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  <title>CONO SUR: J. R. Elizondo</title>
  <description><![CDATA[Blog latinoamericano de Tendencias21]]></description>
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  <language>es</language>
  <dc:date>2012-02-10T04:52:44+01:00</dc:date>
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   <title>ARGENTINA-CHILE: LAS COSAS CLARAS</title>
   <pubDate>Sat, 28 Jan 2012 15:54:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      <p class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Publicado en La Segunda, 27.1.2012</font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	 <br />  	<font face="Times New Roman" size="3">Los chilenos debemos tenerlo claro: nuestro dilema, en el conflicto de las islas Malvinas, no es si estamos con la Presidenta Cristina o con la Reina Isabel. Chile apoya el objetivo nacional argentino y nunca ha reconocido soberanía británica sobre esas islas. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Incluso mantuvimos esa posición el 2 de abril de 1982, cuando las fuerzas del general Leopoldo Fortunato Galtieri <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>recuperaron las Malvinas <i style="mso-bidi-font-style: normal">manu militari</i>. Entonces, para aprovechar el impulso, los “halcones” de la dictadura argentina habían propuesto una guerra simultánea o sucesiva contra Chile, para también “recuperar” las islas del Beagle. A la dictadura chilena no le quedó otra que apostar a la victoria de Margaret Thatcher, pero sin cambiar de opinión sobre el estatus de las Malvinas.</font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Y así fue porque la Historia nos hermanó por parte de O’Higgins y San Martín, pero nos asignó intereses a medio camino entre los de Caín y Abel y de los hermanos siameses. Desde esa realidad hemos sucumbido<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>a la tentación –o la necesidad- de jugar a los equilibrios y desequilibrios del poder. Fue lo que sucedió, en las últimas tres décadas, con el mencionado caso de 1982 y con el apoyo diplomático de Argentina a Bolivia y Perú, en sus conflictos marítimos con Chile. Como contrapartida, hemos eludido el enfrentamiento armado incluso en los descuentos de una crisis, como sucedió en 1978. De algún modo, todos sabemos que el fratricidio sería el acabóse.</font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Gracias a ese límite para los enojos, estamos entendiendo la filosofía de las concesiones mutuas, nos apoyamos en la medida de lo posible, nos resignamos al cariño por terceros y tenemos como horizonte la integración consensuada. Lo notable es que, siguiendo esa vía realista, Chile y Argentina están construyendo un gran sistema de integración, que incluye hasta una fuerza militar conjunta y combinada a disposición de la ONU.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Es un éxito que obliga a cuidar la semántica, pues no viene de una alianza mosqueteril ante enemigos comunes, sino de una amistad estratégica, guiada por un pensamiento pragmático: Argentina y Chile para los dos, pero no necesariamente contra los otros. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font size="3"><font face="Times New Roman">En la actual versión del conflicto isleño, Cristina Fernández luce dispuesta a asumir la complejidad de lo real, que eso es el pragmatismo. Ya dijo que actuará desde la “rigurosidad jurídica y diplomática” y ha dado orden de desclasificar el secreto “Informe Rattenbach”, que denunció la pésima planificación estratégica de las FF.AA en 1982. Esa que hizo creer a los argentinos, absurdamente, que la ONU condenaría a Margaret Thatcher, que Ronald Reagan apoyaría a Galtieri y que Augusto Pinochet se quedaría paveando. <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span></font></font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Sebastián Piñera, por su parte, ha dado a entender que solidarizar con Argentina contra el Reino Unido es necesario y tiene costos, pero no el de cortarse las venas. Tendrá que hacerse en el marco de la legalidad internacional, el diálogo regional y, sobre todo, sin ningunear a los isleños. Las Malvinas no son un territorio sin pueblo. Por cierto, el obstáculo principal será la diplomacia británica, cuyo juego natural consiste en debilitar la buena relación chileno-argentina. Previsoramente, comenzó a actuar en esa línea por lo menos desde 1999, aprovechando el proceso en Londres contra el general Pinochet. En esa coyuntura, para recibir el apoyo de Thatcher, el procesado debió aceptar que ella hiciera un público inventario del apoyo logístico y de información que le brindó durante la guerra. Obviamente, lo que fue bueno para Pinochet fue pésimo para Chile… y Argentina. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font size="3"><font face="Times New Roman">En definitiva, todos debemos aceptar que si en el pedir no hay engaño, en el recibir no debe haber regaño. Para nosotros, eso supone ser eficientes en el apoyo politico y brillantes en la iniciativa diplomática..<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Para nuestros vecinos, implica entender que Chile no está disponible para movidas contrarias a su interés nacional. <o:p></o:p></font></font> <br />  
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/ARGENTINA-CHILE-LAS-COSAS-CLARAS_a271.html</link>
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   <title>LA ARROGANCIA ATACA OTRA VEZ</title>
   <pubDate>Sat, 14 Jan 2012 00:35:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">(Publicado en la Segunda, 13.1.2012)</font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">En un acto académico de 2007 –cuando apenas teníamos un per cápita de 8.140 dólares- me fascinó ver cómo Roberto Méndez, el líder de Adimark, sacaba conejos<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>autocríticos de su sombrero. Hilvanando respuestas de encuestados anónimos, definía los costos de<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>ser arrogantes con los vecinos. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Entonces me comenté a mí mismo (uno tiende a ser autorreferente) que habrían sido los datos duros perfectos para un libraco mío de 2002, en el cual alerté a mi pandilla de lectores sobre “el chileno feo” y su daño para la imagen-país. Ese año teníamos un per cápita de 4.310 dólares y, a falta de encuestas,<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>me arropé con un montón de citas. Una, del periodista de El País Walter Haubrich, aludía a la certeza chilena de “estar siempre en lo cierto y declararlo en un tono aleccionador”. Otra, del senador Sebastián Piñera, advertía que “exportamos demasiada soberbia y nos están pasando la cuenta”. José Miguel Insulza, ex canciller, nos adjudicaba “rasgos de xenofobia que no ayudan al funcionamiento de nuestras relaciones exteriores”. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Valga el exordio para advertir que la reciente Encuesta Bicentenario, de la Universidad Católica y Adimark, producida cuando tenemos un ingreso de 15.000 dólares, confirma y supera ese retrato. Según sus datos, somos tardolactantes (léase “mamones”) y más bien cuadrados, pues vinculamos la credibilidad personal con la mantención de la misma posición política durante “toda la vida”; preferimos vivir siempre en el mismo lugar y mantenernos siempre en el mismo trabajo; lucimos endogámicos en el nivel socioeconómico bajo (un 65% se relaciona sólo con gente conocida) y<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>algo más sociables en el nivel alto (un 41% está a favor de la “gente nueva”). En tal contexto, los extranjeros no existen. Dicho con un eufemismo, somos “internacionalistas egocéntricos”. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Quizás por ello, la encuesta restringió su medición sobre forasteros a los inmigrantes de Bolivia y Perú, países con los cuales tenemos confllictos abiertos. La primera pregunta fue cargadísima: “¿Cuánto cree que demorarán en ser plenamente chilenos los inmigrantes peruanos y bolivianos?”. Aquí había dos supuestos tácitos: una chilenidad de carácter absoluto o inmanente y un período de “purificación” para que esos inmigrantes se desprendieran de su lastre original. Aceptando esa carga, un 39% respondió “nunca serán completamente chilenos”; un 31% aceptó que lo serían sus hijos y un 16% se remitió a los nietos. Un escaso 6% sospechó el sesgo, diciendo “ya son plenamente chilenos”. Sólo un 9% -tal vez descendientes de extranjeros- se declaró estupefacto (no sabe / no responde). </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Este chauvinismo, casi metafísico, ilumina una relación perversa con la riqueza: mientras más sube nuestro ingreso, menos inteligentes nos mostramos. Además, contiene una gran confusión sobre nuestra política exterior, que incluye su rechazo. Respecto a Bolivia, se manifiesta asumiendo alternativas polares que no están en la agenda: <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>un 48% opta por “no darle nada” y un 9%,<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>aceptaría “darle una franja de territorio” (tácitamente soberana). En el caso de Perú, el rechazo es categórico: un 73% estima que, aunque el tribunal de La Haya falle a su favor, Chile no debe cederle territorio marítimo “por ningún motivo”. Alegar ante ese tribunal, con la consecuente obligacion de respetar su fallo, durante tres gobiernos chilenos sucesivos, sería pura y simple blandenguería. </font> <br />  	<span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: 12pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">Cae por su peso el interés que esto tiene para los actuales responsables de la política vecinal. Son datos duros sobre cómo nuestra sociedad interiorizó la arrogancia sin estrategia y sin información. Asumirlo no es es buscar culpables para apabullar. Es sólo un <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>alerta más, en un sector literalmente estratégico, para seguir rectificando, con vista a una real unidad nacional.</span> <br />  
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/LA-ARROGANCIA-ATACA-OTRA-VEZ_a268.html</link>
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   <title>Nueva Edición de Realidad y Perspectivas</title>
   <pubDate>Tue, 10 Jan 2012 08:56:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      Un nuevo número de Realidad y Perspectivas, el Informe mensual del Programa de Relaciones Internacionales de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, ya está en circulación con el siguiente temario:       <br />
              <br />
       • El litio: una mina de oro       <br />
       • La conexión rusa en América Latina       <br />
       • La hora de Rajoy       <br />
       • Columnista Invitado: Peter Landelius       <br />
       •Presidentes y sucesores       <br />
       • Postdata desde Israel       <br />
       • Ruptura de relaciones entre Irán y Reino Unido       <br />
       • Notas breves       <br />
       • A nuestros lectores       <br />
       • Libros y películas       <br />
              <br />
       <b>Descargar el Informe</b>
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/Nueva-Edicion-de-Realidad-y-Perspectivas_a267.html</link>
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   <title>LAS MALVINAS Y UN VIEJO RENCOR</title>
   <pubDate>Sat, 31 Dec 2011 19:23:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      <p class="MsoBodyText" style="line-height: normal; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="mso-bidi-font-size: 14.0pt"><font size="5"><font face="Times New Roman">(Publicado en La Segunda, 30.12.2011)</font></font></span> <br />  	 <br />  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">A casi 30 años de su guerra, Argentina y el Reino Unido inician una escalada de segunda generación respecto a las islas Malvinas. Sus efectos colaterales en la excelente relación argentino-chilena actual, son inevitables y complejos. Tanto, que los limitólogos se desconciertan si se les advierte que podrían afectarla –o infectarla- <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>más que cualquier resultado sobre Campos de Hielo Sur.<o:p></o:p></font></span> <br />  <p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Es que con el conflicto por las islas exhumado y una diplomacia británica jamás pasiva, la calidad de esa relación ya no dependerá de ajustes demarcatorios, rebaja de aranceles, extradiciones en trámite o de la mantención de la Fuerza de Paz Combinada “Cruz del Sur”. En lo fundamental, dependerá de un silogismo según el cual: <o:p></o:p></font></span> <br />  <p class="MsoBodyText" style="text-indent: -18pt; margin: 0cm 0cm 0pt 36pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt">  	<font face="Times New Roman"><span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><span style="mso-list: Ignore">-<span style="font: 7pt 'Times New Roman'">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt">Si Sebastián Piñera conversa con David Cameron sobre el aprovisionamiento de los isleños,<o:p></o:p></span></font> <br />  <p class="MsoBodyText" style="text-indent: -18pt; margin: 0cm 0cm 0pt 36pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt">  	<font face="Times New Roman"><span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><span style="mso-list: Ignore">-<span style="font: 7pt 'Times New Roman'">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt">y si Cristina Fernández conversa con Ollanta Humala sobre su demanda en La Haya y con Evo Morales sobre su aspiración marítima,<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span><o:p></o:p></span></font> <br />  <p class="MsoBodyText" style="text-indent: -18pt; margin: 0cm 0cm 0pt 36pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt">  	<font face="Times New Roman"><span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><span style="mso-list: Ignore">-<span style="font: 7pt 'Times New Roman'">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></span><span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt">el progreso de la relación Chile-Argentina será inversamente proporcional a la frustración de las expectativas del Reino Unido, Perú y Bolivia. <o:p></o:p></span></font> <br />  <p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Dicho en difícil, la realidad geopolítica ha estructurado un sistema de expectativas, entre Argentina y Chile, que depende de las señales enviadas hacia esas terceras potencias. En versión maximalista, Chile emocionaría a los argentinos si cerrara Punta Arenas al comercio con los isleños. Argentina, por su lado, nos llenaría de satisfacción si reconociera nuestra frontera marítima con Perú y advirtiera a Bolivia que debe respetar el tratado de 1904. <o:p></o:p></font></span> <br />  <p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Pero, en versión más aterrizada, la buena relación depende de conductas más cercanas al empate que al juego suma cero. Chile, con 200 connacionales trabajando en Las Malvinas, su excelente relación con el Reino Unido y una economía superabierta, <b style="mso-bidi-font-weight: normal">hoy</b> no está en condiciones de usar el comercio austral como instrumento de bloqueo. En cambio, sí puede negar apoyo logístico para la exploración o explotación británica de las reservas petroleras, en el mar de las islas y ratificar, en todos los foros, su solidaridad con la demanda argentina. De paso, es lo que hizo al adherir a la reciente medida del Mercosur, dirigida a negar servicios portuarios a los barcos con pabellón <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>isleño.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;&nbsp; </span><o:p></o:p></font></span> <br />  <p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Argentina, por su lado, no necesita disgustarse con Perú y Bolivia. Bastaría con que dejara de enviarles espaldarazos antagónicos con los intereses de Chile, como fue elogiar la vía jurídica seguida por Perú en La Haya, pactar la no desviación de “una molécula de gas boliviano” hacia Chile o intentar ofrecer su mediación, en Mercosur, respecto a la aspiración marítima de Bolivia.<o:p></o:p></font></span> <br />  <p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Desgraciadamente, para demasiados argentinos hasta las variables minimalistas son impensables. Motivo: el rencor sin análisis por el apoyo logístico y de inteligencia que el general Augusto Pinochet dió a los británicos en 1982. El mismo que fuera astutamente agradecido, en 1999, por Margaret Thatcher y “detallado” por Sir Lawrence Freedman, a pedido de Tony Blair, en una sesgada historia oficial de la guerra. <o:p></o:p></font></span> <br />  <p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Según esa percepción, se requiere un público acto de contrición chilena y, entremedio, medidas discriminatorias contra LAN. Por cierto, esto soslaya que la dictadura argentina de 1982 no era “el mejor amigo” de la dictadura chilena y que seguía pendiente el conflicto del Beagle. Como reconociera el protagónico general Martín Balza, la Junta Militar argentina quería combatir, simultáneamente, contra Chile y el Reino Unido. <o:p></o:p></font></span> <br />  <p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman"><span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt">Lo notable fue que, pese a ello, O’Higgins siguió abrazado con San Martín. El apoyo de</span><span lang="ES-CL"><font size="5"> </font></span><span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt">Pinochet a Thatcher no escaló hacia una “alianza estratégica” y Chile mantuvo su reconocimiento a la argentinidad de las Malvinas. La buena historia pudo más.</span></font><span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; mso-bidi-font-size: 14.0pt"><o:p></o:p></span> <br />  
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/LAS-MALVINAS-Y-UN-VIEJO-RENCOR_a266.html</link>
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   <title>BOLIVIA Y PERU: LA CONJUNCIÓN COPULATIVA SOBRA</title>
   <pubDate>Sat, 17 Dec 2011 19:57:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
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   <![CDATA[
        <div>
      <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">(Publicado en La Segunda, 16.12.2011)</font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font size="3"><font face="Times New Roman">Los chilenos tendemos a olvidar que el alma de la política es la acción, con base en el abecé de la estrategia: ampliar al máximo la red de los amigos o, dicho al revés, reducir al mínimo la red de los adversarios.&nbsp;<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span></font></font> <br />  	<font face="Times New Roman" size="3">En efecto, pasamos por largas temporadas de inacción. Ultimamente, el empate binominalista adormeció tanto a nuestra clase política, que ni seis meses de marchas la despertaron. En lo internacional, durante los largos años del general Pinochet optamos por empatar a cero o pasar piola en los temas estratégicos de la región, disimulando, incluso, las amenazas de guerra vecinal. Para despistar, pusimos mucho énfasis en el comercio. </font> <br />  	<font size="3"><font face="Times New Roman">Ese legado internacional le penó a la Concertación y mañana puede malograr los avances de este gobierno. Un balance al paso indica que, ejerciendo la iniciativa político-diplomática, <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>hoy nos entendemos mejor con Brasil y buscamos una buena asociación con Argentina, Colombia, México, Panamá y Perú. Paralelamente, redujimos el peligro de aislarnos, pues arriesgamos más en el apoyo a Cristina Fernández en las Malvinas, mantenemos una distancia civilizada con Hugo Chávez, dejamos de crear ilusiones<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>a Evo Morales y fuimos hasta sofisticados en el trato con Alan García, Ollanta Humala y Rafael Correa.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span></font></font> <br />  	<font size="3"><font face="Times New Roman">Ante eso, los duendes de la inacción se están concentrando en el presunto binomio Perú-Bolivia, que vemos como cristalizadamente antagónico. Es lo que sucede cuando, ante cualquier problema con uno de esos vecinos, recurrimos a la conjunción copulativa “y” para incorporar al otro. Haciéndolo, nos resignamos a ser el vértice aislado y atornillamos al revés en materia de estrategia.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span></font></font> <br />  	<font face="Times New Roman" size="3">Olvidamos, así, que la unidad de ambos contra Chile sólo se dió -y con mal resultado- entre el Pacto secreto de 1873 y el primer año de la guerra del Pacífico. Antes, <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>desde la creación de Bolivia y hasta hoy, su relación ha estado marcada por intereses tan opuestos y recelos<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>tan sistemáticos, como los de cualquier dupla vecinal competitiva. De ahí que “la idea federal”, como la llamaba Jorge Basadre -el historiador peruano por antonomasia-, refleja<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>más una lucha por la hegemonía, expresada hasta con acciones bélicas, que una épica de integración. </font> <br />  	<font face="Times New Roman" size="3">Arica estuvo y está en el epicentro de esos recelos. Es un objetivo boliviano fundacional, que tuvo el padrinazgo (fugaz) de Simón Bolívar. Por ello, como ha reconocido el historiador boliviano Rafael Puente, “la frustración portuaria de nuestro país no empezó con la Guerra del Pacìfico”. Un texto de la Cancillería boliviana, de 1910, desarrolló a fondo esa idea: “Chile y Perú deberían dejar de ser colindantes, estableciendo la soberanía territorial de Bolivia en una zona intermediaria sobre la costa del Pacífico”.</font> <br />  	<font size="3"><font face="Times New Roman"><span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>Para la Cancillería peruana, tal aspiración es “una hipoteca de la política exterior”. Así lo dijo, entre otros, el ex canciller Carlos García Bedoya. El experto Alejandro Deustua sostiene que<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>ha sido “una fuente de inseguridad geopolítica y económica para el Perú”. Esto explica por qué los gobiernos bolivianos miran de soslayo a Lima, cada vez que negocian el tema con Santiago. El eufemismo atroz de la bilateralidad no logra ocultarles que, para Perú, la contigüidad con Chile es punto clave del Tratado de 1929.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span></font></font> <br />  	<font face="Times New Roman" size="3">Por lo señalado, salvo que queramos jugar a las profecías autocumplidas, nuestra reflexión y acción deben orientarse a la búsqueda diversificada de la mejor amistad con Perú y Bolivia. Sólo así podremos potenciar la relación con Lima y enriquecer la percepción de La Paz con la complejidad de lo real.</font> <br />  	&nbsp; <br />  
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/BOLIVIA-Y-PERU-LA-CONJUNCION-COPULATIVA-SOBRA_a264.html</link>
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   <title>CHILE-PERÚ: DE NUEVO BAILANDO EN LA CORNISA</title>
   <pubDate>Tue, 13 Dec 2011 23:06:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      <p class="body" style="text-align: justify; line-height: 200%; text-indent: 0cm; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman"><o:p>(La Segunda, 23.12.2011)</o:p></font></span> <br />   <br />   <br />   <br />  <p class="body" style="text-align: justify; line-height: 200%; text-indent: 0cm; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">A propósito de previas declaraciones de Andrés Allamand, el nuevo Presidente del Consejo de Ministros del Perú (PCMP), Oscar Valdés,</font><font face="Times New Roman"> ex alto oficial del Ejército,<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>opinó recio sobre un tema peligrosamente frágil: la relación con Chile. Asumiendo que el nivel del gasto militar chileno ha sido excesivo (“inalcanzable”), recusó la indolencia de los anteriores gobiernos peruanos que se habrían esmerado en<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>“desvalijar y descuidar a las Fuerzas Armadas”. Evocando la inminencia del fallo en La Haya, llamó a adoptar nuevas y mejores previsiones para defender el territorio, tácitamente contra Chile. Paralelamente, dejó constancia de que el Perú es un país pacífico, generoso, que “siempre ha respetado sus tratados al pie de la letra”.<o:p></o:p></font></span> <br />   <br />   <br />   <br />  <p class="body" style="text-align: justify; line-height: 200%; text-indent: 0cm; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">En circunstancias menos delicadas, tales declaraciones podrían ser vistas como un alegato militar rutinario en la fiera lucha por el presupuesto:<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>por una parte invocan una amenaza estratégica potente; por otra, soslayan que el equilibrio estratégico con el presunto amenazante ha sido variable. En 1974, por ejemplo, el potencial militar peruano era claramente superior y las FF.AA chilenas tomaron fuertes medidas defensivas en Arica, para enfrentar un ataque que parecía inminente. <o:p></o:p></font></span> <br />   <br />   <br />   <br />  <p class="body" style="text-align: justify; line-height: 200%; text-indent: 0cm; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Sin embargo, en lo dicho por el PCMP hay contenidos más sutiles, que tocan el meollo de la relación político-diplomática. El primero es su reproche por contraposición: Chile, a la inversa del Perú, no sería pacífico ni generoso y no respetaría sus tratados “al pie de la letra”.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Por cierto, los chilenos tenemos mejor opinión sobre nosotros mismos, en cuanto a los dos primeros valores, aunque podamos aceptar que son evaluaciones opinables. Lo que no sería tan opinable es nuestro acatamiento a los tratados internacionales que son, incluso, plataforma tradicional de nuestra política exterior. Por ello, interesa sobremanera entender por qué Valdés nos niega esa buena conducta, que invocamos y exigimos. <o:p></o:p></font></span> <br />   <br />   <br />   <br />  <p class="body" style="text-align: justify; line-height: 200%; text-indent: 0cm; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Aquí hay que hacer un ejercicio elemental para diseñadores y ejecutores de política exterior: pensar con la cabeza de los otros. Lamentablemente, los chilenos somos demasiado tiesos para esa gimnasia<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>y por eso ignoramos que los peruanos no sólo tienen emociones que nos incomodan. También tienen razones, buenas o malas, que nunca procesamos. Por ejemplo, aún no tenemos claro que la lectura peruana del<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Tratado de 1929 –comprendido su Protocolo complementario- implica la resignación de ceder Arica, pero con el consuelo geopolìtico de tenerla a mano “por siaca”. El Presidente Augusto Leguía lo firmó por entender, expresamente, que así aseguraba su relación con Tacna y, más allá, la contigüidad de nuestros dos países.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Para los peruanos, en definitiva, la pérdida de Arica se mitigó con el rechazo tácito, pero absoluto, a una “zona tampón” boliviana. <o:p></o:p></font></span> <br />   <br />   <br />   <br />  <p class="body" style="text-align: justify; line-height: 200%; text-indent: 0cm; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Desde esa base, los peruanos perciben que distintos gobiernos chilenos, asumiendo la injusticia que denuncia Bolivia -“el candado” para bloquear su salida al mar-, han relativizado su motivación. Y no aceptan que ese “amarre” de la Historia se resuelva con acuerdos chileno-bolivianos ni, menos, con resquicios técnicos, como los pasos subterráneos o por elevación. Del análisis de esa percepción nació mi tesis de que la demanda marítima peruana tuvo como motor de arranque los Acuerdos chileno-bolivianos de Charaña. Es decir, dicha construcción jurídica habría comenzado como una retorsión subliminal, por no haber cumplido nosotros “al pie de la letra” lo pactado el año 29.<o:p></o:p></font></span> <br />   <br />   <br />   <br />  <p class="body" style="text-align: justify; line-height: 200%; text-indent: 0cm; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Otra pista la acaba de dar Otto Guibovich, penúltimo comandante general del Ejército Peruano. En un informativo de la Facultad de Derecho de mi Universidad de Chile y con rara franqueza, dijo que el Perú llegó al siglo XXI<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>“con sangre en el ojo”, por el trasiego de armas chilenas a Ecuador durante la guerra del Cenepa. Al respecto, está claro que Chile es garante del tratado rector; que esas armas las controlaba el general Pinochet, entonces al mando del Ejército; que los otros tres garantes (Argentina, Brasil y los EE.UU) también incurrieron en conductas impropias, y que el Presidente Frei dio explicaciones al Presidente Fujimori, quien las aceptó. Pero, también es cierto que<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>nuestras explicaciones fueron discretísimas, contrastando con la forma estentórea que eligió Argentina: excusas solemnes, en visita de Estado de Cristina Fernández, mediante discurso ante el Presidente Alan García y el Congreso peruano.<o:p></o:p></font></span> <br />   <br />   <br />   <br />  <p class="body" style="text-align: justify; line-height: 200%; text-indent: 0cm; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Por último, no podemos soslayar que los dichos del nuevo PCMP son una reacción casi instantánea –al parecer sin el cedazo de Torre Tagle- a las declaraciones que emitiera nuestro ministro de Defensa el sábado pasado. Obviamente, el peruano pone el énfasis en la vinculación que hizo el chileno entre la difícil coyuntura vecinal norte y la necesidad de estar “plenamente preparados con nuestra fuerza militar”. Sin embargo, todo me dice que el “sacapica” no estuvo en esa formulación –en su esencia, también de sesgo rutinario o profesional-, sino en la relación paralela que hizo nuestro ministro entre la inestabilidad interna de Perú y Bolivia y “la agresividad en contra de Chile”… mencionando incluso el estado de emergencia en Cajamarca decretado por el Presidente Humala. <o:p></o:p></font></span> <br />   <br />   <br />   <br />  <p class="body" style="text-align: justify; line-height: 200%; text-indent: 0cm; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL" style="line-height: 200%; font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Poniéndome en la cabeza del otro, pienso en dos cosas inmediatas: una, en lo que diríamos si algún responsable peruano llamara a incrementar el gasto militar, para estar alertas ante una eventual ingobernabilidad chilena, por motivos de agitación social endógena. Segunda, la necesidad de nunca unir, formulariamente, las situaciones políticas y geopolíticas del Perú y Bolivia. <o:p></o:p></font></span> <br />   <br />   <br />   <br />  <p class="body" style="text-align: justify; line-height: 200%; text-indent: 0cm; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<span lang="ES-CL"><font size="3"><font face="Times New Roman">Pero esto último, como diría la cronista Scherazade, es una historia, que ahora no alcanzamos a contar.<o:p></o:p></font></font></span> <br />  
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <title>ESPERANDO A MARIANO RAJOY</title>
   <pubDate>Sun, 04 Dec 2011 16:36:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">La Segunda, 2.12.2011</font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p><font face="Times New Roman" size="3">Para algunos, la transición democrática española terminó con el fracaso del golpe del coronel Tejero de 1981 y la consiguiente legitimación democrática del rey Juan Carlos. Otros esperaron que se consolidara el gobierno de Felipe González y su Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Hay quienes la sostienen hasta 1996, con la victoria de la alternancia derechista, personalizada en José María Aznar. </font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">¿Por qué tanta discrepancia? </font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Porque, como<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>escribiera Juan Luis Cebrián, “la insoportable levedad del ser democrático se enfrentaba a la aburrida pesadumbre de las raíces de la dictadura”. Por eso, a las derechas les costaba asumir que Franco no resucitaría, las izquierdas no querían sepultar a Lenin ni desdogmatizar a Marx y pocos entendieron que de ese sopor surgiría el inteligente liderazgo de González. </font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Ejecutando un bello pragmatismo de raíz liberal, dicho “sociata” marcó a fuego la renovación de las izquierdas. Fue un jefe sin traumas ideológicos, decidido a insertarse en Europa sin hacer ascos a la OTAN y dispuesto a potenciar la apertura económica iniciada bajo el franquismo moribundo. Bajo su mando España fue una fiesta, su sol turístico se insertó en un <i style="mso-bidi-font-style: normal">boom</i> de plata dulce y hasta se adornó con una “movida” donde Pedro Almodóvar oficiaba de sumo sacerdote. “Había que ponerle risas y color a este país, después de tantos años de grisura oficial y clandestinidad emocional”, dijo el novelista Eduardo Mendicutti.</font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Pero, como no hay fiesta sin resaca, ésta cayó desde el partido. Pronto comenzó a percibirse que si González gobernaba el reino desde la Moncloa, Alfonso Guerra -su segundo en todo- gobernaba a la militancia desde la sede de calle Ferraz. De esa dualidad de poderes emergería el clientelismo corruptor, con oportunistas en busca de “curro” (trabajo), poderes económicos sobornando operadores, incondicionales aplastando a los inteligentes y<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>el presupuesto fiscal pagando hasta el “carajillo” de los altos funcionarios. </font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">En ese atardecer del poder socialista, una nueva clase levantó la consigna cínico-festiva “el que se mueve no sale en la foto” y la vieja guardia concluyó, melancólica, que “contra Franco estábamos mejor”. González, por su parte, no quiso -o no pudo- mostrar la indignación que correspondía. Prefirió<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>iniciar su mutación a “jarrón chino” (vistoso pero inútil), emitiendo un llamado abstracto a la probidad: “no necesitamos a nadie en la política, ni en nuestro partido ni en ninguno, que utilice el cargo público en su propio beneficio o en el de sus amigos o en el de su familia”. </font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Bajo esas luces y sombras se instaló Aznar, el alternante, con un Partido Popular (PP) operado del franquismo. Tras captar que<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>González le había hecho gran parte del curro, el hombre trató de ensayar creatividad soltando, aún más, los controles del Estado sobre la economía y amarrándose al destino de George W. Bush. Fue de los pocos gobernantes que apoyaron las trucherías norteamericanas en Irak y, en vísperas de las elecciones generales de 2004, el terrorismo islámico le pasó terrible factura. Aznar quiso endosar la culpa a<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>ETA (subliminalmente, a la política de los socialistas) pero, ante los desmentidos iracundos, con soporte en las nuevas tecnologías de la información, se resignó a perder esas elecciones.</font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Así fue como volvió al poder un PSOE de identidad perdida, en plena crisis de las izquierdas renovadas. Imposible fue para su jefe, el opaco José Luis Rodríguez Zapatero, rectificar rumbos ni, menos, producir milagros. Los españoles siguieron en caída económica libre, sus jóvenes mutaron de desempleados en indignados y Frau Merkel los obligó a modificar la Constitución, para ser financieramente creíbles. </font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Resultado: Zapatero debió retirarse anticipadamente a sus zapatos, abriendo espacio a la segunda alternancia del PP, esta vez bajo un nuevo liderazgo. </font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Y en eso estamos: esperando a Mariano Rajoy. </font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt; tab-stops: 156.0pt">  	<span style="mso-tab-count: 1"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </font></span> <br />  
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <title>POR QUÉ NO EXISTE LA POLÍTICA EXTERIOR CHILENA</title>
   <pubDate>Sat, 19 Nov 2011 21:03:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      (Publicado en La Segunda, 18 de&nbsp;noviembre 2011) <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Acabo de recibir por <i style="mso-bidi-font-style: normal">mail</i> el documento “Nuestro compromiso”. Es de la Concertación y contiene, según propia confesión, “un proyecto de país que acoja nuestros sueños”. Para evaluar esos sueños, someto el texto a la búsqueda electrónica de las siguientes palabras:<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>politica exterior, fronteras, tratados, vecinos, Argentina, Bolivia, Perú, Estados Unidos y Europa. Tras cada <i style="mso-bidi-font-style: normal">clic</i> el buscador me informa, con un poco de vergüenza, que “no se encontró el elemento buscado”. </font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Siguiendo mi vieja costumbre de conversar conmigo mismo, me interrogo si el mundo exterior está o no en nuestros sueños políticos. Incluso me redacto la pregunta: ¿a cuántos chilenos interesa lo que sucede extramuros, cuando no hay chilenos concernidos? Mi respuesta es que al país realmente existente –es decir, el de la televisión- le interesa poco. Nuestros noticiarios dan la impresión de que sólo nosotros habitamos el planeta. En 1994, observando el fenómeno, el entonces canciller mexicano Jorge Castañeda nos soltó una pesadez: “a los chilenos les cuesta mucho entender que el resto del mundo también existe”.</font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Al parecer, en la base de tan ecuménico isleñismo está la simplificación que hoy permea nuestras dos grandes familias ideológicas. En las derechas modernas, la política exterior se reduciría a respetar los tratados intangibles y hacer buenos negocios concretos. En las izquierdas renovadas, se reduciría a hacer buenos negocios concretos y respetar los tratados intangibles. Sólo percibo una diferencia notoria: para las primeras, nuestra historia internacional republicana comienza con la antagónica dupla O´Higgins-Portales; para las segundas, empieza con Luis Emilio Recabarren y su relación con la Internacional comunista. </font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Visto que las izquierdas renovadas gobernaron hasta recién (junto con los centristas socialcristianos), esa diferencia contiene una clave sistémica oculta. Viene desde su padre filosófico Karl Marx. Específicamente, desde que éste descubriera que ni el capital ni el proletariado tienen patria. Con esto anuló para todos -discípulos y adversarios- la posibilidad de una política exterior de Estado. En la materia, sólo cabría una política exterior confrontacional o “de clase”. Todos los obreros del mundo contra todos los burgueses del mundo… incluídos los del Estado propio.</font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Por eso, la estirpe marxiana vivió en la <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>esquizofrenia internacional. A un lado, el sueño apocalíptico-musical de<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>cambiar el mundo de base “hundiendo al imperio burgués”. Al otro lado, la visión prosaica del socialismo real, como una real variable de la política imperial rusa, bajo la conducción real de la Unión Soviética. Tan duro fue el desgarramiento, que los trotzkistas acusaron a los stalinistas de haber traicionado la revolución y, luego, los titoístas y los maoístas acusaron a los dirigentes soviéticos de ejercer un “chovinismo de gran potencia”. En eso estaban, cuando Fidel Castro <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>se instaló en el poder cubano, para dar “la línea” a todos los revolucionarios de América Latina: marxistas o no, debían subir a la montaña, forjar una guerrilla, bajar a las ciudades, tomarse el poder y construir nuevos Estados. La manera “correcta” de ser internacionalistas era dejarse de vainas reformistas o colaboracionistas y aplicar el modelo de Cuba. </font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Por eso sólo ahora –tras el fin de la URSS, la emergencia del capitalismo chino y el triste otoño de Castro- las izquierdas latinoamericanas comienzan a asumir tres realidades democráticas: Una, que pueden y deben participar de la política exterior<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>de sus Estados nacionales. Otra, que el interés nacional existe y no es necesariamente antagónico al de los partidos “progresistas”. Tercera, que los intereses de los “progresismos” foráneos sí pueden ser antagónicos con los del Estado nacional.</font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Es de esperar que, cuando decante esa tendencia, los chilenos dejemos de soñar sólo con nosotros mismos. En cualquier proyecto de país debemos acoger, entre muchos otros actores, a nuestros vecinos, a los importadores chinos y hasta a los empresarios de la Anglo que rehusan vendernos nuestro cobre.</font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Al fin de cuentas, la política exterior, en una democracia, no es ni puede ser <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>la obra de un solo actor, llamado Presidente de la República.</font> <br />  
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/POR-QUE-NO-EXISTE-LA-POLITICA-EXTERIOR-CHILENA_a261.html</link>
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   <title>CHILE-BOLIVIA-PERU: LA COMPLEJIDAD DE LO REAL</title>
   <pubDate>Mon, 07 Nov 2011 16:00:00 +0100</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<b style="mso-bidi-font-weight: normal"><font face="Times New Roman" size="3">(Publicado en La Segunda, 4 de noviembre 2011)</font></b> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">La semana pasada estuve en La Paz, junto con los académicos Loreto Correa y Cristián Garay. Invitados por Jorge Canelas, nuestro Cónsul General y apunados por cuenta propia, participamos en el seminario “Percepciones políticas Bolivia-Chile”, con interlocutores relevantes. Entre ellos, el ex Presidente Jaime Paz Zamora, el ex canciller Armando Loayza y el ex embajador Gustavo Aliaga.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Fue una oportunidad para <i style="mso-bidi-font-style: normal">testear</i>, en terreno sensible (en el “buque del lobo”, dice un amigo, culto de oídas) mi tesis sobre el “trilateralismo diferenciado”. Esta rechaza que<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>la aspiración marítima boliviana, a través de un corredor soberano por el norte de Arica, sea un tema bilateral ni (menos) una impertinencia multilateral. La define como un trabajo para tres, pero por etapas.. Comenzaría con negociaciones chileno-peruanas, en el marco del Tratado de 1929,<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>para definir una política boliviana común. De ser fructíferas, seguiría con la invitación de Bolivia a la mesa… la misma que le negó el espíritu que inspiró ese tratado.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Tal trilateralismo con peldaños asume la complejidad de lo real. Esa que niega el Presidente Evo Morales, cuando cree que basta con invocar, ante el mundo, la injusticia de su condición y/o con judicializar el tema alegando eventuales “derechos expectaticios”. Esa que desconocen los peruanos cuando dicen no ser obstáculo para la aspiración boliviana, pero insisten en que sólo Chile asuma la carga. Esa que ignoramos<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>los chilenos, por no entender la sutileza del Presidente peruano Augusto Leguía, cuando dijo, en 1929, que la contigüidad territorial<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>postbélica con Chile fue trazada por “la mano<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>de Dios”. </font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Para desentrañar tamaña complejidad, hay que focalizar la atención en Arica. Ahí veríamos que la pretensión de Bolivia sobre todo o parte de su espacio, es coetánea con su nacimiento. En efecto, en 1826 el mariscal Sucre dijo a Simón Bolívar que la “adquisición” de Arica proporcionaría “un puerto magnífico” a la nueva república. Ese mismo año, el notablato ariqueño pidió al Libertador “la separación de esta provincia de la capital de Lima y su unión a la de Chuquisaca”. Similares gestiones siguieron durante la Guerra del Pacìfico y llegan hasta hoy. Por eso –y bastante mosqueado-, el historiador peruano Mariano Paz Soldán, advirtió a los bolivianos ¡en 1884! que un eventual endoso chileno de territorios ariqueños se convertiría “en eterna guerra contra el Perú”. </font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Fue en ese contexto que Leguía negoció, con Chile, vetos y servidumbres que mantuvieran “la presencia” del Perú en Arica. La misma que el Presidente Francisco Morales Bermúdez trató de ampliar, en 1976, con motivo de los Acuerdos de Charaña entre Chile y Bolivia. En clave geopolítica, fueron señales de que les era inaceptable una <i style="mso-bidi-font-style: normal">buffer zone</i> (zona tampón) en la frontera con Chile, pues Arica seguía siendo una “provincia cautiva”. Es decir, un objetivo de liberación nacional, inspirado en esa abstracción poderosa que se llama “honor nacional”. </font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Con ese fardo secular a cuestas, satisfacer la aspiración boliviana por nuestra frontera norte nunca ha sido cuestión de imaginación o de simple buena voluntad. Por ende, no sería prudente “bypasear” el rehenazgo histórico-estructural mediante corredores o túneles de última generación. Lo que pide la coyuntura no son resquicios técnicos, sino la posibilidad de una reflexión. Concretamente, la de definir si, con base en la simpatía internacional por la aspiración boliviana, debiéramos rectificar el espíritu excluyente que encarnaron Augusto Leguía y Carlos Ibáñez del Campo.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Aunque el actual Presidente boliviano es irreductible a la complejización, percibí que muchos participantes del Seminario la valoraron. Lamentablemente, el más conspicuo discrepó, aunque llegara tarde para escuchar el debate. Lo digo, porque el ex Presidente Paz Zamora reivindicó los fueros de la sencillez. Con la innegable simpatía que tiene, confesó no hacerse problemas para defender la aspiración de su país: “Si Bolivia quiere mar, es porque lo siente suyo… así de simple”.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Por mi parte, prefiero asilarme en el claroscuro de Goethe, para quien “las cosas<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>siempre son más simples de lo que se puede pensar, pero mucho más intrincadas de lo que se puede comprender”.</font> <br />  
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/CHILE-BOLIVIA-PERU-LA-COMPLEJIDAD-DE-LO-REAL_a260.html</link>
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   <title>AGENDA PARA DESPUÉS DE LA HAYA</title>
   <pubDate>Tue, 25 Oct 2011 01:45:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Hace poco, un destacado diplomático chileno advirtió a la Cancillería que un fallo adverso, en el contencioso de La Haya, sería más duro para Chile, que “tiene y ejerce soberanía”, que para Perú, que “sólo tiene expectativas”. También recordó las decepciones de Chile tras sus señales amistosas al vecino país. Todo esto según “un documento secreto”, cuya divulgación periodística ocasionó una protesta de la Embajada peruana.</font> <br />  	&nbsp; <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Ignoro por qué ese texto se “filtró” a la prensa y qué recomendación daba el autor tras sus advertencias. Pese a ello, puedo decir que, en lo principal, no hay novedad digna de secreto. Se sabe que, con base en una estrategia integral de largo plazo, Perú construyó un caso jurídico y nos demandó ante la Corte Internacional de Justicia. También se sabe que, para Chile, ese caso fue jurídicamente inexistente, hasta el momento mismo de la demanda. <i style="mso-bidi-font-style: normal">Ergo</i>, la sola tramitación de ésta consagró una asimetría total: Chile sin nada que ganar y Perú sin nada que perder. En esas condiciones cualquier ejercicio de equidad de los jueces significaría ganancias para el vecino país. </font> <br />   <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Durante los gobiernos chilenos de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet y peruanos de Alejandro Toledo y Alan García, esa asimetría exasperó la relación bilateral. En el meollo de la tensión estaba, por un lado, la frustración chilena por no haber disuadido jurídicamente al Perú y, por otro, la<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>inquietud peruana ante su propio éxito al posicionar la demanda. En Lima se decía que hasta ahí no más llegaba Chile, pues su gobierno nunca acataría un fallo que lo obligara a ceder soberanía ejercida por más de medio siglo. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">El recelo peruano se acentuó en enero de 2008 cuando, tras notificarse la demanda, autoridades chilenas expresaron que ésta reflejaba un gesto inamistoso. Fuentes de la Cancillería peruana apuntaron que esa apreciación contradecía<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>la comparecencia de Chile ante la Corte y<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>las previas declaraciones, de Lagos y Bachelet, de respetar el derecho peruano a la judicialización del caso. Entre acusaciones y reproches creció, como espuma, la esperanza peruana en un fallo rotundamente favorable y surgió la hipótesis, silente y ominosa de que, en tal caso, Chile reaccionaría agresivamente. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Así, a fines del gobierno de García e inicios del gobierno de Sebastián Piñera, lo innombrable estaba en el horizonte estratégico, aunque pocos lo percibieran. La alternativa visualizable era seguir un curso de colisión que<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>explosionaría con el fallo o iniciar un curso de distensión, con ambos presidentes asumiendo, a plenitud, la respetabilidad de cualquier sentencia. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Mediante señales políticas <i style="mso-bidi-font-style: normal">ad usum</i> –visitas, discursos, sonrisas, brindis y regalos- García y Piñera tomaron la<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>segunda opción, subordinando el factor asimetría y exaltando sus respectivos optimismos jurídicos. Legatario de esa decisión, a contrapelo de sus reflejos ideológicos, Ollanta Humala pronto descubrió sus beneficios. En vez de debutar con ese alistamiento estratégico de dudosos resultados, que le exigía un sector de sus electores, comenzó a administrar la bonanza económica del Perú -en la cual Chile había jugado un rol importante- y<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>hasta insinuó una relación bilateral sobre fundamentos mejores. Al efecto, encarpetó su pretensión de que Chile pidiera perdón por la Guerra del Pacífico, repitió las señales de buena voluntad ya producidas y designó un canciller integracionista.</font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Puede decirse, entonces, que la maduración de la crisis trajo un póker de oportunidades: alejar el fantasma de “lo innombrable”; profundizar la distensión mediante políticas de cooperación en distintos sectores (incluso castrenses); asumir <i style="mso-bidi-font-style: normal">joint ventures</i> en el Asia-Pacífico; desbloquear la integración subregional pendiente y considerar una polìtica común hacia Bolivia desde la perspectiva del “espíritu del tratado de 1929”. </font> <br />  	&nbsp; <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">En síntesis, la coyuntura permite pensar, seriamente, en una agenda para después de La Haya que sea positiva para todos. Ante la cuantía de los beneficios posibles, parece disfuncional soslayar los hechos propios consumados, poner el énfasis en los costos mayores para Chile o desenterrar los rencores y errores del pasado. </font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	 <br />  	<font face="Times New Roman" size="3">Las oportunidades históricas no son muy frecuentes y nunca son gratuitas. <br />  	 <br />  	(Publicado en diario La Segunda 21.10.2011)</font> <br />  
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/AGENDA-PARA-DESPUES-DE-LA-HAYA_a258.html</link>
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   <title>EVO Y LA METÁFORA ISRAELÍ</title>
   <pubDate>Sat, 08 Oct 2011 18:55:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div style="position:relative; text-align : center; padding-bottom: 1em;">
      <img src="http://www.tendencias21.net/conosur/photo/art/default/3336687-4788947.jpg" alt="EVO Y LA METÁFORA ISRAELÍ" title="EVO Y LA METÁFORA ISRAELÍ" />
     </div>
     <div>
      <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	&nbsp; <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Antes del ciclo amistoso con Ricardo Lagos y Michele Bachelet, el entonces diputado Evo Morales reveló que los Estados Unidos querían convertir a Chile en el Israel de América Latina. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Obviamente, no fue una alusión a nuestro desarrollo tecnocientífico ni el reconocimiento de que también somos un pueblo elegido por Yahvé. En rigor, fue la aplicación de un artefacto fabricado en La Habana, durante los años de la guerra fría y aplicado después por Hugo Chávez a la Colombia de Alvaro Uribe. En esa semántica, ser Israel significaba ser sicario del “imperio”.</font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Por eso, la idea de Morales respecto a nuestra relación bilateral parte desde el recelo. Si los chilenos éramos “los malos” (los israelíes) de esta historia, los bolivianos eran “los buenos” (los palestinos) y debían luchar para expulsarnos del litoral perdido. Llegado a la Presidencia, aplicó a Chile esa percepción maniquea, con el viento del indigenismo a su favor. Al efecto, dialogó con sus homólogos <i style="mso-bidi-font-style: normal">huincas</i>, pero no para negociar concesiones<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>posibles y recíprocas –que es el alma de la diplomacia real-, sino para ambientar una imposición extravagante: salida soberana al mar por Arica, sin compensaciones y como si sólo de Chile dependiera. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">En tales condiciones (y sin mencionar problemas políticos internos), su viraje del 23 de marzo fue una profecía autocumplida: si en todo diálogo con los chilenos había una trampita o una pérdida de tiempo, mejor era arrastrar a Bolivia hacia el enfrentamiento inevitable…aunque éste comenzara en “los tribunales internacionales”. Apuntemos que la demanda peruana contra Chile en La Haya se le había convertido, ya, en un señuelo irresistible.</font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Prisionero de la metáfora israelí, Morales hoy parece abrigar la recóndita y paralela esperanza de inducir el aislamiento geopolítico de Chile. Así, el Presidente Sebastián Piñera quedaría en situación similar a la del Primer Ministro Biniamin Netanyahu y Bolivia podría denunciar, sin riesgo, el Tratado de 1904. Sin embargo, los tercos hechos tampoco le hacen caso en esta línea. En la ONU, igual que en la fenecida Sociedad de las Naciones (1920), no hubo eco para sus demandas de apoyo. Antes, en la OEA, comprobó que no era lo mismo solidarizar con Bolivia para debilitar al general Pinochet (Asamblea de 1979), que aislar al Chile democrático de Piñera. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Es que no existe parangón posible entre el <b style="mso-bidi-font-weight: normal">aislamiento realmente existente,</b> que experimenta Israel en su región, desde 1948 y las <b style="mso-bidi-font-weight: normal">percepciones chilenas de amenazas de aislamiento</b>, post-guerra del Pacìfico. Aquel ha sido verificado de manera sistemática, por cuenta de vecinos y paravecinos, con seis guerras, crisis recurrentes y un estado de “paz fría”. Las percepciones chilenas, por su lado, vienen de una tesis geopolítica (la HV3) y se han activado y desaparecido durante más de un siglo. A mayor abundamiento, esa tesis no implica a la región sino a los tres vecinos; las amenazas reales se han solucionado mediante diálogo y/o negociaciones, y sólo una vez (1978) condujeron al “avistamiento” de una guerra.</font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font size="3"><font face="Times New Roman">Entonces…¿ nadie le ha dicho a Evo Morales que sólo Israel es Israel? ¿Ignora que los fundamentalistas islámicos, que exigen su desaparición del mapa, se reciclan con los israelíes integristas, que exigen las fronteras bíblicas de Eretz Israel? ¿Leyó alguna vez el lema de la Unesco según el cual “las guerras nacen en la mente de los hombres” y es en esa mente donde deben construirse “los baluartes de la paz”?<o:p></o:p></font></font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">El caso es que, sépalo o no don Evo, el buen deseo general respecto a una mejor relación bilateral sigue chocando con los ideologismos. Es lo que derriba los baluartes de la paz antes de que se consoliden, clavándonos como rehenes de una doctrina irredentista, que pretende ser La Historia. </font> <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Por ello, bolivianos y chilenos debiéramos terminar con las autovictimizaciones, las conmiseraciones y soberbias; asumir la realidad dura, para encontrar las soluciones posibles, y hacer efectiva, de una buena vez, la cruda responsabilidad de las metáforas.</font> <br />  	&nbsp; <br />   <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<i style="mso-bidi-font-style: normal"><font size="3"><font face="Times New Roman">(Publicado en La Segunda, 7.10.2011)<o:p></o:p></font></font></i> <br />  
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
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   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/EVO-Y-LA-METAFORA-ISRAELI_a256.html</link>
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   <title>PARÁBOLA DE DON GABRIEL</title>
   <pubDate>Tue, 04 Oct 2011 14:52:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
   IN MEMORIAM     <div style="position:relative; text-align : center; padding-bottom: 1em;">
      <img src="http://www.tendencias21.net/conosur/photo/art/default/3325307-4771540.jpg" alt="PARÁBOLA DE DON GABRIEL" title="PARÁBOLA DE DON GABRIEL" />
     </div>
     <div>
      <span style="display: none">&nbsp;</span>  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	 <br />  	<font size="3"><font face="Times New Roman">El día que Gabriel Valdés nació, Dios estaba de buenas a nivel universo. Por eso, dijo a su arcángel mayor que el recién nacido sería tocayo suyo (del arcángel) y tendría dotación completa. Esto significaba, entre otros rubros, cultura para saber, inteligencia para discernir, generosidad para admirar, sensibilidad para incluir, sentido del arte para disfrutar, elocuencia para convencer, coraje para enfrentar a los malos, elegancia para ennoblecer a los buenos y una piel de rinoceronte contra los chaqueteros. Paralelamente, le diseñó un entorno familiar <i style="mso-bidi-font-style: normal">Premium</i>, con una esposa troncal (un“cable a tierra”, dijo, con celestial ironía), una hija muy hermosa, un hijo muy musical y otro hijo canciller.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span></font></font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Hablando en plural, según vieja costumbre, el Supremo se adelantó a la observación que el arcángel tenía en la punta de la lengua: “También le daremos la virtud del equilibrio, para que no se nos especialice”. Es decir, explicó, “para que nunca se crea el mejor en todo y quiera ser cantante, actor de cine o santo, que para lo último ya tenemos a su hermano Maximiano”. Sintetizó diciendo que el hombre sería “para Chile en el mundo” y no un gustito individual. </font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; text-indent: -18pt; margin: 0cm 0cm 0pt 36pt; tab-stops: list 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1">  	<font face="Times New Roman"><span style="mso-list: ignore"><font size="3">-</font><span style="font: 7pt 'times new roman'">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><font size="3">Esta vez los chilenos no se podrán quejar, masculló.</font></font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; text-indent: -18pt; margin: 0cm 0cm 0pt 36pt; tab-stops: list 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1">  	<font face="Times New Roman"><span style="mso-list: ignore"><font size="3">-</font><span style="font: 7pt 'times new roman'">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><font size="3">Mmmm – comentó el arcángel, con bicentenario escepticismo.</font></font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Los exégetas dicen que, durante los 92 años siguientes, las cosas sucedieron como suelen suceder aquí en la tierra: un gallito entre el perfeccionismo divino y la humana chapuza. Así, Don Gabriel debutó en la vida pública en 1964, como inédito Canciller Mayor. En ese rol, fue el campeón de sus pares latinoamericanos ante la dupla Nixon-Kissinger, la más poderosa que ha tenido el país más poderoso del planeta. En 1973, cuando Chile estaba incendiándose, el cardenal Raul Silva Henríquez y el Presidente Salvador<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Allende debatieron la posibilidad de integrarlo al gobierno, para atajar la catástrofe. Luego, en la diáspora, el líder comunista Volodia Teitelboim descubrió su clave de humor: “en Gabriel aflora el lenguaje asertivo y ciertas irreverencias que contribuyen a hacer un poco más respirable el contaminado aire nacional”. Tras ese largo paréntesis, los chilenos aceptaron que les diseñara una salida democrática de la dictadura, mediante una alianza política amplia. El prócer radical Enrique Silva Cimma lo reconocería hidalgamente: “cuando se haga un balance de aquella época, será imposible desconocer el desprendimiento y honestidad con que él guió los primeros pasos de esta nueva experiencia”. </font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Desgraciadamente, siempre más cómodos en el subdesarrollo exitoso, los chilenos no atinaron a colocarlo en el supremo sillón. Hoy, muy chilenamente, culpan del estropicio a los Presidentes que llegaron y hasta al propio Don Gabriel: “le faltó ambición”, confidencian. “Le sobró soberbia”, susurran. Ni siquiera sospechan que en esto hubo una responsabilidad de altísimo nivel. Una omisión notoria del Creador, que su arcángel no se atrevió a representar. Es que, por confiar demasiado en la excepcionalidad <i style="mso-bidi-font-style: normal">chilensis</i>, el Altísimo no quiso aperar a Don Gabriel con ese <i style="mso-bidi-font-style: normal">mix </i>de agresividad y pillería, en cuya virtud los politicos tragan sapos crudos diciendo que saben a centolla, creen que el desprendimiento es ingenuidad y juran que en política “todo vale”.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font size="3"><font face="Times New Roman">Pero el tiempo pondrá las cosas en su lugar. Gracias a ciertos contactos especiales, tengo en mi poder el texto<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>de la entrada “Valdés Subercaseaux, Gabriel”, de la futura Enciclopedia General de America Latina Integrada. Bajo el subtítulo “Enigma político”, allí se exponen<b style="mso-bidi-font-weight: normal"> </b>las tres versiones básicas sobre el bloqueo a su candidatura presidencial. Cito:&nbsp;<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; <br />  	&quot;</span></font></font><i style="mso-bidi-font-style: normal"><font size="3"><font face="Times New Roman">A fines del siglo XX, una corriente autocrítica estimaba que Chile no estaba maduro para un Presidente como él. Otro sector, llamado binominalista, sostenía que, por su aceptación en las izquierdas, centros y derechas, destruiría las ventajas del empate político. Un tercer sector, vinculado al anterior, alertaba que, con un Presidente como Valdés, Chile no podría mantener su bajo perfil tradicional”.</font></font></i> <br />  	<span style="font-family: 'times new roman'; font-size: 12pt; mso-fareast-font-family: 'times new roman'; mso-ansi-language: es; mso-fareast-language: es; mso-bidi-language: ar-sa">Con base en ese reconocimiento del futuro, sé que Dios seguirá bendiciendo a Don Gabriel. Sobre todo ahora, que lo tiene a mano. </span> <br />  
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
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   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/PARABOLA-DE-DON-GABRIEL_a255.html</link>
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   <title>"CHILE JURIDICAMENTE NO DEBE NADA A BOLIVIA"</title>
   <pubDate>Sat, 01 Oct 2011 00:54:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
   Rodríguez Elizondo tras el paso de Piñera por la ONU. Entrevista de Carlos Saldivia publicada en El Mercurio de 25 de septiembre 2011     <div>
      <span style="display: none">&nbsp;</span>  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font size="3"><font face="Times New Roman">El experto en temas regionales analiza la réplica que el Presidente Sebastián Piñera dio esta semana en la ONU al Mandatario boliviano, Evo Morales, luego que éste pidiera en la Asamblea General que la entidad multilateral &quot;acompañara el reclamo de su país contra Chile por una salida al Pacífico. También analiza la política exterior chilena con los países vecinos y el apoyo del Gobierno a Palestina.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span></font></font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Como ex embajador, abogado, periodista, experto en temas bilaterales y autor de siete libros al respecto, José Rodríguez Elizondo conoce bien las maniobras de diplomacia internacional en las Naciones Unidas.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Tal vez por ello al analista no le asombró lo ocurrido esta semana en la Asamblea General de la ONU entre Chile y Bolivia, luego de que el Mandatario boliviano, Evo Morales, pidiera en Nueva York que la entidad multilateral &quot;acompañara&quot; el proceso de reclamo de su país contra Chile por una salida al Océano Pacífico. A juicio de Rodríguez Elizondo, &quot;si la ONU fuera una asamblea de juristas, establecería que ya hay &quot;cosa juzgada&quot; en la materia limítrofe y daría por no escuchada la intervención de Evo Morales.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">Las declaraciones del Mandatario boliviano generaron una réplica del Presidente Piñera en el organismo internacional, quien contestó en su intervención que &quot;no existen asuntos territoriales pendientes con Bolivia&quot;, que el Tratado de Amistad de 1904 fue &quot;válidamente negociado&quot;, aprobado por los Parlamentos y ratificado por los Gobiernos. Además, Piñera subrayó que Bolivia reconoció que ese tratado fue fruto de una &quot;negociación libre y consentida&quot; y de acuerdo al derecho internacional. Según Rodríguez Elizondo, la intervención de Piñera fue acertada y explica que percibe una mayor audacia en la actual política exterior de La Moneda que la que hubo durante el gobierno de Michelle Bachelet.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-¿Cuáles son a su juicio los elementos que marcan mayor diferencia entre el estilo de la política exterior Michelle Bachelet y la de Sebastián Piñera?</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-Percibo mayor ejecutividad y audacia en el Presidente Piñera, en contraste con cierta tendencia a postergar decisiones por parte de la ex Presidenta Bachelet. Si se quiere, es la base de la diferencia entre la reactividad y la proactividad en el sector. Esto incide en un &quot;empoderamiento&quot; comparativamente mayor de Alfredo Moreno, respecto a los cancilleres de Bachelet.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-¿Cuáles cree usted que fueron los aciertos y debilidades de la intervención del Presidente Piñera en la ONU?</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-Me pareció correcto su enfoque en los temas de Bolivia y del conflicto de Medio Oriente y necesaria su alusión al conflicto estudiantil chileno, aunque con esto haya desconcertado a muchos observadores. Percibo una debilidad, en cuanto no estimó necesario &quot;contar la historia&quot; del primer intento boliviano en la sede multilateral en 1920. Creo que era pertinente y pudo tener a mano párrafos sintetizados de la demanda boliviana de 1920, ante la Sociedad de las Naciones y de la decisión negativa de esa entidad predecesora de la ONU.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-¿Cómo analiza usted que Evo Morales expusiera en la Asamblea General sus aspiraciones marítimas y cuestionara el Tratado de 1904?</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-El Presidente Morales suele ser impermeable a las razones propiamente jurídicas, en lo interno y en lo externo. Eso lo facultó para ignorar o dar por olvidadas las gestiones históricas para multilateralizar el diferendo con Chile. Según el ex canciller e historiador Conrado Ríos Gallardo, en 1920, ante la réplica de la delegación chilena, el tema ni siquiera se puso en agenda y Bolivia se retiró de la Asamblea. Las grandes potencias entendieron que la nueva organización se suicidaba al nacer, si aceptaba cuestionar los tratados de límites entre sus miembros. Desde esa perspectiva, si la ONU fuera una asamblea de juristas, establecería que ya hay &quot;cosa juzgada&quot; en la materia y daría por no escuchada la intervención de Evo Morales.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-¿Cómo evaluó la réplica del Presidente Piñera a Morales?</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-La réplica fue dura, pero obligada. Para nuestro talante eufemístico tal vez sea impropio decir que Chile no debe nada a Bolivia, pero en realidad jurídicamente Chile no debe nada a Bolivia.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-¿En este contexto, cuáles serían los próximos pasos en la estrategia de Bolivia para presionar por una salida al Pacífico?</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-Si primara el realismo, tendría que reconocer que &quot;la diplomacia de los pueblos&quot; es una utopía peligrosa y que la soberanía, por sí sola, no agrega ni quita a la calidad de los liderazgos nacionales. Tendría que asumir, por tanto, que el apoyo regional que recibió Bolivia en 1979 ya no se sostiene. Fue más una censura al gobierno del general Pinochet que un apoyo al desconocimiento del Tratado de 1904. En esa línea, tendría que recapacitar respecto a su salida voluntaria del diálogo con Chile, con su discurso del 23 de marzo (Cuando Morales anunció que recurriría a instancias jurídicas). Desgraciadamente, como en Morales tiende a primar el ideologismo, corre el riesgo de quedar entrampado entre la contestación por motivos internos y el pragmatismo con buenos modales de las otras naciones.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">- ¿Cuál es el objetivo y las etapas de la estrategia de Bolivia para judicializar sus aspiraciones marítimas?</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">- Quizás como fruto de la gestión en Bolivia del embajador peruano Manuel Rodríguez Cuadros, Morales tratará de amarrar su destino al comportamiento del Presidente Ollanta Humala, sea cual fuere el fallo en La Haya. Sería un reflejo más estratégico que jurídico, pues cualquier jurista boliviano sabe que no hay similitud en cuanto a la naturaleza de las pretensiones. Mientras Perú alega la inexistencia de un tratado marítimo respecto a aguas colindantes, Bolivia alega la injusticia de un tratado de límites vigente y centenario. Ni siquiera establece un territorio concreto como objeto reivindicable. De esto se concluye lo que sostengo en mis libros y cátedra: la calidad de la relación chileno-peruana es decisiva para mantener la conflictiva ilusión boliviana o para aterrizarla en una mejor realidad.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">- Considerando las elecciones que se aproximan en Argentina y el nuevo gobierno de Ollanta Humala en Perú ¿Cómo evalúa la relación vecinal que mantiene Chile con ambos países?</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">- En cuanto al Perú, hemos superado un peligroso curso de colisión, catalizado por su demanda marítima. La actual relación Piñera-Humala ha iniciado un curso de distensión que deben esmerarse en sostener y mejorar, previendo escenarios para después de La Haya. Respecto a Argentina, por historia, intereses nacionales y geopolítica, habría que seguir privilegiando los factores de unión. Si hay piedras en el camino conjunto, como la calidad del apoyo a la reivindicación argentina de las islas Malvinas o los casos de personas &quot;extraditables&quot;, no hay que dejar que se transformen en obeliscos. Chile debe tener las mejores relaciones con cualquier gobierno argentino.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font size="3"><font face="Times New Roman"><span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span><strong>Chile frente al conflicto entre Israel y Palestina</strong></font></font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-Usted fue embajador de Chile en Israel. ¿Qué le parece que el Gobierno apoye el deseo de Palestina de ingresar a la ONU?</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-Recuerde que es un apoyo sin mención de límites. Por tanto, prima un valor simbólico que, bien manejado, puede ayudar a que se reanuden las negociaciones israelo-palestinas, que es lo que les interesa a todos los que luchan por la paz.</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-¿Qué diferencias observa entre la política exterior de Bachelet y la de Sebastián Piñera en relación con el conflicto entre Israel y Palestina?</font> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<o:p><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;</font></o:p> <br />  <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt">  	<font face="Times New Roman" size="3">-No veo diferencias en cuanto al posicionamiento histórico de Chile. Este supone apoyar las negociaciones que permitan la creación de un Estado Palestino y que garanticen la existencia del Estado de Israel dentro de fronteras seguras. Un matiz diferencial, sobreviniente, se produjo cuando el gobierno actual decidió reconocer la existencia de un Estado Palestino, en el marco de una campaña iniciada por Mahmud Abbas y liderada regionalmente por Brasil.</font> <br />  
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/CHILE-JURIDICAMENTE-NO-DEBE-NADA-A-BOLIVIA_a251.html</link>
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   <title>El Estado Palestino otra vez ante la ONU</title>
   <pubDate>Thu, 29 Sep 2011 09:35:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      La movida de Mahamoud Abbas para que la ONU reconozca un Estado Palestino pleno, es el capítulo en desarrollo de una paradoja histórica. Según ella, la Autoridad Palestina hoy lucha por ese Estado que la propia ONU diseñara en 1947 y que los gobiernos árabes vecinos no quisieron considerar. Para éstos, lo primero era impedir, por las armas, que se formara y consolidara el Estado Judío de Israel.       <br />
              <br />
       Desde entonces, el conflicto luce como un callejón sin salida. En 1986, Javier Pérez de Cuéllar, Secretario General de la ONU, lo describió como “un largo historial de oportunidades perdidas”. Luego, los palestinos se dividieron entre quienes asumen la correosa negociación con Israel –con inicio en la Conferencia de Madrid de 1991- y quienes, con Hamas como paradigma actual, perseveran en la estrategia liquidacionista de 1947. Los israelíes, por su parte, tienen un Estado tecnológicamente de vanguardia y juegan el juego de las naciones con asiento en la ONU.  Biniamin Netanyahu, su actual Primer Ministro, luce cómodo en el crispado statu quo  y, a la inversa del visionario Presidente Shimon Peres, descarta la idea de que un Estado Palestino pueda ser funcional a la seguridad israelí. Por eso, justifica la expansión de los asentamientos en territorios palestinos y, temerario, ha desairado en este tema incluso a Barack Obama, líder de su aliado más estratégico.        <br />
              <br />
       Agréguese que, en un recodo de esta historia, Yasser Arafat ya había tratado, en 1998, de ponerse bajo la sombrilla de la ONU, como factor de presión en las negociaciones. Al efecto, amenazó al mismo Netanyahu –que ejercía su primer gobierno- con una declaración unilateral de estadidad ante la Organización Mundial. El gobernante israelí aplicó, entonces, una clásica estrategia de disuasión: sin decirlo, sugirió que, en tal caso, Israel incorporaría a su soberanía los territorios ocupados y recuperaría aquellos de los cuales ya se había replegado,  en los términos del Proceso de Paz de Oslo de 1993. En definitiva, Arafat retrocedió. Liquidar ese proceso era demasiado para quien se movía, como nadie, en ese escenario de &quot;paz imposible, guerra improbable&quot;, según definición de Raymond Aron. Sus criticos internos, más duros, dijeron que valoraba demasiado los privilegios de su jefatura.        <br />
              <br />
       Trece años después, el contexto internacional luce favorable para Abbas, aunque los EE.UU veten su proyecto en el Consejo de Seguridad y Hamas mantenga su política antinegociadora. Ese mejor aspecto viene desde la casa de su adversario, pues los israelíes ya no se resignan a que Netanyahu siga invocando la unidad contra el peligro externo, para acallar las críticas contra sus políticas internas. Esa vieja tolerancia se agotó y, pese al incrementado aislamiento estratégico del país –en conflicto actual con Turquía y Egipto- y a la poca simpatía de Obama hacia el Primer Ministro, han aparecido los “indignados” por doquier. Acampando en calles y plazas, impugnan las políticas económicas y sociales vigentes, mientras claman contra los privilegios de los sectores religiosos, fruto de una concesión fundacional de David Ben Gurión.       <br />
              <br />
       Esto tiene efectos externos: nuevas miradas sobre viejos problemas; comportamientos más flexibles y, por tanto, más idóneos para gatillar negociaciones con mejor pronóstico. En suma, un acercamiento a la visión de Peres, expresado en cierta resignación para sacar la estadidad, en cuanto básicamente simbólica, de las negociaciones directas. De hecho, muchos israelíes dicen que es aceptable una decisión onusiana sobre un Estado Palestino sin límites determinados y con estatus de “observador”. Al fin y al cabo, es la geografía la que cuenta y ¿no es el mismísimo Vaticano un Estado observador ante la ONU?        <br />
              <br />
       El Consejo de Seguridad enfrenta, así, un dilema más creativo que negativo. El veto de los EE.UU puede inducir una declaración de Estado Palestino observador, por parte de la Asamblea General y –más importante aún- convertirse en plataforma de lanzamiento de nuevas y mejores negociaciones entre las partes. Estas volverían escarmentadas a la mesa y habría un mayor “empoderamiento” de los “facilitadores” internacionales.        <br />
              <br />
       Es que, como expresa un dicho israelí, cuando se enfrenta un callejón sin salida, la única salida está en el callejón.        <br />
              <br />
       Publicado en  <span style="font-style:italic">La Segunda, 23.9.2011</span>       <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/El-Estado-Palestino-otra-vez-ante-la-ONU_a250.html</link>
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   <title>Todo el poder a los Nerds</title>
   <pubDate>Fri, 09 Sep 2011 10:19:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      Hace algunos años fue sólo una hipótesis académica: los jóvenes con vocación política que se percibían excluídos por los partidos, mañana no querrían incluirse. Sucede que mañana es hoy y la hipótesis se está confirmando a la derecha y a la izquierda de muchos sistemas políticos.       <br />
              <br />
       Los viejos dirigentes están nerviosos, pues veían en los jóvenes apáticos sólo a una manga de amurrados. No captaron, por déficit de imaginación, que esos jóvenes estaban iniciando una transición, a partir de una negación cuádruple: contra los partidos clientelares, los dirigentes vitalicios, los militantes decorativos y la prensa que reproducía sus juegos. Para ellos, “el sistema” existente era la negación de la democracia real.       <br />
              <br />
       Como telón de fondo estaba una simultaneidad inadvertida: la de esa negación  rotunda con la invención y auge  de las Nuevas Tecnologías (NTs). Porque, ojo, fueron jóvenes quienes las crearon. Bill Gates produjo Microsoft a los 20 años.  Mark Zuckerberg y su pandilla lanzaron Facebook -hoy con 600 millones de afiliados- cuando eran estudiantes de Harvard. Por algo yo debí recurrir a mi hija para aprender a enviar mensajes por celular y dependo de mi nieta para que me lo reprograme.       <br />
              <br />
       Otro gran error de los viejos dirigentes fue mirar como simples nerds o geeks a los jóvenes internautas. Mientras los subestimaban políticamente, éstos diseñaban una socialización de nuevo tipo, con soporte en las NTs. Tejieron redes sociales, las fijaron con blogs, facebook, twitter, youtube, msm y skype, hasta terminar creando un metalenguaje oral, escrito e icónico. Así iniciaron la era de la Comunicación On Line (COL), cuarta Fase en la Historia de la Comunicación Social, tras las de la oralidad, escritura y audiovisualidad.        <br />
              <br />
       Cabe agregar que el nuevo lenguaje –presentido como jerga por Orwell, Cortázar y Burgess- colectiviza la palabra escrita en aras de la rapidez. La fragmenta, ajusta, interviene y expropia, sin pagar copyright. La información así codificada y masivamente diseminada, unifica los tres tiempos clásicos de la prensa-papel: acontecimiento, procesamiento y distribución.        <br />
              <br />
       Como resultado, las NTs y la COL están induciendo una nueva manera de pensar –gloria a ti, Marshall Mc Luhan- y, por tanto, de posicionarse políticamente. Es una vía con tres señales continuas:        <br />
              <br />
       -	el mejor político es el que menos político parece;        <br />
       -	contra los sistemas políticos establecidos, mejor  es crear una nueva politicidad        <br />
       -	la politicidad nueva se canaliza por redes propias.        <br />
       	       <br />
       Por el momento, la filiación de esa politicidad emergente es un tema penumbroso. Algunos de sus adelantados la conceptualizan al marchar. Otros dicen querer una  democracia directa,  de mano alzada, para terminar con las democracias de baja intensidad. En ese marco difuso cabrían desde los insurgentes libertarios de Egipto, Libia,  Yemen y Siria, hasta los estudiantes secundarios y universitarios de Chile, pasando por los indignados de las democracias de España e Israel, los disidentes de Venezuela y los inmigrantes marginados del Reino Unido.        <br />
              <br />
       Advirtamos que no se trata de un utopismo más. Aunque con menos visibilidad que en el asalto al cuartel Moncada, del Fidel Castro joven, aquí también se respeta ese aforismo de Marx, según el cual “las armas de la crítica preceden a la crítica de las armas”. Si cambiamos “armas” por “fuerza”, la joven bloguera  Yoani Sánchez, sometida a todo tipo de censuras en Cuba, hoy tiene más seguidores que el Castro anciano, con sus “reflexiones”.        <br />
              <br />
       La diferencia epocal radica en la rapidez con que se dispara la fuerza crítica. La ecuación de eficiencia inicial es sencilla: alta velocidad de la COL + masividad global de la red = acción imparable. Esto permite llevar el mensaje político hasta los cuarteles del establishment y dejar en suspenso la necesidad de construir una fuerza militar nueva. En vez del clásico asalto al Palacio  de Invierno bastaría la toma de un centro de Internet.        <br />
              <br />
       En esta etapa surge la pregunta decisiva: ¿Y quiénes son los nuevos líderes formales?        <br />
              <br />
       Es la gran incógnita, pues los habitantes de la web no son formales. No presentan candidaturas, eluden las campañas marqueteadas y repudian el voto secreto. A lo más puede decirse que están madurando –rápido, por cierto- en sus propias redes, y utilizando todo tipo de aceleradores externos, hasta que estimen llegada la hora de su propio Día D.       <br />
              <br />
       <span style="font-style:italic">Publicado en La Segunda 2.9.11</span>
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/Todo-el-poder-a-los-Nerds_a248.html</link>
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   <title>Esto nos pasa por copiones</title>
   <pubDate>Sat, 20 Aug 2011 10:49:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
   O nuestros dirigentes se ponen las pilas, abandonando dogmas y empates o seguiremos la suerte de los países donde el Estado se rinde     <div>
      En 1981 entrevisté a Milton Friedman y lo vi fascinado con sus discípulos chilenos. Creía que apenas dejara de ser necesario Augusto Pinochet, Chile tendría una democracia compuesta por una plena libertad para escoger en los mercados y una mínima intervención del Estado. “Los políticos son buenos mientras no obstaculicen el desarrollo de la libre empresa&quot; me dijo. Le comenté que eso me sonaba a anarquismo y el célebre profesor lanzó una sonora carcajada. Su hijo, que se autodefinía como “anarcocapitalista”, habría estado muy de acuerdo conmigo. Pero él mismo no iba tan lejos. Aceptaba la existencia de “un gobierno limitado”.       <br />
              <br />
       Lo evoco estos días en que nuestros estudiantes jaquean a los políticos y el vandalismo adjunto arrastra el espíritu de las tragedias. Por asociación de ideas, recuerdo a la célebre  dupla Marx-Engels, en cuya utopía también estaba el Estado mínimo. Ambos pensadores decían que, llegado el mundo al futuro radiante del comunismo, ya no habría que gobernar a las personas y sólo cabría poner orden en las cosas.        <br />
              <br />
       Por cierto, el poder soviético no  cotizó ese futurible de sus Padres Pensadores. El socialismo real levantó un Estado omnipresente y omnipotente -nada fuera de sus estructuras-, en la economía y en la sociedad. Por eso, su enemigo principal inmediato no fue el coexistente “imperio burgués”, sino el  anarquismo y los “infantilismos de izquierda”. Todos los disidentes del modelo soviético, desde Trotsky al Ché Guevara, fueron descalificados con esos marbetes.        <br />
              <br />
       Como los chilenos somos incurables copiones, durante la Unidad Popular los comunistas asumieron el estatismo que les venía del binomio Lenin-Stalin y las izquierdas extrasistémicas quisieron desbordar el Estado, según el modelo de Fidel Castro. Tras el golpe de 1973, los ideólogos de derechas comenzaron a promocionar a Friedman, aprovechando el tiempo libre que les dejaba el general. Actualmente, vemos una fuerte contradicción en el seno de las derechas gobernantes: un sector quiere volver a la pureza  perdida del modelo de Chicago y otro busca una forma pragmática de administrar el Estado.        <br />
              <br />
       En síntesis hiperbólica, Chile sigue perdiendo puntos estratégicos de desarrollo, por mantener bloqueado el acceso a la creatividad. Salvador Allende cayó porque no llevamos de apunte su proyecto de una vía propia de acceso al socialismo. Pinochet perdió por aferrarse a los manuales de Friedman, en lo económico y querer imitar a Francisco Franco en lo político. Ahora podemos llegar a la ingobernabilidad, si la oposición sigue abdicando de sus funciones, por falta de imaginación y si se rinden Sebastián Piñera y quienes buscan nuevas formas de gobernar.       <br />
              <br />
       Es el síndrome de lo que he llamado “subdesarrollo exitoso”, pero ahora en un nivel especial de gravedad, por dos razones principales: Una, porque el contexto internacional nos exige un mínimo de unidad nacional. Otra, porque nuestros políticos sistémicos enfrentan una amenaza biológica: las encuestas y los jóvenes en la calle proclaman que no tienen generaciones de relevo.        <br />
              <br />
       Este cuadro tomó por sorpresa a nuestra clase política, siempre ajena al juego internacional y acomodada, hoy, en el empate binominalista. Por eso, sus dirigentes se mostraron muy sueltos de cuerpo con el inquietante “no’stoy ni ahí” de los muchachos de ayer. “No tenemos jóvenes en el partido, pues los que están son iguales a nosotros, los viejos”, escuché decir, resignado, a un parlamentario socialista, hace unos años. Al parecer, todos creían que la autoexclusión juvenil era anodina, revertiría con los años o se rendiría a la adulación de los adultos.        <br />
              <br />
       Obviamente, esos políticos no asumieron el impacto en diferido de fenómenos globales como el fin de la guerra fría, la crisis de las ideologías totales, la crisis de las izquierdas renovadas y el poder social de las nuevas tecnologías…¡inventadas por los jóvenes!. Tampoco profundizaron en dos fenómenos locales concomitantes: el déficit de “operadores de Estado” en los partidos de derechas y el complejo rol histórico del Partido Comunista chileno: eventual factor de orden, cuando está dentro del sistema y factor de desorden, por acción u omisión, cuando se queda fuera.         <br />
              <br />
       El caso es que esa constelación de vacíos produjo un agujero negro, que comenzó a succionar a los jóvenes chilenos. En ese espacio desconocido, comenzaron su transición desde la filosofía del Chino Ríos a su cruzada actual, para librarnos del empate binominalista y, de paso, solucionar todos los problemas sociales, económicos y políticos pendientes.        <br />
              <br />
       Por lo mismo, los seguidores de Camila y Giorgio no tienen la “inclusión” en su horizonte político.. Más bien, son actores de la nueva politicidad que está fraguando en el mundo. Una que supone la  prescindencia de la información y análisis de los medios tradicionales   y su reemplazo por la información on line, con o sin formato periodístico. Como quería Marshall McLuhan, de esa nueva manera de informarse está surgiendo una nueva manera de pensar, que expresan líderes múltiples, a través de redes sociales masivas.         <br />
              <br />
       La pregunta decisiva es si esa nueva politicidad reconocerá o traicionará su filiación con la democracia, en cuyo seno nace. La mala alternativa es que arrase con ella, en la medida en que sigan rindiéndose los políticos del sistema y se produzca el desborde irreversible del Estado. 
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/Esto-nos-pasa-por-copiones_a247.html</link>
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   <title>Alan y Ollanta: sobre mutaciones y juramentos</title>
   <pubDate>Wed, 10 Aug 2011 11:10:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      Para evitar que su ego fuera mancillado por presuntos contramanifestantes, Alan García rompió con la tradición republicana de entregar el mando, en persona, a Ollanta Humala. Se justificó diciendo que ninguna ley lo obligaba a ello. Así,  tras un paseíllo entre palacio y la catedral, entregó su banda bicolor a un edecán.        <br />
              <br />
       Con esa solemne rotería, que de algún modo evoca la renuncia por fax del encarcelado Alberto Fujimori, culminó la asombrosa mutación de García. Esa que partió desde el aprismo indoamericanista y socializante -con estatización de la banca incluída- de su primer mandato, para llegar a la mezcla de caudillismo libremercadista y nacional-populista del segundo.       <br />
              <br />
       Aunque los más fieles alanistas siempre negaron esa transformación, ésta fue percibida a medio camino por el subpatriarca Luis Alberto Sánchez. En 1994, haciendo el balance del primer gobierno aprista, el veterano y sabio líder aludió a las “dispersas referencias intelectuales” de García y a la “amarga comprobación del vacío dejado en el partido por Víctor Raúl”. Es decir, por el patriarca fundador Haya de la Torre.        <br />
              <br />
       Es natural, entonces, que entre las víctimas de la mutación esté el Apra.  Mientras el robusto ex mandatario se aleja con su pedestal portátil, esperando volver a palacio en 2016, sólo cuatro militantes componen la escuálida guardia que deja en el renovado Congreso peruano.       <br />
              <br />
       Humala respondió al desplante de su predecesor con un gesto sorprendente: juró el cargo presidencial comprometiéndose a respetar los valores y principios de la Constitución de 1979. Esto es, la que naciera de un Congreso Constituyente indisputadamente democrático, bajo el liderazgo formal e intelectual de Haya de la Torre.        <br />
              <br />
       De esa manera sutil, Humala iniciaba su andadura reprochando la mansedumbre con que García acató la Constitución de Alberto Fujimori, muy libremercadista ella pero fruto de un autogolpe de Estado. Acto seguido, aprovechaba la ocasión más solemne de su vida para afirmar su mutación propia, ridiendo homenaje a tres grandes próceres peruanos del pensamiento y la acción políticas: el socialcristiano Víctor Andrés Belaunde, el marxista José Carlos Mariátegui y el aprista Haya de la Torre. Estos ilustraban su idea sobre una concertación actual y señalizaban su primera estación de llegada, desde que se iniciara en el fundamentalismo nacionalista y racista familiar.        <br />
              <br />
       Algún adversario memorioso, aunque despistado, habrá evocado al venezolano Hugo Chávez jurando ante una “moribunda Constitución”. Pero aquello fue para sustituirla por otra con principios muy poco democráticos. En todo caso, el audaz homenaje constitucional de Humala llevó a un rasgar de vestiduras a los parlamentarios fujimoristas. Una congresista incluso negó la legitimidad del nuevo Presidente, por no haber jurado por la Constitución vigente. Fue una escandalera insincera, pues la opción por juramentos políticos personalizados es parte del folclor peruano. A falta de un fraseo normativo o estereotipado, muchos aprovechan la oportunidad para exhibir sus lealtades máximas. Recuerdo a un parlamentario de los años 80 jurando “por la lucha de clases” y a un aprista haciéndolo “por Víctor Raúl”, soin que nadie los excomulgara.       <br />
              <br />
       En definitiva, el nuevo Presidente propinó un raspacachos freudiano a García y notificó reciamente a su clan familiar propio: papá Isaac, el explosivo Antauro, el díscolo Ulises y el rusificado Alexis debían asumir que éste no es el momento del mariscal Cáceres ni de la guerra contra Chile. La orden del día requiere un socialdemócrata  con disciplina militar, capaz de liderar una “economía nacional de mercado abierta al mundo”,  concertar voluntades para estructurar un sistema político y poner más Estado con menos corrupción al servicio de los peruanos excluídos.        <br />
              <br />
       En cuanto al vecino Chile, con su Presidente Sebastián Piñera en primera fila, todo ello implicaba la promesa (reiterada) de respetar el fallo de la Haya como requisito necesario para avanzar en la integración vecinal y regional.        <br />
              <br />
       Sin duda, hubo dedicación y método tras el juramento y mensaje del Presidente Ollanta        <br />
       Humala.       <br />
              <br />
       <span style="font-style:italic">Publicado en La Segunda 29.7.11</span>
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/Alan-y-Ollanta-sobre-mutaciones-y-juramentos_a246.html</link>
  </item>

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   <title>Chile- Bolivia: la historia es un carrusel</title>
   <pubDate>Mon, 25 Jul 2011 10:57:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
        <div>
      La pretensión boliviana de un puerto en el Pacífico se ha manifestado en forma de exigencia, del ejercicio de un derecho y ha tenido, para Chile, el carácter de una imposición presentada casi siempre en forma ofensiva.       <br />
              <br />
       Los problemas internacionales con Bolivia son eternos, pues sus  diplomáticos poseen el arte  de dilatarlos y en este sentido podrían esperarse otros veinte años. Es la inmensa superioridad de su diplomacia sobre su ejército. Aquella avanzó siempre con firmeza y terminó por emplear el lenguaje de los vencedores.       <br />
              <br />
       Chile ha hecho esfuerzos significativos para mantener los mejores vínculos con Bolivia. Por su parte, Bolivia ha unido siempre el tema del mar a su actividad diplomática. En cada gestión llega un momento en que introduce el asunto o lo utiliza para imponer condiciones.       <br />
              <br />
       PAUSA REFLEXIVA.        <br />
              <br />
       Estimado lector, confieso que los tres párrafos anteriores no son míos. El primero fue escrito por el prócer liberal Eliodoro Yáñez, en 1926; el segundo, por el ex canciller Conrado Ríos Gallardo, en 1963, y el tercero viene de una entrevista de 2001 al ex canciller Carlos Martínez Sotomayor. Son setenta y cinco años de citas, que muestran a las diplomacias boliviana y chilena como funcionalmente complementarias: la primera, porque siempre coloca la misma piedra en nuestro camino; la segunda, porque siempre tropieza con la misma piedra.        <br />
              <br />
       La clave de la pertinacia boliviana consiste en identificar el alegato irredentista con la negociación. Lejos de asumir responsabilidades propias por hechos históricos, incluído el Tratado de límites de 1904, sus diplomáticos actúan como si fueran víctimas de un demonio que deben exorcizar. Desde esa posición, sólo por maldad Chile estaría privando a Bolivia de una salida al mar. Y poco importa si tal salida pasa por territorios, como Arica, que nunca fueron bolivianos.        <br />
              <br />
       Ese alegato contiene una amenaza bajo el poncho, desde antes de la Guerra del Pacífico. En efecto, en 1863 los diplomáticos bolivianos se afirmaban en la siguiente ley: “Se autoriza al Poder Ejecutivo para declarar la guerra al Gobierno de Chile, siempre que, agotados los medios conciliatorios de la diplomacia, no obtuviese la reivindicación del territorio usurpado…”. Hoy disponen de la Constitución de 2007. Según ésta, Bolivia tiene un “derecho irrenunciable e imprescriptible sobre el territorio que le dé acceso al océano Pacífico y su espacio marítimo” (artículo 268). Para hacerlo efectivo, “denunciará y, en su caso, renegociará los tratados internacionales que sean contrarios a la Constitución” (artículo 9° transitorio).       <br />
              <br />
       Visto así, el método boliviano de negociación consiste en que Chile renuncie a sus intereses propios, aunque sea pasando por sobre el Tratado de 1904 y el de 1929 con Perú. Y si Chile no se rinde, es demonizado ante todos los foros, con lo cual (cualquiera lo sabe) se preparan las bases sicológicas para  una “guerra justa”. Esto ya sucedió, en 1879 y podría volver a suceder, si Evo Morales evoca lo innombrable denunciando el tratado de 1904.         <br />
              <br />
       ¿Y por qué Chile sigue tropezando con ese método de antinegociación?       <br />
              <br />
       Una de las respuestas posibles la dio Martínez Sotomayor. A su juicio, cíclicamente entusiasmados nuestros diplomáticos por reanudar cordiales relaciones con Bolivia, dejaban un poco en nebulosa el tema del mar, creando expectativas infundadas en el vecino país. A partir de ahí, los gobiernos bolivianos presionaban, movilizaban a su opinión pública y terminaban “exigiendo lo que no estaba convenido”. Agregaba el ex canciller que, tras ese proceso, las cosas quedaban peor que antes. La conclusión era triste: “no haberlo comenzado habría sido mejor”.        <br />
              <br />
       Otra respuesta surgió durante la coexistencia entre Michelle Bachelet y Morales. Las cosas  salían mal, dijeron algunos presuntos analistas, porque nunca antes nuestros países estuvieron gobernados por una mujer y un indio. Invocando ese pensamiento mágico, nuestro serio y casi desarrollado país volvió a pisar el palito.       <br />
              <br />
       Por mi parte, agrego una conclusión provisional: si seguimos de espaldas contra la pared, en el norte, es porque nuestra clase política demora demasiado en asumir que las amenazas también vienen desde la diplomacia y que, por tanto, necesitamos una gran Cancillería.        <br />
              <br />
       Sin duda, es una urgencia estratégica para Chile.        <br />
              <br />
       <span style="font-style:italic">Publicado en La Segunda, 15.7.11</span>
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
   ]]>
   </description>
   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/Chile-Bolivia-la-historia-es-un-carrusel_a245.html</link>
  </item>

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   <title>Gestión de Bolivia en La Haya “conviene” a Chile</title>
   <pubDate>Mon, 18 Jul 2011 09:50:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
   <description>
   <![CDATA[
   Entrevista a José Rodríguez Elizondo     <div>
      Para el ex diplomático y analista internacional José Rodríguez Elizondo, el «téngase presente» de Bolivia a la Corte de La Haya no fue sorpresa. Ya hace un año, en uno de sus libros, había advertido que La Paz “está en la misma línea peruana de la judicialización de los conflictos de poder”.        <br />
              <br />
       Pero, aunque tiene claro que, el gobierno boliviano se ha embarcado en la elaboración de “un sistema —o coartada— para denunciar unilateralmente el Tratado de Límites de 1904 y así construir un caso jurídico contra Chile”, también sostiene que la presentación de Bolivia (en la que señala su interés en el juicio donde Perú intenta desconocer el actual límite marítimo con nuestro país) puede terminar siendo útil a la posición chilena.        <br />
              <br />
       —En otro de sus libros, Ud. planteó que un objetivo de la demanda de Lima es bloquear cualquier solución a la mediterraneidad de Bolivia que pase por ex territorios peruanos. ¿Los bolivianos están haciendo esa misma lectura?        <br />
              <br />
       —En 2004 yo planteé el tema como hipótesis académica y después lo estructuré como ensayo periodístico en la revista Mensaje. Percibí dos tipos de reacción: silencio total en Chile, y rechazo en dos tiempos del embajador Juan Miguel Bákula (q.e.p.d.), entonces principal ideólogo de la posición peruana. Primero fue un franco debate por correo electrónico, en el cual me decía que aquello jamás estuvo en su intención ni en la de Alan García (primera Presidencia). Luego, en un libro de 2008, Bákula optó por descalificar mi hipótesis de manera pública. Habló de “una extraña interpretación”. Lo notable fue que, pocos meses después, Evo Morales transformó mi hipótesis en tesis boliviana. Fue cuando acusó a Alan García de haber demandado a Chile a sabiendas de que iba a perder, pues su objetivo sólo era “perjudicar a Bolivia”. ¿Y cómo?... pues, bloqueándole una salida al mar por Arica. Con esos antecedentes, el “téngase presente” actual sería una versión judicializada de la dura denuncia de Morales.       <br />
              <br />
       —En sus contactos con expertos peruanos, ¿ha accedido a antecedentes que confirmen su tesis?        <br />
              <br />
       —Salvo esa reacción de Bákula, no existe análisis que yo conozca. Por eso, vale la pena contar que el origen de mi hipótesis estuvo en una entrevista de 2001 al general y ex presidente peruano Francisco Morales Bermúdez. Este homólogo e interlocutor de los generales Pinochet y Bánzer en la época de los Acuerdos de Charaña, me explicó la relación entre la presión boliviana —que estaba recibiendo— y su variable de una salida soberana al mar para Bolivia con administración tripartita sobre el puerto de Arica. Años después, cuando creció el ruido de la demanda peruana, observé que Morales Bermúdez ni siquiera mencionó el tema de un posible conflicto marítimo con Chile. Ni en los años de Charaña ni en el año de la entrevista. Raro, pues la supuesta peruanidad del mar adyacente a Arica pudo ser motivo suficiente para negar su acuerdo a Bánzer y Pinochet en 1975 o para desconocer carácter fronterizo a los tratados de 1952 y 1954. Un historiador contrafactual diría que, de haberse aceptado la variable tripartita, Bolivia habría accedido, soberana, al segmento oceánico que hoy está en litigio en La Haya, por la línea del paralelo y sin bisectriz que lo modificara.       <br />
              <br />
       —¿Conviene o perjudica a Chile la presentación boliviana?        <br />
              <br />
       —Conviene… siempre que aceptemos que los actos jurídicos no existen en el vacío y son indivisibles de su motivación. Me explico: la iniciativa boliviana podría servir para probar que lo determinante en la estrategia peruana no fueron las nuevas tendencias del Derecho del Mar, sino la necesidad de evitar la presencia de un “país tampón” en la confluencia del mar peruano con el de Chile.       <br />
              <br />
       —¿Puede generar algún efecto en un tribunal que supuestamente sólo considera antecedentes jurídicos?        <br />
              <br />
       —Los jueces de cualquier tribunal suelen consignar en sus sentencias sólo elementos que tengan respaldo en el Derecho. Pero ninguno podría formarse un juicio propio si no examina los hechos que anteceden al Derecho o si ignora la Teoría de la Causa. Esa es la esencial complejidad del contencioso chileno-peruano: los hechos que se asumirán, sin ser mencionados en el fallo.       <br />
              <br />
       —¿Cómo se explica la fuerte reacción de la Cancillería chilena?        <br />
              <br />
       —Tal vez porque el aventurerismo jurídico del gobierno boliviano fue excesivo. Pero aquí cabe una pregunta paralela y complementaria: ¿Cómo se explica el silencio de la Cancillería peruana?       <br />
              <br />
       —¿No tiene razón la Cancillería chilena cuando señala que Bolivia no tiene nada que ver con lo que se ve en La Haya ni puede pretender algún tipo de derechos sobre la zona?        <br />
              <br />
       —Tiene toda la razón. Según la Carta de la Corte, también podrían ser actores los Estados que tengan “un interés de orden jurídico” que pueda ser afectado por el fallo. Bolivia no lo tiene. Sólo tiene expectativas de negociación con sus vecinos que sí tienen interés jurídico real en el Pacífico. El que a esas expectativas las califique como “derechos” es una simple curiosidad semántica. Un oxímoron.       <br />
              <br />
       — ¿Cómo cabe manejar el factor Bolivia de forma tal de no quedar Chile cazado hacia adelante?        <br />
              <br />
       —Sólo me atrevo a decir que Bolivia debe reposicionarse en el terreno de la racionalidad política y jurídica, para que pueda volver a negociar con Chile como lo venía haciendo. Para estos efectos, la racionalidad consiste en asumir que en el mundo real de los hechos y del Derecho siempre hay problemas que no tienen solución. Lo sabio, entonces, es no plantear la soberanía como un sine qua non y empezar a contemplar la postergada vía de la integración.       <br />
              <br />
       <span style="font-style:italic">       <br />
       Publicado en La Segunda, 14.7.11 </span>       <br />
       
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/Gestion-de-Bolivia-en-La-Haya-conviene-a-Chile_a244.html</link>
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   <title>Juventud, divina protesta</title>
   <pubDate>Mon, 04 Jul 2011 11:14:00 +0200</pubDate>
   <dc:language>es</dc:language>
   <dc:creator>José Rodríguez Elizondo</dc:creator>
   <dc:subject><![CDATA[Bitácora]]></dc:subject>
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      El fantasma estudiantil francés de mayo 68, está recorriendo Chile. Entonces, el gran Charles casi pidió la renuncia de ese pueblo que producía jóvenes tan ingratos. Aquí, Sebastián Piñera dice que el país está bien, pero la política está mal.       <br />
              <br />
       Por ahí anda la cosa. Pero, como Chile no vuela con piloto automático, yo haría un afinamiento orgánico:  los partidos políticos, que se turnaron para construir, destruir y reconstruir nuestro entrañable país, han quedado fuera de juego. Basta escuchar los gritos de los jóvenes contra los políticos oficialistas u opositores y ver a los rectores parafraseando el viejo aforismo sajón: si no puedes conducir a tus estudiantes, arrímate a ellos.       <br />
              <br />
       ¿Estrés de crecimiento? ¿frustración de quintiles postergados?... Ambas cosas, seguro, pero con dos claves de oro. Una, que a nuestros políticos no les molesta ser o parecer miembros de una clase privilegiada. Otra, que pese a la autocelebrada excepcionalidad chilensis –primer Estado en forma, primer Frente Popular, primera revolución en libertad, primer presidente marxista elegido, primer puesto en el concurso Milton Friedman-, los pocos políticos leídos que hoy tenemos son copiones. En vez de pensar la realidad de Chile con cabeza propia, buscan la revelación afuera, en los autores políticos de moda. Como resultado, no estamos actualizados en nosotros mismos.       <br />
              <br />
       A ese paso, nuestros partidos sólo se renovarán cuando el mundo copiado caiga en crisis política terminal. Lo grave es que eso ya comenzó a suceder, por falta de generación de reemplazo. Los jóvenes europeos, excluidos o desencantados de los partidos modélicos, hoy no quieren incluirse. Por cierto, los dirigentes establecidos vieron aquello como un síntoma fukuyamesco: en el fin de la historia no hay contraproyectos y la apatía de los jóvenes es sólo taimadura.        <br />
              <br />
       Hay dos conexiones que no se hicieron: Una, que la deserción de los jóvenes fue simétrica con su desvinculación de la prensa-papel.  La otra, que esa deserción y esta desvinculación fueron coetáneas con la invención juvenil de las Nuevas Tecnologías de la Información (NTI). Porque, ojo, Bill Gates creó Microsoft a los 20 años, cuando era estudiante de Harvard y  Mark Zuckerberg con su pandilla de Harvard crearon Facebook  (hoy con 600 millones de afiliados) a esa misma edad.       <br />
              <br />
       Mientras los políticos pajareaban, los jóvenes  crearon redes sociales, las fijaron -con blogs, facebook, twitter, youtube, msm- y terminaron inventando un léxico oral, escrito e icónico, que hoy es lengua materna. De hecho, iniciaron la era de la comunicación on line (COL), Cuarta Fase en la Historia de la Comunicación Social, tras las de la oralidad, escritura y audiovisualidad.       <br />
              <br />
       La COL implica rapidez. Es una novedad civilizacional que sintetiza los clásicos tres tiempos de la prensa-papel: los del acontecimiento, procesamiento y distribución. Por lo mismo, induce una nueva manera de pensar, de crear cultura y de posicionarse políticamente. Respecto a lo último, brinda tres directivas claras: 1) el mejor político es el que menos político parece, 2) en vez de optar por sistemas establecidos, mejor es crear una politicidad propia, 3) la politicidad propia está en la socialización que los jóvenes crearon.       <br />
       Inevitablemente, algunos intelectuales miran el fenómeno con aprensión estética. Paradigmático es Mario Vargas Llosa, quien, partiendo de una base correcta -“si escribes y hablas así, es que piensas así”, ha concluído que los jóvenes de las NTI piensan “como un mono”. Otros, más apocalípticos, creen  que llegó la crisis final de la Cultura, como si ésta fuera un producto social acabado. Ignoran que McLuhan, en los años 60, se adelantó a ese tipo de objeciones, con un aforismo estupendo; “nadie ha cometido jamás un error gramatical en una sociedad analfabeta”.       <br />
              <br />
       ¿Se nos viene, entonces, una revolución sólo retórica?        <br />
              <br />
       No lo creo. Aunque sin la visibilidad de un asalto al Palacio de Invierno, los jóvenes de hoy son fieles a la esencia de ese aporte marxiano, según el cual “las armas de la crítica preceden a la crítica de las armas”. La diferencia epocal radica en que la fuerza de la crítica, ejercida mediante las NTI, es tan paralizante que puede hacer superflua la crítica de la fuerza.       <br />
       Así, los jóvenes chilenos que marchan están gestando una nueva politicidad y no sabemos cómo ni cuándo plasmará. Como viene desde un momento de democracia, se expresa en la vocación de realizarla a todo vapor. De manera directa.       <br />
              <br />
       Al menos, hasta este instante.       <br />
              <br />
       Publicado en <span style="font-style:italic">La Segunda, 1.7.11</span>
     </div>
     <br style="clear:both;"/>
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   <link>http://www.tendencias21.net/conosur/Juventud-divina-protesta_a243.html</link>
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