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Blog de Tendencias21 y Fundación Telefónica


COGNOTECNOLOGÍA


Miércoles, 10 de Septiembre 2014

Los dos sentidos de espiritualidad comentados en el post anterior, el ligado a los ideales religiosos y el relacionado con la subjetividad y el mundo de las ideas abstractas, nos permiten ahondar en éste en asuntos tales como, lo que de verdad hacen los "brainwave hedasets", el sentido de la denominación "Máquinas Espirituales" usada por Ray Kurzweil en el título de uno de sus libros, la teoría de este autor sobre el reconocimiento de patrones como función de partes fundamentales del cerebro, las interpretaciones de los seguidores del fideísmo y la posibilidad de una conexión entre la materia y el espíritu (al menos como subjetividad) en la que la consciencia actúe como eslabón.


Ondas Electromagnéticas, Consciencia y Espiritualidad
Los interfaces cerebro-ordenador que al omitir la relaciones físicas para acceder a un programa de ordenador y actuar sobre alguno de sus componentes pueden ser considerados como una forma de conectar las ideas y el mundo físico, es decir, la espiritualidad y la materia, no hacen eso en realidad y no son al final, y tal como se ha dicho, nada más que formas físicas de actuación. El cerebro emite impulsos eléctricos, u ondas electromagnéticas, cuando actúa (o justo antes de actuar) -- por ejemplo cuando la persona a la que pertenece dicho órgano quiere hacer algo externo a ella misma--, y los hombres hemos inventado la forma de captar esas ondas, emitirlas y hacer que actúen sobre algún objeto (de momento sobre un programa de ordenador o una parte de él), pero seguimos sin saber cómo la idea abstracta de actuar se crea en nuestra mente y cómo ese deseo, esa voluntad, de actuación, genera ondas electromagnéticas.

Lo que hacen los llamados “brainwave headsets ” es formidable y anuncian muchas otras posibilidades de relación entre el cerebro y los ordenadores, pero el mundo de la “espiritualidad”, subjetividad o mundo de la consciencia, sigue funcionando tan por separado de la materia como siempre.

En la reunión de ASINJA, comentada en el post anterior, se trajo a colación el libro de Kurzweil de 1999, “La Era de las Máquinas Espirituales”, al que había precedido en 1990, “La Era de las Máquinas Inteligentes”, y que nutren los dos, el posterior, de 2005, “Singularity is Near”, el cual fue tratado a fondo en la ponencia de Javier Monserrat de la citada reunión. .

Kurzweil es muy respetuoso con todas las religiones y sus ideales, pero utiliza siempre la espiritualidad en el segundo sentido anterior, es decir, en el de subjetividad, consciencia o mundo de las ideas abstractas como componente del cerebro, y no ahonda nunca demasiado en las diferencias entre estos dos sentidos. En la “Era de la Máquinas Espirituales” señala que las experiencias espirituales han sido identificadas como patrones neuronales de algunas áreas del cerebro, sobre todo del neocortex. De hecho en su último libro, “How to Create a Mind: The Secret of Human Thought Revealed,” publicado en 2012 -- tratado ampliamente en este blog, tanto en sus versión en inglés como en su versión española “Como crear una mente”, publicada por “lola books” en 2013 -, establece una teoría de reconocimiento de patrones para explicar el surgimiento de la racionalidad, de las ideas abstractas, de la consciencia y de la espiritualidad.

Dice que el neocortex, donde se supone que radica la racionalidad humana, está formado por columnas de capas de redes neuronales, cada una de las cuales actúa como un reconocedor de patrones. El primer nivel es capaz de reconocer las formas de los objetos externos a través de las señales que crean en el cerebro los mensajes enviados por los sentidos del hombre, principalmente el sentido de la vista, y cada capa es capaz de interpretar otros patrones contenidos en esos mensajes, por ejemplo, el humor y la ironía de un texto escrito. Cada capa tendría la capacidad de interpretar nuevas dimensiones de la realidad y el último nivel sería el que crearía la idea abstracta de las cosas y su esencia (lo que históricamente se han llamado los universales) y ese mundo de la mente que tanto nos impresiona a muchos, tanto más cuanto más conscientes somos de él. Un mundo que conocen muy bien, los poetas y los escritores en general, los músicos y artistas de todo tipo, los inventores y los creativos de cualquier terreno y los hombres reflexivos, conscientes y morales.

En la reunión de ASINJA se habló, como ya hemos dicho, del fideísmo, o posición de algunos pensadores y hombres de fe, según la cual a Dios sólo se puede llegar con ella y no hay conexión alguna entre la ciencia (la materia) y el espíritu, considerado éste último en sentido religioso.

Es una posición extrema que a muchos nos cuesta admitir, a pesar de que sepamos bien las diferencias que existen entre lo material y lo subjetivo y lo espiritual, utilizando esto último ahora sin connotaciones religiosas.

Lo espiritual en este sentido, y por supuesto en el sentido del que lleva a Dios, está unido a la consciencia, al yo personal, a la capacidad de reflexionar, a la de saber y a la de saber que se sabe.

Hoy, después de los grandes avances que se han produciendo y se están produciendo en el conocimiento del cerebro, se avanza también en el conocimiento de la mente y en el de la consciencia y hay muchos pensadores que no abandonan la idea de encontrar la conexión existente entre la ciencia (y la materia) y el espíritu. Uno de ellos, el físico inglés Peter Russell (nacido en 1946) cree que la consciencia es el puente que une a la ciencia y al espíritu, una idea interesante a la que deberemos prestar atención en futuros posts.

El resumen de momento es que hay mucho material para la indagación en el eje “ondas hertzianas-consciencia-espiritualidad” con el que hemos titulado este post.
Adolfo Castilla
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Martes, 9 de Septiembre 2014

Los interfaces cerebro-ordenador a los que hemos hecho referencia en los últimos tres posts, que son un gran avance tecnológico relacionado con el cerebro, dan pie a ampliar la reflexión que llevamos a cabo en este blog sobre las dos posibles naturalezas existentes en nuestro mundo: la material y la espiritual. Sobre la primera de estas dos últimas palabras no suele haber dudas, pero sobre la segunda las hay, procedentes, probablemente, de las diversas interpretaciones existentes entre nosotros de lo espiritual. El esoterismo mismo que veníamos tratando y al que volveremos enseguida, es una forma de adscribirse a ese mundo que no vemos ni palmamos con los sentidos, pero que resulta muy real en el interior de nuestras mentes. La espiritualidad propiamente dicha es una forma algo más seria que el esoterismo de enfrentarse a esa realidad de las ideas abstractas y a ella habremos de referirnos en próximos posts. Mientras tanto abordamos en éste con motivo de la celebración de una reunión de ASINJA (Asociación Interdisciplinar José Acosta) las dos acepciones más comunes del término espiritualidad.


Los dos sentidos de la palabra espiritualidad
Justo después de colgar los tres posts últimos de este blog dedicados a los interfaces cerebro-ordenador que se están desarrollando recientemente, he asistido a la 41 reunión de la “Asociación Interdisciplinar José Acosta (ASINJA)” celebrada en Madrid del 4 al 6 del presente mes de septiembre, en la Universidad Pontificia Comillas, con el título de “Nuevas Tecnologías y Nueva Antropología”.

ASINJA fue constituida hace más de 30 años como una sociedad cultural sin ánimo de lucro, de carácter civil, con la intención de fomentar el diálogo y el encuentro interdisciplinar. Hoy, aunque autónoma como institución, está muy ligada a la “Cátedra Ciencia, Tecnología, Religión ” que también mantienen los jesuitas en la mencionada Universidad Pontificia Comillas.

Es una institución que utiliza el nombre del jesuita español José Acosta (1540-1600), quien además de sacerdote fue antropólogo y naturalista y desarrolló una importante labor en América, tanto misionera como científica. Fue el autor de diversos libros pero uno de ellos, “Historia natural y moral de las Indias”, publicado en Sevilla en 1590, tuvo gran difusión y se tradujo al inglés en 1604.

Como al menos a mi me ocurre con frecuencia, ha habido una notable conjunción entre los temas abordados en la reunión de ASINJA y las cuestiones que últimamente estamos tratando aquí. El primer día por la mañana se discutieron temas científicos relacionados con la antropología actual y la aparición de la antropología moderna, y por la tarde se tocaron asuntos relacionados con la moral en el cristianismo y con el Derecho del Trabajo y diversos aspectos relacionados con las relaciones trabajador-empresario y las reformas legales relacionadas con ellas.

El segundo día comenzó con una ponencia muy interesante del jesuita Javier Monserrat en la que se trataron las aportaciones diversas de Ray Kurzweil (cuya obra ha sido ampliamente comentada en este blog), vistas como una antropología computacional, es decir, algo así como el hombre considerado como una máquina espiritual y la posibilidad, a su vez, de que el hombre construya máquinas espirituales a su imagen y semejanza

Siguió una comunicación sobre la ambivalencia como categoría clave de la antropología.

Ese mismo día por la tarde y siguiendo el esquema de cada sesión, consistente en tener una ponencia, una comunicación y un largo coloquio, se tocó el interesante asunto del fideísmo (la fe como camino distinto, diferente  y sin relación ninguna con la ciencia, de hablar de espiritualidad y de Dios) y la verificación (posibilidad de que ciencia y espiritualidad tengan alguna conexión) y se hizo una revisión de las ideas relacionados con lo humano y su naturaleza según han sido tratadas en la revista digital “Tendencias de las Religiones ”, que también llevan los jesuitas dentro de la plataforma Tendencias21.

El sábado día 6, por la mañana, se tuvo la última sesión de las jornadas en la que se desarrolló una ponencia con el título de “Ética e incertidumbre” y se hizo una comunicación sobre el futuro de la acción humana y la acción de Dios.

Los motivos por los que decimos que esta conferencia ha resultado muy oportuna para este blog son, que, por un lado, se ha tratado el tema de las nuevas tecnologías en su relación con el  estudio de hombre y con la antropología, y, por otro, se ha entrado en el mundo de la espiritualidad como una componente sustancial del hombre mismo.

Este último asunto, que está casi siempre presente en las reuniones de ASINJA, ha surgido en esta ocasión en sus dos dimensiones: 1) la relacionada con lo religioso, es decir, como todo proceso de transformación del interior del hombre de acuerdo con los ideales de la religiones; y 2) la que tiene que ver con el mundo subjetivo y con el de desarrollo psicológico del hombre.

Hay que decir al respecto que en español, y me imagino que sobre todo en España, la palabra “espiritualidad” se utiliza casi exclusivamente con el primer sentido, mientras que “spirituality”, la palabra inglesa correspondiente, se utiliza en los dos sentidos, y probablemente algo más en el segundo.
Adolfo Castilla
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Damos un paso más en el presente post en el terreno de los interfaces cerebro-ordenador al que hemos dedicado los dos anteriores. Lo hacemos mencionado el caso de la aplicación MindRDR que está estos días en las páginas de algunos los periódicos. La recibimos con interés y con gran curiosidad, además de con la enorme satisfacción de comprobar una vez más la capacidad que tiene el hombre (algunos hombres sobre todo) de inventar cosas útiles y beneficiosas. Destacamos no obstante, no sólo que el fundamento tecnológico de este invento y del resto de interfaces cerebro-ordenador no es muy novedoso, sino que no se trata todavía ni de telequinesia ni de telepatía. En todo caso se trataría de pseudotelequinesia y pseudotelepatía, como explicamos abajo.


Interfaces Cerebro-Ordenador. El caso del MindRDR




En el post anterior hemos mencionado tres de los fabricantes de interfaces cerebro-ordenador y sus productos, pero la lista es mucho más grande si se deja uno guiar por los artículos sobre el tema incluidos en Internet. En uno de ellos publicado en Wikipedia  (http://en.wikipedia.org/wiki/Comparison_of_consumer_brain%E2%80%93computer_interfaces ) se comparan hasta 15 productos de este tipo, aunque bastantes de ellos sólo se refieren a la simple detección de la actividad cerebral y se orientan al entrenamiento de la actividad mental de las personas. Varios de ellos también se relacionan con la revolución actual de los wereable.

Más preciso y concreto que todos ellos, aunque limitado en lo que se puede hacer con él, es el llamado por sus creadores e introductores, MindRDR.

Es, como ya hemos anunciado, un híbrido que pone juntos a las gafas Google, al biosensor EEG de la casa Neurosky, al que también hemos hecho referencia en posts anteriores, y a una aplicación desarrollada por ellos para combinar dichos dos instrumentos y permitir que la persona que los “lleve puestos” (wereable) pueda hacer fotografías y compartirlas en Twitter y Facebook con únicamente el esfuerzo mental de concentrarse en ello. Se utilizan para para tal fin, como venimos diciendo, las ondas cerebrales, de la misma forma que se han utilizado hasta ahora en Electroencefalografía, y en ese sentido la novedad de estas aplicaciones no es excesivamente importante en términos tecnológicos. Hay desde luego un avance destacado en la capacidad de los sensores de dichas ondas desarrollados y también en su potencial para enviarlas a distancia con el objetivo de actuar sobre algo. Actuación que hasta ahora es sobre objetos virtuales, es decir, objetos situados en el interior de un programa de ordenador.

Hablaremos después sobre estas cuestiones pero los periodistas, y los fabricantes también, se han lanzado a hablar ya de telequinesia (mover objetos físicos sin causas o fuerzas físicas) y telepatía (transmisión entre personas de contenidos psíquicos sin medios físicos). El hecho de que en los interfaces cerebro-ordenador de los que hablamos estemos utilizando ondas cerebrales y aparatos digitales, no parece, sin embargo, que los resultados obtenidos sean candidatos a formar parte de esos fenómenos.

Eso no quiere decir que lo realizado en este caso concreto por “This Place”, la empresa con sede en Londres creadora de MindRDR, no sea un invento notable. A mí me lo parece, y mucho, y es un ejemplo claro de la capacidad del hombre de inventar instrumentos, herramientas y utensilios prácticos, independientemente de los conocimientos científicos y tecnológicos que haya detrás  de ellos.

Los fundadores de la empresa “This Place” (http://www.thisplace.com/ ) explican en su página Web con una ingenuidad deliciosa el invento del MindRDR. Simplemente compraron unas gafas Google y un biosensor Neurosky y comenzaron a darle vueltas a cómo ponerlos juntos y hacer algo práctico con ello. Se dieron cuenta de que el mencionado biosensor necesitaba una cierta programación y los mismo requerían las gafas Google, ocurriéndoseles inmediatamente la idea de unir ambas programaciones y hacer una app que permitiera interrelacionarlas. Se puede leer todo en la URL:
 http://www.thisplace.com/works/mindrdr/

Aunque el fundamento tecnológico de los interfaces cerebro-ordenador a los que venimos  refiriéndonos no sea muy novedoso, no dejan de constituir avances en el terreno de las aplicaciones prácticas y, si se unen a los wereable, como está ocurriendo, hay motivos para creer que aparece ante nosotros un nueva, y quizá pequeña revolución industrial (pequeña entre otras cosas por el tamaño de los aparatos), la cual no sabemos si podrá compensar en algún momento por la gran industria (el automóvil y otras) de la que hemos vivido relativamente bien en el siglo XX.
Adolfo Castilla
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La interconexión del cerebro con el ordenador, sin hilos y sin ningún instrumento físico como los ratones actuales, es una área de avance tecnológico muy activa en la actualidad. En el post anterior hemos hecho una breve introducción al tema, y en éste, damos noticia de equipos (brainwave headsets) comercializados por varias empresas. Es un terreno de actividad interesante en el que las ondas cerebrales, conocidas y utilizadas desde hace tiempo, entre otras cosas en la Electroencefalografía, actividad médica en la que con aparatos adecuados se captan dichas ondas y se representan gráficamente, comienzan hoy a captarse y transmitirse a distancia con el objetivo de actuar sobre algo en un programa de ordenador.


Interfaces Cerebro-Ordenador. Productos Comercializados
Además de los problemas anteriores relacionados con los tipos de ondas cerebrales, su frecuencia y su amplitud, existen muchos otros problemas para captar las ondas cerebrales y transmitirlas a distancia ya que la mayoría de cosas que hace el cerebro pueden activar muchas partes distintas de este órgano y además no en todas las personas el cerebro funciona exactamente de la misma forma.

Se trata de un área de investigación compleja en la que se lleva años trabajando, pero que no hace mucho fue abordada de forma comercial por empresas como OCZ Technology  que lanzó su  Neural Impulse Actuator  en abril de  2008, Emotiv Systems  (En diciembre de 2009) y   NeuroSky que lanzó su MindSet en junio de 2009, y otros productos algunos meses después. 

Como se puede imaginar todas estas empresas proceden o se apoyan en compañías fabricantes de equipos de Encefalografía. Es decir, la tecnología básica estaba ya disponible.

Como una imagen vale más que mil palabras y en Internet hay ya mucha información sobre el tema, referimos al lector a la presentación TED  
http://www.ted.com/talks/tan_le_a_headset_that_reads_your_brainwaves  

Como se puede ver en dicha presentación la función que se pretende llevar a cabo mediante la concentración cerebral de una persona y el envío al ordenador de la instrucción que corresponda, no es siempre posible y hay que intentarlo repetidas veces. El adiestramiento puede hacerlo más fácil, y por eso en la presentación de TED indicada en el párrafo anterior, hay una persona concreta, distinta de la presentadora, que intenta dar las órdenes al ordenador. Es una persona ejercitada en concentrar su pensamiento en la actuación a distancia que se persigue. Como se ve en dicha presentación tarda un cierto tiempo en conseguirlo y según se dice hay veces que no se consigue. Todos sabemos bien que la concentración del cerebro (o mejor dicho, de la mente) en cualquier actividad normal no es siempre posible.

En cualquier caso resulta fascinante ver que el cubo móvil situado en el espacio dentro de una aplicación en el ordenador es traído hacia adelante en una ocasión y hecho desaparecer en otra.

Siendo como es un primer paso experimental, y aunque ya hay equipos que se pueden adquirir directamente a través de ordenador en las propias empresas que los fabrican y comercializan y en AMAZON, resulta muy interesante lo realizado hasta ahora. Dada la imprecisión elevada de estos aparatos debido a la propia imprecisión del pensamiento humano y a las dificultades que todos los hombres tenemos (unos más y otros menos) para concentrarnos mentalmente, los "brainwave headsets" no son muy precisos hoy por hoy y constituyen un producto a adquirir más por su novedad y por la curiosidad que despierta que por su utilidad.

Las cosas pueden cambiar en varias direcciones y la investigación seguirá su curso hasta perfeccionar estos instrumentos como ha ocurrido en la historia de la humanidad con la mayoría de los inventos. Karl Benz (1844 . 1929), por ejemplo, se llevó una gran decepción cuando su triciclo dotado de un motor de combustión interna que él mismo condujo por la ciudad de Mannheim en 1883, no despertó excesivo interés entre sus conciudadanos. Y Alexander Graham Bell tuvo que oír de una de las personas presentes en su primera comunicación telefónica a larga distancia (cinco kilómetros), en la que una persona le dijo a otra "Good Morning", que para qué nadie le iba decir buenos días a una persona situada a cinco kilómetros de distancia.

Una de las posibilidades que se imagina es la disposición de microsensores o, incluso nanosensores, insertados en el interior del cerebro que capten con más precisión  las oscilaciones neuronales y las puedan encauzar mucho mejor que los equipos actuales.

Mientras tanto la capacidad de innovación tecnológica del hombre no se detiene y muestra de ello es el nuevo producto anunciado hace sólo algo más de un mes consistente en una app que en conjunción con las gafas Google y el "brainwave headset" de la empresa Neurosky, permite la realización de fotografías con sólo pensar en ellas. Es la app denominada MindRDR que la empresa con sede en Londres, This Place, anunció en el mes de julio pasado. Es la primera experiencia de telequinesia, o transporte de objetos sin causa física, que la humanidad experimenta, o al menos así lo anuncian sus creadores. 


Adolfo Castilla
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Detenemos momentáneamente el viaje por el esoterismo que estábamos llevando a cabo en los últimos posts, para hacer referencia a un área de actividad tecnológica que se está moviendo muy deprisa en los últimos tiempos. Se trata de los headsets, o auriculares, empleados para conectarse con el ordenador sin aparatos físicos (ratón y otros), es decir, haciendo uso de las ondas cerebrales generadas en el cerebro. Hay varias empresas ya que comercializan equipos de este tipo y su adquisición se puede hacer con facilidad a través de Amazon a precios inferiores a los 100 Euros por unidad. Están surgiendo también, como veremos, aplicaciones para combinar las gafas Google con estos headsets y conseguir así hacer fotos sólo con la voluntad de hacerlas por parte de los individuos que usan los tres componentes: las gafas Google, los "brainwave headsets" de una de las marcas que los comercializan y la aplicación para hacer fotos combinando esos dos utensilios creada por una empresa con sede en Londres. Se trata de la app MindRDR. No referimos en el presente y en los próximos posts a estos avances tecnológicos relacionados con el cerebro que forman parte, sin duda, de lo que llamamos "cognotecnología"


Interfaces Cerebro-Ordenador. “Brainwave Headsets”
A lo largo de los años que llevamos publicando este blog hemos tenido ocasión de referirnos a tecnologías varias relacionadas con la mente y el cerebro, entre ellas la Electroencefalografía (EEG), la Electromiografía (EMG), que llevan con nosotros muchos años, así como las más recientes: Magnetoencefalografía (MEG), Imagen por resonancia magnética funcional (IRMf), Resonancia magnética nuclear funciona l (RMNf)  y otras.

Nos hemos referido también, y como es lógico, a la Inteligencia Artificial Fuerte, a la Ingeniería Inversa del Cerebro y, entre otras cosas, a la posibilidad de creación de máquinas espirituales (o conscientes), habiendo analizado a fondo en relación con esto último gran parte de la obra de Ray Kurzweil, Marvin Minsky y otros autores populares en este terreno. También se ha hecho referencia en varios posts a los avances actuales en robots de todo tipo, incluyendo los que tratan de replicar las emociones humanas (o quizá tendríamos que decir, mostrar las propias emociones de los robots).

De la misma forma, hemos tratado de algunos de los implantes cerebrales utilizados para resolver la ceguera, para debilitar los efectos negativos de la esquizofrenia y para diversas otras aplicaciones médicas.  Y nos hemos detenido también en la historia del descubrimiento de la electricidad emitida por ciertas células y en la labor pionera del neurólogo alemán Hans Berger (1873 – 1941), inventor, hacia 1924, de la Encefalografía.

La cognotecnología es interpretada en este blog, de hecho, como el lugar donde el cerebro y la mente se unen a las tecnologías de todo tipo con especial referencia a las TICs y a la tecnología digital en general. Las relaciones Mente-Cerebro-Ordenador-Internet son fundamentales a este respecto y a ello nos hemos referido y seguiremos refiriéndonos.

Noten por favor, que incluyo Mente e Internet, como nuevos enlaces en  relación con el cerebro y el ordenador, ya que en mi opinión la expresión “Interfaces Cerebro-Ordenador” se queda hoy muy limitada. Estamos entrando cada vez más a fondo en el terreno de la mente y de la consciencia, por un lado, y por otro, Internet empieza a mostrar unas oportunidades enormes para la creación de la verdadera Inteligencia Artificial Fuerte. Más que las mostradas hasta ahora por ordenadores o máquinas aisladas.

Es verdad que a pesar de tener este blog ese enfoque tan concreto hemos tratado también muchos temas filosóficos y físicos, ya que respecto a lo primero, detrás de la mente y el pensamiento está la consciencia y la subjetividad, y respecto a lo segundo, dentro de la física está la mecánica cuántica, la cual es el último intento de explicar la dualidad todavía no resuelta en nuestro mundo de la materia y del pensamiento y las ideas.

Como estas cosas son como un cesto de cerezas, en los últimos tiempos, y con un número importante de posts a estas alturas, hemos abordado el esoterismo, algo que ha sorprendido a algunos de nuestros lectores pero que a nosotros no ha parecido un paso obligado en el que deberemos insistir.

Quiero defender con estas explicaciones la existencia de un hilo conductor y un enfoque en lo que escribimos, aunque a veces parezca que hacemos divagaciones un poco largas y lejanas al tema principal de la cognotecnología.

Aprovechamos este post y los siguientes para acercarnos de nuevo a las tecnologías relacionadas con el cerebro, y lo hacemos recogiendo las noticias publicadas en medios diversos sobre nuevos avances tecnológicos relacionados con los interfaces cerebro-ordenador.  Desde hace varios años (cuatro o cinco, de hecho) conocemos, y algunos hemos usado, los llamados “brainwave headsets ”, los cuales intentan actuar sobre el ordenador sin la utilización de ratones u otros instrumentos físicos.  Se basan en la captación de las ondas cerebrales emitidas con la intención de dar instrucciones al ordenador. Consisten en el fondo en conseguir que nuestra mente se concentre en una determinada labor, como por ejemplo hacer avanzar una figura en un juego de ordenador (o hacerla desparecer), y al hacerlo disponer de un sensor o captador de ondas del cerebro y de un emisor hacia el ordenador de las mismas, el cual debe, por supuesto, estar dotado de un receptor de dichas ondas. Las cerebrales son ondas, como se sabe, de muy baja frecuencia y reducida amplitud, con lo que parte del problema se encuentra en conseguir captarlas y representarlas (por ejemplo, en forma gráfica como ocurre con los encefalogramas) o emitirlas (como ocurre en el caso del interface con el ordenador).
Adolfo Castilla
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Editado por
Adolfo Castilla
Adolfo Castilla
Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN,
Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Consejo Editorial de Tendencias21, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.


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