Recomendar este blog Notificar al moderador

Blog futurista de Tendencias21


PROSPECTIVA

Economía

28 Agosto 2013

El nuevo modelo productivo que España necesita pasa por la identificación de nuevas áreas de actividad. Es una tarea siempre difícil, primero porque nuestras economías, las de los países libres y desarrollados, no son economías planificadas centralizadamente y no se puede decidir automáticamente sobre las actividades económicas a poner en marcha, y segundo, porque ni abundan las oportunidades de negocio, ni la tecnología es un océano donde se pueda "pescar" con facilidad, ni la innovación está al alcance de la mano de todo el mundo. En este y en los próximos posts se hacen consideraciones sobre posibles áreas de actividad abiertas a países como el nuestro, en el que muchas familias tienen, o han tenido hasta ahora, dos o más automóviles. dos o más televisores, todo tipo de electrodomésticos, segunda vivienda y todo tipo de otros productos y servicios..


Nuevas áreas de actividad
Uno de los objetivos básicos de los debates en que estas notas se basan ha sido desde el principio la identificación de productos, servicios y actividades a poner en marcha en el potencial nuevo modelo productivo a desarrollar en nuestro país. Por tales entendemos, áreas a desarrollar, nuevas industrias a crear, nuevas tecnologías, nuevas empresas y, en definitiva, nuevas actividades, que permitan la producción de bienes y servicios, su intercambio, su consumo y su utilización para que todos tengamos empleo, todos podamos tener servicios sociales y todos podamos la máxima calidad de vida.

En este terreno, como era de prever, es donde menos ideas han surgido de los debates en sí. Crear nuevos productos y servicios es tener la oportunidad de que tales productos sean la base de una actividad económica que prenda en la sociedad y permita la producción, el consumo, los ingresos y los beneficios. En el fondo es lo que llamamos “modelo de negocio”, es decir, encontrar respuestas convincentes a las preguntas, ¿qué producimos?, ¿cómo lo hacemos?, ¿quien nos lo compra?, ¿qué mercado existe o qué demanda podemos crear? y ¿qué raíces económicas puede terminar echando una idea tecnológica o empresarial?.

En el modelo de negocio es donde fallan muchas iniciativas. Por eso ha quedado claro en los debates que crear en la sociedad y en los jóvenes una actitud positiva hacia la tecnología, hacia la innovación y hacia hacer uno mismo con las manos (“do it yourself”), que tan importante resulta ser en Internet y en la nueva Economía de la Información); que hacernos todos muy activos; que orientarnos todos hacia la búsqueda de iniciativas y hacia el emprendimiento; que crear las condiciones de financiación necesarias; que motivar a los dueños del capital y a los inversores en general hacia esas nuevas actividades y otras requisitos imprescindibles para crear un nuevo modelo productivo, una nueva economía y una nueva sociedad; son condiciones necesarias aunque no suficientes para un nuevo modelo productivo.

Tras indicarse que en la sociedad española se han producido cambios muy favorables en las direcciones mencionadas se considera que hay que entrar en una nueva fase orientada a la búsqueda de oportunidades de negocio, identificación de nuevas áreas de actividad y definición de “nuevas economías”.

Se recuerda a este respecto de nuevo, que la tecnología no existe tan abundantemente como uno pudiera imaginar, que encontrar algo que de verdad pueda tener éxito en el mercado no es un tarea fácil, que no se puede pensar que las oportunidades de negocio existen abundantemente en la “naturaleza” de forma que sólo tuviéramos que ir a recogerlas con un cesto, por decirlo muy coloquialmente, y, en fin, que todo negocio suele tener largas etapas de gestación, duras fases de desarrollo y consolidación, altos riegos de fracaso y otras componentes que exigen mucho esfuerzo, resistencia y tenacidad.

En los debates se ha mencionado un número de casos de empresas de éxito, algunos en terrenos tecnológicos muy avanzados, otros en áreas más tradicionales y otros, por fin, en negocios familiares históricos que han sabido adaptarse a los tiempos través de generaciones. Las explicaciones de sus fundadores o de sus gestores confirman lo que decimos y dan fe de que además de buenas ideas hay que tener profesionalidad y dominar el arte de la dirección empresarial.

Hay una lista de sugerencias en relación con estas cuestiones que incluiremos en el post que sigue.

Adolfo Castilla

Economía



Facebook | © icondock.com
Twitter | © icondock.com
LinkedIn | © icondock.com
Rss | © icondock.com
Google+ | © icondock.com

Editado por
Adolfo Castilla
Adolfo Castilla
Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN,
Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Consejo Editorial de Tendencias21, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.







RSS ATOM RSS comment PODCAST Mobile


Compartir este sitio