En el curso mencionado en las tres entregas anteriores se hizo un resumen también de la Previsón Tecnológica como práctica empresarial. Se incluye aquí repondiendo a la petición de algunos lectores
La Previsión Tecnológica (Technological Forecasting o Technology Forecasting) se utilizó durante años en los Estados Unidos como sinónimo del término Prospectiva. La Prospective (nombre en francés con el que surge nuestra disciplina) es producto de la acción de Gastón Berger, Bertrand de Jouvenel y otros autores franceses que trabajaron sobre estos temas justo después de la Segunda Guerra Mundial. Una época dominada, como se sabe, por los éxitos iniciales de la Planificación Centralizada Soviética (GOSPLAN), por la Planificación Indicativa francesa y por el predominio casi absoluto del Keynesianismo (es decir, la intervención estatal y la existencia de planes nacionales de desarrollo).
En los años 60 la OCDE, como ha hecho en muchas ocasiones para otros temas, puso en marcha un estudio para ver lo que se hacía en los países miembros de esta organización en relación, con la predicción, la incipiente prospectiva, y la planificación. Se publicó un informe en el que se recogieron los dos términos Prospectiva y Previsión Tecnológica. El trabajo fue realizado por el astrofísico y futurista austriaco Erich Jantsch y constituyó la base de la publicación "Technological forecasting in perspective", OECD, 1967.
En dicho libro se explicaba que en Francia y en la Europa Continental en general, se practicaba la Prospectiva, con cierto carácter sociológico, político y empresarial (algo menos en esa época) y en los Estados Unidos se practicaba la Previsión Tecnológica dedicada en gran manera a prever los cambios y acontecimientos futuros en el mundo de la Tecnología. Gran parte de la labor formal en esta dirección se hizo en la RAND Corporation, una institución muy ligada a las fuerzas armadas norteamericanas. Aparte de orientarse fundamentalmente a la previsión de la tecnología fue allí donde se desarrollaron técnicas como el DELPHI, los árboles morfológicos, Impactos Cruzados, "Scenarios Writing" y otras.
La RAND, en esa época, estaba orientada en sus actividades por las mencionadas fuerzas armadas americanas y trabajaba contra reloj y muy preocupada en temas relacionados con la Guerra Fría y el enfrentamiento de las dos potencias mundiales de la época: Estados Unidos y la Unión Soviética. Existía una gran preocupación en cuanto a que los soviéticos se adelantaran a los americanos en armas de destrucción masiva o en tecnologías claves aplicables a la guerra.
En esas condiciones (presionados por la necesidad y la urgencia) se hicieron grandes aportaciones en cuanto a avances tecnológicos posibles. Aparte de que tenían objetivos muy claros en cuanto a sus estudios, la Previsión Tecnológica siempre se ha apoyado en que en la Tecnología y en su desarrollo es posible identificar tendencias, ratios de velocidad de evolución, conocimientos científicos relacionados y otras dimensiones objetivas que permiten la previsión. La Prospectiva, como se sabe, es siempre más cualitativa y más producto de la imaginación. Nosotros en este curso combinamos las dos dimensiones, como es frecuente hoy.
El DELPHI, que es una de las técnicas surgidas de los trabajos de la RAND, en gran parte de la mano de Olaf Helmer, es genuinamente un método de predicción de las fechas de acontecimientos tecnológicos. Adjunto a este comentario incluyo un ejemplo de los resultados de un DELPHI típico.
Tras varios años de trabajo intenso en la RAND muchos de los investigadores que trabajaron allí pasaron a universidades y otros centros de investigación o crearon sus propias instituciones de estudio del futuro. Surgieron así el Hudson Institute, el Institute of the Future, The Futures Group y muchas otras, en la mayoría de las cuales, por cierto, estuvo en su momento el que esto escribe.
Hoy se utilizan las misma técnicas en ambas disciplinas, o en ambas orientaciones de una misma actividad, pero al principio había bastante diferencia en estas materias a un lado y otro del Atlántico.
En los Estados Unidos el término "Prospective" nunca se abrió camino, a pesar del esfuerzo de los franceses, entre otras cosas porque el verbo "to prospect" en inglés tiene un significado específico ( se usa mucho, por ejemplo, en Medicina o en terminos como "to prospect for oil").
Durante años los americanos no supieron muy bien cómo denominar con precisión a la Prospectiva, siendo incluso objeto de un esfuerzo de consulta dirigido a los expertos realizado por el propio Helmer en los años 70.
En USA se han utilizado las denominaciones, Technological Forecasting, Futures Studies, Futures Research y otras. Más recientemente se ha generalizado la denominación Foresight que es probablemente la más similar en inglés a Prospectiva.
En España y en Europa en general se utiliza hoy mucho la expresión Prospectiva Tecnológica, algo que a mí personalmente no me gusta, También se utiliza la denominación Prospectiva Social. Ambas denominaciones son esfuerzos de disciplinas determinadas como la Ingeniería en el primer caso, y la Sociología en el segundo, para hacerse con nuestra disciplina.
Yo creo que la Prospectiva es una disciplina única, sin adjetivos, y los que la practicamos somos prospectivistas, es decir, si acaso, una profesión nueva.
No es que quiera hacer de la disciplina que estudiamos una ciencia, una materia fundamental o algo de ese tipo, lo cual no es posible porque no hay sustrato de leyes, conceptos y fundamentos sólidos, pero como simple área de actividad, con metodología, y conjunto de técnicas y aplicaciones propias, si que reclamo su autonomía. Dichas metodología, técnicas y aplicaciones, por cierto, pueden ser estudiadas, aprendidas y enseñadas como tratamos de hacer en este curso.
Personalmente también a mi me gusta seguir utilizando el término Previsión Tecnológica y por eso lo he propuesto aquí como tema del capítulo que tratamos esta semana.
Por cierto que el término sigue siendo utilizado en el nombre de una de las revistas más prestigiosa de nuestra materia: "Technological Forecasting and Social Change".
En relación con revistas (Journals) sobre nuestra materia están, además de la mencionada, FUTURIBLES, FUTURES Magazine y THE FUTURIST. Las tenéis en Google, como es lógico.
Adolfo Castilla
En los años 60 la OCDE, como ha hecho en muchas ocasiones para otros temas, puso en marcha un estudio para ver lo que se hacía en los países miembros de esta organización en relación, con la predicción, la incipiente prospectiva, y la planificación. Se publicó un informe en el que se recogieron los dos términos Prospectiva y Previsión Tecnológica. El trabajo fue realizado por el astrofísico y futurista austriaco Erich Jantsch y constituyó la base de la publicación "Technological forecasting in perspective", OECD, 1967.
En dicho libro se explicaba que en Francia y en la Europa Continental en general, se practicaba la Prospectiva, con cierto carácter sociológico, político y empresarial (algo menos en esa época) y en los Estados Unidos se practicaba la Previsión Tecnológica dedicada en gran manera a prever los cambios y acontecimientos futuros en el mundo de la Tecnología. Gran parte de la labor formal en esta dirección se hizo en la RAND Corporation, una institución muy ligada a las fuerzas armadas norteamericanas. Aparte de orientarse fundamentalmente a la previsión de la tecnología fue allí donde se desarrollaron técnicas como el DELPHI, los árboles morfológicos, Impactos Cruzados, "Scenarios Writing" y otras.
La RAND, en esa época, estaba orientada en sus actividades por las mencionadas fuerzas armadas americanas y trabajaba contra reloj y muy preocupada en temas relacionados con la Guerra Fría y el enfrentamiento de las dos potencias mundiales de la época: Estados Unidos y la Unión Soviética. Existía una gran preocupación en cuanto a que los soviéticos se adelantaran a los americanos en armas de destrucción masiva o en tecnologías claves aplicables a la guerra.
En esas condiciones (presionados por la necesidad y la urgencia) se hicieron grandes aportaciones en cuanto a avances tecnológicos posibles. Aparte de que tenían objetivos muy claros en cuanto a sus estudios, la Previsión Tecnológica siempre se ha apoyado en que en la Tecnología y en su desarrollo es posible identificar tendencias, ratios de velocidad de evolución, conocimientos científicos relacionados y otras dimensiones objetivas que permiten la previsión. La Prospectiva, como se sabe, es siempre más cualitativa y más producto de la imaginación. Nosotros en este curso combinamos las dos dimensiones, como es frecuente hoy.
El DELPHI, que es una de las técnicas surgidas de los trabajos de la RAND, en gran parte de la mano de Olaf Helmer, es genuinamente un método de predicción de las fechas de acontecimientos tecnológicos. Adjunto a este comentario incluyo un ejemplo de los resultados de un DELPHI típico.
Tras varios años de trabajo intenso en la RAND muchos de los investigadores que trabajaron allí pasaron a universidades y otros centros de investigación o crearon sus propias instituciones de estudio del futuro. Surgieron así el Hudson Institute, el Institute of the Future, The Futures Group y muchas otras, en la mayoría de las cuales, por cierto, estuvo en su momento el que esto escribe.
Hoy se utilizan las misma técnicas en ambas disciplinas, o en ambas orientaciones de una misma actividad, pero al principio había bastante diferencia en estas materias a un lado y otro del Atlántico.
En los Estados Unidos el término "Prospective" nunca se abrió camino, a pesar del esfuerzo de los franceses, entre otras cosas porque el verbo "to prospect" en inglés tiene un significado específico ( se usa mucho, por ejemplo, en Medicina o en terminos como "to prospect for oil").
Durante años los americanos no supieron muy bien cómo denominar con precisión a la Prospectiva, siendo incluso objeto de un esfuerzo de consulta dirigido a los expertos realizado por el propio Helmer en los años 70.
En USA se han utilizado las denominaciones, Technological Forecasting, Futures Studies, Futures Research y otras. Más recientemente se ha generalizado la denominación Foresight que es probablemente la más similar en inglés a Prospectiva.
En España y en Europa en general se utiliza hoy mucho la expresión Prospectiva Tecnológica, algo que a mí personalmente no me gusta, También se utiliza la denominación Prospectiva Social. Ambas denominaciones son esfuerzos de disciplinas determinadas como la Ingeniería en el primer caso, y la Sociología en el segundo, para hacerse con nuestra disciplina.
Yo creo que la Prospectiva es una disciplina única, sin adjetivos, y los que la practicamos somos prospectivistas, es decir, si acaso, una profesión nueva.
No es que quiera hacer de la disciplina que estudiamos una ciencia, una materia fundamental o algo de ese tipo, lo cual no es posible porque no hay sustrato de leyes, conceptos y fundamentos sólidos, pero como simple área de actividad, con metodología, y conjunto de técnicas y aplicaciones propias, si que reclamo su autonomía. Dichas metodología, técnicas y aplicaciones, por cierto, pueden ser estudiadas, aprendidas y enseñadas como tratamos de hacer en este curso.
Personalmente también a mi me gusta seguir utilizando el término Previsión Tecnológica y por eso lo he propuesto aquí como tema del capítulo que tratamos esta semana.
Por cierto que el término sigue siendo utilizado en el nombre de una de las revistas más prestigiosa de nuestra materia: "Technological Forecasting and Social Change".
En relación con revistas (Journals) sobre nuestra materia están, además de la mencionada, FUTURIBLES, FUTURES Magazine y THE FUTURIST. Las tenéis en Google, como es lógico.
Adolfo Castilla
Al hilo de las dos entregas ateriores relacionadas con el curso de "Prospectiva Tecnoempresarial, Tecnomanagement y Convergencia NBIC" dado el pasado semestre en CEPADE por el autor, algunos lectores me han preguntado si no había resumen de la primera parte dedicada a Prospectiva y Previsión Tecnológica. La hay, sin duda. De hecho hay dos resúmenes, uno para el primer tema y otro para e segundo
El resumen surgió al comentar las intervenciones hechas por dos de los alumnos, Ramón y Mª Eugenia, en los ficheros de tutorías y debate. El primero de ellos insistía en el "condicionamiento" del futuro por el presente y el pasado, e, incluso, en el "condicionamiento" del presente por el futuro imaginado, la segunda precisaba que sería más correcto hablar de "influencia". Mi respuesta a ambos y a todos los partcipantes fue la siguiente:
Ramón y Mª Eugenia han animado nuestro curso con un interesante debate sobre el tema indicado en el epígrafe. Los dos han explicado sus posiciones y las han acercado de forma notable. Tal como sabemos, y tal como decía un viejo profesor mío, “matiza y no discutirás”.
Los dos han explicado sus posiciones, es decir, han matizado, y se ha alcanzado el consenso casi totalmente. Se podría decir que entre “palabras anda el juego” y las dos utilizadas en este caso, “condicionamiento”, empleada por Ramón, e “influencia”, sugerida por Mª Eugenia, son correctas para expresar lo que se desea decir. No debemos darle más vueltas al tema cuando se llega a este punto.
Lo importante es que hemos debatido sobre la naturaleza de la Prospectiva y de la Previsión Tecnológica que es lo que debemos hacer en este curso. El consenso al que entiendo que hemos llegado es que el pasado afecta al futuro (o a las visiones que sobre él construyamos en el presente) y que éste, adecuadamente utilizado, puede actuar (o llegar a actuar sobre el presente). Todo esto es Prospectiva.
En cuanto a la tecnología, que es en parte sobre lo que se discute, no hay la menor duda sobre dos cuestiones: a) que su impacto sobre la sociedad es muy importante y b) que tiene mucha inercia y que por tanto las tendencias en ellas observadas llevarán al mundo a una determinada situación si no se actúa sobre ellas. Como dice Ray Kurzweil hoy, y yo llevo mucho insistiendo en ello, hay muchas cosas que no se pueden predecir, pero hay tendencias muy robustas en el terreno de la evolución tecnológica. Tendencias que hacen muy fácil la predicción
Estas últimas cuestiones tienen particular importancia en esta semana dedicada, precisamente, a la Previsión Tecnológica. Ayudarán a entender, por ejemplo, por qué yo propongo seguir utilizando la denominación “Previsión Tecnológica”.
Existe un debate histórico sobre el impacto de la tecnología y sobre su determinismo. Manuel Castells, el conocido sociólogo español, por ejemplo, se decanta por el no determinismo de la tecnología, pero yo creo que es bastante difícil actuar sobre las tendencias tecnológicas para cambiarlas y que hemos creado un mundo excesivamente dependiente de la tecnología.
Al mismo tiempo yo creo que el hombre es una flecha en evolución (posición que rechazan, por cierto, grandes científicos y divulgadores como el eminente paleontólogo, biólogo teórico y divulgador, Stephen Jay Gould ) y que como ser biológico, especialmente como ser pensante, no está, ni mucho menos, terminado. Disponemos de habilidades, o fuerzas, como la imaginación, la creatividad, la inventiva y la capacidad teleológica, que nos permiten ser libres en cuanto a la imaginación del futuro deseado y orientarnos hacia su consecución. En ese proceso tenemos la capacidad de actuar sobre la tecnología, sobre cualquier otra tendencia y sobre nuestra propia evolución. Todas estas cuestiones constituyen el sustrato de la Prospectiva.
Para aquellos de nuestro grupo menos interesados en estos temas conceptuales y más en la aplicación de la Prospectiva a temas de Estrategia Empresarial quiero añadir los siguientes comentarios.
1) El futuro y su inercia afecta, influye en o condiciona al presente y sin duda al futuro si cruzamos los brazos y no actuamos. Somos en parte lo que hemos hecho anteriormente en muchos aspectos y lo seremos, tanto más cuanto menos reflexionemos sobre el futuro y menos actuemos en el presente para cambiarlo.
2) El presente, sin embargo, tiene muchas cosas nuevas, muchas dificultades nuevas, muchos retos y muchas oportunidades.
3) Tradicionalmente hemos utilizado los patrones deducidos del pasado para interpretar el presente y actuar sobre él, pero en cuanto a todo lo nuevo que el presente trae consigo no tenemos criterios deducidos del pasado. El análisis que podamos hacer en el presente y todo lo nuevo que imaginemos nos sirve para tomar decisiones y actuar, pero no resulta suficiente ya que la imaginación y la creatividad pueden no despertarse suficientemente con sólo el análisis del presente.
4) Se ha comprobado que la imaginación, la creatividad y la inventiva se disparan de una forma notable con la reflexión hacia adelante que la Prospectiva propone.
5) Traer al presente los futuros imaginados nos sirve enormemente para despertar nuestras mentes y para decidir y actuar sobre los nuevos problemas y nuevos retos. El futuro tendencial y los futuros alternativos posibles "iluminan" enormemente la escena y nos dan argumentos y razones.
En resumen, la búsqueda de estrategias de actuación para una empresa, en todo momento, pero con más motivo en momentos difíciles como los actuales, pasa por imaginar futuros alternativos mejores que el futuro tendencial y orientarse a conseguirlos. Esto es lo que hace todo empresario-emprendedor.
Los debates sobre influencia, condicionamiento , impacto, etc… no son estériles, pero pueden no tener demasiada importancia para alguien que esté formulando hoy la estrategia para su empresa y le interese, por encima de todo, la actuación.
En fin…
Adolfo Castilla
Ramón y Mª Eugenia han animado nuestro curso con un interesante debate sobre el tema indicado en el epígrafe. Los dos han explicado sus posiciones y las han acercado de forma notable. Tal como sabemos, y tal como decía un viejo profesor mío, “matiza y no discutirás”.
Los dos han explicado sus posiciones, es decir, han matizado, y se ha alcanzado el consenso casi totalmente. Se podría decir que entre “palabras anda el juego” y las dos utilizadas en este caso, “condicionamiento”, empleada por Ramón, e “influencia”, sugerida por Mª Eugenia, son correctas para expresar lo que se desea decir. No debemos darle más vueltas al tema cuando se llega a este punto.
Lo importante es que hemos debatido sobre la naturaleza de la Prospectiva y de la Previsión Tecnológica que es lo que debemos hacer en este curso. El consenso al que entiendo que hemos llegado es que el pasado afecta al futuro (o a las visiones que sobre él construyamos en el presente) y que éste, adecuadamente utilizado, puede actuar (o llegar a actuar sobre el presente). Todo esto es Prospectiva.
En cuanto a la tecnología, que es en parte sobre lo que se discute, no hay la menor duda sobre dos cuestiones: a) que su impacto sobre la sociedad es muy importante y b) que tiene mucha inercia y que por tanto las tendencias en ellas observadas llevarán al mundo a una determinada situación si no se actúa sobre ellas. Como dice Ray Kurzweil hoy, y yo llevo mucho insistiendo en ello, hay muchas cosas que no se pueden predecir, pero hay tendencias muy robustas en el terreno de la evolución tecnológica. Tendencias que hacen muy fácil la predicción
Estas últimas cuestiones tienen particular importancia en esta semana dedicada, precisamente, a la Previsión Tecnológica. Ayudarán a entender, por ejemplo, por qué yo propongo seguir utilizando la denominación “Previsión Tecnológica”.
Existe un debate histórico sobre el impacto de la tecnología y sobre su determinismo. Manuel Castells, el conocido sociólogo español, por ejemplo, se decanta por el no determinismo de la tecnología, pero yo creo que es bastante difícil actuar sobre las tendencias tecnológicas para cambiarlas y que hemos creado un mundo excesivamente dependiente de la tecnología.
Al mismo tiempo yo creo que el hombre es una flecha en evolución (posición que rechazan, por cierto, grandes científicos y divulgadores como el eminente paleontólogo, biólogo teórico y divulgador, Stephen Jay Gould ) y que como ser biológico, especialmente como ser pensante, no está, ni mucho menos, terminado. Disponemos de habilidades, o fuerzas, como la imaginación, la creatividad, la inventiva y la capacidad teleológica, que nos permiten ser libres en cuanto a la imaginación del futuro deseado y orientarnos hacia su consecución. En ese proceso tenemos la capacidad de actuar sobre la tecnología, sobre cualquier otra tendencia y sobre nuestra propia evolución. Todas estas cuestiones constituyen el sustrato de la Prospectiva.
Para aquellos de nuestro grupo menos interesados en estos temas conceptuales y más en la aplicación de la Prospectiva a temas de Estrategia Empresarial quiero añadir los siguientes comentarios.
1) El futuro y su inercia afecta, influye en o condiciona al presente y sin duda al futuro si cruzamos los brazos y no actuamos. Somos en parte lo que hemos hecho anteriormente en muchos aspectos y lo seremos, tanto más cuanto menos reflexionemos sobre el futuro y menos actuemos en el presente para cambiarlo.
2) El presente, sin embargo, tiene muchas cosas nuevas, muchas dificultades nuevas, muchos retos y muchas oportunidades.
3) Tradicionalmente hemos utilizado los patrones deducidos del pasado para interpretar el presente y actuar sobre él, pero en cuanto a todo lo nuevo que el presente trae consigo no tenemos criterios deducidos del pasado. El análisis que podamos hacer en el presente y todo lo nuevo que imaginemos nos sirve para tomar decisiones y actuar, pero no resulta suficiente ya que la imaginación y la creatividad pueden no despertarse suficientemente con sólo el análisis del presente.
4) Se ha comprobado que la imaginación, la creatividad y la inventiva se disparan de una forma notable con la reflexión hacia adelante que la Prospectiva propone.
5) Traer al presente los futuros imaginados nos sirve enormemente para despertar nuestras mentes y para decidir y actuar sobre los nuevos problemas y nuevos retos. El futuro tendencial y los futuros alternativos posibles "iluminan" enormemente la escena y nos dan argumentos y razones.
En resumen, la búsqueda de estrategias de actuación para una empresa, en todo momento, pero con más motivo en momentos difíciles como los actuales, pasa por imaginar futuros alternativos mejores que el futuro tendencial y orientarse a conseguirlos. Esto es lo que hace todo empresario-emprendedor.
Los debates sobre influencia, condicionamiento , impacto, etc… no son estériles, pero pueden no tener demasiada importancia para alguien que esté formulando hoy la estrategia para su empresa y le interese, por encima de todo, la actuación.
En fin…
Adolfo Castilla
Como se ha dicho en la entrega anterior el autor ha impartido en el semestre actual un curso en CEPADE con el título "Prospectiva Tecnoempresarial, Tecnomanagement y Convergencia NBIC". Se recoge en la presente entrega el resumen realizado para los alumnos de la tercera parte de dicho curso que incide en temas ya tratados en este blog
La verdad es que sobre este tema tenéis en los apuntes varios trabajos míos y casi no sería necesario hacer un resumen por el peligro de repetirme. Voy a añadir algo al hilo de los debates mantenidos en las tutorías..
1.- Convergencia es un término común que se ha hecho popular en los últimos tiempos para denominar la interrelación entre varias tecnologías y fundamentalmente para ver las aplicaciones e impactos económicos y sociales que pueden surgir de dicha interrelación.
2.- Si uno lo mira bien, la convergencia se ha producido en cualquier invento o aplicación importante en la historia de la tecnología. En el caso del automóvil, por ejemplo, a finales del siglo XIX, se produjeron innovaciones interrelacionadas entre el motor de explosión, el refinado del petróleo, los avances diversos en metalurgia, la mejora de las máquinas herramientas y, por ejemplo, el uso del caucho y la goma para perfeccionar los neumáticos. Sin mencionar todos los avances que se introdujeron en las carreteras e infraestructuras en general.
Sin embargo no fue hasta la moderna Sociedad de la Información cuando se prestó atención a la poderosa convergencia ocurrida entre las Telecomunicaciones, la Información y la Informática y los Medios de Comunicación especialmente los Audiovisuales. Es una convergencia intensa que ha producido un medio tan "convergente" como Internet. Las antiguas redes telefónicas son hoy redes digitales en las que no se distingue entre voz, datos, información e imágenes. Es una convergencia que está dando lugar a una nueva economía y a una nueva sociedad.
Un poco a imagen de dicha convergencia surgió tan cercano a nosotros como el 2002 la idea de convergencia entre las cuatro tecnologías a que nos referimos con el acrónimo NBIC. Como tantas otras cosas fue una idea aportada por unos determinados autores. Cuando se utilizó no había ni muchos avances en las tecnologías involucradas ni mucha realidad práctica de tal convergencia. Es, como muchas otras cosas, una idea producto de la imaginación del hombre y que tiene más relación con el futuro que con el presente. Lo cual justifica que haya sido objeto de nuestro estudio.
Muchos nos hemos preocupado por el análisis de tal convergencia futura y por sus implicaciones para nosotros en el presente, siendo cierto que puede haber gran innovación en el futuro en los intersticios de las mencionadas áreas tecnológicas, particularmente con referencia a sus aplicaciones.
3.- Ray Kurzweil fue uno de los primeros en hablar de convergencia, pero él mencionaba inicialmente sólo la convergencia entre tres materias, Genética, Nanotecnología y Robótica (Inteligencia Artificial en realidad) y utilizaba el acrónimo GNR.
4.- Este autor es notable por ser un inventor de éxito, por haber escrito libros muy importantes, por haber hecho predicciones de gran calado y por no rehuir el debate y el razonamiento con nadie. Son muy conocidos sus debates públicos en los Estados Unidos con los filósofos, pensadores y prospectivistas de más renombre y es consultado por políticos e instituciones como la NASA y otras.
5. Desde un punto de vista objetivo una de sus mayores contribuciones es su Ley de los Rendimientos Acelerados, la cual se basa en el hecho cierto de que en todo lo relacionado con tecnologías de la información, del ordenador y de la tecnología digital en general, los avances se producen en términos exponenciales, es decir se duplican ciertas características tecnológicas en periodos de tiempo concretos (doce meses, por ejemplo). Es la Ley de Moore que él generaliza y extiende.
6. Dice además que la imposibilidad de la gente para entender este mundo radica en que las personas están acostumbradas a un mundo de cambios lineales en vez de exponenciales.
7.- Basado en ese cambio tecnológico exponencial se plantea un mundo en el que la velocidad de cambio tecnológico será tan alta que el hombre tal como lo conocemos hoy será incapaz de hacer frente a ello. El hombre tendrá que cambiar y pasar a ser un ser post-humano, simbiosis del hombre biológico actual y la máquina, fundamentalmente el ordenador y la informática.
8. La convergencia para Kurzweil se producirá en el terreno de la cognotecnología y tendrá por objetivo un hombre mejorado intelectualmente. Por eso su área más específica de actividad es la Inteligencia Artificial, particularmente la Inteligencia Artificial Fuerte a la que se dedica.
9. El avance en las otras áreas es imprescindible, ya que la biología debe decirnos muchas cosas relacionadas con la vida, el cerebro y la mente y la nanotecnología es imprescindible porque la acción de la nueva convergencia tiene lugar en el interior profundo de la materia, ya sea inorgánica, orgánica o gris.
10. Kurzweil es brillante y está en lo cierto en muchos aspectos, pero puede que esté cayendo en uno de los errores de los futuristas: ser demasiado utópico y creer que las cosas se van a producir muy pronto y sin problemas. Las fechas en las que está diciendo que ocurrirán las grandes cosas que preconiza son demasiado cercanas a nosotros. Habla de entre 10 y 40 años para el éxito de la Convergencia NBIC, con un proceso secuencial en el que pone en primer lugar a la biología, en segundo a la nanotecnología y en tercero a la cognotecnologia, con la infotecnología como base o sustento de todo.
11. Cree excesivamente en la Ingeniería Inversa (reproducción informática de las funciones del cerebro), sin caer en la cuenta de que el cerebro humano, y particularmente los procesos mentales, no son producto de ningún proyecto ingenieril. Son producto del proceso de la evolución, el cual es aleatorio, lento, complicado y en absoluto óptimo o eficaz. En esto último se basa para decir que cuando el hombre reproduzca artificialmente las funciones del cerebro el avance será mucho más rápido y efectivo.
12. Las consecuencias son claras, el hombre como lo conocemos hoy evolucionará asociándose simbióticamente con la info, bio, nano y cognotecnologías para formar un ser nuevo, un ser para el que hoy tenemos el nombre de "post-humano", en relación con el cual está en marcha ya lo que conocemos como "transhumanismo".
Antes de todo eso y a muchos de los más jóvenes entre nosotros les tocará participar en ello, se producirán nuevas revoluciones tecnológicas de las que yo mismo he anunciado tres para el presente siglo denominadas en sus consecuencias económicas como: e-economy (la actual relacionada con la Sociedad de la Información); g-economy (economía basada en la revolución de la genética y la biología); y s-economy (economía basada en la explotación del espacio). Es para esta ultima para la que el hombre no sólo necesitará conocimientos y mejoras en la información, en la biología y en la actuación sobre su fisiología más interna y en la nanotecnología, sino, y muy especialmente, en la cognotecnología, o tecnología relacionada con el cerebro y la mente.
Las empresas del futuro a no tardar mucho serán empresas muy activas científica y tecnológicamente y estarán relacionadas con la biotecnología y las otras tecnologías de la convergencia. Los empleados serán científicos y tecnólogos muy cualificados y los asuntos a gestionar estarán relacionados con conocimientos muy avanzados. El Management tendrá que adaptarse a todos esos cambios.
Uno de los posibles enfoques a utilizar será el que en gran manera se ha dado a este curso.
1.- Convergencia es un término común que se ha hecho popular en los últimos tiempos para denominar la interrelación entre varias tecnologías y fundamentalmente para ver las aplicaciones e impactos económicos y sociales que pueden surgir de dicha interrelación.
2.- Si uno lo mira bien, la convergencia se ha producido en cualquier invento o aplicación importante en la historia de la tecnología. En el caso del automóvil, por ejemplo, a finales del siglo XIX, se produjeron innovaciones interrelacionadas entre el motor de explosión, el refinado del petróleo, los avances diversos en metalurgia, la mejora de las máquinas herramientas y, por ejemplo, el uso del caucho y la goma para perfeccionar los neumáticos. Sin mencionar todos los avances que se introdujeron en las carreteras e infraestructuras en general.
Sin embargo no fue hasta la moderna Sociedad de la Información cuando se prestó atención a la poderosa convergencia ocurrida entre las Telecomunicaciones, la Información y la Informática y los Medios de Comunicación especialmente los Audiovisuales. Es una convergencia intensa que ha producido un medio tan "convergente" como Internet. Las antiguas redes telefónicas son hoy redes digitales en las que no se distingue entre voz, datos, información e imágenes. Es una convergencia que está dando lugar a una nueva economía y a una nueva sociedad.
Un poco a imagen de dicha convergencia surgió tan cercano a nosotros como el 2002 la idea de convergencia entre las cuatro tecnologías a que nos referimos con el acrónimo NBIC. Como tantas otras cosas fue una idea aportada por unos determinados autores. Cuando se utilizó no había ni muchos avances en las tecnologías involucradas ni mucha realidad práctica de tal convergencia. Es, como muchas otras cosas, una idea producto de la imaginación del hombre y que tiene más relación con el futuro que con el presente. Lo cual justifica que haya sido objeto de nuestro estudio.
Muchos nos hemos preocupado por el análisis de tal convergencia futura y por sus implicaciones para nosotros en el presente, siendo cierto que puede haber gran innovación en el futuro en los intersticios de las mencionadas áreas tecnológicas, particularmente con referencia a sus aplicaciones.
3.- Ray Kurzweil fue uno de los primeros en hablar de convergencia, pero él mencionaba inicialmente sólo la convergencia entre tres materias, Genética, Nanotecnología y Robótica (Inteligencia Artificial en realidad) y utilizaba el acrónimo GNR.
4.- Este autor es notable por ser un inventor de éxito, por haber escrito libros muy importantes, por haber hecho predicciones de gran calado y por no rehuir el debate y el razonamiento con nadie. Son muy conocidos sus debates públicos en los Estados Unidos con los filósofos, pensadores y prospectivistas de más renombre y es consultado por políticos e instituciones como la NASA y otras.
5. Desde un punto de vista objetivo una de sus mayores contribuciones es su Ley de los Rendimientos Acelerados, la cual se basa en el hecho cierto de que en todo lo relacionado con tecnologías de la información, del ordenador y de la tecnología digital en general, los avances se producen en términos exponenciales, es decir se duplican ciertas características tecnológicas en periodos de tiempo concretos (doce meses, por ejemplo). Es la Ley de Moore que él generaliza y extiende.
6. Dice además que la imposibilidad de la gente para entender este mundo radica en que las personas están acostumbradas a un mundo de cambios lineales en vez de exponenciales.
7.- Basado en ese cambio tecnológico exponencial se plantea un mundo en el que la velocidad de cambio tecnológico será tan alta que el hombre tal como lo conocemos hoy será incapaz de hacer frente a ello. El hombre tendrá que cambiar y pasar a ser un ser post-humano, simbiosis del hombre biológico actual y la máquina, fundamentalmente el ordenador y la informática.
8. La convergencia para Kurzweil se producirá en el terreno de la cognotecnología y tendrá por objetivo un hombre mejorado intelectualmente. Por eso su área más específica de actividad es la Inteligencia Artificial, particularmente la Inteligencia Artificial Fuerte a la que se dedica.
9. El avance en las otras áreas es imprescindible, ya que la biología debe decirnos muchas cosas relacionadas con la vida, el cerebro y la mente y la nanotecnología es imprescindible porque la acción de la nueva convergencia tiene lugar en el interior profundo de la materia, ya sea inorgánica, orgánica o gris.
10. Kurzweil es brillante y está en lo cierto en muchos aspectos, pero puede que esté cayendo en uno de los errores de los futuristas: ser demasiado utópico y creer que las cosas se van a producir muy pronto y sin problemas. Las fechas en las que está diciendo que ocurrirán las grandes cosas que preconiza son demasiado cercanas a nosotros. Habla de entre 10 y 40 años para el éxito de la Convergencia NBIC, con un proceso secuencial en el que pone en primer lugar a la biología, en segundo a la nanotecnología y en tercero a la cognotecnologia, con la infotecnología como base o sustento de todo.
11. Cree excesivamente en la Ingeniería Inversa (reproducción informática de las funciones del cerebro), sin caer en la cuenta de que el cerebro humano, y particularmente los procesos mentales, no son producto de ningún proyecto ingenieril. Son producto del proceso de la evolución, el cual es aleatorio, lento, complicado y en absoluto óptimo o eficaz. En esto último se basa para decir que cuando el hombre reproduzca artificialmente las funciones del cerebro el avance será mucho más rápido y efectivo.
12. Las consecuencias son claras, el hombre como lo conocemos hoy evolucionará asociándose simbióticamente con la info, bio, nano y cognotecnologías para formar un ser nuevo, un ser para el que hoy tenemos el nombre de "post-humano", en relación con el cual está en marcha ya lo que conocemos como "transhumanismo".
Antes de todo eso y a muchos de los más jóvenes entre nosotros les tocará participar en ello, se producirán nuevas revoluciones tecnológicas de las que yo mismo he anunciado tres para el presente siglo denominadas en sus consecuencias económicas como: e-economy (la actual relacionada con la Sociedad de la Información); g-economy (economía basada en la revolución de la genética y la biología); y s-economy (economía basada en la explotación del espacio). Es para esta ultima para la que el hombre no sólo necesitará conocimientos y mejoras en la información, en la biología y en la actuación sobre su fisiología más interna y en la nanotecnología, sino, y muy especialmente, en la cognotecnología, o tecnología relacionada con el cerebro y la mente.
Las empresas del futuro a no tardar mucho serán empresas muy activas científica y tecnológicamente y estarán relacionadas con la biotecnología y las otras tecnologías de la convergencia. Los empleados serán científicos y tecnólogos muy cualificados y los asuntos a gestionar estarán relacionados con conocimientos muy avanzados. El Management tendrá que adaptarse a todos esos cambios.
Uno de los posibles enfoques a utilizar será el que en gran manera se ha dado a este curso.
El autor ha impartido en el semestre actual un curso en CEPADE con el título "Prospectiva Tecnoempresarial, Tecnomanagement y Convergencia NBIC". Se recoge en la presente entrega el resumen realizado para los alumnos de una de las tres partes de dicho curso
Como La Galia y muchas otras cosas más, nuestra asignatura está constituida de tres partes:
1.- Prospectiva en sí misma y en sus relaciones con la Estrategia Empresarial;
2.- Tecnomanagement y el Futuro del Management; y
3.- Nuevas Revoluciones Tecnológicas con énfasis en la Convergencia NBIC (Nano-Bio-Info-Cogno)
De la primera parte se hizo un oportuno resumen basado parcialmente en las tutorías y debates mantenidos.
De la segunda parte, que acabamos de superar, hacemos algunos comentarios a continuación:
1.- Tecnomanagement es una denominación más popular en los países en vías de desarrollo, con particular referencia a la India, que en los países desarrollados. El motivo puede que sea que en los países en vía de desarrollo, como ocurrió en el nuestro hace años, la ingeniería es la profesión más buscada y más necesitada. Todos los puestos de gestión, por otra parte, suelen estar desempeñados por ingenieros ya que las empresas más comunes son las manufactureras, las instaladoras y las de ingeniería en general. El desarrollo comienza, como sabemos, por las infraestructuras, por la industria en su fase más temprana y por la ingeniería en general.
Puesto que tal fenómeno, en la India y en otros países en vías de desarrollo, se produce en los tiempos actuales, en los que la gestión ha avanzado mucho como área de conocimientos y existen estudios tan definidos e importantes como los de MBA y otros orientados al Management, las empresas se enfrentan a la interrelación de las dos profesiones, la de ingeniero y la de MBA, por concretar de alguna forma, en el segundo caso, los profesionales de la gestión.
En la India, por cierto, hay buenas Escuelas de Negocios aunque predominan de forma destacada las Escuelas de Ingeniería.
Existe por otra parte una dimensión de las empresas industriales muy bien conocida desde su aparición masiva a partir de la Revolución Industrial, que no es otra que el uso generalizado de Tecnología. Las empresas, como las hemos conocido a lo largo de la fuerte etapa de industrialización de los países desarrollados del Siglo XX, se han basado en la utilización de tecnología de todo tipo. Una empresa de automóviles, por ejemplo, tiene un fuerte componente tecnológico en todas las direcciones que miremos, diseño del motor, la caja de cambios, el sistema de frenado, la carrocería etc, los métodos de fabricación de las piezas y su ensamblaje, la organización de talleres, las máquinas herramientas y cadenas a emplear, etc… En una compañía productora y distribuidora de electricidad ocurre tres cuartos de lo mismo, las plantas generadoras de electricidad, el transporte a través de redes de alta tensión, la transformación a baja tensión, la distribución y otros, son componentes industriales y tecnológicos sólo manejables por ingenieros con los conocimiento adecuados. Por no citar las empresas productoras de petróleo, las químicas y muchas otras.
2.- Pero, ¿qué ocurre con los profesionales de la gestión?. Durante bastantes años los profesionales procedentes de las escuelas de comercio (inicialmente), facultades de economía y empresa (posteriormente) y de las Escuelas de Negocios (en los últimos tiempos), empezaron ocupándose de las tareas menos técnicas, es decir, de la contabilidad, las finanzas, el marketing, la comercialización etc….Incluso para estas tareas necesitaban familiarizarse algo con la componente tecnológica de la empresa que se tratara, pero más o menos el problema no era grave. Un contable de una empresa de automóviles o de una empresa eléctrica terminaba conociendo lo suficiente de la tecnología de la empresa como para desarrollar bien su labor.
El problema comenzó a surgir cuando en las empresas grandes y complejas de nuestros días resultaron claras tres cosas: 1) que la gestión había avanzado mucho como área de conocimientos; 2) que muchas empresas comprobaban que los ingenieros no eran buenos en temas de gestión, entre otras cosas porque no habían recibido la formación adecuada para esa actividad; y 3) que los MBAs, particularmente los de las grades escuelas, habían adquirido confianza y se habían encontrado preparados para ocuparse de la gestión de cualquier empresa y de cualquier departamento dentro de ella.
3.- Hay un fenómeno adicional relacionado con la senda por la que han evolucionado los países desarrollados. Todos ellos han superado la etapa industrial y se han orientado hacia economías de servicios y, por lo que se refiere a los últimos años, a economías financieras. En las empresas de esas economías no es la ingeniería la profesión más necesitada, admitámoslo incluso para el caso de servicios fuertemente relacionados con la tecnología. Tomemos un hospital por ejemplo, que es un servicio muy común y muy necesario en nuestras sociedades. Existen en él los conocimientos básicos y esenciales de su misión central que es curar a los enfermos: son los conocimientos de los médicos. Existen también áreas tecnológicas que requieren de los conocimientos de los ingenieros: los equipos y las instalaciones son cada vez más avanzados y más complejos tecnológicamente hablando, su mantenimiento, su control y su perfecto funcionamiento pueden requerir los conocimientos de dichos profesionales. Pero el llevar un hospital en su conjunto, con sus aspectos contables, financieros, presupuestarios, organizativos, de recursos humanos, de funcionamiento de las instalaciones, de relaciones exteriores y otros, parece que es labor de los profesionales de la gestión. Si uno se plantea quien puede dirigir un hospital, es claro, que a priori, un médico no es el mejor profesional para ello, entre otras cosas porque dejaría de ser médico para transformarse en gerente. Un ingeniero tampoco parece lo más adecuado. Un MBA o un gestor profesional sería lo más indicado.
Algo parecido ocurre en los Bancos de nuestros días, no son empresas para ingenieros, aunque existan muchos ingenieros trabajando en los sistemas bancarios de todo el mundo. Con mucho éxito, por cierto, en un gran número de casos.
Por su puesto que no hablamos de las posibilidades que tiene un hombre de dedicarse a lo que quiera, procediendo de cualquier terreno del que proceda. Somos libres y lo que estudiemos los cuatro o cinco primeros años de Universidad no debe condicionar nuestra vida profesional totalmente, sobre todo en una época en la que un buen número de personas hacen más de un estudio universitario y entran en áreas de conocimientos muy diversas a lo largo de su vida.
Aunque en seguida hay que decir que los estudios universitarios que uno haga no determinan la profesión a la que uno pertenece. Ser un economista no es sólo estudiar la carrera de Económicas, por ejemplo, sino dedicarse durante años a ser un profesional de ello. Si uno estudia ingeniería, asimismo, pero no ejerce nunca, no es verdaderamente un ingeniero en términos profesionales.
Pero hablando sobre lo que son las profesiones y sobre los conocimientos necesarios en cada una de ellas, sí es cierto que las cosas deben estar más definidas en nuestras sociedades. Con frecuencia un ingeniero queda deslumbrado cuando entra en el mundo del Marketing, por ejemplo, y lo mismo ocurre cuando entra en el mundo de la Teoría Económica o en el del Management, pero nada de eso debe hacerle creer que porque estudie y le guste mucho una materia ya es profesional de ella. Porque a uno le guste la Historia, una materia que también nos atrae mucho a todos, no debe considerarse un historiador. Ser un verdadero historiador requiere años de trabajo, investigación, esfuerzo y, desde luego, una obra formal realizada.
Ser un verdadero profesional de algo es mucho más, y mucho más difícil, que hacer unos determinados estudios universitarios
4.- Hay también cuestiones relacionadas con el tipo de conocimientos de los ingenieros y de los gestores. Durante mucho tiempo se ha creído que la gestión no requería formación específica. No se sabía muy bien los conocimientos concretos que debía tener un gerente o gestor, mientras que era muy claro lo que tenía que saber un ingeniero. La gestión por otra parte, como llevar una familia, se consideraba un tipo de conocimientos que todos teníamos naturalmente, particularmente si uno había hechos unos estudios superiores intensos como la ingeniería. No hay que olvidar desde luego que la ingeniería ha existido desde siempre como oficio y que las primeras Escuelas de Ingeniería proceden de mediados del siglo XVIII, mientras que los estudios formales de gestión se han concretado en épocas mucho más cercanas a nosotros.
También ha habido dudas sobre la extensión, dificultad, solidez e importancia de los conocimientos. La ingeniería se ha considerado siempre algo difícil, basado en conocimientos muy profundos sobre las ciencias fundamentales, que requiere capacidad de comprensión, demostraciones a veces conceptualmente complejas, y que entre otras cosas necesita fuerte bagaje matemático. La verdad es que hay algo de cierto en ello, ya que el Management, por ejemplo, tiene muy pocas cosas de difícil comprensión y muy pocos conceptos difíciles de entender. A cambio tiene otras dimensiones relacionadas con la intuición, con la racionalidad y el sentido común, con el manejo de personas, con el liderazgo y con la toma de decisiones, para las que los ingenieros están deficientemente preparados. Estas cuestiones son muy difíciles de manejar ya que todos dan valor a sus conocimientos aunque otros profesionales los denigren. Yo mismo, y en el terreno mismo de la Economía, he visto a un Catedrático de Matemáticas decirle despectivamente a uno de Marketing, “esa vaina que tú enseñas”. Si darse cuenta quizá de que el Catedrático de Marketing tenía sus clases llenas y él apenas tenía los estudiantes para los que era absolutamente obligatorio pasar las Matemáticas. Esas cosas pasan entre nosotros.
Todo eso ha cambiado y las cosas son hoy más precisas, aunque todavía necesiten definición. La ciencia es una cosa, la tecnología es otra, la ingeniería otra más y la gestión, una adicional que se interrelaciona con las anteriores. Todas coexisten en la empresa actual y lo harán mucho más en el futuro si nuestras predicciones sobre el futuro de la empresa y del Management son correctas.
Habrá que definir, empíricamente desde luego, quien hará qué y que profesionales serán los adecuados para las distintas tareas de la empresa actual y de la futura. Un aspecto resulta muy obvio: la tecnología estará cada vez más presente en todo tipo de empresas, no sólo porque entraremos en nuevas etapas de fuerte evolución tecnológica similares a las de la industrialización temprana, sino porque la tecnología estará presente como infraestructura básica de todo tipo de empresas. Esto último lo estamos viendo ya con Internet y las TIC. Llevar hoy una empresa de cualquier tipo exige un sistema informático cada vez más poderoso y cada vez más entrelazado con toda la actividad empresarial. Yo mismo he escrito que Management es hoy, “conseguir hacer cosas a través de otras personas y a través de las Tecnologías de la Información”.
Cada vez resultará más raro un alto directivo que no esté conectado a Internet, que no utilice personalmente el ordenador y el e-mail y que no haga uso continuo de los I-phone, I-pad y similares. En poco tiempo serán expulsados de sus puestos si no se adaptan a todo esto.
Más aún, los directivos tienen que conocer a fondo las Tecnologías de la Información y la Comunicación y no ser esclavos de los informáticos, por ejemplo, o estar sometidos a su dictadura, como hoy se comprueba que ocurre en muchas empresas. Ser analfabeto tecnológico en estas materias será inaceptable, por mucho que el directivo conozca las tecnologías del automóvil, de la electricidad, del refinado del petróleo o cualquier otra relacionada con la actividad de su empresa.
5.- A todo esto se refiere el Tecnomanagement. Tal como hemos discutido en clase el Tecnomanagement es el lugar de encuentro de la tecnología y la ingeniería, por un lado, y de la gestión, por otro. Los ingenieros deben saber Management y los MBAS deben saber de Tecnología, muy especialmente de las TIC que penetran horizontalmente todas las actividades de la empresa y las permean verticalmente.
Yo no es que sea muy partidario de nuevas palabras y de hecho utilizo la de Tecnomanagement con diversos recelos, pero es probable que Tecnomanagement sea la nueva denominación de Management o la denominación del Management del Futuro.
En cualquier caso sí que creo que los MBAs deben entrar en y conocer la, tecnología y la ingeniería, y los ingenieros aprender de Management. Sobre todo aquellos de las dos profesiones que tengan claro que les interesa el mundo de la dirección y el emprendimiento.
Se evitaría así la existencia de “agujeros negros” en ambas profesiones. Con frecuencia un profesional de la gestión tiene dificultades para relacionarse con los ingenieros por considerar una materia insondable la técnica sobre la que hablan. Lo mismo ocurre, o puede ocurrir, con los ingenieros cuando los MBAs hablan de finanzas, de aprendizaje organizacional, de estrategia o de liderazgo. Ambos grupos de profesionales, por otra parte, pueden tener problemas para ascender y ocupar puestos de alta responsabilidad por su desconocimiento de las materias que no han estudiado.
5.- El último aspecto nos lleva directamente al tema de la Empresa del Futuro y el Management que será necesario para llevarla. Hemos visto en clase diversos aspectos sobre este tema, entre otros, la labor llevada a cabo en los últimos tiempos por Gary Hamel en su libro “El Futuro del Management”. Se trata de un autor notable que ha sido responsable, solo y en compañía de otros autores como C. K, Prahalad, de importantes aportaciones en el mundo del Management. Su libro “Liderando la Revolución” fue un best seller que sin embargo le trajo un cierto descrédito al defender en él con mucho énfasis el estilo de gestión de Enron poco antes de que esta empresa resultara ser uno de los fraudes más grandes de la historia y su directivos los más grandes trasgresores de todos los tiempos. Algo parecido creo yo que está pasando con su afán de definir el Management del Futuro como una mezcla de la buena voluntad, las buenas intenciones, la preocupación social extrema y de la labor de las Hermanitas de los Pobres. Muchas de sus propuestas están recogidas en las 25 conclusiones alcanzadas por un grupo de expertos en Half Moon Bay. Un conjunto muy elevado de propuestas como para poder concluir que todas están mal, pero que en mi opinión pecan de un gran desenfoque.
Hablaremos más delante un poco más del Management del Futuro.
Se termina con esta entrega la serie dedicada a Prospectiva e Innovación. Se insite en la necesidad de una cultura en la que se primen los valores relacionados con el emprendimiento y la iniciativa y con la imaginación, la creatividad y la inventiva
Las ideas expuestas hasta ahora conforman parcialmente un modelo de comportamiento que contribuye a que las sociedades que lo tienen asimilado sean más innovadoras que otras que no lo tienen. No hay que insistir en la necesidad de adoptar el modelo en cuestión en una época en la que los países desarrollados no tienen más remedio que competir en creatividad e innovación con economías emergentes y países en vías de desarrollo.
No es difícil conseguirlo. Simplemente hay que desarrollar una cultura de la innovación. Pero la cultura no es otra cosa que el conjunto de valores que una sociedad comparte, es decir, aquellos principios, actitudes y costumbres a los que una determinada sociedad da importancia y valora. Aquello en definitiva que tiene valor para una mayoría de los miembros de la sociedad en cuestión
Algunos de esos valores pueden ser reseñados someramente. En primer lugar habría que mencionar la vocación emprendedora de las personas, la cual está unida al gusto por los negocios propios, el interés por las iniciativas y la capacidad para la asunción de riesgos.
La curiosidad y la formación que permiten a las personas tener más amplitud de miras, más imaginación y más interés por las cosas es también algo identificable en los países innovadores.
La ingenuidad, el amor al cambio y la concepción dinámica de la existencia son de la misma forma valores fundamentales observados en las sociedades avanzadas y ricas. El escepticismo, el conservadurismo excesivo y el rechazo continuo de lo nuevo serían las actitudes contrarias, muy típicas por cierto de las sociedades estáticas y atrasadas.
La afición a la tecnología y a su aplicación es otra característica destacable de la cultura para la innovación. Hay que estar al tanto de los avances tecnológicos aunque sin ser necesariamente un especialista en ellos. Hay que tener curiosidad por los nuevos conocimientos y, por supuesto, por sus aplicaciones.
El sentido práctico, el interés por lo concreto y la búsqueda de la utilidad de todo es otra dimensión típica de las sociedades innovadoras. En las mejores épocas de un país como los Estados Unidos, que ha desarrollado una de las culturas más innovadoras de todas los tiempos, se tenía un slogan poderoso, “todo lo que funciona es válido”.
La valoración de lo artesanal, la cercanía a las cosas e, incluso, la acción con las manos, son también características observadas en los países más exitosos. Es lo que hace unos años Jhon Naisbitt identificó como “High Tech- High Touch” y lo que con frecuencia se dice en las regiones más tecnológicamente avanzadas de Norteamérica, “Tecnología Avanzada, es decir, Nueva Artesanía”. (Naisbitt, 1982). La excesiva conceptualización e intelectualización del mundo, la teorización de todo, la cultura como verborrea y otros rasgos observados en ciertos países, son enemigos de la innovación, incluso de la innovación en el terreno de las ideas.
Por supuesto, y aunque esto no sea una exigencia sólo válida para la innovación, es necesario dar valor e importancia al trabajo, a la disciplina y al esfuerzo. Si hay algo realmente amenazante de economías emergentes como China y la India es su capacidad para el trabajo duro, su disciplina y su disponibilidad para vivir simplemente y con muy poco.
Y, en fin, y en términos más generales, la ambición de las personas, el afán de progreso y la preocupación por la mejora del mundo. Así como la existencia de circuitos paralelos de financiación particularmente en forma de “capital riesgo” y, al menos en términos parciales, financiación pública de las actividades más científicas.
Esto último, nunca insistiremos bastante en ello, es extremadamente importante. La mayor parte de las grandes innovaciones de la historia han sido resultado de la simbiosis armoniosa entre inventores y financiadores así como de la capacidad de gestión de otros participantes en los procesos de innovación.
No es difícil conseguirlo. Simplemente hay que desarrollar una cultura de la innovación. Pero la cultura no es otra cosa que el conjunto de valores que una sociedad comparte, es decir, aquellos principios, actitudes y costumbres a los que una determinada sociedad da importancia y valora. Aquello en definitiva que tiene valor para una mayoría de los miembros de la sociedad en cuestión
Algunos de esos valores pueden ser reseñados someramente. En primer lugar habría que mencionar la vocación emprendedora de las personas, la cual está unida al gusto por los negocios propios, el interés por las iniciativas y la capacidad para la asunción de riesgos.
La curiosidad y la formación que permiten a las personas tener más amplitud de miras, más imaginación y más interés por las cosas es también algo identificable en los países innovadores.
La ingenuidad, el amor al cambio y la concepción dinámica de la existencia son de la misma forma valores fundamentales observados en las sociedades avanzadas y ricas. El escepticismo, el conservadurismo excesivo y el rechazo continuo de lo nuevo serían las actitudes contrarias, muy típicas por cierto de las sociedades estáticas y atrasadas.
La afición a la tecnología y a su aplicación es otra característica destacable de la cultura para la innovación. Hay que estar al tanto de los avances tecnológicos aunque sin ser necesariamente un especialista en ellos. Hay que tener curiosidad por los nuevos conocimientos y, por supuesto, por sus aplicaciones.
El sentido práctico, el interés por lo concreto y la búsqueda de la utilidad de todo es otra dimensión típica de las sociedades innovadoras. En las mejores épocas de un país como los Estados Unidos, que ha desarrollado una de las culturas más innovadoras de todas los tiempos, se tenía un slogan poderoso, “todo lo que funciona es válido”.
La valoración de lo artesanal, la cercanía a las cosas e, incluso, la acción con las manos, son también características observadas en los países más exitosos. Es lo que hace unos años Jhon Naisbitt identificó como “High Tech- High Touch” y lo que con frecuencia se dice en las regiones más tecnológicamente avanzadas de Norteamérica, “Tecnología Avanzada, es decir, Nueva Artesanía”. (Naisbitt, 1982). La excesiva conceptualización e intelectualización del mundo, la teorización de todo, la cultura como verborrea y otros rasgos observados en ciertos países, son enemigos de la innovación, incluso de la innovación en el terreno de las ideas.
Por supuesto, y aunque esto no sea una exigencia sólo válida para la innovación, es necesario dar valor e importancia al trabajo, a la disciplina y al esfuerzo. Si hay algo realmente amenazante de economías emergentes como China y la India es su capacidad para el trabajo duro, su disciplina y su disponibilidad para vivir simplemente y con muy poco.
Y, en fin, y en términos más generales, la ambición de las personas, el afán de progreso y la preocupación por la mejora del mundo. Así como la existencia de circuitos paralelos de financiación particularmente en forma de “capital riesgo” y, al menos en términos parciales, financiación pública de las actividades más científicas.
Esto último, nunca insistiremos bastante en ello, es extremadamente importante. La mayor parte de las grandes innovaciones de la historia han sido resultado de la simbiosis armoniosa entre inventores y financiadores así como de la capacidad de gestión de otros participantes en los procesos de innovación.
Editado por
Adolfo Castilla
Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN,
Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Consejo Editorial de Tendencias21, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Consejo Editorial de Tendencias21, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850
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