|
|
Blog de Tendencias21 sobre el mundo de las marcas en la era digital
Atravesamos un período de ansiedad generalizado. No hay tiempo, se busca el éxito rápido, y la fama y los seguidores ofrecen aquello que los valores más sólidos no alcanzan a completar. Lo efímero se está imponiendo en una batalla silenciosa de valores. Es un mal pasajero o, tal vez, menos temporal de lo que creemos pero, en cualquier caso, está aquí, entre nosotros.
El acceso mediático global está propiciando que cualquiera pueda compararse con las personas más importantes del mundo. Estamos siendo protagonistas de una revolución comparable en alcance con la revolución industrial de los siglos XVIII y XIX, aunque mucho más vertiginosa que ésta. En un periodo de tiempo extremadamente breve las nuevas tecnologías de la comunicación han dado lugar a un nuevo sistema que ha cambiado en profundidad la cultura y la economía a nivel global.
Ahora, las etapas se comprimen y los modelos cambian y generan nuevas oportunidades y también nuevas ansiedades. Es el caso de la valoración que se hace de la juventud en los medios de comunicación o de las historias sobre grandes logros a muy temprana edad. Mark Zuckerberg, que a los 26 años ha modificado la forma de comunicarse, de compartir, de acercarse a gran parte del mundo, es un ejemplo perfecto. Este tipo de modelo hace que la gente tema que aquello que no han logrado antes de los 40 años deje de ser realizable y valioso a partir de entonces. Una idea aumenta esa incertidumbre de la que hablamos y desvaloriza las carreras tradicionales, que precisan de mucho tiempo para evolucionar y no siempre conducen a un éxito financiero espectacular, ni a la fama en la mayoría de ocasiones.
¿Es la civilización una carrera entre la educación y lo superfluo?
Esta ansiedad, mezclada con la presión social y sumada a la necesidad de mostrar resultados inmediatos propicia una búsqueda constante del triunfo a corto plazo. En este nuevo contexto podemos ver cómo individuos “corrientes”, como cualquiera de nosotros, se hacen famosos en nada de tiempo. Valores como la investigación en el conocimiento o la contribución a la mejora de la sociedad están menos claros en nuestra sociedad de lo que nunca lo han estado anteriormente. O casi nunca, por no ser tan lapidarios.
Si no acabamos con la ansiosa superficialidad, corremos el riesgo que ella acabe nosotros.
Todos nos comparamos con los demás. Pero necesitamos concienciarnos de que si medimos nuestra propia valía a partir de criterios comparativos, como la riqueza y la fama, estamos condenados a vivir en una frustración constante.
El camino pasa por sentir que uno está viviendo de manera auténtica su propia vida, que existe una lógica inherente a nuestro propio desarrollo, así como que nuestra contribución al mundo es evolutiva y creciente. Esta contribución nunca puede ser evaluada con mediciones comparativas.
Muchas personas buscan el alivio a la ansiedad en libros de auto-ayuda sin base científica, que prometen el logro de los objetivos prefijados de forma fulgurante; o en libros de “felicidad pop” que aseguran el acceso instantáneo a una felicidad duradera. Todo esto es charlatanería y fomenta la decepción.
La realización profesional requiere de mucho trabajo. Nadie espera quedar satisfecho con el esfuerzo de tan sólo unos días. La educación no debería orientarse únicamente hacia la obtención de una carrera exitosa en tiempo récord, sino también hacia cuestiones fundamentales acerca de los valores y verdades que se han perdido en los últimos tiempos, y que necesitan ser re-establecidas. Es un proceso para toda la vida, que debería ser valorado y disfrutado. El hombre es una criatura curiosa y creativa y ambas cualidades desmienten la idea de que no es posible cambiar las cosas.
Ahora, las etapas se comprimen y los modelos cambian y generan nuevas oportunidades y también nuevas ansiedades. Es el caso de la valoración que se hace de la juventud en los medios de comunicación o de las historias sobre grandes logros a muy temprana edad. Mark Zuckerberg, que a los 26 años ha modificado la forma de comunicarse, de compartir, de acercarse a gran parte del mundo, es un ejemplo perfecto. Este tipo de modelo hace que la gente tema que aquello que no han logrado antes de los 40 años deje de ser realizable y valioso a partir de entonces. Una idea aumenta esa incertidumbre de la que hablamos y desvaloriza las carreras tradicionales, que precisan de mucho tiempo para evolucionar y no siempre conducen a un éxito financiero espectacular, ni a la fama en la mayoría de ocasiones.
¿Es la civilización una carrera entre la educación y lo superfluo?
Esta ansiedad, mezclada con la presión social y sumada a la necesidad de mostrar resultados inmediatos propicia una búsqueda constante del triunfo a corto plazo. En este nuevo contexto podemos ver cómo individuos “corrientes”, como cualquiera de nosotros, se hacen famosos en nada de tiempo. Valores como la investigación en el conocimiento o la contribución a la mejora de la sociedad están menos claros en nuestra sociedad de lo que nunca lo han estado anteriormente. O casi nunca, por no ser tan lapidarios.
Si no acabamos con la ansiosa superficialidad, corremos el riesgo que ella acabe nosotros.
Todos nos comparamos con los demás. Pero necesitamos concienciarnos de que si medimos nuestra propia valía a partir de criterios comparativos, como la riqueza y la fama, estamos condenados a vivir en una frustración constante.
El camino pasa por sentir que uno está viviendo de manera auténtica su propia vida, que existe una lógica inherente a nuestro propio desarrollo, así como que nuestra contribución al mundo es evolutiva y creciente. Esta contribución nunca puede ser evaluada con mediciones comparativas.
Muchas personas buscan el alivio a la ansiedad en libros de auto-ayuda sin base científica, que prometen el logro de los objetivos prefijados de forma fulgurante; o en libros de “felicidad pop” que aseguran el acceso instantáneo a una felicidad duradera. Todo esto es charlatanería y fomenta la decepción.
La realización profesional requiere de mucho trabajo. Nadie espera quedar satisfecho con el esfuerzo de tan sólo unos días. La educación no debería orientarse únicamente hacia la obtención de una carrera exitosa en tiempo récord, sino también hacia cuestiones fundamentales acerca de los valores y verdades que se han perdido en los últimos tiempos, y que necesitan ser re-establecidas. Es un proceso para toda la vida, que debería ser valorado y disfrutado. El hombre es una criatura curiosa y creativa y ambas cualidades desmienten la idea de que no es posible cambiar las cosas.
Andy Stalman
Jueves, 22 de Marzo 2012
Comentarios
Editado por
Andy Stalman
Andy Stalman es Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad de Belgrano y Licenciado en Periodismo por la Universidad Católica Argentina, ambas de Buenos Aires. Ha realizado estudios Avanzados de Comunicación en la Universidad de Saint Joseph, en Philadelphia, EE.UU y está especializado en Dirección de Marketing por la Universidad de Pompeu Fabra de Barcelona. Profesor del Executive MBA del Instituto de Empresa (IE). Premio a la Excelencia Académica 2011 del Instituto de Empresa (Executive Education). Profesor del Executive Master en Fashion Retail Management de la Universidad de Barcelona, Profesor de la Universidad de Alicante del Profesorado Experto Universitario en Dirección y Gestión de Redes Sociales en la empresa. Por otro lado, es Doctor en la Universidad Piloto de Colombia de la Cátedra que lleva su nombre. Ha colaborado en España como profesor invitado en la Universidad Pompeu Fabra, la Universidad Antonio de Nebrija y la Universidad de Alcalá de Henares, entre otras.
De 1994 a 1997, se desempeñó como Director de Marketing para Lacoste con sede en Buenos Aires. De 1998 a 2002 fue Director de Marketing de Aeropuertos Argentina 2000 encargado del desarrollo del marketing y comercial de los 35 mayores aeropuertos del país. En octubre de 2002 comienza a trabajar como socio y Managing Director de Cato Partners España, en Barcelona y en 2006 asume la responsabilidad de Cato Partners Europe, con sede en Madrid, liderando proyectos en más de 15 países.
Miembro del Consejo de Superbrands y de la Junta Directiva de la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC). Ha escrito más de 150 artículos especializados en Branding, Comunicación, Diseño y Marketing para diferentes medios generalistas y especializados de varios países. Es conferenciante tanto en España y Europa como en Latinoamérica.
De 1994 a 1997, se desempeñó como Director de Marketing para Lacoste con sede en Buenos Aires. De 1998 a 2002 fue Director de Marketing de Aeropuertos Argentina 2000 encargado del desarrollo del marketing y comercial de los 35 mayores aeropuertos del país. En octubre de 2002 comienza a trabajar como socio y Managing Director de Cato Partners España, en Barcelona y en 2006 asume la responsabilidad de Cato Partners Europe, con sede en Madrid, liderando proyectos en más de 15 países.
Miembro del Consejo de Superbrands y de la Junta Directiva de la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC). Ha escrito más de 150 artículos especializados en Branding, Comunicación, Diseño y Marketing para diferentes medios generalistas y especializados de varios países. Es conferenciante tanto en España y Europa como en Latinoamérica.
Últimos apuntes
Un Papa del Nuevo Mundo para un mundo nuevo.
15/03/2013
El Branding del futuro.
14/03/2013
¿Qué es abrazar para vos?
07/03/2013
I am a brand. You are a brand.
27/02/2013
2013: La vuelta de la imaginación.
02/01/2013
Tiempo de recuperar lo perdido.
18/12/2012
Día Internacional del Abrazo
03/12/2012
La evolución de las marcas.
27/11/2012
BRANDOFFON.
22/11/2012
8 abrazos cambiarán el mundo. Segunda parte.
07/11/2012
Archivo
Habilidades Directivas
-
Si quiere ser un buen jefe debe cultivar cuatro habilidades
20/05/2013 -
Mentir en el currículum sólo aumenta los obstáculos a la hora de conseguir empleo
13/05/2013 -
Diez razones por las que no se consigue ser jefe
06/05/2013 -
Los jóvenes prefieren ganar menos dinero y tener más tiempo libre
29/04/2013 -
Si quiere conservar su empleo, medite sobre las redes sociales
22/04/2013
Blog sobre marcas de Tendencias21
Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850
Tendencias 21 (Madrid). ISSN 2174-6850




