Recomendar este blog Notificar al moderador

PROSPECTIVA

Bitácora

0Voto(s)
31 Octubre 2007
Nuevo número de la revista The Futurist
El número correspondiente a noviembre-diciembre del presente año de The Futurist revista publicada por la World Future Society viene con un contenido muy interesante. Una parte importante está dedicada a las predicciones más destacables para el año 2008 y siguientes hechas por la propia WFS a partir, fundamentalmente, de los artículos publicados a lo largo del año. Están agrupadas en las ya tradicionales secciones de Economía y Negocios, Demografía, Energía, Medio Ambiente, Medicina y Salud, Recursos, Dociedad y Valores, Tecnología y Asuntos Mundiales.

Entre las más curiosas predicciones se pueden citar las sguientes:

1) Introducción en el mercado de trajes y accesorios inteligentes, sensitivos y agradables. Se indica que tal acontecimiento será producto de la colaboración entre investigadores en el terreno de los SIFT (Smart Fabric and Intelligente Textiles) y las grandes compañías de moda

2) Aparición de ls Nanocosméticos

3) Trajes y vestidos que se disuelven en agua caliente cuado ya estén viejos

4) Relojes de pulsera con capacidad de monederos electrónicos

Otras predicciones son más trascendentales entre las más de 70 que se presentan.

Hay además una serie de artículos muy destacados con especial referencia el firmado por Nader Elhefnawy sobre los oscuros tiempos en los que nos adentramos y la posibilidad o no de un claro declinar de la civilización occidental y el de Joseph Pelton sobre la necesidad de una coordinación de las legislaciones internacionales básicas.

Edward Cornish, fundador y primer presidente de la WFS contribuye con un nuevo trabajo sobre la historia de la Prospectiva.

Adolfo Castilla

Bitácora

0Voto(s)
31 Octubre 2007
Prospectiva de las Ideas (I)
En una nota anterior adelantábamos la posibilidad de hacer prospectiva de las ideas como procedimiento para saber, o mejor dicho, imaginar, cómo será el mundo concreto que nos espera en el futuro, la tecnología que desarrollaremos, la economía que terminará instaurándose y la sociedad y los valores que compartiremos. Hemos sugerido también la naturaleza radiante del hombre -- el hombre es un ser radiante, o irradiante -- generador continuo de ideas desde su interior, es decir, desde las profundidades de su mente y de su ser interno en general.

Como ideas en sentido amplio y primigenio entendemos las interpretaciones generales de nuestros mundo que se abren camino entre nosotros deducidas en parte de las aportaciones de personas geniales sobre lo que somos y sobre nuestro universo en sentido cosmogónico, cosmológico, y físico. Esas ideas constituyen el vértice de una pirámide a partir del cual se expanden ideas adicionales de todo tipo incluyendo las científicas y tecnológicas. Para entendernos claramente se podría mencionar la revolución científico-tecnológica moderna -- de raíz europea u occidental -- surgida a partir de las interpretaciones aportadas por Copérnico, Kepler, Galileo, Newton y Bruno, entre otros. Son ellos con sus nuevas explicaciones sobre nuestro planeta y el universo en que se ubica, así como con la formulación matemática de las leyes que justifican esas explicaciones, los que dan a luz e impulsan el mundo fuertemente científico y tecnológico surgido a lo largo de los siglos XVIII, XIX y XX

Para hacer conjeturas relacionadas con las interpretaciones futuras de los hombres sobre nuestro mundo y las posibles ideas que se difundirán, sobre la vida y sobre nuestra especie, lo primero es entender que la lógica o el razonamiento no es algo estático, sino que evoluciona con el mismo hombre. El ser humano, por otra parte, es un proyecto abierto y no podemos hacer hipótesis definitivas sobre interpretaciones pasadas o futuras, sin ser conscientes de que la lógica humana no era igual a la actual, por ejemplo en la época de Platón (Siglos V y IV antes de Cristo) y no será tampoco la misma un siglo o dos hacia adelante desde nuestros días.

Con frecuencia se presta poca atención a esta dinámica del razonamiento y esa puede ser la causa de la no existencia formal de una “prospectiva de las ideas”, o dicho de otra forma, de una conjetura sólida en relación con las interpretaciones sobre nosotros mismos, nuestro mundo, nuestras juicios y nuestros valores en el futuro.

Puedo dar ejemplos concretos de los fallos cometidos por profesionales solventes en ese proceso de mirar hacia atrás y hacia adelante con la lógica dominante hoy en el mundo, sin caer en la cuenta que no era ni será la lógica correcta para interpretar el pensamiento de la época de que se trate. Me apoyaré para ello en mi asistencia a la conferencia cuyo libro de proceedings puede verse arriba.
Adolfo Castilla

Bitácora

0Voto(s)
22 Octubre 2007
Último Número de la Revista 'The Futurist'
El número correspondiente a septiembre-octubre de la revista "The Futurist", publicada por la World Future Society, incluye dos importantes trabajos: uno dedicado a los peligros potenciales que se ciernen sobre Oriente Próximo y otro al cambio climático con especial referencia a su impacto sobre los hielos árticos y antárticos.

Muy interesantes también son dos artículos debidos a las plumas de Paul Crabtree, administrador público americano retirado en la actualidad, y de Edward Cornish, fundador y anterior presidente de la WFS. Se dedican respectivamente a repasar los aciertos y fallos ocurridos en las predicciones hechas por H.G.Wells a últimos del siglo XIX y primeros del XX y a recapitular parte de la historia de la prospectiva con especial referencia a la emergencia del propio concepto de "Foresight".

Se completa con las habituales secciones de "World Trends and Forecasts", noticias y referencias a las actividades profesionales de los miembros de la asociación.

Página Web: www.wfs.org
Adolfo Castilla

Bitácora

0Voto(s)
22 Octubre 2007
Informe Anual de la World Future Society
Del 29 al 31 del pasado mes de julio se celebró en la ciudad americana de Minneapolis la reunión anual de la World Future Society, un acontecimiento que despierta todos los años gran interés en los cuatro puntos cardinales del mundo.

El slogan general de la conferencia fue:"Fostering Hope and Vision for the 21 st Century".

El libro con las ponencias más importantes cuya portada se adjunta en la imagen de la derecha recoge parte de dicho slogan. Se llama "Hopes and Visions for the 21 st Century" (Esperanzas y Visiones para el Siglo XXI) y ha sido editado por Timothy C. Mack, actual presidente de la WFS.

El contenido de esta publicación lo constituyen un total de 38 trabajos de autores de todo el mundo.

Página Web: www.wfs.org
Adolfo Castilla

Bitácora

0Voto(s)
14 Octubre 2007
El hombre y su vida sobre este planeta (y XIV)
Nadie puede estar en desacuerdo con gran parte de esos postulados, pero a los que se ocupan seriamente de ellos convendría advertirles por lo menos sobre cuatro aspectos fundamentales. 1) Que el mundo ha llegado a su situación a actual a través de un proceso de prueba y error que asegura el carácter de óptimo para al menos alguno de sus componentes. 2) Que nuestro sistema de producción tecnológicamente muy avanzado, soporta hoy, a duras penas por lo que se refiere a muchos, a 6.000 millones de habitantes, y que no conocemos una solución alternativa que garantice el mismo resultado. 3) Que no es fácil corregir la marcha del mundo sin arriesgar seriamente a su población, y sobre todo, que no es posible hacerlo sin contar con lo que nuestras sociedades son, con lo que es el hombre y con las verdaderas motivaciones de ambos. Y 4) que la postura más adecuada no es la de situarse en la frontera de la forma de vida de la mayoría, criticarla y clamar en el desierto contra unos y otros buscando responsables donde no los hay, sobre todo, cuando dentro del sistema, hay muchos otros grupos trabajando seria y científicamente por encontrar soluciones.

Las cosas, por otra parte, pueden no ser exactamente como creemos que son, ni ir en esa dirección de un mundo pequeño y socialmente muy organizado. No, desde luego, en cuanto a la solidaridad, a la conciencia social y a la ética, valores incuestionables en todos los casos, pero si en cuanto al crecimiento exponencial de la población y de la tecnología. Quizás el hombre esté destinado a colonizar las estrellas y para ello, la población, la tecnología y la economía tienen que crecer exponencialmente. Lo peor en este caso sería limitar la natalidad y detener el progreso tecnológico. Las aparentes leyes de hierro anteriores no serían tales y aunque no fueran controlables por él, alguien las habría escrito en el "software" profundo de su naturaleza, quizás para salvarlo y perpetuarlo.

(Foto arriba: FreeFoto.com)
Adolfo Castilla

Bitácora

0Voto(s)
14 Octubre 2007
El hombre y su vida sobre este planeta (XIII)
Tecnología adecuada, ecologismo, simplicidad voluntaria y otros movimientos sociales minoritarios

Tras la explicación de las características anteriores es inevitable hacer referencia, aunque sea breve, a grupos sociales actuales que no las aceptan o que están claramente en contra de ellas. Algunos de estos grupos son minoritarios, marginales y conscientes de que simplemente están eligiendo una opción personal. No son en definitiva proselitistas y nuestra sociedad debería defenderlos y facilitarles su estilo de vida.

Otros, por el contrario, son fuertemente activistas y apuntan a la transformación, a veces revolucionaria, es decir, de la noche a la mañana y por la fuerza, del estado actual de las cosas.

En estos últimos a su vez, parecen existir dos grandes grupos: los que desean que las cosas cambien simplemente por estar adscritos a una utopía (o ideología), posible o no, de un mundo distinto; y los que siendo más conscientes y serios, son sensibles a los riesgos y claros peligros para la supervivencia de la humanidad, que representa el mundo actual.

La mayoría de estos grupos se identifican más con lo que las cosas "deberían ser", que con lo que las cosas "son", se colocan en la frontera de la sociedad actual y se definen a sí mismos como "progresistas" sin muchos motivos para ello. Defienden, por ejemplo, la utilización de una tecnología adecuada a las necesidades del hombre, preconizan una forma de vida más cercana a la naturaleza y que por encima de todo proteja a nuestro medio ambiente, y predican un menor consumismo a través de la simplicidad voluntaria y una mayor solidaridad entre los individuos y los pueblos.

(Foto arriba: FotoFree.com)
Adolfo Castilla

Bitácora

0Voto(s)
14 Octubre 2007
El hombre y su vida sobre este planeta (XII)
La humanidad pues, está sometida a dos tendencias exponenciales preocupantes la demográfica y la de creación de conocimientos. Las dos parecen muy difíciles de detener, o incluso, suavizar. Entre otras cosas, porque las dos parecen depender o estar enraizadas en dos capacidades del hombre por muchos motivos intocables: la reproductora y la pensante.

Respecto de la primera, aunque en algunos países existen leyes coercitivas de la natalidad, los métodos anticonceptivos tienen plena vigencia entre nosotros y las prácticas abortivas tienen cada vez más carta de naturaleza, lo cierto es que la población mundial crece exponencialmente y ya sabemos la fecha cercana en la que nuestro pequeño planeta albergará al doble de la población actual. El crecimiento exponencial es, por tanto, un hecho fehaciente con el que debemos contar a la hora de reflexionar sobre el futuro de nuestras sociedades.

En cuanto a los conocimientos, la velocidad y aceleración de creación son mucho mayores, y no hay nada más tabú en nuestro mundo que poner límite a la creación de ideas, elaboración de teorías explicativas o construcción de artefactos. Siempre que se ha intentado hacer algo de eso por algún motivo, el remedio ha sido peor que la enfermedad.

El economista ruso nacionalizado americano, Leontieff , creador de las tablas Input-Output, se dedicó en los últimos años de su vida a estudiar la tecnología, su influencia en el desarrollo y su impacto social. Inicialmente se dedicó a ello con espíritu muy crítico, como por otra parte es frecuente, pero en sus últimos libros dejó muy claro, que todo podía ser alterado en el hombre menos coartar su iniciativa y creatividad, en especial la de carácter tecnológico.

Una ley adicional del hombre moderno, o mejor dicho, de la humanidad en su etapa actual, es la exponencial, por lo que podemos gráficamente presentar otro símbolo de nuestra especie, la curva logística o curva en S que recogemos arriba
Adolfo Castilla

Bitácora

0Voto(s)
14 Octubre 2007
El hombre y su vida sobre este planeta (XI)
El hombre exponencial

Una tercera característica básica del hombre en la que tampoco se insiste demasiado es la de estar su vida fuertemente regida por leyes de carácter exponencial. Se refieren estas leyes sobre todo a dos aspectos relacionados más con el hombre como especie, que como individuo aislado: a) el crecimiento de la población de la que el hombre forma parte y b) el crecimiento de los inventos e innovaciones destinados a cambiar y a manipular la naturaleza. Una frase conocida puede resultar también útil en este caso.

"El hombre es una criatura singular. Posee un cúmulo de dones que lo hacen
único entre los animales; a diferencia de ellos, no es una figura del paisaje, es
modelador de éste. En cuerpo y mente es el explorador de la naturaleza, el
animal ubicuo que no ha encontrado sino creado su hogar en cada continente"
(Bronowski, 1979)

No sabemos, sí como ocurre en los casos anteriores, estas características son permanentes o circunstanciales, pero lo cierto es que, respecto a la primera, la población mundial ha superado ya ampliamente los 6.000 millones; y respecto a la segunda, la velocidad a la que se acumulan actualmente los conocimientos en el mundo así lo atestigua. La magnitud del crecimiento demográfico puede evaluarse teniendo en cuenta que hacia el año 1700 la población mundial era de sólo 500 millones. Y la del crecimiento de los conocimientos, viene explicada en multitud de estudios que muestran cómo a partir de los años 60, entraron en una espiral de crecimiento según la cual, todos los conocimientos existentes en la humanidad en un determinado año, se duplican en periodos de 8 o 10 años, periodos además, que se reducen con rapidez.( Machlup, 1962 y 1983 y de Solla Price, 1973)

La consecuencia inmediata de ellas, es que el crecimiento económico mundial debería ser mayor del que es. Primero para poder alimentar a la creciente población del planeta y segundo para dar salida a tanta tecnología como se acumula hoy en el mundo. Los países más industrializados crecen hoy a ritmos anuales ya bastante elevados, situados entre el 2,0 y el 2,5 % del PIB, y el mundo en su conjunto no llega al 3% de promedio anual a largo plazo, lo cual resulta a todas luces insuficiente.

Por otro lado, crecimientos de ese tipo son hoy difíciles de asimilar por un mundo físico que se muestra de día en día más limitado y vulnerable. Los ecologistas nos lo recuerdan a diario y no les falta razón

Adolfo Castilla

Bitácora

0Voto(s)
2 Octubre 2007
El hombre y su vida sobre este planeta (XI)
En los últimos tiempos ha habido en el mundo empresarial un retroceso en el uso de la planificación estratégica y en la preocupación por el futuro. De la noche a la mañana las empresas han pasado a ocuparse casi exclusivamente del corto plazo, de la mejora de costes, de la reducción de personal y del valor en bolsa de sus acciones. Ha sido la época del Reengineering, el Downsizing y el Outsourcing, términos bajo los que en general se ocultaba la menos agradable expresión de "reducción de personal". Ni siquiera la tecnología ha recibido la atención de la que era objeto con anterioridad.

En parte es entendible y aceptable ese proceso, tras una época de empacho de la planificación y de un excesivo poder de los planificadores. Y también es lógico que se haga un alto en el camino y se reduzcan los costes, sobre todo si se entra, como ha ocurrido en los países industrializados a partir de los primeros años 90, en una nueva etapa de liberalización, globalización y competencia. Esa etapa no puede durar mucho, y de hecho parece haber terminado ya en países como Estados Unidos e Inglaterra que fueron los que primero apostaron por la modernización, liberalización, privatización y competencia en los mercados. Poco a poco se vuelve, como es lógico, a la mirada al largo plazo, a la planificación y a la estrategia, y como consecuencia de ello, a una mayor atención a la tecnología como medio para competir.

En otras palabras, por si no fuera suficiente esa cualidad del hombre de emitir y crear continuamente, entre otras cosas, tecnología, y de hecho, no poder detener ese proceso creativo, el hombre tiene como otra característica básica, la de construir organizaciones destinadas a alcanzar metas cercanas y lejanas. En nuestra economía de mercado basada en empresas privadas que buscan el beneficio, se genera así un proceso exponencial de creación de tecnología del que de momento ha surgido la sociedad que conocemos. Una sociedad y una economía en la que se mezcla de una manera muy difícil de desenmarañar la tecnología destinada a satisfacer las verdaderas necesidades del hombre y la tecnología relacionada con lo superfluo y lo excesivo.

No parece que podamos taponar las "radiaciones" del hombre, ni que sea conveniente hacerlo, y no parece tampoco que podamos impedirle crear instituciones con propósito. Queda por saber si los propósitos de esas instituciones pueden estar más ajustados a un mundo más humano, más sostenible, más ecológico, más amigable y tecnológicamente menos agresivo que el que tenemos hoy.

Algo de eso trataremos de imaginar en la reflexión prospectiva que realizaremos más adelante, pero, de momento, es deseable dejar constancia gráfica de esa segunda cracterística básica del hombre a la que llamamos capacidad teleológica. Lo cual hacemos en la figura situada arriba a la derecha

Adolfo Castilla

Bitácora

0Voto(s)
2 Octubre 2007
El hombre y su vida sobre este planeta (X)
Todas estas "empresas" funcionan estableciendo formalmente, ideales, objetivos y metas, y controlando periódicamente el nivel de éxito que tienen en su consecución. A ese ejercicio de imaginarse un futuro deseable y preparase para alcanzarlo, mirando al entorno en que tiene que hacerlo, al mercado en el que tienen que competir y a los productos y tecnología con los que tiene que hacerlo, es a lo que se suele denominar Estrategia. La estrategia es un término de origen griego, y militar inicialmente, que ha sido definido en forma a muy sintética como el "arte de ganar una batalla sin entrar en combate".

Su práctica exige estudiar con antelación todas las posibilidades potenciales que tiene el "enemigo" de actuar y adelantarse a ellas. El futuro es una de las dimensiones que deben ser sometidas a estudio ya que es necesario adelantarse a cualquier iniciativa temprana del "ejercito" al que uno se enfrenta. No es extraño que la Previsión Tecnológica, conjunto de técnicas y conocimientos cercanos a la Prospectiva, surgiera inicialmente en el seno de los ejércitos, como ligeramente explicaremos más adelante.

La estrategia, trasladada al mundo empresarial en las décadas de los 50 y 60, tiene mucho que ver con la supervivencia a largo plazo de la empresa, es decir, con el futuro. Para asegurar dicha supervivencia, la tecnología en todas sus dimensiones resulta fundamental, ya que tanto en los productos vendidos (en su diseño, en su funcionamiento y prestaciones, y en su calidad), como en los métodos de fabricación o en las máquinas utilizadas, es donde radica la capacidad de competir de una empresa. Como es bien sabido, hay sectores industriales en los que un porcentaje muy alto de las ventas anuales (incluso más del 80%), depende de productos desarrollados en los dos o tres últimos años, con lo que lo la creación continua de productos o métodos de fabricación, es decir, de tecnología, constituye su dinámica básica de funcionamiento.

Más recientemente, y sin duda con menos importancia, se ha generalizado también la utilización en la empresa de conceptos y técnicas (más lo primero que de lo segundo) relacionadas con la capacidad humana de mirar hacia delante e imaginar el futuro,. Hay varias que se pueden mencionar, pero entre ellas han visto una mayor difusión las de, "Strategic Intent" y "Vision". Esta última, cuya difusión pasa por la definición expresa de la visión de futuro a la que una empresa se adscribe, está relacionada con la palabra española equivalente, visión, y su práctica procede del intento de copiar el papel ejercido en muchas empresas por el inventor o líder visionario.

(Foto arriba:FreeFoto.com)
Adolfo Castilla
1 2


Editado por
Adolfo Castilla
Adolfo Castilla
Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN,
Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Consejo Editorial de Tendencias21, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.

Secciones



Tendencias21


RSS ATOM RSS comment PODCAST Mobile