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Generación creativa.

28/07/2011

Desde los años en que nuestros abuelos iniciaban el siglo XX hasta el inicio del siglo XXI, el mundo ha atravesado más cambios que en los 1900 años previos. Todo ha cambiado: la forma de trabajar, de comerciar, de comunicar, de investigar, de relacionarnos. Muchas de las actividades cotidianas han evolucionado o desaparecido. También han nacido otras nuevas. Sin embargo, existe una cuestión clave en este proceso que aún no ha podido o sabido aprovecharse: la creatividad.

Generación creativa.
Seguramente, si les preguntáramos a nuestros abuelos qué es Google, levantarían una ceja y nos mirarían con recelo.

¿En qué mundo estamos viviendo? ¿Hacia qué mundo vamos? ¿Qué mundo queremos? Sin dudas, el mundo hacia el que vamos es desconocido para todos. Imaginar cómo será en cinco años es difícil y tratar de predecir cómo estará en diez es prácticamente imposible. Sin embargo, si las nuevas generaciones que ya nacieron en un mundo digital fueran estimuladas en el desarrollo de sus capacidades creativas, el futuro sería, casi seguro, un espacio mejor.

En un anuncio que es un claro signo de los tiempos, Corea del Sur confirmó su intención de eliminar los libros escolares físicos. El gobierno anunció que de aquí al 2014 se digitalizarán todos los libros de los primeros años de educación y para el 2015 se quiere ampliar el proceso a toda la educación escolar.

En Nueva York, están probando un nuevo modelo que cambia el formato de un maestro con 20/25 alumnos a otro que se focaliza en la experiencia de cada niño de aprender. Se pasa de modelo tradicional a un modelo diferente y arriesgado.

La creatividad es el estado natural de los niños. Para el niño la vida es una aventura creativa. A medida que se van haciendo mayores, esa creatividad va mermando. ¿Dejamos de crear porque dejamos de ser niños o dejamos de ser niños porque dejamos de crear?

No es fácil que aquellos que han vivido una época en que lo digital era ciencia ficción se puedan adaptar a enseñarle a toda una generación de nativos digitales.

Cuando le pregunté a un niño de 12 años: ¿Qué es Google? Me miró y casi como suponiendo que le estaba gastando una broma, me respondió: “¿Google? ... Google es Google”.

Como diría Ann Lewin: “es casi como si tuviéramos que reinventar la infancia”. Necesitamos encontrar nuevas formas de educar que permitan que en los niños florezca la creatividad. Que la infancia vuelva a ser infancia. Que todo el potencial que tienen dentro pueda desarrollarse.

¿Cuántas cosas que los jóvenes aprenden en el colegio son cosas que deben hacer y cuántas son cosas que a ellos les gustaría hacer?

¿Es sólo el cambio digital lo que está impactando en los cambios o el cambio es aún mas profundo? La respuesta es evidente.

Generación creativa.
Tomas Edison, uno de los grandes inventores de la historia, dijo: “No he fracasado. Simplemente he descubierto diez mil alternativas que no funcionan”. El miedo al fracaso es una de las barreras más complejas de superar. Una persona que pierde el miedo a equivocarse es una persona que puede cambiar, experimentar, inventar. Si a cada errarle sigue un castigo, la persona (con la excepción de aquellas personalidades muy fuertes) perderá la poca confianza que ya tiene en si misma.

Probablemente en esta época podamos aplicar más que en ninguna otra, la mítica frase de Albert Von Szent Gyorgyi acerca de lo que significa el descubrir: “El descubrimiento consiste en ver lo que todo el mundo ha visto y pensar lo que nadie ha pensado”

¿Cómo transformamos el sistema para que los jóvenes puedan romper reglas, inventar nuevos y mejores futuros, experimentar sin temor a recibir un castigo por equivocarse? ¿Cómo hacemos para que los jóvenes se animen a tener instinto emprendedor, a dejar atrás la idea de la “seguridad” para sumergirse en la movilidad laboral? ¿A qué esperamos para entender que estamos viviendo en una aldea global, con cambios globales y que para ello se necesitan mentes abiertas sin fronteras para el cambio?

Estamos en un momento de redefiniciones. Necesitamos liderazgos creativos, que incorporen la experiencia de los jóvenes que llevan en su ADN lo digital. Sin renegar de la necesidad de tener una base de formación académica fundamental, la experiencia de aprender va más allá del aula, de la biblioteca, del patio del recreo.

A los 20 años, Picasso podía pintar tan bien como cualquiera en el mundo; a esa misma edad Einstein podía hacer tan bien física como cualquiera. En un estudio de personas que dieron forma al siglo XX con su genio creativo, Howard Gardner descubrió que, aunque cada una de ellas había alcanzado los límites de su ámbito, tenían en común algo que parece haber sido una frescura infantil en la manera de abordar su trabajo.

Los líderes crean cosas que antes no existían. No se puede dirigir sin conocimiento, pero no se puede liderar sin imaginación. ¿Qué el cambio no es sencillo? Vaya si no lo es. De los cambios más complejos a los que como sociedad debemos enfrentarnos, y sin embargo uno de los procesos más necesarios

Generación creativa.
Los jóvenes creen en el ejemplo no en las palabras. Los jóvenes creen en ellos. Cada joven es diferente. Cada padre y cada maestro también lo es. Sin embargo, todos tenemos algo en común, la necesidad de aprender, de compartir, de crear, de experimentar.

En la vida “no puedes crear la experiencia debes experimentarla”, como afirmaba con sabiduría Albert Camus. Hay que exponerse, subir al escenario, gritar, discutir, razonar, sentir, cantar, debatir, dejar atrás los temores, aprender con las vivencias, escuchar, introducirse en sus mundos. Seguramente, al brindar a los jóvenes las herramientas para crear, para imaginar, para desarrollar los dones que llevan dentro, el mundo que imaginamos puede que se transforme en real.

Cuando le preguntaron a Eve y Ted Branson, los padres del fundador del Grupo Virgin, acerca de cómo era Richard en la escuela, ellos respondieron: “Digamos que era inusual en la escuela. No sabíamos si era 99% estúpido o 1% excepcional. Nos aferramos a ese 1%”.

Estamos en un momento de caos y desorden, del que se puede salir con creatividad e imaginación. En esta época, mandan los innovadores. Por eso, se revalorizan los activos intangibles, la apertura mental y la multiculturalidad. Aunque la tecnología dirija el cambio, se humaniza el trato. Fracasan los exitosos de antes. Permanentemente irrumpen nuevas empresas.

Todos sabemos que los más pequeños nos hacen sentir más jóvenes de espíritu. Además, ellos pueden ayudarnos a visualizar el futuro.

Cuando los padres, profesores, tutores y maestros alientan la creatividad de los niños, descubren lo que ahora confirman los psicólogos: la mayoría de los niños tiene un talento, un don natural, una aptitud (o varias) para una actividad.

¿Y si en lugar de adaptarnos a nuevos parámetros en educación marcados por cambios ya establecidos, creáramos un nuevo paradigma basado en la creatividad? ¿Y si con esa premisa, pudiéramos entonces encauzar el potencial de cada niño a sus áreas de interés?

Desde que nacen, formarlos para crear ahí donde no hay nada. Que puedan dejar su marca en el universo.

Generación creativa.


Commentaires (11)
1. Javier Segura el 30/07/2011 13:25
Buenas Andy,

He leido con atención tu post, ciertamente interesante, y como me pides opinión, aquí te la ofrezco.

La mayor parte de las personas que hoy dia se dan cuenta de lo que tu piensas (entre ellas, yo), no hemos nacido en ninguna era digital. Cierto. Pero nuestras ganas por mejorar, por ser mejores que los demás, sin buscar el triunfo, sino el éxito personal, son valores que los hemos escuchado y/o leido, desde muy pequeños, al ritmo de si crees en ti mismo, no importa tanto lo que digan de ti ni hagan los demás. Por si acaso, siempre, al menos yo, hemos tenido los ojos y las orejas bien abiertos, con el objetivo de la perpetua mejora.

Suelo explicar, en el medio jurídico, que mi capacidad para prevenir tal o cual actuación, se basa simple y llanamente, en mucho estudio, en el conocimiento global del Derecho, y en el innumerable listado de sinsabores. La aplicación a la vida de esa experiencia es la que ayuda a descubrir la linea de pensamiento del contrario, de un Juez o de un colectivo. Lo que llamo "ver". Para la gran mayoría de mis colegas, el mundo juridico se resume en 2 + 2 = 5 (pocas veces, 4), pero no saben por qué. Yo creo que sí.

En el medio educativo, la cuestión reside no, en si un nativo digital de 10 años va a poder desarrollar sus particulares habilidades dentro de su vida en un Centro escolar, sino si las va a poder desarrollar en su etapa escolar.

Las barreras legales, psicologicas y familiares, obstaculizan en general el desarrollo personalizado de un niño, sea o no digital. Las legales: la movilidad entre materias independientemente de la edad, dependiendo de la capacidad; la movilidad entre estilos o maestrias formativas; la movilidad entre alumnos de diversos Centros; las restricciones por el domicilio de la familia; etc., son las mas llamativas.

Son precisamente, los "balas" los que siempre, queriendo o sin querer, han "disfrutado" de esa movilidad. En mi vida, he conocido a muchos de ellos. Bastantes son psicologos, y se dedican a Recursos Humanos. Otros montaron empresas. No esta en crisis.

Las barreras familiares cierran a sus hijos el contacto con el mundo adulto, del que tanto hemos aprendido cuando eramos pequeños. Los aislan o los dejan aislarse. No incentivan el valor de la comunicación cercana, proxima. No les guian.

Las barreras psicologicas centradas en el valor del riesgo (nuestros "balas", en cambio, lo tenian muy desarrollado), en el valor del fracaso, en el prestigio del exito, en la explotación del yo, en la infravaloración de la persona diluida en el colectivo, etc., obstaculizan, en el niño, la percepción de sus habilidades particulares, "ver" el valor de la experiencia personal ... ser creativo.

Hace ya 6 años intenté una experiencia piloto: que los nativos digitales enseñaran en los hogares de jubilados ese mundo que para éstos últimos era tan extraño, que entendieran las dificultades de aprendizaje de los mayores, que comprendieran sus necesidades, que propusieran soluciones; y que los mayores les explicaran a los jovenes sus problemas en el mundo digital, sus quejas, etc.; habia premios en viajes de fin de curso para los jovenes y los mayores. Se truncó: no habia ningun Centro que se atreviera a hacerse responsable de esos jovenes fuera del propio Centro. Hogares del Jubilado, todos. Tambien Vodafone, Telefonica, y Banesto, y ... en fin. No podia ser. Y hoy?

Creo que ya te he contestado a tus dos ultimas preguntas.

Un saludo,

Javier Segura










2. Andy Stalman el 31/07/2011 12:33
Javier, en el ultimo párrafo das en la clave. Pasamos del "choque de civilizaciones" al "choque de generaciones", como escribía The New York Times. Y si en vez de "choque de generaciones" promovemos el "encuentro de generaciones"? Donde, como bien apuntas, los jóvenes y los menos jóvenes aprenden, unos de otros, potenciando sus capacidades, compartiendo sus inquietudes. Cada generación tiene algo relevante que aportar y si sumamos cada aptitud y cada conocimiento sin duda integraremos una sociedad más creativa, más abierta, más "social".
3. Madres cabreadas el 04/08/2011 16:15
Chicos, me encantáis, me apunto a vuestro sistema, pero en España estamos todavía a años luz de él. quizá en EEUU? quizá si enseñaramos a nuestros hijos en casa? Me temo que aquí seréis unos incomprendidos, pero contad conmigo, que yo si os comprendo
4. Pablo B el 05/08/2011 20:35
Si no somos creativos, y si no somos capaces de fomentar esa creatividad en nuestros estudiantes, la tarea docente perderá la razón medular de ser en los tiempos que vivimos.

Si bien los jóvenes están más embebidos en las nuevas tecnologías, a veces concuerdo con nuevas teorías de que no son del todo nativos digitales, sino que necesitan cierto "entrenamiento" o influencia para reconocer todo otro mundo digital a su alrededor.

En el caso de quienes somos profesores, la creatividad nos ayuda de muchas maneras:
- Saber llevar adelante una clase de 40 a 80 minutos sin que se vuelva un ambiente pesado y aburrido a la vista de los estudiantes
- Despertar curiosidad por temas que no se habían propuesto
- Utilizar sus recursos "nativos" para incorporarlos en la enseñanza
y una lista que seguro se vuelve extensa.

Estos dos últimos años me he replanteado gran parte de mi trabajo en este sentido, con un aparente buen éxito, para ser sincero. El no negar acceso a las tecnologías que son del agrado de los jóvenes, encauzándolas a un buen fin, ha sido provechoso.

Por ejemplo, entre las nuevas técnicas (para mí) utilizo:
- No prohibir el uso de celulares en clase, sino indicar usos productivos del mismo, ejerciendo control sobre aspectos potencialmente negativos, pero destacando los positivos.
- Dividir el tiempo de clases: todos mis estudiantes tienen 10 a 15 minutos al inicio de la clase para leer sus correos, revisar las cuentas sociales de estudio y la web institucional del centro educativo. Luego de la clase, también tienen tiempo libre para revisar sus cuentas en redes sociales y entretenimiento en línea.
- Enviar las tareas a través de redes sociales estudiantiles, como Edmodo, y fomentar la consulta en línea. Mantengo mi propia Wiki para que puedan levantar material desde allí.
Estos procedimientos me permiten apreciar una cierta mejora en el rendimiento de las clases y cómo son abordadas por los estudiantes.

Aunque como dije, en lo personal me da resultados, es un esfuerzo que a veces no se corresponde, ya que se nota un estancamiento de parte de un gran sector de docentes embebidos de la vieja escuela. En esos casos, las prohibiciones pesan más que la apertura de mente a nuevas tendencias y cómo aprovecharlas. Tengo la oportunidad de asisitir a clases de colegas, y veo enormes diferencias entre distintos grupos conforme se aplica la creatividad o no, y no lo digo para destacarme, sino que ocurre de veras.

He escrito algunas de mis experiencias en mi blog. Como queda desprolijo incluir links propios en un artículo de otra persona, te los paso por otro medio, si te parece bien.


Muchísimas gracias por compartir el artículo. Es de esos que motivan para seguir esforzándonos como creativos en la enseñanza, más allá de escollos en el camino.

Buena semana para ti!
5. Andy Stalman el 05/08/2011 20:48
Pablo! Gracias por tu aporte. Me encantó esta frase que resume un poco toda la idea: "Si no somos creativos, y si no somos capaces de fomentar esa creatividad en
nuestros estudiantes, la tarea docente perderá la razón medular de ser en los
tiempos que vivimos."
6. Oscar Del Santo el 04/09/2011 19:27
Creo que este post apunta a la urgente reforma del sistema educativo, que sigue guiándose por unas pautas desfasadas que se crearon a finales del siglo XIX cuando surgió el 'mass schooling'. Es necesario un paradigma educativo en el que se prime la creatividad sobre el control, al contrario que el modelo actual.
7. Andy Stalman el 04/09/2011 20:19
Muchísimas gracias a todos por vuestros comentarios, sin duda alguna, que esta necesidad social, antropológica, de cambio y evolución llegara a aplicarse. No se si como parte de una política de estado o como resultado del propio impulso que los cambios en educación necesitan, piden, gritan. De abajo hacia arriba.
8. María Corcuera el 07/11/2011 21:35
No puedo estar más de acuerdo. Soy mami, intento inculcar el pensamiento creativo en mis peques y lo compartimos en nuestro blog. http://creamomentos.blogspot.com/
Os dejo una entrevista que me hicieron donde afirmo que "la inteligencia se medirá en el futuro por la capacidad de ser creativos" Espero que os guste. http://www.pequesymas.com/desarrollo-afectivo/maria-de-crea-momentos-la-inteligencia-se-medira-en-el-futuro-por-la-capacidad-de-ser-creativos
9. Alfonso De Alba el 03/01/2012 20:08
El enfoque que tienen los grandes gurüs de Marketing... Más que evolucionar las teorías pasadas, hoy estan hablando de innovación, de re-nacer, experimentar.

Mi hijo de 4 años, le dije: perdiste! Y me contesta: no papi, me falta mucho para ganar.
10. Andy Stalman el 03/01/2012 21:31
Alfonso, al final de cada día recordas que la verdadera sabiduría está en los niños. De ahí la pelea que tenemos que librar para que no se dejen la creatividad en la niñez, sino que pueda acompañarlos en su años adultos.
BTW que "grande" tu hijo!
11. Romina el 30/11/2012 13:30
Hay mucho por comentar en el artículo y en los comentarios. Que son en general, muy buenos.

Soy madre de un niño de 6 años, al que llevo a todos los encuentros de emprendedores que puedo. Del primero salió diciendo que pondría un "supermercado en las nubes" y de los siguientes salió con una idea de los servicios que tendría.

A la vez dice que será científico y explorador porque es muy curioso, algo que intento fomentar y sostener de la mejor manera que puedo.

Soy una convencida de que las tecnologías deben cambiar la forma de educación y quiero empezar un blog sobre el tema, para reunir a padres con esta misma inquietud.

Creo que nuestra generación de padres necesita compartir esto entre nosotros y debatirlo, porque es la primera vez que nos situamos frente a un paradigma tan nuevo, que ni nuestros padres, ni los padres antes del ´95 vivieron con esta intensidad de tener hijos nativos digitales. Por tanto, estamos estrenándonos en algo que bien usado puede ser hiper-beneficioso, pero hay que definir cuál es el buen uso, como decía Pablo.

Hay muchas reticencias de los centros educativos y, sobre todo, de los padres, por la ignorancia de no saber controlar el potencial de los medios digitales. A pesar de ello, coincido en que la revolución educativa vendrá desde abajo, como decía Andy, de la mano de los padres que empezamos a ser conscientes de la necesidad de que las aulas sean un reflejo de la realidad de los niños, y no una interrupción o un atraso con respecto a lo que ya viven en su entorno.

Por otro lado, estoy de acuerdo con el documental de "La educación prohibida" y el gran valor de la creatividad junto con el de la educación personalizada, igual que defiende Andy. Aunque hay un matiz también para el debate: ¿se puede hacer todo el tiempo lo que a uno le gusta?, ¿aprender sólo de lo que le interesa?. Digo esto porque en mi época la "cultura general" era altamente valorada y creo que no se puede salir del cole sin saber ciertas cuestiones de base, auqnue, quizás, si eligiéramos los contenidos que nos atraen tendríamos una cultura más amplia...o tal vez no y no pasaría nada por ello, no?.

Lo cierto es que uno quiere lo mejor para sus hijos, que sean felices y contribuir como padres a esa felicidad y, de paso, que el mundo se llene de gente cada vez más feliz y que cambien para mejor las cosas. Creo que depende en gran medida de la educación que le transmitamos a estas nuevas generaciones, por tanto, es el tema capital que nos toca abordar a todos como sociedad, y en especial, a los padres.

Recomiendo visitar los debates del Encuentro Internacional de Educación de la Fundación Telefónica, que son en esta línea y muy interesantes.
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