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Un modelo informático puede anticipar terremotos con 10 años de anticipación

Desarrollado por ingenieros norteamericanos, ha sido probado con éxito en California


Ingenieros norteamericanos han desarrollado un modelo informático capaz de anticipar, con diez años de antelación, fuertes terremotos en cualquier lugar del mundo. El modelo ya ha sido probado con éxito en California. Utiliza la dinámica de fases para calcular el número de terremotos en un pequeño espacio y compararlos después con el de toda una región. Luego proyecta al futuro los datos sísmicos históricos consiguiendo un alto nivel de aciertos. Sus creadores aseguran que se puede aplicar en cualquier parte del mundo y ayudar a los gobiernos a prepararse para este tipo de amenazas. Por Olga Castro-Perea.




Un modelo informático puede anticipar terremotos con 10 años de anticipación
Un modelo informático puede anticipar terremotos con 10 años de anticipación
En cinco años, un equipo de ingenieros norteamericanos espera tener a punto un modelo informático capaz de predecir, con 10 años de anticipación, los terremotos más peligrosos en cualquier lugar del mundo. El modelo analiza los datos sísmicos pasados de una región y los extrapola al futuro con un alto nivel de aciertos.

Esta potencialidad, comprobada ya en una amplia zona de California, se descubrió gracias a dicho modelo informático y se espera que pueda aplicarse relativamente pronto a cualquier parte del mundo, con el fin de que los gobiernos puedan prepararse para este tipo de amenazas.

La proyección de posibles terremotos resulta crucial para evitar grandes desgracias. Por eso, la NASA, dentro del programa QuakeSim, encargó a un equipo de ingenieros norteamericanos que desarrollara un modelo informático que, a partir de los datos geológicos de una región, pudiera pronosticar la zona en la que probablemente se produzcan estos movimientos de tierra.

El resultado fue el modelo denominado Rundle-Tiampo Forecast, desarrollado por los especialistas John Rundle y Kristy-Tiampo, del Centro de Ciencias Informáticas e Ingeniería de la Universidad de California (EEUU) y de la Universidad de Western Ontario (Canadá), respectivamente.

Este modelo, que fue hecho público en 2002, utilizó los datos sísmicos del último medio siglo procedentes de la amplia red californiana de medidores (con más de 4.000 medidores desde la Bahía de San Francisco hasta la frontera mexicana), consiguiendo calcular el potencial sísmico de diversas áreas dentro de la zona marcada, durante el último decenio.

Alta fiabilidad

La técnica informática aplicada al estudio de los terremotos reveló que existe una relación entre el pasado y el futuro de las localizaciones de los terremotos, publicaba la NASA en 2004.

De los 16 terremotos con una magnitud superior a 5 en la escala de Richter ocurridos desde el 1 de enero del año 2000, 15 fueron anticipados con este procedimiento. Once de los 15 terremotos mencionados ocurrieron después de que el artículo sobre este sistema fuera publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, en 2002.

El modelo utiliza registros de terremotos ocurridos desde 1932 para predecir las localizaciones más probables de terremotos de magnitud 5 o superior entre el año 2000 y 2010, en un área proclive a estos movimientos tectónicos situada en el sur de California. Los terremotos más pequeños actúan como detectores de los mayores, dado que éstos suceden cuando los niveles de los terremotos más débiles se incrementan.

Los métodos de previsión se han adaptado a partir de una técnica utilizada hace tiempo en física, la dinámica de fases, para calcular el número de terremotos en un pequeño espacio y compararlos después con el de toda una región.

Proyecciones a 10 años

El sistema, que establece los patrones sísmicos de una zona, cuantifica la rapidez y los lugares donde se dan los terremotos pequeños, generando una constante que se deriva de los datos históricos. Esta constante señala donde y cuando podría darse el próximo gran terremoto.

Los investigadores aspiran a que el Rundle-Tiampo Forecast permita que las comunidades humanas estén más seguras y se puedan avisar con el mayor tiempo posible de adelanto uno de estos eventos, en áreas tan amenazadas como la ciudad estadounidense de San Francisco.

En concreto, los científicos esperan que, en menos de cinco años, este modelo pronostique los futuros terremotos hasta con 10 años de anticipación y se convierta en una especie de “asesor” internacional sobre posibles terremotos en diversas zonas del mundo, según informa el NSERC (Natural Sciences and Engineering Research Council de Canadá).

La información obtenida se usará para sugerir a los gobiernos planes concretos, como de apuntalamiento de edificios o de preparación en áreas amenazadas.

Definir prioridades

El plan es, una vez conocidos los puntos calientes o más proclives a los desplazamientos de las placas tectónicas, dirigirse a los gobiernos para que éstos sepan qué zonas necesitan mayor atención al respecto.

Aunque ya se trabajaban con “mapas de riesgo” que predecían los posibles terremotos en 30 ó 50 años en áreas extensas, estos investigadores pretenden concretar aún más las localizaciones, para saber cuáles deben ser atendidas en primer lugar.

Tiampo y Rundle trabajan actualmente para desarrollar aún más el modelo de proyección para que sus pronósticos sean aún más fiables que hasta ahora. La intención es que sirvan, sobre todo, para que las regiones afectadas puedan planear y prepararse con antelación a este tipo de eventos naturales.


Miércoles, 21 de Febrero 2007
Olga Castro-Perea
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