Aunque la negociación cobra importancia en nuestro mundo, hay todavía conflictos que requieren otros métodos.
Existen, no obstante, otros problemas y fenómenos, marcados por las tendencias estudiadas y encuadrables en los cuatro grupos tipo de conflictos mencionados anteriormente (militares, terrorismo, sociales y laborales), que no permitirán tal entendimiento al menos a corto plazo. Entre ellos se pueden citar los siguientes:
Conflictos mundiales enquistados y difíciles de resolver
Entre ellos el conflicto árabe-israelí, los enfrentamientos en Irak y Afganistán, el enfrentamiento de India y Pakistán en Cahemira y los conflictos diversos en África como los de Sudán, Somalia o el Congo.
Irreductibilidad de terrorismos diversos
Al Qaida es sin duda el movimiento terrorista más internacional y peligroso, pero otros terrorismos seguirán afectando a la paz de diversos países y a la paz mundial como consecuencia de ello.
Crisis económicas profundas
Si la crisis es más profunda y duradera de lo que creemos hoy, habrá problemas difíciles de resolver. Será necesario adquirir mejores destrezas en la negociación y cooperación para lograr acuerdos satisfactorios y duraderos.
Desorden mundial generalizado
La transición a un mundo multipolar, la ascensión de nuevos poderes mundiales y la desaparición de la hegemonía actual de los Estados Unidos puede no llevarse a cabo pacíficamente, La posibilidad de una época de desorden mundial generalizado no debe descartarse.
Gobiernos o dirigentes tóxicos y peligrosos
Hoy existen países y dirigentes que no son de fiar. El denominado “eje del mal” sería una muestra de algunos de ellos. Existe la posibilidad de que en los próximos años se transformen en agentes activos que ataquen el orden establecido.
Dirigentes conflictivos y luchas de poder
Luchas de poder
No son descartables ni en Europa, ni en Asia, ni en Latinoamérica, como muestran los casos de Irán, Rusia y Venezuela. Son países en los que se dan la coincidencia del poder económico y estratégico proporcionado por la disponibilidad de recursos energéticos y la personalidad inquietante de dirigentes como Putín, Chávez o Ahmadineyad.
Ataques al orden establecido, a los derechos humanos y a la democracia
Los movimientos anti-sistema, el enfrentamiento norte-sur, los nuevos totalitarismos y los movimientos radicales, islamistas o de otro tipo, podrán constituir problemas de alcance mundial.
Lucha por la energía, el agua y otros recursos básicos
También en la actualidad estamos comprobando lo que estas luchas pueden suponer, con la reciente crisis l entre Rusia y Ucrania y el corte de los suministros de gas a diversos países europeos. El agua es fuente de problemas también como bien sabemos internamente en nuestro país.
Conflictos sociales, laborales y étnicos.
Si la crisis se alarga, la recuperación económica es lenta y la inmigración
continúa como hasta ahora serán inevitables conflictos sociales graves.
Movimientos sociales irracionales o “suicidios colectivos”
Algunos nacionalismos agresivos de nuestros días y los ataques diversos al sistema de estados-nación que prevalece hoy en el mundo, pueden llevar a ciertos grupos a destrozar todo lo alcanzado en términos de dimensiones de mercados.
Lo que se quiere decir con la revisión anterior de problemas en la que por una parte es posible su solución mediante la negociación y el entendimiento y por otra es probable su transformación en conflictos de gran importancia, es que las dos cosas son posibles, y se superpondrán de hecho en los próximos años.
Conflictos mundiales enquistados y difíciles de resolver
Entre ellos el conflicto árabe-israelí, los enfrentamientos en Irak y Afganistán, el enfrentamiento de India y Pakistán en Cahemira y los conflictos diversos en África como los de Sudán, Somalia o el Congo.
Irreductibilidad de terrorismos diversos
Al Qaida es sin duda el movimiento terrorista más internacional y peligroso, pero otros terrorismos seguirán afectando a la paz de diversos países y a la paz mundial como consecuencia de ello.
Crisis económicas profundas
Si la crisis es más profunda y duradera de lo que creemos hoy, habrá problemas difíciles de resolver. Será necesario adquirir mejores destrezas en la negociación y cooperación para lograr acuerdos satisfactorios y duraderos.
Desorden mundial generalizado
La transición a un mundo multipolar, la ascensión de nuevos poderes mundiales y la desaparición de la hegemonía actual de los Estados Unidos puede no llevarse a cabo pacíficamente, La posibilidad de una época de desorden mundial generalizado no debe descartarse.
Gobiernos o dirigentes tóxicos y peligrosos
Hoy existen países y dirigentes que no son de fiar. El denominado “eje del mal” sería una muestra de algunos de ellos. Existe la posibilidad de que en los próximos años se transformen en agentes activos que ataquen el orden establecido.
Dirigentes conflictivos y luchas de poder
Luchas de poder
No son descartables ni en Europa, ni en Asia, ni en Latinoamérica, como muestran los casos de Irán, Rusia y Venezuela. Son países en los que se dan la coincidencia del poder económico y estratégico proporcionado por la disponibilidad de recursos energéticos y la personalidad inquietante de dirigentes como Putín, Chávez o Ahmadineyad.
Ataques al orden establecido, a los derechos humanos y a la democracia
Los movimientos anti-sistema, el enfrentamiento norte-sur, los nuevos totalitarismos y los movimientos radicales, islamistas o de otro tipo, podrán constituir problemas de alcance mundial.
Lucha por la energía, el agua y otros recursos básicos
También en la actualidad estamos comprobando lo que estas luchas pueden suponer, con la reciente crisis l entre Rusia y Ucrania y el corte de los suministros de gas a diversos países europeos. El agua es fuente de problemas también como bien sabemos internamente en nuestro país.
Conflictos sociales, laborales y étnicos.
Si la crisis se alarga, la recuperación económica es lenta y la inmigración
continúa como hasta ahora serán inevitables conflictos sociales graves.
Movimientos sociales irracionales o “suicidios colectivos”
Algunos nacionalismos agresivos de nuestros días y los ataques diversos al sistema de estados-nación que prevalece hoy en el mundo, pueden llevar a ciertos grupos a destrozar todo lo alcanzado en términos de dimensiones de mercados.
Lo que se quiere decir con la revisión anterior de problemas en la que por una parte es posible su solución mediante la negociación y el entendimiento y por otra es probable su transformación en conflictos de gran importancia, es que las dos cosas son posibles, y se superpondrán de hecho en los próximos años.
Deseo recordar que estamos presentando en las últimas entregas los resultados más importantes de un estudio de Prospectiva realizado el pasado año con éfasis en los grandes conflictos geopolíticos y de otro tipo a los que el mundo se enfrenta en la actulidad. Algunos de ellos podrán ser resueltos vía negociación pero otros exigirán actuaciones de otro tipo.
La verdad es que los grandes problemas mundiales que hoy nos acosan podrían ser afrontados con la negociación y el diálogo en principio, debiéndose dejar las medidas coercitivas y la aplicación de fuerza para los casos de conflicto extremo. Así lo muestran los cinco grupos de problemas a los que el mundo se enfrenta de acuerdo con las tendencias estudiadas. Dichos grupos son:
Las confrontaciones ideológicas o identitarias
Las nuevas fuentes de confrontación procedentes de ideas e interpretaciones, que históricamente han sido las más graves, están marcadas hoy por el “choque de civilizaciones”, los nacionalismos y etnicismos, y en general por la identidad y la cultura, las cuales parecen tener menos virulencia que las anteriores. El Islam mismo, por ejemplo, no es algo tan compacto y sin resquicios como el marxismo-leninismo o el nazismo
El poder y la defensa de intereses
En cuanto a los afanes de poder, la propiedad de los recursos, la defensa de intereses, la preservación de valores y otras cuestiones por las que los hombres han luchado unos contra otros, los países desarrollados, en particular los Estados Unidos, parecen estar dispuestos a compartir la hegemonía mundial así como las cargas de todo tipo que conlleva.
Desigual distribución de la riqueza y los recursos
Otros temas de confrontación como pueden ser la desigual distribución de recursos energéticos y otros recursos básicos como el agua o la tierra cultivable, así como la riqueza en general, son definitivamente de otra naturaleza ya que para su solución se necesita el acuerdo y la colaboración de todos, además de un mecanismo de mercado y los precios establecidos en su interior.
Inmigración y conflictividad social diversa interna a distintos países y fundamentalmente urbana
La inmigración seguirá aumentando y será fuente de conflictividad interna. Las grandes ciudades serán las más afectadas. Se deberá encontrar la forma de establecer cuotas de inmigración y encontrar la manera de integrar adecuadamente a los inmigrantes
Los grandes problemas sistémicos y medioambientales
Finalmente existen otros como el cambio climático o la sostenibilidad de nuestro mundo en los que todos estamos irremediablemente implicados y unidos.
En relación con ellos hay motivos para creer que la vieja alegoría del Burro de Buridán ha dejado de afectar a los hombres. Su racionalidad se ha impuesto y una mayoría de los habitantes del planeta parece estar dispuesta a entenderse.
Las confrontaciones ideológicas o identitarias
Las nuevas fuentes de confrontación procedentes de ideas e interpretaciones, que históricamente han sido las más graves, están marcadas hoy por el “choque de civilizaciones”, los nacionalismos y etnicismos, y en general por la identidad y la cultura, las cuales parecen tener menos virulencia que las anteriores. El Islam mismo, por ejemplo, no es algo tan compacto y sin resquicios como el marxismo-leninismo o el nazismo
El poder y la defensa de intereses
En cuanto a los afanes de poder, la propiedad de los recursos, la defensa de intereses, la preservación de valores y otras cuestiones por las que los hombres han luchado unos contra otros, los países desarrollados, en particular los Estados Unidos, parecen estar dispuestos a compartir la hegemonía mundial así como las cargas de todo tipo que conlleva.
Desigual distribución de la riqueza y los recursos
Otros temas de confrontación como pueden ser la desigual distribución de recursos energéticos y otros recursos básicos como el agua o la tierra cultivable, así como la riqueza en general, son definitivamente de otra naturaleza ya que para su solución se necesita el acuerdo y la colaboración de todos, además de un mecanismo de mercado y los precios establecidos en su interior.
Inmigración y conflictividad social diversa interna a distintos países y fundamentalmente urbana
La inmigración seguirá aumentando y será fuente de conflictividad interna. Las grandes ciudades serán las más afectadas. Se deberá encontrar la forma de establecer cuotas de inmigración y encontrar la manera de integrar adecuadamente a los inmigrantes
Los grandes problemas sistémicos y medioambientales
Finalmente existen otros como el cambio climático o la sostenibilidad de nuestro mundo en los que todos estamos irremediablemente implicados y unidos.
En relación con ellos hay motivos para creer que la vieja alegoría del Burro de Buridán ha dejado de afectar a los hombres. Su racionalidad se ha impuesto y una mayoría de los habitantes del planeta parece estar dispuesta a entenderse.
Editado por
Adolfo Castilla
Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN,
Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Consejo Editorial de Tendencias21, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Consejo Editorial de Tendencias21, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850
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