Recomendar este blog Notificar al moderador


Cristianismo e Historia


Hoy escribe Antonio Piñero

He aquí algunas preguntas y respuestas:

Pregunta:

muchos interpretan que en la parabola de las otras ovejas Jesus esta hablando de los gentiles a quienes tambien llegaria su palabra, ¿como lo entiende Ud. en base a sus estudios?
Respuesta:
Me imagino que se refiere al Evangelio de Juan 10,16. En realidad no sabemos con absoluta exactitud qué quiere decir aquí el Jesús de Juan. Puede referirse a otros gruppos de judeocristianos que no pertenecen al grupo de Juan. Pero lo más probable es que se refiera a los gentiles, que son igualmente hijos de Dios y que están esperando la salvación como los judíos, a tenor de lo que dice el evangelista en 11,51-52: 51 Esto no lo dijo por su propia cuenta, sino que, como era Sumo Sacerdote aquel año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación, 52 y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.
La nación son los judíos; luego los otros debe de ser los gentiles o paganos, que esperan la proclamación del Mesías. En esto es Juan paulino. Aunque no sólo él. En el mismo sentido puede entenderse Mt 8,11, “Y os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se pondrán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos,” y Mc 11,17, “«¿No está escrito: = Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las gentes? = ¡Pero vosotros la tenéis hecha una = cueva de bandidos” ,dichos de Jesús reelaborados por la Iglesia en un sentido que no era el de Jesús, pero sí el de sus seguidores paulinos.


Pregunta:
En su última entrada del blog titulada “Conclusiones: Pablo como autor de cartas dentro del judaísmo de la época del Segundo Templo (526)”, usa – como es habitual, por otro lado – la expresión “Hijo del Hombre”, concretamente cuando dice: “Pablo, como otros seguidores de Jesús, estaba convencido de que el Mesías había venido a la tierra –si no como Hijo del hombre estricto; esto se verá claramente por primera vez en el evangelista Marcos…”.
Imagino que “Hijo del hombre” es un apelativo para el Enviado, Mesías, o Cristo, pero ¿de dónde viene ese apelativo?, es decir ¿Por qué “hijo del hombre”? Desde el punto de vista de los creyentes todos somos “Hijos del hombre”, el enviado debería ser en todo caso “Hijo de(l) Dios”, ¿no?

Respuesta:

“Hijo de hombre” se dice en arameo para designar sencillamente a un ser humano. Y probablemente Jesús lo empleó para designarse modestamente a sí mismo, sin usar el molesto “yo”.
Pero Hijo del hombre (ya traducido al griego, que necesita idiomáticamente dos artículos) pasa a ser un título mesiánico tomado de Daniel 7, 11-14:
11 Miré entonces, atraído por el ruido de las grandes cosas que decía el cuerno, y estuve mirando hasta que la bestia fue muerta y su cuerpo destrozado y arrojado a la llama de fuego. 12 A las otras bestias se les quitó el dominio, si bien se les concedió una prolongación de vida durante un tiempo y hora determinados. 13 Yo seguía contemplando en las visiones de la noche: Y he aquí que en las nubes del cielo venía como un Hijo de hombre. Se dirigió hacia el Anciano y fue llevado a su presencia. 14 A él se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás.
Los cristianos aplicaron este título a Jesús, aunque es más que probable que él no lo usó como título jamás en su vida pública.
Consulte mi obra “Guía para entender el Nuevo Testamento” (Edic. Trotta, Madrid 4ª edic. 2011), y vea el índice de materias.


Pregunta:

en relacion a la cuestion de que Mateo y Lucas probablemente copian algunos de sus escritos de una supuesta fuente llamada Q , le queria preguntar sobre la posibilidad de que esas coincidencias entre los evangelistas pudiera ser debida a que uno de los dos evangelistas copiara del otro , y en tal caso la supuesta mencionada Fuente Q de dichos de Jesus no haya existido.
Respuesta:

Desde el principio de la investigación sobre los Evangelios y para resolver el problema de Quién copió de quien entre los evangelistas, Johann Jakob Griesbach (muerto hacia 1810) propuso Mateo fue escrito primero y que los otros dos evangelistas, Lucas y Marcos copiaron y rearreglaron el evangelio de Mateo.
Pero tiene muchos problemas. Transcribo, de la Introducción al Nuevo Testamento de R. E. Brown, publicada por Trotta Madrid, en 2002, lo pertinente a este problema
SOLUCIONES EN LAS QUE MATEO ES EL PRIMER EVANGELIO, USADO LUEGO POR LUCAS. Esta hipótesis, que se retrotrae hasta Agustín en el siglo IV, es la explicación más antigua. Fue generalmente aceptada por los católicos hasta mediados del siglo XX, y tiene aún hoy abogados respetables (B. C. Butler; J. W. Deardorf; J. Wenham). En esta solución agustiniana el orden canónico es también el orden de dependencia: Mt fue compuesto el primero; Mc abrevió notablemente a Mt, luego vinieron Lc y Jn, y cada uno de ellos se inspiró en sus predecesores. En 1789 J. J. Griesbach propuso una teoría de dependencia, en la cual el orden era Mt, Lc, Mc23. El apoyo más firme de la prioridad mateana es que desde la antigüedad Mt fue considerado el primer evangelio. La mayor dificultad de cualquier hipótesis que otorga la prioridad a Mt es explicar la existencia de Mc. En la hipótesis agustiniana, ¿cuál fue la lógica de Mc al omitir tantísimo material del relato de Mt? La hipótesis de Griesbach intenta resolver esta dificultad colocando a Mc el último, y considerándolo ante todo como un digesto que presenta componentes en los que están de acuerdo Lc y Mt. Sin embargo, ¡Mc omite la doble tradición en la que concuerdan Lc y Mt!
El mejor sustento de la tesis de que Lc utilizó a Mt se halla en los pasajes de triple tradición en los que Lc y Mt están de acuerdo en contra de Mc, es decir las llamadas concordancias menores (“minor agreements”). Por ejemplo, cuando los judíos se burlan de Jesús, tanto Mt como Lc presentan con idénticas palabras una pregunta al Nazareno, ausente en Mc: “¿Quién es el que te ha golpeado?”, pregunta que otorga pleno sentido a las dudas sobre el don de profecía de Jesús (Mt 26,68; Lc 22,64; Mc 14,65). Si Lc y Mt escribieron independientemente uno de otro, ¿pudo haber ocurrido tal acuerdo por pura coincidencia? ¿No es más plausible que Lc haya copiado la pregunta de Mt?24. Existen, sin embargo, argumentos importantes contra la dependencia de Lc respecto a Mt (cf. Fitzmyer, Luke I 73-75). Cuando Lc y Mt presentan relatos casi contradictorios, ¿por qué no se esforzó Lc un poco para conciliar tal desacuerdo? Por ejemplo, la narración de la infancia en Lc no sólo difiere enormemente de Mt sino que en algunos detalles es virtualmente irreconciliable con él. Así respecto al hogar de José y María (en Belén, en Mt 2,11 [su casa]; en Nazaret, en Lc 2,7, sin casa en Belén); o respecto a los viajes después del nacimiento de Jesús (a Egipto, en Mt 2,14; a Jerusalén y Nazaret, en Lc 2,22.39). Otro caso: el relato lucano de la muerte de Judas en Hch 1,18-19 es casi irreconciliable con el de Mt 27,3-10. En lo que respecta al orden, si Lc utilizó a Mt, ¿por qué la colocación del material de Q en Lc difiere tan notablemente del de Mt? (a excepción de las palabras de Juan Bautista y la historia de la tentación: cf. la tabla 2, infra). El argumento resulta más constriñente si Lc utilizó también a Mc (tesis agustiniana), puesto que Lc sigue el orden de Mc estrechamente. Otro problema sería la ausencia en Lc de las adiciones de Mt a Mc, p. ej., Mt 3,14-15; 12,5-7; 16,17-19; 21,14-16; 26,52-54.
Le recomiendo que lea el libro editado por mí Fuentes del cristianismo, El Almendro, Córdoba, 1993, con reediciones, los capítulos sobre Evangelios , “Fuente Q” y “Quién copió de quién.

Pregunta:

Tras 200 años de exégesis bíblica más rigurosa, podemos trazar (grosso modo) las líneas maestras de lo que fue la figura de Jesús. Con este cliché en mente, ¿qué rama del extinto judeocristianismo –ebionitas, nazarenos, etc…- se acercó más al pensamiento del rabí de Nazaret?, ¿cuál fue la trayectoria de dicho grupo y qué queda de su legado en los escritos canónicos o apócrifos?
Respuesta:

Sin duda la representada por los evangelios judeocristianos, que los tiene Usted todos recogidos (los pocos fragmentos que quedan en “Todos los evangelios”, Edaf, Madrid, 2009, creo.
Pocos sabemos de la trayectoria exacta porque la mayor parte de estos grupos perecieron por las dos guerras de os judíos contra Roma (66-70; 132-135 d.C. ). La Iglesia paulina, transformada en Gran Iglesia, eliminó los restos de estos evangelios. Sobre la teología del judeocristianismo puede consultar mi Blog de Religiondigital donde he hecho un resumen (utilice el Buscador). Un libro básico es de Jean Daniélou. Teología del judeocristianismo. Datos en Internet.

Pregunta:

Me gustaría saber su opinión sobre el Evangelio Secreto de Marcos. ¿Es una falsificación? ¿Antigua?, ¿del propio Morton Smith? ¿Hay alguna novedad sobre el documento encontrado en Mar Saba? ¿Han tenido acceso a él otros investigadores? He leído esta rocambolesca historia en un libro de Bart Ehrman ("Cristianismos Perdidos").

Respuesta:

El tema de una presunta homosexualidad de Jesús planteado por un “evangelio secreto”, de Marcos, de cuya autenticidad se discute mucho y que aún no es cuestión resuelta.
Mi opinión personal es muy negativa. Y la he expresado en un capítulo que dedico a este Evangelio en mi obra “Jesús y las mujeres” reedic. De Edit. Trotta, Madrid, 2014, que rueego xonsullte si tiene posibilidad.
Le transcribo una de mis opiniones:
“Del pasaje se deduce que Jesús impartía enseñanzas secretas y privadas a ciertas personas –sus discípulos predilectos- que consideraba aptas sobre el contenido profundo del reino de Dios, aunque no se ve por qué hay que interpretar esta iniciación como un bautismo, ni tampoco que en él hubiera una especie de ceremonia secreta de iniciación, para la que se requería una vestimenta especial.
Con razón, opina en contrario Reginald Fuller respecto a estas novedades que la enseñanza secreta y la iniciación son sospechosas de anacronismo para el momento histórico de Jesús, pues encajan demasiado bien con la gnosis secreta y mistérica que reinaba en Alejandría a finales del s. II”.

Pregunta:
La divinización de Jesús, como hecho histórico ha sido rebatido en teoría, pero sus consecuencias son evidentes a muy corto plazo (antes de Pablo) y son fundamento sólido de fe, sin la creencia en esta resucitación Jesús no hubiera trascendido dentro de muchos profetas escatológicos del siglo I, que tiene de diferente Jesús para haber traspasado de la leyenda, del mito a la verosimilitud? Es notorio que la divinización es un hecho asombrosa sobre el cual que no le preguntan mucho.

Respuesta:
Jesús tiene de diferente que su personalidad, su propia autoestima, sus milagros de sanación y exorcismo, aunque no raros en el Israel de siglo I, sí fueron excepcionales. Se encontró con un grupo de seguidores que los siguieron después de la muerte y sobre todo con la figura, también excepcional de Pablo de Tarso y las iglesias que él fundó.

Sobre el tema de la divinización/ apoteosis de Jesús tras su muerte debo decirle que no es tan raro en el siglo I y hay diversos personajes, como Augusto mismo que tuvieron este proceso. La apologética cristiana posterior ha magnificado este proceso.
Sobre el tema he escrito largamente en la obra ya entregada a Trotta, “Guía para entender a Pablo de Tarso. Una interpretación del paulino”, que aparecerá, Deo favente en el primer trimestre del 2015. Ahí podrá leer sobre el tema largo y tendido. Le ruego un poco de paciencia. Un adelanto he enviado a la revista Arys, de la Univ. de Sevilla, pero no sé si ha salido aún. Sospecho que no.

Pregunta:

que libro suyo explica ese tema de la fecha del nacimiento de Jesús , para recomendarlo si fuera tan amable.
Respuesta:

Hay dos:
• "Año Uno. Israel y su mundo cuando nació Jesús". Editorial Laberinto, Madrid, 2009
• "Ciudadano Jesús". Edit. Atanor. Madrid, 2012


Pregunta:
quiero corroborar esta información, dígame por favor si es correcta o no: cuando en Marcos 11:2, Jesús ordena buscar un burro que nunca ha sido montado, el evangelista está dando cumplimiento a la versión griega de Zacarías 9:9, pero el texto hebreo de Zacarías 9:9 (en el cual se basa mi Biblia de Jerusalén) no dice que el burro no haya sido montado nunca. Me encuentro con este dato en algunos comentaristas, pero quiero corroborar. ¿Es correcta esta información?

Respuesta:

Le copio el comentario de Joel Marcus al respecto (El Evangelio según Marcos vol. II 8-16; Edit. Sígueme, Salamanca, 2011, p. 888; este libro ha sido traducido por mí):

al que nadie ha montado todavía [eph’ hon oudeis oupō anthrōpōn ekathisen]. Es ésta otra de las negaciones dobles características de Marcos (cf. el índice temático “Expresiones/afirmaciones dobles” y “Doble negativa”). Strauss trae a colación muy a propósito Lc 23, 53 y Jn 19, 41, textos en los que Jesús tiene el honor de ser colocado en una tumba no ocupada antes por nadie. Además, el motivo del pollino aún no montado puede ser parte de las imágenes reales de nuestro pasaje; cf. m. Sanh. 2, 5, que estipula que nadie podrá montar posteriormente un animal sobre el que ha cabalgado un rey . Más concretamente, nuestro pasaje utiliza Zac 9, 9 (cf. nota a “pollino” supra), que imagina al rey davídico que entra en Jerusalén sobre “un pollino nuevo”. Algunos exegetas posteriores de este pasaje pudieron preguntarse cómo un hombre adulto podría montar un pollino nuevo (nacido hacía poco) sin que el animal se derrumbara bajo su peso; nuestro texto puede responder que el pollino es “nuevo” no en el sentido de ser casi un recién nacido, sino en el de no haber sido montado nunca.

Pregunta:

• Sobre la glosa (Mateo 28. 19) yo me he enterado que el Dr. George Howard tradujo una copia del Evangelio Hebreo de Mateo de "Shem Tov", en la traducción el descubre que no hubo tal idea trinitaria. Ahora bien, no se que tan cierta sea esta investigación, ni tampoco se si realmente existe el evangelio hebreo de "Shem Tov".
Muchas Gracias Catedrático Antonio Piñero. Hasta Luego.
• jueves

21/08/2014 18:49
Kilmer Funes R
Traigo una pequeña comparación entre dos versiculos que son considerados como parecidos y que tendrían la idea trinitaria:

21/08/2014 19:02
Kilmer Funes R
De referencia uso la Biblia Jerusalén
(Mateo 28. 19) ||Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo||
(2Corintios 13. 13) ||La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros||
Las observaciones que hago de lo anterior son primero que Pablo apóstol usa la palabra DIOS en vez de PADRE como lo hace Mateo, y segundo Pablo cambia el orden de (Padre, Hijo y ES) pot (Jesucristo, Dios y ES).
¿Porqué Pablo usa la palabra Dios en vez de Padrer tal y como lo hizo Mateo?

¿Pablo fue trinitario?

Respuesta:
La pregunta está mal planteada. Pablo escribió primero y Mateo mucho después y conociendo a p.
He dicho que este v. es probablemente glosa.

Pablo no fue trinitario. Es imposible si es que fue siempre un judío observante, como asegura la investigación independiente hoy de modo casi unánime.

Pregunta:
1) Por lo que se refiere a la fecha tradicional del nacimiento de Jesús (25 de diciembre), querría saber qué opina usted de la explicación que propone Hans J. Hillebrand en la Encyclopædia Britannica, a saber que el que se haya escogido el 25 de diciembre para hacer olvidar a la gente del dios pagano tiene la dificultad, según él, que de esa manera la Iglesia cristiana de aquellos tiempos mostraría superficialidad cuando, en realidad, ella iba con mucho cuidado para distinguirse de las creencias y prácticas paganas.Aquí hay el vínculo del artículo de Hillebrand: http://www.britannica.com/EBchecked/topic/115686/Christmas


Respuesta:

Pudo ser frívola. Pero probablemente fue así. La iglesia institucionalizada, como todas las sociedades, se convierten en instrumentos de poder
Pregunta:
• Inicio de la conversación jueves
2) ¿En qué sentido afirma usted (en una entrevista que ya no logro encontrar: en youtube el vídeo resulta no ser disponible, así que cito de memoria) que el autor del cuarto evangelio «resulta más judío que nadie, su lengua es judía»? ¿Me podría aclarar en qué sentido ha de considerarse judía la lengua de un autor que escribe directamente en griego, un griego sin ningún substrato semítico?


Respuesta:

Tenemos mil modos de saber cuándo un inglés escribe en un mal español, sin necesidad de copiar de texto alguno. Igual con Juan y con su griego, que es típico de un hablante arameo, pero que escribe en griego.
Su “vida de Jesús” = IV Evangelio es una reflexión sobre Jesús y el material de los Evangelios Sinópticos a base sobre todo del Antiguo Testamento y del método midrásico = comentario judío de las Escrituras alegorizadas y espiritualizadas en ocasiones.

Saludos cordiales Antonio Piñero

Antonio Piñero Sábado, 23 de Agosto 2014

Hoy escribe Antonio Piñero

Estamos llegando al final de nuestro amplio comentario a la tesis de Gabriele Boccaccini, de la Universidad de Michigan, “Las tres vías de salvación de Pablo, el judío”, expuestas en el congreso de Roma, “Re-Reading Paul as a Second-Temple Jewish Author, Third Nangeroni Meeting, Roma 22-26 de junio 2014.

Para rematar este comentario haremos una suerte de síntesis (incompleta, desde luego) de las ideas principales y obtendremos algunas conclusiones.

Según Boccaccini, Pablo, como buen judío apocalíptico, asume en gran parte la concepción propia de muchos judíos piadosos de su tiempo del origen remoto y último del mal en el mundo, a saber el origen es suprahumano y radica en el influjo de las fuerzas del mal, lideradas por Satán. Pablo, por otra parte, respetaba el concepto de la libertad humana (como los esenios, incluso) a pesar de que era predeterminista tanto Pablo como esenios): consideraba a los hombres responsables de sus acciones perversas, pero a la vez como víctimas de ese Mal suprahumano. Por ello el hombre está necesitado de una ayuda divina para oponerse y vencer al poder del Maligno.

Pablo, como otros seguidores de Jesús, estaba convencido de que el Mesías había venido a la tierra –si no como Hijo del hombre estricto; esto se verá claramente por primera vez en el evangelista Marcos; sí como una figura semiceleste, semidivina a la vez que humana, transportada por nubes = transporte celeste/divino en el Antiguo Testamento-- para lograr la reconciliación de la humanidad con su Dios por medio del perdón divino de los pecados cometidos hasta el momento. Y no solo los de los judíos (en principio el Mesías es para los judíos) sino los de todos los gentiles, puesto que para Pablo el mesías judío es el redentor universal. Por eso, y para que se cumpliera la promesa total de Dios a Abrahán, que además de elección (“pueblo elegido”) y tierra (se le otorgará la tierra de Israel), conllevaba una tercera parte que era la admisión de los gentiles como hijos adoptivos de Abrahán (“Te haré padre de numerosos pueblos: Gn 17,5), Pablo se dirige a los gentiles.

Pero al contrario que otros seguidores de Jesús (recuérdese el incidente de Antioquía: gentiles como posibles impuros; mesas aparte para judíos creyentes y gentiles creyentes), Pablo sostenía que los gentiles bautizados en el nombre del Mesías (y por tanto bajo el poder y domino del mesías) no tenían ese estado casi congénito de impureza ritual y no era inferiores a los judíos en cuanto a la salvación, una vez bautizados. Tanto los judíos como los gentiles habían sido pecadores y los dos grupos habían alcanzado la justificación ante Dios (es decir la declaración de estar limpio de pecado y por tanto amigo de Dios) por medio del acto de fe en el Mesías.

Pero también sabemos que esta igualdad cristológica (= en el cristo o mesías) no implicaba la distinción sociológica –y de ciertas ventajas de trato con la divinidad de los judíos (Rom 9,4)-- porque para eso habían sido escogidos como pueblo predilecto. Esas distinciones sociales iban a durar, de cualquier forma, muy poco tiempo porque el final del mundo era inminente.

Como judío de la época del Segundo Templo, Pablo jamás cuestionó la validez salvífica de la Ley completa para los judíos convertidos a la fe del Mesías (y por tanto para él mismo). Si defendió a capa y espada, aun con riesgo físico de su vida, que había ciertas partes de la Ley (circuncisión, pureza ritual, alimentos) que sólo estaban dirigidas al pueblo elegido, miembros naturales de la alianza de Dios con Abrahán, su padre físico, y que por tanto los gentiles –que al convertirse en al Mesías y bautizarse no se hacen judíos-- no tenían por qué cumplirlas. Desgraciadamente para nosotros esta idea básica paulina no ha quedado clara por circunstancias históricas. Las cartas de Pablo iban dirigidas fundamentalmente a los gentiles conversos y sólo indirectamente a los judíos conversos. De ahí que –pensando solamente en los gentiles-- (sobre todo, Gálatas y Romanos) escribiera el Apóstol aparentes barbaridades sobre la Ley, que iban referidas a los gentiles, insisto, y sólo a esa parte de la Ley que no afectaba los gentiles. Precisamente por eso podía escribir a la vez Pablo que la Ley era buena justa y santa (Romanos 7,12: “Así que, la Ley es santa, y santo el precepto, y justo y bueno”).

Pablo fue toda su vida un judío observante de la Ley (a pesar de textos como 1 Cor 9,19-23 y Flp 3,8-9, pasajes necesitados de una exégesis que tenga en cuenta todo el conjunto del pensamiento de Pablo y su encardinación en el judaísmo) y jamás cuestionó la validez de la Ley en general. Jamás enseñó que los judíos abandonaran la Ley después de creer en el Mesías (1 Cor 7,18-20), ni tampoco hay texto alguno de sus cartas (aparte de la malévola insinuación por parte de ciertos judíos recogida en Hch 21,21) que diga que los hijos recién nacidos de los judíos conversos no debían ser circuncidados. Nada hay de esa falta de validez de la Ley en general y completa como instrumento divino para la salvación en Pablo respecto a los judíos conversos al Mesías.

Lo que sí hay en Pablo es, y expresado bien claro, una idea de la apocalíptica judía que afirmaba que todos, absolutamente todos, eran pecadores y que en el Juicio serían juzgados por sus obras. Incluso afirma que los gentiles serán juzgados en el Juicio Final según esa parte de la ley de Moisés (el Decálogo grabado en sus conciencias) que les hace conoce a Dios, a honrarlo y cumplir sus mandamientos básicos (Rom 2, 12-16). La humanidad estaba, pues, dividida entre pecadores y no pecadores. Y aparte de las precisiones sobre la Ley, el mensaje fundamental paulino para los gentiles, a saber la adoración del Dios único, la aceptación del Mesías y de la cruz, la ley del amor, y el perdón universal eran una parte del mensaje de Pablo que él predicaba a los gentiles…, ciertamente, pero que era válido también para los judíos.
Antes he prevenido al lector del peligro de hacer universal el mensaje de Pablo respecto a ciertas partes de la Ley: no son mensajes universales (que incluyan a los judíos) los ataques a la Ley y una teología judía fanática basada en las obras de la Ley específica (circuncisión, pureza ritual, alimentos), sino que son solo válidos para los gentiles, la otra parte de una humanidad, no para los judíos conversos.

Pero a la vez, insisto en que no se obtenga la errada conclusión (propia de algunos exegetas modernos) de que muchísimas cosas que Pablo predica a los gentiles, que no atañen a la circuncisión, la pureza y las normas de los alimentos, no van dirigidas a los judíos. Sí van y son válidas también para ellos. Hay que repetir una y mil veces que, salvo las distinciones sobre las leyes de la pureza, alimentos y circuncisión, etc., el evangelio de Pablo dirigido a los gentiles y el evangelio de Pedro, dirigido a los judíos, era el mismo, como dice el Apóstol en Gálatas 2,7.

Dijimos que Pablo era muy pesimista sobre el poder del Mal sobre los humanos. Todos están esclavizados por el pecado, pero hay algunos que atienden a la proclamación, y otros, no. Esos que escuchan, y obedecen (“la obediencia de la fe: Rom 1,5) la palabra sobre el Mesías serán los que se salven, sean o no judíos. Decir que los judíos ya tenían la Ley, y que tenían igualmente la remisión de los pecados por medio del cumplimiento de esa Ley y sostener por ello que en realidad no necesitaban del Mesías, sino que este había venido en el fin del mundo para perdonar solo los pecados de los gentiles no es el pensamiento de Pablo, sino una gran distorsión de él.

En el fondo, lo que piensa Pablo es que el Mesías no es para los gentiles propiamente, sino para los pecadores, ya sean judíos o gentiles. Pablo sabe que los judíos que cumplan la Ley y los paganos que observen la ley natural, se salvarán, aunque no hayan podido conocer al Mesías y la proclamación sobre él. Gran parte del mensaje paulino, válido para judíos y paganos, es que en la hora del final, tanto a los judíos como a los gentiles, el Mesías les ofrece la posibilidad de ser salvos, por el evento de la cruz, que hace que Dios mire hacia otro lado (Romanos 3,25), que deje un tanto de lado su Justicia y que haga actuar sobre todo la Misericordia, inducido a ello por la obediencia de su Mesías hasta la muerte en cruz.

Por tanto, la posición de Pablo no se entiende bien por la interpretación que es doctrina luterana usual, al menos cuando se afirma que esta exige creer que la justificación es solo por la fe y que en el juicio no vale más que la fe y no las “obras”. Si se entiende así, hay que decir que esto no lo enseñó Pablo nunca. Lo que sí dice el Apóstol es que por la fe en el Mesías, a saber y en concreto, en el evento de la cruz como perdonador de los pecados del pasado, se justifica todo ser humano, sea judío o gentil. Pero luego —sostiene Pablo-- ha de seguir una vida de obras, de obras buenas, pues la ley del amor del Mesías (Gál 6, 2) exige una vida de fidelidad absoluta a las normas de esa ley mesiánica. Para los judíos esa fidelidad incluirá el seguir cumpliendo íntegra la ley de Moisés, pero interpretada a la luz y con la óptica del Mesías. Para el gentil converso consistirá en cumplir la parte de la Ley que le corresponde y practicar todas las buenas obras que le enseña su conciencia y la ley del Mesías.

Así que Pablo --concluimos en esto Boccaccini y yo mismo--, no enseñó que había como “dos vías de salvación”, sino “tres vías de salvación”:

• La primera para los judíos piadosos, justos, observantes de la Ley que no habían podido creer en Jesús como Mesías porque no lo habían conocido o habían vivido antes de su venida.

• La segunda: para los gentiles piadosos, justos, observantes de la Ley en cuanto ley natural que no habían podido creer en Jesús como Mesías porque no lo habían conocido, o habían vivido antes de su venida.

• La tercera: la de los judíos pecadores y los gentiles igualmente pecadores, que están en la era mesiánica, que han sabido de la venida del Mesías y que lo han aceptado (que no son muchos), que saben que estaban bajo el poder del Mal y del Pecado, (así, personificados, como lo entiende a veces Pablo), pero que son perdonados de sus faltas pasadas por la Misericordia divina por un Dios, que movido aún más a la misericordia por el evento de la cruz, mira hacia otro lado y perdona los pecados pasados. Gracias al Mesías y a la cruz, ya no están ni judíos ni gentiles, sin escapatoria apenas, bajo el poder del Mal, sino que saben que el Mesías ha acabado en principio con el poder del Mal, del Pecado y de la Muerte y los ha hecho merecedores de la vida en el paraíso, “siempre con el Señor” (1 Tes 4,17).

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com
Antonio Piñero Viernes, 22 de Agosto 2014

Hoy escribe Antonio Piñero

He aquí algunas preguntas y respuestas:

Pregunta:

quisiera saber donde puedo encontrar el apocalipsis de Moises???

Respuesta:

El “Apocalipsis de Moisés” es un nombre poco usual de un apócrifo del Antiguo Testamento conocido científicamente como “Jubileos”. Puede encontrarlo en el vol. II de la colección ATT = Apócrifos del Antiguo Testamento, de la Editorial Cristiandad, Madrid, 1983, pp. 67-193. Es la única edición científica hecha en España. Está traducida y editada, con introducción y notas por Federico Corriente y por mí mismo.
Copio de mi Introducción, pp. 67-68 (se trata de un escaneo + OCR):


El Libro de los Jubileos es una de las más importantes obras pseudo­ epigráficas del Antiguo Testamento, tanto por su extensión relativa como por su coherente contenido. Su último editor, R. H. Charles 1, lo describía apropiadamente como un comentario haggádico al Génesis, del que es en general paralelo, pero del que a menudo discrepa con interesantes adi­ ciones y casi siempre motivadas omisiones. Le movía a ello, además, el rasgo, muy propio de este tipo de obras, de presentarse como una reve­ lación -efectuada por encargo divino y en primera persona por un ángel
«de la faz», o «divina presencia»- a Moisés en el monte Sinaí. Aquél le hace depositario de las tablas de la Ley y, a la vez, de profecías com­ pletas sobre las gracias y desgracias que alcanzarían a Israel, pueblo ele­ gido pero a menudo prevaricador, hasta el triunfo final de la ley, según un plan eterno. Así pasan ante los ojos del lector la creación, las vicisi­ tudes de las primeras generaciones humanas sobre la tierra, con la pro­ gresiva caída del género humano, salvo algunos de sus miembros, en la iniquidad y sus dolorosas consecuencias. Sin embargo, Abrahán, poste­
riormente, restaura el verdadero culto divino y lo transmite entre sus
descendientes, protegido en adelante por una celosa observancia de la ley, basada tanto en un ritual pormenorizado de acciones (festividades y sa­ crificios) y omisiones (descanso sabático, prohibiciones rituales y de co­ mercio con gentiles, prohibición de matrimonios mixtos) como en el
sometimiento más estricto a un calendario sabático. Es éste el verdadero
eje cosmogónico de un judaísmo articulado así, en oposición a cualquier otro sistema cronológico . Precisamente esta articulación ha dado su nombre al libro, donde todos los acontecimientos se gobiernan por su ocurrencia y se expresan en fechas de semanas, septenarios y jubileos, es decir, semanas de días, semanas de años y semanas de semanas de años.


Il. TITULO. AUTOR. FECHA DE COMPOSICION. UNIDAD. FUENTES

El Libro de los Jubileos ha recibido también otras denominaciones 2, fácilmente explicables por su contenido, como la de «Pequeño Génesis»

1 Cf. bibliografía, ediciones .
2 Charles (1927), p. XVI.

«Apocalipsis de Moisés», «Testamento de Moisés», «Libro de las Hijas de Adán» 3 y «Vida de Adán» 4, a las que hay que añadir, por supuesto, la de la versión etiópica, Mashafa Kufale, «Libro de la distribución (de los días de la ley ..., etc.)», que podría muy bien ser la original.

Pregunta:

Cual es la fecha más probable del nacimiento de Jesús de Nazareth, la primera navidad o natividad histórica verdadera, según las investigaciones históricas-científicas más recientes, completas y confiables??

Respuesta:

Jesús no nació probablemente Jesús el 25 de diciembre.

No es probable, porque el Evangelio de Lucas (2,8) implica que cuando nació Jesús los pastores guardaban sus rebaños al raso, algo implausible en diciembre.
Dionisio el Exiguo aceptó como fecha de nacimiento de Jesús el 25 de diciembre, fiándose de una tradición ya consolidada en su época. El monje ignoraba (¿?) quizás que tal fecha había sido establecida artificialmente por la Iglesia tan sólo un par de siglos antes, de modo que el nacimiento de Cristo se superpusiera a la fiesta del Sol invicto. Así se obligaba a las gentes, recién convertidas del paganismo, a olvidarse del dios pagano y a celebrar en ese día el nacimiento de Jesús.
La opinión de que así tal fiesta se superponía a la del nacimiento del dios Mitra en ese día es falsa. Ni un solo texto de la Antigüedad sostiene que el dios Mitra había nacido el 25 de diciembre.


Pregunta:

Usted ha dicho>
"La fórmula trinitaria probablemente es un AÑADIDO posterior. Quizás de inicios del siglo II"
Entonces mi pregunta es ¿Por qué existe la probabilidad de que la formula trinitaria sea un añadido?

Respuesta:

Porque en la fecha probable en la que se compuso el Evangelio de Mateo, hacia el 85/90 d.C., no existía ninguna conciencia trinitaria entre los grupos cristianos. Sabemos, por otra parte, que se muy probablemente se hizo una edición de los evangelios a finales del siglo II. En ese tiempo es probable que sí existiera esa idea trinitaria. Por ello esa posible glosa aparece en todos los manuscritos de Mateo que poseemos.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Antonio Piñero Jueves, 21 de Agosto 2014

Hoy escribe Antonio Piñero

He aquí algunas preguntas y respuestas:

Pregunta:

Hace tiempo vi un programa de televisión donde una persona decia que si la prueba del carbono 14 en la Sabana Santa mostraba una fecha mas reciente, podría deberse a la sangre humana. Que cuando databan vasijas que contuvieron ese elemento durante los sacrificios prehispánicos, alteraban las fechas. ¿Podría ser posible? Un saludo,

Respuesta:

Le confieso que no soy un experto, ni mucho menos, del carbono 14. Utilizo los datos que me ofrecen técnicos solventes. Estimo, sin embargo, que es posible esa alteración, debido a material orgánico humano. Pero, me imagino que los técnicos en su informe indicarán cuándo hay también ese material.

Pregunta:

Qué opina sobre la reencarnación

Respuesta:

A pesar del texto de Orígenes, Sobre os principios, Libro III, cap. 5, que defiende la reencarnación, opino que esta doctrina nunca fue mayoritariamente cristiana. Recomiendo el libro, muy amplio y documentado, compuesto por gente de mi Departamento de griego y de Hebreo de la Facultad de Filología, Universidad Complutense de Madrid, “Reencarnación”, Editorial Abada, Madrid, 2012 (editores Alberto Bernabé – Kahle –Santamaría). Ahí está todo, y en todas las religiones importantes.

Pregunta:

El evangelio de los esenios el cual fue publicado por el filólogo Edmond Bordeux szekely y q es considerado un evangelio apócrifo, de q fecha es su origen ? o cual es la historia detrás de eso, donde encontró el manuscrito .
Respuesta:
Es un evangelio que no vale nada históricamente, totalmente apócrifo y fantasioso. Por ello, no me he preocupado de sus orígenes y fuentes. Sencillamente, debo confesar que no me interesa.

Pregunta:

¿Le resulta que en algún Evangelio Apócrifo –ya que seguramente no resulta en los canónicos– Cristo se compare, gritando, a un escarabajo? Así se narra en una novela (Drood) del escritor americano Dan Simmons, aunque el personaje no dice dónde Cristo se calificaría a sí mismo de escarabajo. Le facilito el pasaje en su lengua original: “But the scarab, not your man-god Christ, is the ‘only begotten,’ Misster Wilkie Collinsss, sir, even though your people’s pretender god once cried out, ‘But I am a scarab, and no man,’ in envy of the true Khepri.”

Respuesta:

No tengo la menor idea de este asunto. Debe de ser fantasía personal del autor. He editado todos los evangelios apócrifos en mi obra, como traductor y sobre todo editor, "Todos los Evangelios" (son unos 83 evangelios desde el siglo I al IX aproximadamente), Editorial EDAF, Madrid 2010, con diversas reediciones.

Pregunta:

¿En que medida influyó la guerra judía de los años 65-70 y la destrucción del templo en el nacimiento del cristianismo como una religión independiente y distinta del judaismo? ¿porqué?

Respuesta:

Realmente es esta una pregunta importante. Influyó y mucho, aunque el proceso de la independencia no comienza en serio hasta finales del siglo II o comienzos del siglo III cuando el original grupo cristiano pasa de ser una secta judía a una religión propiamente tal. Aun así hoy día los investigadores opinan que el proceso de separación definitiva del judaísmo y del cristianismo no se dio hasta el siglo V después de que a consolidar totalmente la doctrina sobre la Trinidad.

Y ¿por qué?

Creo que por razones variadas. En primer lugar porque la caída de Jerusalén y de Templo validaba una profecía de Jesús acerca de que el santuario sería destruido. Espíritu significaba para los seguidores de Jesús que los judíos increyentes empezaban a recibir su merecido. Segundo, porque se consolidaba la idea de que Jesús había mucho más que un mero hombre, lo que parecía blasfemo para muchos judíos no apocalípticos. Tercero. Porque se interpretaron las cartas de Pablo y sus ideas acerca de que la ley de Moisés, en su parte específica sobre la circuncisión, las normas sobre la pureza y las leyes sobre los alimentos, que iban referidas a los paganos que se convertían a la fe en el Mesías, y solo a ellos, como algo que era también válido para todos los judíos. Con ello comenzaba a pervertirse el sentido de la teología de Pablo convirtiendo en dogma universal que la ley de Moisés dejaba de tener valor salvífico incluso para los judíos, aunque el pensamiento del Apóstol no era ese: una parte de la ley de Moisés no era válida para los paganos conversos, porque al convertirse no se hacían judíos. Pero para los judíos creyentes en el Mesías, la ley de Moisés, según Pablo, seguía siendo absolutamente válida (lo mismo que para el evangelio de Mateo: 5,17-19.

Estas y otras razones, que explico en mi obra “Guía para entender a Pablo. Una interpretación del pensamiento paulino (que aparecerá en Trotta el año que viene
Deo favente) hicieron que la primitiva seta judía de los nazarenos se fuera haciendo poco a poco, tras la caída de Jerusalén y su Templo, verdaderamente cristiana en el sentido moderno de la palabra.

Pregunta:

¿Se equivocó el evangelista Lucas al fechar el “censo de Quirino” que es el dato que el evangelista usa para datar el nacimiento de Jesús?


Respuesta:

Probabilísimamente sí. Los anales del Imperio Romano no han conservado ninguna noticia de este censo universal durante el reinado de Augusto, lo cual lo hace muy improbable.

Lucas dice que tal cómputo ocurrió siendo gobernador de Siria Quirino y que a la vez que eran los tiempos del rey Herodes el Grande. Ahora bien, la situación que resulta de esta doble afirmación es inverosímil. ¿Cómo iba a permitir este monarca de Israel, en sí independiente, que un legado de Augusto hiciera un censo en su territorio?

El único padrón que se llevó a cabo fue precisamente cuando muerto Herodes el Grande, Arquelao, su hijo, fue depuesto por Augusto y Judea pasó a ser provincia imperial romana. Entonces hubo necesidad de censar a la gente para que pagara sus impuestos a los nuevos amos. Ello ocurrió efectivamente en el 6/7 d.C., y el tal censo fue llevado a cabo por Quirino. Por tanto, ¡unos diez años después del nacimiento de Jesús, no en el mismo año!

Además, la razón dada por el evangelista (necesidad de que José se tras¬¬ladara a Belén, al lugar de donde procedía la familia, es decir un censo tribal) es también inverosímil. Porque un empadronamiento tenía motivos fundamental¬mente impositivos, de pagos a la hacienda imperial. Cada uno debía censarse y pagar sus tasas allí precisamente donde residía, no en donde era oriunda su familia; tal sistema hubiese sido un enorme caos en nada deseado por los romanos.

Por tanto, parece que Jesús no nació durante los años en los que Quirino fue gobernador de Siria, sino antes.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com
Antonio Piñero Miércoles, 20 de Agosto 2014
Hoy escribe Antonio Piñero

He aquí algunas preguntas y respuestas:

Pregunta:

Hola, me gustaría saber que parábolas o frases de Jesús tienen mayor peso histórico o están mejor documentadas ¿Estarían dentro de estas los sermones del monte? ¿cuál de sus libros me recomendaría sobre este tema? Muchas gracias.

Respuesta:

Es en verdad una pregunta muy difícil de responder, porque las parábolas son muchas y variadas. Los estudiosos suelen defender que las parábolas como tal provienen en general del Jesús histórico y que las alegorías son una recreación de la Iglesia primitiva. Normalmente esta Iglesia intentó alegorizar las parábolas para que, al entenderlas no sólo como comparación sino ante todo como símbolos, se les pudiera sacar más partido al interpretarlas.

Desde que se extendió el Evangelio de Marcos, que explica alegóricamente la parábola del sembrador (Mc 4,13-20: tales aclaraciones no son probablemente palabras del Jesús históricos, sino explicaciones del evangelista) se hizo común en la Gran Iglesia interpretar las parábolas no como comparaciones, sino como alegorías.

En líneas generales, puede decirse que casi todas las parábolas provienen en su base del Jesús histórico. Pero no siempre en el modo en el que aparecen en la tradición escrita evangélica. Una cosa fue lo que dijo exactamente Jesús en sus parábolas, y otra que, en la tradición oral que vino después, las parábolas fueran leve o crasamente modificadas por la Iglesia, por ejemplo, convirtiéndolas en alegorías y cambiando el contexto vital en el que fueron pronunciadas.

Ejemplos de ello son las posibles comparaciones primitivas de Jesús, que se han perdido, y las que aparecen en el Cuarto Evangelio como el “Buen Pastor” (Jn 10,1) y “Jesús igual a una vid, y los discípulos igual a los sarmientos” (Jn 15,1), que contienen elementos alegóricos secundarios. El lector atento caerá en la cuenta de que son ideas del evangelista que se mezclan con una posible parábola de Jesús.

Y al revés: de una parábola pudo surgir una historia inventada. Ejemplo: de una parábola perdida sobre un árbol malo que al final se seca pudo surgir la historia de la higuera maldecida por Jesús que se secó porque no tenía higos…, cuando no era tiempo de tales frutos (Mc 11,13). Otro caso: el de la mujer pobrísima que dio como limosna al Templo todo lo que tenía para vivir (Mc 12,44). Que esta última es una historia inventada se ve claro porque, según sabemos nadie estaba sentado en el Templo (¡era una descortesía para con Dios!); los “cepillos” de las limosnas estaban al parecer colocados de otro modo; desde lejos, Jesús no podía saber que la mujer pobre echaba exactamente esas monedas, y que era todo lo que tenía.

Pregunta:

Quisiera si es tan amable, que me recomendara literatura, respecto a el origen de satan(as) (Judaísmo)y evolución de éste (al cristianismo)y su relación con otras religiones (egipcias, griegas, romanas y otras). Gracias
Respuesta:

Lo mejor para empezar y no complicarse la vida con monografías muy especializadas es ir a un buen diccionario de la Biblia o de Teología y buscar el lema o voz “Satanás”. Allí encontrará todas las indicaciones necesarias.

Y ¿dónde encontrar estos diccionarios? Normalmente en las bibliotecas de las Facultades de Teología o en las de los Seminarios Diocesanos o en las de las instituciones eclesiásticas más cercanas, por ejemplo, parroquias, etc.

Pregunta:

¿En qué fecha nació Jesús?

Respuesta:

Según los evangelios de Mateo y Lucas, Jesús nació en los días de Herodes el Grande. Pero el segundo precisa que el Nazareno vio la luz justamente en el año en el que el emperador Augusto había ordenado un censo universal, cuando era gobernador de Siria un tal Quirino (Lucas 2,1-6). Por lo que sabemos a través del historiador Flavio Josefo, Quirino sólo llegó a esa provincia hacia el año 6/7 de nuestra era, realizando entonces un censo.

Por otro lado, la cronología de la historia antigua nos enseña que Herodes el Grande murió en el año 27 del principado de César Augusto, es decir el 4 a.C. Si a estos cuatro años antes de nuestra era añadimos uno o dos --los que se dice que Jesús vivió en Belén antes de la matanza de los inocentes--, tenemos que Jesús nació en el año 6 o 5 antes de nuestra era..

Así, entre las noticias de Mateo sobre las crueles actuaciones de Herodes y el cómputo de Lucas ¡hay una diferencia de más de diez años! ¿Dónde está la verdad? Probablemente Mateo se acerque más a ella, porque los datos sobre el censo que aporta Lucas son más que sospechosos.

Pregunta:

¿Que aspectos me podria mencionar que servirian para decir que Ireneo de Lion no fue un Invento de los contemporanos del siglo IV?
¿Que documentos originales existen de él? y si los hay ¿dónde estan?

Respuesta:

Me quedo sorprendido por su pregunta. No conozco ningún científico serio a quien se le haya ocurrido semejante idea.

Y más que hacerle una larga y onerosa lista del estado de la investigación sobre Ireneo, yo le agradecería que consultar una buena Enciclopedia general, científica o histórica, y le dirá muchísimo sobre Ireneo, sus obras e ideas principales. Por ejemplo, consulte la “Patrología”, de Johannes Quasten publicada hace muchos años pro al B.A.C. y muchas veces reeditadas. Tiene también el primer volumen de Los gnósticos de José Montserrat (Editorial Gredos) que le ilustrará mucho.

19 de agosto 2014

Pregunta:

Dos preguntas
¿Cúàndo aparecerá su prometido libro sobre Pablo de Tarso?
Juicio final: no todos los evangelistas esperan el Jujicio Final. Concretamente Lucas no coincide con Mateo, sobe todo si leemos el Códice Beza.

Respuesta:

El libro sobre Pablo esta ya entregado a la Editorial Trotta. Pero, como ha sallido la reedición de “Jesús y las mujeres” en la misma editorial en junio 2014, no quieren cansar al mercado. Tienen previsto que salga en el primer trimestre del 2015.


Es cierto lo que Usted dice. Pero la doctrina de la Iglesia es sincrética: va tomando de un evangelista o de otro y forma un canon o regla de la fe. Esa empieza a formarse pronto en las iglesias paulinas, como dice el Pseudo Pablo a Timoteo: “Custodia el depósito” (1 Tim 6,20) y luego se va conformando a lo largo de los siglos con la Tradición. Son dos fuentes de la revelación, según la teología católica, no una: la Biblia y la Tradición. Las declaraciones conciliares hacen el resto a lo largo de los siglos. El compendio de la fe católica está no sólo en el Catecismo, sino más ampliado en el Denzinger, Encheridion Symbolorum.

Pregunta:

Nuevamente soy yo, Daniel de México, le tenía un par de preguntas, ya que después de leer su acotación a las preguntas que publicó el día de hoy lunes, me surgieron algunas.

Con respecto a las parábolas que Jesús empleaba para enseñar, son de él?, es decir, el comenzó a utilizarlas o son propias de la época? se tiene registro de que otros personajes contemporáneos a él, las utilizaran?

Concretamente, el empleo de la oración del Padre Nuestro, por parte de Jesús, ¿se tiene algún registro o que cree usted que le sirvió para crear una oración así?, ¿es la original o con el tiempo pudo ser modificada o tergiversada?

Respuesta:

Las parábolas de Jesús son las primeras que se recogen en documentos en el judaísmo de la época del Segundo Templo (después del exilio de Babilonia hasta el 70 d.C.). Pero luego aparecen recogidas en la Misná y en los Talmudes parábolas similares. Por eso se supone, que aunque no se conserven, los rabinos acostumbraban a hablar así. Las de Jesús son las más desarrolladas y bellas. Paaul Fiebig, tiene un libro, en alemán, donde se recogen casi todas las parábolas de los rabinos sobre todo posteriores a Jesús

El Padre Nuestro es probablemente una tradición que venía de Juan Bautista: “Enséñanos a orar como el Bautista hacía con sus discípulos” (Lc 11,1). Pero las ideas son judías comunes.


Saludos cordiales
Antonio Piñero Martes, 19 de Agosto 2014
Literatura Pseudo Clementina. Las Homilías griegas.
Hoy escribe Gonzalo Del Cerro

Homilía VII

Vuelve el debate que enfrenta a Pedro y a Simón

Pedro vuelve a su enfrentamiento con Simón Mago. El debate de Clemente con su amigo pagano Apión había interrumpido el debate nuclear de toda la obra, que es el de Pedro con su paradigmático enemigo Simón Mago. Terminado el fragmento exclusivo de las Homilías griegas IV-VI, la narración retoma el encuentro de los dos grandes protagonistas del aspecto doctrinal de la obra. A pesar de su ausencia real en el debate entre Clemente y Apión, la sombra de Pedro y Simón se cierne sobre la muchedumbre y sus obsesiones. El texto había dejado claro que Simón era algo así como el par negativo de Pedro. Todavía en Tiro, Pedro volvió a repetir que Simón era la potencia negativa de Dios. Y por su parte continuó predicando la importancia de la penitencia para la salvación (Hom VII 5,1).

Estancia de Pedro en Sidón y huida de Simón a Beirut

Llegaron a Sidón las noticias de la actividad de Pedro y su eficacia doctrinal, apoyada por sus numerosos prodigios generosos a favor de los necesitados. Hicieron lo posible para que Pedro atendiera a sus necesidades y debilidades, y procuraron que se desplazara de Tiro a Sidón. Simón, poco partidario de tener cerca a Pedro, cuando supo que su enemigo había llegado a Sidón, se trasladó a Beirut con su amigo Apión y sus demás compañeros.

La llegada de Pedro a Sidón tuvo como consecuencia un revuelo de interés en la población. Llevaban a muchos enfermos en camillas y los colocaban delante de él. Pedro reaccionó dando explicaciones sobre su labor taumatúrgica. Protestaba una vez más de que pensaran que todo era obra suya, de sus poderes personales. Él era un hombre mortal, sometido a multitud de deficiencias y defectos. Pero había sido discípulo, es decir, alumno del Profeta Verdadero, que le había enseñado el método para “conservar limpios los cuerpos y para encaminar las almas hacia la eterna salvación” (Hom VII 3).

Los dos caminos

De forma un tanto solemne, anuncia Pedro con claridad una de sus obsesiones recurrentes a lo largo de sus sermones: “Os anuncio que hay como dos caminos” (Hom VII 7,1). Explica luego como una obviedad. Los dos caminos son los que corresponden al príncipe del mal y al del bien. Por uno caminan los que perecen, por el otro caminan los que se salvan. Unos van guiados por el Maligno, los otros caminan bajo la guía de Dios. El relator continúa su presentación ofreciendo detalles de los caminos. “El camino de los que perecen, espacioso y llanísimo, causa la perdición sin esfuerzo, pero el camino de los que se salvan, estrecho y áspero, salva en definitiva a los que transitan por él penosamente” (Hom VII 7,2).

Uno de los caminos es el de la incredulidad, el otro es el de la fe. Por el de la incredulidad caminan los que prefieren los placeres y no se preocupan de lo que les conviene. Los caminos de Dios no son nuestros caminos. Muchos hay que buscan lo que es bueno, aunque luego se equivocan. Con ellos tiene Dios especial sentimientos de misericordia. Otra cosa hacen los que no buscan ni intentan buscar dónde está el bien y la justicia. Aunque practiquen otras obras buenas, si no siguen la religión de Dios, sufrirán castigos graves bajo la acusación de descuido.

La religión de Dios

A los que ignoran en qué consiste la religión de Dios o abrigan dudas sobre su sentido y extensión les ofrece una definición detallada diciendo: “La religión definida por Dios es ésta: Darle culto a él solo, creer solamente en el Profeta Verdadero, bautizarse para el perdón de los pecados; de este modo, mediante el baño purísimo renacer para Dios por el agua salvadora; no participar de la mesa de los demonios, quiero decir, de alimentos ofrecidos a los ídolos, muertos, ahogados, cazados por bestias salvajes, sangre; no vivir impuramente, lavarse después de una relación sexual con una mujer. Las mujeres deben observar las mismas normas de la purificación; que todos sean castos, obren bien, no cometan injusticias, esperen la vida eterna de parte de Dios que todo lo puede, que pidan con plegarias y oraciones continuas que se la conceda” (Hom VII 8,1-2).

Aparecen los datos expresados en muchos pasajes. La unidad de Dios es una de las bases de los debates de Pedro con Simón Mago. La fe en el Profeta Verdadero y en sus enseñanzas. El bautismo que es una forma de renacer para Dios en una nueva vida. Es fundamental apartarse de la mesa de los demonios y de los que los imitan. La pureza sexual, la misma para todos. Y finalmente, el elogio de la castidad, uno de los aspectos de la vida cristiana más alabados en las Pseudo Clementinas. El resto es obvio: practicar el bien, mantener viva la esperanza y confiar en el poder de la oración para que Dios conceda a los suyos la vida eterna.

Saludos cordiales. Gonzalo Del Cerro



Antonio Piñero Domingo, 17 de Agosto 2014
Hoy escribe Antonio Piñero

He aquí algunas preguntas y respuestas:

Pregunta:

¿Como se explica que Lucas ponga en boca de Pedro en Hechos que tras la muerte y resurrección de Jesús Dios lo exaltó a su diestra, y sin embargo en su evangelio, con el nacimiento virginal le esté dando a Jesús ya desde el nacimiento una naturaleza divina?

Respuesta:

No puede explicarse desde el punto de vista de hoy de un escritor cuidadoso. Otro caso sorprendente es que en el Evangelio la estancia de Jesús en la tierra trs la resurrección dura solo 24 horas. Pero en Hechos dura 40 días!!!

La única explicación es la distancia temporal entre la composición por escrito entre la primera parte de la obra lucana, el Evangelio (compuesto hacia el 85-90) y la segunda parte, Hechos, compuesta quizás 20 o 30 años más tarde.
Lucas, aunque es muy sesgado a veces, es a la vez y sorprendentemente un autor fiel a la fuente que sigue en cada momento aunque sea contradictoria con su composición general.

Pregunta:

¿Cuándo se publica su novela junto con José Luis Corral?

Respuesta:

El martes 14 de octubre de 2014.

No habrá presentaciones (salen caras), pero sí promociones = radio, prensa, TV según puedan lograr los comerciales de la Editorial Planeta.

El título sigue el mismo: "El trono Maldito".
La cubierta ya se ha filtrado en Facebook (no sé cómo), y me parece impactante.
La leyenda bajo el título es:

“Un Imperio, un Reino, un Mesías
La gran novela sobre Jesucristo”

Pregunta:

¿Cuáles son los criterios filológico-histórico-críticos utilizados por los historiadores para discernir qué material evangélico puede atribuirse al Jesús histórico y cuál no? ¿Cuáles son los más importantes?

Respuesta:

Son fundamentalmente diez. Pero los más importantes son tres o cuatro:

1. Debe considerarse que tiene visos de ser histórico aquel hecho o dicho de Jesús que esté atestiguado por más de una rama independiente de la tradición.

Estas son: la fuente “Q”; Marcos como primer evangelista; el material exclusivo o propio de Mateo o de Lucas; tradiciones especiales recogidas por Juan o por otras fuentes exteriores al Nuevo Testamento, si se demuestran fiables y aportan una información independiente.

Por ejemplo no cuenta como tres atestiguaciones un exorcismo o una sanación de Jesús si procede del Evangelio de Marcos y la misma historia ha sido copiada por Mateo y Lucas. Se considera que está sustentado sólo por una fuente, no tres.

2. Criterio de “desemejanza o disimilitud”: Ciertos dichos y hechos de Jesús pueden considerarse auténticos si se demuestra que no pueden derivarse de, o son contrarios a, concepciones o intereses del judaísmo antiguo o del cristianismo primitivo.

Ejemplo: un Jesús iracundo (Mc 1,41) que se contrapone a la figura tradicional de un Jesús manso y humilde de corazón (Mt 11,29). O un Jesús ignorante (Mc 13, 32) que se contrapone a uno divino, que es omnisciente

3. Criterio de “dificultad”: Es probable que una tradición proceda del Jesús histórico cuando tal tradición causa muchos problemas a la Iglesia posterior.

Ejemplo: El bautismo de Jesús. Que éste fuera bautizado como un pecador por Juan Bautista para la remisión de los pecados es una historia molesta para los intereses teológicos de la Iglesia primitiva, que consideraba a Jesús dios y por tanto no pecador. Es difícil que la historia del bautismo sea un puro invento de la iglesia primitiva.

4. Criterio de “coherencia o consistencia”: se puede aceptar como material auténtico de Jesús aquello que es coherente o consecuente con lo establecido como auténtico por los tres criterios anteriores.
Ejemplo: a partir del uso de “abba” por parte de Jesús (Mc 14,36) para dirigirse a Dios como “padre” y las diversas menciones en los evangelios a sus continuos ratos de oración se deduce que Jesús predicaba la cercanía de Dios al ser humano.

Con el material evangélico, y en algunos caso del resto del Nuevo Testamento, debidamente cribado por la crítica, procedemos a responder preguntas sobre la vida, palabras, doctrina, figura misión, etc., de Jesús de Nazaret
El resto de los criterios, ampliamente comentados pueden encontrarse en el libro siguiente:

A. Piñero (editor), ¿Existió Jesús realmente?, Editorial Raíces, Madrid 2009, 350 pp. ISBN 978-84-86115-64-7.
El capítulo correspondiente ha sido redactado por el Prof. Dr. D. Gonzalo del Cerro

Saludos cordiales
Antonio Piñero Domingo, 17 de Agosto 2014
Hoy escribe Antonio Piñero


Me escribe Ariel Álvarez Valdés un sabroso comentario a mi postal de ayer que no me resiste a publicar:

COPIA

Estimado Antonio:
Le escribo para felicitarlo por el post de hoy en su blog. Me gustó mucho, ya que toca una cuestión candente de la teología paulina.

En él usted analiza las dos interpretaciones de Gal 2 (la tradicional y la moderna).
Quería expresarle mi humilde opinión al respecto. Creo que ambas interpretaciones son erróneas. Pienso que el “decreto de Jerusalén” no le fue entregado a Pablo ni en el concilio de Jerusalén, ni más tarde en Antioquía (según opinan ambas posturas). Pablo directamente nunca lo conoció, ni se enteró de su existencia.

En mi parecer, el decreto de Jerusalén (presentado por Hch 15,13-35 como si formara parte del Concilio), es posterior a éste, e incluso posterior al conflicto de Antioquía. Cuando el decreto llega a Antioquía, Pablo ya se ha ido de la ciudad, de modo que nunca llegó a conocerlo.

Podemos deducirlo por:
a) Pablo dice a los gálatas que en el Concilio no le impusieron ninguna condición (Gal 2,6). Y el decreto le impone cuatro condiciones, y bastante duras.
b) De haber existido el decreto, aceptado por Pablo en el Concilio, no se hubiera dado el conflicto con Pedro, porque ambos tendrían en claro qué es lo que se debía hacer según la disposición oficial.
c) Cuando en 1 Cor 8-10 a Pablo le consultan sobre cuáles alimentos pueden comerse, Pablo no menciona ningún decreto oficial. Da su propia opinión. Y dice que se puede comer cualquier cosa, en contra de lo dispuesto por el decreto.
d) Cuando le consultan a Pablo sobre el matrimonio entre parientes, Pablo lo rechaza (1 Cor 5,1-13), pero no por referencia al decreto, sino porque lo prohibía el derecho romano (1 Cor 5,1).
e) Cuando en su carta a los gálatas responde a los que decían que había que circuncidarse, en ningún momento Pablo cita el decreto, que le hubiera servido de excelente argumento contra los gálatas.
f) Además, según Hch 15,22-23.30, Pablo fue uno de los encargados de llevar personalmente el decreto a las otras comunidades. Pero cuando en Hch 21,25 Pablo regresa a Jerusalén, no tiene idea de la existencia de ningún decreto, y le tienen que informar.
Todo esto nos muestra que Pablo nunca se enteró de la existencia de decreto alguno, ni en Jerusalén ni en Antioquía.

Según mi opinión, el decreto fue precisamente consecuencia del enfrentamiento en Antioquía.
Cuando en Jerusalén se enteraron del conflicto que se había originado en esa ciudad, deciden que no es conveniente que los paganos vivan sin ninguna ley judía, como habían previamente decidido todos en el Concilio de Jerusalén (recuérdese que Pablo dijo que no le impusieron ninguna cláusula). Pero tampoco quieren imponer todas las leyes judías. Entonces se elabora un decreto con cuatro cláusulas:
1) No comer carne sacrificada a los ídolos.
2) No comer sangre.
3) No comer animales sin desangrar.
4) No casarse entre parientes próximos (Hch 15,13-29).

Este decreto es un retroceso de las disposiciones del Concilio, debido al conflicto en Antioquía.

En cambio Hechos dice que Pablo sí lo conocía, para mostrarlo siempre en total acuerdo con las autoridades de Jerusalén.

¿Por qué Lucas coloca el decreto como conclusión del “concilio”? Porque quiere mostrar que hubo acuerdo entre las partes que debatieron. Pretende destacar la unidad de la iglesia primitiva. Como si el “concilio” hubiera resuelto, en un magnífico acto de unidad y comprensión, el problema de la diversidad de pensamiento en la Iglesia. Es la constante teología que Lucas muestra en los Hechos.

Un cordial saludo.


FIN DE COPIA

Mi respuesta es:

Querido amigo:

Creo que tienes toda la razón. Me ha gustado mucho esta exégesis y opino que la mía está equivocada. Como tal, la voy a incorporar a la obra "Guía para entender a Pablo. Una interpretación del pensamiento paulino", que aparecerá Deo favente en el primer trimestre de 2015 en Trotta.

Saludos cordiales, Antonio


Fe d) erratas (17 agosto 2014(
Debido a mi congénito despiste, y dado a que mi propio hijo Antonio, le llamo a veces Alfonso, y a la inversa, debo corregir el título de la postal de ayer. Sé de sobre que el Dr. Ávarez Valdés se llama Ariel y no Daniel.
Pido disculpas al interesado y a los lectores.
Antonio Piñero Sábado, 16 de Agosto 2014

Hoy escribe Antonio Piñero

La disputa teológica acerca de la impureza ritual casi congénita de los gentiles, incluso los convertidos a la fe en el mesías Jesús tuvo una gran importancia en la iglesia primitiva, cuyos miembros eran muy escasos y que estaban ya divididos en algunas cuestiones sustanciales como éstas. Santiago, el hermano del Señor, y desde luego la facción farisaica del judeocristianismo jerusalemita, estaba en contra. Los cristianos paulinos a favor..., y Pedro (probablemente en cierto desacuerdo con Santiago, por lo cual “había emigrado” a Antioquía) estaba al principio de acuerdo con Pablo. y posteriormente, al parecer se pasó al bando de los más intransigentes. El episodio de Antioquía entre Pedro y Pablo, muy conocido, es el testimonio principal de estas diferencias teológicas:

b[Pero, cuando llegó Cefas a Antioquía, me enfrenté con él cara a cara, porque era digno de reprensión. 12 Pues antes de que llegaran algunos de los de Santiago, comía con los gentiles; pero cuando llegaron, se apartaba y retiraba por temor a los de la circuncisión. 13 Y lo imitaron en su hipocresía [también] los demás judíos, de modo que también Bernabé se vio arrastrado por la hipocresía de aquellos. 14 Pero cuando vi que no caminaban con rectitud respecto a la verdad del evangelio, dije a Cefas delante de todos: «Si tú, siendo judío, vives como gentil y no como judío, ¿cómo obligas a los gentiles a judaizar?» (Gál 2,11-14).
]b
Hubo, pues, una fuerte discusión entre Pedro y Pablo. El primero acostumbraba a comer con los gentiles conversos antes de que llegaran algunos del “partido” de Santiago, pero en cuanto llegaron estos, dejó de comer con ellos, influido al parecer por los recién llegados.

Esta es la interpretación usual del episodio, que ahora es muy discutida: ¿Son “los de Santiago” los mismos a los que en el v. 12 Pablo llama "los de la circuncisión", o son otros? ¿Hay que ver en la frase "antes de que llegaran algunos de los de Santiago" un mero marcador temporal, es decir, ocurrieron las dos cosas –llegaron los de Santiago; Pedro deja de comer con gentiles-- una detrás de otra, pero sin relación causa–efecto? Al responder que son dos grupos distintos y que “la llegada de los de Santiago” representa solo un mero marcador temporal, y que no hay relación causa-efecto entre ella y el apartamiento de Pedro, cosa conocida tanto por Pablo como por sus lectores, se muda la interpretación habitual de este pasaje: los de Santiago (moderados) no intentaron influir en Pedro, sino otros, que eran judaizantes . Contrastemos más detenidamente estas dos exégesis encontradas que, por otra parte, dan una idea al lector del estado actual de agitada controversia en la investigación.

A. Interpretación usual: “Los de Santiago” y “los de la circuncisión” son los mismos, y su aparición no es un simple marcador temporal. La aparición de “los de Santiago” en Antioquía fue por un doble motivo: a) Para llevar la carta de Jerusalén y b) Precisamente para que cesara la costumbre de comer juntos gentiles conversos y judeocristianos. Su presencia y exigencias puristas causaron la retirada de Pedro de la comensalidad común.

Esta interpretación supone que a pesar del pacto anterior en el “concilio de Jerusalén”, los de Santiago habían hecho luego causa común con los más intransigentes de la comunidad (“falsos hermanos”: Gál 2,4), quienes supondrían que Pedro, al comer con gentiles conversos, no estaba teniendo en cuenta la interpretación de la ley mosaica relativamente común entre judíos y prosélitos en Israel en esta época del Segundo Templo, a saber que los paganos, incluso los convertidos a la fe en el Mesías, seguían siendo impuros, pues no se habían circuncidado ni cumplían las normas de pureza de los alimentos. Así según Hch 10,28-29, donde habla el mismo Pedro:

Y les dijo: “Vosotros sabéis que a un judío no le está permitido unirse o acercarse a un extranjero; pero Dios me ha manifestado que no debo llamar profano o impuro a ningún hombre. 29 Por eso, cuando me han llamado, he venido sin reparo alguno. Os pregunto, pues: “¿Por qué razón me habéis hecho llamar?”.

B. La interpretación alternativa moderna quiebra diecinueve siglos de consenso: cuando aparecieron en escena ciertos judeocristianos de Jerusalén enviados por Santiago, es cierto que Pedro dejó de sentarse a la mesa con los paganos creyentes; pero si se lee bien el texto, se observa que, aunque “estos de Santiago” fueran los portadores de la carta con las normas noáquicas, en ella carta nada se decía --a juzgar por el texto de ella recogido en Hechos 15-- sobre la necesidad de circuncidar a los gentiles y de imponerles los preceptos de la Torá respecto a la pureza ritual; se les instaba únicamente a abstenerse de la idolatría, de la fornicación, de la ingestión de sangre, etc. Por tanto "los de Santiago" y "los de la circuncisión" son dos grupos distintos que coincidieron simultáneamente en Antioquía.

En este caso, la frase cuando llegaron los de Santiago sería un mero marcador temporal, no supondría complicidad alguna entre los de Santiago y los de la circuncisión, intransigentes judaizantes, e indicaría que los primeros no estaban en contra de la norma de Pablo de no obligar a los gentiles conversos a cumplir la ley completa judía que incluía circuncisión y pureza. “Los de la circuncisión” (v. 12) llegaron inmediatamente después, detrás de los de Santiago, y serían los “falsos hermanos” que aparecieron también por Galacia, probablemente fariseos judeocristianos intransigentes. Estaban horrorizados con la innovación de Pablo y su interpretación laxa de la Ley respecto a los paganos conversos. No admitían la decisión del concilio de Jerusalén. Tampoco estaban de acuerdo con la carta; no se contentaban con que los gentiles conversos cumplieran las “leyes de Noé” y eran los que exigían la observancia de la Ley completa a los gentiles.

Por tanto –según esta interpretación-- la oposición Pablo-iglesia de Jerusalén no era tan terrible; sí lo era la pugna entre “falsos hermanos” y Pablo respecto a la observancia de la Ley por parte de los gentiles conversos. Igualmente –y esto es importante-- se deduce que gran parte de la iglesia de Jerusalén podría estar de acuerdo con la postura de otros judíos no creyentes en Jesús Mesías, que relativizaban el valor salvífico de la Ley. La consecuencia es que Pablo, con su notable innovación de que los gentiles no cumplieran la ley de Moisés completa, no se apartaba tanto del judaísmo como se había pensado hasta ahora.

Opino que ambas interpretaciones son razonables. Desde luego fue muy probablemente en ese momento de Antioquía, y no en el concilio de Jerusalén, cuando se presentó la carta previamente redactada por los de Santiago. Pero la segunda exégesis parece más rebuscada y artificial y pretende dejar en claro que la judeidad de Pablo no quedaba en entredicho a pesar de sus innovaciones respecto al incumplimiento de la ley de Moisés completa por los gentiles conversos. Parece, por el contrario, más verosímil que Santiago y los suyos –probablemente Pedro incluido-- se dejaran arrastrar poco después del Concilio (recordemos que parte de la negociación había sido secreta como se deduce de Gál 2,6-9) por la facción rigorista –fariseos y sacerdotes que formaba parte del grupo o comunidad judeocristiana de Jerusalén-- y de facto formaran un grupo único a los ojos de un Pablo que ya se había marchado de la capital con otra impresión. Ciertamente, la carta no exigía más que el cumplimiento de la “Leyes de Noé” para los gentiles conversos, pero, de palabra, los enviados rigoristas pidieron la eliminación de la comensalidad judía-gentil converso. Y Pedro accedió. Así pues, es más que plausible que la intelección de la frase sea la que exige el ritmo de la sintaxis del texto en 2,12, y que el sintagma “cuando llegaron los de Santiago” no fuera un simple marcador temporal, sino que los dos grupos fueran de facto casi idénticos.
Lo único cierto es que Pedro cambió de actitud al llegar los de Santiago a Antioquía, aceptando que los paganos conversos a Jesús seguían siendo impuros, tanto por ser incircuncisos como, por ejemplo, por descuido en la estricta separación de los alimentos, o por cualquier otro motivo. Pedro se dejó convencer y ello significaba la negación del evangelio paulino.

La reacción de Pablo es, vehemente. No hay posible distinción entre judíos creyentes en el mesías y gentiles creyentes en el mesías porque ambos son pecadores (Rom 5,6-10, por ejemplo):

6 En efecto, cuando todavía estábamos sin fuerzas, en el tiempo oportuno, Cristo murió por los impíos. 7 En verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atreva alguien a morir. 8 Dios presenta sus cartas de recomendación de que nos ama en que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros. 9 ¡Cuánto más, pues, justificados ahora por su sangre, seremos salvados por él de la cólera! 10 Si, pues, siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡cuánto más, ya reconciliados, seremos salvados por su vida!

Por tanto, respecto a la justificación, los judíos no pueden jactarse de ser superiores. Recordemos Gál 2,21:

No tengo por inútil la gracia de Dios, pues si por la Ley se obtuviera la justificación, entonces Cristo habría muerto en vano.

¿Significa esto que Pablo abolió la distinción social y respecto a ciertas ventajas de la Alianza entre judíos y gentiles? De ninguna manera, a pesar de que se ha sostenido así repetidas veces citando siempre el mismo texto de Gálatas, 3,28:

No hay ya judío ni griego; no hay esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, puesto que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

Pero esto se refiere solo al plano de la relación con el Mesías y la salvación, pero no afecta al plano sociológico: las distinciones se mantienen. Pablo pide a Filemón que acepte al esclavo fugitivo Onésimo como hermano en Cristo, y sin embargo, Onésimo sigue siendo un esclavo… ¡ y Pablo no lo duda ni un segundo, ni condena la esclavitud!... aunque argumente que en Cristo no hay esclavo ni libre. Y aunque Priscila y su marido Áquila son iguales en cuanto apóstoles de Jesús, o predicadores del evangelio, Pablo sigue manteniendo que “la gloria de la mujer es el marido” y que este es el que manda en el matrimonio (1 Cor 11,3). Así que ya no hay hombre ni mujer… y todos somos pecadores…, y no hay distinción entre judío y gentil… Pero solo en el plano espiritual, “en Cristo”.

Hay todavía muchos teólogos que sostienen que, por medio de la revelación a través de Pablo Dios ha ordenado por decreto la lucha por la eliminación de las distinciones sociales. A mí me, encanta esto como persona, lo alabo y en cuanto puedo, lo pongo en práctica. ¡Pero no hay decreto divino alguno en las cartas de Pablo! Por tanto, el Apóstol no abolió la distinción, dentro de la Alianza, entre judíos y gentiles, de igual modo que no abolió la distinción social entre hombres y mujeres de su tiempo, ni tampoco entre esclavos y libres.

Saludos cordiales Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com

Antonio Piñero Viernes, 15 de Agosto 2014

Hoy escribe Antonio Piñero

He aquí algunas preguntas y respuestas:

Pregunta:

considero es una mala interpretación de algunas corrientes evangélicas de estos tiempos, en cuanto a mateo 24, lucas 21 y marcos 13.

Por algún motivo se interpretan esos pasajes como fin del mundo con venida segunda de Cristo y se termina todo.

Entiendo que solo relata la destrucción de Jerusalén y nada más.

Los eventos del sol, la luna, y las estrellas entiendo que simbolizan los gobiernos, gobernantes, autoridades. El mismo lenguaje se usa en Isa. 13:9-13, 19, acerca de la caída de Babilonia; se usa en Isa. 34:4 para describir la ira de Dios contra las naciones; se usa en Ezeq. 32:7 con respecto a la caída de Egipto., pero no relatan una destrucción cósmica y cuando menciona que viene en las nubes, creo es una expresión figurada que se refiere a la intervención de Dios para juzgar y castigar. Isa. 19:1, "Profecía sobre Egipto. He aquí Jehová monta sobre una ligera nube, y entrará en Egipto". Sal. 104:3, "El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento". Estos pasajes del antiguo testamento se cumplieron en teoría y se referían a castigos de naciones y no a eventos cósmicos. Por otro lado lo curioso es que las recomendaciones de Jesús con respecto a las que estaban embarazadas por la huida o que no sea invierno o día de reposo, solo tendrían sentido en "esa generación". Entiendo esto no es la venida desde el cielo que menciona Pablo de Tarso para el fin del mundo "2 Tesalonicenses 1:8": "en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo"


Considera que estoy equivocado y me estoy perdiendo de algo ?

Respuesta:

Lo que Usted escribe está bien visto como antecedentes proféticos. Pero olvida Usted una cosa muy importante: la evolución del pensamiento judío después del Exilio de Babilonia y sobre todo el surgimiento de la Apocalíptica en la época del Helenismo. Ahí cambia la perspectiva profética y se orienta claramente hacia el fin de la historia. Olvida Usted también que Jesús, y Pablo, lo dicen expresamente: el fin está próximo. Son los primeros cristianos los que vieron en la destrucción de Jerusalén el comienzo del fin y moldearon esos discursos de Jesús, sin duda, pero dejaron intacto el deseo del fin que creían propio de Maestro.

Pregunta:

¿Jesús se vio influenciado por el pensamiento helénico de la época? ¿Pudo hacer uso del mismo, en la divulgación de su doctrina? Gracias


Respuesta:

Probablemente no más que cualquier hombre formado en las Escrituras en su época. Toda Palestina estaba más helenizada de los que parecía. Por favor, consulte, si le es posible mi obra “Biblia y helenismo. La influencia del pensamiento griego en la formación del cristianismo” (creo que hay vers. electrón.) Edit. El almendro, Córdoba 2006.
El pensamiento de Jesús está conformado por el fariseísmo helenísticos y sus doctrinas: su concepción de Dios y del mundo de ultratumba sí están influenciados por el pensamiento griego. Pero el uso de Jesús es como si ese pensamiento fuera exclusivamente judío.

Pregunta:

hace tiempo leí el libro de José Montserrat Torrents: "Jesús, el Galileo rebelde", y la verdad es que me chocó mucho la imagen de Jesucristo transmitida por el autor. Venía a decir que Jesús fue condenado por organizar una rebelión contra Roma, y que su grupo de seguidores iba armado en el momento de su detención, cuando presuntamente iban a asaltar de madrugada la muralla de Jerusalén, defendida por soldados romanos. ¿Es posible que Jesús no fuera ese apostól del amor y la paz que transmiten los Evangelios, sino una especie de extremista religioso que, como tantos, fue condenado a muerte por conspirar contra Roma y tratar de expulsar a los romanos del territorio de Israel?

Respuesta:

Se llama estrictamente “El galileo armado”. Soy escéptico ante una tesis tan radical y que presenta solo un aspecto de la compleja personalidad de Jesús. Pero su autor, a quien admiro por su clara inteligencia y buena formación, tenía el propósito de destacar un aspecto olvidado de Jesús en la enseñanza común. Es también posible que a la vez que políticamente peligroso para Roma Jesús fuer un apóstol del amor par todos los que no fueran enemigos declarados de Dios como la inmensa mayoría de los romano, según Jesús.

Pregunta:

Jesús era realmente observador de las leyes judias,si es así por que según el narrador,curaba enfermos en días de reposo?
Otra pregunta cuales leyes fueron abolidas del decálogo o de la ley de moisés según las tradiciones paulinas?


Respuesta:

• Sí lo era. Vea por favor mi obra (Editorial Atanor, Madrid 2012) “Ciudadano Jesús”.

• Pablo no abolió nada del Decálogo. Como buen observante judío de la Ley, a pesar de las exégesis en contra de esta opinión, jamás quebrantó Pablo el judaísmo. Su tesis principal era solo que los paganos creyentes en Jesús Mesías no tienen por qué hacerse judíos, sino que se salvarán como paganos creyentes. Por tanto, no están obligados a las leyes propias solo de los judíos como miembros de una Alianza especial con Dios: circuncisión, leyes de pureza ritual y normas sobre los alimentos.

Pregunta:


¿Hay alguna manera de saber qué es historia y qué mito en los Evangelios? Es decir ¿qué procede en verdad de Jesús y qué de sus discípulos?

Respuesta:


Nunca podremos estar seguros al cien por cien, sobre todo en los dichos de Jesús, sobre qué es históricamente cierto o qué se debe a manipulación --se supone que con buena voluntad-- de sus seguidores. La manera de proceder críticamente de los historiadores se ha ido perfilando en los últimos doscientos años de investigación y se concreta en los llamados “Criterios para juzgar la autenticidad de las tradiciones sobre Jesús”.

Saludos cordiales
Antonio Piñero Jueves, 14 de Agosto 2014
1 2 3 4 5 » ... 153


Editado por
Antonio Piñero
Antonio Piñero
Licenciado en Filosofía Pura, Filología Clásica y Filología Bíblica Trilingüe, Doctor en Filología Clásica, Catedrático de Filología Griega, especialidad Lengua y Literatura del cristianismo primitivo, Antonio Piñero es asimismo autor de unos veinticinco libros y ensayos, entre ellos: “Orígenes del cristianismo”, “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos”, “Biblia y Helenismos”, “Guía para entender el Nuevo Testamento”, “Cristianismos derrotados”, “Jesús y las mujeres”. Es también editor de textos antiguos: Apócrifos del Antiguo Testamento, Biblioteca copto gnóstica de Nag Hammadi y Apócrifos del Nuevo Testamento.







RSS ATOM RSS comment PODCAST Mobile