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COGNOTECNOLOGÍA

Lunes, 10 de Diciembre 2012

Se comentan en este post los avances acaecidos en cuanto a la interpretación de lo que es la materia a partir de las grandes aportaciones teóricas de principios y mediados del siglo XX relacionadas con el mundo subatómico. En ese mundo la materia tal como la conocemos en el mundo a "escala natural" en el que los hombres vivimos, no existe. Nada es allí estable, continuo o determinista. Como ha dicho algún divulgador, el mundo del interior del átomo es surrealista; o fantasmal, como dijo el mismo Einstein. Lo material y lo inmaterial parecen estar presentes en interrelacionados en ese mundo y no podemos olvidarnos de ello porque, ese, es también nuestro mundo. Algunos científicos, biólogos sobre todo, pasan por alto, y en cierta manera desprecian, lo que los físicos están diciendo en la actualidad, pero eso no parece muy correcto, sobre todo cuando estos últimos, están volviendo a ser “dualistas”.


La desmaterialización de la materia
(Continución)

La ciencia y la tecnología, en gran parte con orientación mecánica, se desarrollan con fuerza en los siglos XVIII, XIX y, sobre todo, en el XX, pero nuevas interpretaciones sobre la materia estaban ya en esas fechas entre los hombres. La materia según dichas interpretaciones no era tan estable y tan continua como se creía y sobre todo en los gases se comprobó pronto que las moléculas estaban siempre en movimiento y que tal fenómeno proporcionaba un carácter probabilístico a la materia. La entropía además hablaba de una tendencia al aumento continuo en el universo de esta variable ligada al desorden, a la estabilidad y a la muerte. Ludwig Boltzmann (1844 - 1906), por ejemplo, fue un físico austriaco pionero de la mecánica estadística e introductor de la llamada constante de Boltzmann, un concepto fundamental de la termodinámica.

Aproximadamente en la misma época el naturalista inglés Charles Darwin (1809 – 1882) formuló su teoría de la evolución, la cual era en cierta manera una réplica dinámica, en línea con lo anterior, para el caso de la vida del hombre y de los animales.

La idea de estabilidad y continuidad de la materia y de la vida se evaporó entonces de la mente del hombre y el determinismo mecánico anterior comenzó a resquebrajarse. Pero eso no sería nada en comparación con los avances en la interpretación de la materia que surgieron a principios del siglo XX con la Teoría de la Relatividad de Einstein (1879 - 1955) y más adelante en el mismo siglo, con la teoría cuántica de Max Planck (1858 – 1947) (surgida de hecho simultánamente y quizás un poco antes), la mecánica cuántica de Niels Bohr (1885 – 1962) y Erwin Schrödinger (1887 – 1961) y el principio de indeterminación de Werner Heisenberg (1901 – 1976).

En el interior del átomo, de acuerdo con estas teorías, se producen fenómenos fantasmales (como los llamó Einstein), de acuerdo con los cuales las partículas elementales unas veces existen y otras no, unas veces están en un lugar y otras en otro y unas veces se comportan como corpúsculos y otras como ondas, amén de otros fenómenos, como el colapso de la función de onda ocurrido al observar una partícula o al tratar de medir su posición y su momento y la no emisión de energía al pasar un electrón de una órbita a otra.

La conclusión alrededor de esos fenómenos es que la materia a nivel profundo parece estar vacía o, que lo material y lo inmaterial están presentes en el interior del átomo. Algunos científicos imaginan además que tal circunstancia puede llegar al mundo a escala natural en el que vivimos y debe manifestarse de alguna manera en dicho mundo.

En esto último es en lo que se apoya el teólogo católico Ernan McMullin, mencionado anteriormente, para titular su capítulo en el libro de Davies y Gregersen de forma muy similar al primero de los posts sobre este tema colgados en este blog. Tal título en inglés es: “From matter to materialism… and (almost) back”.

Hace un análisis de la evolución histórica de la interpretación de la materia en el que establece tres grades etapas: 1) los orígenes (los griegos, Platón, Aristóteles); 2) la transformación (Newton); y 3) la desmaterialización (relatividad, teoría cuántica y cosmología actual)

La materia, según él, aparece hoy más como potencialidad que como algo fijo y determinado, tal como sugirió Aristóteles, y más como fenómeno mezcla de componente material y componente inmaterial, tal como lo indicó Platón.

Buenas y malas noticias para la Inteligencia Artificial Fuerte y para las tecnologías relacionadas con el conocimiento y la consciencia.

Adolfo Castilla
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Adolfo Castilla
Adolfo Castilla
Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN,
Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Consejo Editorial de Tendencias21, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.


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