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Revuelo en el mundo de la ingeniería

La homologación universitaria con Europa puede suponer una pérdida de competitividad para España


Los ingenieros españoles, un colectivo de 125.000 profesionales, han dado la voz de alarma sobre las posibles consecuencias de la adaptación en España de la Declaración de Bolonia, que define las normas del nuevo Espacio Europeo de Educación Superior. Consideran que la propuesta del ministerio de Educación y Ciencia, de establecer una única categoría de ingenieros con cuatro años de estudios, provocará un descenso en los niveles de competitividad de España, alcanzados en gran medida por los niveles de formación de los actuales ingenieros, así como una discriminación de los futuros ingenieros españoles respecto a sus homólogos europeos, que habrán alcanzado un mínimo de cinco años de estudios. Por Eduardo Martínez.




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Veinte instituciones que representan a más de 125.000 ingenieros han suscrito un documento en el que expresan su preocupación por la prevista aplicación en España de la llamada Declaración de Bolonia, que consideran puede provocar una clara disminución de los conocimientos y capacidades de los ingenieros españoles, una pérdida de competitividad del país y una discriminación de los ingenieros españoles frente a sus homólogos europeos.

En 1999, los ministros europeos de Educación firmaron en Bolonia una declaración según la cual todos los países debían adaptarse al Espacio Europeo de Educación Superior, estableciendo dos niveles de formación además del doctorado.

En 2005, los ministros europeos de Educación celebraron una nueva reunión en la que pusieron de manifiesto que el sistema de dos ciclos se está aplicando ampliamente, señalando sin embargo la persistencia de algunos obstáculos para el acceso entre ciclos.

En la actualidad, el 80% de los países europeos han aplicado los principios de la Declaración de Bolonia y España está preparándose para ello. El pasado septiembre, el ministerio de Educación y Ciencia presentó el proyecto sobre la nueva organización de las enseñanzas universitarias en España.

Sesenta créditos

En este documento, remitido entonces a Rectores y a los responsables universitarios de las Comunidades Autónomas, se estable una estructura de estudios de Grado de 4 años de duración (240 ECTS), desapareciendo los estudios de Licenciado y de Diplomado, otorgando a las universidades el diseño de los títulos de Grado y la elaboración de los planes de estudios.

Por otro lado, el pasado febrero el ministerio de Educación y Ciencia presentó a los presidentes de las subcomisiones del Consejo de Coordinación Universitaria un documento de trabajo sobre las materias básicas por ramas que deberán tener todos los planes de estudios.

El texto establece que el plan de estudios de todos los títulos deberá contener 60 créditos diseñados a partir cualquiera de las materias básicas contenidas en el listado general (de las 5 ramas propuestas) del documento, que deberán ser programadas en los dos primeros cursos.

Al menos dos decretos ministeriales, uno del 25 de enero de 2005 y otro de la misma fecha, han regulado los estudios universitarios en España como consecuencia de la Declaración de Bolonia, estableciendo los títulos de grado y postgrado, así como la titulación de máster como enseñanza de posgrado.

Ingenieros en España

En lo que respecta a los estudios de ingeniería, los países de Europa han establecido los dos niveles tal y como existen en España, según el documento de los ingenieros. En España existen un total de 125.000 ingenieros llamados de ciclo largo, también denominados ingenieros superiores, tal como quedó reflejado en el informe Ingeniería Española 2003, realizado por el Instituto de la Ingeniería de España, la máxima representación de este colectivo. La aportación al PIB de las actividades de estos ingenieros puede situarse por encima del 1,4%, según el mencionado informe.

Los ingenieros de ciclo corto o técnicos son un total de 300.000, según el Instituto de Ingenieros Técnicos de España, que los representa. Tal como informamos en otro artículo, los ingenieros españoles (superiores y técnicos) generan el 22% de la facturación total del sector profesional y acaparan el 10,68% del empleo de los colegiados, según un estudio realizado por iniciativa de Unión Profesional. Este estudio señala también que el 11% de los profesionales en activo en España son ingenieros.

Según el libro Los estudios de ingeniería en España, publicado el año pasado, España se encuentra un nivel similar al de la U.E. en cuanto a los alumnos matriculados y graduados en ingeniería, destacando los porcentajes de matriculación/graduación femeninos, que son superiores a los de la media europea.

Niveles de formación

La formación de los ingenieros en España está dividida en ingenierías superiores (cinco o seis años de carrera) y técnicas (tres años de formación). Lo que pretende el ministerio de Educación y Ciencia en su interpretación de la Declaración de Bolonia es terminar con esta situación, estableciendo un único título de grado para las ingenierías, y un posgrado con la denominación de master.

Según el modelo planteado por el ministerio de Educación de España, el grado único para la ingeniería quedaría en 240 créditos, equivalentes a cuatro años. De estos 240 créditos, en realidad sólo 180 aproximadamente serán estudios académicos formales y los otros 60 créditos corresponderían a proyecto, prácticas en empresa y créditos de libre elección.

El siguiente nivel de ingeniería será el de posgrado y estará dividido en dos: máster (de uno o dos años) y doctorado (tres). Los máster podrán cursarlos todos los alumnos que hayan superado los 180 créditos ECTS de estudios académicos, incluso aunque no cuenten con el título de grado.

Daños colaterales

Para los ingenieros firmantes del documento, con esta pretensión España corre el peligro de adoptar un nivel único para la ingeniería que, en caso de confirmarse, supondría un perjuicio para la competitividad del país, resultado en gran parte de la actual formación de los dos niveles de ingeniería.

El documento explica las consecuencias que podría llevar aparejadas para la ingeniería una aplicación de la Declaración de Bolonia tal como ha planteado el ministerio de Educación y Ciencia, que pudiera establecer un solo nivel de ingeniero, con menos de 5 años de formación.

En opinión de los ingenieros, esta medida supondría una clara disminución de los conocimientos y capacidades de los ingenieros, una pérdida de los niveles de competitividad alcanzados por España, así como una discriminación de los ingenieros españoles frente a sus homólogos europeos, ya que, de prosperar esta iniciativa, en el futuro España tendría que importar ingenieros de su entorno porque la formación de los ingenieros españoles habrá quedado peor situada que la de sus homólogos europeos.

El documento destaca que tanto en España, como en la generalidad de Europa y en los países más avanzados del mundo, el acceso a la profesión de ingeniero viene requiriendo una formación extensa y profunda en las llamadas materias básicas, técnicas y tecnológicas, que como se hace actualmente en España, conlleva la necesidad de cursar cinco años o más de carrera.

Formación para la complejidad

El documento considera asimismo que la formación del ingeniero no se basa únicamente en estudios prácticos y de aplicación de manuales, por lo que la adaptación permanente a las nuevas demandas que plantea el desarrollo tecnológico y la innovación, así como la necesidad de garantizar la seguridad industrial, de las infraestructuras, del medio ambiente, etc.., en un escenario de gran complejidad tecnológica, requiere de un profesional muy bien formado que sepa gestionar realidades complejas y conozca los peligros, las oportunidades y los riesgos de las nuevas e imprevistas situaciones que se presentan en la vida real.

El documento añade que en el Acuerdo de Bolonia y sus declaraciones posteriores, en ningún momento se habla de eliminar niveles de estudios o equiparar todos los estudios a un único nivel. Todo lo contrario, añade el documento, propone diferenciar los estudios universitarios en dos niveles, además del doctorado, modelo que en España cumple ya actualmente la ingeniería y que es aceptado en la mayor parte de los países, tanto europeos como del resto del mundo industrializado.

Los ingenieros destacan en su documento que la mayor parte de países europeos se han adaptado a Bolonia a través de estructuras de dos niveles de estudios de ingeniería (Francia, Italia, Alemania, Suecia, Finlandia, Inglaterra, etc..), así como que La Federación de Asociaciones Nacionales de Ingenieros de Europa (FEANI), en su asamblea de Malta (octubre 2004), ratificó asimismo por unanimidad la existencia de dos niveles formativos en la ingeniería.

Cinco años para formar un ingeniero

Los firmantes del documento solicitan por ello el mantenimiento de una formación de 2 niveles como en el resto de Europa, uno de 3 o 4 años y otro de 5 o 6 años, considerando que en caso contrario se producirá una reducción del nivel de conocimientos y preparación de nuestra ingeniería, de consecuencias imprevisibles para la competitividad de nuestro país.

Este no es el único pronunciamiento de los ingenieros sobre la adaptación española al espacio europeo de educación superior. El pasado octubre, la Unión Profesional de Colegios de Ingenieros (UPCI), el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales y el Instituto de la Ingeniería de España, suscribieron otro documento en el que señalaban que la integración en un Espacio Único Europeo de enseñanza de la ingeniería no exige en absoluto la existencia de un único nivel de ingeniero, exclusivo y excluyente, para todas las ramas.

Por otro lado, una red de universidades españolas ha elaborado una serie de libros blancos sobre la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, que incluye diversas propuestas sobre algunas ramas de la ingeniería. De estos libros blancos destaca especialmente el de Titulaciones de Grado de Ingeniería de la Rama Industrial, que realiza un análisis exhaustivo y preciso de la situación de los estudios de ingeniería en España, comparándolo con los de algunos países emblemáticos como son Alemania, Austria, Bélgica, Italia, Reino Unido y Suecia.

Ingenieros técnicos

Los ingenieros técnicos, sin embargo, apoyan la propuesta del ministerio de Educación, tal como se explica en este Manifiesto, difundido el mes pasado.

Los ingenieros técnicos consideran al respecto que la ingeniería de convergencia propuesta permitirá a los universitarios españoles adquirir una formación adecuada para dotarles de las competencias necesarias para su incorporación al mercado laboral español y europeo y que les permita asumir, en su caso, las correspondientes atribuciones profesionales, pudiendo optar a másteres de especialización si su situación personal y profesional lo demanda y siempre bajo el principio de la formación a lo largo de toda la vida.


Jueves, 15 de Marzo 2007
Eduardo Martínez
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Nota

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1.Publicado por Luis Carrasco Salvo el 24/04/2009 06:11
En todo esto hay un problema, que no es ni profesional, ni académico, sino que político, patrocinado por la socialdemocracia internacional, pero cocinado por las empresas que controlan la enseñanza en las universidades norteamericanas y canadienses. En esto, no se ve otra cosa que no sea ''crear'' la oportunidad para que los ingenieros norteamericanos que estudian CUATRO años puedan subir internacional y globalmente por la escala de una carrera que permite entrar en el plano de las decisiones superiores y la seguridad nacionales y que es el camino normal de la carrera de los ingenieros europeos y latinoamericanos que estudiamos SIETE. El estudio de la ingeniería en América del Norte, está basado primero en el sistema créditos 'ofrecidos' y no asignaturas 'exigidas' lo que se complementa después, usando 'parches académicos' por medio de Masteres o Maestrías. Las empresas y las transnacionales, tiene así una oculta y útil herramienta política para desplazar con facilidad a unos ingenieros y promover a otros, maquillados con un master de acuerdo a sus interese empresariales. No se debe olvidar que es el mérito profesional el único requisito que los colegios profesionales les exigen y precisan a y de los ingenieros de siete años de estudio, para llegar a esas alturas de alta responsabilidad y seguridad. El sistema de Maestrías manejadas por las universidades yanquis y canadienses --la mayoría de ellas, dependientes o propiedad de las empresas-- es por esto, selectivo, elitista y antidemocrático y no debería ser aceptado en los actuales estamentos profesionales, si no se quiere corromper la profesión con el gusano del oportunismo político. Que ellos estudien más si quieren ser ingenieros de verdad y no tecnologistas maquillados de la ingeniería.
Gracias
Luis Carrasco Salvo, chileno.
Ingeniero Industrial UTE


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