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25/10/2014


Tendencias 21
Universidad Comillas




Stéphane Hessel defiende una espiritualidad comprometida

El nonagenario autor de ¡Indignaos! publica ahora Vivez!, un libro-entrevista en el que admite la trascendencia pero no el dios de los monoteísmos


Vivez!, un opúsculo de 90 páginas, rompe moldes. No es un libro-entrevista político, aunque el tema de la universalidad de los derechos humanos ocupe en él un lugar muy importante. En su prólogo, Edouard de Hennezel nos revela ya que él y su colega Patrice Van Eersel se dirigieron a Hessel “manifestándole su deseo de interrogarle sobre el tema de la espiritualidad”, ante lo que obtuvieron una inmediata respuesta afirmativa. Hessel no cree en el dios único que se convierte fácilmente en el dios de la tribu que forman los que creen en él, y que pide aniquilar al dios o los dioses de los otros. La espiritualidad de Hessel está abierta a la transcendencia, es acogedora para el Dios de Todos y no admite que nadie trate de apoderarse de la experiencia de lo divino. Por José Luis San Miguel de Pablos.



Stéphane Hessel. Fuente: Wikimedia Commons.
Stéphane Hessel. Fuente: Wikimedia Commons.
Mayo de 2011: mientras en la madrileña Puerta del Sol arde la indignación, los periodistas Édouard de Hennezel y Patrice Van Eersel entrevistan en su modesto apartamento parisino a Stéphane Hessel, el hombre que, a sus noventa y tres años, acaba justamente de lanzar el grito de ¡Indignaos!

Vivez! (Carnets Nord, París, 2012), un opúsculo de 90 páginas, rompe moldes. No es un libro-entrevista político, aunque el tema de la universalidad de los derechos humanos ocupe en él un lugar muy importante, como es lógico no sólo por la notoria actualidad del asunto sino porque Stéphane Hessel es el único participante aun vivo en la elaboración de la trascendental Declaración de las Naciones Unidas.

Pero en el prólogo, de Hennezel nos revela ya que él y su colega se dirigieron a Hessel “manifestándole su deseo de interrogarle sobre el tema de la espiritualidad”, ante lo que obtuvieron una inmediata respuesta afirmativa.

Difícilmente el Zeitgeist (espíritu de los tiempos) habría podido proporcionar una ocasión mejor de ilustrar una línea argumental: la que he defendido aquí en distintas ocasiones. Y como soy de los que creen que el referido Zeitgeist es algo más que una metáfora, no me ha sorprendido nada encontrarme esta pequeña joya en el anaquel de Novedades de la librería que suelo frecuentar. Por lo que, sin más, paso a referirme a lo que más me ha interesado de esta nueva llamada hesseliana.

Lo mejor será aportar algunas citas, que pueden servir de acicate para hacerse con este librito, que no tiene desperdicio y que, por si fuera poco, es barato, cosa importante en los tiempos que corren. A señalar, de todas formas, que todavía no ha aparecido en castellano, de modo que la traducción de los párrafos selecconados es de mi cosecha.

P. ¿Cree Ud. en la noción de trascendencia?

R. Ciertamente. Sabemos que más allá de la inmanencia debe haber otra cosa, que podemos definir como una forma de espiritualidad. (...) Pienso que más allá de la vida material existe un dominio al que todos tenemos acceso, que podemos denominar de diferentes modos, y que “nos llama” como algo a lo que sabemos que tenemos derecho. Pero para acceder a ello, hemos de hacer un cierto esfuerzo...

P. ¿Ese esfuerzo implicaría que la espiritualidad precisa de una cierta práctica?

R. Sí. Todo aprendizaje necesita algún tipo de ejercicio en el que debe intervenir nuestra capacidad de reflexión, junto con nuestra voluntad y nuestra capacidad de acción.


Los entrevistadores abordan, a continuación, un tema más polémico:

P. Según usted no necesitamos un Dios único. Dice usted que los monoteísmos son factores de violencia.

R. (...) Si se necesita un Dios único, este no puede ser más que “mi” dios. Y al ser el mío “el verdadero Dios”, el de cualquier otro monoteísmo sólo puede ser un falsario y es normal combatirlo. Esto es lo que reprocho a los monoteísmos tal como se han desarrollado históricamente.


Unas líneas más adelante, Hessel se manifiesta en los siguientes términos:

En mi opinión, es preciso distinguir la espiritualidad y el sentido de la trascendencia, en su expresión más general, de la noción de “un dios”, de uno o varios dioses.

Día a día, la noción de una espiritualidad aconfesional se va perfilando. Es algo que sucede a la vista de todos, análogamente a como se sabe cada día un poco más de Marte gracias al “Curiosity”. Ahora es el anciano Hessel el que tercia en el debate, y no cabe, por cierto, asimilar su figura a la de un lama aislado del mundo ni a la de un newager irracional y escapista.

Es un hombre comprometido hasta el tuétano con la libertad y la justicia, antiguo resistente a la ocupación nazi, corredactor de la Declaración Universal de Derechos Humanos, denunciador implacable de prácticas socioeconómicas perversas y desigualdades intolerables, cuyos escritos han tenido reconocida influencia en el desencadenamiento de los primeros grandes movimientos populares de oposición a la dictadura global de los mercados financieros y del gran capital. Un hombre así se declara espiritual, que no religioso, y sus ideas al respecto merecen ser consideradas con atención.

Hessel admite la trascendencia pero no el dios de los monoteísmos. Habla de “un dominio accesible, más allá de la vida material”, pero no cree en el dios único que se convierte fácilmente en el dios de la tribu que forman los que creen en él, y que pide aniquilar al dios o los dioses de los otros. Creo difícil negarle toda razón si uno se remite a determinados párrafos del Antiguo Testamento, como el siguiente:

i[No te inclinarás ante otros dioses ni los servirás ni harás como ellos [los gentiles] hacen; antes los destruirás enteramente y quebrantarás sus estatuas. Mas a Jehová, vuestro Dios, servirás.]i [1]

¿Y la muerte?

Creo del mayor interés recoger un estracto de las respuestas de Hessel a las cuestiones que le son sometidas -a él, un hombre que en el momento de la entrevista tiene noventa y tres años- acerca del morir. Dice el entrevistado:

-- Sé que la muerte me llegará pronto, y es una buena cosa. Estoy contento de ser mortal porque pienso que es la mortalidad lo que da sentido a la vida.

-- No creo que se pueda decir que “morir, en el fondo, no es nada”, porque seguramente “es algo”, y ese algo excita mi curiosidad.

-- Pienso que se puede seguir “siendo” sin seguir “existiendo”. El ser de un hombre es algo que empieza antes y acaba después de su biografía. De hecho, la persona no empieza verdaderamente a existir más que a los dos o tres años de edad. Antes ya “es” pero no “existe” en el sentido que Sartre le da al término. Todos nosotros somos en el SER, que comprende nuestro existir en la vida, pero también lo que hay antes y lo que viene después. Ese “sueño” que rodea a la vida es también “ser” aunque no se exprese como existencia sino abarcando la totalidad del cosmos, la humanidad entera y la naturaleza.

Estamos ante un gran meditador. Y por eso mismo, un filósofo auténtico.

Aprovecho la oportunidad que me brindan las anteriores reflexiones de Hessel para añadir un comentario que me permitirá comunicar lo que pienso al respecto.

Nada sabemos, ni creo que nunca podamos llegar a saber nada positivamente, sobre lo que se denomina comunmente “el más allá”. Pero eso mismo nos autoriza a desplegar nuestra capacidad de reflexión metafísica. A hacerlo en un campo vedado a la ciencia, al menos tal como metodológicamente se define. [2]

¿Qué es un organismo vivo? Un sistema físico complejo y autoorganizado que permite vivir-en-el-tiempo o, si se quiere, vivir el tiempo, es decir, existir. La consciencia -para mí, realidad fundamental- es-en-el-tiempo mediante el cuerpo biológico y el sistema nervioso que de él forma parte. Pero la realidad fundamental / consciencia no necesita del tiempo para SER.

El espacio-tiempo comprende sólo cuatro dimensiones de un universo que sabemos por los físicos que es multidimensional; y si el ser universal no se constriñe a esas cuatro dimensiones, ¿cómo es? ¿cómo vive en las otras, que no se despliegan en nuestro mundo? Es por esto -y no es el único argumento- por lo que he dicho, y vuelvo a repetir ahora, que es harto presuntuosa la afirmación tajante de los materialistas de que “después de la muerte no hay nada.” ¿Qué saben? ¿Qué sabemos?

Una colaboración de sabios

...es la que se da, desde hace varios años, entre Stéphane Hessel y Edgar Morin. Esta “amistad filosofal” ha producido otro pequeño libro, titulado El camino de la esperanza (Destino / Paidós, 2012), del que sí existe traducción española.

En él se aborda una amplia temática socio-político-económica y cultural. Acerca de la inaplazable reforma del pensamiento, o lo que es lo mismo, de los paradigmas socialmente asumidos que guían y constriñen la actividad pensante, los autores plantean lo siguiente:

Se necesita una reforma del pensamiento. El saber contemporáneo es demasiado disjunto y compartimentado. Y de hecho ya se está produciendo una reorganización del saber: la ecología cientifica, las ciencias de la Tierra, la cosmología, son ciencias pluridisciplinares cuyo objeto no es un solo sector separado del contexto, sino, en cada caso, un sistema complejo. (...) La reforma del pensamiento permitirá frenar la regresión democrática causada por la expansión exagerada de la autoridad de los expertos y especialistas, que reduce las competencias de los ciudadanos, condenados a aceptar ciegamente decisiones que emanan de personas que se suponen poseedoras de un gran conocimiento, pero que a la hora de la verdad se limitan a aplicar una inteligencia parcelaria y abstracta que descontextualiza los problemas.

El encuentro de Stéphane Hessel y Edgar Morin se da entre dos personas similares por edad (ambos son nonagenarios !) y por biografía hasta cierto punto (los dos participaron en la Resistencia y comparten trayectorias de izquierda antidogmática), pero entre ellos existen diferencias acusadas que encuentro complementarias.

Hessel es, sin el menor género de duda, un romántico, pues no otra cosa cabe decir de alguien que no es sólo un idealista apasionado vehementemente por la justicia, sino también un enamorado de la poesía, que gusta recitar poemas de Verlaine, Rimbaud, Hölderlin, Poe... siempre que se le presenta ocasión. De hecho, el capítulo final de Vivez! (“Poèmes d’une vie”) consiste en una selección de poemas hecha por el lúcido anciano.

En contraste, a Edgar Morin se debe el enfoque filosófico-científico de la Complejidad, que parte de lo que cabe entender como una Nueva Filosofía de la Naturaleza, y que se prolonga en la aplicación a una reforma del método racional -y por ende científico- que la epistemología haría bien en asimilar lo antes posible. [3]

La amistad y colaboración de Stéphane Hessel y Edgar Morin constituye un ejemplo perfecto del papel de la sabiduría -cuya revalorización es cada día más necesaria- frente a la actual avalancha, un tanto informe, de información y datos, que por sí sola claramente no basta y hasta puede producir “indigestión”.

El autor de este artículo, profesor en una universidad de mayores, reivindica aquí la función insustituible que está llamada a tener de nuevo, y cada vez más, la experiencia -bien asimilada y trabajada- que una larga vida puede proporcionar.

Notas:

[1] Éxodo, XXIII, 24-25. A punto de cumplirse el décimo aniversario de la voladura de los budas gigantes de Bamiyán por los talibanes, no está de más recordar este versículo.

[2] La ciencia se define ante todo por su metodología. Esta se basa en la posibilidad de verificar o/y falsar las hipótesis mediante su contrastación con observaciones empíricas. En relación al problema de la consciencia postmortem, tal cosa es radicalmente imposible porque lo único que los vivos podemos percibir de la muerte (se entiende que real y definitiva) de un semejante es el aspecto fisiológico, por tanto externo u objetual, del desenlace.

[3] Edgar Morin, El método, vols. 1 - 6, Editorial Crítica. Ver asimismo en esta misma sección: “Edgar Morin, del universo complejo a la realidad velada”, del autor, 19 / 05 / 2007.

Artículo elaborado por José Luis San Miguel de Pablos, doctor en Geología, profesor en la U.P.Comillas y colaborador de Tendencias 21



Lunes, 17 de Diciembre 2012
José Luis San Miguel de Pablos
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Nota

Comente este artículo

1.Publicado por Alejandro Sánchez el 18/12/2012 19:22
Este pensamiento de Hessel es similar al pensamiento de Javier Monserrat, quien habla de un Cristianismo Universal, más allá de la particular localidad cultural e historíca que hace a la religiosidad. Soy partidario de una Convergencia Universalista de Espiritualidades, sin necesidad de eliminar a las religiones, que siempre serán referentes culturales e históricos locales, parte de la identidad ecocultural de los pueblos.

2.Publicado por Joaqíin González Álvarez el 21/12/2012 18:29
En una parte del diálogo dice Hessel: 'Si, se necesita un Dios Único, éste no puede ser mas que mi dios,y al ser el mio es el verdadero Dios". Me encanta esa idea, me encanta desde que leí EL POEMA EN CATALÁN L' HOLOGRAMA DE iVÁN TUBAU el cual al final dice:
" cada uno de nuestros átomos es Dios en su totalidad como en el Holograma".
Parte de este bello poema pueden encontrar en mi libro CIENCIA, LITERATURA, ARTE Y FILOSOFÍA, Edicjones Bubok, 2012, del cual pueden tener información en www.bubok.es

3.Publicado por Joaquín González Álvarez el 24/12/2012 18:18
Continuación de comentario 2.
Ell Dios que conciben Hessel y Tubau, ese Dios único mio, un dios propio, un DIOS PERSONAL, concepto que cuando lo vi por primera vez utilizado por un eminente teólogo, me confundí creyendo que se refería al dios antropomórfico, me extrañó pues no comprendía que alguien incuestionablemente imbuído en la moderna racionalidad, pudiera concebir algo semejante. Felizmente hoy ya se que DIOS PERSONAL se refiere a que "cada uno de nuestros átomos es Dios en totalidad como en el Holograma", ese Dios que nos mueve a seguir el mensaje de amor humano, amor a los pobres, a los marginados, el de Jesús de Nazaret.

4.Publicado por CachiBrasil el 25/12/2012 01:53
La espiritualidad es la búsqueda de la trascendencia en lo profundo del ser humano, sin dogmas teológicos, verdades filosóficas, o fórmulas científicas...
Se trata de una construcción:

Construyendo a Dios...
Fuerza - Sabiduría - Bondad.
Cualidades, atributos... Que puedes reconocer.

Ahora imagina un ser Fuerte... Pero ni Sabio, ni Bondadoso.
Tómate un tiempo para éso...

Ahora imagina un ser Sabio... Pero ni Fuerte ni Bondadoso.
Tómate un tiempo también...

Ahora un ser Bondadoso... Pero ni Fuerte, ni Sabio.
Más un tiempo para éso.

Ahora imagina un ser Fuerte, Sabio y Bondadoso.
Tómate todo el tiempo para construir a Dios.

---------------

5.Publicado por Joaquín González Álvarez el 25/12/2012 18:47
El ser que es en totalidad cada uno de nuestros átomos, no hay que construirlo, ya es, lo que ocurre es que no todos lo advierten y esa es la diferencia entre unos y otros.

6.Publicado por CachiBrasil el 26/12/2012 15:48
Sin problemas, Joaquín... Tu dices lo que Dios es como muchos otros también lo dicen, aunque digan cosas diferentes, no es así?...
Yo hablo de una construcción a través de la búsqueda personal de una experiencia trascendental. Cuando se produce esa experiencia, el yo cotidiano (el que piensa, clasifica, intelectualiza y define ) no está presente, como es descripto en muy válidas sabidurías antiguas y tembién recientemente en el site que menciono. Lo que queda de esa experiencia es una reminiscencia, un átomo de memoria no estructurado por la conciencia vigílica. Para poder de alguna manera relatar esa experiencia profunda, los maestros y los místicos apelaron al lenguaje alegórico y simbólico, siempre teñido del paisaje cultural y religioso de su época.

7.Publicado por José Luis San Miguel el 27/12/2012 15:38
Felices Fiestas, Cachi y Joaquín, en vuestros respectivos países, más cálidos que el mío (España), donde hace en este momento, en Madrid, un frío que pela... ¿Me permitís entrar en vuestra conversación amigable? Es para plantearos, a ambos, una pregunta. Una pregunta sobre Dios. ¿Admitís que es personal, en el sentido de ser realmente una (o tres) PERSONA(S) con sus personalidades? Tú, Joaquín, sinceramente, no lo dejas claro... Con tu metáfora del holograma estoy de acuerdo, pero no logro adivinar qué respuesta puedes dar a la pregunta que formulo. Y tú, Cachi, hablas de un Ser con cualidades... Me gustaría que me respondierais, ya que concibo esta sección también como un espacio de diálogo de un nivel alto y presuponiendo el mayor respeto.

8.Publicado por Joaquín González Álvarez el 27/12/2012 17:41
Excelente tu análisis psicológico CachiBrasil.

9.Publicado por Alejandro Sánchez el 27/12/2012 19:05
Una visión holográfica que sea monista (Dios es el universo y el universo es Dios) no hace respeto a los creadores de la Teoría Holográfica del Universo (Davidd Bohm y Karl Pitbram) Toda la realidad física evidente y evidenciable (desde los átomos hasta el recientemente verificado campo o bosón de Higgs) no es más que la manifestación de un orden implícito subyacente inmanifestable (no medible, pero sí deducible por observaciones indirectas o medición de efectos mediatos sobre lo manifestable) Ese orden es el llamado "Orden Implícito del Universo" que Bohm dedujo, dónde el "efecto holograma" es solo un efecto mediato más. Es un "Orden inmedible-deducible mediátamente" y la línea principal de los holistas refiere que este orden inmanifestable se equipara a la concepción teista de Dios (no es ni energía ni información, sino orden inmanifestable generador de lo anterior) Roger Penrose especula sobre este orden en forma eurística como un "universo matemático abstracto" Más pueden ver en http://www.tendencias21.net/Penrose-sienta-las-bases-de-una-biofisica-cuantica-de-la-mente_a1406.html Lo cierto es que ya estamos haciendo uso básico de este "Orden Inmanifestable-Deducible" con la telecomunicación cuántica... y es solo un uso muy básico, es de esperar que en unos siglos se lo pueda usar hasta para crear universos (Tercer Principio de Artur C. Clarke: La Alta Tecnología es Indistingible de la Magia) El monismo nada tiene que ver con el desarrollo holográfico, es una confusión facilista pensar que sí.

10.Publicado por Joaquín González Álvarez el 28/12/2012 17:51
Dr. José Luis San Miguel, ante todo es un honor para mi que el autor del excelente artículo que se comenta se refiera a lo que he expuesto. La cualidades de amor, etc., no son de ese ente personal, son de la persona que es capaz de percibir su ser, pues pienso que como le he expuesto a CachiBrasil, no son todos los que lo perciben, lo cual sólo acontece a los que ya son proclibes a sentir amor a quien lo necesita. Con respeto y admiración espero su respuesta.

11.Publicado por CachiBrasil el 28/12/2012 19:21
Apreciado José Luis: Si en Madrid hace un frío que pela, aquí en Florianópolis (Brasil), hace un calor que quema y no se cual es la mejor forma de morir...rssss.
Y sin querer, estamos en el tema: el de la muerte y la trascendencia, tan bien esbozado por Hessell. Podría meterme en ese tema, pero como ocuparía mucho espacio, me limito a la específica pregunta que me haces: Dices que hablo de un "ser con cualidades", pero en todo caso deberíamos decir con atributos: Fuerza, Sabiduría y Bondad, que menciono en mi primer comentario. Hessell habla de un "Dios personal" y pienso que todo ser humano, de alguna u otra manera, cuando habla o piensa en un dios, se refiere a un ser trascendente a la vida física y con el cual, si es sincero, tiene una relación subjetiva y le sirve como guía en su vida y como respuesta a su mayor incógnita: El sentido de la muerte y su relación con el sentido de la vida, que sabe con certeza que va a terminar y así cierra su futuro, que es lo que le dá sentido a su presente. Usé la palabra "Dios" en mi comentario, pero prefiero definir esa imagen mental como "Guía interno", fuera de todo dogma religioso o científico, que debe tener esos tres atributos para que sus orientaciones sean válidas y permitan la construcción de una moral interna y puedan permitir la comprobación experiencial de que "No hay sentido en la vida si todo acaba con la muerte", frase clave del libro "La mirada Interna", escrito por el pensador Silo y que se puede encontrar en la página WEB que coloco.
Paz, Fuerza y Alegría para tí y todos los que nos acompañan.

12.Publicado por Joaquín González Álvarez el 29/12/2012 19:54
Dr San Miguel, a su pregunta si dios personal se refiere a una o tres personas,no de ninguna manera me refiero a un dios antropomófrico y mucho menos a tres ! . El dios que Es (Heideguer, Sartre, Berkeley y otros que se han enredado en el concepto)
en cada ;átomo como en el Holograma , es un ente espiritual.

13.Publicado por José Luis San Miguel el 30/12/2012 18:06
Muchas gracias por vuestras respuestas tan rápida y precisamente formuladas, que me confirman en mi idea de que para "las mujeres y hombres de buena voluntad" esta sección puede ser una excelente plataforma de intercambio en profundidad, cosa de la que creo estamos muy necesitados.
Pues... estoy plenamente de acuerdo. Con los dos, que me parece que venís a decir lo mismo pese a vuestros estilos de pensamiento y de expresión diferentes, lo cual es muy enriquecedor por cierto. Creo entender, Cachi, que para tí el Guía Interno es la manifestación más clara, para cada uno de nosotros, de la Divinidad, que al reflejarse en ese Guía tomaría en cierto modo carácter personal. Es una visión se diría que más "aplicada" u "operativa" de lo mismo que dices tú, Joaquín, de un modo más abstracto. En fin, creo que nos entendemos perfectamente.
¿Y yo, qué pienso? Mi experiencia de traducir el grueso libro "Maya in Physics" del profesor Charan Panda, hace seis años, me mantuvo unos cuantos meses en contacto estrecho con una corriente teológica no bíblica, la de la tradición hindú Advaita a la que pertenece el autor, la cual debo reconocer que, al conocerla a fondo, me impresionó grandemente. La concepción védico-upanishádica que explica el Dr. Panda con enorme minuciosidad es muy similar a tu visión holográfica, Joaquín. Y también resuena con lo que dices, Cachi, porque..., claro que "lo divino en sí" no es ni una ni tres personas antropomorfas, pero puesto que todos los seres somos de esencia divina (no hay otra cosa), a través nuestro Dios es personal. En fin, que ojalá las religiones bíblicas dejaran de "tirarse sus dioses a la cabeza", como denuncia Hessel, y empezaran a dialogar en serio (¡aunque también con un poco de sentido del humor!) sobre lo Divino, presente en el corazón de lo Humano.

14.Publicado por CachiBrasil el 31/12/2012 15:38
Sí José Luis, es así mismo: La concepción que trato de describir es básicamente operativa y movilizadora del pensamiento, la emoción y la acción en una misma dirección, es decir, coherente...
El tema es amplio y complejo para yo poder desarrollarlo más en este corto espacio, pero si el tema te interesa (lo que creo por tus mensajes), podés profundizarlo leyendo las obras de Silo en el site www.silo.net y es en España donde estas enseãnzas mucho se han desarrollado, particularmente en Madrid, donde existen grupos que trabajan en el estudio teórico y práctico de sus obras.
Ahora me resta desearles a todos que en 2013 puedan realizar sus más sentidos proyectos.

15.Publicado por Joaquín González Álvarez el 31/12/2012 16:45
Dr. José Luis San Miguel, encuentro excelente su último comentario, es de lo mejor que he leído en los últimos tiempos y me ha reconfortado la coincidencia en téminos generales de opinión.

16.Publicado por leandro el 09/01/2013 16:17
Es muy interesante el ensayo de Hessel y muy sugerentes las aportaciones de los lectores... Y es verdad. La espiritualidad no hay que confundirla con las religiones y menos aún con el cristianismo. La espiritualidad es una dimensión del ser humano que busca el sentido más profundo de su propio ser. Bucear en las aguas del propio pozo interior. Nadar con sentido en el mar de este mundo. Nos encontramos con nosotros mismos en la profundidad del corazón. Dice Leonardo Boff que el ser humano tiene exterioridad, interioridad y profundidad. La espiritualidad se abre desde la profundidad. Pero no es una búsqueda narcisista sino que brota de la sensibilidad hacia la vida y sobre todo, hacia los que carecen de vida. Los marginados y las víctimas de los poderes económicos que pisan los derechos. Por eso, la espiritualidad busca romper las cadenas de los presos.
Para los que procedemos de la tradición religiosa cristiana, esa espiritualidad encuentra en lo más hondo de mi propio ser algo personal que no soy yo a quien llamamos Dios y que es la fuente de la armonía de del amor.

17.Publicado por Joaquín González Avrez el 10/01/2013 15:54
Coincido con lo esencial del estupendo comentario 16 de Leandro y celebro su deseada intervención en el debate.

18.Publicado por clean el 24/01/2013 21:33
Dios nuestro Padre creador nos enseña los caminos.

En lo más hondo de tu ser se encuentra el vaso del alfarero.

El Espíritu Santo y los dones los da Dios.........?

19.Publicado por José Luis San Miguel de Pablos el 27/02/2013 10:57
Hoy, 27 de febrero de 2013, me desayuno con la noticia del fallecimiento de Stéphane Hessel. Espero, por él y por la parte que a todos nos toca, que esa curiosidad y esas "grandes ganas de satisfacerla" que declaraba sentir ante el acontecimiento (del que decía que "seguramente es algo y no nada como suelen decir") estén plenamente cubiertas.
Mi homenaje a un sabio-santo laico que puso en lo más alto el Espíritu y no a ídolo alguno por rimbombantes que sean los nombre que se le apliquen.
Más que descansar (no era lo suyo), ¡que su viento de libertad y búsqueda sople con mucha más fuerza!

20.Publicado por Rossana Arellano el 27/02/2013 13:41
La majestad espiritual es la raíz y brote de cada individuo y si crecimiento, a lo largo de la vida se presentan muchas llaves, aprender a reconocer que somos la llave misma, es ascender.

Maravilloso artículo, que agradezco a Viktor Gomez V. por haber subido a Facebook y advertido del último escalón al ascenso de lo terreno a lo divino en la luminosidad de Stéphane Hessel, guía.

Gracias

Rossana Arellano

21.Publicado por LEANDRO el 27/02/2013 17:58
Hoy se ha difundido que ha fallecido Hessel. Nos ha dejado una buena herencia de esperanza y rebeldía.

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