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COMPLEJIDAD Y MODELO PEDAGÓGICO

"Necesitamos escuelas de complejidad porque el rechazo de la complejidad es el principio de toda tiranía". José García Calvo


Intervención de Alicia Montesdeoca en la novena sesión del Ciclo



Hoy quisiera dar una pincelada al concepto de construcción de realidad. Es mi pincelada, mi lectura del color que adquieren las cosas que construimos socialmente, sin pretender que sea la única visión de la realidad que vivimos.

Otros y otras podrán destacar, de esa misma realidad, otros tonos y otras formas, pues toda descripción de algo es una mirada, una captación, una comprensión o una percepción individual de un todo multidimensional, interpretado por una visión tridimensional, desde un ángulo de perspectiva.

Esta propuesta la quiero compartir con ustedes faltando dos sesiones para acabar este Ciclo sobre Complejidad y Modelo Pedagógico, que abrió un proceso y que con la clausura de abril, no pretende cerrarlo, sino entregarles las posibilidades que todos han aportado: los asistentes, los ponentes, los lectores del blog (alrededor de ochenta mil páginas vistas), y los que, en la distancia, se han solidarizado y sentido estimulados en sus propios proyectos, para que os pueda servir de estímulo, de apoyo y acompañamiento en vuestros trabajos futuros. Este Ciclo se inició con algunas preguntas y va llegando a su meta con unas cuantas más.

Para dar esa pincelada voy a mirar la realidad que hemos construido durante meses entre todos. Para ver los resultados, el fruto de la interacción de tantos factores que han coadyuvado a la materialización de esta realidad, no hay que describir sus elementos individualmente, si no ver la interacción que se puso en marcha y que ha dado estos frutos.

Por eso, no voy a caer en la narración de aquellos aspectos de la trastienda, de lo que hemos logrado o de lo que intentamos ofrecerles pero que no fue posible por falta de recursos, tampoco de las múltiples visitas a despachos públicos y privados… Todo eso forma parte de los ladrillos que construyeron esto que pretendemos mirar y que fueron amalgamados con las aportaciones de todos. Lo que hemos de tener en cuenta es lo que ya sabemos: cuando miramos cualquier realidad nos miramos a nosotros mismos.

Primero, aprender

Uno de los objetivos fundamentales al imaginar este Ciclo, era el de aprender: aprender a conocernos desde nuestra complejidad y aprender a conocer la sociedad desde su complejidad ¡Qué atrevimiento! Pero ¡qué aventura! Cuánto hemos aprendido, cuántas manos hemos enlazado, cuánta sincronicidad se ha dado y hasta cuánta rutina hemos establecido, para que cada mes se produjera el milagro de esta celebración que es un intento más, entre otros que también hemos conocido gracias a esta actividad, de celebrar el nacimiento de la escuela planetaria.

No ha faltado en este afán, la necesidad de mirar a lo alto esperando confiadas en la materialización de los milagros, de los que la vida ofrece, con rutina también, cada día con el amanecer. También hemos acudido a los grandes humanistas que han hecho posible las bases de la educación y la dignificación del papel de los maestros en esta misión. Sus sombras nos han acompañado y nos han estimulado.

Aparentemente este Ciclo no existía el uno de enero de 2006, sólo aparentemente. Porque sí estaba presente como pulsión lumínica, construida con todas las experiencias que nos han antecedido y que se guardaban, como un bebé que se desarrolla protegido en el seno materno, en algún lugar de la consciencia de la vida, hasta que se dieran las mejores condiciones para un desarrollo independiente.

Esa pulsión que guarda el patrimonio humano, cargada de experiencias, de reflexiones, de propuestas, hace emerger o anunciar, en algún momento, una nueva y esperanzadora perspectiva que nos incita como adultos a seguir en el empeño de acompañar a los recién llegados en su proceso de maduración.

Pioneros

Como siempre sucede, lo que emergió de la larga experiencia colectiva y de su concreción en nuevos conocimientos, en sus inicios fue captado por unos pocos, los inconformistas, los inquietos y los más aventureros, con los que siempre ha contado nuestra especie para avanzar un paso más.

Ellos, durante décadas, se empeñaron en explicar lo que sucedía y en buscarles cauces al empeño de dar nombre a lo que nacía. Así surge el pensamiento complejo como un pensamiento integrador, vinculante, que empuja a nuevas acciones y que no fija fronteras definitivas, dándole, de nuevo, protagonismo al yo soy de cada individuo, de la especie humana y de cada sociedad y cultura.

Sus acciones fueron una marcha que creó caminos, una marcha cargada de inquietudes, de intuiciones, de ilusiones y fantasías. Poco a poco se fue materializando un nuevo lenguaje, se diseñaron modelos complejos de investigación, se generaron nuevas didácticas, se destacaron nuevos valores.

Los mensajeros y mensajeras de estos tiempos nos han hablado aquí de complejidad, también de transdisciplinariedad, de eco-formación, o de la auto-eco-re-organización del sistema universitario
En medio de la confusión que conmueven las instituciones sociales y de manera especial la institución educativa, se dieron a conocer sus propuestas.

Su canto nos ha hablado de mundos abiertos, de interacciones, de vínculos, de responsabilidad, de la importancia de nombrar con libertad lo que sabemos, sentimos y pensamos sin poner fronteras, compartiendo con los demás las nuevas experiencias y los nuevos conocimientos, dejando fluir con generosidad tamaña riqueza, porque hoy, también las buenas nuevas pueden llegar a cualquier rincón de este planeta, gracias a las grandes redes de comunicación que el actual desarrollo tecnológico permite.

Con el correr del tiempo, pareciera que a los que les llegaban los nuevos mensajes eran sensibles a las propuestas, aunque desconocieran sus bases teóricas. Paralelamente, por lo observado en los últimos años, hay corrientes sociales, cada vez menos subterráneas, y no siempre respaldadas por las instituciones, que abogan por la integración de las múltiples dimensiones humanas, con propuestas de resolución de conflictos, que son ocasionados por modelos obsoletos.

Desde mi experiencia, en treinta años se ha propiciado un profundo cambio de perspectiva que tiene su origen en la interacción de múltiples factores científicos, económicos, sociales, políticos, medioambientales, etc. y que nos obligan a estar en alerta para descubrir las emergencias, porque en ellas están impresas la información sobre los caminos que ha de tomar o retomar la sociedad humana, para superar con nuevos aprendizajes los retos que tenemos en el presente y de cara al futuro, los cuales hemos en parte ayudado a generar.

No voy a contarles lo que no salió, miremos lo que se ha construido, lo que se está transformando en nuestras consciencias… esa es la realidad que hemos hecho entre todos. A partir de lo que somos hemos de crear.

Red futura

Hasta aquí hemos llegado y es nuestra responsabilidad seguir encadenándonos a la red que se construye porque la experiencia continúa, porque la vida sigue proponiendo vida.

Da igual la idea que nos ponga en marcha, que esté madura o no, que nazca con padrinos o que no tenga hadas madrinas, lo realmente importante es lo que de atractor suponga para la construcción de movimiento, para la búsqueda de respuestas, para el descubrimiento de lo emergente.

Esa dinámica materializará realidades nuevas que llevarán el sello de sus participantes, de los recursos con los que contaron, y del entorno en los que esos recursos se nutrieron, como indicadores de la huella histórica que les tocó fijar.

Hoy lo emergente es el pensamiento complejo, el diálogo transdisciplinar, la eco-formación. En esa línea hay que seguir estudiando, investigando, generando propuestas de formación, modelos pedagógicos, didácticas, etc.

Lo que se ha ido materializando con el I Ciclo de Conferencias sobre Complejidad y Modelo Pedagógico es un paso que construye sendas. El camino sigue necesitando de nuevos caminantes que se planteen la educación como pilar para construir una sociedad más sabia. El Ciclo cubre su objetivo si, como está haciendo alguien, después de muchos años de experiencia docente, nos replanteamos el tema de qué escuela queremos.

Modelo alternativo

En el camino emprendido vamos a coincidir con otros grupos en los que podemos participar, y con propuestas a las que nos podemos vincular y en-red-dar, para compartir nuestras experiencias y recibir la riqueza de los otros.

Las propuestas que conocemos se centran, sobre todo, en la creación de un modelo pedagógico alternativo, en la formación permanente para educadores, en la participación en asociaciones internacionales para el pensamiento complejo, en redes de eco-formación.

Busquemos las alianzas, es lo que mejor responde a la naturaleza de la especie humana y al sentido de sus obras.


Comité de Educación para una Sociedad Compleja


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Lunes, 16 de Febrero 2009


Editado por
PORTIA Asociación para la Transdisciplinariedad
Portia, Asociación para la Transdisciplinariedad” es una institución heredera de un conocimiento que quiere transmitir: la cultura transdisciplinaria. La perspectiva transdisciplinaria es la que organiza y da sentido y finalidad a nuestra Asociación, a su estructura, a sus objetivos, a sus acciones, a sus metas y a sus valores. Como consecuencia de esa perspectiva, la Asociación se constituye como una estructura flexible, abierta, sabiéndose enriquecida y enriquecedora del contexto en el que nace y en el que se desarrolla, con capacidad pendular para transformar y transformarse en el juego entre sus creaciones, sus vivencias y sus reflexiones.

Con la colaboración del Comité de Educación para una Sociedad Compleja





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