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Viernes, 18 de Abril 2014

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25 Aniversario




Querer es poder

La impresionante plasticidad del cerebro abre infinitas posibilidades a la transformación humana


Cada persona puede, si quiere, transformarse a sí misma y a su realidad. Es una enseñanza que procede no sólo de la tradición oral (querer es poder), sino del budismo. Recientes investigaciones científicas corroboran además la validez de esta capacidad humana: somos libres para decidir qué tipo de persona deseamos ser. La piedra filosofal para la transformación es una mezcla de la voluntad, la intención y de la impresionante plasticidad del cerebro. La meditación permite cultivar cualidades nuevas que poco a poco se van incorporando de forma natural a la vida cotidiana. Por Angela Boto.



El cerebro ha sido estudiado en los procesos de meditación. First Annual National Brain Conference for Business.
El cerebro ha sido estudiado en los procesos de meditación. First Annual National Brain Conference for Business.
Cuando era pequeña mi abuela me repetía “querer es poder”. Aquello me ponía furiosa porque me daba la impresión de que no comprendía mis dificultades para lograr algunas cosas y que no veía los obstáculos que me encontraba en el camino.

Después de los años y de alguna que otra lectura, he tenido que admitir que aquella dulce mujer que apenas había pisado una escuela, se había, con su rica sabiduría popular, adelantado a las conclusiones de las investigaciones neurocientíficas del nuevo milenio y al mismo tiempo, estaba describiendo los principios básicos de una tradición filosófico-espiritual que ni siquiera sabía que existía, el budismo.

La enseñanza profunda que trataba de transmitirme mi abuela era que cada uno de nosotros puede, si quiere, transformarse a sí mismo y por extensión, su realidad. Del mismo modo, desde hace siglos los budistas sostienen que tenemos la capacidad de convertir el dolor en sabiduría, la envidia en compasión, la angustia en esperanza; que tenemos en nuestra mano la posibilidad de borrar las heridas del pasado y esculpir un futuro. Podemos aprender a ser felices y plenos.

En los reinos de la ciencia, sin embargo, siempre se había pensado lo contrario. El cerebro, el capitán general de nuestro comportamiento y nuestro sentir, es inamovible, decían. No sólo no se puede cambiar, añadían, sino que a lo largo de la vida vamos perdiendo neuronas que nunca más se vuelven a recuperar.

Fatalidad irreal

Pero los últimos años de investigación neurocientífica demuestran que semejante fatalidad no es real. Más bien todo lo contrario. Y he ahí que la ciencia demuestra los principios del budismo: con la intención, con la voluntad, con el deseo se cambia lo que antes se consideraba escrito en piedra: la arquitectura cerebral.

Desde hace dos décadas el Dalai Lama se reúne periódicamente con neurocientíficos occidentales con el objetivo de aunar dos aproximaciones con orígenes muy diferentes, pero con el objetivo común de comprender la mente humana, su realidad y los caminos para alcanzar el bienestar. De estos encuentros han salido infinidad de proyectos y datos muy valiosos.

El Dalai Lama ha insistido desde el principio en que la fuerza de la mente puede cambiar el cerebro y con él nuestra manera de vivir y de crear el mundo que nos rodea. Sin embargo, ésta era una hipótesis difícil de aceptar para los científicos.

La reunión de 2004 en Dharamsala (India) entre ciencia y budismo tuvo como tema de discusión la mencionada propuesta de Su Santidad. Parece que los investigadores han tenido que plegarse a las evidencias de los estudios y dar la razón al budismo.

La periodista científica Sharon Begley ha recogido el encuentro en el libro Train your mind, change your brain (entrena tu mente, cambia tu cerebro), que acaba de publicarse en Estados Unidos, y en él se puede leer la siguiente cita de Michael Merzenich, un neurocientífico de la Universidad de California-San Francisco (EEUU), que testifica el cambio de pensamiento: “cada momento elegimos y esculpimos cómo va a trabajar nuestra siempre cambiante mente, elegimos quién seremos en el momento siguiente”. O dicho de otro modo, somos libres para decidir qué tipo de persona deseamos ser.

La piedra filosofal

La piedra filosofal para la transformación mental es una mezcla del querer es poder, es decir, de la voluntad, la intención o la fuerza de la mente y de la impresionante plasticidad del cerebro. Al igual que el entrenamiento físico fortalece los músculos, el entrenamiento mental modifica los circuitos del cerebro en la dirección que deseamos.

Si uno se empeña y lo desea puede construir y potenciar los circuitos de la felicidad, de la armonía, de la empatía y todo el etcétera que se quiera. Para los budistas el entrenamiento mental por excelencia, la herramienta para cambiar el cerebro y la realidad, es la meditación.

Así, el Dalai Lama habla del arte de la felicidad y cuenta su propio cambio gracias a la meditación. Explica que cuando era joven se enfadaba con mucha frecuencia y sentía rabia. Ahora, tras muchos años de meditación, esas emociones se han esfumado y no es porque pueda controlarlas, sino porque ni siquiera se presentan en su vida.

Pero por supuesto no hace falta ser un monje budista para disfrutar de los efectos transformadores y creativos de la meditación. David Lynch, el siempre sorprendente director de cine, en su libro Catching the big fish (Atrapar el pez grande), explica cómo esa técnica ha influido en su creatividad y en su consciencia: “cuando buceas en tu interior, el auténtico ser está ahí y la verdadera felicidad está ahí. Hay un océano enorme, sin límites, de ella”.

Nuevas cualidades

La meditación permite cultivar cualidades nuevas que poco a poco se van incorporando de forma natural a la vida cotidiana. En un principio hay que tener la voluntad para dirigir la mente hacia el lugar que deseamos y de este modo se comienzan a formar nuevas conexiones cerebrales que son primero caminos y con el tiempo se convierten en autopistas cerebrales para la alegría, la compasión, la empatía…

Para eliminar los pensamientos o emociones negativas no hay que luchar contra ellas sino reemplazarlas por otras positivas. Decir “no a la guerra” es seguir dando protagonismo al conflicto, afirmar “sí a la paz” crea un nuevo circuito y borra la huella de la guerra.

Numerosos experimentos han demostrado que la práctica de la meditación altera la geografía neuronal de modo que se potencia la actividad en áreas relacionadas con las emociones positivas, el bienestar y la felicidad. “Lo que estamos viendo es que la felicidad no es simplemente un estado, sino que es un producto de habilidades que se pueden mejorar con entrenamiento mental”, afirma Richard Davidson de la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU), uno de los primeros investigadores en llenar el cráneo de los monjes budistas de electrodos.

Y de nuevo no es necesario ser un monje budista o pasar horas en estado meditativo: se ha visto que incluso las formas más básicas de entrenamiento mental producen efectos positivos. Se puede considerar como si se educara a un niño jugando, pero en este caso el niño es nuestro propio cerebro.

Es lógico que los efectos en el cerebro de los monjes sean mucho más significativos, pero con tan solo una semana de meditación ya se pueden observar cambios en el cerebro de personas que nunca antes habían practicado esta técnica. La diferencia es que están más activas las áreas asociadas con el bienestar y el pensamiento positivo.

Una clave muy importante para la transformación es la observación de uno mismo, ese buceo interior del que habla David Lynch.

Experimento de Schwartz

Un ejemplo clarificador de esta mirada interior es un experimento realizado por Jeffrey Schwartz, neuropsiquiatra de la Universidad de California-Los Ángeles (EEUU), con personas que padecían trastorno obsesivo compulsivo – la patología de las manías como el personaje de Jack Nicholson en Mejor Imposible que no dejaba de lavarse las manos y cada vez estrenaba una pastilla de jabón.

Schwartz, budista y practicante de la meditación, quiso comprobar el potencial terapéutico de ésta. Siguiendo la idea de lo que se conoce como meditación consciente, es decir, observar lo que ocurre en el interior sin juzgar, enseñó a sus pacientes a separarse de su enfermedad; a observar los síntomas con la parte más lúcida de ellos mismos reconociendo que sólo eran manifestaciones de su trastorno.

Una semana de entrenamiento fue suficiente para que los pacientes afirmaran que sentían que la enfermedad había dejado de controlarlos. Pero lo más extraordinario y sorprendente para los científicos fue que las pruebas de imagen cerebral demostraban que sus redes neuronales habían cambiado. La simple educación mental había reducido la actividad en los circuitos cerebrales que causan la enfermedad.

Se han obtenido resultados similares en casos de depresión, pero no hace falta sentirse mal para comenzar a entrenar la mente y modificar nuestras vivencias. De hecho, otro de los principios fascinantes del budismo es que afirma que la realidad exterior es el producto de nuestras proyecciones. De modo que si se modifica el interior, el resto también cambiará.

La influencia del entorno

Hay quienes aseguran que todos deberíamos hacernos preguntas sobre nuestros conflictos internos a la vista de los que se producen en el mundo. Quizá una de las zonas donde los conflictos son más profundos es en Oriente Próximo. Y precisamente en la Universidad Bar Ilan de Israel, bajo la dirección de Phillip Shaver y Mario Mikulincer, se han llevado a cabo varios experimentos con conclusiones particularmente interesantes para esa zona del planeta.

Un grupo de estudiantes israelíes judíos evaluó a otro grupo de estudiantes. Aunque los examinados eran todos judíos, Shaver y Mikulincer manipularon los datos e hicieron creer a los examinadores que algunos de ellos eran árabes.

Como seguramente muchos supondrán, la percepción de los evaluadores fue mucho más negativa cuando pensaban que estaban ante un árabe. Los encontraban impulsivos, vagos, conflictivos… Pero hay esperanza.

Cuando los científicos hicieron a los examinadores que recordaran momentos en los que alguien les daba amor, las calificaciones cambiaban radicalmente. Ya no había diferencia alguna en la percepción de judíos y árabes.

Los experimentos se repitieron empleando distintos tipos de imágenes mentales, por ejemplo, sentirse rodeado de gente que te ama, te apoya y que está dispuesta a ayudarte y los resultados fueron siempre los mismos.

Conclusión conmovedora

La conclusión es conmovedora y esperanzadora. Los recuerdos de amor, de apoyo, activan circuitos mentales relacionados con la sensación de seguridad emocional, de solidez y de autoestima. Entonces el mundo y las personas que nos rodean se ven a través de ese cristal y lo que se percibe es tolerancia, comprensión, apertura y empatía.

Cuando el mundo interior está en paz y armonía, el mundo exterior se contagia de esa paz y armonía. Y aquí es donde volvemos a encontrarnos con el budismo. Una de las formas principales de meditación está orientada a la compasión y su objetivo es entrenar la mente para alcanzar una profunda empatía por todos los seres vivos. Entre las técnicas que los budistas emplean para potenciar la compasión está revivir el amor de la madre.

Continuando con los cuidados maternos, llegamos a la parte más extraordinaria del asunto. Con el “querer” se puede incluso doblegar la genética, burlar el supuesto determinismo del ADN.

Los cambios que incorporamos a nuestro comportamiento a base de cultivar lo mejor de nosotros mismos se transmiten a las generaciones futuras igual que ocurre con el color de los ojos o de la piel. La ciencia lo ha constatado con animales de laboratorio en los que es posible hacer un estudio tan complejo.

Amor maternal recuperado

Los trabajos de Michael Meaney de la McGill Universitiy en Montreal (Canadá) han demostrado que ratas nacidas de madres poco amorosas repetían el comportamiento de sus progenitoras con sus propias crías. Sin embargo, cuando las hijas de las descuidadas madres eran criadas por otras cariñosas y solícitas dejaban de lado la genética y se volvían como sus progenitoras adoptivas.

En la siguiente generación, aquellas que estaban abocadas por sus genes a no ocuparse de sus vástagos dieron un golpe de timón y cambiaron el curso de su descendencia. Si algo así se puede lograr con sólo el instinto animal, imaginemos hasta dónde se puede llegar con la voluntad consciente. Definitivamente “querer es poder”.



Viernes, 4 de Enero 2008
Angela Boto
Artículo leído 101449 veces



Nota

Comente este artículo

1.Publicado por pepe el 05/01/2008 21:56
En la otra cara de la moneda esta la influencia subconsciente introducida en el anterior artículo. Hasta donde he leído en este artículo David Lynch se entusiasma del conocimiento y consciencia de su yo, pero, en la siguiente conferencia de Fco. Mora se aportan dos valores: Uno es el conocimiento general para conocerse a sí mismo, y por ende el conocimiento del funcionamiento del cerebro. Y dos, que la mayor parte del procesamiento se hace inconsciente, automático, sin que la persona pueda controlarlo; Dalai Lama sugiere el entrenamiento para alterar estos procesos automáticos; "no es que controle la rabia, si no que no la siento", entonces me pregunto: ¿para cuando el artículo para que sepamos y seamos conscientes de nuestro incosciente automático y porqué?. Gracias

http://www.circulobellasartes.com/ag_humanidades_contenidos.php?eve=46&tipo=audio


2.Publicado por Drughieri el 06/01/2008 20:22
Excelente nota.

Soy partidario de obrar como si lo que aquí se asevera fuera cierto, independientemente de que lo sea o no. En todo caso, si es que existe un espacio para el libre albedrío, ésta es la manera de hacer un sabio uso del mismo. Y sí existen quienes cuestionan no que "seamos libres para decidir qué tipo de persona deseamos ser", sino hasta la mera existencia del dicho libre albedrío (ver mi transcripción de una nota de Dennis Overbye en The New York Times del 2/ene/07 en http://VentaDirecta.WordPress.Com/2007/01/13/los-misterios-de-la-mente/).

Debemos aprovechar uno de los máximos valores de ser humanos: la posibilidad de cambiarnos a nosotros mismos. A través del entrenamiento o, mejor aún, del aprendizaje.

3.Publicado por Alejandro Álvarez Silva el 07/01/2008 12:01
Este artículo de Angela Boto describe muy bien lo que ya ha pasado a ser una evidencia. Puedo recomendar al respecto mi obra "Ciencia y meditación" de la editorial Hipocampo. (Directamente puede encontrarse en "Equilibrio Humano". C/Fernández de los Rios, 106. Madrid).
Saludos:
Alejandro Álvarez

4.Publicado por pepe el 07/01/2008 13:18
que profusión de respuestas

En una ocasión a un amigo sufrio un ataque de epilepsia en una situación de estrés. Por simple lógica se deduce que conociendo el hecho y los mecanismos que desencadenaron la crisis, sobre todo estos últimos, se podría atajar el desencadenate, o cambiarlo, acotando el procesamiento automatico que lleva a esta situación, de la cual supongo que el afectado es inconsciente por no poder controlarla ni advertirla. No sé, ¿vosotros que decis?

5.Publicado por andrés el 07/01/2008 14:34
Yo creo sinceramente que todo esto es dar de que hablar y sacar el tema a conversación como cuando hablamos de religión o de lo paranormal pero que me parece bien por otra parte. Solo pienso que no hay nada inconsciente que no haya pasado por ser consciente previamente (excepto la respiración creo). todo cuanto hacemos inconscientemente es porque consientemente lo hemos aprendido y pasa a ser un acto, mas que involuntario, mecánico. Preo una cosa si que es cierta y no creo que haya que ser ningún lama, budista ni cientifico, la voluntad de querer es suficiente como para hacer todo lo que uno se proponga y me agrada que se rescate el comentario de la abuela, porque si alguien como esa mujer es capaz de razonar eso es que no es tan dificil que los demas nos demos cuenta. Si no somos conscientes de nuestro potencial desde que tenemos un moderado uso de razón es que no nos merecemos el cerebro que tenemos. Otra cosa es que queramos tener otra forma de ser y de existir. Hay veces que es más práctico no meditar ni analizar nada que nos aisle de nuestro refugio social porque en numerosos casos no nos gustaría lo que ibamos a encontrar. De todas formas es bueno saber que tu eres dueño de tu cerebro y no al contrario aunque casi siempre tengamos el piloto automático puesto porque es mas cómodo.

6.Publicado por pinosky el 09/01/2008 02:34
Interesante el articulo, y deja de ser interesante, cuando todas estas ideas siempres han existido.

7.Publicado por gabriel el 10/01/2008 02:30
Esta exelente el artículo. Me confirma lo que mi padre siempre lo dijo y poco lo hizo. Pero siempre repetia ese lema"QUERER ES PODER". Cuando el hombre descubra el poder que tiene la mente, dice él...., y yo digo que siempre que exista el AMOR de por medio el mundo se salvaria del hambre la miseria y la guerras. Me facinó el articulo. sigan así que me sigo formando como persona que es mi misión en esta tierra. EXISTOS. GRACIAS.

8.Publicado por pepe el 11/01/2008 15:37
paranormal, parasicologia, psiclogía

paranormal.
(De para- y normal).
1. adj. Se dice de los fenómenos científicamente inexplicables estudiados por la parapsicología.

parapsicología.
1. f. Estudio de los fenómenos y comportamientos psicológicos, como la telepatía, las premoniciones, la levitación, etc., de cuya naturaleza y efectos no ha dado hasta ahora cuenta la psicología científica.

psicológico, ca.
1. adj. Perteneciente o relativo a la psique.
2. adj. Perteneciente o relativo a la psicología.


9.Publicado por - el 13/01/2008 22:01
Caray, este artículo removió mis fibras más sensibles y me dió la esperanza de superar mi bipolaridad. No sáben lo horrible que puede ser el caer en la depresión total compulsivamente... y esque aún así se tomen medicamentos la enfermedad nunca te deja. Puedes estar molesto y aún así produces, puedes estar triste (no se confunda tristeza con depresión) y aún así produces; en cualquier estádo de ánimo puedes producir, pero en la depresión hay esterilidad productiva total.

Quizá con meditación pueda superar más este gran reto que la genética me jugó. Si querer es poder, quiero que la bipolaridad desaparesca de mi vida o almenos no me afecte tanto como en la actualidad lo hace.

Suerte a todo los que también decidan experimentar con la meditación.

10.Publicado por el3ctron el 14/01/2008 08:49
La meditación realmente funciona, y además es el mas personalizado, mejor y mas barato psicológo que pueda tener un humano. No hay problema lo suficientemente grande que pueda con la avasalladora fuerza de una meditación y la disciplina para repetirla en cuanto sea posible.

11.Publicado por Angel el 14/01/2008 10:32
Mucho antes que Buda regalara al mundo Su Infinita Compasión, en la misma India ya conocían que la meditación, el yoga del conocimiento (jnana yoga), es el camino para conocer la auténtica Realidad. Los cambios positivos se instalan en la persona, como puente para superar el ego, alcanzar la perfección y fundirse en el Absoluto.
La cima es la misma para todos. Un todos que realmente es una ilusión de la mente al establecer diferencias, pues no hay más Realidad que el Yo Absoluto (Advaitia, no dualismo).

12.Publicado por Mieres Léon el 14/01/2008 17:55
Sencillamente fascinante, yo personalmente he experimentado todo lo que si ha dicho aqui y estoy completamente seguro de que es cierto y esta al alcance de todos, desde que empecé la escuela
hasta 5 grado el cual repeti fui un desatre de alumno y las mantematicas mi mayor enemigo. Sin enbargo, hoy tengo 22 años y las mat y el extudio son la mayor parte de mi vida, soy programador y trato de ser mejor cada dia, aunque no pase ni por la mente de mis compañeros de clase de 5to grado.

13.Publicado por caro el 18/02/2008 00:37
si fuera así, que querer es poder, los deseos de las personas se harían realidad, sólo con estudiar el budismo se transformaría, sería una persona mejor y no habrían pobres en el mundo.
Yo creo que si esto fuera así el Dalai Lama estaría en su país, existen condiciones reales, que están fuera de nosotros a las cuales estamos obligados a obedecer, por que nadie querría ser pobre. En AL hay un circulo de hierro, que no permite que millones de personas puedan salir de él y son pobres, sus hijos serán pobres, aunque los gobiernos hagan asistencialismo de dar una que otra migaja, seguirán siendo pobres. Por el momento la dominación de las supranacionales impiden cambiar la vida de millones de personas y naturalmente que muchos quieren una vida mejor.

14.Publicado por Robledo el 12/06/2008 19:08
Es muy diferente el conseguir algo material (eliminar pobreza lograr exito etc) y el encontrar en tu mente paz.
Es como un una persona que es rica no sabe seer feliz igual un pobre no sabe ser feliz. La condicion social economica o la condicion de estar en tu pais nada tiene que ver con tener una mente tranquila y controlada por medio de la meditacion.Pero eso si es mas factibe que una mente feliz sepa o tenga mas claro el por que de las situaciones tendra compasion por los eventos desafortunados e independientemente tendra lucidez para evitar seguir efectando a si mismo y a los demas por tal motivo el mundo empezaria a cambiar con el simple hecho de saber que nunca se encontrara satisfaccion o llenara el hueco del ego.
Cuando sabes entonces que puedes tener el control de la mente descontrolada que solo pide y pide y pide y se inconforma y crea sufrimiento entonces solo entonces sabras que querer es poder. No intento tener razon solo intento tranasmitir despúes de años de meditacion que por 5 segundos vivi realmente feliz entoncemedi cuenta del PODER real de lamente y no de lo que uno consigue nada tiene que ver uno y otro son opuestos y ambos no existen tu loscreas dela nada y ala nada van y no importan solo que la experiencia dicta la manera en como percibes al mundo. En resumen estoy de acuerdo que querer es poder pero hay que tener cuidado con lo que se quiere o desea por que te lo dan a manos llenas. De ahi el sufrimiento. UJno tiene todo y no nos damos cuenta.

15.Publicado por rodas guerra el 17/09/2008 20:07
feliciataciones me alegra que hay gente como ustedes que dan apoyo moral con esos temas que es la realidad. definitivamente QUERER ES PODER sigan adelante por que creo que son luz con esos temas muy educativos dios se los pague hasta pronto

16.Publicado por Martin Rodriguez el 26/06/2009 05:54
Creo fielmente en el poder de esa frase maravillosa, "QUERER ES PODER", a mi me han sucedido cosas a lo largo de mis 55 años, hoy Junio 2009, que si se contaran en los medios de comunciacion la gente no solo se sorprenderia, sino que caeria en estado de schock, pues bien les aseguro que si se la repiten hasta el ultimo dia de sus existencias, cosas maravillosas se produciran en su entorno. Ahora mismo nosotros nos encontramos en las postrimerias de un gran cambio en nuestra galaxia, el cual nos llevara a una profunda transformacion de consciencia que concluira en una etapa muy larga de nuestras vidas donde reinara solo EL AAMOR , unica ley del universo impuesta por nuestro padre creador. Fianlmente por ahora les dejo mi web site producto del "QUERER ES PODER", Y DESPUES QUE HAYAN LEIDO EL PROYECTO ME DAN SUS IMPRESIONES. Aqui les dejo mi correo para que me escriban. martin@nobusquesmas.info. Exito y abundancia a todos.


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