Hoy en día domina, entre las élites intelectuales y capas sociales europeas amplias, el llamado materialismo filosófico. Pero, ¿qué es el materialismo en realidad? ¿A qué puede deberse su histórico prestigio? Y¿qué relación tiene con la situación actual de nuestras sociedades? Por José Luis San Miguel de Pablos.
El sociólogo Carlos Lerena (1940-1988), en su extenso libro “Reprimir y liberar” teorizó acerca de la forma contemporánea de la educación institucionalizada. Su hipótesis parece ser que toda la historia de la educación moderna es obra del ingenio “pequeño burgués” que, en competencia con la nobleza, busca adquirir una nueva nobleza basada en lo cultural, en el dominio de la cultura. Este planteamiento supondría que la educación forma parte actualmente del amplio juego de poder de la sociedad.
En 1912 se presentó en la Sociedad Geológica de Londres una comunicación sobre el hallazgo del “eslabón perdido” entre el hombre y los simios. El descubrimiento del llamado Hombre de Piltdown produjo gran estruendo en el mundo científico. Pero, en 1953, se “descubre” el fraude del Eoanthropus, del Hombre de Piltdown. Algunos autores sospechan que el famoso paleontólogo y poeta místico, Teilhard de Chardin, estuvo involucrado en el fraude, que sabía que era falso pero que colaboró para buscar notoriedad. ¿Inocente o culpable?
John F. Haught afirma en su último libro “Dios y el nuevo ateísmo” (Editorial Sal Terrae) que la rivalidad entre ciencia y religión que postulan los nuevos ateos no es más que un mito. Para el teólogo, aunque la ciencia ilumina la realidad, no puede explicar todos los aspectos de ella. Por otro lado, la ciencia debe no estar ciega en lo que a valores se refiere. “Ciencia y religión necesitan trabajar juntas para la trasformación de la realidad”, concluye el teólogo.
El reciente descubrimiento experimental del CERN de la existencia del bosón de Higgs ha venido acompañado de una enorme proyección mediática. Se trata de algo sin duda importante, porque confirma el modelo estándar de la teoría de partículas. Pero, más allá de los aspectos técnicos del hallazgo, ¿qué relación tiene este con la metafísica y la filosofía?
Son miles las entradas en Internet que corresponden al diálogo interreligioso. En estos años, el encuentro entre diversas tradiciones espirituales y religiosas está abriendo nuevas tendencias en la sociedad. Estos encuentros suelen girar en torno a los grandes retos sociales de nuestro mundo: la ecología, la justicia, la paz, la infancia, la mujer. ¿Nos hallamos ante una nueva frontera que se abre a una mayor conciencia universal? ¿Existe peligro de sincretismo o, por el contrario, esta situación supone la oportunidad de encontrar nuevas sinergias?
Mark C. Taylor es uno de los teóricos de la religión más prestigiosos de Estados Unidos. En su libro “Después de Dios. La religión y las redes de la ciencia, el arte, las finanzas y la política” (Siruela, 2011), el autor traza un recorrido teológico desde Platón a la actualidad, desde muy diferentes dimensiones de la experiencia humana. En él Taylor afirma que en el presente nos encontramos ante una realidad tecnológica, que además es económica, política, ontológica e, incluso, teológica.
La comunidad científica coincide actualmente en afirmar que las leyes de la física y de la química son universales. Según la Astrobiología, disciplina que se encarga de la búsqueda de vida extraterrestre, esta universalidad podría hacerse extensiva también a la biología. Las cuestiones que surgen de la posibilidad de que haya vida en otros planetas son numerosas e inquietantes: ¿serían esas formas de vida del mismo tipo que la terrícola? ¿Podría haber incluso vida inteligente en otros rincones del cosmos? ¿Qué implicaciones tendría el hallazgo de vida extraterrestre para las tendencias de las religiones?
La Asociación interdisciplinar José de Acosta (ASINJA) y la Cátedra Ciencia, Tecnología y Religión (CTR), de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad Comillas de Madrid han convocado las XXXIX Jornadas de ASINJA para los días 20, 21 y 22 del próximo mes de septiembre. La cuestión de fondo de estas Jornadas será la situación del mundo actual y hasta qué punto lo que hoy se hace es sostenible. De cara al futuro, el encuentro pretende definir si estamos en condiciones de conocer qué debería hacerse para hacer posible un mundo sostenible.