1. Resumen. Creemos haber aclarado que el Uno está por encima del ser, del pensamiento y de la vida. Ello no significa que el Uno sea un no-ser, no-pensamiento y no-vida, sino lo contrario, es Súper-ser, Súper-pensamiento, Súper-vida. El Uno absoluto es, pues, causa de todo lo demás. Si embargo, Plotino se plantea el siguiente interrogante: ¿por qué hay lo Absoluto y por qué lo es? Ningún filósofo griego se había formulado esta pregunta, quizá Plotino la enunció como resultado de su duro ataque a los gnósticos en la que lleva al límite sus planteamientos metafísicos.
La formulación de Plotino alcanza una de las cotas más elevadas del pensamiento occidental de todos los tiempos: el Uno se “autopone”, es “actividad auto productora”, es el “Bien que se crea a si mismo”. Es como ha querido ser: “su voluntad y su esencia coinciden (…) y como ha querido ser, así también es”.
Y ha querido ser como es, porque es lo “más elevado que pueda imaginarse”. El Uno es actividad auto productora, absoluta libertad creadora, a causa de sí mismo, es lo que existe en sí y por sí, es lo “que trasciende a sí mismo”. La concepción del Absoluto como causa sui, del que hablará la filosofía moderna, se encuentra ya presente en toda en toda su plenitud en Plotino, tanto en lo temático como en lo sistemático. Gracias a esta concepción, Plotino logra cimas más altas que las conquistadas por Platón y Aristóteles.