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Nuestro universo es solo información cuántica, según Vlatko Vedral

Este físico de la Universidad de Oxofrd sostiene que el cosmos no estaría compuesto de materia ni de energía


Desde el año 2009, Vlatko Vedral es profesor de Información Cuántica en Oxford. Su tesis doctoral en el Imperial College de Londres, donde se había licenciado en física, había versado ya sobre el concepto de información en Claude Shannon y su aplicación a la mecánica cuántica. En 2010, Vedral publicó en Oxford una obra titulada Decoding Reality, cuya traducción al español apareció casi a continuación en el mismo año 2010 (Vedral, Vlatko, Descodificando la realidad, Biblioteca Buridan, 2010). Vedral sostiene en su obra que el universo no estaría compuesto de materia ni de energía sino de información. Por Javier Monserrat.



Imagen del cosmos. Fuente: NASA.
Imagen del cosmos. Fuente: NASA.
El profesor Vedral fue entrevistado por Eduard Punset en el programa Redes y, por ello, fácilmente puede seguirse el contenido íntegro de la entrevista. Aquí haremos referencia a una parte de sus declaraciones, pero nos referiremos también principalmente a algunos párrafos del libro para completar su pensamiento. En la presentación del programa se nos dice, introduciendo el pensamiento de Vedral:

“La escala más pequeña del universo –la que se rige por las leyes de la física cuántica– parece un desafío al sentido común. Los objetos subatómicos pueden estar en más de un sitio a la vez, dos partículas en extremos opuestos de una galaxia pueden compartir información instantáneamente, y el mero hecho de observar un fenómeno cuántico puede modificarlo radicalmente. Pero lo más extraño de todo –según le explica el físico de la Universidad de Oxford, Vlatko Vedral, a Eduard Punset en este capítulo de Redes– es que el universo mismo no estaría compuesto de materia ni de energía sino de información”.

Más adelante, Vedral comienza a explicar esta última afirmación, a saber, que la información es más importante que la materia o la energía, hasta el punto de que el verdadero componente radical del universo sería la información. Para Vedral esto quiere decir que antes de que existiera materia o energía, existía ya información.

“Sí. Es una idea muy extraña que está surgiendo en mi campo de investigación. Cuando analizamos las unidades fundamentales de la realidad, las que lo componen todo a nuestro alrededor, creo que ya no debemos pensar en estas unidades como fragmentos de energía o materia, sino que deberíamos pensar en ellas como unidades de información. Me parece que la mecánica cuántica, nuevamente, supone la clave para entender este fenómeno, porque la mecánica cuántica tiene otra propiedad (que supongo que a personas como Einstein no les gustaba) que es la siguiente: en la mecánica cuántica no se puede decir que algo exista o no, a no ser que se haya realizado una medición, así que es impreciso decir: «tenemos un átomo situado aquí», a no ser que hayamos interactuado con ese átomo y recibido información que corrobore su existencia ahí. Por ende, es incorrecto lógica y físicamente, o mejor dicho experimentalmente, hablar de fragmentos de energía o materia que existan con independencia de nuestra capacidad de confirmarlo experimentalmente. De algún modo, nuestra interacción con el mundo es fundamental para que surja el propio mundo, y no se puede hablar de él independientemente de eso. Por esta razón, mi hipótesis es que, en realidad, las unidades de información son lo que crea la realidad, no las unidades de materia ni energía. Ya no debemos pensar en las unidades más elementales de la realidad como fragmentos de energía o materia, sino que deberíamos pensar en ellas como unidades de información”.

El concepto de información

Como el mismo Vedral explica, su interpretación del universo se funda en el concepto de información del gran ingeniero Claude Shannon que desarrolló la forma matemática de la hoy llamada teoría de la información. A través del concepto de bit y la digitalización en código binario (ceros y unos) las máquinas pueden recibir, almacenar, emitir o procesar series de información (series de ceros y unos) que serán tanto más largas cuanta mayor sea la complejidad de la información transmitida (la información de un estado físico de dos posiciones, A o B, puede transmitirse con un solo bit, O/1). La ingeniería del conocimiento, por ejemplo, la visión artificial, permite digitalizar imágenes, recibirlas y almacenarlas, procesarlas, transmitirlas (siempre que dispongamos de un sistema de ingeniería para traducir las series de ceros y unos, transmitidas en el espectro electromagnético, en imágenes visibles en una pantalla). Podemos transmitir palabras, números, música, imágenes o las instrucciones a un robot para que realice una intervención médica sobre un ser vivo, o las instrucciones para que un programa de tratamiento de números o textos realice las operaciones que deseemos. Todo esto lo comprobamos diariamente en nuestros teléfonos móviles.

Es verdad, por tanto, que la teoría de la información de Shannon permite que las máquinas cuantifiquen la cantidad de información que se transmite (vg. los bytes en la transmisión de palabras, música o imágenes). Sin embargo, el concepto de información existía mucho antes de Shannon, de la ingeniería informática, y lo que esta quiso hacer no fue otra cosa que habilitar técnicas físicas de ingeniería para el tratamiento de la información. Pero los procesos de información, recepción, almacenamiento, recuperación, tratamiento y procesamiento de información, existían ya en la naturaleza, no sólo en el mundo biológico sino incluso en el físico.

Además, hay algo muy importante: la ontología de los sistemas y sus modos de funcionamiento para trabajar con la información no son iguales en los sistemas físicos o biológicos que en los sistemas de ingeniería del conocimiento. La ontología física de un sistema físico natural (vg. una molécula) o de un sistema biológico (fundado en sensaciones y neuronas) no es ontológicamente homogénea o similar a la ontología (forma de estar construido físicamente) de un ordenador. Un átomo de hierro, o las macromoléculas que constituyen un determinado mineral tienen mucha información sobre cómo es el universo (han aparecido evolutivamente adaptándose a las propiedades que les permiten mantenerse en ese universo). Esto es lo que se ha conocido desde hace años, en el marco de la biología evolutiva, como biología del conocimiento, o sea, la escuela de Konrad Lorenz y su discípulo Rupert Riedl. Una célula, de la misma forma, contiene una inmensa cantidad de información. Pero todavía hay más: los sistemas nerviosos de los seres vivos producen la emergencia de sensaciones, percepciones, conciencia, y toda la actividad psíquica, de tal manera que en el cerebro, animal y humano, aparecen formas nuevas de producir una información sobre el medio consistente en sensaciones, percepciones, imágenes de todo tipo, que pueden tenerse en tiempo real y reactualizarse por la memoria, pudiendo ser registradas, procesadas, manipuladas…, dando lugar a toda la variedad de la actividad psíquica.

En realidad, para el hombre y, por tanto, para la cultura y para la ciencia, la experiencia primordial que permite hablar de información es la experiencia psíquica humana. Desde ella decimos que tenemos información sobre el mundo (es decir, conocimiento) y que nos adaptamos al medio para sobrevivir en función de la información que poseemos en nuestra realidad humana (somos una arquitectura de información o conocimiento, desde nuestra constitución física y biológica hasta los productos de la actividad psíquica). Así, al hablar de que en el mundo físico o biológico existe también una acumulación de información o conocimiento, lo decimos por extensión análoga del concepto de información que advertimos en nosotros los humanos. Pero cuando Shannon habló de información introdujo una nueva extensión del concepto de información para aplicarlo a diseñar nuevas técnicas de ingeniería para representar, registrar, transmitir y procesar una información anterior real, presente ya en el universo y en la mente de los seres vivos, principalmente del hombre.

Por tanto, lo que existe y constituye la realidad es, valga la redundancia, la realidad misma y es ésta la que genera la información que llega a otra realidad, bien sea esta la evolución física, biológica o el sistema psíquico de conocimiento humano. La información es siempre algo referido a una realidad presupuesta y dentro de la cual se construye: por el proceso de la misma evolución, por la actividad psíquica o por los diseños de ingeniería construidos por el hombre para representar y manipular la información anterior referida a la realidad. La información física o biológica, la información psíquica (conocimiento) o la información digitalizada (ingeniería del conocimiento) son siempre algo físico, psicofísico o psicobiofísico. La información digitalizada es algo físico (está construida como registros físicos que se contienen realmente en el harware de un computador), y funciona de una manera mecánica y ciega. Pero el contenido de lo que representa (la información que contiene) puede ser física (sobre el mundo físico), biológica (sobre el biológico, vg. el ADN) o psíquica (el conocimiento humano, vg. lenguaje, números o imágenes). En todo caso lo que la información digitalizada representa es siempre necesariamente el mundo físico, biológico o psíquico, ya que la realidad se produce por sí misma (es la producción misma del universo), pero los sistemas de información digitalizada (en su hardware y en su software) son siempre construidos por el hombre.

Por consiguiente, frente al punto de vista ordinario de la ciencia, que responde casi al sentido común, a saber, que en el universo todo de deriva de la materia producida en el estado físico primordial que llamamos big bang, la tesis de Vedral consiste es afirmar que la información es anterior a todo, es el origen primordial de cuanto vemos. Nos lo dice con toda claridad, tanto en los textos citados del programa de Redes como en su libro Descodificando la Realidad, donde constituye la idea continua de principio a final.

“Este libro argumentará que la información (y no la materia, la energía o el amor) es el fundamento sobre el que todo se construye. La información es mucho más fundamental que la materia o la energía porque puede aplicarse provechosamente a las interacciones macroscópicas, como por ejemplo los fenómenos económicos y sociales, y también, como argumentaré, puede utilizarse para explicar el origen y el comportamiento de las interacciones microscópicas como la energía y la materia” (20-21). “La información es el hilo conductor que conecta todos los fenómenos que vemos a nuestro alrededor y lo que explica su origen. Nuestra realidad está hecha en última instancia de información” (23).

Creemos que este punto de vista –junto a otros muchos defendidos por el autor y que a continuación consideraremos– es difícilmente asumible. No por razones emocionales, sino simplemente porque está en contradicción con el conocimiento que, a mi entender, tenemos del mundo físico, biológico, psíquico y de los procesos de información.

El sujeto que percibe constituye la realidad

En el razonamiento de Vedral parece jugar un papel muy importante la consideración cuántica de que el acto de conocimiento constituye (o modifica) la realidad. Son las ideas de Wheeler, cuyo pensamiento resume Vedral en un texto citado del mismo Wheeler: “La física origina la participación del observador; la participación del observador origina la información; la información origina la física” (246). Es la consideración cuántica de que el experimento que observa el mundo microfísico cuántico (por sí mismo en estado de superposición cuántica, es decir, un estado en que está en diferentes estados al mismo tiempo y no está en ninguno) produce su colapso en un determinado estado y, por ello, la realidad observada es un resultado de la presencia sistémica del experimento en ella. Pero esta actuación constituyente sobre la realidad no es sólo propia del experiemento, sino de todo acto de conciencia o conocimiento en que se produce una interactuación sujeto/objeto que produce la realidad conocida. Por tanto, el sujeto, al conocer, estaría constituyendo la realidad que conoce (y el conocer es un acto de información).

Ahora bien, si nuestro conocimiento de las leyes de la naturaleza (lo que Vedral llama la primera flecha) no puede accederse sino es desde nuestro conocimiento (mi realidad, o la segunda flecha de Vedral) que, por lo dicho, al producirse, en alguna manera, crea la realidad en la interacción misma sujeto/objeto que la mecánica cuántica establece, entonces resulta que nuestra idea de la naturaleza (primera flecha) es sólo el constructo derivado de mis muchos actos de conocimiento (información) creativos porque, como dice la mecánica cuántica, “constituyen” la realidad (según la intuición de Wheeler). Por consiguiente, si la idea que tenemos de la realidad de la naturaleza y de sus leyes nace, en el fondo, de un acto de información y este puede expresarse en un sistema de información digitalizada, entonces toda la naturaleza es, en último término, un enorme sistema de informaciones que tiene su representación como información digitalizada. La naturaleza no es sino el conjunto ordenado como ciencia (primera flecha) del conjunto de mis (nuestras) informaciones (segunda flecha). Por tanto, para nosotros (en la primera y la segunda flecha) la realidad natural es sólo información puntual de un universo colapsado en nuestra conciencia (Wheeler). Pero la realidad en sí misma puede estar en estos estados (superpuestos) que nunca llegaremos a conocer. Aunque no hemos adevertido que Vedral cite a Kant, todo esto suena vagamente a la idea kantiana de un mundo de experiencia constituido por el sujeto, de tal manera que nuestro mundo de experiencia es sólo nuestro mundo humano, pero no el mundo en sí mismo.

Vlatko Vedral. Fuente: www.vlatkovedral.org.
Vlatko Vedral. Fuente: www.vlatkovedral.org.
Podemos releer ahora el texto de Vedral, antes citado, en la entrevista de Redes:

“Cuando analizamos las unidades fundamentales de la realidad, las que lo componen todo a nuestro alrededor, creo que ya no debemos pensar en estas unidades como fragmentos de energía o materia, sino que deberíamos pensar en ellas como unidades de información. Me parece que la mecánica cuántica, nuevamente, supone la clave para entender este fenómeno, porque la mecánica cuántica tiene otra propiedad (que supongo que a personas como Einstein no les gustaba) que es la siguiente: en la mecánica cuántica no se puede decir que algo exista o no a no ser que se haya realizado una medición, así que es impreciso decir: «tenemos un átomo situado aquí» a no ser que hayamos interactuado con ese átomo y recibido información que corrobore su existencia ahí. Por ende, es incorrecto lógica y físicamente, o mejor dicho experimentalmente, hablar de fragmentos de energía o materia que existan con independencia de nuestra capacidad de confirmarlo experimentalmente. De algún modo, nuestra interacción con el mundo es fundamental para que surja el propio mundo, y no se puede hablar de él independientemente de eso. Por esta razón, mi hipótesis es que, en realidad, las unidades de información son lo que crea la realidad, no las unidades de materia ni energía. Ya no debemos pensar en las unidades más elementales de la realidad como fragmentos de energía o materia, sino que deberíamos pensar en ellas como unidades de información”.

La ciencia y la construcción lógica de nuestra idea del universo

No podemos valorar y discutir estas ideas de Vedral sin recordar cómo se construye nuestro conocimiento del universo en la ciencia. En la ciencia hay una lógica argumentativa que va de principio a final. Esta lógica establece principios epistemológicos que nos dicen que el conocimiento, incluso en la forma final de las teorías, es siempre un conjunto de hipótesis en sentido popperiano. Pero dentro de ese constructo de hipótesis queda claro lo que conocemos y lo que no conocemos, lo que tiene sentido afirmar y lo que no lo tiene. La ciencia es, pues, hipotética, pero no todo vale: no cualquier afirmación o hipótesis tiene sentido de acuerdo con el constructo hipotético que la ciencia mantiene hasta ahora.

Es admisible algo que Vedral menciona. A saber, que nuestra idea de la naturaleza es sólo el resultado de nuestro conocimiento. La naturaleza, para nosotros, no otra cosa que el conjunto de nuestro conocimiento sobre ella. Es verdad, por tanto, que el conocimiento del universo comienza por la experiencia que el hombre (sujeto) tiene de la naturaleza (objeto) por los sentidos. Cuando Newton construyó la mecánica clásica lo hizo a partir de las evidencias empíricas y experimentales de nuestro mundo macroscópico de experiencia ordinaria (no sabía que sus experiencias sensibles debían entenderse por principios cuánticos pues a eso se llegó después). Montañas, rocas, minerales, planetas, estrellas, seres vivos, animales, hombres… son objetos o entidades estables, consistentes en sí mismas, cuya existencia se postula como obvia al margen de que sean conocidas por uno u otro sujeto. Las leyes de un universo macroscópico de objetos se describió en la mecánica clásica y se profundizó en la mecánica relativista que, por las ecuaciones de Einstein, describe sus interacciones gravitatorias en un espacio curvo. ¿Cómo era el mundo microfísico? La mecánica clásica, obviamente, tendió a representárselo como una miniaturización del macroscópico. Así fue hasta el átomo de Bohr en 1915 y años inmediatamente siguientes.

Pero cuando a partir de 1925 comenzó a formarse la mecánica cuántica se descubrió que existía una materia microfísica o primordial que respondía a unas propiedades sorprendentes y extrañas. Con el tiempo se ha visto que la materia en estado cuántico primordial respondía a las propiedades de coherencia cuántica, superposición cuántica, indeterminación cuántica y acción-a-distancia o efectos EPR (introducidos por Einstein, Podolski y Rosen, en su célebre experimento imaginario de 1935). El hecho es que pronto fue evidente que las propiedades cuánticas (microscópicas) no se cumplían en el mundo de experiencia ordinaria inmediata o mecanoclásico (macroscópico). Sin embargo, pocos científicos, ni del pasado ni del presente (digo pocos porque no sé donde habría que situar a Vedral), han dudado de que el mundo real que observamos, estable y consistente, que se mantiene a sí mismo y responde a los principios de la mecánica clásica, realmente existe. Es decir, para que se entienda: cuando nos vamos a dormir, los objetos de la habitación, los árboles y edificios del exterior, las montañas, la luna y el sol, siguen existiendo, al margen de nosotros y de los otros hombres, es un universo real consistente del que formamos parte.

El conocimiento de la materia cuántica imponía entender que toda la materia del universo, incluso la que formaba los objetos estables del mundo macroscópico clásico, era materia que en sí misma respondía a las propiedades cuánticas. No había más que un solo tipo de materia. Por tanto, había que explicar cómo era posible que la materia cuántica que se había originado en el big bang, dando origen al universo, hubiera llegado a producir el mundo clásico de objetos donde las propiedades cuánticas han desaparecido. La explicación, que actualmente forma parte de la teoría estándar de partículas y del modelo cosmológico estándar, consiste en entender que el fraccionamiento de la energía vibratoria primordial del big bang en pequeñas partículas (que pueden ser onda y corpúsculo) produjo, entre otras, una gran cantidad de partículas cuya función de onda (la descripción matemática de su forma de vibración ondulatoria) no permitía fácilmente la coherencia cuántica. Por ello, estas partículas, llamadas fermiónicas, como electrones, protones o neutrones, mantenían su individualidad unas frente a otras y, al agruparse por las fuerzas de la naturaleza (gravitatoria, electromagnética, nuclear fuerte y nuclear débil) producían la aparición de los cuerpos macroscópico clásicos.

Así, por ejemplo, un electrón en su órbital atómico no es un punto que da vueltas, sino una vibración ondulatoria que lo llena armónicamente. El electrón en su orbital (materia con propiedades cuánticas) está en estado de superposición porque está en todos los sitios y no está en ninguno, pudiendo colapsarse (colapso de su función de onda) cuando en un punto se “plega” como partícula que detectamos. Este electrón que, digamos, pertenece a una célula, así como todas las partículas de esa misma célula, son materia con propiedades cuánticas. Pero el objeto clásico como tal, su estructura, no posee propiedades cuánticas. La célula, como compleja estructura de materia fermiónica, no puede entrar en coherencia cuántica, ni en superposición, está determinada por la estructura clásica, y no puede ejercer una acción-a-distancia. Por esto existe muestro mundo real estable en el que podemos tener una biografía propia.

Para la ciencia el universo real no es ontológicamente información digital

¿Qué quiere decir todo esto? Pues simplemente que es verdad que nuestro universo es el universo que hemos conocido a partir de procesos de información sensible. Pero a partir de ellos hemos razonado en la ciencia y ésta nos ha llevado a una conclusión precisa: a entender que el universo es algo que existe independientemente de los procesos de información que han sucedido en nosotros y que nos han llevado a conocerlo y a establecer cuál es su origen y cómo está hecho. Así, pensamos en la ciencia que el universo nació de un big bang en que apareció una radiación de inmensa energía que fue transformándose en vibraciones, cuerdas, supercuerdas, partículas, fermiónicas (que producen el mundo clásico) y bosónicas (como la luz, en que se cumplen las propiedades cuánticas), todo ello hasta aparecer la materia estelar, cuerpo celestes, estrellas y planetas, seres vivos, animales y hombres. La forma de evolución de la materia dependió de las propiedades ontológicas de la realidad primordial emergida en el big bang: es la misma materia la que, siendo como es, crea el orden y organización que observamos en el mundo físico y biológico. Esta materia, por tanto, produce por sí misma tanto las propiedades cuánticas, como, una vez organizado el mundo macroscópico clásico, las propiedades clásicas que rigen las formas de interacción entre los objetos clásicos. Así, las formas de interacción entre dos fotones (que son interacciones cuánticas) no son las formas de interacción entre dos planetas.

Nuestro universo, por tanto, es un universo creado por nuestro conocimiento. Partimos de las experiencias sensibles (fenoménicas, aparienciales) producidas como resultado psíquico de la interacción entre nuestro sistema perceptivo psicobiofísico y el mundo físico exterior (vg. los colores, como sabemos, son un fenómeno psíquico). A partir de lo fenoménico creamos en nuestra mente conocimiento para representarnos qué es el universo en su profundidad última. Más allá no podemos ir. De acuerdo. Pero nuestra representación del universo en la ciencia incluye entender que hay un universo que existe al margen de nosotros (al margen de los procesos de información), un universo que nos genera y nos contiene. Será así o no en la profundidad nouménica de las cosas, pero no tiene sentido racional pensar de otra manera. Así piensa la casi totalidad de los científicos y la sociedad está montada sobre este supuesto intuitivo (en la vida ordinaria) y reflexivo (en la ciencia). Por ello, para la ciencia no tiene sentido decir que el origen del universo sea la información, entendida como algo anterior a la materia o la energía.

El ser humano sabe que construye su representación del universo a partir de la información que se recibe por los sentidos. Se construye así un mundo de conocimiento fundado en las funciones naturales de la mente (sensación, percepción, conciencia, memoria, pensamiento, etc.). Puesto que el universo conocido es ordenado como resultado de la ontología de la materia que produce las leyes naturales (así lo entendemos), ese conocimiento puede ser representado por medio de un código digital, como ideó Shannon, para que pudiera ser procesado por máquicas de forma automática y ciega. Así podemos dar a nuestro conocimiento una expresión digital en código binario y operar con ella de mil formas que nos pueden ayudar, tanto en la ciencia básica como en la ingeniería (vg. simulando procesos naturales). Pero que nuestro conocimiento sea digitalizable no nos autoriza a decir que la realidad del universo sea, en su constitutivo más original, información, y mucho menos que los procesos naturales sean digitales.

Pero veamos qué nos dice Vedral más adelante en la entrevista de Redes.

“Déjame que te dé un ejemplo. Si no estuvieras aquí observándome, la física cuántica sugeriría que yo también podría estar en muchas otras ubicaciones a la vez. Sin embargo, tengo muchos átomos dentro, y cada uno de estos átomos emite luz, y cada vez que una partícula de luz o fotón llega a tus ojos, ves exactamente la información sobre de dónde procede esa luz. Y, como emito muchas partículas de luz por segundo, sigues recibiendo la misma información de que estoy sentado aquí hablando contigo. Pero si pudieras aislarme de algún modo, y asegurarte de que no emitiera ninguna información, entonces probablemente podría estar en varios sitios simultáneamente. Es muy extraño. Podemos demostrar que, si pudiéramos utilizar la cuántica plenamente, si pudiéramos hacer que un objeto grande estuviera en varios estados a la vez, entonces podríamos crear lo que denominamos ordenadores cuánticos. Y sabemos, por lo menos teóricamente, que un ordenador cuántico sería mucho más eficiente que cualquier ordenador actual. Así que resulta casi milagroso, ¿no crees?”.

¿Un universo cuántico o digital?

El texto anterior desde luego no es milagroso, pero sí es verdaderamente sorprendente, en el sentido de que sorprende que haya podido enunciarse como si nada.

Las teorías actuales sobre el gran enigma de la percepción visual (materia que explico desde hace años en la universidad) se dividen en gibsonianas (percepción directa) y constructivistas (la imagen es una experiencia intracerebral construida por el sistema visual a partir de la información que llega a la retina); a su vez, el constructivismo se divide en constructivismo puro o constructivismo computacional; por último, el constructivismo computacional se divide en serial y conexionista o PDP (pararell distribuiting processing). Todos coinciden en que el origen de la visión es la luz, o pequeña parte del espectro electromagnético con longitudes de onda entre 400 y 700 nanómetros (la luz blanca del sol), que llega de la radiación solar y que se extiende en la tierra, atravesando, reflejándose, siendo absorbida por los objetos. La luz reflejada en las texturas físicas de la tierra llega a las retinas, después del procesamiento óptico del globo ocular, produciendo una estimulación sináptica que asciende hacia las zonas superiores del cerebro.

Es verdad que en los tejidos celulares existe una presencia de la luz que se estudia en la biofotónica. Es verdad que puede haber especies que emiten luz (vg. en lo profundo de los océanos o desde dentro del globo ocular como felinos), pero se trata de casos especiales que no explican la visión como fenómeno general. Por tanto, la visión no se produce por fotones que salgan de los cuerpos, como dice Vedral, en las cantidades y constancias necesarias para ser el fundamento físico de la visión. Esto parece claro y es incuestionable. Sin embargo, Vedral lo afirma, probablemente para justificar que el sistema visual que percibe crea un efecto sobre la estructura fotónica del objeto visto (aquí el propio Vedral), de tal manera que esta interacción sujeto/objeto cuántica (al estilo de Wheeler) produce el colapso del objeto visto (Vedral), de tal manera que si la interacción cuántica cesara (por aislamiento de Vedral), entonces “yo (Vedral) también podría estar en muchas otras ubicaciones a la vez”. Si el cuerpo de Vedral pudiera aislarse (entendemos: aislarse de una acción externa, vg. la del sujeto en que se produce la visión, para evitar el colapso del cuerpo de Vedral en un estado físico determinado, perdiendo la superposición cuántica), entonces “probablemente podría estar en varios sitiuos simultáneamente”.

Es difícil entender qué quiere decir Vedral porque lo que parece decir es difícilmente admisible desde el punto de vista de la ciencia. El cuerpo de Vedral es un sistema de partículas que, por sí mismas, individualmente, son cuánticas y tienen, entre otras, la propiedad de superposición. Pero el cuerpo macroscópico de Vedral, al igual que todos los otros objetos del universo mecanoclásico, no son cuánticos sino clásicos y en ellos no se puede aplicar la superposición. En un cierto átomo del cuerpo de Vedral existe, digamos, un electrón que, en su orbital, quizá es una vibración en superposición; quizá ni siquiera se puede atribuir una identidad ontológica a ese electrón en el curso del tiempo. Sin embargo, el cuerpo de Vedral, como sistema de conjunto, siempre mantendrá en ese orbital un electrón que mantenga el equilibrio físico del sistema. Y el cuerpo como estructura no es cuántico, sino clásico. La distinción entre las propiedades y formas de interacción en sistema cuánticos y clásicos es esencial en la física de partículas y en la cosmología modernas. Lo que dice Vedral parece contradictorio con todo lo que conocemos del mundo físico.

Hoy en día quienes defienden la necesidad de aplicar la mecánica cuántica para entender los seres vivos y la sensibilidad-conciencia suelen distanciarse de las llamadas teorías computacionales del hombre (bien sean seriales o conexionistas). Los computacionalistas tienden más bien a entender los seres vivos como robots que se rigen por procesos mecánicos y deterministas. Vedral se mueve en una cierta confusión entre lo cuántico y lo meramente compitacional. En todo caso, es claro que si quiere entender que el origen del universo es la pura información, de acuerdo con la idea digital de Shannon, entonces le interesa reducir el cerebro (los sistemas nerviosos en general) a sistemas vivos que hacen biológicamente la pura computación digital de Shannon.

“Tomemos el cerebro humano –nos dice Vedral– como ejemplo de un dispositivo procesador de información”. “Supongamos que cada célula nerviosa o neurona puede contener un bit de información, a saber, un cero o un uno. Este bit está codificado como la presencia o ausencia de una señal eléctrica en las neuronas, es decir, cuando hay una señal eléctrica el cerebro detecta un uno y cuando no hay señal eléctrica detecta un cero. Esto es probablemente una simplificación excesiva, pero vamos a mantener la historia simple. O sea nuestro cerebro puede contener diez mil millones de bits de información [creemos que, en su hipótesis, se queda corto]. Una vez que hemos agotado todos los bits de memoria de nuestra cabeza, para poder registrar algo más, primero hemos de borrar parte de la información, es decir, hemos de olvidar” (89-90).

La misma interpretación digital la extiende al universo en su conjunto. “El principal objetivo de este libro es entender la realidad en términos de información. En este sentido es apropiado considerar el Universo entero como un ordenador cuántico, dado que esta es la descripción más exacta que tenemos de la realidad. Luego hemos estimado el poder total del universo, una memoria de 10100 bits y aproximadamente unos 1090 bits por segundo procesados. Para establecer esta estimación dividimos el universo en unidades más y más pequeñas y utilizamos luego el hecho de que el contenido de información de cada una de dichas unidades es proporcional a su área” (216-217).

Las llamadas teorías computacionales de los seres vivos y del hombre entienden que el cerebro (el sistema nervioso) es un ordenador biológico. Algunos pensaron (vg. Newell y Simon) que era un ordenador serial (con depósitos de memoria binaria, buses de transporte de información, CPU, etc.) y otros que respondía a la arquitectura y principios funcionales de un ordenador conexionista (PDP), que a su vez habían sido copiados de la estructura del cerebro humano. Hoy en día, sin embargo, la mayor parte de neurólogos y psicólogos han dejado de lado los intentos digitales que fueron iniciados ya por Warren McCulloch en los años sesenta. El cerebro se entiende como un sistema que produce la interactivación en sistema de redes o engramas neuronales que desencadenan bien los automatismos orgánicos, bien la vida psíquica (sensación, percepción, conciencia, conocimiento…). La visión, por ejemplo, se produce por un sistema de interactivación entre el patrón externo de luz y el engrama de la imagen que va desde la retina hasta las zonas corticales superiores, produciendo el correlato de la experiencia del quale o imagen subjetiva. En otras palabras: la imagen no se explica por el desplazamiento de una información digital codificada en ceros y unos.

Lo mismo sucede con el universo. Está constituido, como antes decíamos, de materia o de energía (todavía no sabemos exactamente qué constituye primordialmente el universo). Pero no es ciertamente un inmenso depósito de información digital. La digitalización y simulación del universo es producida por la actividad de la mente humana que, al recibir información de un universo real previamente existente, es capaz de representar el conocimiento sobre el universo (la flecha segunda de Vedral) en un sistema informatizado. La información es algo derivado. Lo radical existente es el universo que nace y evoluciona mediante procesos reales que no son los procesos que el instrumento técnico creado por el hombre (el ordenador) necesita para representarse digitalmente el universo.

Portada del libro "Decoding Reality", de Vlatko Vedral.
Portada del libro "Decoding Reality", de Vlatko Vedral.
La metafísica o filosfía última de la naturaleza según Vlatko Vedral

Vedral conecta sus reflexiones filosóficas (científicas, ciertamente, no son) sobre el universo con las ideas tradicionales de la filosofía en busca de una explicación metafísica final de todo. Para Vedral esta búsqueda no ha estado bien planteada y promovía una regresión ad infinitum para hallar un fundamento primero (regresión infinita porque, una vez postulado un fundamento, este exigía buscar un nuevo fundamento, y así infinitamente).

Para Vedral, la postulación de que el origen de todo, el principio radical del universo es la información es lo único que permite cortar esa regresión infinita. Sólo un universo entendido como información pura podría justificarse a sí mismo como información a partir de la nada. Sería una explicación ex nihilo que corta la regresión infinita. Veamos algunos textos de Vedral.

“En el marco de este discurso, seguramente la pregunta más apasionada y fundamental de todas tiene que ser esta: ¿por qué hay algo en realidad y de dónde ha salido? O, dicho de otro modo, antes de considerar por qué las cosas están conectadas, primero tenemos que preguntarnos por qué existen cosas. En este libro argumentaré que la noción de información nos proporciona la respuesta a estas dos preguntas. Curiosamente esto convierte la información en una magnitud mucho más fundamental en el universo que la materia o la energía, lo cual en sí mismo no es nada baladí. Si consideramos la realidad en términos de bits de información es interesante que tanto la existencia de la realidad como su conectividad inherente se vuelvan completamente transparentes” (13).

“Una de las creencias predominantes en el cristianismo… es la de que el Creador llevó a cabo la creación del universo a partir de la nada, creencia que se conoce con el nombre de creación ex nihilo… Postular un ser sobrenatural no contribuye en nada a explicar la realidad puesto que lo único que hace es desplazar el problema de los orígenes de la realidad convirtiéndolo en el de explicar la existencia de dicho ser sobrenatural” (16).

Ciertamente, Vedral alude a un problema que muchos filósofos han intentado resolver. Pero la ciencia, entendida según sus principios epistemológicos, no se plantea este problema. Y Vedral debería pensar dentro de un marco de razonamiento científico. También debería hacerlo la filosofía y la metafísica moderna. La ciencia comienza a razonar a partir de los hechos empíricos que imponen la existencia de la realidad.

Por ello, postula y busca entender su autosuficiencia (es decir, entender que la realidad puede por si misma presentarse como un sistema que se mantiene a sí mismo con suficiencia en el curso del tiempo). ¿Dónde está la suficiencia del universo, tal como se nos presenta de hecho constituido? El ateísmo piensa que es posible concebir su autosuficiencia en el tiempo como sistema. El teísmo, en cambio, piensa que su autosuficiencia es oscura y la solución mejor es atribuirla a un ser divino, transcendente y absoluto, que por creación hubiera producido el universo.

Ahora bien, el fundamento de la suficiencia –bien sea el puro universo o un ser divino trascendente–, ¿por qué existen o más bien no existen? Este problema planteado por la filosofía de Leibniz es irresoluble, tanto para la filosofía como para la ciencia. En otras palabras, el fundamento del ser del universo (bien sea Dios o puro mundo) debe atribuírsele por postulación la necesidad: debe admitirse que existe de hecho y, por ello, debe postularse su necesidad (no puede dejar de existir).

Frente al problema de la meteafísica filosófica Vedral afirma: “La cuestión acerca del todo a partir de la nada, la creación ex nihilo, es clave. Así pues, como sostengo yo, si la información es el hilo conductor común, la cuestión de la creación ex nihilo se reduce a explicar cómo surge la información de la no-información. Explicaré que esto no sólo es posible, sino que también argumentaré que la información, en contraste con la materia y la energía, es el único concepto que tenemos actualmente que puede explicar su propio origen” (21). Ahora bien, ¿cómo se explica esto?

“Este libro ha argumentado que todo en nuestra realidad está hecho de información. Desde la evolución de la vida, pasando por la dinámica de la ordenación social, hasta el funcionamiento de los ordenadores cuánticos, todo puede ser entendido en téminos de información. Vimos que para capturar los elementos más recientes de la realidad necesitábamos ampliar la noción original de información de Shannon y actualizar su noción de bit introduciendo la de bit cuántico o qubit. Los qubits incorporan el hecho de que en la teoría cuántica los resultados de nuestras mediciones son intrínsecamente aleatorios. Pero, ¿de dónde salen estos qubits? La teoría cuántica nos permite contestar esta pregunta, pero la respuesta no es exactamente la esperada. ¡Sugiere que estos qubits no salen de ninguna parte! No se requiere una información previa para que exista la información. La información puede crearse a partir del vacío. Presentando una solución a la difícil cuestión de la ley sin ley encontramos que la información rompe la cadena de regresión infinita en la que siempre parece que necesitamos una ley más fundamental para explicar la ley actual. Este rasgo de la información, que en última instancia proviene de nuestra forma de entender la teoría cuántica, es lo que distingue a la información de cualquier otro concepto potencialmente capaz de unificar nuestra visión de la realidad, como los de materia o de energía. La información es, de hecho, única en este sentido” (243-244).

Vedral menciona repetidamente la idea cristiana de creatio ex nihilo y él mismo considera que la información es algo que sale de la nada espontáneamente. Primero habría que decir que para el cristianismo creatio ex nihilo quiere decir que Dios crea sin nada preexistente (no así el Dios platónico, el Demiurgo, que crea a partir de una materia preexistente). Pero el Dios cristiano, al crear, supone su propia ontología y el universo es creado “en” Dios (por tanto, no de la nada). En otras palabras decir que algo pueda surgir de la nada es ininteligible para la razón humana: de la nada, nada puede salir. Dios (teísmo) o el puro mundo (ateísmo), en su caso, no han salido de la nada, sino que se postula su existencia eterna y necesaria.

Parece que Vedral recurre a la sorprendente idea de que la información se crea a sí misma a partir de la no-información, de la nada, en el marco de la teoría cuántica. Así, la realidad, antes de ser conocida por un sujeto, está en superposición y Vedral entiende que no es nada concreto: lo real se crea en el momento mismo de la información cuando el sujeto produce el colapso de una experiencia concreta (antes lo explicábamos) y crea la realidad. En este sentido, se diría que la información crea la realidad y es la realidad. Por ello el universo es sólo (segunda flecha) la información que crea el sujeto, pero es información cuyo soporte real se ha esfumado. De ahí que no haya que buscar un fundamento real en una regresión ad infinitum entre cosas reales porque el hombre, su universo, no es de “cosas reales” sino de información.

Todo esto es ciertamente muy difícil de entender porque está en contradicción con los mismos principios físicos, mecanoclásicos y mecanocuánticos, que el mismo Vedral parece por otra parte admitir. Antes de cualquier acto creativo de información el mismo Vedral admite la exitencia de un sujeto y, además, el universo cuántico, aunque no esté colapsado en la experiencia que crea la presencia del sujeto, no es la nada, sino algo real muy concreto.

Es la realidad que describe en la física moderna la mecánica cuántica sobre la materia germinal y la mecánica clásica del mundo de objetos estables que vemos. Antes lo explicamos con mayor detalle. Lo que Vedral afirma no es entendible con el nivel de explicación que nos ofrece, o al menos nosotros no lo hemos entendido. Simplemente afirma que la información nace de la nada de la no-información y considera con toda simpleza que esto resuelve el problema filosófico de explicar por qué existe algo o más bien no existe nada, sin atender a que la información supone la existencia de un universo real previo en que tienen un lugar tanto la realidad cuántica como el sujeto que produce su colapso en el momento del surgimiento de la primera información (que no requería una información previa).

Ateísmo, agnosticismo

“Lo que sí podemos decir, de acuerdo con la lógica que hemos presentado en este libro, es que fuera de nuestra realidad no hay una descripción adicional del universo que podamos entender, sólo hay vacío. Esto significa que no hay lugar para una ley definitiva o para un ser sobrenatural –dado que ambos existirían fuera de nuestra realidad y en la oscuridad. Dentro de nuestra realidad todo existe mediante una red interconectada de relaciones, y los nodos de esta información son los bits de información. Procesamos, sintetizamos y observamos esta información para construir la realidad que nos rodea. A medida que la información emerge espontáneamente del vacío, la tomamos en consideración para actualizar nuestra visión de la realidad. las leyes de la naturaleza son información sobre la información y fuera de ello no hay más que oscuridad. Este es la única puerta de entrada a la comprensión de la realidad” (246).

En realidad, Vedral no toma una posición atea sino más bien agnóstica. En último término no se sabe lo que hay fuera de la información. La realidad se desconoce, es oscuridad. La información está montada en el aire y por ello no tiene sentido hablar de ni fundamentos ni de Dios porque la información está fuera de la realidad. Hablar de Dios supondría hacerlo dentro de la realidad, y este no es el caso para Vedral.

Creemos que el universo real es un enigma y que es posible interpretarlo de una forma atea, sin Dios. También creemos que es posible argumentar una visión teísta del universo. Pero en el pensamiento actual hay ateísmos serios, de grandes autores que saben lo que dicen y ateísmos esperpénticos que desacreditan al mismo ateísmo, o a los pensadores agnósticos.

En otro artículo de Tendencias21 presentábamos a Richard Dawkins como defensor de un ateísmo esperpéntico que no se puede tomar en serio. La visión digital del universo que nos ofrece Vedral forma también parte de los ateísmos/agnosticismos esperpénticos. Al menos, no somos capaces de entender que, detrás de sus afirmaciones, se halle una visión congruente del universo, como puedan ser la de Stephen Hawking o Roger Penrose, por citar dos ejemplos recientes.



Lunes, 14 de Mayo 2012
Javier Monserrat
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Nota

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1.Publicado por Joaquin González Alvarez el 14/05/2012 16:46
El interesante artículo requiere un detenito anális y reflexión, pero pienso que pueden adelantarse ciertas consideraciones:
1- Se suele interpretar la necesidad de observador para dotar de realidad, considerando como observación no sólo la realizada por una persona sino también la captada por un instrumento. Inclusive los expositores del Materialismo Dialéctico de Marx y Lenin sostienen la Teoría del Reflejo seg;un la cual cualquier objeto o fenómeno queda capatado en lo inorgánico relacionado espacialmente o de otra forma con el hecho en cuestión
2- Sobre posibilidad de conocer la realidadad sería provechoso recordar el Mito de la Caverna de Platón, la megacomputadora de Rees y Barrow, el filme Matrix, y la expresión dese Bertrand Russell de que para conocer lo que hay "ahí afuera" tendría que verse sin ojos, oirse sin oídos, tocarse sin tacto, etc.
3-Cuando un objeto o hecho nada ni nadie lo observa ¿cómo sabemos que sigfue existiendo?.

2.Publicado por Gustavo Rozas Valz el 14/05/2012 19:34
Un bien argumentado e interesante artículo como crítica a la postulación de Vedral, del mundo como pura información cuántica. Ahora, al final se comenta que existen ateísmos bien fundamentados y ateísmos esperpénticos ( discrepo con ese calificativo respecto a Dawkins) que sin duda los hay... La única diferencia, es que a estas alturas, tenemos meridianamente claro, que ya no hay forma de presentar una postura teísta, que no resulte definitiva e incuestionablemente super esperpéntica y anacrónica.

Saludos cordiales.

3.Publicado por Valdeande Magico el 16/05/2012 09:04
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Algunos, como la teoría del todo de Valdeandemagico, intenta explicar a su modo, como es el proceso de aprendizaje del Universo, ya que efectivamente consideramos que todo es información, y que sencillamente recibimos información y la transmitimos... http://youtu.be/C2rnP2ly0lg

4.Publicado por hugo luchetti el 16/05/2012 14:32

LOF FOTONES que impactan en nuestro sistema corporal se traducen en símbolos al pasar del hemisferio derecho al izquierdo, éste define la realidad, la "traduce" o nombra. Se crea así una FISICA SIMBOLICA que justifica uno de mis libros que lleva ese nombre. Aunque pensándolo bien su origen está en el cuento de Poe "El escarabajo de oro" en el cual el escarabajo real lleva al escarabajo grabado en el papiro y éste, mediando antes una "traducciín" lleva al tesoro... El verdadero tesoro es también darse cuenta que una nube de electrones es una "forma" o vibración particular y el hemisferio derecho "siente" o "capta" su localización en el espacio.

5.Publicado por LUIS CARLOS el 16/05/2012 17:46
LO QUE ESTE SEÑOR QUIERE DECIR ES QUE EL MISMO ESTA SIENDO IMAGINADO POR UN SER SUPERIOR A EL , QUE HA ENCAPSULADO LA INFORMACION QUE LO COMPONE , EN UN RECIPIENTE NO ORIGINAL , COMPUESTO POR INFORMACION ENTRELAZADA , DEFINIDA POR EL ENTRECRUZAMIENTO ENTRE SUS NODOS , CON MANIFESTACIONES ASINCRONICAS QUE PERMITEN QUE SEA PERCIBIDO Y PERCIBA A OTROS PAQUETES DE SU MISMO O DIFERENTE ORIGEN , QUE ESTA INFORMACION NO SE PIERDE EN SU DESENTRELAZAMIENTO , SINO QUE SE DISPERSA Y SE INCORPORA COMBINANDOSE EN NUEVOS SISTEMAS , QUE SON DEFINIDOS COMO NUEVOS PAQUETES DE INFORMACION CONTENIDA ,,,,LO QUE SIGNIFICA QUE NADA ES ESTABLE NI IMPERECEDERO , SINO QUE TODO SE TRANSFORMA DENTRO DE MOLDES PREVIAMENTE DISEÑADOS POR QUIEN SOBREVIVE A TODAS ESTAS MUTACIONES MATEMATICAS , Y LAS HA CREADO , DISEÑANDOLAS PREVIAMENTE ,,,,AQUEL A QUIEN LLAMAMOS DIOS , EL CREADOR , EL GRAN DISEÑADOR , EL GRAN ARQUITECTO , LA MENTE UNIVERSAL , EL AMOR ETERNO , QUE PERMITE QUE PERSONAS COMO ESTE PSEUDOCIENTIFICO , NIEGUEN SU EXISTENCIA Y SUS OBRAS ,,,,DEBE SER UN RENEGADO HINCHA DEL MANCHESTER UNITED , DIVAGANDO EN SUS RESENTIDOS PENSAMIENTOS ALEJADOS DEL CREADOR QUE PERMITIO SEMEJANTE PATADA EN EL TRASERO DE PARTE DEL MANCHESTER CITY Y EN ESPECIAL DEL KUN AGUERO , NUESTRA CREACION , UN EXCELENTE PAQUETE DE INFORMACION CUANTIFICADA POR DIOS , EL UNICO VIVO Y VERDADERO

6.Publicado por hugo luchetti el 17/05/2012 14:04


EL PUNTO 3 DE ALVAREZ :

No podemos decir "ahí afuera" -con respecto a lo de Russell- porque tenemos "cuerpo" que es nuestro universo del afuera, es eléctrico, interactúa.... , recibe... y "capta"... y "emite"...

Con repecto al observador, enfocar es establecer una cadena de fotones o línea de epacio entre nosotros
y el lugar, persona u objeto que alinean nuestra atención. No es "neutro".

7.Publicado por Joaquin González Alvarez el 19/05/2012 20:12
Después de varias lecturas de las palabras de Vedral, específicamente cuando dice, "Ya no debemos de pensar en unidades mas elementales de de la realidad como fragmentos de energía y materia sino que debemos pensar en ellas como unidades de información". Opino respetuosamente que esas unidades de información no emanan de la nada, sino que provienen de fragmentos de energía o materia QUE SI ESTÁN AHÍ.

8.Publicado por Marisa el 20/05/2012 12:56

Me ha sorprendido este artículo. Según plantea Vedral la información precede al big bang inicial, la luz de fondo del universo evolutivo, que genera esta realidad de materia y energía en la que vivimos. Obtener información del cosmos y la naturaleza es un hecho de la psique humana ( mente y espíritu) que a su vez crea información. El hombre puede leer información del microcosmos y del macrocosmos, y haya los códigos y leyes que las nutren y de las que el hombre recrea nuevas realidades, previa información elaborada. En todo este meollo, la física cuántica y su vaiven corpúsculo y onda, rompedero de cabeza que hace replantear la física actual y la teoría de la relatividad parece hallar en la información binaria un modo alternativo de explicar la realidad.

Vienen a mi mente unas palabras del inicio del evangelio de Juan: " En el principio la Palabra existía, y la Palabra era Dios.Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe" (Jn 1,1-3) y las palabras de Pablo a los atenienses: "En él vivimos, nos movemos y existimos" ( Hech 17,28). ¿La información, entonces, puede preceder al big-bang?
Mi opinión es que el planteamiento de Vedral no está descaminado desde una visión más holística de la realidad que el puro empirismo científico . Quizá tengamos que desmontar nuestras "creencias" de la realidad (física, biológica y psíquica) para acercarnos un poco más a la verdad del cosmos y el hombre y también de Dios que evoluciona con nosotros, pues en él vivimos.

9.Publicado por CachiBrasil el 21/05/2012 05:55
Largo y complejo este artículo, por lo menos para mí... Puedo entender y aceptar que la información es anterior y más básica que la materia o la energía... Pero si la información se desplaza en el espacio y en el tiempo se comporta como materia o energía, independientemente de que lo haga o no por medio de bits en una red de computadores.Y si no se desplazase no podría ser la génesis del Universo.
Si realidad es lo que percibimos y representamos en nuestro psiquismo, estamos frente a las tesis filosóficas de Franz Brentano y Edmund Husserl en ralación a la Filosofía, la intersubjetividad y el yo trascendental.
Bueno, paro por aquí...

10.Publicado por hugo luchetti el 21/05/2012 20:22


Parece haber correlaciones entre forma y vida, símbolo y materia, matemáicas y química... Tocar, relacionar, de los gestos a las palabras, de éstas a la lógica... El cerebro encuentra patrones, pautas, relaciones... Qué es la información, los cómputos... ? Son descriptores de estados y estado es relación o vibración conjunta...?

11.Publicado por Beatriz Basenji el 09/06/2012 16:21
Casi no me atrevo a dejar un comentario,porque lo que expresa Vedral está intimamente ligado a lo que nosotros modestamente percibimos. El habla de INFORMACION. Otros le llamamos INTELIGENCIA UNIVERSAL. La cuestión que AHI ESTÁ, y no tiene fronteras ni límites. Esa INFORMACION nos está diciendo tómame, llévame,regístrame,respírame... Así de simple ! Estamos despertando. Nos estamos situando. Extendamos una mirada hacia el pasado de la Humanidad.Cuando vivíamos en cavernas, nos abrigábamos con pieles de animales, comíamos con nuestras manitas,y las luces del profundo cielo eran nuestras hermanas.Ahora ya estamos con nuestros observatorios instalados en el Espacio, viajando por el Cosmos! Llegando a promedios de vida de 80 años. No los malgastemos .Tratemos de llevarnos nuestro buen caudal de INFORMACION con nosotros,cuando nos toque el descanso.

12.Publicado por Joaquin González Alvarez el 10/06/2012 20:07
Muy fundamentado su comentario 11 Beatriz. Aprovecho para completar mi comentario 7 en el sentido de que el título del excelente artículo es un tanto absolutista al utilizar la palabra "solo" para determinar el concepto Información en el contexto de la Informática. La Información necesita un emisor y un receptor, y en la tesis que se defiende se omite el emisor, para negar la realidad de "fragmentos de energía o materia",

13.Publicado por ELIAS PRADA GALÁN el 14/06/2012 23:42
Hola
Recientemente he publicado en la Editorial Libertarias el ensayo "El piano cuántico" (ver crítica en Tendencias 21 http://www.tendencias21.net/libros/El-piano-cuantico_a352.html) en el que entre otros asuntos, menciono algo parecido a lo que plantea Vendral.
En resumen mi hipótesis es la siguiente:
- Toda realidad (por ej. este universo) está bajo el radio de acción de un campo de información.
- Cualquier realidad avanza en el tiempo "leyendo" o "recibiendo" el campo de información
- El campo de información dirige siempre a cualquier realidad a la aparición de la conciencia
- La aparición de la conciencia es lo que da margen de libertad a la realidad, pues si no aparece la conciencia, la evolución de la realidad se convierte en predecible por aplicación de las leyes naturales de dicha realidad. Y lo único predecible es la nada, que es inmutable eternamente.
- Por tanto la conciencia, suficientemente desarrollada (considero que su potencial de desarrollo ya no depende de la evolución biológica sino del uso que cada uno haga de la suya), tiene capacidad para influir en la evolución de la realidad. En este contexto, una conciencia evolucionada se comportaría de un modo parecido o al menos similar con la entidad que suele llamarse Dios o divinidad.

Finalizo el ensayo con la propuesta de un experimento que ayude a confirmar las tesis planteadas, basando el mismo en lo que creo que tiene al menos una de las respuestas a las grandes preguntas: la música.
Un saludo

PD Discrepo con Vendral en eso de que la información es anterior al Big Bang. La información es el sustrato que permite ser libre y por tanto posible a la realidad una vez la misma está en marcha.

14.Publicado por Martín Enrique Murillo R el 17/10/2012 23:18
Estas disertaciones darían tema para nunca acabar. De todas formas me encanta lo que la física cuántica está mostrando. Mi conciencia me ha llevado siempre a creer en un Dios como esencia de todo y al contrario de lo que muchos piensan, en la teoría de cuerdas, en la física cuántica y en esta maravillosa teoría del universo como información, colijo siempre la existencia de una brecha sobre las mismas cuestiones de incertidumbre: ¿Por qué o mejor para qué existiría esa información, para qué existiría un universo material o energético, para qué existirían minúsculas cuerdas de vibración? preguntas que me conducen a otra cuestión mayor: ¿Aun llegando a demostrarse la veracidad de cualquiera de estas teorías, aunque no necesitasen de un dios creador, si no tienen un propósito, qué sentido tiene que existan?


15.Publicado por Rene el 22/10/2012 05:16
Razonar y exponer como argumento que la mayoria de los cientificos piensan de un modo y sugerir con esto (indirectamente, pero sugerir) que este tipo de razonamiento es el correcto es una manera muy pobre y totalmente anticientifica de comportarse. Por otro lado, plantear una posicion ante el Universo como correcta es ser petulante. es lo que plantea el autor dle Articulo, olvidando y muy dificilmente aceptando que la ciencia solamente ofrece preguntas y un resultado. Pero la forma en que se sacan conclusiones de esos resultados y lo que se supone que sea, depende de cada cual, y no por eso es menos o mas cientifico. Cualquier razonamiento fuera de la propia ciencia es solo especulacion. Niels Bohr era un gran cientifico aunque los ateos, materialistaso como se llamen critiquen sus puntos de vista... pero no sus resultados. La Mecanica Cuantica plantea que se hace un experimento y el resultado del mismo DEPENDE de como efectuas la medicion. Eso es lo que TE DICE AL PREGUNTARLE A LA NATURALEZA. Fuera de eso, las conclusiones o explicaciones que se quieran sacar dependen de cada cual. Si existe en realidad el electron o no son preguntas sin sentido para la ciencia, pues no existe un experimento que pueda probar si existe o no, pero sí existe un experimento que prueba que depende su propia existencia de como efectuamos la medicion. Mas claro ni el agua. Si se quiere aceptar esto se acepta, si a pesar de esto choca demasiado con el sentido comun de la mayoria de los cientificos eso a la Naturaleza le tiene sin cuidado. Confio mas en un cientifico agnostico, el cual tiene la mente abierta para lo que pueda suceder que en un cientifico cristiano o ateo donde sus profundas convicciones a veces no quieren ver lo que la Naturaleza le dice abiertamente, pues choca con lo que ESPERA ENCONTRAR COMO RACIONALMENTE CORRECTO.

16.Publicado por Isabel mm el 09/01/2013 10:26
Publicado en español por Biblioteca Buridán:
Descodificando la realidad. El universo como información cuántica.

17.Publicado por Eduardo garbarini el 13/01/2013 01:46
Lo interesante y que da para pensar, si todo es informacion, todo lo que me sucede puede estar diciendome algo?, si de esto puedo entender cual es el mensaje, podria de algun modo estar solucionando el problema o la situacion por la que estoy en ese monento, un ejemplo si estoy buscando el repuesto del lavarropas que se rompio y no lo encuentro mi mente estara generando sucesos asociados que tendre que interpretar. Es decir si todo es informacion todo lo que ocurre a mi alrededor, lo puedo leer de alguna manera como asociado a lo que me acontece en el momento.Esto es fabuloso !!! de ser asi todo lo que necesito tengo que leerlo de lo que me sucede a diaro. me interesa saber opiniones. eduardo

18.Publicado por Sinesio MADRONA el 25/01/2014 12:28
Sinesio
Energía-materia-información-forma

Mi ‘creencia’ al respecto, es que la realidad se manifiesta en una simetría materia-energía-información-forma. La llamo ‘creencia’ puesto que es un tema difícilmente demostrable para la ciencia debido a que su desarrollo no ha llegado todavía ahí (aunque llegará, estoy convencido de ello). No obstante esta idea se asienta en algunos estudios como los que se pueden encontrar en Sheldrake (Una nueva ciencia de la vida), Laszlo (El cosmos creativo) Peat (Sincronicidad, puente entre mente y materia) y otras afines; así como de los descubrimientos de la biología y la bioquímica cuando nos cuentan que la forma de algunas moléculas es importante, que la información que portan es útil sólo si la forma de la molécula (dextrógira o levógira) se adapta a la forma del receptor.
---Hay otras razones que apoyan esta idea que son de naturaleza psicológica y simbólica que sería largo y complicado de exponer.
* * *
Por otra parte está la cuestión del tiempo lineal y el tiempo cíclico. Si creemos en el tiempo lineal pensaremos en el tema de qué fue antes, si la materia-energía o la información-forma. Si creemos en el tiempo circular diremos que no hay un antes y un después, que todo es cíclico y que hablar de prioridades es entonces un sinsentido.

Mi opinión personal a este respecto es, por una parte, que ambos sentidos –lineal y circular– se conjugan en una forma espiral o helicoide. Es una forma matemática de representar la unión de estos opuestos que nos puede indicar un nivel de realidad más complejo que la información simple de ambas posturas. La naturaleza, desde el cosmos a la biología, está llena de ejemplos de ambas curvas.

En este sentido la interpretación lineal –jerárquica, histórica– es cierta; pero también lo es la circular –democrática, atemporal–. La realidad está más allá de ambas cuestiones, pero esto no se puede ‘entender’ ni ‘explicar’ sólo racionalmente; es necesaria la unidad sentir-pensar (http://unidad-opuestos.blogspot.com.es/2013/08/pensar-y-sentir.html, espíritu-materia, cerebro izquierdo-derecho o cualquier otra dualidad-unidad al respecto. Un estado de la conciencia que es transracional y transemocional.

Un saludo cordial
Sinesio
http://unidad-opuestos.blogspot.com://

19.Publicado por José el 06/05/2014 20:58
Qué problema si el universo ha surgido de nuestras mediciones y nosotros hemos surgido a los 15.000.000.000 de años de existencia de ese Universo. Había una vez un gato que corría desesperado tratando de morderse la cola.

20.Publicado por José el 06/05/2014 21:00
Pero claro, si todo está en superposición hasta que aparece el sujeto...pero...el sujeto también estaba en superposición? Qué lo hizo "colapsar"? ¿Otro sujeto? ¿ Y a éste? En fin.

21.Publicado por xoán el 14/11/2015 17:16
Muy bueno, Jose. Será que para un macrosistema se le pueda aplicar el concepto cuántico de la superposición y, por ende, el colapso?

22.Publicado por CARLOS DELFINO el 23/04/2016 00:32
Esa aparente brillante idea, ¡Es un disparate total! Una vez más compruebo que un científico tiene dos alternativas: o se convierte en filósofo, o se consigue uno o cierra su boca, por el bien de los demás.

Voy a hacer una de las preguntas más difíciles de la historia del pensamiento, expuesta por Heidegger: ¿Por qué es el Ser y no más bien la nada? (Nada en el sentido de No-Ser). Aunque tengo mi respuesta hace tiempo, no importa aquí, lo que si importa es que sí tenemos un Ser.

Ahora bien, el Ser es lo único que no se puede definir, pues no tengo nada más con que hacerlo. Ejemplo: una nube es agua en estado gaseoso, necesito de otra cosa para definir la nube, el agua, con el Ser no puedo porque no hay nada más. Lo único que puedo decir del Ser es que Es. Ahora bien: sí puedo preguntar quien es el Ser, quien fue desde siempre y será para siempre. La materia no puede ser, porque la materia es un estado de la energía que se manifiesta en presencia de una conciencia ¿Y la energía que es? El mismo Max Plank se hizo esta pregunta y concluyó que no tiene respuesta porque no hay nada anterior. Lo que Es es la energía, que la energía tenga información como su característica principal e inseparable es otra cosa... Pero el Ser que es, desde la eternidad y hasta la eternidad, es pura energía, si quieren terminología cuántica, es "vacío cuántico" (que de vacío no tiene nada, está lleno de energía). Ese infinito océano de energía "de fondo", anterior a cualquier manifestación, es ni más ni menos que el Ser.

Es realmente increíble que alguien pueda ignorar la realidad fundamental, de lo que todo está hecho, con toda soltura e intercambiarla por un elemento de su interés... Primero defina energía señor, si no pude usted definir algo porque no hay nada más con que hacerlo, está usted ante el mismísimo Ser.

El Ser necesario, el Ser que hace que todo sea... La respuesta a la pregunta de Heidegger la dejo para otra oportunidad, pero libros así no deberían considerarse científicos, en todo caso ciencia ficción y tal vez allí (¡qué divertido!), hasta podríamos ser un juego de ordenador cuyos avatares tomaron consciencia y quieren saber de que están hechos.

23.Publicado por Boris el 17/11/2016 09:51
Yoga tiene las respuestas correctas desde hace milenios.
Algunos científicos rusos también.
El asunto de la limitación, la incertidumbre, la observación está en el tipo de percepción utilizada.
La influencia del observador sobre el experimento con partículas elementales es expresión y por lo tanto es una demostración de nuestra naturaleza también cuántica.
El problema sobre la información y la materia me abordó hace 30 años.
Hoy día se que todo, materia, información, campos, hondas, pensamientos... existen a la vez y todos los fenómenos ocurren a la vez. En función del grado de organización de la materia se incrementa el número y la complejidad de los fenómenos. Los más complejos como por ejemplo pensar o meditar contienen el todo. Por este motivo podemos contemplar solamente si no contemplamos, podemos tenerlo todo si no necesitamos nada...
La/s fuerza/s, o la/s ente/s, o lo que sea que hace organizar a la información-materia es la que intuitivamente denominamos dios porque no entendemos no solamente cómo surge ni cómo es capaz de organizarse por si misma.
Creo que la naturaleza nos lleva unos cuantos miles de millones años de ventaja.
Paciencia....

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