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Blog de Tendencias21 sobre el mundo del Branding en la Era Digital

Bitácora


Estimado/a lector/a, comparto contigo que la palabra mierda es políticamente incorrecta. Pero no he encontrado otra mejor para sintetizar este año que se acaba. Un año de mierda. De mucha mierda. Un año en que ha pasado de todo, de lo bueno y de lo malo. Al final, entenderás porque.


Un año de "mucha mierda."
Abdicó el Rey de España, el Real Madrid ganó la “Décima”, la India logró que un satélite este orbitando alrededor de Marte, que Curiosity encuentre indicios de vida en el planeta marciano, el año del “mordisco” (el de Suarez, y el de otros…), el año del Mundial (casi Argentina, casi), el año del Ébola (39 años después, sigue acá), el de la despedida de Robin Williams y Chespirito, en el que Escocia vota quedarse en el Reino Unido, en el que los famosos y no famosos se subieron al Ice Bucket Challenge y a la moda selfie.

Un 2014 en que Malala es reconocida con el Premio Nobel de la Paz, el mismo en que Estados Unidos y Cuba ponen fin a más de 50 años de muros en el Caribe, el año del 25 aniversario de la Caída del Muro de Berlín, el mismo año en que la humanidad aterriza una nave en un cometa en movimiento (una misión que empezó hace dos décadas). El año en que se publicó Brandoffon, el Branding del futuro. Muchas noticias, inabarcables en la memoria. El 90% de toda la data del mundo se creó en los últimos dos años.

Un 2014 en que aprendimos que más importante que la información es el análisis, la comprensión y las herramientas para tomar mejores decisiones.
Andy Stalman

Sábado, 20 de Diciembre 2014


La experiencia de compra


"No existe mejor publicidad que la que hacen los clientes satisfechos” - Philip Kotler


La forma en la que haces sentir a la gente es tu marca.
Las marcas se encuentran frente a la generación de consumidores más preparados, exigentes e informados de la historia del retail. Tanto clientes como marcas tienen al alcance de su mano herramientas y canales de interacción que, bien utilizados, aportan beneficios para ambas partes.

Hoy más que nunca los espacios comerciales deben invertir sus esfuerzos en construir marca, interactuar genuinamente y satisfacer las necesidades reales, racionales y emocionales y ponerse en el papel del público. La personalización como la experiencia de compra hecha a medida. Del retail para todos se empieza a evolucionar al retail uno-a-uno. La evolución del retail: del “cómo me gusta vender” al “cómo les gusta comprar”

Esto se da porque cada vez más los clientes que han experimentado la personalización de su proceso de compra admiten que esta personalización si ha influido en sus decisiones. Según un estudio reciente de Infosys, ese número llega al 86%. En dicho estudio casi el 70% de los consumidores confirmó que la consistencia entre el espacio físico y la tienda online es de suma importancia para ellos.

El 91% de adultos de EEUU preferiría olvidar su cartera o llaves en su casa antes que el móvil. La mayoría de la gente accederá a Internet a través de dispositivos móviles en menos de dos años. El consumidor es "móvildependiente". Esa nueva realidad, bien entendida y aprovechada, potenciará las oportunidades de interacción.

Queda en evidencia que el concepto BrandOffOn y su aplicación práctica ya forman parte del nuevo ecosistema del nuevo retail.

El 90% de los retailers encuestados coinciden en que la consistencia de la experiencia de la marca en el offline como en el online promueven la fidelidad de los clientes. De dicho 90%, la mayoría no ha podido aún realizar dicha integración de manera coherente y consistente.

El 52% de las compras OFF están motivadas por un impacto ON. ¿Aún crees que se pueden separar los mundos BrandOffOn? En apenas 6 años pasaremos de 1800 Millones a casi 6000 Millones de personas conectadas a Internet ¿Está tu marca preparada?
Andy Stalman

Viernes, 19 de Diciembre 2014


Bitácora


Llamo a Roger Domingo, Director Editorial de Ediciones Deusto, Gestión 2000, Alienta Editorial, Para Dummies y PlanetaHipermedia en Grupo Planeta, para hablar sobre el balance del 2014. Apenas comienza la conversación, le digo, “Roger, ayer fue un día histórico: Estados Unidos y Cuba restablecen relaciones diplomáticas tras más de medio siglo.” Se oye un silencio al otro lado de la línea y Roger, me dice: “Ayer se termino el siglo XX.” Todo el resto de la charla cobra total irrelevancia ante semejante afirmación.


El fin del siglo XX y el cumpleaños del Papa Francisco.
El miércoles 18 de diciembre de 2014, se termino el siglo XX.

El Presidente de Uruguay, José Mujica definió el “fin del bloqueo” a Cuba “como la caída del muro de Berlín”, a escala latinoamericana.

En Twitter, la cuenta @WhiteHouse compartia una foto del Presidente Obama en el momento en que conversaba con el Presidente de Cuba, Raúl castro, antes del anuncio del fin del bloqueo.

Aquello de que la historia será tuiteada, no era una falacia, estaba sucediendo.

Acaba de terminar el siglo XX, está comenzando el siglo XXI. Este siglo XXI irrumpe con varios cambios palpables respecto del siglo anterior, pero entre todos los cambios, el que a mi entender es el más relevante es la evolución del O al Y.

El siglo XX indudablemente se enfundó en la bandera del O, mientras que el siglo XXI ha nacido asumiendo que el Y no solo era necesario sino indispensable. Y de integración, de cooperación, de colaboración, de desarrollo, de dialogo.

Los medios especializados mencionan que el Papa Francisco, ha sido el gran mediador, poniendo la diplomacia vaticana al servicio de EE UU y Cuba.

Pocos símbolos tan emblemáticos como la caída del telón de acero del Caribe.

El Papa Francisco, decía hace más de un año "La única manera de que la vida de los pueblos avance, es la cultura del encuentro." Para ello los líderes deben superar las barreras que los separan, para tender puentes que unan. Pocos puentes más sólidos que los puentes del diálogo. Francisco, afirmaba: "Cuando los líderes de los diferentes sectores me piden un consejo, mi respuesta es siempre la misma: Diálogo, diálogo, diálogo."

Un 18 de diciembre de 2014, mientras el Papa celebraba su 78º cumpleaños, rodeado del afecto y la admiración de la gente, Cuba y Estados Unidos anunciaban al mundo el fin del siglo XX.

Toda coincidencia es pura casualidad. O no.
Andy Stalman

Jueves, 18 de Diciembre 2014


La era digital


“Los seres humanos somos sobre todo lo que hacemos y lo que le hacemos a las otras personas, mucho más de lo que decimos. Por supuesto que nos comunicamos con lo que decimos, pero es mucho más definitivo y determinante lo que hacemos.” Eduardo Sacheri


Datos que gritan en silencio.
En 2014 habrán nacido unas 150.000.000 de personas.

Se habrán publicado este año unos 2.300.000 libros.

Han sido publicados 130.000.000 de libros en toda la historia moderna.

Este año se habrán vendido 1.460.000.000 de teléfonos celulares.

6.900 millones de personas tienen móviles.

2.500 millones de personas no tienen acceso a un baño limpio.

Se habrán vendido más de 170 millones de iPhones y se habrán activado más de 450.000.000 nuevos smartphones.

Se producirán unas 125.000.000 de bicicletas.

Se venderán unos 250.000.000 de ordenadores.

Se habrán fabricado unos 65.000.000 de coches.

Terminaremos el años con más de tres mil millones de usuarios de Internet. En los últimos 10 años pasamos de 910 millones a 3 mil millones. De un 10% de la población mundial a un 40%.

El primer billón se alcanzó en 2005. El segundo billón en 2010. El tercero este año.

Andy Stalman

Jueves, 4 de Diciembre 2014


La era digital


Si crees que la tecnología es más importante que las personas intenta sobrevivir sin clientes mientras cuentas tus likes.


Las personas en el corazón de la tecnología.
Twitter y Facebook se han consolidado como una tendencia sólida, útil y estratégica. Después de internet y Google, probablemente son las herramientas que más están afectando la comunicación entre consumidores y marcas, y también entre organizaciones y audiencias. Está cambiando tanto la forma de escribir, como la de comunicar, informar, relacionarse, compartir y conversar.

El 95 por ciento de los usuarios de Twitter declara seguir al menos a una marca. Sin embargo, la mayoría de las marcas no terminan de encontrar su espacio en este entorno, y no consiguen aprovechar al máximo las posibilidades que éste ofrece.

Según un estudio reciente de Forrester Research los posts que las principales marcas publican en Facebook y Twitter sólo llegan al 2% de sus fans o seguidores y, de media, menos del 0.1% de los mismos realmente interactúa en las publicaciones.

¿Esto implica renunciar a invertir en dichas redes? ¿O más bien es un toque de atención para que las marcas que están invirtiendo en ellas lo hagan de una manera más estratégica, empática, coherente e interesante?

El comienzo de la segunda era de las redes sociales, demanda mejorar el contenido. Profesionalizar la actividad digital. Interesar a los seguidores. Interactuar genuinamente. Ser relevantes, auténticos. Comprender que para conectar con la gente hay que hablar el lenguaje de la gente. Pocas veces algo tan obvio fue tan obviado.

En España y Gran Bretaña, el 80 por ciento de los accesos a Twitter son vía móvil, y los usuarios de móvil son el doble de activos que los de ordenador. Es un cambio que afecta tanto a las personas como a las marcas, las organizaciones, los gobiernos y las empresas. Twitter seduce por igual a los profesionales, los periodistas, los deportistas, las estrellas de cine, las organizaciones y las compañías.

En Twitter, todo es compartible, opinable, y cercano. Cualquiera puede generar el contenido. No cualquiera puede hacerlo con calidad. Por eso se está transformando en una herramienta muy poderosa para amplificar un mensaje. En Internet, sin embargo, se sigue manteniendo la pirámide del 90+9+1 de contenido.

La mayoría de las marcas tienden a centrar sus estrategias en las plataformas, y no en los destinatarios. Buscan clics, y no personas; se obsesionan con el efecto, y no con el fin. Hasta que en todos los departamentos (convendría actualizar este tipo de conceptos) de atención al cliente, marketing, dirección general, etc., no quede meridianamente claro que detrás de todo están las personas, no habrá posibilidad de éxito.

La tecnología da poder, pero sólo conectando con las personas obtienes beneficios.

Comprender a las personas, escucharlas, atenderlas, hacerlas sentirse especiales, importantes, resulta clave en el proceso de seducción, fidelización y finalmente de conversión.

Los seres humanos somos la única especie capaz de compartir conocimiento. Internet elimina barreras y acerca la posibilidad de compartir dicho conocimiento no sólo con fines comerciales. No todo el mundo busca la novedad inmediata, que en algunos casos es efímera. El intercambio, ya no de bienes y servicios, sino de experiencias y estudios ha permitido que el mundo menos desarrollado tenga acceso a cosas impensables hace pocos años. Internet, bien utilizado, aporta progreso y acceso a una gran parte de la humanidad.

El hombre, como especie, ha avanzado porque es cooperativo en esencia. Aunque esta época tenga una impronta de egoísmo, la colaboración siempre se impone.

La humanidad sigue avanzando hacia un futuro de evolución tecnológica sin precedentes.

Pero, detrás de todos los fenómenos, avances y desarrollos sigue estando la persona. Comprenderlo y aplicarlo es rebelarse contra el destino.
Andy Stalman

Jueves, 20 de Noviembre 2014


La era digital


Berlín es hoy una de las ciudades más interesantes y atractivas del mundo. La metáfora de las luces para conmemorar el 25º aniversario de la caída del muro nos recuerda que se puede pasar de la oscuridad a la luz, a pesar de todo. Pero también hay que ser conscientes que quedan muchos desafío por delante, como nos recordaba Willy Brandt.
Este es el primer post sin palabras, salvo estas de la entradilla. El momento histórico amerita un post diferente.


Las barreras mentales por lo general perviven por más tiempo que las de hormigón.
Andy Stalman

Lunes, 10 de Noviembre 2014


Tendencias de las marcas


“Marcas: despertad de la pesadilla de los costes e ingresad en el sueño de las emociones. Sólo así conquistareis el corazón de vuestros clientes.” Anónimo.


En vez de buscar clientes para amar, busca amar a tus clientes.
Nuestra vida es la suma de lo que sentimos. Desde que nos despertamos hasta que nos vamos a dormir. Incluso, en sueños. La mente nos permite recordar aquellas percepciones que son capaces de conectar emocionalmente con nosotros. Lo esencial conecta con las personas.

Lo mismo nos sucede con aquellas marcas que logran emocionarnos y sorprendernos, esas que nos hacen la vida más fácil o más feliz. Es un mundo marcado por la escasez de tiempo y un ambiente de adormecimiento generalizado. Por eso, sentir comienza a ser un bien escaso.

“No somos racionales de forma natural. Tenemos la posibilidad de serlo pero mediante un tremendo esfuerzo personal y merced a un contexto social y cultural que contribuye a hacerlo posible. Somos esclavos de las emociones y del entorno. Ser racionales es posible si controlamos las emociones negativas y potenciamos las positivas”, confirma el neurólogo y catedrático António Damásio.

Los consumidores necesitan recibir estímulos que sean capaces de eludir esa rutinaria y compleja realidad, por lo que para las marcas emocionar y conectar adquiere una importancia capital.

En la década del 70, un consumidor promedio recibía una media de 1.000 mensajes de marca por día. En 2014, esa cantidad supera los 5.000. El inconsciente sólo retiene el 0,4%.

Google procesa en la actualidad unas 40.000 búsquedas por segundo, en promedio, lo que representa unas 3.500 millones por día. Si consideramos que hay 2.800 millones de personas con acceso a Internet, al menos todos hacemos una al día, como mínimo.

Uno de los asuntos más interesantes es que entre el 16% y el 20% de todas las consultas que se preguntan cada día nunca se habían realizado con anterioridad. ¿Se trata de una avidez por nuevos conocimientos? ¿Es la avalancha de lo novedoso lo que empuja a este resultado? En simultáneo cada consulta a Google utiliza 1.000 ordenadores y responde en 0.2 segundos. Pocos como Google han comprendido que somos ricos en información, pero pobres en tiempo. Sólo la emoción no se puede automatizar.

En un año calendario más de 1.2 trillones de búsquedas confirman la avidez por buscar, que no es siempre, sinónimo de encontrar.

Si buscan tu marca y no la encuentran, es, casi, como si tu marca no existiera.

En 1999 le llevaba a Google aproximadamente un mes construir un indice de 50.000.000 de paginas web. En la actualidad eso mismo les lleva menos de un minuto.

La tecnología, bien usada, es fantástica, pero las personas "Somos mucho más que hardware y software. Somos nuestra experiencia, emociones, pasiones, sueños y esperanzas", dice el neurocientífico Facundo Manes,
Andy Stalman

Jueves, 6 de Noviembre 2014


La era digital


“El marketing se ocupa de identificar y satisfacer las necesidades humanas y sociales. Una de las definiciones más cortas de marketing es "satisfacer necesidades de manera rentable". Philip Kotler


Para las marcas encantar a sus clientes es lo primero, lo segundo y lo tercero.
Sólo una de cada cinco marcas tiene un impacto significativo en nuestra calidad de vida, lo que revela la gran oportunidad que se abre a las marcas para re-conectar y redefinir su relación con los consumidores, con su entorno, con la sociedad, con la humanidad.

La mayoría de marcas fracasa por 5 motivos principales, pero sobretodo porque no hacen que la vida de las personas sea un poco mejor. No aportan ningún beneficio tangible. Su existencia no aporta una mejora o beneficio a sus vidas y por lo tanto se transforman en irrelevantes para los potenciales clientes o consumidores. Esos cinco motivos son: dinero insuficiente, poca originalidad, el nuevo entorno informativo, el impacto del cruce de barreras culturales y el no invertir en atraer, promover y retener el talento.

El ser humano crea su presente en torno a las expectativas y percepciones que de él tiene. Las expectativas con las marcas son cada vez más altas, se espera y se exige mucho de ellas porque son, en esencia, relevantes para nuestra vida.

Muchas marcas nos definen como personas. Nos ayudan a desarrollar el imaginario alrededor del cual el resto del mundo construye su percepción sobre nosotros.

En general, las expectativas no superan a la realidad. La sobre-promesa esta en entredicho. Prometer sin cumplir solo consigue atraer el enfado y la ira de una comunidad inter-conectada en lo digital y en la crítica.

A pesar de estas circunstancias, algunas marcas han sido capaces de romper con los límites del mercado y sorprender, al demostrar que no hay sectores o industrias o tamaños buenos o malos, sino un mundo de oportunidades para establecer la diferencia.

¿Qué pueden hacer las grandes marcas que no se han transformado aún? Las marcas no son una moda, son una trayectoria, un pasado de enseñanzas y experiencias, un presente activo, complejo y en movimiento y un futuro que se presenta alentador y desafiante. Son, asimismo, el resultado de años de investigación, adaptabilidad, creación, buen diseño; de conocer muy bien a sus clientes y potenciales clientes y, sobre todo, ¡escucharlos! Cuanto más consistente es el mensaje en el tiempo, más coherente la estrategia de marca y más conecte emocionalmente, más atención, fidelización y éxito conseguirá.

Lo que esta sucediendo es que muchas empresas consideran que publicitar una promesa de valor es suficiente para considerarse una empresa valiosa. El desencanto provocado por ese valor inexistente es un torpedo a la línea de flotación de la marca.
Andy Stalman

Lunes, 3 de Noviembre 2014


La era digital


Hay marcas que quieren desafiar las fronteras de lo conocido. Son pocas, pero existen. Son marcas que buscan descubrir nuevos territorios y apropiarse de ellos. Tanto en el plano físico como en el emocional. Tratan de romper con el status quo, y muchas lo logran. Ya no se trata de ser la marca de la empresa más grande, o de la compañía mas fuerte, o de la organización mas alta, se trata de ser la marca que mejor comunica. Subirse a hombros de gigantes puede ser un buen comienzo. Otro, elevarse con un globo y saltar. Romper un record sin comunicarlo bien es como aquella gran idea mal implementada. Es decir, una mala idea. En la Era Digital se recomienda, que el globo del que salte tu marca sea una aceitada maquina de comunicación. Sino se recomienda que vea el futuro en YouTube.


Las marcas ganadoras no son ni las más grandes, ni las más fuertes, ni las más altas, sino las que mejor comunican.
El salto que Joe Kittinger registró en 1960 fue de 31.333 metros. Kittinger no fue el primero en saltar, incluso lo hizo durante una época en que nadie sabía si un ser humano podría sobrevivir a un salto desde el borde del espacio. Una época que recién veía como los medios de comunicación masiva se extendían. Fue en 1908 cuando el primer evento sponsorizado se realizó; en 1920 las “sopa operas” comenzaban a emitirse en la radio; y en 1941 el primer comercial en televisión se veía. Sin duda 1960 no fue el mejor año para saltar, pero para las grandes marcas, las condiciones ideales no existen.

Cincuenta y dos años después Kittinger estaba en la sala de control del proyecto Stratos. Felix Baumgartner era la cara visible de la maquinaria de contenido de una de las marcas que mejor lo hacen en la era digital: Red Bull. Kittinger estaba en una silla en la Tierra, Baumgartner subiendo al espacio.

Desde 39.000 metros de altura (cuatro veces más alto que lo que vuela un Airbus 340 que une Madrid con Buenos Aires), Baumgartner abrió la escotilla de su cápsula y saltó, rompiendo el récord de salto de altura. En el descenso consiguió batir también el récord de superar la barrera del sonido a 1342,8 km/h sin ayuda mecánica. A Kittinger le quedo el consuelo que Felix no consiguió el récord de mayor tiempo de descenso en caída libre, que quedo en manos de él (hizo 4 minutos 19 segundos frente a los 4 minutos 39 segundos de Kittinger en 1960).

Más allá de estos records que desafían el sentido común y los limites del ser humano, hubo uno que puso a Kittinger, a Baumgartner y sobretodo a Red Bull en la cima de las marcas en la Era Digital: como se comunico.
Andy Stalman

Martes, 28 de Octubre 2014


La era digital


Resulta incierto y desafíante llegar a construir, o a comprender, el mundo en el que vivimos y el destino hacia donde se encamina. En especial, en pleno tránsito desde una sociedad industrial a otra del conocimiento. Estamos empezando una nueva Era en la que no estamos preparados para protagonizar ese mundo que no existe y al cual nos dirigimos.


La construcción del futuro en la era digital.
Mientras lo digital empieza a impregnarse en todos los ámbitos de la vida, los negocios, lo social, lo cultural, James Fowler dice que “estamos empezando a conocer la máquina de la gente conectada y su efecto contagio”. Es decir, el comienzo del efecto multiplicador de las redes sociales.

Llamativamente, en este año 2014, se empieza a vislumbrar el comienzo de la segunda era de las redes sociales. La primera estuvo cimentada sobre un uso más exploratorio, a la vez que efímero. La cantidad superaba a la calidad, la presencia superaba a la estrategia y el monologar era la norma. De monetizar prácticamente no se hablaba.

Esta segunda era, comienza a poner en valor el tiempo que cada uno emplea o invierte en las redes sociales. Los procesos de maduración necesitan de esa experimentación, de ese prueba-error y en 2014 las marcas comienzan a evolucionar de ese uso poco eficaz y se pasará a la conversión. Hablamos de tangibilizar las inversiones, en dinero, en tiempo, en recursos, que se realizan. En definitiva en vender, que es el sustento que permite a las marcas desarrollarse y evolucionar. El futuro de las grandes marcas en las redes sociales pasa por centrarse más en la monetización de su influencia.

En la actualidad, el conocimiento que hemos adquirido ya no es garantía para el futuro. Sólo es el reflejo de nuestra experiencia y de nuestro acierto en el pasado. Antes, se suponía que estábamos viviendo una adaptación a una época de cambios. Ahora nuestro tiempo nos enfrenta a lo que supone un impacto estructural, a lo que estamos denominando un cambio de época.

¿Esta nueva sociedad del conocimiento es pasajera? ¿Se puede evolucionar al ritmo que exige el mercado, creando nuevos proyectos?¿Cuáles son los aceleradores de estos cambios masivos, que marcarán la forma de pensar y vivir de la próxima sociedad?

En la actualidad, resulta habitual debatir y leer en los medios sobre qué le está ocurriendo al mundo capitalista. Y se pregunte a quien se pregunte, la respuesta mayoritaria es que, a la vista de los resultados, el modelo precisa de una re-orientación. Muchos aseguran que no hay, o no existe, un modelo mejor. Que como la democracia a la política, el capitalismo es lo mejor para la economía, o como se la denomina ahora: los mercados. O dicho de otra manera, el capitalismo es hoy, para los analistas, el menos malo de los modelos.

Tienen en parte razón, en general, “el mundo se inclina a favorecer el mercado (66% de los encuestados), pero donde más apoyo hay es en los países más pobres (80% en Bangladesh, 75% en Ghana o 74 % en Kenia). Entre las economías emergentes, en China el 76% de los encuestados piensa que a la gente le va mejor en una economía de mercado. En India es un 72%, un 67% en Venezuela y un 60% en Brasil”, compartía en su columna en El País, Moisés Naím.

Si bien sectores como el petróleo o la construcción han manejado los hilos de la economía en el pasado, el futuro apunta a un nuevo escenario, en el que los activos más intangibles adquieren gran protagonismo. De esta forma, el conocimiento, el talento y la creatividad se abren paso.

Sobre las empresas, la consultora Millward Brown aseguraba en un informe de 2012 que, de las 50 marcas con un crecimiento más rápido, 10 pertenecen al sector de la tecnología. De las 20 compañías con mayor valoración bursátil, 6 son tecnológicas. De ellas, Apple y Google, una vez más, lideran el ranking y sustituyen a sectores todopoderosos como la energía o la banca.
Andy Stalman

Jueves, 23 de Octubre 2014


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Editado por
Andy Stalman
Andy Stalman
Andy Stalman es Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad de Belgrano y Licenciado en Periodismo por la Universidad Católica Argentina, ambas de Buenos Aires. Ha realizado estudios Avanzados de Comunicación en la Universidad de Saint Joseph, en Philadelphia, EE.UU y está especializado en Dirección de Marketing por la Universidad de Pompeu Fabra de Barcelona. Profesor y Premio a la Excelencia Académica del IE Business School. Doctor en la Universidad Piloto de Colombia de la Cátedra que lleva su nombre. Ha colaborado en España y en el exterior como profesor invitado en la Universidad Pompeu Fabra, la Universidad Antonio de Nebrija y la Universidad de Alcalá de Henares, la Universidad de Piura y el CESA, entre otras.
De 1994 a 1997, se desempeñó como Director de Marketing para Lacoste con sede en Buenos Aires. De 1998 a 2002 fue Director de Marketing de Aeropuertos Argentina 2000 encargado del desarrollo del marketing y comercial de los 35 mayores aeropuertos del país. En octubre de 2002 comienza a trabajar como socio y Managing Director de Cato Partners España, en Barcelona y en 2006 asume la responsabilidad de Cato Partners Europe, con sede en Madrid, liderando proyectos en más de 15 países.
Miembro del Comité de Expertos de Creanavara y de la Junta Directiva de la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC). Ha escrito más de 150 artículos especializados en Branding, Comunicación, Diseño y Marketing para diferentes medios generalistas y especializados de varios países. Es conferenciante tanto en España y Europa como en Latinoamérica.
Autor del best seller "Brandoffon, el Branding del futuro", que lleva más de 35 semanas consecutivas como uno de los libros más vendidos de Amazon.






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