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Observan cómo afectan los prejuicios a la actividad cerebral

Un estudio muestra que no provocan procesos nuevos, pero sí ralentizan los existentes


Asignar una palabra positiva a un grupo propio, como un club de fútbol o un partido político, nos cuesta menos que asignársela a un club o partido rival, pero el número de procesos cerebrales es el mismo, a diferencia de lo que creían muchos científicos hasta ahora. Un estudio realizado en Suiza ha analizado la actividad cerebral durante los procesos de 'asociación implícita', que miden los procesos inconscientes y los prejuicios.





Preparación de un registro de electroencefalograma. Imagen: Adrian Moser. Fuente: Universidad de Berna.
Preparación de un registro de electroencefalograma. Imagen: Adrian Moser. Fuente: Universidad de Berna.
Un aficionado al fútbol necesita más tiempo para asociar una palabra positiva con un club contrario que con su propio equipo. Y los partidarios de un partido político asocian más rápido un atributo favorable con su partido que con sus rivales políticos, incluso si se esfuerzan.

Se sabe desde hace tiempo que una asociación positiva con el propio grupo, la "camarilla", ocurre inconscientemente más rápido que con un "grupo externo". Estos diferentes tiempos de reacción se hacen visibles en el Test de Asociación Implícita (TAI), con el que los psicólogos examinan los procesos inconscientes y los prejuicios. Pero por qué el esfuerzo para asignar una palabra amable a un grupo externo requiere más tiempo no estaba claro hasta ahora.

Ahora, un equipo dirigido por Daria Knoch, del Departamento de Psicología Social y Neurociencia Social del Instituto de Psicología de la Universidad de Berna (Suiza), muestra que no hay un proceso mental adicional responsable de ello, como a menudo se ha postulado, sino que más bien el cerebro emplea más tiempo en ciertos procesos. El estudio ha sido publicado en la revista científica PNAS, Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America.

Los investigadores se basaron en una combinación única de métodos para su estudio. Realizaron un Test de Asociación Implícita a 83 participantes que eran aficionados al fútbol o simpatizantes de un partido político, y mientras éstos asociaban con un clic términos positivos en la pantalla, ya fuera con su camarilla o con un grupo externo, la actividad cerebral era registrada por medio de electroencefalograma.

"Analizamos estos datos con un denominado "análisis de micro-estado". Nos permitió representar todos los procesos que ocurrían en el cerebro desde que aparecía la palabra hasta que se presentaba el botón a nivel temporal y espacial", explica la co-autora principal Lorena Gianotti, del Departamento de Psicología Social y Neurociencia Social, en una nota de prensa de la universidad, publicada por la agencia de noticias científica IdW.

Procesos

El análisis pone de manifiesto lo siguiente: el cerebro ejecuta siete procesos, desde la presentación del estímulo -es decir, una palabra- hasta el clic del botón, en menos de un segundo.

"El número y secuencias de estos procesos siguen siendo exactamente el mismo, independientemente de si el sujeto de la prueba tiene que asociar palabras positivas con el grupo interno, es decir, su club o su partido, o con un grupo externo", explica el co-autor principal Bastian Schiller, que ahora está en la Universidad de Friburgo (Alemania).

Por lo tanto, el tiempo de reacción respecto al grupo externo es más largo porque algunos de los siete procesos duran más, y no porque haya un nuevo proceso en medio. "Las teorías al respecto se pueden refutar", dice Schiller.

Un examen completo de todos los procesos del cerebro es esencial para interpretarlos, destaca Gianotti, que lo ilustra con el siguiente ejemplo: el lunes después del trabajo usted va a cenar con un amigo y después se va a dormir a las 10 de la noche. El viernes hace exactamente lo mismo, pero llega a casa dos horas más tarde ya que puede dormir hasta tarde al día siguiente.

Si se comparan ambos días a las 8 de la tarde, usted estaba las dos veces en un restaurante, y se podría concluir que se trata de un programa temporal idéntico. Si la comparación se lleva a cabo a las 11 pm, usted está en la cama en un caso y despierto en el otro. Se podría pensar que el viernes usted tiene un horario completamente diferente. Por lo tanto es evidente que las consideraciones selectivas no permiten ninguna conclusión con respecto a todo el día: ni con respecto a la secuencia ni a las actividades.

"En la investigación de la conducta humana es esencial tener en cuenta los mecanismos cerebrales subyacentes. Y esto a su vez requiere métodos adecuados a fin de obtener resultados integrales", resume la directora Daria Knoch.

Referencia bibliográfica:

Bastian Schiller, Lorena RR Gianotti, Thomas Baumgartner, Kyle Nash, Thomas König & Daria Knoch: Clocking the social mind by identifying mental processes in the IAT with electrical neuroimaging. Proceedings of the National Academy of Sciences (2016). DOI: 10.1073/pnas.1515828113.


Martes, 23 de Febrero 2016
IdW/T21
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