Son muchos los ensayos y los estudios de los teólogos, los sociólogos y los antropólogos para describir un perfil de la divinidad que pueda ser significativa para la sociedad de la era de la ciencia y de la cultura digital. Las imágenes de Dios de las culturas bíblicas parecen inadecuadas para las tradiciones religiosas; y los panteísmos difusos de la New Age, difusos. El antropólogo Andrés Ortiz-Osés ha descrito las posibles tendencias sobre Dios para el siglo XXI.
La polémica suscitada a partir del siglo XI –“Discusión o Controversia de los Universales”- introdujo la Filosofía de Platón y Aristóteles en el contexto filosófico y teológico cristiano de la escolástica medieval. Los contendientes: Realistas y Nominalistas. Fueron las tendencias medievales de estas disputas un auténtico anticipo de las tendencias modernas en el diálogo entre la ciencia y la religión.
¿Qué está pasando en occidente y en especial en Europa? Cargado de historia, de tradición, de cultura y religiones, occidente parece haber tocado fondo en sus valores. El sistema político ha propiciado la hipertrofia de la generación vieja que no deja espacio a la generación joven. Occidente envejece. Este artículo, basado en las ideas del filósofo chileno Luis Ratezo Migliaro, expresa los resultados provisorios de una búsqueda inconclusa sobre cuestiones que muchos hoy consideran fundamentales, y que Arnold Toynbee sostenía que están al centro y en la base de crisis espiritual y social de las civilizaciones.
Desde un punto de vista general, el pensamiento del científico del siglo XIX Pierre Duhem hay que entenderlo dentro del debate entre románticos e ilustrados. Ha existido siempre una polarización entre lo sentimental y lo racional, y lo que Duhem hizo en este sentido fue proponer una respuesta integradora al debate entre ilustración y romanticismo. Insistió en la libertad creativa del científico y en las cualidades estéticas de la teoría física, sin olvidar los aspectos lógicos y empíricos de la ciencia.
Los visionarios tienen mala prensa. Y en muchos casos, con razón. Pero han existido visionarios que pueden señalar caminos y tendencias, como el jesuita del siglo XVII Athanasius Kircher. Un curso de posgrado reciente de la Universidad de Granada sobre Hermetismo, Magia y Alquimia ha recuperado su memoria. Además, en él se concluyó que saberes de la antigüedad podrían enriquecer a las religiones y señalar nuevos horizontes.
¿Y si todo fuera un sueño? La ciencia no puede garantizar que vivamos en una realidad científica. Hoy todo apunta a la imposibilidad de separar lo real de lo virtual. Por otro lado, el cerebro interpreta como real la experiencia de lo que se siente: su función es producir una alucinación que se vive como real. ¿Qué pasaría si toda la realidad fuera solo una ilusión?
Ni las personas ni los grupos humanos pueden soportar por mucho tiempo el vacío existencial. En un primer momento, quizás se eche mano de la compensación y de la "distracción", pero la insatisfacción creciente desencadenará una actitud de búsqueda de la plenitud presentida: es la búsqueda espiritual. Algo así parece estar sucediendo entre nosotros. A ojos de muchos analistas, resulta innegable que, en nuestro medio sociocultural, nos hallamos frente a un creciente resurgir de la espiritualidad. Y que dicho resurgir corre paralelo a un no menos evidente declive de la religión institucional. Hasta el punto de que, según ellos, nos encontraríamos ante el umbral de una etapa transreligiosa, transconfesional y postcristiana. ¿Es así en realidad?
La consciencia es probablemente uno de los temas de moda en el panorama científico actual. Ha pasado de ser un misterio o un aspecto del psiquismo a convertirse en “el trofeo más preciado” de la neurociencia, la inteligencia artificial (I.A.) y la psicología. Nuestro objetivo en este artículo es poner de manifiesto algunas de las debilidades de las que adolece la concepción estrictamente mecanicista de la mente humana, revisar críticamente algunos de los planteamientos alternativos sobre el tema esgrimidos hasta la fecha, y presentar nuestra propia propuesta.
El pasado mes de mayo, la profesora Martha Craven Nussbaum ganó el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2012. Nussbaum es una filósofa estadounidense interesada por la filosofía antigua, la filosofía política, la filosofía del derecho y la ética. También por la religión y los derechos de la mujer. Para ella, la denominada “crisis silenciosa”, de la educación, es más grave que la pregonada crisis económica mundial: producirá “generaciones enteras de máquinas utilitarias”, en vez de ciudadanos libres, capaces de pensar por sí mismos, comprender el sufrimiento ajeno y poseer una mirada crítica sobre las tradiciones. En este contexto, la democracia estará amenazada.