Continuamos en esta entrega decribiendo lo que hemos llamado ·"La sexta cosmogonía".
Schrödinger, uno de los creadores de la teoría cuántica
Erwin Schrödinger, el gran científico austriaco-irlandés, contribuyó de forma muy destacada al desarrollo de esta materia. Tuvo una intensa relación profesional con Einstein y formuló el famoso experimento mental conocido como el gato de Schrödinger. Su mención aquí es oportuna porque, siendo físico, publicó en 1944 un breve libro que fue desde entonces el libro de cabecera de muchos biólogos. Se trata de, ¿Qué es la vida?, joya de la literatura científica que aportó dos ideas fundamentales: una, que la vida no es ajena a las leyes de la termodinámica, sino que los sistemas biológicos conservan o amplían su complejidad exportando la entropía que producen sus procesos (concepto de neguentropía); y dos, que la química de la herencia biológica estaba relacionada con los ácidos nucleicos y proteínas y debía basarse en un “cristal aperiódico”, combinándose así en el origen de la vida la periodicidad exigida a un cristal con la necesidad de una secuencia informativa. (Schrödinger, 1967)
Un ejemplo notable, el anterior, de la conexión buscada en este trabajo entre las concepciones físicas sobre nuestro mundo y las aplicaciones prácticas. Los resultados en términos tecnológicos pueden comprobarse estudiando la evolución de la biología moderna desde la obra de Francis Crick descubridor de la estructura helicoidal del ADN a la “invención” de la Ingeniería Genética por los investigadores norteamericanos Herbert Boyer y Stanley Cohen. Y, especialmente, de la Biotecnología, obra, básicamente del primero, quien al igual que los inventores clásicos de finales del siglo XIX y comienzos del XX se trasformó en un inventor-empresario y fundó la empresa Genentech (Genetic, Engineering, Technology), dedicada a clonar la insulina en sus primeros años de actividad y que pasa por ser la primera empresa del mundo en el campo de la biotecnología.
Otros resultados en términos de aparatos a construir por el hombre en el futuro y de tecnología en general resultan difíciles de prever, pero algunas ideas pueden ser adelantadas. La nanotecnología, la biotecnología, la cognotecnología y la verdadera colonización del espacio exterior a nuestro planeta pueden ser algunas de sus consecuencias.
Erwin Schrödinger, el gran científico austriaco-irlandés, contribuyó de forma muy destacada al desarrollo de esta materia. Tuvo una intensa relación profesional con Einstein y formuló el famoso experimento mental conocido como el gato de Schrödinger. Su mención aquí es oportuna porque, siendo físico, publicó en 1944 un breve libro que fue desde entonces el libro de cabecera de muchos biólogos. Se trata de, ¿Qué es la vida?, joya de la literatura científica que aportó dos ideas fundamentales: una, que la vida no es ajena a las leyes de la termodinámica, sino que los sistemas biológicos conservan o amplían su complejidad exportando la entropía que producen sus procesos (concepto de neguentropía); y dos, que la química de la herencia biológica estaba relacionada con los ácidos nucleicos y proteínas y debía basarse en un “cristal aperiódico”, combinándose así en el origen de la vida la periodicidad exigida a un cristal con la necesidad de una secuencia informativa. (Schrödinger, 1967)
Un ejemplo notable, el anterior, de la conexión buscada en este trabajo entre las concepciones físicas sobre nuestro mundo y las aplicaciones prácticas. Los resultados en términos tecnológicos pueden comprobarse estudiando la evolución de la biología moderna desde la obra de Francis Crick descubridor de la estructura helicoidal del ADN a la “invención” de la Ingeniería Genética por los investigadores norteamericanos Herbert Boyer y Stanley Cohen. Y, especialmente, de la Biotecnología, obra, básicamente del primero, quien al igual que los inventores clásicos de finales del siglo XIX y comienzos del XX se trasformó en un inventor-empresario y fundó la empresa Genentech (Genetic, Engineering, Technology), dedicada a clonar la insulina en sus primeros años de actividad y que pasa por ser la primera empresa del mundo en el campo de la biotecnología.
Otros resultados en términos de aparatos a construir por el hombre en el futuro y de tecnología en general resultan difíciles de prever, pero algunas ideas pueden ser adelantadas. La nanotecnología, la biotecnología, la cognotecnología y la verdadera colonización del espacio exterior a nuestro planeta pueden ser algunas de sus consecuencias.
Adolfo Castilla
Comentarios
Editado por
Adolfo Castilla
Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN,
Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Consejo Editorial de Tendencias21, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Consejo Editorial de Tendencias21, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
Secciones
Últimos apuntes
Archivo
Tendencias21
-
Desarrollan una novedosa técnica para desalar agua marina
24/05/2012 07:49 -
Nuevos restos de mamut de más de 700.000 años en Tarragona
23/05/2012 18:47 -
Un biomarcador genético detecta la infertilidad masculina oculta
23/05/2012 18:23 -
Descubren en la boca de la ballena azul un órgano para coordinar sus tragos
23/05/2012 18:15 -
Una avispa española en el Top 10 de nuevas especies 2012
23/05/2012 18:00
Blog Prospectiva de Tendencias21
Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850
Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850

