Seguir trabajando después de retirarse es bueno para la salud

Los jubilados inactivos tienen más riesgo de sufrir ataques cardíacos, cáncer y otras enfermedades graves


Un nuevo estudio realizado por investigadores de las universidades de Maryland y de California State afirma que las personas que se retiran totalmente de su trabajo al llegar a la edad definida para ello tienen más riesgos de sufrir ataques cardíacos y de desarrollar cáncer y otras enfermedades graves, en comparación con aquellos trabajadores que al retirarse siguen trabajando de forma independiente o consiguen un empleo de medio tiempo. De acuerdo con el estudio, seguir trabajando en esta etapa de la vida tiene distintos beneficios para la salud; por ejemplo, quienes continúan con funciones relacionadas con su carrera tienen una salud mental mejor que esos que se retiran completamente. Por Catalina Franco R.



Fotografía de Peter Baxter. PhotoXpress.
Fotografía de Peter Baxter. PhotoXpress.
Fotografía de Peter Baxter. PhotoXpress.
Fotografía de Peter Baxter. PhotoXpress.
La edad de retiro es un momento que muchas personas ansían cuando se van acercando a ella, debido a que se convierte en una especie de recompensa por toda una vida de trabajo que se encuentra al final con una etapa de descanso y de tiempo libre para estar más tranquilos y tener espacios para actividades de recreo o para hobbies que antes no cabían en la agenda.

Pero este período de la vida también debe tratarse con cuidado para entrar en él de manera gradual, ya que representa un cambio brusco en el estilo de vida y hay personas que pueden dejar de sentirse útiles, no encontrar en qué invertir su tiempo y hasta dejar de contar con los medios para gozar de los mismos beneficios a los que estaban acostumbrados antes de retirarse.

Datos científicos lo confirman. Investigadores de Maryland University y de California State University realizaron un estudio durante seis años entre más de 12.000 personas en edad de retiro para analizar el ritmo al que estas desarrollaban problemas médicos como presión alta, diabetes, cáncer, derrames cerebrales, enfermedades en los pulmones o en el corazón y problemas mentales.

Los resultados del estudio, que fue publicado en el “Journal of Occupational Health Psychology”, demuestran que los trabajadores que se retiran totalmente al llegar a la edad definida para ello tienen más riesgos de sufrir ataques cardíacos, desarrollar cáncer y otras enfermedades graves que aquellos que al retirarse continúan trabajando de manera independiente o consiguen un empleo de medio tiempo.

Retiro parcial

El estudio, llamado “Bridge Employment and Retirees’ Health: A Longitudinal Investigation” (Empleo de transición y salud de retirados: una investigación longitudinal), habla de lo que llama un empleo de transición, es decir, un trabajo que les sirva a quienes se retiran como puente entre su vida como empleados y su edad de retiro.

En general, el estudio sugiere que seguir trabajando después de los 58 años, ya sea en algo relacionado con la propia carrera o en algo diferente, trae diferentes beneficios para la salud como un menor riesgo de sufrir varias enfermedades graves. Incluso, quienes se retiraron del todo presentaron más enfermedades graves que aquellos que sencillamente no se retiraron de su empleo corriente.

Por otro lado, la investigación señala que se da una mejoría en la salud de mental de aquellos que continúan trabajando después del retiro, pero solo cuando las nuevas funciones que desarrollan están relacionadas con su propia carrera. Por ejemplo, se disminuyen los riesgos de sufrir enfermedades mentales como la depresión.

De acuerdo con Mo Wang, uno de los autores de la investigación, una posible explicación para que quienes continúan trabajando pero en áreas distintas a su carrera no obtengan beneficios en su salud mental, puede ser que acepten esos trabajos por necesidades económicas y no como una elección propia.

Seguir desempeñando un rol

Lo que sugieren los investigadores es que cuando, después de retirarse, la persona mantiene un estilo de vida activo y sigue desempeñando funciones que disfruta y que hacen parte de la identidad que ha desarrollado durante toda su vida, se disminuye el estrés de la transición a la jubilación.

Finalmente, es importante aclarar que los investigadores tuvieron en cuenta el estado de la salud de los participantes del estudio antes de su retiro y con base en ello pueden decir que hay una clara influencia del estatus de empleo en las diferencias de la salud.

Para cualquier persona que vaya a retirarse puede ser importante considerar las opciones con las que cuenta para suavizar la transición a una nueva etapa de la vida y poder vivirla con las mejores condiciones de salud posibles.




Lunes, 16 de Noviembre 2009
Catalina Franco
Artículo leído 5600 veces





Nota

Nuevo comentario:
Twitter

Los comentarios tienen la finalidad de difundir las opiniones que le merecen a nuestros lectores los contenidos que publicamos. Sin embargo, no está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o internacionales, así como tampoco insultos y descalificaciones de otras opiniones. Tendencias21 se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere no se ajustan al tema de cada artículo o que no respeten las normas de uso. Los comentarios a los artículos publicados son responsabilidad exclusiva de sus autores. Tendencias21 no asume ninguna responsabilidad sobre ellos. Los comentarios no se publican inmediatamente, sino que son editados por nuestra Redacción. Tendencias21 podrá hacer uso de los comentarios vertidos por sus lectores para ampliar debates en otros foros de discusión y otras publicaciones.