Un proyecto europeo dirigido desde Italia pretende encontrar un nuevo sistema de tecnología aérea más respetuoso con el medio ambiente. En concreto, se centra en las boquillas de los motores a reacción. Las primeras pruebas estarán listas en breve, y el consorcio está entablando colaboraciones industriales con fabricantes, para llevar el proyecto al mercado.
Científicos británicos han diseñado un modelo que predice el número de turbulencias en aire claro para el año 2050, a partir del cambio climático previsto, que en la zona que abarca Reino Unido y los países nórdicos se multiplicará por dos. Sin embargo, los datos para la región que incluye a España y Francia no son consistentes, por lo que los investigadores tendrán que seguir trabajando en el modelo.
La búsqueda de aviones más rentables, fiables y eficientes parece haber tomado el camino del tamaño mediano. El consorcio WASIS, formado por institutos de investigación en aeronáutica de toda Europa, y financiado por la UE, está desarrollando un prototipo de avión mediano, destinado a aeropuertos pequeños, que resulte más barato de construir y menos contaminante para el medio ambiente.
Investigadores del CSIC y de la Universidad de las Islas Baleares han realizado un estudio que analiza cómo se producen las congestiones en el tráfico aéreo, y que propone una nueva fórmula de medir dicho tráfico y de prevenir mejor sus atrasos. La rotación de la tripulación y las conexiones de los pasajeros son algunos de los factores fundamentales para que se produzcan estas situaciones.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) acaba de publicar su previsión para 2016, año en el que viajarán 800 millones de pasajeros más que en 2011, es decir, 3.600 millones en total. La tasa anual de crecimiento será del 5,3% estos años, y de la subida, 500 millones corresponderán a viajeros domésticos y 331 millones, a internacionales.
Las aves tienen una capacidad extraordinaria para moverse a través de entornos complejos, como bosques, sin chocarse con ramas ni con otros objetos. Un proyecto de la Oficina de Investigación Naval de Estados Unidos pretende aprender de esta habilidad e incorporarla a vehículos aéreos no tripulados de pequeño tamaño, y a aeronaves más grandes para tareas específicas, como el aterrizaje.
Tiene forma de avión tradicional, pero se mueve como un helicóptero. Se llama FanWing, y es un vehículo creado por un ingeniero estadounidense, Pat Peebles, con apoyo del Estado británico, y cuyas pruebas se han realizado en parte en Italia. Está previsto que el primer vuelo tripulado del aparato, que tiene unos ventiladores en las alas que le dan estabilidad y propulsión, tenga lugar en 2013.
La aerolínea EasyJet, el fabricante de aviones Airbus y la compañía tecnológica Nicarnica Aviation han terminado la primera gran fase de pruebas de la tecnología Avoid ("evitar" en inglés), que mediante un sistema de infrarrojos permite divisar nubes de polvo que se acerquen al avión con tiempo de antelación suficiente para desviar la trayectoria. Eso evitaría un cierre del espacio aáreo generalizado como el que se produjo hace dos años en Europa.
Tras seis años de investigación, la empresa Terrafugia está muy cerca de lanzar al mercado su “coche volador”, o mejor dicho, su “avión terrestre”. Tiene un motor de 100 caballos, y gasta 6,7 litros de gasolina cada 100 kilómetros en autopista. En vuelo, tiene una autonomía de 787 kilómetros a una velocidad media de 172 kilómetros por hora. Para conducirlo, es necesario tanto el carnet de piloto de aviones deportivos como el carnet de conducir por carretera. Acaba de finalizar con éxito la primera fase de las pruebas de vuelo definitivas y está previsto que el avión empiece a comercializarse a finales de este año.
En una entrevista con la revista de ACI Europe, Airport Business, el presidente de Aena, José Manuel Vargas Gómez, ha subrayado que la prioridad ahora mismo del operador español de aeropuertos es la eficiencia y la reducción de costes, así como extraer todo el valor posible de los aeropuertos. La crisis ha obligado a retrasar la privatización y a replantearse el desarrollo de actividades comerciales.
Las estructuras con forma de sándwich, con espuma sintética en el interior, se usan mucho en la fabricación de aviones porque son muy rígidas y ligeras, pero transmiten fácilmente el ruido. Para evitarlo, se reviste el interior de las cabinas con vidrio, lo cual aumenta el peso y reduce el espacio disponible. Un grupo de científicos de la Universidad de Delaware (Estados Unidos) ha demostrado que el corcho, material ligero, barato, silencioso y respetuoso con el medio ambiente, podría ser una alternativa a la espuma sintética.
La Universidad de Colorado está desarrollando una aeronave no tripulada que alcanza velocidades supersónicas, de muy poco tamaño (50 kilogramos) y que consume muy poco combustible. La idea es que se utilice en investigación o para transporte. A finales de este año, se realizará el primer vuelo de prueba, en el que se intentará batir el récord de velocidad de una nave con ese peso.
Repetir el histórico viaje Nueva York-París de Charles Lindbergh de hace 85 años, sin escalas, a baja altura, pero con un avión impulsado solamente por electricidad. Ese es el objetivo de Flight of the Century, el innovador proyecto de Chip Yates, que se pretende conseguir en 2014. Este verano hará las primeras pruebas de vuelos eléctricos de largo alcance con su propotipo Long-ESA. Por Carlos Gómez Abajo.
China sigue encabezando la oposición a la normativa de la UE que exige a las aerolíneas pagar derechos de emisiones de dióxido de carbono por los vuelos que salgan o lleguen a la UE, incluyendo los correspondientes a la parte de los trayectos realizada fuera de territorio europeo. Este y otros asuntos se debatieron en el Foro 2012 de Desarrollo de la Aviación Civil de China, celebrado la semana pasada en Pekín.
El repostaje de combustible, el mantenimiento de los aviones y la carga y la descarga del equipaje son procedimientos importantes que se realizan en tierra, y cuya supervisión varía mucho de unos aeropuertos a otros. Por eso la IATA, la patronal mundial del sector, ha establecido la creación de un consejo especializado que promoverá estándares internacionales para auditar estos procedimientos.
Los vuelos ecológicos desde el despegue al aterrizaje permiten ahorrar más de 100 kg de emisiones de CO2 y reducir la trayectoria en 20 kilómetros por cada vuelo. La industria sueca de aviación está a punto de culminar un centenar de pruebas de vuelos completamente "verdes", dentro del programa Green Connection, en el que participa SESAR (la empresa común de investigación para el Cielo Único Europeo).
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