Sección de Tendencias21 elaborada con el asesoramiento de la Cátedra de Ciencia, Tecnología y Religión. Editores de contenidos: Javier Monserrat y Leandro Sequeiros. Secretario: Juan Antonio Martínez de la Fe.
Se remonta hasta la la frontera metafísica previa al Big Bang
Roger Penrose ha vuelto a sorprendernos con un nuevo libro de física especulativa. En la frontera entre lo científico y lo metafísico presenta un modelo geométrico del origen de nuestro universo que se remonta, más allá del tiempo, hasta la frontera metafísica previa al Big Bang. Cycles of time es la reciente publicación que corona cinco años de esfuerzo intelectual por abordar grandes preguntas del conocimiento. ¿Qué hubo antes del Big Bang? ¿Cuál es el origen del orden estructural? ¿Cómo será el futuro de nuestro universo? Por Manuel Béjar.
Portada del nuevo libro de Roger Penrose.
A lo largo de la historia de la ciencia del siglo XX han existido diferentes modelos cosmológicos cíclicos. El original modelo de Friedmann propuso que nuestro universo es un estadio más de una sucesión ilimitada de universos cerrados que nacen y colapsan en extrañas singularices físicas. Animado por Einstein, Tolman relacionó ideas relativistas con leyes termodinámicas para formar un nuevo modelo cíclico del universo con una flecha temporal definida, sin incluir los grados de libertad de la gravedad.
El modelo de Smolin ofrece una visión más reciente acerca de múltiples universos bebés originados en las singularidades de los agujeros negros. La amplísima gama de tipos universos explica el origen de la vida en términos de probabilidad. Otras tentativas en teoría de cuerdas como el modelo de Veneziano se basan en nuevas geometrías sin lograr evitar las irregulares singularidades. Hawking consiguió eliminarlas en sus modelos cosmológicos sin fronteras. Ashtekar y Bojowald han conseguido el mejor modelo sin singularidad inicial, usando novedosas aproximaciones a la gravedad cuántica. Sin embargo, ningún modelo cosmológico ha incluido aún los grados de libertad gravitatorios. ¿Es posible un nuevo modelo mejorado?
El orden estructural: el misterio de la Segunda Ley.
La Mecánica de Newton y la Relatividad General de Einstein son teorías físicas locales con simétrica temporal. En contra de la experiencia psíquica fenomenológica, no admiten una dirección temporal: pasado y futuro son simétricos. No existe, pues, un flujo del tiempo desde el pasado hacia el futuro. Por simetría, tampoco existe un flujo hacia el pasado; simplemente, el tiempo no fluye. No fluye porque no tiene por donde hacerlo. El espacio-tiempo de Einstein es una única estructura de cuatro dimensiones donde espacio y tiempo son finitos y están predeterminados.
Las actuales teorías físicas constituyen un conjunto completo de leyes físicas locales, en referencia a un espacio-tiempo que permite describir la historia del Universo hasta el mismo Big Bang. El Big Bang como singularidad geométrica primordial no pertenece en sí mismo al canon del conocimiento físico, pues las vigentes leyes físicas no pueden aplicarse a algo que no pertenece al espacio-tiempo: no es posible predecir lo que sucede en una singularidad.
La segunda ley de la Termodinámica afirma que todos los procesos irreversibles en el Universo conllevan un incremento global de la entropía, es decir, de la magnitud que cuantifica el grado de desorden o desinformación de un sistema termodinámico. Este aumento de entropía nos permite diferenciar el antes y el después de todo proceso irreversible. Todo estado posterior se corresponde con una mayor cantidad de entropía o desorden, distinto del antes con menor desorden. El aumento de la entropía nos permite, pues, diferenciar un sentido positivo del flujo temporal. Es decir, definir una flecha del tiempo coherente con la experiencia subjetiva.
De acuerdo con la Termodinámica, todo sistema en equilibrio termodinámico tiene un nivel máximo de entropía. Parece existir entonces una contradicción entre la flecha del tiempo termodinámica y las observaciones cosmológicas que conducen a un estado primordial de máxima entropía. Si, realmente, el Universo partió de un estado termalizado máximamente desordenado, entonces no es posible explicar el origen de las actuales estructuras materiales y la Segunda Ley queda sin explicación lógica plausible. Sencillamente, toda la energía del universo en equilibrio térmico es inútil.
La energía funcional precisa de variaciones en la entropía que, a su vez permiten la emergencia de las estructuras físicas para originar la vida. El Big Bang no pudo ser un estado primigenio en absoluto equilibrio térmico. La interacción física dominante, la gravedad, debió de desempeñar un papel relevante.
La vida en la Tierra depende del sol. No es del todo cierto que el sol sea una fuente de energía para la tierra, pues la potencia recibida de la luz solar es similar a la emitida por la Tierra de vuelta al cosmos. La clave es la diferencia de energía entre el sol y el cosmos. Los fotones procedentes del sol poseen mayor energía-frecuencia que los fotones reflejados por la tierra debido a un corrimiento al rojo por dispersión.
En consecuencia, para mantener el equilibrio radiativo, debe haber un mayor número de fotones reflejados por la Tierra que el número de fotones recibidos. Este aumento del número de fotones supone mayor posibilidad de desorden y, por ende, un incremento de entropía en la energía devuelta al cosmos.
Los seres vivos se sirven de este proceso a través de la fotosíntesis. Toma la energía ordenada del sol y la devuelven con mayor entropía, beneficiándose de un estado vital ordenado que consigue oxígeno a partir de dióxido de carbono. Herbívoros y carnívoros aprovechan el oxígeno para controlar su entropía vital. La energía ordenada del sol, que hace emerger las estructuras complejas de la vida, procede de procesos nucleares en el interior solar que, en última instancia, dependen de la interacción gravitatoria.
De nuevo la gravedad se entrelaza con la Segunda Ley en los procesos evolutivos que desembocan en el origen de la complejidad material, las estructuras conformocionales de los seres vivos y, en definitiva, en la dinámica psíquica que permite la sensibilidad y la conciencia en el mundo físico. La activación de los grados de libertad gravitatorios, latentes en el comienzo del universo, permiten explicar la evolución temporal de la materia hacia la emergencia de la gran diversidad psicobiofísica presente en nuestro universo. Pero, ¿podemos saber más acerca del mismísimo Big Bang?
Antes del tiempo: la extraña naturaleza especial del Big Bang
Las principales evidencias de la expansión del universo se basan en la velocidad de recesión de las galaxias observada por Hubble, la radiación de fondo de microondas descubierta accidentalmente por Penzias-Wilson y las recientes observaciones de los grupos de Perlmutter y Schimdt sobre la creciente aceleración de la expansión cósmica.
La radiación de fondo presenta un ajustadísimo espectro de cuerpo negro, que revela una radiación procedente de un estado universal en equilibrio termodinámico muy próximo al Big Bang. En sintonía con la Segunda Ley, este estado de equilibrio termodinámico se correspondería con una entropía máxima, contrariamente a lo razonablemente esperable: un universo inicialmente ordenado que evoluciona temporalmente hacia estados globales de mayor entropía.
Penrose propone que la gravedad incrementa la entropía de un estado de materia uniforme al formarse cúmulos de alta densidad derivados de la formación de agujeros negros. La entropía de los sistemas gravitatorios intensos supera la elevada entropía de la radiación de fondo. En las primeras etapas del universo, dominado por la radiación, la gravedad era una interacción secundaria debido a la alta homogeneidad del universo primitivo. La enorme entropía potencial, asociada a latentes grados de libertad gravitatorios, haría posteriormente emerger estructuras complejas. La cosmología de Penrose se desvía de los modelos cíclicos clásicos al incluir estos grados de libertad gravitatorios. De este modo el universo surgió de un estado primordial extraordinariamente ordenado.
Una singularidad es una obstrucción del continuo espacio-tiempo. Así como el Big Bang se asocia con la singularidad física que origina el tiempo, los agujeros negros representan el final del tiempo. Son el problema simétrico temporal del Big Bang. Cualquier trayectoria causal en el universo estirada hacia el pasado comienza en el Big Bang. Análogamente, la inevitable singularidad espaciotemporal del agujero negro es el futuro final de cualquier objeto atrapado por el agujero negro.
Sin embargo, el razonamiento de Penrose sobre la diferencia de entropía entre estos dos sucesos establece una asimetría. El Big Bang es una singularidad de una extraordinaria baja entropía comparada con la elevadísima entropía que caracteriza a las singularidades en los agujeros negros.
En el Big Bang el universo estaba tan caliente que la energía cinética de las partículas superaba su energía en reposo. Por tanto, la materia podría considerarse con masa despreciable o, sencillamente, sin masa efectiva. También el bosón de Higgs, que dota de masa a las demás partículas salvo a sí misma, tendría una masa efectiva nula como los fotones de la radiación. Las partículas sin masa son independientes de la métrica del espacio-tiempo. Necesitan y les basta una parte denominada geometría conforme, que es insensible a los cambios de escala locales.
Los fotones son partículas sin masa que median entre los campos electromagnéticos. La electromagnética teoría de campos es invariante bajo transformaciones de la métrica conforme. Esto quiere decir que las soluciones de las ecuaciones de Maxwell en una determinada escala conforme se corresponden exactamente con las soluciones para otra elección cualquiera de escala. Los fotones sólo necesitan que el espacio-tiempo tenga estructura de cono nulo (estructura espaciotemporal conforme) sin necesidad de un factor de escala que distinga una métrica de otras.
En sintonía con estas ideas, es de esperar que en el universo primitivo caliente, las masas en reposo sean despreciables, la masa efectiva sea nula y los procesos físicos queden dominados por leyes invariantes bajo transformaciones conformes, es decir, ciegas al factor de escala. La geometría conforme se convierte así, en la principal estructura espaciotemporal del universo primigenio. Siguiendo este razonamiento, toda la actividad física primitiva fue insensible a los cambios locales de escala.
Al perderse la pista de la escala temporal, el universo primitivo adquiere una geometría conforme, en vez de la métrica completa de la Relatividad. Esto supone una pérdida total de cualquier referencia temporal. Es la ausencia de relojes que marquen el tiempo. Y, en ausencia de tiempo, más allá de la física ordinaria, es posible pensar en una geometría conforme que describa la eternidad que causó el Big Bang. Pero, ¿cómo podemos entender mejor la eternidad?
El futuro del universo: cosmología cíclica conforme
Ahondar en el origen del tiempo es una tarea metafísica, especulativa, que Penrose argumenta racionalmente usando con especial maestría sus conocimientos de geometría. La geometría conforme es la estructura residual que perdura en el universo cuando estiramos el tiempo más allá de su sentido físico. Al dar de sí el universo en su evolución hacia el futuro, Penrose descubre matemáticamente que vuelve a aparecer una geometría conforme que describe los últimos estadios de nuestro universo.
En el remoto futuro encontraríamos un universo tan congelado y diluido que podría considerarse sin masa efectiva en comparación con el remanente de radiación de baja energía procedente de estrellas explotadas, de la radiación de fondo cósmico consecuente al Big Bang y de la radiación Hawking que sigue a la evaporación de los agujeros negros. Los fotones y los hipotéticos gravitones resultantes de las colisiones entre agujeros negros serían partículas sin masa que no pueden usarse como relojes. De nuevo, nos encontramos con la geometría conforme sin escala temporal.
Parece que el remoto futuro se asemeja al remoto pasado. La geometría conforme domina el universo por los extremos temporales. Sin tiempo, los últimos estadios del universo serían muy aburridos pero –también es verdad– sin nadie capaz de aburrirse. Sin el paso del tiempo no se pueden determinar distancias. En este sentido, para las partículas sin masa, la geometría conforme que experimentan es tan normal como cualquier otra. Sin escala métrica, la materia sin masa experimenta el don de la ubicuidad. Sin barreras de tiempo ni espacio, sólo puede evolucionar de una geometría conforme a otra. Y aquí llega el quid del modelo cosmológico conforme de Penrose.
En los extremos de la evolución espacio-temporal del universo, la materia se torna una sustancia sin masa cuyo comportamiento físico es gobernado por ecuaciones invariantes bajo transformaciones conformes. Podríamos pensar que la barrera final del universo futuro se enrosca con la barrera del remoto pasado de un nuevo estadio universal. Poéticamente, el final es el origen del universo.
Ahora bien, a diferencia de otros físicos, Penrose piensa que un posible transvase de información entre las geometrías entrelazadas provocaría una problemática lógico-causal similar a las molestas paradojas de los viajes en el tiempo. Por ello, Penrose no identifica las geometrías de los extremos temporales y prefiere hablar de una sucesión ilimitada de distintas geometrías pertenecientes a distintos universos.
El modelo cosmológico conforme de Penrose propone que existe una región espaciotemporal previa al Big Bang, que es el remoto futuro de una fase anterior del universo y existe también un universo más allá de nuestro remoto fututo, que se convertirá en el nuevo big bang de una nueva etapa. El concepto de universo como conjunto perduraría como la extensión de una variedad conforme constituida por una sucesión ilimitada de etapas o eones.
Cada elemento del conjunto de eones se manifestaría como nuestro actual universo-eón en expansión. El futuro remoto de cada eón enlaza suavemente con el remoto pasado del siguiente gracias a la geometría conforme. El estiramiento conforme en cada big bang enfría su elevadísima temperatura en el futuro y hace finita su densidad. El aplastamiento conforme en el futuro remoto transforma los valores nulo de la temperatura y la densidad en valores finitos, manteniendo inalterada la actividad física de un universo sin masa efectiva por tratarse de un simple re-escala conforme.
En cada nuevo big bang se activa un campo escalar fantasma que provoca una distribución inicial de la materia oscura antes de adquirir su masa. Se trata de una consecuencia matemática de la geometría conforme tras un cambio del coeficiente del escalado entre eones sucesivos. Análogamente, en cada nuevo futuro remoto culmina un proceso de destrucción de la información que ocurre de una manera subrepticia en la evolución cósmica –sin acontecer en un repentino instante– impidiendo las citadas paradojas temporales.
La diferencia entre las geometrías conforme de los extremos temporales queda establecida por la interacción gravitatoria que, en estas drásticas condiciones, es pura gravedad cuántica. Cada big bang es algo muy distinto a una singularidad en un agujero negro donde se aniquila la información. Para mantener vigente la Segunda Ley y dar una explicación coherente de su origen hay que dejar latentes los grados de libertad gravitatorios en cada big bang, pero no al final de cada eón.
De este modo, la gravedad cuántica debe de ser susceptible al tipo de singularidad. La gravedad cuántica es la interacción dominante en la geometría conforme que caracteriza los estadios universales remotos, pero debe de contener una asimetría temporal, descrita por la nulidad del tensor de curvatura de Weyl que origina la Segunda Ley en cada big bang.
El detalle de la física de cada big bang está completamente determinado por lo que ocurre en el remoto futuro del eón anterior y esto conlleva posibles consecuencias observacionales. El extraordinario orden del Big Bang es una consecuencia de la Segunda Ley y de la geometría conforme del futuro remoto del anterior eón.
Penrose evita las singularidades clásicas en los extremos temporales y las sustituye por estados de geometría conforme matemáticamente bien definidos. Existe la posibilidad teórica de que la radiación de campos sin masa del eón previo moldeara la distribución de materia en nuestro universo, dando una dirección levemente privilegiada, que podría leerse en las irregularidades de la radiación de fondo, como las existentes correlaciones en temperatura, que son inconsistentes con otros modelos cosmológicos que ignoran la Segunda Ley.
Quien haya conseguido leer atentamente hasta el final de este artículo, seguro que no quedará indiferente ante los nuevos horizontes metafísicos abiertos por el modelo de Penrose. Es tarea del lector valorar las repercusiones teológicas del modelo cíclico conforme.
Manuel Béjar es miembro de la Cátedra CTR.
Bibliografía
PENROSE, R. (2006), “Before the Big Bang: An outrageous new perspective and its implications for Particle physics”, Proceedings of EPAC, 2006, 2759-2762.
PENROSE, R. (2010) "Cycles of Time. An extraordinary new view of the universe" (Bodley Head, London).
MARIANO, POR FAVOR CONTACTATE CONMIGO A PLANOASTRAL_CONCIENIACOSMICA@HOTMAIL.COM ESPERO TU MAIL, TENGO MUCHAS COSAS INTERESANTES PARA COMENTARTE.
59.Publicado por
Cornelio Gonzalez el 11/01/2011 18:09
En los que parecen ser los primeros síntomas de la corroboración por medios computacionales de las ideas del mismo Penrose y expresadas en su libro: Ciclos de Tiempo: una exraordinaria nueva visión del Universo, él y su colega armenio Vahe Gurzadyan han sido motivo de buenas noticias, las cuales trascribo a continuación:
DESCUBREN CÍRCULOS EN FONDO CÓSMICO http://www.circuloastronomico.cl/reportajes/fondocosmico.html
Mapas del Fondo Cósmico de Microondas pueden entregar información sobre el Universo antes del Big Bang. Círculos concéntricos en el mapa del WMAP podrían indicar que hubo una violenta actividad antes de la formación de nuestro Universo.
(3 Dic. 2010 - CA) El físico inglés Roger Penrose ha descubierto círculos concéntricos formados por regiones de menor temperatura en el mapa del Fondo Cósmico de Microondas (FCM), que comprobarían su teoría del Universo cíclico “Cosmología Conformal Cíclica (CCC)”. Los círculos serían los ecos de violentos choques de agujeros negros en cúmulos galácticos ocurridos en el eón anterior al nuestro. En la CCC, los eones son épocas o ciclos del Universo marcadas por eventos como el Big Bang
Estos eventos se observan en el FCM del eón actual como familias de círculos concéntricos donde las variaciones de la temperatura son notablemente más bajas que en sus alrededores.
Los centros de estas familias de círculos corresponderían al punto de convergencia del cúmulo galáctico ya desaparecido y están distribuidos aleatoriamente como puntos fijos en nuestro FCM, Penrose indica que son semejantes a las ondas concéntricas generadas por las gotas de lluvia en una poza.
Para Penrose: “La más clara señal observacional de la CCC, es el resultado de numerosos choques de agujeros negros supermasivos ocurridos en cúmulos de galaxias en el eón anterior al nuestro. Estos encuentros debían liberar enormes cantidades de energía como violentas explosiones de radiación gravitacional. Desde la perspectiva de nuestro eón, estas no aparecerían en la forma de ondas gravitacionales, sino como explosiones de energía, esféricas y altamente uniformes en el material inicial del Universo, cuyo impulso se mueve hacia fuera con la velocidad de la luz hasta nuestra “superficie de última dispersión”[en ingles: last-scattering surface] y que tomamos como alguna forma primordial de materia oscura” (ver nota 1).
Para comprobar la hipótesis, Penrose y su colega armenio Vahe Gurzadyan, buscaron mediante computadores, patrones circulares en los mapas del FCM entregados tanto por la sonda Wilkinson Microwave Anisotropy Probe (WMAP) de la NASA, como por el experimento americano-italiano BOOMERang, que voló un instrumento sensible a las leves variaciones de temperatura del FCM en la Antártica. Al descubrirlos en ambos mapas eliminaron los efectos instrumentales.
Penrose destaca que estas predicciones observacionales del CCC no pueden ser explicadas dentro del modelo de la "cosmología inflacionaria estándar", actualmente aceptado por la mayoría de los científicos actualmente, “ya que la CCC no acepta fases inflacionarias en ningún eón”.
Nota 1: La noticia trae una gráfica con el siguiente comentario: Patrones circulares de regiones con menor diferencia de temperaturas del Fondo Cósmico de Microondas descubiertos por Penrose. Los círculos donde las variaciones son menores están resaltados para contrastarlos con el fondo. (Hasta aquí la trascripción de la noticia).
Mi interpretación de la noticia:
De acuerdo con la esencia mi comentario 57, si el lector observa detenidamente a la matriz numérica de la página 143 de www.hombreycosmos.org, en el interior de las eternas, rítmicas y cíclicas inversiones especulares de la MRFC (que es la misma FCM), tanto en 2D como en 3D y que han sido computacionalmente detectadas como círculos concéntricos por Penrose y Vahe Gurzadyan en la FCM, sus hipocentros no serían otra cosa que los inicio-y/o-fin de los mutuos ecos ondulatorios entre sus eternos, mutuamente especulares y por ello perfectamente curvados (de allí la circularidad de sus anillos concéntricos) sobre si mismos: estado inicial↔estado final, lo que a su vez no permite diferenciar de modo absoluto el estado inicial del estado final, originándose con esto y de acuerdo con Penrose, unos eónicos ciclos de tiempo comprendidos entre: estado inicialestado finalestado inicialestado final...etc., etc.Estos cósmico-eónicos ecos ondulatorios deben ser interpretados como el proceso termodinámico intrínseco a las circulares e isócronas* variaciones de temperatura del Cosmos, (concebido este como un sistema UNITARIAMENTE TOTALIZADO) y medidas en grados Kelvin. Estos cambios oscilan rítmicamente, lo repito, entre unas condiciones iniciales... que son las mismas condiciones finales... que son de nuevo las mismas condiciones iniciales...etc.,etc., ritmos que son debidos a lo(s) autóctonos, armoniosos y eternos: equilibrios-desequilibrios-equilibrios-desequilibrios... del Sistema Cósmico, entendido este como una UNIDAD que termodinámicamente se TOTALIZA en, por y para sí misma.
Para la correcta interpretación en grados Kelvin de la citada matriz numérica, el lector debe tener en cuenta que:
1° Kelvin= 1/273= 1/(3×7×13)= los infinitos ciclos 003663..003663..., luego: 3° Kelvin= 3/273= 3/(3×7×13) 1/91= los infinitos ciclos 010989..010989...
Esto significa que la matriz numérica que genera 1/91 es en realidad la matriz numérica cuantificada por el valor inicial de 3° Kelvin, así:
0/91= 0/273= 0° Kelvin = 0: Límite
1/91= 03/273= los ciclos 010989..010989.. = 3° Kelvin= Estado inicial 2/91= 06/273= los ciclos 021978..021978...= 6° Kelvin 3/91= 09/273= los ciclos 032967..032967...= 9° Kelvin 4/91= 12/273= los ciclos 043956..043956...=12° Kelvin.
Y así sucesivamente hasta:
89/91= 267/273= los ciclos 978021..978021...= 267° Kelvin 90/91= 270/273= los ciclos 989010..989010...= 270° Kelvin= Estado final
91/91= 273/273= los ciclos 999999..999999...= 273° Kelvin= 1= Límite
Como el lector puede apreciar, todos los valores están comprendidos a la vez que limitados por los estadístico-probabilistas límites informático-decimales: 0 y/o 1
* Perdón por el neologismo, con el que quiero indicar temperaturas iguales en espacios y tiempos iguales, tales como los círculos concéntricos encontrados por Penrose y Gurzadyan, en la FCM).
Queridos contertulios: he estado callado siguiendo con gran interés vuestras aportaciones. Creo que todo debate de este tipo, si se realiza dentro del marco del respeto a las ideas del otro, es siempre enriquecedor. "La verdad surge del debate, no de la confusión" decia Bacon. Desde mi punto de vista - y aqui surge el interesado por la epistemologia que llevo dentro - el problema de fondo es el que ya Locke se planteó hace varios siglos: el de los límites del conocimiento humano. ¿Hasta dónde podemos llegar? . Dice Locke: "Si fuese pertinente abrumarte con la historia de este Ensayo, te diría que estando reunidos en mi gabinete cinco o seis amigos discutiendo un asunto muy alejado de éste, pronto nos vimos detenidos por las dificultades que de todos lados aparecieron. Después de davanarnos los sesos durante un rato, sin lograr acercarnos a la solución de aquellas dudas que nos sumían en la perplejidad, se me ocurrió que habíamos desviado el camino y que, antes de empeñarnos en investigaciones de esa índole, precisaba examinar nuestras aptitudes, y ver qué objetos están a nuestro alcance o más allá de nuestros entendimientos. Así lo propuse a la reunión, y habiendo asentido todos de buena gana, convinimos en que éste debería ser el primer objetivo de nuestra investigación" (John Locke, 1690. Ensayo sobre el entendimiento humano). Lo que ocurre es que Locke tomó un camino que creo superó Kant: el del empirismo. El acceso a lo que llamamos "verdad" es muy complejo. Personalmente me encuentro más cerca de Thomas Kuhn que de Popper. La razón pura y dura no es el único elemento que ilumina el camino hacia lo que podemos llamar "verdad". En la "busqueda sin término" interevienen otros elementos que no son puramente racionales. Lo emocional, lo afectivo, impregna nuestra mente. Y hay razones que brotan del corazón y no son comprensibles por la pura racionalidad. Animo a todos a continuar la tarea de buscar honestamente el sentido de la vida... http://metanexus.bubok.com
57.Publicado por
Cornelio Gonzalez el 17/12/2010 23:06
Quiero con antelación explicar cómo el UNITARIO Código de los Números del Sistema de Numeración Decimal (desde la mismísima Eternidad, literalmente escrito en este aspecto poco conocido del Sistema de Numeración Decimal) nos describe, cómo la operación 1/273=1/(×7×13)= los infinitos ciclos 0.003663..003663.. (conocidos como el coeficiente de Gay-Lussac y que cuantifican el incremento o la disminución del volumen de un gas ideal con la temperatura), se pueden interpretar como la natural unidad que cuantifica a la escala de temperatura absoluta, medida en grados Kelvin: 1° Kelvin= 1/273= los infinitos ciclos 0.003663..003663... Los 3° Kelvin son entonces fácilmente calculables según el siguiente desarrollo aritmético: 3° Kelvin= 3/273= 1/(7×13)= 1/91= los infinitos ciclos 0.010989.010989... Con esta última información decimal se puede desarrollar una matriz numérica de 90 estados cuánticos, poseedora de una intrigante geometría cartesiana compleja, que opera mediante un mutuo juego de reflejos especulares que se sostienen y se contienen a si mismos, en lo que la mecánica cuántica denomina “radiación de cuerpo negro” y que se halla presente, tanto en dos como en tres dimensiones, en la TOTALIDAD del Universo, según lo confirmó la NASA con sus satélites COBE y WMAP. Esta radiación, identificada ahora como Microondulatoria Radiación de Fondo Cósmico de los 3° Kelvin ─ MRFC * ─, es del rango de las microondas y se encuentra limitada y comprendida entre los estadístico-probabilistas límites decimales de: la NADA 0 y/o la TOTALIDAD 1. Como trasfondo del fenómeno, se observa el accionar del algoritmo natural fundamental 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, y 9, que regula y cuantifica a la Naturaleza entendida como una TOTALIDAD UNIFICADA al interior de los infinitos ciclos 999999..999999..., siendo, en el caso que ahora nos ocupa, la dinámica propia (¿la “numeronalidad”?) de los factores primos 3, 7 y 13 de cada ciclo 999999= 1, lo que se realmente se percibe tras la enigmática geometría cuántica que despliega 1/91 pero entendido como: 3° Kelvin= 3/273= 3/(3×7×13)= 1/(7×13) =1/91= los infinitos ciclos 0.010989..010989...
Ahora bien, los estados inicial (1/91= el ciclo 010989) y final (90/91= el ciclo 989010) y en tanto que mutuos reflejos especulares, a la vez que se TOTALIZAN en la UNIDAD, también se coordenan cartesianamente de manera compleja, de acuerdo a la suma:
010 989 = 01/91= Estado inicial, más: ----------- = Abscisa= (91/91)/2= (1= 999999)/2= 499999.5 989 010 = 90/91= Estado final +______________
999 999= 91/91= la UNIDAD que TOTALIZA y coordena complejamente a la MRFC.
(La ordenada se ubica verticalmente en el espacio dejado en blanco entre los números que identifican a los estados inicial y final)
Pero como a continuación se podrá observar, el estado inicial ─ leído “normalmente” izquierda-derecha ─ es así mismo el estado final si se lee “anormalmente” al revés: derecha-izquierda. Estas conductas de los estados inicial y/o final originan la inversión de sus coordenadas de una manera tal que, de acuerdo con Penrose y como comenta Béjar: “... Podríamos pensar que la barrera final del universo futuro se enrosca con la barrera del remoto pasado de un nuevo estadio universal. Poéticamente, el final es el origen del universo...”.. La literal mecánica cuántica de lo anterior (y que escrita como está en el eterno y UNITARIO Código de los Números del Sistema de Numeración Decimal no es para nada una invención mía), es como sigue:
Lectura “normal” de arriba-abajo y de izquierda-derecha:
000 000 = 00/91 = Límite= la NADA
↓→ 010 989 = 01/91 = Estado inicial (antes) de la MRFC ----------- = --------------- Abscisa ↓→989 010 = 90/91 = Estado final (después) de la MRFC + -------------
---- 999 999 = 91/91= Límite = la UNIDAD que TOTALIZA a la MRFC
Lectura “anormal” (léase: invertida) de abajo-arriba y de derecha-izquierda:
999 999 ↔ = 91/91= Límite = la UNIDAD que TOTALIZA en ambos sentidos , a la MRFC
+ --------- 010 989←↑= 90/91 =Estado final de la MRFC que ahora es...¡el anterior estado inicial! ----------- = ------------- Abscisa 989 010←↑= 01/91=Estado inicial de la MRFC que ahora es...¡el anterior estado final!
000 000 = 00/91 = Límite= la NADA
Si tenemos en cuenta que la MRFC cubre a la UNIDAD que TOTALIZA a los "eones" ─ término de Penrose ─ que constituyen al Cosmos que habitamos, la lectura “normal” izquierda-derecha necesariamente se tomaría, “eones” de tiempo para volverse “anormal”, es decir para invertirse como derecha-izquierda... vectorialidad esta última la cual, a su vez, duraría eones para nuevamente invertirse...etc., etc., produciéndose así y de acuerdo con Penrose, unos eternos... “ciclos de tiempo” que nos permitirian “...una extraordinaria nueva visión del Universo”
Y aquí Penrose, muy a pesar de Mariano - 56 - ha dado en el clavo: los cosmológicos antes-después de hecho pueden invertirse y así las palabras de Jesús, tanto en Lucas 13, 30: “...Y he aquí que hay postreros que serán primeros y primeros que serán postreros...”, como en Apocalipsis 1, 8: “... Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso...”, tendrían estricta corroboración si se acepta la íntima conexión que existe (en términos de microondulatorias frecuencias), entre nuestros organismos como naturales generadores de ellas y la MFRC: 10‾¹¹ Hz **
¿No es esto que estoy comentando, una concepción de Dios como un [UNITARIO programa informático]i (léase: el UNITARIO Código de los Números del Sistema de Numeración Decimal) a realizarse como algo interno e inherente a la TOTALIDAD COSMICA, Hombre por supuesto incluido?
* Ver en las páginas 142 y 143 de www.hombreycosmos.org, la respectiva gráfica geométrico-cartesiana compleja y matriz numérica que identifican, tanto en 2D como en 3D, a la Microondulatoria Radiación de Fondo Cósmico de los 3 ° Kelvin.
Para Pablo Gafo - 55 - y también para Samuel, Jorge, y Marcos. Dices: "A ver si me aclaro: resulta que la gravedad puede aumentar la entropía...,..un gran aumento de la entropía inicial. Esto ...explica de forma elegante, la capacidad de evolución del universo a partir de una entropía muy alta sin saltarse la segunda ley de la termodinámica,..)según la idea de Penrose, los estadios inicial (Big Bang) y final (solo radiación de Hawking de agujeros negros evaporados y entropía infinita) .... podríamos considerar la idea de la secuencia continua y suave de eones con información que pasa de uno a otro y además esquivando el problema del aumento de entropía por el salto escalar de un eón a otro… pero .....: si en las etapas intermedias entre eones ....no hay referencias espacio temporales, el tiempo literalmente no existe. Entonces ¿cómo puede hablarse de antes y después de un eón o imaginar una sucesión de eónes transcurriendo de forma secuencial?." ¡¡¡Bravo Pablo !!! Has dado en el clavo. La teoría de Penrose y hawking no funcionan. Todavía puede ser necesario Dios para explicar el surgimiento del universo. Te felicito
55.Publicado por
Pablo Gafo el 09/12/2010 23:27
A ver si me aclaro: resulta que la gravedad puede aumentar la entropía, de forma que el Universo primigenio a pesar de tener una entropía máxima, potencialmente puede crear grados de libertad gravitatorios que harían posible aun, un gran aumento de la entropía inicial. Esto me gusta mucho porque explica de forma elegante, la capacidad de evolución del universo a partir de una entropía muy alta sin saltarse la segunda ley de la termodinámica, y como puede dar lugar a estructuras tan complejas como nosotros (o como diría Bejar formas biopsicofísicas autoconscientes jeje)
Por otro lado, según la idea de Penrose, los estadios inicial (Big Bang) y final (solo radiación de Hawking de agujeros negros evaporados y entropía infinita) son coherentes con la geometría conforme y por tanto son similares sin importar la escala espaciotemporal. Así, esquivamos las singularidades iniciales y finales del universo y podríamos considerar la idea de la secuencia continua y suave de eones con información que pasa de uno a otro y además esquivando el problema del aumento de entropía por el salto escalar de un eón a otro…
Ufff, vale…pero no he llegado a comprender una cosa: si en las etapas intermedias entre eones (universo en estado de geometría conforme) no hay referencias espacio temporales, el tiempo literalmente no existe. Entonces ¿cómo puede hablarse de antes y después de un eón? o imaginar una sucesión de eónes transcurriendo de forma secuencial'
creo que no he entendido nada :(
54.Publicado por
Pablo Gafo el 08/12/2010 22:39
Enhorabuena por el artículo Béjar. El tema es acojonante.
Por un lado pienso que Penrose se mete en metafísica pero por otro lado la forma de esquivar las singularidades parece coherente ...aun no puedo opinar...estoy pensando....jejej
Un abrazo desde Toledo.
P.D. Para mi las repercusiones teológicas son estas: que grande es Dios y que pequeño yo.
53.Publicado por
Mariano el 07/12/2010 00:38
Para Cornelio Gonzalez - 50 - Tu comentario contiene temas de física que son más idóneos para el artículo "La materia es en realidad energía oscura" publicado en Tendencias21. Por eso, y con tu permiso, paso a comentarlo en dicho lugar. Un saludo
52.Publicado por
Cornelio Gonzalez el 06/12/2010 22:38
El parágrafo en donde expreso que:
“...Es quizás aquí Mariano donde, tanto en tu investigación como en la mía, el término “masa”, puede mutuamente fecundarse toda vez que como bien afirmas en el comentario 52 de tu artículo La materia es en realidad energía oscura. Nuevas bases del paso de la microfísica a la macrofísica, publicado por Tendencias 21 el 03/12/2010, la noción de masa alberga todavía profundas concepciones que es necesario desvelar, muchísimo más allá de las iníciales concepciones de Newton acerca de la masa como el cociente resultante entre la fuerza y la aceleración (masa= fuerza/aceleración), fórmula derivada de su genial fuerza= masa x aceleración. Es así entonces como planteas tu visión al respecto...”:
Debe quedar así, en función de explicar la manera cómo, cuando el cuadrado de la velocidad de la luz tiende infinitamente a 1 como 0.999999999..., las relativistas energía y masa tienden a hacerse cada vez más y más equivalentes:
“..Es quizás aquí Mariano donde, tanto en tu investigación como en la mía, nuestras ideas acerca del término “masa” * pueden mutuamente fecundarse toda vez que, como bien afirmas en el comentario 52 de tu artículo: La materia es en realidad energía oscura. Nuevas bases del paso de la microfísica a la macrofísica, publicado por Tendencias 21 el 03/12/2010, la noción de masa alberga todavía profundas concepciones cuántico-relativistas que es necesario desvelar, muchísimo más allá de las iníciales clásicas y ya cortas concepciones de Newton acerca de la masa como el cociente resultante entre la fuerza y la aceleración (masa= fuerza/aceleración), fórmula derivada de su genial: fuerza= masa x aceleración. Es así entonces como planteas tu visión al respecto...”:
* “Masa” entendida como denominador en la relativista igualdad c^2= energía/masa, donde la energía y la masa tienden a hacerse cada vez más y más equivalentes en la UNIDAD y ello cuando c^2= 0.9999999...=1= energía/masa) brindándonos así nuevas e inéditas posibilidades de interpretación sobre sus ontologías y nuevas funciones a cumplir dentro de una física definitivamente diferente y con mucho, más avanzada.
51.Publicado por
Jorge iniesta el 06/12/2010 19:13
49.Publicado por Mariano
Pero Mariano hombre: si tú tuvistes una precognición acerca de un número de lotería que ni siquiera había sido premiado, ¿cómo no iban a conocer el futuro los millones de alemanes que apoyaron a Hitler y que luego fueron masacrados por el ejército rojo y los aliados?
50.Publicado por
Cornelio Gonzalez el 06/12/2010 18:46
Mariano:
Para poder contestar con algún fundamento tu cuestionamiento 47, debo hacer referencia un poco detallada al concepto de Einstein sobre lo que él denominó la relatividad de la simultaneidad y que se encuentra en los cimientos mismos de su teoría. Cito textualmente apartes de la página del físico chileno Patricio Díaz Pazos: “Relatividad de la Simultaneidad” *:
“...En los dos postulados de Einstein que propuso en su teoría, y que describimos anteriormente –principio de la relatividad y constancia de la velocidad de la luz– se encierra una contradicción. En el primero, confirma y generaliza la validez de uno de los principios de la mecánica clásica, mientras que en el segundo, le otorga a la luz un papel privilegiado: la libera de participar en los movimientos de los sistemas inerciales y, con ello, reniega de la mecánica clásica. Es obvio que aquí asalte la pregunta ¿cómo podría el principio de la relatividad ser valedero para los fenómenos ópticos, si el movimiento de un sistema inercial, que arrastra una fuente luminosa, es incapaz de modificar la velocidad de la luz? Sin embargo, es justamente la eliminación de esta contradicción la coadyuvante para hallar importantes conclusiones que emanan de la teoría, ya que Einstein reconcilia ambos postulados, remplazando el concepto de simultaneidad –y con él los de duración y distancia– por otros nuevos y revolucionarios...”
A continuación Díaz Pazos nos refiere el famoso experimento mental de Einstein sobre cómo para el viajero (observador) en el interior del vagón de un tren en movimiento, los pulsos lumínicos procedentes de dos focos separados entre sí y ubicados también al interior del vagón son captados por el viajero como simultáneos pero no así, es decir, como no-simultáneos, por otro observador estático y ubicado externamentamente en la vía es decir, afuera del vagón, lo que torna imposible para ambos observadores la sincronización de sus relojes respecto a los tiempos propios de los pulsos de luz:
“...Ahora bien, para llegar a coordinar en el tiempo dos o más acontecimientos remotos que se dan en lugares distintos, es imprescindible disponer de dos o más relojes sincronizados. Aquí las primeras preguntas que nos hacemos es cómo sincronizar relojes separados en el espacio y si es posible establecer algún criterio de medición del tiempo en un conjunto de relojes, de manera que lo que resulta simultáneo para uno, también lo fuera para los restantes, enviando, por ejemplo, una señal luminosa de un lugar a otro. Desde luego, no basta conocer la distancia que separa los relojes; se requiere, además, conocer la velocidad de la señal, para poder efectuar la sincronización. Sin embargo, para establecer la velocidad de una señal es imprescindible disponer de, a lo menos, dos relojes ya sincronizados. Lo anterior implica, pues, que la tarea de establecer la simultaneidad de acontecimientos que se producen en distintos lugares del espacio conduce a un círculo vicioso y para Einstein, ese círculo vicioso carece, en realidad, de salida. Solamente si la velocidad de la luz fuera infinita, o si existiera otra señal ultrarrápida, susceptible de ser transmitida sin demora alguna en el tiempo, por ejemplo, barras absolutamente rígidas, que admitieran la propagación de una presión con velocidad infinita; solamente bajo esas condiciones, sería determinable la simultaneidad de sucesos acaecidos en distintos lugares del espacio, por grande que fuese la distancia que los separaran. La inexistencia de velocidades infinitas en la naturaleza quita base experimental al concepto de la simultaneidad absoluta, valedera para todos los puntos del espacio. Puesto que no podemos asociarle ninguna experiencia verificadora, esto carece de sentido, y Einstein en su teoría procede a eliminarla de la mecánica.
Y con respecto a tal sincronización de los relojes, Díaz Pazos nos aclara más todavía:
“....Por otra parte, la noción de sincronización de los relojes cae en una contradicción si dos sucesos que tienen lugar en un sistema reciben una idéntica información emitida por relojes que están respectivamente en reposo y en movimiento con respecto al sistema en cuestión: dos relojes sincronizados en un sistema no lo son en otro. Lo anterior implica que la simultaneidad de dos acontecimientos en dos puntos distintos no puede ser reconocida, no puede ser verificada; solamente puede ser definida. Esto está prescrito a la teoría por el carácter privilegiado que distingue a la señal luminosa entre todas las otras señales. Dos acontecimientos separados en el espacio son simultáneos, si son vistos en el mismo instante por un observador que se encuentra a igual distancia de ambos. Este observador, desde luego, puede ser tanto un ser humano corno un aparato registrador cualquiera: telescopio, placa fotográfica, cronómetro, etc. Esta sencilla definición implica la relatividad de la simultaneidad: dos acontecimientos simultáneos para el observador en reposo, ubicado a igual distancia de ambos, no lo son para todos los demás. El orden de los acontecimientos en el tiempo depende de la velocidad de los sistemas en los que se encuentran los observadores. El sistema de cada uno de ellos tiene su propio tiempo, así que el reloj universal que marca el tiempo valedero para todos los observadores, donde quiera que se encuentren en el espacio y cualquiera sea la velocidad de sus movimientos, se revela como una ficción ilícita. El tiempo newtoniano, da paso a los tiempos locales, definidos en cada sistema por relojes en reposo con respecto al sistema...” (Hasta aquí la trascripción de los apartes del artículo de Díaz Pasos)
Todas las anteriores informaciones sobre lo que Einstein denominó la relatividad de la simultaneidad (originada esta última por la ausencia de una velocidad infinita que propagara instantáneamente las señales informáticas) se puede resumir en este corto parágrafo que ya habia sido resaltado.(La frase entre paréntesis es mía):
“...Lo anterior implica que la simultaneidad de dos acontecimientos en dos puntos distintos no puede ser reconocida, no puede ser verificada; solamente puede ser definida. Esto está prescrito a la teoría (...de la relatividad de Einstein) por el carácter privilegiado que distingue a la señal luminosa entre todas las otras señales...”
Es quizás aquí Mariano donde, tanto en tu investigación como en la mía, el término “masa”, puede mutuamente fecundarse toda vez que, como bien afirmas en el comentario 52 de tu artículo: La materia es en realidad energía oscura. Nuevas bases del paso de la microfísica a la microfísica, publicado por Tendencias 21 el 03/12/2010, la noción de masa alberga todavía profundas concepciones que es necesario desvelar y ello muchísimo más allá de las iníciales concepciones de Newton acerca de la masa como el cociente resultante entre la fuerza y la aceleración (masa= fuerza/aceleración), fórmula derivada de su genial: fuerza= masa x aceleración. Es así entonces como planteas tu visión al respecto:
“...Si arrastramos un cuerpo con una cuerda, la cuerda se tensa y ejerce sobre nuestra mano una fuerza real igual y opuesta a la que ejercemos con nuestra mano.. Si la cuerda se tensa es porque está sometida a dos fuerzas reales iguales y opuestas. Si el cuerpo es elástico se alarga, al acelerarse. Si se alarga es que está sometido a dos fuerzas reales iguales y opuestas. Es decir, todo el sistema está sometido a fuerzas reales iguales y opuestas. Por tanto, la fuerza de oposición o fuerza de inercia es igual y opuesta a la fuerza exterior. Si ambas fuerzas son reales, iguales y opuestas, ¿Cómo es posible que los cuerpos se aceleren? .Por eso, yo afirmo que existe la paradoja de las fuerzas de inercia, y que la fuerza de inercia es la quinta fuerza de la naturaleza, porque la física actual no puede explicarla....”
Mi comentario:
Fiel a mi intención de profundizar la idea de "masa" mucho más allá de la concepción que al respecto nos legó Newton, puedo decir que toda masa es, por definición, discontinua y asimétrica respecto a las otras masas que la rodean y que es precisamente esa discontinuidad-asimetría la que la hace ocupar estáticamente un lugar y solo ese lugar, en el espacio (localidad), poseyendo este sitio sus propias coordenadas cartesianas que nos permiten geométricamente describirlo, tanto en dos como en tres dimensiones. Con otras palabras: diferentes masas estáticas ocupan diferentes lugares coordenados diferentemente en el espacio. Ahora bien, la medida cuantitativa de la masa es lo que llamamos peso, cantidad íntimamente ligada a la densidad de esa masa, es decir, a la mayor o menor cantidad de materia por unidad de volumen espacial que ocupa. Pero las cosas comienzan a complicarse cuando las masas estáticas entran en movimiento: ellas se resisten a hacerlo si se ven coaccionadas por una fuerza externa, pero no así si la fuerza es el fruto de una tendencia a interactuar entre ellas mismas: la fuerza de la gravedad descrita por Newton como equilibradas atracciones mutuas entre ellas respecto a su geométrico centro de interactuación llamado centro de masas o centro de gravedad, centro que a su vez totalizaría las coordenadas particulares en una más generalizada coordenación cartesiana compleja que se puede interpretar como una celosía o enmallado que cubre a grandes grupos de masas locales o inclusive a la totalidad de masa(s) local(es) del entero Universo.
Ahora bien, sabemos que Einstein llevó más adelante todavía la concepción de Newton y propuso la idea de que la fuerza de gravedad podría ser interpretada con mayor precisión si la localidad discontinuo-asimétrica propia de la intensidad (densidad) de cada relativista masa particular, curvaba el cósmico enmallado cartesiano de tal manera que la mayor masa de un cuerpo curvaba también mayormente el enmallado adyacente, obligando esto a que los cuerpos de menor masa y ubicados en cercanías del cuerpo mayor, trataran de deslizarse hacia el cuerpo mayor en círculos (orbitas planetarias) sobre el plano inclinado que en ese momento se habría constituido ya el generalizado cósmico enmallado cartesiano en cercanías del cuerpo mayor. El fenómeno se repetiría a menor escala cuando los a su vez cuerpos de menor masa (lunas) orbitaran a los planetas y así sucesivamente hasta formarse galaxias enteras, grupos de galaxias, grupos de grupos de galaxias....etc., etc.
Hasta aquí, gravitacionalmente hablando en el sentido relativista de las cosas, estas parecen funcionar bastante bien, simplemente fundamentadas en la localidad intrínseca a la discontinuidad-asimetría de la masa propia de cada partícula o cuerpo. Pero bien sabemos que la Naturaleza también se expresa no-localmente mediante la continuidad-simetría de la energía intrínseca a la onda cuántica y en este caso existirían tanto unas no-locales y continuo-simétricas ondas cuánticas gravitacionales como unas no-locales y continuo-simétricas ondas electromagnéticamente cuantificadas. O quizás más todavía:¿acaso la Naturaleza se auto-expresa gravitatoria y electromagnéticamente como una UNIDAD que se TOTALIZA en, por y para sí misma, como una co-relación recíprocamente inversa (no-lineal) entre las contrarias pero su vez complementarias circunstancias cuántico-relativistas de : a) la energética y discontinuo-asimétrica no-localidad intrínseca a la onda cuántica y/o b) la másica luego discontinua y asimétrica localidad intrínseca al(los) par(es) mutuamente especulares: fermión-antifermión?
Todos sabemos que la incertidumbre cuántica nos impone una limitación al conocimiento simultáneo tanto de a): la no-local continuidad-simetría de la energía de la onda cuántica, como de b): su opuesto físico, lógico y ontológico: la local discontinuidad-asimetría propia(s) de los másicos pares de partícula-antipartícula resultantes del colapso de la onda cuántica. Expresado sucintamente: mediante su aparente mutua exclusión física, lógica y ontológica hemos llegado a la también aparente conclusión — ¿aunque probablemente equivocada? — de que podemos conocer bien solo a una de ellas pero a costa de sacrificar el correcto conocimiento de la otra.
Pero, ¿no podría existir una conclusión más ceñida a la realidad cuántica postulando una UNITARIA co-relación no-lineal (léase: co-relación inversa, vale decir, contraria pero a su vez complementaria) entre la no-local continuidad-simetría de la energía de la onda cuántica y/o la local discontinuidad-asimetría propia(s) de los másicos pares de partícula-antipartícula, resultantes del colapso de la onda cuántica? La respuesta es que muy factiblemente tal UNITARIA co-relación no-lineal entre no-localidad y/o localidad de hecho ya se da y de forma amplia en nuestro planeta: la UNIDAD que TOTALIZA al campo electromagnético inherente a la vida animal — Hombre incluido — en tanto que una fiel copia de la UNIDAD que TOTALIZA al campo electromagnético que como un TODO cobija al Universo en que habitamos: la Microondulatoria Radiación de Fondo Cósmico de los 3° Kelvin.(www.hombreycosmos.org , página 20 y siguientes).
Pero, ¿cómo podríamos resumir entonces la aritmética decimal de la no-lineal auto-dinámica de la infinitud de la UNIDAD que TOTALIZA al Cosmos? Para ilustrar convenientemente cómo esto puede suceder, remito al lector a mi artículo: “La vida y la conciencia: ¿fenómenos originados por la UNIDAD electromagnética?” **. Una escueta descripción de lo que tal articulo describe , la podríamos puntualizar como una dualidad aritmética de carácter UNITARIO, propia de la bi-univoca co-relación inversa entre dos números primos (el 2 y el 5) de tal condición, que a todo predicado ( léase: el 2 y/o el 5 en tanto que denominadores en 1/2 y/o 1/5) acerca de las condiciones o circunstancias de uno de ellos, el otro co-responde, como numerador-cociente, de modo inverso, con una condición o circunstancia contraria (no-lineal) pero a su vez complementaria y ello de tal manera que el producto entre ambos números es siempre la constancia de la UNIDAD que los genera e inter-relaciona (1/2= 0.5 de dónde: 2 x 0.5= 1 y/o, a la inversa: 1/5= 0.2 de dónde: 5 x 0.2= 1). Y esto, de acuerdo con las ecuaciones del campo electromagnético de Maxwell, es precisamente lo que sucede entre la electricidad y el magnetismo si se analiza, a la electricidad, como el UNITARIO efecto de la discontinuidad y asimetría (“este” 1/2= 0.5 es distinto — local — al “otro” 1/2= 0.5) resultante del auto-colapso de la continuidad-simetría — no-localidad — propia de la función de onda que mantiene unidos a los dos polos magnéticos, “induciéndose” (Faraday) así el hecho de que “esta” mitad eléctrica 0.5 sea discontinua y asimétrica — local — respecto a la “otra” mitad eléctrica 0.5 y de paso generándose con esto, las másicas discontinuidades — másicas localidades — propias de los dos polos eléctricos que conocemos como las eléctricas localidades mutuamente especulares, fermión-antifermión. Por el contrario, el magnetismo es el opuesto (no-lineal) pero a su vez complementario caso: el de la bosónica luego ondulatoria continuidad y simetría — no-localidad — entre los dos polos magnéticos: dentro de 0.2, “este” polo magnético 0.1 es continuo y simétrico — no-local — respecto al “otro” polo magnético 0.1. Recuerdo con insistencia al lector que entre los números 2 y 5 existe una bi-univoca co-relación inversa entre localidad y/o no-localidad, lo que consecuentemente origina un lumínicamente auto-oscilante (entre localidad eléctrica y/o no-localidad magnética) y cósmico campo bio-electromagnético TOTALIZADO en su propia UNIDAD y por ello apto para generar y albergar sistemas vitales y conscientes de sí mismos: nosotros, los seres humanos.
Para Jorge iniesta - 48 -. Jorge, no se trata de un conocimiento voluntario y transcendente del futuro. Esto quiere decior que los que lo manifiestan no saben si será cierto o no, y, generalmente, lo que aciertan no permite modificar el futuro de forma voluntaria. En mi caso el haber hecho caso del mensaje me hizo modificar el futuro involuntariamente, pues si no hubiera hecho caso no habría ido a la administración de lotería. ¿Comprendido?
48.Publicado por
Jorge iniesta el 04/12/2010 23:08
¿Porqué el cerebro, o el consciente del psiquismo humano, puede conocer el futuro?
Pero hombre Mariano: si esto fuese así el pueblo alemán no hubiese votado a Hitler y éste no se hubiese metido en la segunda guerra mundial. Millones de personas no previeron el futuro que fue estraordinariamente terrible para los alemanes sobre todo en la caída de Berlin.
47.Publicado por
Mariano el 04/12/2010 19:26
Para Cornelio Gonzalez - 23 - Dices (Béjar): “Una singularidad es una obstrucción del continuo espacio-tiempo. Así como el Big Bang se asocia con la singularidad física que origina el tiempo, los agujeros negros representan el final del tiempo. Son el problema simétrico temporal del Big Bang.....“la gravedad cuántica debe de ser susceptible al tipo de singularidad. La gravedad cuántica es la interacción dominante en la geometría conforme que caracteriza los estadios universales remotos, pero debe de contener una asimetría temporal, descrita por la nulidad del tensor de curvatura de Weyl que origina la Segunda Ley en cada Big Bang”.
- Cornelio: Yo he demostrado que la contracciób espacio-temporal drelativista no es cierta, pues he encontrado una alternativa al principio de la constancia universal de la velocidad de la luz de la peoría especial de la relatividad, y he demostrado que el principio de equivalencia de la teoría general de la relatividad es falso. He deducido una teoría alternativa de la teoría de la relatividad de Einstein. - Tendencias ha publicado un artículo titulado "La materia es en realidad energía oscura" resumen de mi libro , que te recomiendo leer. Saludos
46.Publicado por
Mariano el 04/12/2010 13:25
Adios Jorge y Samuel. No he podido sacar ningún provecho de vuestros comentarios, por cierto, muy pobres y repetitivos. Volved a leer mis comentarios y tendréis la respuestas a todas vuestras preguntas. Habeis sido incapaces de contestar a la única pregunta que os he hecho ¿Porqué el cerebro, o el consciente del psiquismo humano, puede conocer el futuro? Vuestra ignorancia supina y vuestro orgullo intelectual mal entendido, os impide contestar a esa pregunta. No sois unos contrincantes intelectuales honestos, pues omitís aquello que perjudica a vuestros argumentos. Es decir, lo que os interesa no es llegar a conocer una verdad, sino derrotar al contrincante aunque sea con mentiras, ya sea mintiendo, negando la verdad sin argumentos razonables o por omisión voluntaria. No sois personas gratas, sobre todo tu, Samuel. Os borro de mis archivos.
45.Publicado por
Jorge iniesta el 04/12/2010 10:22
Mariano: ¿no sabes responder a la pregunta por lo espiritual? ¿Sabes por qué no puedes? Porque lo espiritual no existe; no hay ninguna sustancia de lo que esté hecho lo espiritual. Espiritual es sólo una palabra sin referente existencial y objetivo.
44.Publicado por
Samuel el 03/12/2010 20:49
Venga, Mariano.
Responde a mi comentario #41, ¿o es que no sabes por dónde salir?
43.Publicado por
Jorge iniesta el 03/12/2010 16:50
Mariano:
¿y qué significa espiritual? La palabra "espíritu" es un antropomorfismo descarado; espíritu significa soplo, aliento ¿De qué sustancia está formado el espíritu?
42.Publicado por
Mariano el 03/12/2010 12:40
Todos tus argumentos parten de que Dios no existePara Jorge iniesta - 40 - Cuando dices: "no existe la nada puesto que Dios lo cubre todo (es infinito)". Estás confundiendo la nada material con la nada espiritual. Al principio no había materia, luego el estado era de nada material, pero como existía Dios no había estado de nada espiritual, es decir, la única nada era la nada material. Sigues empeñado en considerar a Dios como materia, pero Dios es espíritu. Te denuncias con la frase: "si Dios creó el universo tuvo que hacerlo sacándolo de sí mismo ya que era lo único que existía".. Niegas a Dios la facultad de crear materia de la nada material, pero Dios no es materia sino espíritu, y el espíritu es superior a la materia; los milagros de Jesucristo lo demuestran, y algunos fenómenos paranormales del hombre. Ver - 37 - :Dado que el alma es intemporal (conoce pasado, presente y furturo), a veces se "cuela" en el consciente algo del futuro, que es la precognición, prueba de la existencia del alma y de Dios. Verv- 39 - Si consideras que Dios no tiene capacidad para crear cosas de la nada, estás hablando de un DIOS DISCAPACITADO, que tiene que recurrir a su propia sustancia espiritual para crear sustancia material, lo cual implica que de la sustacia espiritual puede surgir sustancia material, lo cual viene a ser lo mismo que crear sustancia material o energía, que es precisamente lo que hizo Dios. - Ese concepto de Dios es inferior al concepto de DIOS TODOPODEROSO, pero no es más que una simple modalidad - Todos tus argumentos parten de la base de un Dios (muy pobre), por eso llegas a conclusiones erróneas, pues deduces lo mismo que postulas, lo cual es incorrecto,
41.Publicado por
Samuel el 03/12/2010 11:54
¡Ay!, Mariano:
¿Por qué hay Dios en vez de nada? . Porque de la nada nada fluye, y sabemos que algo ha fluido: el universo cuyo creador fue Dios..
Eso es una verdadera falacia. De la nada fluyen cosas. Tú que presumes de saber de física, deberías saber que de la nada fluyen constantemente partículas virtuales a nuestra realidad, y si reciben suficiente energía se convierten en partículas reales...¡y salen de la nada! Luego tu argumentación es pura falacia.
Pero es que, aún sin tener en cuenta que es una falacia, si tomamos como verdadera tu premisa de que de la nada nada fluye, tampoco pudo aparecer un Dios de la nada. Sería una contradicción. Así que lo que hacéis es negar que Dios tenga un principio, es eterno, no necesita causa; ¡tonterías! Del mismo modo que argumentáis los creyentes pueden argumentar, y lo hacen, los ateos; diciendo que es el Universo mismo el que no tiene origen, que es eterno, y no necesitan a Dios de esa manera para explicar por qué hay algo en vez d enada.
En vez de inventar un creador eterno y sin causa, creador a su vez de nuestro mundo -siendo así su causa-, podemos argumentar que directamente es nuestro mundo el que es eterno y no necesita causa. Esto es lo que hace Penrose con su teoría de los eones -ciclos de big bang's y big crunch's-, así toma el universo como eterno y se evita de dos cosas:
1) Evita tener que inventarse a ningún ser todopoderoso de fábula. 2) Evita tener que dar cuenta de la causa de nuestro mundo, directamente nuestro mundo fue siempre así por toda la eternidad. No hay causa ni explicación, sólo el universo es así, sin creador.
Son todas especulaciones metafísicas, aunque no se puede negar que la metafísica de Penrose evita el lastre incongruente de las hipótesis teístas como la de Mariano.
Pero quiero que le quede claro a Mariano, que su metafísica es totalmente falaz e incongruente:
1) De la nada sí que sugen y fluyen cosas. Sólo hay que estudiar física de verdad -y no sólo ver cuarto milenio- para darse cuenta.
2) Aunque tomemos como cierto que de la nada no puede surgir nada, tampoco podría haber surgido Dios, por lo que Dios obligatoriamente en tu metafísica debe ser eterno y sin causa. 2.1) Si aceptamos -alegremente- que pueden haber seres eternos y sin causa, también podremos aceptar que nuestro mundo podría ser eterno y sin causa -como hace Penrose-. 2.2) Entre tomar un ser eterno y sin causa que cree nuestro mundo, o tomar que nuestro mundo es directamente eterno y sin causa -como hace Penrose-, la opción que menos complejidad requiere y menos variables involucra, es sin duda la segunda; luego la hipótesis de Dios pierde. 2.3) Proponer un Dios eterno y sin causa, sólo para explicar nuestro mundo, es matar moscas a cañonazos. ¿Para qué meter un intermediario eterno y sin causa, en vez de simplemente dotar a nuestro mundo de ser eterno y sin causa? Esto último se puede hacer, y de hecho, lo hace Penrose con sus eones.
3) Todavía habría que explicar el lastre que la tesis Deísta incluye: Por ejemplo; ¿para qué nos creo Dios? ¿cuál es la necesidad que tenía que suplir ese Dios creando seres humanos? ¿por qué ahora? ¿qué necesidad puede tener un ser todopoderoso que le haga actuar y hacer algo, no es incongruente que un ser todopoderoso necesite algo? ¿qué necesidad tuvo Dios de crear el mundo? ¿por qué este mundo?
4) ¿cuál es la necesidad concreta que tiene Dios en su selección milenaria de los buenos y creyentes, en detrimento de los malos y herejes? ¿para qué lo hace? ¿para qué da ese libre albedrío, y luego selecciona? Si es todopoderoso puede ver el futuro y ya sabe lo que va a elegir cada uno, ¿por qué tanta molestia entonces, si ya sabe lo que va a hacer cada uno?
5) Si Dios ve el futuro, ya sabe qué curas van a ser pedófilos, y aún así les deja actuar. ¿Es Dios un sádico? ¿Disfruta con el dolor humano? 5.1) Si ve el futuro, y sabe que ese cura va a violar al niño, ¿por qué no para la vida de ese cura al instante y lo manda ya al infierno, protegiendo así al niño? ¿por qué aún sabiendo que ese cura violará al niño no lo protege y lo deja sufrir?
Podría seguir así y escribir un libro, pero prefiero no perder el tiempo porque sé que no vas a responder nada. Las tesis teístas son incongruentes en general, pero la cristiana lo es más de lo normal.
Un saludo. http://quevidaesta2010.blogspot.com/2010/10/divina-metafisica.html
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