Tendencias 21
Universidad Comillas




¿Puede el cerebro aprovecharse de la coherencia cuántica?

Reflexión sobre el pensamiento de Bohm, Pribram, Lashley y la Totalidad


El físico norteamericano David Bohm propone que, al igual que la materia genera estados macroscópicos de coherencia cuántica, el cerebro podría aprovecharse de estas propiedades físicas y cohesionarse formando un todo. Esta hipótesis científica requiere buscar interacciones físicas no-locales tipo Aspect-Bell que, ajustadas al cerebro, permitan engarzarlo cuánticamente. Del mismo modo que un conjunto de partículas pierden su identidad al formar un sistema cuántico coherente, las interacciones cuánticas no-locales harían que las neuronas dejasen de comportarse como elementos individuales en favor de una sinergia neurológica. Por Joaquín González Álvarez.



¿Puede el cerebro aprovecharse de la coherencia cuántica?
Un libro que aborda un tema no muy tratado, fue publicado por el físico norteamericano David Bohm con el título que traducido al español es “Totalidad y orden implícado”. La palabra Totalidad compendia la tesis que propone el autor y constituye el tema de nuestro interés. Conocidos escritores le han concedido especial atención a la palabra “todo”, al concepto de ”totalidad” y a objetos o entes que en su limitación espacial encierran real o metafóricamente una totalidad y a veces el “Todo absoluto”. Así tenemos a Jorge Luis Borges narrándonos que en el Aleph estaba “todo el espacio cósmico” y José Lezama Lima diciendo “bendito sea Dios que resguarda el “todo” en potencia haciendo de cada corpúsculo una volante esfera de creación”.

Pero no sólo en literatura, en las ciencias y principalmente en la física, encontramos el tratamiento de objetos que en cada una de sus partes se observan las propiedades de la totalidad del mismo. Un ejemplo, al estudiar el imán vemos que si se fragmenta, cada uno de los fragmentos es un imán. Otro caso similar es el del holograma, especie de placa fotográfica que capta una imagen tomada con luz láser y que también mediante luz láser puede verse en su total tridimensionalidad. La placa del holograma tiene la curiosa propiedad de que un fragmento cualquiera de la misma al ser iluminada con láser reproduce la totalidad de la imagen. Las matemáticas presentan la totalidad representada en las partes a una escala menor en las figuras geométricas llamadas fractales.

El concepto de holograma

El concepto de holograma desempeña un papel crucial en la tesis de la totalidad de Bohm que será el tema que nos ocupará en lo que sigue. Para ello es necesario conocer cómo se obtiene en la práctica un holograma. Un haz de luz laser se hace llegar a un espejo semiplateado, en el cual una parte del haz se refleja hacia el objeto y la otra la trasmite hasta la placa fotográfica. La luz que llega al objeto es reflejada por éste y enviada directamente a la placa donde interfiere lumínicamente con la que trasmitió el espejo.

El patrón de intereferncia así obtenido será el holograma. La estructura de éste estará formada por un intrincado esquema de puntos brillantes y oscuros donde está plegada (enfolded en el decir de Bohm) toda la información óptica del objeto, con la particulardad fundamental ya explicada de que cada porción del holograma contiene a su vez toda la información plasmada en el holograma completo.

Al iluminar la placa con luz laser, aparece la imagen holográfica que reproduce tridimensionamente el objeto, la cual mostrará la información óptica desplegada (unfolded). En la placa, esto es, en el holograma, el patrón de inter ferencia no muestra un orden “cartesiano”, pero si lo que Bohm llama un orden implicado (implicate order). Al orden “cartesiano” lo llama Bohm orden “explicado” (explicate order).

Pero interesa aquí hacer resaltar una propiedad del holograma por constituir la base de sustentación de los razonamientos que mas adelante emplearemos para presesentar la muy importante tesis que en estos momentos ocupa un significativo espacio en las investigaciones sobre la relación conciencia-holografía. Esta propiedad se manifiesta como ya dijimos, en el hecho de que “si se toma cualquier porción por pequeña que sea del holograma, al iluminarse proyectará la totalidad de la imagen”.

La idea holográfica de la realidad en Bohm

Quizás meditando sobre hechos como los descritos, David Bohm, en su libro sobre la Totalidad, propone su original tesis según la cual la división, la fragmentación de la realidad para su análisis, que efectúa el científico, es artificial ya que, según su criterio, la realidad o la naturaleza es una totalidad indivisible.

Al igual que sucede con el imán, el holograma y el fractal, cada parte que el científico crea artificialmente de la realidad contiene implícitas, todas las propiedades de la realidad en su totalidad. Según Bohm, cada porción de realidad que se toma como separada, es una “proyección” de la total realidad. Así pues, según Bohm, la realidad sólo es el orden implicado; el orden explicado sólo será una apariencia que bastará para la explicación acostumbrada en la experiencia habitual.

El orden implicado y el orden explicado se pueden modelar en el laboratorio disponiendo dos cilindros concéntricos que se hacen rotar según su eje. El espacio entre ellos se llena con un líquido viscoso en el que se ha vertido una gota de tinta, que por la rotación enseguida se nos muestra como una hilacha coloreada. Si detenemos la rotación, veremos la hilacha retomar su forma original de gota. La hilacha que antes vimos representa el orden explicado, desplegado, que nos mostraba la información toda que, plegada en orden implicado, estaba contenida en la gota.

En su libro “Versos del Pluriverso”, dice Ernesto Cardenal: “Los cuerpos son partículas elementales y campos de energía /pero las almas no existen solas /sino sólo como partes de una cosa mayor. /Toda la materia está unida según Bohm. /¿Y las almas no estarán más?”. Y más adelante: “todas las cosas se tocan/todo conectado con todo/y es instantáneo todo./La separación es aparente.”

En estos versos del poeta nicaraguense se sintetiza con elegancia lírica la idea fundamental de la tesis de la totalidad de Bohm. Las partículas serán como localizaciones de los puntos donde un campo no fragmentado se hace notar. Se nos presenta la partícula como la cima de un volcán que es eruptado del fondo del mar, sólo vemos esa cima y nos parece una montaña aislada porque no vemos su pertenencia al fondo marino. Así percibimos la partícula como algo aislado cuando en realidad es sólo una proyeción de un todo infragmentado. Percibimos las partículas como “montañas” aisladas, cuando en realidad comparten una sóla cordillera, un terreno común, common ground, como llama Bohm a una totalidad no fragmentada.

Ateniéndonos a estos conceptos se concibe el movimiento, en este caso de una partícula, como co-presencia de muchas fases de proyecciones de la partícula siguiendo una disposición que responde a un orden implicado como ya vimos, concepto fundamental en su tesis de la totalidad. La aparente (según Bohm) continuidad del movimiento de una partícula, esto es, el no verlo como una sucesión de vistas instatáneas, se debe a que, ayudados por la persistencia retiniana, percibimos las proyecciones plegadas como en el holograma, constituyendo lo que en la Tesis de la Totalidad se denomina holomovimiento (holomovement).

Representación de la paradoja EPR, en la que Alicia y Bob son los observadores.
Representación de la paradoja EPR, en la que Alicia y Bob son los observadores.
El experimento Einstein, Podolsky y Rosen (EPR)

En la tercera década del pasado siglo XX (1935), A. Einstein, B. Podolsky y N. Rosen propusieron un experimento ideal que ha pasado a la historia con el nombre de Paradoja EPR. Sus autores, defensores de la Relatividad, trataban de demostrar inconsistencias en las propuestas teóricas de la Mecánica Cuántica (MC). A. Aspect y colaboradores lo llevaron a la práctica años mas tarde (1982).

Este “experimento ideal” se presenta así. Se tiene un sistema formado por dos partículas a las que la MC exige que sus espines (su virtual comportamiento rotatorio como si fueran microscópicas peonzas) tengan que ser opuestos; esto es, una partícula debe tener supuesta rotación dextrógira (+) y la otra levógira (-). Ambas se separan y “vuelan” hasta laboratorios lejanos A y B. En el laboratorio A observan la partícula de espín + y conocen, sin transmisión de señal alguna y sin posibilidad de ninguna interacción entre ambas, que la partícula recibida en B es de espín -. Además si de alguna forma durante el “vuelo”, cambia el signo del espín de la partícula destinada a A, instantáneamente cambiará en la de B. Los proponentes del experimento, aducen que prueba que lo postulado por la MC, no presenta las condiciones que los relativistas exigen para considerarlo racional o sea, algo sensato, realista y local. Sobre todo la no-localidad se muestra, según los del EPR, en el hecho de que sería necesaria una señal más veloz que la luz entre las observaciones en A y B.

La MC explica la correspondencia entre lo que acontece en A con lo que acontece en B, argumentando que en el experimento no hay transmisión de señal, que cuando dos objetos como las partículas citadas, han estado unidas o en interacción, aunque se separen a cualquier distancia, la correlación de acciones entre ellas continúa como cuando estaban juntas o en interacción por estar relacionadas por la función de onda (ente matemático que según la MC expresa el estado de un sistema).

Tal hecho, indiscutiblemente, enigmático, lo enfoca David Bohm de acuerdo con su Teoría de la Totalidad que, en su aplicación al efecto EPR, considera las dos partículas como constituyendo proyecciones (podría decirse “abstracciones”) de una indestructible, infragmentable, totalidad (en este caso una subtotalidad) que es el sistema constituido por las dos partículas.

No se necesita, por tanto, señal alguna para la ocurrencia de la correlación entre acciones, ya que no constituye una interrelación según la teoría de Bohm. En el decir de Bohm, las dos partículas del caso, comparten un terreno común, concepto al que ya nos referimos y que es fundamental en la tesis de la Totalidad. Parece desprenderse de lo que Bohm expone en su tesis, que en cada elemento de la totalidad infragmentada se encuentra en cierto sentido plegada como en el holograma toda la realidad.

Una modelización del efecto EPR

La idea central del proceso EPR, puede modelizarse en la siguiente forma, que es una simplificación didáctica de la utilizada por Bohm. El sistema de las dos partículas unidas (según Bohm un todo infragmentable) lo representará una tablilla en una de cuyas caras se dibuja una flecha y en la otra cara otra flecha en dirección opuesta, en representación de los espines, por tanto, en cada cara una partícula. Una cámara de televisión (cámara A) tomará vistas de una cara de la tablilla y las transmitirá por el canal ATV. Otra cámara (cámara B) tomará vistas de la otra cara y las transmitirá por otro canal, el BTV que no tiene ninguna conexión con el primero. Un monitor captará las señales A y otro las B. El A observa una proyección del sistema (no una partícula separada según Bohm) y el B otra proyección en el mismo instante, no obstante estar distantes entre si las torres transmisoras de ambos canales de TV, mostrando ambas señales los espines opuestos (las flechas opuestas). La simulación EPR se va así obteniendo. Se seguirá obteniendo si se gira 180 grados la tablilla mirando la cara A, se habrá invertido el espín (la flecha) en la proyección A, y en correspondencia inmediatamente se invertirá en la B, sin que haya paso de señal alguna de una a otra.

La categoría proyección, es fundamental en la teoría de Bohm. Es lo que “vemos” como “separado” cuando, según Bohm, es sólo la imagen proyectada de la totalidad “real”, teniendo la proyección menor dimensionalidad que la totalidad. En la modelización del experimento EPR, las proyecciones en los monitores son bidimensionales, mientras que la totalidad, la tablilla, es tridimensional. Esto de la diferente dimensionalidad de proyección y totalidad (o subtotalidad si fuera el caso) ya advertida entre holograma e imagen desplegada, lleva a pensar que si la proyección fuera tridimensional, basádonos en en efecto EPR, podríamos inferir que el todo es tetradimensional y, siguiendo así el razonamiento, podríamos imaginar infinitas dimensiones de la “realidad”.

El cerebro holográfico de Pribram

La modelización descrita da una idea bastante aproximada no sólo de este experimento, sino de la esencia de la Teoría de la Totalidad de Bohm, de su criterio de pensar las cosas sin que medie fragmentación alguna, ni siquiera entre el pensamiento y la cosa pensada, ni entre el observador y lo observado. Según Bohm, materia animada y viva, conciencia y tiempo, existen en un terreno común, son proyecciones de la Totalidad. Coincidiendo con lo fundamental de la tesis de Bohm, independientemente al principio pero luego en colaboración con él, el neurólogo Karl Pribram elaboró su concepción del cerebro como un holograma. Considera Pribram basándose en las investigaciones del psicólogo Karl Lashley, que fenómenos de la conciencia atribuibles a la masa cerebral no se localizan en aisladas regiones de ésta, sino que están distribuidos en ella como la imagen en el holograma.

Aludiendo a las desigualdades de Bell

La Paradoja EPR ha suscitado y sigue suscitando controversias. A partir de 1964 el físico irlandés John Bell dio a conocer al respecto sus teoremas con la llamada desigualdad de Bell. En ésta se demuestra que una serie de teorías que pretenden completar la MC, las llamadas teorías locales de variables ocultas (variables clásicas mediante las cuales se pretende aplicar a la MC los cánones clásicos), son incompatibles con la teoría cuántica. En consecuencia, no es posible comprender la realidad cuántica de manera netamente clásica.

El aporte de Bell, al comprobarse la violación de la desigualdad, conjugado con las experiencias de Aspect, indica que hay que apartarse de las condiciones que Einstein exigía a una teoría para que, en su opinión, fuera realista: ser local y sensata. A partir de las consecuencias Bell-Aspect, se sugiere que nuestra racionalidad estaba limitada por nuestro prejuicio de un universo mecánico. Este concebía que los atributos cuánticos como la orientación del espín eran una propiedad que se otorga por separado a cada una de las partículas que habiendo estado unidas se alejanSin embargo, para la nueva concepción, es una propiedad compartida u holística para una nueva clase de objeto. Esa propiedad compartida permite la correlación a la que se refiere el experimento EPR sin que medie transmisión de señal alguna.

No obstante, se necesita continuar ahondando en la Paradoja EPR, lo cual no arredra sino incentiva al verdadero cientifico en su fascinante quehacer.

Bohm y la tesis de la materia-conciencia-tiempo

Ya adelantamos que materia, conciencia y tiempo existen en un ámbito común, según la tesis de Bohm. Situar la materia en este contexto no resulta difícil para nuestro razonar “cotidiano”, pero no ocurre así con la conciencia (pensamiento, sentimiento, etc,) y con el tiempo. En cuanto a la conciencia, Descartes describía la materia como “sustancia extensa” y la conciencia como “sustancia pensante”. Ambas estaban relacionadas “en la mente de Dios”. Dado que Dios es creador de ambas, sugiere que Descartes intuía algo semejante al concepto bohmiano de terreno común para ambas sustancias. La condición de sustancia extensa de la materia la concebimos razonando la ubicación espacio-temporal de sus elementos según el orden explicado o cartesiano habitual, siguiendo la Tesis de la Totalidad. En los conocimientos neurológicos actuales podemos aplicar la noción de orden implicado para realizar, en alguna manera, una localización material de los procesos de la conciencia en el cerebro que como vimos, Pribram concibe como un holograma. De ese modo se podría justificar la comunidad de un ámbito materia-conciencia. Mayor dificultad para concebir el tiempo compartiendo un ámbito común con materia y conciencia, se presenta por sus características peculiares. Dificultad que se advierte desde la oscuridad del mismo concepto de tiempo.

La historia y la literatura han recogido opiniones y versiones sobre el evanescente concepto de tiempo. San Agustín de Hipona, se lamentaba de que cuando pensaba en el tiempo sabía lo que era, pero cuando quería decir lo que era no podía. El físico John Wheeler dice haber visto escrito en la pared del baño de una estación de omnibus, que el tiempo es lo que permite que todas las cosas no ocurran a la vez. Con mas rigor P. C. W. Davies , opina que el ¿flujo? del tiempo parece ser una propiedad emergente de nosotros mismos. Para Kant, según su Estética Transcendental “el tiempo y el espacio son formas a priori de la sensibilidad”. Se me ocurre que una manera de salir del paso si nos obligaran a dar un concepto de tiempo, sería decir que “es la coordenada que hay que añadir a las tres espaciales para que un suceso quede ubicado”.

Terminada esta digresión, veamos como incluye Bohm en su tesis al tiempo. Nos dice en su libro “Wholeness and the Implicate Order”: “dado que la teoría cuántica entiende que elementos que están separados en el espacio son generalmente proyecciones no causal ni localmente realocionadas de una realidad de mayor dimensión, inferimos que momentos separados en el tiempo son también proyecciones de esa realidad”.

Para finalizar y sólo con carácter informativo hacemos referencia al hecho de que David Bohm y Karl Pribram extendieron las reflexiones sobre la Totalidad y su aspecto holográfico al ámbito místico y hablan de una posible especie de reducción eidética de que nos habla la fenomenología de Edmund Husserl. Esta reducción permitiría acceder a una percepcioón directa, sin conceptualización, alcanzada por la meditación propugnada por Jiddu Krishnamurti y la filosofía Zen, de esa realidad total y holográfica definida en la tesis que ambos autores han desarrollado y a la que hemos ensayado un acercamiento en éste artículo.

Posible explicación de la experiencia mística

Por considerarlo de interés para lo expuesto, citamos un artículo de Manuel Béjar, en Tendencias 21. Nos dice Béjar:

“La conciencia es un fenómeno emergente. El cerebro es una estructura material susceptible de generar conciencia. La ordenación adecuada de la masa cerebral a través de interacciones físicas produce la experiencia consciente”.

“Bohm propone que al igual que la materia genera estados macroscópicos de coherencia cuántica, el cerebro podría aprovecharse de estas propiedades físicas y cohesionarse formando un todo. Esta hipótesis científica requiere buscar interacciones físicas no-locales tipo Aspect-Bell que, ajustadas al cerebro, permitan engarzarlo cuánticamente”.

“Del mismo que un conjunto de partículas pierden su identidad al formar un sistema cuántico coherente, las interacciones cuánticas no-locales harían que las neuronas dejasen de comportarse como elementos individuales en favor de una sinergia neurológica”.

“Este comportamiento holístico del cerebro explicaría mejor el conjunto de fenómenos relativos a la experiencia intersubjetiva consciente. Para Bohm, desde un punto de vista religioso, la conformación de un estado cerebral cuántico tras la acción de fuerzas no-locales, permitiría explicar la experiencia mística como la acción directa de la mente cósmica sobre una mente individual”.

“Aun conscientes de que no existe constatación experimental de esta teoría no-local de la conciencia, sin duda, la propuesta de Bohm es una tentativa científica para explicarla físicamente. La conciencia, como fenómeno indubitable presente en el mundo físico, precisa ser explicada científicamente”.

“En el futuro, como ya pasa en la actualidad, la teoría física de la mente abrirá nuevos posibilidades de diálogo entre ciencia y religión. Las propuestas especulativas de Bohm representan un hito en la historia, ya clásico, de este diálogo de la física con la metafísica hacia una dimensión física fundante donde muchos atisbarán, aunque no necesariamente, la presencia de la Divinidad”.




Bibliografía

Béjar, M., La Biofísica de la Conciencia, explicada desde la Teoría Cuántica de David Bohm, en Tendencias de la Religiones

Bohm, D., Wholeness and the Implicate Order, Classic Routledge, London and New York 2002;

Duncan, R, Weston- Smith, M., La Enciclopedia de la Ignorancia, Fondo de Cultura Económica, México, D. F.;

Segrafedo, G., Otro modo de ver la realidad. En Internet ;

Treiman, S., The Odd Quamtum, Princeton University Press, New Jersey 1999;

Zajonic, A., Atrapando La Luz, Editorial Andrés Bello, Chile.







Martes, 6 de Julio 2010
Joaquín González Álvarez.
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Nota

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1.Publicado por Cornelio Gonzalez el 06/07/2010 19:39

Trascribo primero este interesante aparte del presente artículo para hacerle después un comentario:


Una modelización del efecto EPR


La idea central del proceso EPR, puede modelizarse en la siguiente forma, que es una simplificación didáctica de la utilizada por Bohm. El sistema de las dos partículas unidas (según Bohm un todo infragmentable) lo representará una tablilla en una de cuyas caras se dibuja una flecha y en la otra cara otra flecha en dirección opuesta, en representación de los espines, por tanto, en cada cara una partícula. Una cámara de televisión (cámara A) tomará vistas de una cara de la tablilla y las transmitirá por el canal ATV. Otra cámara (cámara B) tomará vistas de la otra cara y las transmitirá por otro canal, el BTV que no tiene ninguna conexión con el primero. Un monitor captará las señales A y otro las B. El A observa una proyección del sistema (no una partícula separada según Bohm) y el B otra proyección en el mismo instante, no obstante estar distantes entre si las torres transmisoras de ambos canales de TV, mostrando ambas señales los espines opuestos (las flechas opuestas). La simulación EPR se va así obteniendo. Se seguirá obteniendo si se gira 180 grados la tablilla mirando la cara A, se habrá invertido el espín (la flecha) en la proyección A, y en correspondencia inmediatamente se invertirá en la B, sin que haya paso de señal alguna de una a otra.

La categoría proyección, es fundamental en la teoría de Bohm. Es lo que “vemos” como “separado” cuando, según Bohm, es sólo la imagen proyectada de la totalidad “real”, teniendo la proyección menor dimensionalidad que la totalidad. En la modelización del experimento EPR, las proyecciones en los monitores son bidimensionales, mientras que la totalidad, la tablilla, es tridimensional. Esto de la diferente dimensionalidad de proyección y totalidad (o subtotalidad si fuera el caso) ya advertida entre holograma e imagen desplegada, lleva a pensar que si la proyección fuera tridimensional, basádonos en en efecto EPR, podríamos inferir que el todo es tetradimensional y, siguiendo así el razonamiento, podríamos imaginar infinitas dimensiones de la “realidad”.

Mi comentario:

En las páginas 142 y 143 de mi ensayo ¿Hombre=Cosmos? (ver www.hombreycosmos.org) se puede observar la corroboración de la anterior trascripción, tanto gráficamente, como mediante la matriz numérica que muy intuitivamente explica(n) a la bi-tridimensional dinámica geometro-cartesiana de la Microondulatoria Radiación de Fondo Cósmico de los 3° Kelvin, originada esta última por la mutua especularidad que se da entre las caras anversa y/o reversa de la “tablilla”, que nuestro caso no es otra cosa que la masa-energía propia del espacial-temporal vacio cuántico que constituye a la UNIFICADA TOTALIDAD del Cosmos y de la cual, en tanto que HOMBRE(s) poseedores de un campo bio-electromagnético con capacidad de TOTALIZARSE en y por su propia UNIDAD, participamos de manera plena, según lo planteo en mi citado ensayo electrónico.

2.Publicado por JuanLuis el 07/07/2010 00:02
Así entonces me queda claro que los espiritus son trozos mas pequeños de la totalida de loque sería el ser antes de morir , el cual es concienciente en su medida ..clarisimo ..
así entonces no morimos y cuando morimos (como nosotros conocemos) lo que hacemos es estar en otra fase conciente de nosotros mismos, pues así no se aleja de todo esto que he terminado de leer y que mas o meos entendido ..
saludos

3.Publicado por hugo luchetti el 07/07/2010 17:34


EXCELENTE ARTICULO:

Podemos empezar a probar como establecer "ligas" no locales usando palabras. No es otra cosa que lo que algunos llaman "mantras" o repeticiones o vibraciones EN el espacio y DEL espacio. Como esa vibraciòn de lo que hablamos es "electroacùstica" hace fluctuar el vacìo y origina ecos y campos electromagnèticos. Esos "sìmbols-fotòn" se ENTRECRUZAN IGUAL que una cantidad de sìlabas repitièndose en "distintos discursos". De manera que no busquemos en los significados esta capacidad de ligazòn cuàntica sino en los "interespacios" trasladàndose como pequeños ladrillos de un sìmbolo màs grande. Recordemos que la nociòn de sìmbolo es la de complementarse con otro fragmento para "restablecer la forma original de algo".

4.Publicado por Cornelio Gonzalez el 08/07/2010 18:01

Nos dice el articulista González Álvarez:

"La categoría proyección, es fundamental en la teoría de Bohm. Es lo que “vemos” como “separado” cuando, según Bohm, es sólo la imagen proyectada de la totalidad “real”, teniendo la proyección menor dimensionalidad que la totalidad".

Mi comentario:

Quiero poner especial énfasis este texto por cuanto, según la gráfica de la página 142 de mi ensayo ¿Hombre=Cosmos?, tal "proyección" se da hacia atrás (pasado) y/o hacia adelante (futuro), a partir del punto focal 0.5 o centro de gravedad donde las coordenadas de los espines mutuamente especulares anverso-reverso se invierten en un presente instantáneo, paradójicamente eterno. Dicho con otras palabras: la coexistente diferencia entre "esta" mitad 0.5 perteneciente al fermión y la "otra" mitad 0.5 perteneciente al anti-fermion, no puede ser cuantitativa sino cualitativa: ¿la aparición y justificación de la sexualidad en los sistemas vivos?

5.Publicado por 3nd3r el 09/07/2010 20:26
Interesantísimo artículo. Lo divulgo en mi blog, por supuesto citando la fuente.

Por favor sigan así. Da gusto leerles.

6.Publicado por Jorge Reyes el 11/07/2010 16:56
La Teoría de Bohm consigue fusionar exitosamente la materia, la energía y la información. Todo proviene del "holomovimiento". Muy buen artículo. Aquí se pueden ver las ecuaciones del libre albedrío: www.geofisica.cl/tempo/personaljr/xfwill.htm

7.Publicado por hugo luchetti el 12/07/2010 20:40


HABLAR ES CONTROLAR EL ESPACIO:

No hablamos para comunicarnos. Hablamos para "colocar" algo en el espacio. Decir es colocar algo. Espacio y mente son sinònimos. En verdad pensar o hablar o leer o escribir es "atrapar espacio" o, mejor, "escanear o describir espacios", donde las formas se revelan como contenidos "del" espacio mismo.... La mente es atrapar, controlar al espacio. Combinar formas que en "algùn lugar" son elementos locales o grupos locales de cosas o de discursos... Asì trata el cerebro con las "formas". Las formas son la energìa espacial una vez procesada por un artefacto que pueda ver sus "pautas" o "partes". Recordemos que un caballo no ve la acera de enfrente y que un àguila ve mucho màs allà que nosotros. Ese "divisar" o matemàtica formal es el control espacial (lo que hay y si me muevo lo que viene, lo pròximo). Lo que Bohm postula es la acciòn conjunta o movimiento mutuo de "mente-energìa-tiempo-materia-espacio". El movimiento holokinètico. Es conveniente llamarlos sinònimos funcionales.

8.Publicado por Cornelio Gonzalez el 13/07/2010 03:59


De nuevo veo la posibilidad de dilucidar un poco más este interesante artículo de González Álvarez cuando respecto al tiempo nos dice:

“….veamos como incluye Bohm en su tesis al tiempo. Nos dice en su libro ‘Wholeness and the Implicate Order’: “dado que la teoría cuántica entiende que elementos que están separados en el espacio son generalmente proyecciones no causal ni localmente relacionadas de una realidad de mayor dimensión, inferimos que momentos separados en el tiempo son también proyecciones de esa realidad”.

A este respecto es bueno poner de presente la ortodoxia sobre las nociones de espacio y tiempo que conforman actualmente a la columna veretebral de la relatividad especial de Einstein. (Los datos que siguen han sido tomados de Wikipedia):

Hermann Minkowski (1864-1909) fue un matemático alemán de origen judío que desarrolló la teoría geométrica de los números. Sus trabajos más destacados fueron realizados en las áreas de la teoría de números, la física matemática y la teoría de la relatividad. En 1907 se percató de que la teoría especial de la relatividad, presentada por Einstein en 1905 y basada en trabajos anteriores de Lorentz y Poincaré, podía entenderse mejor en una geometría no-euclideana en un espacio cuatridimensional, desde entonces conocido como espacio de Minkowski, en el que el tiempo y el espacio no son entidades separadas sino variables íntimamente ligadas en el espacio de cuatro dimensiones del espacio-tiempo. En este espacio de Minkowski la transformación de Lorentz adquiere el rango de una propiedad geométrica del espacio. Esta representación sin duda ayudó a Einstein en sus trabajos posteriores que culminaron con el desarrollo de la relatividad general. En su discurso de inauguración de la 80 reunión de la Asamblea general alemana de científicos naturales y físicos el 21 de septiembre de 1908 pronunció una frase que ahora es célebre:

Las ideas sobre el espacio y el tiempo que deseo mostrarles hoy descansan en el suelo firme de la física experimental, en la cual yace su fuerza. Son ideas radicales. Por lo tanto, el espacio y el tiempo por separado están destinados a desvanecerse entre las sombras y tan sólo una unión de ambos puede representar la realidad. (Hasta aquí Wikipedia).

Mi comentario:

En la gráfica de la página 142 de mi ensayo electrónico ¿Hombre=Cosmos? hay una nota aclaratoria que dice: "Gráfica que sintetiza la geometría cartesiana en dos dimensiones espaciales (arriba-abajo y derecha-izquierda) más 0.5 de la dimensión espacial adelante (futuro) y/o más 0.5 de la dimensión espacial atrás (pasado). Estas 2+1= 3D dimensiones (donde 1= 0.5 + 0.5) son las que conforman a la Microondulatoria Radiación de Fondo Cósmico de los 3° Kelvin" Dicho de otra manera y en consonancia con Minkowsky: “…tan sólo una unión de ambos (espacio-y-tiempo) puede representar la realidad”.

De acuerdo con lo anterior, las cristalográficas luego geometro-cartesianas nociones de atrás-adelante les cabría, tanto una interpretación espacial como temporal. Una obligada pregunta surge entonces aquí: ¿y si de manera no muy consciente hemos venido interpretando al tiempo de una manera equivocada al concederle una(s) ontología(s) física y lógica muy propias y diferentes de lo que en verdad debe ser: únicamente la tercera dimensión espacial que como espesor ( y/o profundidad) le confiere al plano bidimensional la posibilidad de “ser” primero (atrás o "pasado") de una manera “anversa” y posteriormente( después o "futuro") la posibilidad de “ser” pero de un modo distinto: el modo “reverso”, apareciendo asi la factibilidad de definir erróneamente al espacio como una cuarta dimensión, la temporal?

Desde esta particular óptica del asunto, preveo grandes implicaciones en la correcta interpretación geometro-cartesiana en 3D, de la especular dinámica que, como cristales vivos, es propia de las proteínas constitutivas de los seres vivos, muy especialmente en lo que respecta al curvamiento que sobre sí mismas muestran tales proteínas, como se puede apreciar en el caso concreto del ADN. Preveo también que es mucha, en verdad mucha, la tela que hay para cortar en cuanto a la investigación que hay por llevar a cabo en este sentido.

9.Publicado por Alberto Rodriguez-Sedano el 16/07/2010 11:58
¿Y no se aprovecha el cerebro de otros tipos de coherencias no sólo físicas sino principalmente afectivas?. La MC es anti-intuitiva y sólo representable por medio de una matemática extraña a al intuición. La totalidad del cerebro no es tanto asunto de la física como de la ética; el cerebro el hombre es del hombre, y el hombre no es sólo lo su cerebro. Quien no vea que no son lo mismo debiera revisar el límite simista (hacia sí) de toda totalidad, ¿o se hace totalidad histórica, que discurre en su unidad y síntesis de tiempo, con una dialéctica que cojea de su pata antitética?.

10.Publicado por hugo luchetti el 16/07/2010 21:14


ENFOCAR:

Enfocamos o disponemos los circuitos cerebrales como nosotros queremos para que FILTREN los ruidos representados por la realidad cotidiana y asì oìr los datos que buscamos y que estàn perdidos en medio de la multiplicidad de estìmulos que recibimos... Tambièn es posible "perdernos en lo mùltiple" y contemplar "lo que hay" sin ningùn filtro ni intenciòn. Ambos procedimientos son estado mentales o estados moleculares. La ètica consiste en que queremos ser concientes de nuestra mente y de lo que buscamos o hacemos y no considerarnos sòlo simples juguetes del destino o de la historia, etc...

11.Publicado por Alberto Rodriguez-Sedano el 17/07/2010 10:24
Hugo, la ética es un conocer más que un querer, y no reside en moléculas que producen una mente. Ese enfoque, el que supera la mente con lo que la produce, es un historicismo que ha cambiado el nombre del sujeto de la mente por la física de su cerebro; son lo mismo: psicologismo.

¿Está la perspectiva del cerebro en el cerebro mismo?. Superemos ya ese límite histórico. La ética, como dije, no está en un cerebro, sino que más bien está en la distancia que nos queda para poder ver qué es ético.

Si seguimos viendo la física como un asunto de cosmología, una especie de orden primero de las cosas, no vemos lo que es segundamente, esto es, para la mente. Una cosa es la física, y otra la fenomenología; son radicalmente distintas y confundirlas como una es una abstracción profundamente inmoral.

Hugo, no me entienda mal, pero el enfoque no es sólo de un cerebro.

Reciba un saludo


12.Publicado por Jerko el 12/08/2010 06:07
Asi es, personalmente pude comprobar como fuerzas no-locales conformaron un estado cerebral cuántico que integro el todo en mi.
Mi cerebro dejo de ser "mi cerebro" para integrar un todo de tal manera que no podia identificar mi ubicacion, ni siquiera existia "ubicacion"
Todo era distinto ya que no estaba presente el punto de vista individual y las capacidades cerebrales se expandieron infinitamente.
Todo esto fue experimentado en un proceso de meditacion sin drogas y permanece aun 13 años despues.

No hay limites... solo te limita tu mente.

13.Publicado por Marek Wesolowski el 24/08/2010 07:01
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Incorporando a Hammeroff y Kurzweil, tendríamos la consciencia como un fenómeno emergente con la coherencia gamma de ondas cerebrales resultantes de la sincronización de neuronas e integración de bases neuronales regida por una programación genética de baja diferenciación...Interesante.

14.Publicado por Marek Wesolowski el 24/08/2010 07:01
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Incorporando a Hammeroff y Kurzweil, tendríamos la consciencia como un fenómeno emergente con la coherencia gamma de ondas cerebrales resultantes de la sincronización de neuronas e integración de bases neuronales regida por una programación genética de baja diferenciación...Interesante.

15.Publicado por hugo luchetti el 24/08/2010 20:02



Fue un experto en estas cuestiones el neurofisiòlogo mexicano Jacobo Grinberg quien diseño la llamada teorìa "sintèrgica" que explica las relaciones entre estados neuronales, energìa y niveles de conciencia.

16.Publicado por carlosaura el 08/09/2010 18:04
Agradezco a los comentaristas Cornelio González, Jerko, Hugo luchetti y Alberto Rodríguez sus opiniones. Como no entendí absolutamente nada de su enrevesado lenguaje (¿dónde lo aprendieron?), me ahorraré el trabajoso trabajo de opinar. ¡Ah!, señor González, vi su web y su libro que tanto menciona; sin comentarios. Chao.

17.Publicado por Javier el 18/02/2012 16:11
Hola!
Os dejo aquí una charla que explica de forma clara y precisa (sin matemáticas) el corazón de la mecánica cuántica, es decir, el entrelazamiento.

http://www.youtube.com/watch?v=hs1zv84fA3U

Un saludo

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