de la elemental y sistémica operatividad aritmético-decimal, intrínseca a la auto-referente y por ello auto inductiva y recíprocamente inversa bi-polaridad si-no de la Ley (así, con mayúscula) de UNIDAD capaz de TOTALIZARSE sistémicamente en y por sí misma. Y es esta UNITARIA y mutua inducción entre el par electricidad-magnetismo, lo que podría explicar muy bien, como más adelante lo propongo, a fenómenos naturales tales como la Vida y la Consciencia.

La aritmética decimal de tal UNIDAD es muy simple. El símbolo /significa división y el símbolo x multiplicación. Simetría implica ausencia de diferencias entre los dos polos y asimetría lo contrario: diferencia polar:

1/Continuidad simétrica entre las dos cargas magnéticas = Discontinuidad asimétrica entre las dos cargas eléctricas.

Y/o a la inversa:

1/Discontinuidad asimétrica entre las dos cargas eléctricas = Continuidad simétrica entre las dos cargas magnéticas.

De donde:

(Continuidad simétrica entre las dos cargas magnéticas) x (Discontinuidad asimétrica entre las dos cargas eléctricas) = 1

Otra forma de decir lo mismo, es afirmar que en el "campo" electromagnético, la electricidad y el magnetismo se auto-inducen, es decir, se producen, se generan mutuamente y esto en razón de la inversa reciprocidad dentro de su propia UNIDAD.

Los números primos, 2 y 5 interpretan fielmente el asunto:

2 = Continuidad bipolar magnética caracterizada por la conjunción "y": polo magnético positivo "y" polo magnético negativo.

5 = Discontinuidad bipolar eléctrica, tipificada por la disyunción "o" que nos obliga a efectuar una elección: "o" polo eléctrico positivo" o" polo eléctrico negativo.

Las operaciones aritméticas que despliegan a la UNIDAD electromagnética son:

A). 1/2= 0.5: esta es la mitad elegida como carga positiva. Es discontinua y asimétrica con respecto a la "otra" mitad 0.5 no-elegida, la cual sería la carga eléctrica negativa, discontinuidad a su vez inducida por la simétrica continuidad bipolar magnética del 2 y/o, a la inversa:

B). 1/5= 0.2, es la simétrica continuidad bipolar magnética positiva "y" negativa, inducida por la asimétrica discontinuidad bipolar eléctrica del 5.

La SISTÉMICA UNIDAD entre la simétrica continuidad bipolar magnética y/o la asimétrica discontinuidad bipolar eléctrica, queda demostrada mediante la inversa reciprocidad de las dos operaciones siguientes:

2 x 0.5 = 1 y/o 5 x 0.2 = 1

Se puede observar que en A) y B), el 2 y el 5 intercambian – conmutan – sus roles, bien como denominadores que ordenan la función a cumplirse y/o bien como numeradores, que como cocientes, cumplen con la función ordenada, lo que significa que si como denominador (y como tal, un lenguaje que describe externamente, a la "cosa" numerada por el cociente), actúa la simétrica continuidad bipolar magnética tipificada por el entero y único primo par que es el 2, quien cumple con tal función como numerador (y que como tal es la interioridad de la "cosa" numerada por el cociente) es la asimétrica discontinuidad bipolar eléctrica del cociente fraccional 0.5 y/o a la inversa: si es el entero y primo 5 quien como denominador ordena la discontinua y asimétrica función eléctrica a cumplirse, es la simétrica continuidad bipolar magnética de la fracción 0.2 quien, como numerador-cociente-cumple con tal función.

Con otras palabras: la electricidad y el magnetismo operan como un UNITARIO SISTEMA y con ello simultánea e indistintamente, tanto la interioridad numerada, cuantificada, de las "cosas", como la exterioridad de sus lenguajes descriptivos, siendo distintas... ¡son lo mismo! y/o a la inversa: siendo lo mismo... ¡son distintas!

Esta aparente paradoja lógica (que impone la innegable presencia del Hombre y su cognitiva capacidad lingüística como una plausible explicación de la UNIDAD electromagnética de la Naturaleza), está involucrada con nosotros por cuanto y en tanto que entes vivos y conscientes de nosotros mismos, los seres humanos generamos nuestro propio y UNIFICADO campo bio-electromagnético, por lo cual, no es de extrañar que en nuestra relación, como Hombres, con tal paradoja lingüística, ésta también haya hecho presencia en los intentos por sistematizar matemática y rigurosamente, a nuestro sistema lógico, estructurado asimismo como una bipolar continuidad interna--discontinuidad externa entre el par lógico-informático de afirmación-negación.

Como se sabe, desde el año 1.931 el lógico matemático Kurt Gödel demostró mediante su famoso Teorema de Incompletitud, que para el Hombre es imposible la elaboración matemática de un sistema lógico cuyas premisas lógicas sean solo dos: afirmación-negación, sistema que fuera tan perfecto, que pudiera demostrarse y explicarse a sí mismo, utilizando para ello a la totalidad de sus dos premisas lógicas, pero ello sin entrar en contradicción consigo mismo*. Ahora bien, si se quiere que el sistema no entre en contradicción consigo mismo, entonces debe aceptarse que al menos una de las dos premisas lógicas por obligación se sitúe afuera, externamente, del sistema lógico que se trata de elaborar.... ¡con lo cual tal sistema ya no sería perfecto – en términos de Gödel: incompleto – al no poder contener dentro de sí mismo, internamente, a la totalidad de sus dos premisas lógicas, interioridad lógica que a su vez, ¡permitiría su perfecta auto-comprensión y auto-comprobación!

Con otras palabras: el sistema será lógicamente consistente, es decir no será autocontradictorio, solo si el "si" o el "no" se sitúa(n) afuera del sistema... pero entonces tal sistema ya no será completo vale decir: total; y/o a la inversa: el sistema será internamente lógico, completo, total,.... pero a costa de ser inconsistente, es decir, autocontradictorio.

Sin embargo, la Naturaleza, utilizando métodos propios de la recíprocamente inversa y por tanto auto-referenciada, auto-inductiva y continuo-discontinua bipolaridad si-no de la Ley de UNIDAD, tiene la capacidad de TOTALIZAR en y por si misma al "campo" bio-electromagnético propio de la vida animal y por ende del ser humano, habiendo producido con ello, sistemas electromagnéticos vivos, capaces, al menos en teoría, de conocerse y explicarse a sí mismos: ¡nosotros, los animales humanos!

Sin temor a equivocarme y desde las ideas expresadas con anterioridad en este mismo comentario, se puede deducir entonces que:

1 - El grave error cometido por la lógica y la matemática utilizada por Kurt Gödel para aseverar sobre la incompletitud del par lógico y cognitivo si-y-o-no inherente al ser humano, fue el de no considerar que tal par pudiese operar como una TOTALIDAD UNITARIAMENTE SISTEMATIZADA y en este sentido, lo que para este lógico matemático fue un factor productor de incoherencia lógica (léase: indecibilidad e incompletitud del par si-no en tanto que natural sistema lógico-cognitivo humano), es en realidad y muy en fondo, exactamente lo contrario: sus férreas, sus inconmovibles y eternas bases, tanto físicas, como lógicas y/u ontológicas,

2 - La idea de que “Algo” o “Alguien” (presuntamente de orden metafísico y en cierta forma, ajeno y hasta no responsable de sus propios actos), “crea” o por lo menos provoca la aparición y existencia de la Naturaleza [y en consecuencia de nosotros mismos como seres humanos en Ella inmersos y ello en tanto que sus indesligable(s) parte(s) constitutivas] tal idea, repito, pasa a ser mejor comprendida como una UNITARIA TOTALIDAD la cual, como su misma denominación lo indica, no deja por fuera de sí misma nada de lo que, por definición, su interioridad deba incluir(nos) y además (que no es otro el sentido de nuestra propia trascendencia), responsabilizarnos de nuestras personales actuaciones como parte integral de la UNITARIA TOTALIDAD Cósmica a la que pertenecemos . Y en una última instancia, no es también otro el sentido, aplicación y explicación, de las siguientes igualdades:

UNITARIA TOTALIDAD Cósmica= 1= 0.99999999999… (infinitos nueves)

y de los, en cada caso específico, factores primos (variables) constitutivos de cada puntual segmento de nueves, extraídos a su vez de tal UNITARIA TOTALIDAD Cósmica.

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* Contradicción consigo mismo: lo que Gödel demostró fue la imposibilidad de darle tanto al "si" como al "no" caracteres esencialmente absolutos, lo que, de modo automático, implica exactamente lo contrario: que el "si" y/o el "no" sean concepciones mutuamente relativas y en consecuencia, dada tal relatividad, sea imposible para el ser humano producir "verdades" que afirmen o nieguen algo de manera radical. Con otras palabras: en el sistema lógico humano conformado por el par afirmación-negación, es imposible decidirse de manera absoluta, o bien por el "si" o bien por el "no". Un ejemplo de tal auto-contradicción e indecibilidad se conoce desde antiguo como la paradoja del cretense Epiménides: los cretenses han tenido siempre fama de mentirosos; entonces, cuando Epiménides afirma: "soy mentiroso",...¿está diciendo una mentira o está diciendo la verdad?

12.Publicado por Cornelio González el 07/01/2013 17:19

Con el fin de hacer todavía más claras las ideas expresadas en el comentario 11, pido al lector el favor de comparar las líneas resaltadas, tanto en el texto 1, como en el texto 2:

Texto 1 – “….Desde un principio Faraday corroboró experimentalmente que una corriente eléctrica que se movía por un alambre generaba, inducía, lo que llamó apropiadamente un "campo" magnético que rodeaba al alambre así como también que el fenómeno se producía en sentido inverso: un "campo" magnético en movimiento producía una corriente eléctrica que circulaba por el alambre...que su vez inducía un campo magnético que...etc., etc., auto-inducción (así la llamó) la cual, como veremos a continuación, hizo que su genial inventiva pudiese producir los útiles y hoy en día prácticamente indispensables motores y generadores eléctricos, artefactos los cuales, simplemente utilizan la fuerza mecánica obtenida por medios hidráulicos, eólicos, por la combustión de combustibles fósiles, etc., b[pero para transformarla en la discontinuidad de una corriente eléctrica entre sus dos polos positivo-negativo]b, b[discontinuidad inducida a su turno por la continuidad entre los dos polos positivo-negativo del "campo" magnético, continuidad inducida]b b[a su vez por la discontinuidad de los polos eléctricos, los que a su vez inducen a... y así, ad infinitum.…”]b

Texto 2 -“…Lejos de acabar con un creador trascendente, la teoría del multiverso realmente inyecta ese mismo concepto en casi todos los niveles de su estructura lógica. Dioses y mundos, creadores y criaturas, yacen incrustados los unos en los otros, formando una regresión infinita en el espacio sin límites…”

Como el lector puede observar, como un común trasfondo físico, lógico y ontológico, se encuentra en ambos textos una primera manifestación de lo que sería la infinitud de una mutua inducción igualmente física, lógica y ontológica, así:

Texto 1: “……una fuerza mecánica… trasformada en la discontinuidad de una corriente eléctrica entre sus dos polos positivo-negativo, discontinuidad inducida a su turno por la continuidad entre los dos polos positivo-negativo del "campo" magnético, continuidad inducida a su vez por la discontinuidad de los polos eléctricos, los que a su vez inducen a... y así, ad infinitum…”

Texto 2: “…..dioses y mundos, creadores y criaturas, yacen incrustados los unos en los otros, formando una regresión infinita en el espacio sin límites…”

Pregunto entonces: tras la solución definitiva a lo que hasta el momento presente ha sido el espinoso y brumoso asunto acerca de si Dios existe o no existe, ¿no se encuentra acaso la idea poco sustentable – y aún, menos comprobable – de que “Algo” o “Alguien” (presuntamente de orden metafísico y en cierta forma, ajeno y hasta no responsable de sus propios actos), “crea” o por lo menos provoca la aparición y existencia de la Naturaleza y en consecuencia de nosotros mismos como seres humanos en Ella inmersos y ello en tanto que sus indesligable(s) parte(s) constitutivas ?

A mi modo de ver, esta idea sería mejor comprendida si entendemos a la Naturaleza como la infinitud de una UNITARIA TOTALIDAD Cósmica la cual, como su misma denominación lo indica, TODO lo describe y lo gobierna (léase: UNITARIO Código de los Números del Sistema de Numeración Decimal) y no deja por fuera de sí misma(o) nada de lo que, por definición, su misma interioridad deba contener, incluidos por supuesto, nosotros los seres humanos; que no es otro el sentido profundo de nuestra propia trascendencia, la cual, como los seres humanos íntegros,TOTALES, que debemos ser, nos exige perentoriamente el que nos responsabilicemos de nuestras personales actuaciones con respecto a la infinitud de la UNITARIA TOTALIDAD Cósmica a la que pertenecemos. En una última instancia, no es también otro el sentido, aplicación y explicación, de las siguientes igualdades:

UNITARIA TOTALIDAD Cósmica= 1= 0.99999999999… (infinitos nueves)

y de los, en cada caso específico, factores primos (variables) constitutivos de cada puntual segmento de nueves, extraídos a su vez de tal UNITARIA TOTALIDAD Cósmica.

13.Publicado por Alfredo Cerrillo el 15/01/2013 02:36
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Creer que Dios hizo el universo es una tontería, pero creer en fantasías de multiversos y simulaciones informáticas traídas por los pelos es muy razonable. ¿Qué habría dicho Guillermo de Occam?

14.Publicado por Cornelio González el 16/01/2013 01:52
Guillermo de Occam nos dice que la simpleza y el poco número de supuestos en una tarea investigativa, nos acercan más fácilmente a un resultado positivo. Pero también nos dice que al respecto, la garantía no es del 100%, de donde se deduce que es igualmente posible que complejidad y gran número de supuestos puedan, del mismo modo, conducirnos al éxito.

15.Publicado por Cornelio González el 24/02/2013 23:57

"La idea de que Dios es un hombre blanco más grande de lo normal con una barba flameante que se sienta en el cielo y cuenta la caída de cada gorrión es ridícula. Pero si por Dios uno quiere decir el set de leyes físicas que gobiernan el universo, entonces claramente hay un Dios así. Éste Dios es emocionalmente insatisfactorio... no tiene mucho sentido rezarle a la ley de gravedad"

Carl Sagan (1934-1996), astrónomo y divulgador científico estadounidense. Pensamiento citado en "Scientists & Their Gods", U.S. News & World Report, Vol.111 (1991).
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Correcto, no tiene sentido rezarle a la ley de la gravedad... pero vaya que tiene sentido percibir, vivir a la fuerza de la gravedad como algo indiscernible, indesligable de nuestra propia y natural condición de seres humanos y en consecuencia, usufructuarla pero respetando sus principios, que en su esencia... ¡son nuestros mismos principios...!!!

La Naturaleza no es ajena a nosotros los seres humanos...¡somos la propia Naturaleza conociéndose a sí misma...!, como tan sabiamente alguna vez lo expresó el gran Santiago Ramón y Cajal (1852-1934), neurofisiólogo español y premio Nobel de medicina en 1906.

16.Publicado por santaklaus el 03/01/2017 21:08
Sin bola de cristal ni nada me atrevo a decir que el resultado será: "el Universo no es uns simulación informática". Ni de ningún otro tipo, añado. El Universo puede ser raro, pero es bien real.
Me puedo equivocar, pero no lo creo. Y vosotros tampoco.

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