El sistema de aterrizaje denominado "descenso continuo", que evita las frenadas y que permite que el avión baje más rápido desde el cielo, ya se ha implantado de forma total en 80 aeropuertos europeos, entre ellos una decena de españoles. Su implantación total permitirá ahorrar 100 millones de euros anuales en gasto de combustible en Europa, así como entre uno y cinco decibelios por vuelo. Además, supondrá una reducción notable de las emisiones de CO2.
Las señales de radio llegan a los pilotos de un avión a través del radomo: la “nariz” redondeada de la aeronave. Pero si se producen errores durante la fabricación de esta nariz (como pequeñas partículas extrañas, gotas de agua o burbujas de aire), estas pueden impedir el tráfico de señales. En el futuro, un sistema de pruebas basado en radiación de terahercios identificará esas imperfecciones durante la producción.
La empresa común europea SESAR, que investiga herramientas para gestionar el Cielo Único, ha lanzado un estudio para integrar las aeronaves no tripuladas en el marco regulatorio y logístico del transporte aéreo del continente, y desarrollar el uso civil de estos aparatos. El programa cuenta con la participación de varios socios de SESAR, incluido el INTA español.
Representantes de aerolíneas como Iberia-British Airways o Vueling y del ámbito tecnológico y de viaje como Google, BlackBerry o Amadeus han coincidido en la última reunión del Club Málaga Valley en que el futuro de las compañías aéreas pasa por "reinventarse”. En este proceso, destacan la importancia de potenciar Internet en el móvil, ya que consideran que este sistema de comunicación "va a ser el futuro".
Investigadores de la Deutsche Flugsicherung GmbH (DFS), la Organización federal de control del tráfico aéreo de Alemania, realizarán pruebas en estaciones de trabajo individuales, concebidas para dotar a los controladores de un modelo de espacio aéreo en 3D. En este sistema, de alta resolución, cada aeronave aparecerá con todos los datos relevantes con los que los profesionales del control del tráfico aéreo están acostumbrados a operar en sus estaciones de trabajo habituales.
El primer avión capaz de volar de noche alimentándose sólo de energía solar, el Solar Impulse, volará de Suiza a Marruecos esta primavera, con una duración prevista de vuelo de 48 horas. La nave de Bertrand Piccard y André Borschberg consiguió el año pasado volar de su base en Suiza a Bruselas en 13 horas, y en 2010 logró volar durante 26 seguidas. El objetivo del proyecto es dar la vuelta al mundo en 2014.
La red europea HALA!, liderada por un grupo de investigación de la UPM, colabora con el programa SESAR para la consecución de un Cielo Único Europeo. Este programa pretende desarrollar e implantar una nueva generación para la gestión del tráfico aéreo más allá de 2020, capaz de garantizar la seguridad y fluidez del transporte aéreo en Europa en los próximos años.
El tráfico aéreo de pasajeros aumentó un 8,6% en febrero respecto al mismo mes del año anterior, aunque esta subida está distorsionada por acontecimientos puntuales como la primavera árabe de 2011 o la variación de fechas de los carnavales de Brasil. La patronal del transporte aéreo, IATA, subraya que el panorama es frágil y que la confianza empresarial, aunque está subiendo, no está del todo consolidada.
Un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), EN Estados Unidos, está desarrollando un modelo de avión biplano que podría reducir el ruido de los aviones ultrasónicos, así como ahorrar casi la mitad de combustible, los dos motivos por los que hace casi nueve años que no se realiza ningún vuelo de este tipo.
Airbus, Boeing y la brasileña Embraer, los tres principales fabricantes de aviones del mundo, firmaron el pasado jueves un Acuerdo de Intenciones para colaborar en el desarrollo de biocombustibles para la aviación. El objetivo es reducir las emisiones de dióxido de carbono y conseguir un crecimiento sostenible.
Los aeropuertos son nodos importantes de actividad en la era contemporánea e infraestructuras capaces de absorber el desplazamiento de personas y mercancías día y noche. Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, la inversión en sistemas de seguridad aeroportuaria ha aumentado de forma exponencial debido a la preocupación de los gobiernos por la posibilidad de un nuevo atentado terrorista. Sin embargo, aún quedan cosas por hacer en el ámbito de la seguridad en los aeropuertos, revela un informe de la UE.
La Dirección General de Aviación Civil de Chile ha adjudicado a Indra un contrato para adquirir un nuevo sistema radar que se implantará en Concepción, y que entrará en servicio este mismo año. Se trata de un sistema radar secundario modo S, la tecnología más avanzada en detección e identificación de aeronaves, que Indra está desarrollando en Perú y que también instalará en Brasil.
AENA ha elegido a SITA para actualizar su sistema de comunicaciones aire-tierra con el objetivo de que éste cumpla con los requisitos de la normativa europea sobre la integración de los servicios de comunicaciones por enlace de datos. El acuerdo servirá para facilitar que el espacio aéreo español pueda disponer de una carga de trabajo menor para los pilotos y controladores aéreos, aumentar el número de rutas aéreas y mejorar la seguridad.
Una investigación de la Universidad de Lincoln, en el Reino Unido, ha demostrado que es posible reutilizar la energía que pierden los aviones al rodar por las pistas de los aeropuertos, aunque por el momento las fórmulas encontradas para hacerlo aún no son rentables. Sin embargo, se espera que, en un futuro, esta técnica permita reducir el consumo de energía, las emisiones de gases contaminantes y el ruido generado por los aviones en los aeropuertos.
Eurocontrol publica, en su informe anual de seguridad, que los países europeos han cumplido con sus compromisos respecto a accidentes dentro del marco de la gestión del tráfico aéreo, aunque también destaca carencias en recursos y personal dedicado a recopilar datos y analizar esta materia.
Investigadores de la Universidad de Nueva York han descubierto que los objetos con un centro de gravedad más alto flotan con más estabilidad, al contrario de la idea comúnmente aceptada de que es mejor repartir el peso de manera uniforme. En el futuro, este descubrimiento podría utilizarse para mejorar el diseño de los aviones.
|
|