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“Segundo estrato, o segunda redacción, del evangelio de Tomás (EvT2). El Jesús de la historia. Un acercamiento a través de este evangelio” (III)
Escribe Antonio Piñero
 
Seguimos, conforme a lo prometido con la descripción del segundo estrato del EvT, según Riera Ginestar.
 
 
II El segundo estrato o segunda redacción del evangelio de Tomás (EvT2) se conforma cuando, después del martirio de Santiago (año 62), la colección original de dichos y quizás también la comunidad que la había producido, emigra a Edesa (Siria) para huir de los nacionalistas judíos extremos.
 
En esa ciudad, posiblemente en los años 60 o 70 del siglo I y bajo la autoridad de Judas Tomás (bien un hermano carnal de Jesús o bien un apóstol suyo que llevó el cristianismo a la India) se añade al EvT primitivo un material nuevo que presenta caracteres diversos.
 
Nuestro autor se niega a designar como gnóstico (vocablo generalizante –en su opinión– y simplista) a este nuevo material, y prefiere describirlo como una amalgama de ideas que van desde concepciones originarias del panteísmo hindú y budista (el autor explica cómo fueron posible las influencias y cuándo), hasta ideas del cristianismo paulino mezcladas con tendencias ascéticas y encratitas, pasando por temas del hermetismo egipcio y helenístico. La parte que denominaríamos “gnóstica” es considerada por Riera Ginestar como un “misticismo hebreo” que finalmente desembocará en la Cábala.
 
 
En muchos casos los dichos del segundo estrato del EvT material aparecen superpuestos a los del primer estrato –o estrato más antiguo– mezclados con ellos o incrustados sobre las primeras unidades, que son interpretadas o reinterpretadas por el nuevo y definitivo autor según alguna de las corrientes ideológicas que hemos señalado. La delimitación del material propio de este segundo estrato se obtiene aislando aquellos dichos que no tienen paralelos o testimonios externos en los evangelios sinópticos o en ‘Q’, en  ‘M’ y ‘L’. Son los siguientes: 1. 2. 3. 7. 11. 18. 19. 22. 27. 28. 29. 42. 49. 50. 56. 61. 67. 70. 75. 77. 80. 83. 84. 87. 101. 110. 111. 112.
 
 
La imagen de Jesús de este segundo estrato, según nuestro autor, es una reelaboración o interpretación post mortem de la persona y magisterio de aquel. Es una figura paralela y alternativa tanto a la visión del grupo palestinense de “Q” como a la versión helenizante de Pablo. Sus rasgos característicos son:
 
Jesús vive eternamente a través del recuerdo, análisis, comprensión y aplicación de sus palabras por parte del creyente. La actualización de la enseñanza de Jesús a través de sus palabras permite al creyente salvarse o liberarse de las cadenas del mundo material sin renunciar a vivir en él pero haciéndolo con otra visión: sin apego, deseo, angustia, miedo y dolor. Este Jesús enseña la aparente realidad de mundo fenoménico, material.  El creyente en Jesús vive en el mundo sin oponerse a él y a la vez sin apegarse a él, aceptando el curso natural de este mundo, pero siempre con la intención puesta en alcanzar la liberación definitiva de la carne y del sufrimiento terreno. Así podrá retornar al origen informe y pacífico del Reino del Padre.
 
A través de las palabras de Jesús, el creyente adquiere la revelación de la realidad última, auténtica y total, de modo que puede volver a la unidad original. Esta es el “Reino” o “Reino del Padre”, al que solo se puede acceder tras un proceso de búsqueda y autoconocimiento o reconocimiento en uno mismo de la identidad divina, lo que implica la identificación del origen de uno mismo (luz) y de su destino final (descanso en el origen luminoso), superando la aparente y dolorosa dualidad (división objeto–sujeto) de la existencia humana. Dicho proceso es como un renacimiento (convertirse en un niño) y lleva finalmente a un estado de paz o autoliberación.
 
Respecto a estas dos imágenes de Jesús que se desprenden del Evangelio de Tomás y a la síntesis del pensamiento del Nazareno, hay que subrayar que Riera Ginestar no se manifiesta nunca de un modo dogmático, sino que reconoce las dudas que le embargan al presentar una imagen de Jesús tan distinta de la usual. Así, en el apartado general “Jesús y su mensaje” (pp. 86-90) manifiesta sus vacilaciones. Pongo algunos ejemplos:
 
“¿Es el Reino de naturaleza terrenal (teocracia redentora que desde Israel se extendería al resto del mundo) o de tipo celestial (paraíso de ultratumba al que serán arrebatados los justos el día del Juicio)? ¿Es de naturaleza exterior (física) o interior (psíquica) o de ambos tipos a la vez? ¿Es el Reino una realidad en acto (tangible) o solo en potencia (utopía)?” (p. 87).
 
“¿Era Jesús un profeta de arrepentimiento de corte esenio, un judío piadoso, apocalíptico y nacionalista que predicó en exclusiva al pueblo de Israel, rechazando abiertamente a los gentiles, y que creía en el inminente fin del mundo y la llegada del juicio divino? ¿O era en cambio un maestro de sabiduría intemporal en contacto con enseñanzas orientales de corte hindú, budista y taoísta y con el modo de vida de los cínicos del mundo helenístico y romano cuyo mensaje tenía voluntad de universalidad?”  (p. 88).
 
“¿Predicaba Jesús un amor absoluto hacia todos o solo hacia aquellos que pertenecían o estaban abiertos a pertenecer al grupo del Reino? ¿Odiaba Jesús o al menos mostraba una profunda distancia y animadversión hacia quienes por su dureza de corazón se mostraban cerrados a su proclamación sobre el Reino?”  (p. 89)
 
“¿Era Jesús un nacionalista galileo violento que promovió acciones hostiles contra el poder romano que lo llevaron a ser ejecutado en la cruz como un bandido junto a otros seguidores, o era un maestro pacífico pero la radicalidad de su predicación fue vista como una amenaza por las autoridades judías y romanas y acabó siendo acusado falsamente de sedición y crucificado? ¿Se consideró Jesús a sí mismo como hijo de Dios en sentido estricto (filiación divina) o solo en el sentido de enviado suyo (profeta humano)?” (p. 89).
 
“¿Er el término “Hijo del Hombre” (bar enasch en arameo y ben adam en hebreo) un giro idiomático propio del arameo de Galilea con el que Jesús aludía con frecuencia a sí mismo como ser humano (“hijo de hombre”), igual que hacían los sabios orientales, o es posible que con esta expresión Jesús se describiese como enviado o mensajero divino que, igual que los antiguos profetas israelitas (Elías), una vez muerto y arrebatado al cielo, regresaría sobre las nubes como gran Juez el día del Juicio Final? ¿O tal vez al utilizar la expresión Hijo del Hombre Jesús se refería a su filiación divina y a su categoría de Mesías o Ungido de Dios que, como rey guerrero, liberaría a Israel del yugo opresor romano? ¿O bien con ese término aludía así mismo como un Mesías atípico, como el “siervo sufriente” de Isaías 53, recogido por el evangelio de Marcos, que como cordero sería llevado al matadero? ¿Se autoproclamó Jesús como Mesías o se dejó proclamar, contra su voluntad, como tal?” (pp. 89-90).
 
Naturalmente, a lo largo de cada capítulo de la traducción y comentario (o mejor, exposición del pensamiento de Jesús en el apartado pertinente) al primer estrato del EvT (pp. 99-267 y su repetición de forma seguida en pp. 321-353), el autor se decanta por una interpretación que tiende a ser la contraria de lo usual, como ya hemos podido observar al dibujar someramente más arriba la imagen de Jesús de cada uno de los estadios del Evangelio de Tomás. Pero luego añade: “Urgen de esa manera preguntas abiertas… que todavía no han sido contestadas de manera definitiva ni satisfactoria (ni seguramente lo serán nunca) por ningún experto y que cada cual debe intentar responderse a sí mismo a partir de la reflexión que puede surgir de su experiencia personal con el material literario primitivo cercano al Jesús de la historia que ofrecemos en este libro” (p. 87).
 
En la próxima entrega (probablemente el 10 de julio) expondré y haré unas consideraciones sobre la cuestión básica que domina la parte principal del libro que comentamos: el material del EvT del primer estrato es independiente y anterior al de los evangelios sinópticos
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com
 
Sábado, 8 de Julio 2017
Primer Estrato del Evangelio de Tomás. “El Jesús de la historia. Un acercamiento a través de este Evangelio” (II)
Escribe Antonio Piñero
 
Seguimos con la descripción del contenido del libro de Joaquín Riera Ginestar, que lleva el título de esta postal
 
Para llegar a una solución respecto a las cinco posibilidades de interpretación del EvT (que expusimos al final de la postal anterior), nuestro autor parte en primer lugar de la perentoria necesidad de distinguir entre dos estratos bien claros que componen el EvT, y lo fundamenta del modo siguiente:
 
“El hecho de que los dobletes, o dos versiones de un mismo dicho, sean numerosos en el EvT (ejemplos: 21,5 y 103; 48 y 106; 56-80), así como la presencia de ideas divergentes que muestran corrientes de pensamiento también divergentes (sapienciales; apocalípticas; paulinas; ascético-encratitas; místicas; presencia o ausencia de conceptos que podrían llamarse gnósticos / herméticos / ideas influidas por las religiones persa e hindú) en el texto del EvT… ponen de manifiesto que el autor o autores del EvT utilizaron y reelaboraron dos o más fuentes escritas” (pp. 63-64).
 
Basado en este presupuesto, en las pp. 74-85, ofrece nuestro autor una propuesta de estratificación del EvT, siguiendo de cerca los análisis de J. D. Crossan (1994, 489-490).
 
I El primer estrato contendría material literario muy antiguo sobre Jesús tomado de una fuente (que hipotéticamente podría haber existido en Jerusalén dentro de la comunidad judeocristiana dirigida por Santiago el Justo, el hermano del Señor [Gal 1,19], ejecutado por lapidación en el 62 d. C., según testimonia Flavio Josefo, Antigüedades de los judíos XX 200), fecha que marcaría el término final de su redacción.
 
“Esta fuente aparece muy adulterada en el conjunto global del EvT ya que los materiales posteriores se incrustan en ella”, es decir, en la obra actual y a primera vista no se distinguen los materiales antiguos y recientes de la obra.
 
Sin embargo, hay un método para separar y recuperar el material que más interesa al historiador que investiga sobre el Jesús de la historia: “Esta fuente antigua es distinguible y recuperable en gran parte en aquellas unidades con atestiguación independiente (‘Q’, ‘M’ y ‘L’) o material paralelo en los evangelios sinópticos (Mc, Mt, Lc)”.  Se cumple así el criterio de “atestiguación múltiple” (p. 75).
 
Riera obtiene la siguiente conclusión (siguiendo también fundamentalmente a J. D. Crossan 1994 y 2003) respecto al valor del estudio del primer estrato del EvT:
 
“Lo más probable es que el EvT dé testimonio en su primer estadio (EvT1) de una tradición sobre Jesús de raíz oral –dichos sueltos–, originada en comunidades judeocristianas palestinas de lengua aramea, que cristaliza en una colección de dichos escrita, que es independiente de los evangelios sinópticos del Nuevo Testamento, y que ofrece una forma más original y primitiva que estos” (p. 62).
 
“Una fuente cuyo principio rector no está relacionado con el credo de la pasión y la resurrección –paulinismo y Evangelio de Marcos– y el que no está presente, o lo está débilmente, la expectativa apocalíptica del Hijo del Hombre propia de la redacción principal del Documento Q (Q2 y Q3: esperanza en el regreso de Jesús como juez en un futuro apocalíptico). Una fuente, en fin, que está vinculada con tradiciones orales o escritas primitivas similares a las que se hallan detrás de la Fuente Q en su primer estrato (Q1), de algunos versículos del Evangelio de Marcos (capítulo 4) y de parte del contenido de las fuentes ‘M’ y ‘L’, y donde los motivos dominantes son la revelación de la sabiduría divina a través de las propias palabras de Jesús y la predicación sobre la presencia del Reino” (p. 62).
 
Y en la pp. 72. 74 opina nuestro autor que es posible que EvT1 fuese fijada por escrito en torno a los años 40-50 d. C., fecha deducible por su parentesco con ‘Q’. (Dicho entre paréntesis: las opiniones más recientes sostienen que la redacción final de ‘Q’ tuvo lugar en torno al año 60-65, ya que algunos de sus sentencias apocalípticas reflejan el ambiente de la Guerra Judía, que comenzó en el 66).
 
La imagen de Jesús que se deduce de este primer estrato es explicitada en las pp. 75-82. Brevemente sus rasgos principales serían los siguientes:
 
· Fue un fariseo peculiar, una combinación de las orientaciones samaíta, hillelita (lideradas por los rabinos Shammai, tradicionalista y severo, y Hillel, más moderno y amplio de miras) y con cierto contacto con el esenismo;
 
· Fue un profeta judío del arrepentimiento, seguidor de Juan el Bautista
 
· En los inicios de su vida pública, Jesús creyó que el Reino sería una realidad trascendente, que se manifestaría terrenalmente, en Israel, en el futuro. Antes habrá un Juicio en el que los justos serán destinados a la salvación y los malos, condenados.
 
· Tras la muerte de su maestro Juan Bautista, Jesús cambio su concepción del reino de Dios. Desde ese momento parece considerar que el Reino ya había llegado; ya estaba presente en la tierra.
 
- Su presencia residís en la renovación de la fe judía que estaba teniendo lugar gracias a Jesús;
- Su esencia era aplicación de una ética radical comprometida con los grupos sociales más desfavorecidos; un igualitarismo contundente que lo hacía oponerse de manera peligrosa al Imperio romano cuya violencia sufre (opresión social, represión militar, materialismo cultural y paganismo religioso).
 
· Sin dejar de ser un maestro de la ley y un profeta o mensajero del Dios de Israel, Jesús se convierte en líder de un movimiento aparentemente apolítico y pacífico pero profundamente subversivo y provocador, que alberga en su seno a personas humildes, oprimidas y marginadas.
 
· Como el reino de Dios ya ha comenzado, se trata de un reino paralelo al Imperio romano y en conflicto con él. El interés de este Reino es que se cumpla – en su sentido primordial y no solamente a nivel formal o aparente– la ley que Dios otorgó a Moisés. La idea es hacer que el reino de momento invisible se convierta en una realidad en la tierra y se imponga la justicia y la solidaridad entre los hombres.
 
· El Reino presente no está aún completo; es algo pequeño (parábolas de la semilla, la levadura, el fuego) pero llegará a ser grande (temas del árbol, pan, y el incendio), aunque tenga que convivir hasta ese momento con la injusticia y el mal (parábola del trigo y la cizaña).
 
· Este Jesús reúne a un grupo de seguidores y les encomienda la misión de expandir por Galilea su mensaje. Pide a los misioneros no solo romper con sus familias y sus trabajos (si es que los poseen), sino estar preparados para padecer penalidades que pueden conducir hasta la pérdida de la propia vida.
 
· En su faceta de predicador itinerante Jesús presenta cierta semejanza con el modo de actuación de los cínicos del mundo helenístico circundante, aunque en vez de individualista o autosuficiente y urbano como el movimiento de los cínicos, el movimiento del reino de Dios según Jesús es solidario o comunalista y rural.
 
· El fervor religioso de Jesús y la radicalidad política, social y económica de su mensaje suponen la incomprensión de su familia y de muchos de sus paisanos galileos. Entonces se decide a dar el paso de ir a Jerusalén a llevar su mensaje.
 
·Jesús entra en Jerusalén, de manera premeditada o involuntariamente, como Mesías de Israel o rey liberador del pueblo judío; Jesús no rechaza el título de rey e hijo de David. Esa decisión junto con su actuación en el Templo, expulsando a los mercaderes y amenazando con destruirlo de manera definitiva, además de la respuesta ambigua sobre la cuestión de la legitimidad del tributo que debía pagarse a los romanos, lo presentan ante la oligarquía sacerdotal jerosolimitana y ante las autoridades romanas (lo que es más grave aún) como un elemento peligroso, subversivo, y no solo como un iluminado o un maestro de sabiduría.
 
· En esa tesitura, el prefecto de la provincia romana de Judea, Poncio Pilato, lo condena a morir crucificado por el delito de sedición o rebelión contra del orden romano establecido (pp. 75-82)
 
Aquí echo de menos que el autor hubiese hecho una lista seguida de los textos del EvT que conforman, en su opinión el primer estrato o EvT1 y de cuyo conjunto se han deducido las características de Jesús y del Reino arriba expuestas. Tal lista confeccionarla cada uno por su cuenta de dos maneras: a) o bien anotando los dichos que se comentan en las pp. 103-267; o bien b) teniendo en cuenta que en las pp. 313-320 se ofrece el texto seguido (sin comentario, pero numerado) del segundo estrato, bastaría con eliminarlos y quedarían los del primero. Pero no es tan fácil, ya que algunos dichos del EvT se dividen en partes (numeradas; de 1 al 5/6), y a veces solo se acepta como integrante del primer estrato alguna/algunas partes de esos versículos.
 
Seguiremos el próximo día con la descripción del segundo estrato del EvT, según Riera Ginestar.
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com
 
 
 
Jueves, 6 de Julio 2017
“El Jesús de la historia. Un acercamiento a través del Evangelio de Tomás” (I)
Escribe Antonio Piñero
 
Escribo hoy sobre un libro muy interesante y de un tema sobre el que se ha escrito bastante (aunque en lengua española haya muy pocas obras), cuyo título es el de esta postal, al que añado algunos datos:
 
Autor: Joaquín Riera Ginestar. Editorial Almuzara, Córdoba, 2017, 391 pp. ISBN: 978-84-17044-13-8. Con ilustraciones y bibliografía.
 
Esta obra se complementa con otras dos más del autor, de las que conozco sólo su versión electrónica: 1. El Jesús original, el material especial de Mateo y Lucas, de 2015 y 2. Jesús al desnudo. Dichos y parábolas primitivos de Jesús de Nazaret de 2016. El libro presente recoge y precisa ideas previamente publicadas (al menos electrónicamente) en los dos libros anteriores. Me parece muy interesante por su contenido y su propósito: reconstruir, en lo posible, la enseñanza de Jesús utilizando como base ante todo el material del Evangelio de Tomás (gnóstico, el descubierto en 1945; publicado en español –en lo que yo conozco– en las obras de José Montserrat, “Evangeli de Tomàs,  en A. PUIG (ed.), Apòcrifs del Nou Testament [Clàssics del Cristianisme 17], Barcelona: Proa 1990,  y la de Armand Puig, Un Jesús desconocido. Las claves del evangelio gnóstico de Tomás, Ariel, Barcelona 2008; y en la edición de Trotta, Madrid, Textos Gnósticos. Biblioteca de Nag Hammadi. Vol. II, Evangelios, Hechos, Cartas, 5ª edición 2016; versión de R. Trevijano). Es importante no confundir este evangelio con el “Evangelio de la infancia de Tomás” (Todos los Evangelios, EDAF, Madrid, 2009, pp. 254-261; en esta obra aparece también una versión del Evangelio de Tomás desde el copto por F. Bermejo).
 
Recalco que la intención principal de la obra de Riera Ginestar es contribuir “a la búsqueda del Jesús histórico” (p. 30), por medio de un estudio del estrato más antiguo de este Evangelio de Tomás gnóstico. El libro, además, ofrece el texto del (presumible científicamente) primer estrato de la “Fuente Q” y de las fuentes especiales de Mateo (M) y de Lucas (L).
 
Indica el autor en la p. 95 el texto español de su obra es una suerte de “edición ecléctica” de los textos, en inglés y francés (o en el caso de Meyer en versión española pero traducida del inglés) de Blatz (1991), Doresse (1960), Guillaumont et alii (1959); Lambdin (1988) Layton (1989), Meyer (1992), Plisch (2008) y Valantasis (1997). En la nota 37 indica el autor que sigue la versión inglesa de Meyer (1992) para la versión de los textos griegos fragmentarios de los papiros de Oxirrinco 654 y 655. Aquí debe decirse que es poco comprensible que el autor no haya utilizado la edición española, con muchas notas, sobre todo textuales, de R. Trevijano, en versión directa del copto (en la obra citada anteriormente Textos Gnósticos. Biblioteca de Nag Hammadi. Vol. II, Evangelios, Hechos, Cartas, Trotta, Madrid, 5ª edición 2016).
 
El presupuesto del autor es que la reconstrucción del primer estrato de la “Fuente Q” e igualmente del primer estrato del Evangelio de Tomás (EvT) puede llevarnos a lograr “un compendio de las enseñanzas de Jesús que la investigación bíblica ha considerado históricamente más próximas a este” (p. 31). Sostiene el autor que el mensaje original de Jesús y su auténtica personalidad se obtiene mediante la comparación de unidades literarias del EvT con los dichos paralelos presentes en el material propio del Evangelio de Mateo, de Lucas (designados como “M” y “L”) y el de la Fuente “Q” (p. 31). Esta es la cuestión básica que discutiremos posteriormente.
 
Deseo señalar que el autor parte de la base de que su lector puede no estar versado en los fundamentos de la ciencia bíblica que serían necesario para entender bien su obra, por lo que en una sección introductoria le informa sucinta, clara pero suficientemente del estado actual de la investigación sobre los temas pertinentes: “Evangelios Sinópticos” (Mateo, Marcos y Lucas), la “Fuente Q” y la división en estratos, sobre todo según la obra de J. Kloppenborg (The Formation of Q: Trajectories in Ancient Wisdom Collections, Fortress Press, Philadelphia 1987; existe un buen resumen en español del primer estadio en J. M. Robinson – J. S. Kloppenborg – P. Hoffmann, El Documento Q en griego y en español, versión de S. Guijarro, Salamanca, Sígueme 2002); qué es la gnosis y el gnosticismo (elementos básicos para comprender el segundo estrato del EvT) y sus posibles contactos con las religiones persa e hindú zoroástrica.
 
Una sección muy importante antes de pasar a la segunda parte (y fundamental) del libro –la traducción, análisis, transcripción de lugares paralelos del Nuevo Testamento y otra literatura cristiana primitiva, e interpretación del contenido de los dichos del EvT– es lo que el autor denomina “Anatomía de una colección antigua de dichos de Jesús”. Y es importante porque en esa sección se explica con detenimiento el método, y sus consecuencias, empleado para dictaminar que el Evangelio de Tomás, en su primer estrato reconstruible técnicamente, contiene dichos de Jesús que son anteriores cronológicamente a nuestros Evangelios, y que el texto reconstruido de ese estrato se puede abordar críticamente la vida y pensamiento de Jesús de Nazaret.
 
Llegados aquí el lector caerá en la cuenta de que entramos de lleno en una polémica ya añeja (que surgió de inmediato nada más publicarse el texto copto del EvT y su traducción inglesa, junto con los fragmentos encontrados a principios del siglo pasado entre los “Papiros de Oxyrrinco”, publicados por Grenfell y Hunt), a saber: ¿son los dichos del EvT “autónomos” e independientes, es decir, proceden de una o unas fuentes anteriores a los recogidos en los Evangelios de Marcos, Mateo y Lucas –es decir, son dichos primarios e importantísimos para reconstruir el pensamiento de Jesús–, o bien son una reinterpretación gnóstica de ese material sinóptico, y por tanto secundarios? En este apartado, en el que se explica el método y los resultados de nuestro autor nos detendremos especialmente luego.
 
Nuestro autor se decanta por la primera opción y retoma los argumentos esgrimidos anteriormente en especial por dos estudiosos de renombre: Helmut Köster, sobre todo en su obra básica, Ancient Christian Gospels, (Koester editó también la obra colectiva Trajectories through Early Christianity, Fortress Press, Philadelphia 1971, donde  se trata igualmente la cuestión del Evangelio de Tomás y de  la fuente Q), y  Jean Dominique Crossan, en diversas obras, especialmente en Jesús: vida de un campesino mediterráneo, Crítica, Barcelona 1994; Jesús desenterrado, Crítica, Barcelona 2003, y The Essential Jesus: Original Sayings and Earliest Images, Wipf and Stock,  Oregon (USA) 2008.
 
 
Prosigue luego el libro, como indicamos, con la exposición y análisis del Primer estrato del Evangelio de Tomás (pp. 99-267), dividido en once secciones que reflejan momentos o temas importantes de la vida de Jesús (Apocalipsis; Herodes Antipas y Juan el Bautista; El Reino; La ética del Reino; Ricos, desheredados, poder y violencia; Religión; Identidad; Rechazo; Conflicto; Misión; Desafíos a la autoridad).
 
A este sigue una exposición del Segundo estrato, con un análisis mucho más breve, ya que al ser una obra de mitad del siglo II y estar trufada de interpretaciones gnósticas, no tiene valor para reconstruir al Jesús histórico (pp. 82-86 y 313-320).
 
Al final de esta sección se hace un resumen seguido del pensamiento de Jesús que se ha ido exponiendo al inicio de cada sección del “Primer estrato”. Es cómodo también para el lector la presentación en este libro del material del primer estrato de la fuente “Q” (Q1), el de la fuente “M” (material propio de Mateo), y de la fuente “L” (material propio de Lucas).
 
Una vez que el lector tiene los ojos el contenido completo de este interesante libro, vuelvo hacia atrás, hacia la “Anatomía de una colección antigua de dichos de Jesús” (pp. 55-73), “Los estratos del Evangelio de Tomás” (pp. 74-86) y “Jesús y su mensaje” (pp. 86-90), que debo sopesar con mayor detenimiento según prometí antes.
 
Las tres clases de dichos de Jesús del EvT son
 
A. “Sentencias –o dichos, lógia– sinópticas”, es decir, con paralelos en los evangelios sinópticos;
B. “Sentencias no sinópticas”;
C: Sentencias de Jesús desconocidas hasta el momento del descubrimiento del EvT
 
Riera presenta muy claramente las diversas posturas de la investigación respecto a la cuestión básica: la relación de los dichos de Jesús en el EvT (con especial hincapié en primer estrato, EvT1) y en los Sinópticos:
 
1. El EvT representa una tradición propia antecedente, en todo o en parte, anterior a los evangelios sinópticos (H. Köster 1971)
 
2. El EvT y la Fuente Q proceden independientemente de una fuente común, por tanto anterior a los Sinópticos (J. Jeremias 1990)
 
3. El EvT es una lectura en clave gnóstica, siríaca, de una fuente previa aramea con influjos de una mentalidad ascética y encratita (enemiga del matrimonio): G. Quispel 1981.
 
4. El EvT1 es anterior a los Sinópticos, los cuales son una deformación escatológica del material al que tiñen de un colorido apocalíptico (J. D. Crossan1985).
 
5. El EvT depende casi totalmente de los Sinópticos, a los que reinterpreta con mayor o menor ambigüedad (W.G. Kümmel 1973; M. Goodacre 2012).
 
 
Seguiremos
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com
 
 
 
Martes, 4 de Julio 2017
“El lenguaje de la Biblia y el idioma guaraní. Algunos parecidos”. “Compartir. Preguntas y respuestas” (253)
Escribe Antonio Piñero
 
Pregunta:

 
Estimado Doctor y Profesor Piñero: tengo sumo agrado en dirigirme a Ud. a fin de hacerle llegar una inquietud sobre posibles analogías lingüísticas entre el idioma guaraní y palabras de uso bíblico, fundamentalmente nombres propios. Ruego no se me interprete como irreverente dado que no tengo ninguna formación en la materia, pero me veo sobrepasado por la curiosidad ante tantas coincidencias cuya interpretación y correcto sentido me superan.
 
Agradecería su opinión acerca de la lista que le hago llegar adjunta. Tal vez sobre estos temas ya se hayan expedido los eruditos, quizás rechazándolos por inconsistentes o adoptándolos como motivo de investigación. Honestamente no lo sé. Por lo pronto me es imposible avanzar en la lectura bíblica sin preguntarme nada; entro otros aspectos, sobre la lingüística. .
 
Desde ya agradezco su atención. Es para mi un honor escribirle y expresarle mi admiración. Mil disculpas por las molestias, y aprovecho la ocasión para saludarlo con mi mayor consideración y admiración.
 
Apéndice:
 
 
Lista de palabras en guaraní y parecidos en la Biblia:
 
Palabras y nombres similares entra la Biblia/hebreo y el idioma Guaraní
Palabras y nombres en la Biblia o en hebreo Guaraní
  1. Avá; Avva; Avvitas
Avá (hombre)
  1. Yvvá
Yva (fruto)
  1. Maacá
Maká; Macá (ave acuática)
  1. Ayá
Ajá, Ayá (mientras, cuando, durante)
  1. Aná
Aná (pariente)
  1. Pai
Pa’y (sacerdote, padre; parcialidad guaraní)
  1. Técoa
Tekoha (morada, querencia)
  1. Beerá
Verá (brillo)
  1. Ysí
Ysí (resina, caucho)
  1. Yasá
Yasá (vadear)
  1. Puá
Puá (levantar)
  1. Itaí
Itaÿ (banco de rocas, corredera)
  1. Jupá ó Juppá
Juphá ó Rupá (la cama del; nido)
  1. Paraí
Para’y (agua de mar)
  1. Ará
Ára (Tiempo, día, cielo); Ará (genios protectores)
  1. Ticúa o Tiquá
Tïcuá (cebar mate)
  1. Isaí (padre de David)
Isa’y’ÿva (que carece de color)
  1. Tassí o Tasi
Tasy (enfermedad, dolor)
  1. Aché (en el Talmud)
Aché Etnia aborigen paraguaya no guaraní
 
Algunas partículas y palabras bíblicas que se encuentran en la gramática Guaraní
 
Biblia Guaraní
Tapúa, Tappuaj Tapuyas, Tapuias (guaraníes)
Ase Hasé (llora) ra (para)
Arán Paraná
Ananí Ananá
Jurí, Guní, Urí Gurí (niño)
Itamar Ita (roca)
Irí Sirirí; Irí-mage (relacionado al Diluvio)
Asá Arasá (Guayabo)
Irá Guabirá
Atay Yatay (nombre de una palmera)
Caín, Cainan Kainguás; Kaingang
Jananí Ananá; Guaraní?
Eliatá Ata (faltar)
Yataniel Yatay
Tabarieh (Tiberíades) Tabaré, Tabaí, Tava’i
Maresá Resá (tener ojo)
Kenaná Keraná (personaje legendario)
Meraká Aká (cabeza)
Quibrot-Ha-Taavá Tabaí
Amasay Amambay
Avaram ó Anarám Ananá, avá, Paraná,
Parán (desierto de) Paraná; Pará (Brasil)
Jaraca Jararaca (Yarará); Yará (genio protector)
María Mair- Moña
Amitay (padre de Oseas y Jonás) Mitay
Enoc Tupá- Enoi (rezar)
Dina Dinari (primera mujer. Amazonía)
 
Los angwéra son espíritus anunciadores. La partícula ang recuerda a ángel.

Luego del diluvio guaraní, el agua que no se pudo escurrir se estancó en los Paraná, que quiere decir “amargura”. De la pareja sobreviviente al diluvio (Irí-Magé y su compañera) nació un gran Karaí (Señor) llamado Mair- Moñá, o Maira Moñá. Ese “Mair/ Maira” suena a María.

También existía un dios llamado  Yocahuna, o Yovaná, o Yocaná. Por sugestión uno pudiera pensar que proviene de Yahvé o Jehová.
Así mismo, hay palabras del guaraní que no parecen guaraníes: mongolá, parisí, ariconte (sobreviviente del diluvio); corán, man (man es hombre en inglés).
 
 
 
Respuesta:
 
 
Su pregunta sobrepasa con mucho mi calificación. No sé responderle adecuadamente.
 
De modo personal, veo que os parecidos son relativamente pocos, de campos semánticos muy dispares, a veces no de palabras completas, sino de sílabas, y la Biblia está transcrita no de un modo científico, sino popular.
 
Así que de modo personal le digo que esta lista, tal como está, no me impresiona nada y se debe a que las lenguas tiene fundamentos similares ya que es el cerebro humano el que las genera en diversas circunstancias. Tienen que tener parecidos.
 
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com
 
Domingo, 2 de Julio 2017
“¿Condenaba la Iglesia católica a  pena de muerte a quien poseyera un ejemplar de la Biblia?”. “Compartir. Preguntas y respuestas” (252)
Escribe Antonio Piñero
 
 
He escuchado decir de parte de auto-denominados "cristianos" o solo cristianos,
que según ellos mismos dicen es una "iglesia no denominacional" que en
tiempos de la Inquisición la Iglesia Católica condenaba con pena de muerte a quien poseyera
un ejemplar de la Biblia; sobreentendiendo esto después de la
invención de la imprenta, pues antes solo la gente pudiente era capaz mandarse a copiar una supongo.



A mi me parece que viniendo de personas que se caracterizan por su
anticatolicismo eso no es muy creíble que digamos, pues si bien es cierto que su
traducción y lectura estaba restringida no creo que se llegara en este
caso a tales extremos. ¿Podría usted hacer el favor de decirme hasta que punto llegaba
aquello de la penalización por tener una Biblia, o sobre todo una Biblia en lengua vernácula en
esos tiempos? También me gustaría saber así se a grandes rasgos en que libro o
libros o fuentes históricas se puede uno informar sobre ese tema
 
 
 
Respuesta:
 
 
Ciertamente su pregunta se sale del todo de mi ámbito de trabajo centrado en los siglos II a. C. (judaísmo) y siglos I-II d. C. Pero le respondo en cuanto he leído y creo saber.
 
 
Esa noticia es falsa. A nadie condenaban a muerte por tener una Biblia. Y segundo: en lengua vernácula es imposible. La primera traducción completa de la Biblia, a partir del hebreo/arameo y griego  al español a partir de un texto contrastado tanto en hebreo como en griego es de 1944, la de Nácar- Colunga  (Madrid, B.A.C.) aún vigente. Desde luego tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento se tradujeron antes (Reina- Valera), aunque algunos estudiosos dudan de que la versión del AT fuera solo del texto hebreo, ya que parece apoyarse en la Vulgata. Sólo a partir de los siglos XVII y XVIII se hizo más frecuente Biblias traducidas desde la Vulgata latina (Amat y Scío).
 
 
 
 
Pregunta:
 
 
1. ¿De dónde provendría, de acuerdo al estudio de los manuscritos cristianos de los primeros siglos, la concepción de este amor ÁGAPE, cristiano, y cual era su significado?
 
 
2. ¿Es esta concepción de amor ÁGAPE del cristianismo de los primeros siglos similar a la de nuestros días?
 
 
3. ¿El Cristianismo fue un aporte a la humanización y empatía del ser humano en los primeros siglos?; ¿Fue esa, la causa de su triunfo?
 
 
Respuesta:
 
 
1. Es un vocablo griego normal, pero que los mismos griegos distinguían del eros, amor carnal. Por ello los cristianos lo utilizan para designar el amor de Dios por los hombres, desinteresado y el amor de los cristiano ¡s entre sí, que estimaban puro, no carnal y también desinteresado.
 
 
2. Más o menos parecida; pero naturalmente dentro del lenguaje técnico teológico.
 
 
3. Fueron diversas y variadas. Existe un libro que le bien como anillo al dedo: Rodney Starck, “La expansión del cristianismo”, breve y muy bueno. Editorial Trotta, Madrid. Hay versión electrónica.
 
 
Causas (entre otras):
 
·La predicación de Pablo, base del cristianismo expansivo, misionero, ofrecía mucho. Como las religiones de salvación o cultos de misterio y todo gratis, sin costosas iniciaciones.
 
 
· Socialmente tenían los cristianos mayor protección. Continuaron con la “Seguridad social” de los judíos
 
 
· La protección a las mujeres en el cristianismo era muy superior al paganismo
 
 
· Su doctrina del amor de Dios a los hombres era inaudita para la época.
 
 
· El paso de la religión judía a su versión cristiana era fácil. Y sociológicamente está demostrado que pasarse de una versión a otra de una misma religión es sencillo (por ejemplo, en la América hispana el paso al protestantismo de muchos fieles otrora católicos.) Otra cosa es pasarse del catolicismo al budismo, o al revés, es mucho más raro.
 
 
Más o menos así comenzó el cristianismo a expandirse
 
 
Explico también este triunfo en mi libro “Guía para entender a Pablo. Una introducción al pensamiento paulino”. Trotta, Madrid 2015. Hay versión electrónica.
 
 
 
Pregunta:
 
 
Estoy interesado en leer y conocer los dichos o documento Q y la Enseñanza de los Doce Apóstoles (didaché). ¿Qué edición crítica me podría recomendar para ambos textos? Me interesa sobre todo una buena traducción de las fuentes originales y un buen estudio histórico y crítico. Podría leer tanto en español como en inglés, aunque preferiría en español.
 
 
Respuesta:
 
 
Sobre la Fuente Que tiene dos libros buenos en español:
 
 
El primero es la edición del texto de Robinson, Hoffmann y Kloppenborg, traducida y editada en español por Santiago Guijarro, Editorial Sígueme, Salamanca 2002.
 
 
El segundo del mismo John S. Kloppenborg, un libro general sobre la Fuente: “Q. El Evangelio desconocido”, de la misma Editorial, de 2005.
 
 
Y sobre la Didaché, tiene también dos ediciones.
 
 
La clásica de Daniel Ruiz Bueno, griego y español con amplia introducción de la “Biblioteca de Autores cristianos”, Madrid, de 1967, con reediciones. El volumen se llama “Padres Apostólicos”.
 
 
Y otra más moderna de J.J. Ayán Calvo, de 1992, Editorial Ciudad Nueva, Madrid, 1992. Esta tiene notas más al día.
 
 
 
 
 
Pregunta:
 
 
Desde nuestra óptica generalmente comentamos que el cristianismo era totalmente conocido para finales del siglo I.  Pablo mismo en una epístola da a entender que se había "predicado en toda la creación".
 
 
¿En qué siglo Jesús "sonaba" ya en el mundo Mediterráneo? ¿Era asociado a las decenas de sectas o grupos mistéricos que habían, y no era relevante? ¿En que siglo podemos decir que el cristianismo y Jesús se hace masivamente conocido?
 
 
 
 
Respuesta:
 
 
 
Pablo no dice eso. O al menos yo no lo conozco. Debe controlar bien su cita?
 
 
Se calcula que el cristianismo en hacia el año 315 contaba con unos 5 millones de fieles (o mejor, entre cinco y seis) dentro del Imperio Romano, que a su vez eran unos 60 millones.
 
 
Empieza a ser conocido de verdad en el 380 cuando el emperador Teodosio I declara al cristianismo como única religión lícita en todo el Imperio.
 
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com
 
Viernes, 30 de Junio 2017
¿“Qué credibilidad histórica tiene el relato de Hechos de los apóstoles 15, donde se narra el llamado ‘Concilio de Jerusalén’”?. “Compartir. Preguntas y respuestas” (251)
Escribe Antonio Piñero
 
 
Pregunta:

 
¿Qué credibilidad da Vd al relato de Hch 15 del llamado “Concilio de Jerusalén”?, ¿se refiere al mismo hecho Gal  2,1-10?, ¿responde a la realidad histórica el acuerdo y la carta de Hch 15,23-30?
 
 
Respuesta:
 
 
Gálatas dice en 2,1-10
 
Luego, después de catorce años, subí de nuevo a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo también a Tito. 2Y subí según una revelación y expuse en privado a los notables el evangelio que proclamo entre los gentiles para saber si corro o había corrido en vano. 3Pero, ni siquiera Tito que estaba conmigo, que es griego, fue obligado a circuncidarse. 4Pero, a causa de los infiltrados, los falsos hermanos que se introdujeron solapadamente para espiar la libertad que tenemos en Jesús Mesías, con el fin de esclavizarnos…, 5a quienes ni por un instante cedimos sometiéndonos, a fin de que la verdad del evangelio permanezca entre vosotros
 
6Y de parte de los que parecían ser algo -- ¡qué me importa lo que fuesen!, en Dios no hay acepción de personas-- los notables, digo, nada me impusieron. 7Por el contrario, viendo que me había sido confiado el evangelio de la incircuncisión, al igual que a Pedro el de la circuncisión, 8pues el que obró en Pedro para el apostolado de lo circuncisión obró también en mí para los gentiles, 9y conociendo la gracia a mí concedida, Santiago, Cefas y Juan, los considerados columnas, nos dieron la mano en señal de comunión a mí y a Bernabé para que nosotros fuéramos a los gentiles y ellos, a los circuncisión; 10solo que nos acordáramos de los pobres, lo que me apresuré a hacer.
 
En caso de duda entre textos de Hechos y las cartas auténticas de Pablo, hay que  dar, al menos parcialmente, la razón a Pablo. La reunión ha sido contada también por Pablo, pero con grandes diferencias. Por tanto, parece histórica. Pero el relato de Hechos tiene sus dificultades.
 
 
Copio parte del comentario a este tema que hago en mi libro, “Guía para entender a Pablo. Una interpretación del pensamiento paulino”. Editorial Trotta, Madrid, 215. (Hay versión electrónica; consulte, por favor, la Página Web de la Editorial), que –si les posible– puede usted leer.
 
Digo lo siguiente:
 
La reunión en la capital de Judea de Gál 2,1-10 se denomina tradicionalmente “concilio de Jerusalén”, y debió de ocurrir hacia el año 48 o 49 d.C. El texto correspondiente de Hechos ofrece detalles distintos (15,1-29) al de Gálatas:
 
1 Algunos que habían bajado de Judea enseñaban a los hermanos diciendo: “Si no os circuncidáis según la costumbre de Moisés, no podéis salvaros”. 2 Se produjo una agitación y una disputa no pequeña de Pablo y Bernabé contra ellos. Decidieron, pues, que subieran a Jerusalén Pablo, Bernabé y algunos otros para hablar con los apóstoles y los ancianos sobre este problema. 3 Enviados, pues, por la iglesia, atravesaban Fenicia y Samaria contando la conversión de los gentiles, con lo que producían una gran alegría a todos los hermanos. 4 Llegados a Jerusalén, fueron recibidos por la Iglesia, por los apóstoles y los ancianos, y contaron todo lo que Dios había realizado por medio de ellos. 5 Pero se levantaron algunos de la secta de los fariseos que habían abrazado la fe, y que decían que se circuncidaran y que ordenaran guardar la ley de Moisés. 6 Se reunieron entonces los apóstoles y los ancianos para tratar sobre este asunto.
 
7 Después de una gran discusión, se levantó Pedro y les dijo: “Hermanos, vosotros sabéis que desde hace tiempo Dios me eligió entre vosotros para que por mi boca oyeran los gentiles la palabra del evangelio y creyeran. 8 Y Dios, que conoce los corazones, dio testimonio a su favor enviándoles el Espíritu Santo lo mismo que a nosotros. 9 No hizo ninguna distinción entre nosotros y ellos, sino que purificó sus corazones por la fe. 10 Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios imponiendo sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros pudimos soportar? 11 Más bien creemos que nos salvamos por la gracia del Señor Jesús del mismo modo que ellos”. 12 Calló toda la multitud, y escuchaban a Bernabé y a Pablo que contaban todos los signos y prodigios que Dios había realizado por medio de ellos entre los gentiles.
 
13 Cuando ellos callaron, habló Santiago diciendo: 14 “Hermanos, escuchadme. Simón ha explicado cómo Dios desde un principio se dignó tomar de entre los gentiles un pueblo para sí. 15 Con ello están de acuerdo las palabras de los profetas, según está escrito: 16 «Después de estas cosas, volveré y reconstruiré el tabernáculo de David que está caído, reconstruiré sus ruinas y de nuevo lo levantaré, 17 para que busque al Señor el resto de los hombres y todas las gentes sobre las que sea invocado mi nombre, dice el Señor que hace que estas cosas 18 sean conocidas desde siempre». 19 Por eso yo creo que no se debe molestar a los gentiles que se convierten a Dios, 20 sino escribirles que se abstengan de las contaminaciones de los ídolos, de la fornicación, de lo ahogado y de la sangre. 21 Pues Moisés tiene desde tiempos antiguos quienes lo predican por todas las ciudades en las sinagogas, y es algo que se lee todos los sábados”.
 
22 Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos de acuerdo con toda la iglesia elegir a algunos de ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, hombres distinguidos entre los hermanos. 23 Enviaron por medio de ellos esta carta: ‘Los apóstoles y los ancianos hermanos saludan a los hermanos venidos de la gentilidad que están en Antioquía, Siria y Cilicia. 24 Puesto que hemos oído que algunos de los nuestros, sin mandato nuestro, os han llenado de turbación con sus palabras y han trastornado vuestras almas, 25 hemos decidido por unanimidad elegir algunos hombres y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo, 26 hombres que han entregado sus almas por el nombre de nuestro Señor Jesús Mesías. 27 Hemos enviado, pues, a Judas y a Silas, quienes os anunciarán estas mismas cosas de viva voz. 28 Pues ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros que no os impongamos una carga mayor de la necesaria, 29 que os abstengáis de las carnes inmoladas a los ídolos, de la sangre, de lo ahogado y de la fornicación. Si os abstenéis de estas cosas, obraréis correctamente. Que os vaya bien’.
 
Observemos las similitudes y divergencias entre la narración paulina y la del autor de Hechos. Ambos documentos están de acuerdo en unos datos y difieren en otros:
 
· Había judeocristianos que exigían la circuncisión de los gentiles para que estos se salvaran plenamente (Hch 15,1.5). Estas afirmaciones lucanas son importantes y proporcionan un marco ideológico preciso al “concilio”. Había, pues, una notable diferencia de criterios en cuanto a la salvación de los gentiles en la iglesia naciente, pues Pablo matiza que Ni siquiera Tito que estaba conmigo, que era griego, fue obligado a circuncidarse (Gál 2,3).
 
· Hechos afirma que la celebración del concilio se debió a una decisión de la iglesia de Antioquía que envió a Bernabé y a Pablo a consultar a la iglesia de Jerusalén (15,2). El Apóstol, por el contrario, sostiene que subió a la capital movido por una revelación (Gál 2,2). No dice de qué estilo.
 
· Hechos sostiene (15,28-29) que la comunidad de Jerusalén impuso por escrito a los gentiles de Antioquía unas normas, que suelen relacionarse con las denominadas “leyes de Noé” para los extranjeros que habitan dentro de Israel; véase p. *. Pablo, por el contrario, afirma que no les impusieron nada (Gál 2,6).
 
· Ambos textos coinciden en que Pablo recibe el encargo de predicar a los gentiles, pero el relato de Lucas/Hechos se guarda de decir expresamente que Santiago y los suyos habían aceptado que los gentiles no se circuncidaran. La autoridad de Pedro y la de Pablo eran iguales; pero cada uno en su campo de trabajo diferente (Hch 15,19-20; Gál 2,7-8). Según Pablo los “evangelios” de ambos no podían estar en contradicción, ya que los dos procedían de Dios. Gál 2,7-8 testimonia la aceptación por parte de los de Jerusalén de “dos evangelios”, lo que implicaba admitir que los gentiles conversos no habían de circuncidarse, pero como se demostró poco después, por el incidente entre Pedro y Pablo en Antioquía, tal aceptación fue apresurada o insincera, o no se extrajeron todas las consecuencias.
 
· Hechos sostiene que fue Pedro y no Pablo el primero que recibió el encargo divino de predicar a los paganos (Hch 10-11). Parece que Hechos distorsiona aquí la realidad y que sus capítulos 10 y 11 son legendarios. En realidad fue Pablo el primero en dar consistencia a la evangelización de los gentiles, no sabemos si por cuenta propia (¡así lo da a entender él: su revelación/llamada es para evangelizar a los gentiles!), o bien siguiendo una ruta emprendida con muchas dudas por los judeocristianos helenistas de Antioquía. La intención de Hechos es conciliadora: omite el incidente entre Pedro y Pablo en esa ciudad, y muestra a los apóstoles unánimes respecto a la predicación a los gentiles, pues es Pedro quien la inicia por mandato divino.
 
· Aunque Tito, que era griego, no fue obligado a circuncidarse (2,3), parece ser, por el contrario, que en el caso de Timoteo, de madre judía, Pablo transigió en su momento y lo hizo circuncidar (Hch 16,3), achacando este hecho a la presión sobre él de judíos de Asia Menor. Si se acepta que los aludidos en Hch 15,1 (unos que habían bajado de Jerusalén) y los de Hch 15,5 (fariseos) eran los mismos, es muy posible que los “falsos hermanos” (Gál 2,4) fueran una facción radical de la iglesia de Jerusalén, farisea, que en el fondo no estaba de acuerdo con el pacto. Es, al menos, lo que suele interpretarse, así como que el que había firmado el pacto, según la tradición de Hechos, Santiago, el “hermano (carnal) del Señor”, se pasó luego a esta facción y provocó con sus enviados a Antioquía el incidente entre Pablo y Pedro. Pero en seguida veremos que para algunos investigadores la cosa no es tan clara y que admite otra valoración distinta.
 
Ante estas similitudes y divergencias puede concluirse razonablemente que Pablo fue “espontáneamente”, movido por una revelación, a proponer un pacto a la comunidad madre de Jerusalén: él creía que las diferencias de interpretación en cuanto al “evangelio” podían hablarse y llegar a un acuerdo. De este modo, quita Pablo indirectamente la razón a sus adversarios en Galacia: no tienen derecho a apoyarse en una interpretación del judeocristianismo propia de Jerusalén, ya que los jefes de esta Iglesia habían aprobado la suya justo en el punto clave de fricción, a saber, la observancia de la circuncisión y otras normas de pureza ritual no eran ya necesarias para los convertidos desde el paganismo a la fe en Jesús Mesías. Dios no las exigía.
 
 Así queda redondeado el cuarto argumento completo. Pablo consiguió en Jerusalén que los jefes aceptaran su modo de entender el “evangelio”; este es correcto respecto a no exigir a los gentiles convertidos el cumplimiento de la Ley completa. Por tanto, según Pablo, y por disposición divina a él revelada, hay en esa Ley una parte específica que es de obligada observancia solo para los judíos, no para los gentiles conversos (Aclaración 6ª, p. *). Que Tito no fuera obligado a circuncidarse confirma la tesis de que los gentiles creyentes en el Mesías son injertados en Israel como gentiles.
 
Es probable, por otro lado, que no fuera en este momento, como asegura Hechos, sino después, un poco antes del conflicto entre Pedro y Pablo (Gál 2,11-14), cuando la iglesia jerosolimitana envió la carta sobre la observancia de las “leyes de Noé” --mencionada en Hch 15,23: Enviaron por medio de ellos esta carta-- por parte de los gentiles conversos. La aseveración paulina de que en Jerusalén no le impusieron nada (2,7-8), nos indica que no fue en Jerusalén, sino en Antioquía donde debemos situar históricamente el intento de una nueva solución de compromiso, y que esta se halla  representada por esa carta de los de Jerusalén. Aparte de la imposición a los gentiles conversos de la observancia de las leyes noáquicas, se ordenaba también implícitamente –o de palabra— que cesara la costumbre de las comidas comunes entre judeocristianos y paganocristianos.
 
Hoy día estamos ya muy acostumbrados a la solución de que los gentiles convertidos a la fe en Jesús se han de salvar plenamente, en igualdad absoluta con los judíos, sin cumplir la totalidad de la ley de Moisés, es decir, sin hacerse judíos, pero en su momento era una radical y explosiva novedad. Los conversos la saludaron con gozo, pero para algunos judíos, tanto seguidores del Mesías como no, era una suerte de apostasía del judaísmo. Repárese no obstante en que Pablo y los líderes de Jerusalén, al principio al menos, eran judíos para quienes nada de eso representó apostasía alguna.
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com
 
 
 
 
Martes, 27 de Junio 2017
“¿Se conoce al fundador/es de la iglesia de Damasco? ¿Existe algún apócrifo o leyenda que trate el tema?”. “Compartir. Preguntas y respuestas” (250)
 Hoy escribe Antonio Piñero
 
Pregunta:
 
¿Se conoce al fundador/es de la iglesia de Damasco? ¿Existe algún apócrifo o leyenda que trate el tema? “Compartir. Preguntas y respuestas” (250)
 
 
Respuesta:
 
 
Que yo sepa, lo único que sabemos de los inicios de la cristiandad en Damasco es que –según los Hechos de apóstoles, había allí un grupo de judeocristianos, procedentes, o conversos, quizás originariamente de Jerusalén. En esa ciudad fue  en donde buscó refugio Pablo, tras el incidente cegador de su visión inaugural en el judeocristianismo y que lo convirtió a la fe en Jesús como mesías (véase (Hechos 9:1-20, 22:1-22, 26:1-24). Allí  lo recibió un “discípulo” de nombre Ananías, que la tradición, luego, hizo el primer obispo de la ciudad.
 
Pero todo esto, incluido el texto de los Hechos, es absolutamente legendario, tardío y no fiable.
 
 
Y no hay más datos en as fuentes cristianas antiguas. En mi doble edición de los Hechos apócrifos de los apóstolos, con Gonzalo el Cerro, cuyos datos, le paso no hay información ninguna. Le paso los datos de estas ediciones:
 
· Hechos apócrifos de los Apóstoles. Texto multilingüe. Edición crítica. Introducción, traducción y notas  (con Gonzalo del Cerro) Editorial B.A.C., Madrid. /  Volumen II, Madrid 2005 (Hechos de Pablo; de Pablo y Tecla Hechos de Tomás. Índices), ISBN 84-7914-804-7, pp. XVII + 683-1601.  · Hechos apócrifos de los Apóstoles. Texto multilingüe. Edición crítica. Introducción, traducción y notas (con Gonzalo del Cerro). /  Volumen III, Madrid 2011, 1123 pp. (Hechos de Pedro (Martirio); Felipe; Andrés y Mateo; Martirio de Mateo; de Pedro y Pablo; Viajes y martirio de Bernabé; Hechos de Tadeo; de Juan narrados por Prócoro; de Santiago; Santiago, Simón y Judas; Martirio  de Andrés). ISBN: 78-84-7914-974-1.
 
Si le fuere posible, podría consultar los índices analíticos casi exhaustivos de estas tres obras y verá que no hay lema “Damasco”, salvo para los Hechos de Pablo, y esto en un pequeño fragmento, que le copio a continuación:
 
 
            1. CONVERSIÓN DE PABLO. ESTANCIA EN DAMASCO
 
            Cf. las líneas generales de esta sección, perdida en la Introducción, apartado "Contenido. Itinerario", 1)  De Damasco a Jerusalén y en las pp. 497s. del Bulletin of the John Ryland's Library V , 1920, (W. E. Crum: “Fragments of the Acta Pauli”). Son textos fragmentarios de la traducción del griego a la lengua copta:
TEXTO
            - Sube a [Damasco] y cuando dejes la ciudad, vete a Jerusalén.
            Cuando Pablo oyó estas palabras entró con gran alegría en Damasco. Cuando entró allí, los encontró ayunando [...]
 
            2. DE DAMASCO A JERUSALÉN
 
            Pablo se dirige de noche a Jerusalén, vía Jericó. Es entonces cuando tiene lugar el episodio del león que recibe el bautismo. Cf. el discurso de Pablo en Éfeso (9 A)1.
 
NOTA a 2. De Damasco a Jerusalén
 
1 El autor parece seguir aquí las indicaciones de Hch 9, 26.
 
 
Y esto es todo. En los otros textos de hechos apócrifos (vol. III) no hay absolutamente nada. Si hay alguna mención en los Padres de la Iglesia, lo ignoro, porque se escapa de mi campo.
 
 
 
Pregunta:  
 
 
Una duda: ¿Las mujeres que acompañan al sepulcro para ungir el cuerpo de Jesús es un relato ficticio?
En teoría después de enterrado el cuerpo ¿no se debería tocar? es una falacia evangelista, he leído sobre las costumbres del enterramiento judío en unapágina web, pero no estoy seguro;  lo mismo que cuando Jesús permite a una mujer divorciarse del marido. gracias por su tiempo estoy deseando de tener su Biblia de san Millán
 
Respuesta:
 
 
En mi opinión, sí; y el fundamento es que depende de una narración del enterramiento de Jesús que no creo histórica. Pienso que le relato de Hechos de los apóstoles 13,27-29, que contiene otra tradición (probablemente Jesús fue enterrado en una fosa común) es mucho  más verosímil.
 
He escrito sobre esto en mi libro: La verdadera historia de la Pasión. Según la investigación y el estudio históricos. Con Eugenio Gómez segura et alii, Edaf, Madrid, 2008, que es fácilmente accesible, aunque no sé si hay versión electrónica.
 
 
El problema del divorcio creo que también es claro. Se trata de una acomodación de la mentalidad de Jesús, judía, a una mentalidad griega. Por tanto es secundario, no histórico.
 
 
Pregunta:
 
 
Si usted cuenta con tiempo suficiente, me gustaría hacer una consulta ¿cuál es a criterio de usted la diferencia entre moral y ética? Los libros no saben ponerse de acuerdo, y muchas veces tratan a estos términos como si fueran sinónimos, y aunque los libros que manejo tienen una postura definida, yo quiero conocer la suya.Es verdad que hay muchas páginas de internet en las que pudo investigar, pero como usted es un referente para mí yo quiero seguir aprendiendo de usted.
Mis preguntas son tan simples que puede resultar poco interesante, pero creame que es muy importante para mi. Que tenga un buen resto dejornada. Un abrazo fraternal.
 
 
Respuesta


En realidad, atendiendo al étimo son lo mismo, pues significan o denotan el mismo referente.
 
· Moral viene del latín, "mos" = “costumbre”; ética viene del griego: “éthos” = “costumbre”.
 
La diferencia es, pues, conceptual y sobreañadida por el uso:
 
Como Usted dice, hay diversas definiciones, que pueden verse en los libros al respecto; por mi parte pienso que la siguiente podría ser válida:
 
Ética: “Principios de comportamiento que tienen como referentes preceptos basados en el orden natural”
 
Moral: “Principios de comportamiento que tienen como referentes preceptos basados en el orden de una religión determinada”.
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com 
 
Domingo, 25 de Junio 2017
"¿Por qué autores importantes de la antigüedad no citan a Jesús…?". “Compartir. Preguntas y respuestas” (249)
Escribe Antonio Piñero
 
Pregunta:
 
Estimado profesor: Soy un total seguidor de su obra y mantengo la existencia segura del Jesús histórico, sin embargo últimamente surge con fuerza el argumento de cómo pudo ignorar Justo de Tiberíades y Filón de Alejandría por completo a Jesús si realmente existió. ¿Podría darme alguna clave para salir de este embrollo? Quedo esperando su respuesta y agradecido por su atención. Un cordial saludo.
 
 
Respuesta:
 
 
En primer lugar la obra de Justo de Tiberíades se ha perdido. En realidad no sabemos si tuvo algún párrafo sobre Jesús.
 
Y respecto a Filón: es algo sencillo y comprensible: Jesús no fue en realidad una personalidad tan enorme como dan a entender los Evangelios al hablar de grandes multitudes que lo seguían. En realidad, para el Imperio Romano, y también para los jefes de los judíos, y los jerusalemitas en especial, Jesús no fue nada más que un personajillo sin importancia, al igual que un par de rabinos de su época que también pasaron desapercibidos como Haniná ben Dosa o  Honí, el circulero. Estos dos personajes, muestran grandes similitudes con Jesús en cuanto que fueron artesanos, maestros de la Ley, hacedores de ciertos milagros. Sin embargo, no son citados por Filón de Alejandría, quien tuvo un mínimo interés por Galilea..
 
 
Además, como he puesto de relieve en multitud de ocasiones, hubo muchísimos (unos 11 o 12) pretendientes mesiánicos desde la muerte de Herodes el Grande (4 a. C.) hasta el inicio de la Primera Gran Revolución de los judíos contra Roma de los que ni siquiera conocemos sus nombres.
 
 
  
Pregunta:
 
 
Me interesa su opinión sobre el libro "Jesus el Hombre " de la Dra. Barbara Thiering. Ella habla de la técnica del Pesher donde menciona los hechos con fecha, día y hora en que sucedieron. Como se entiende eso ?? y que opina Ud. sobre éste libro .
 
 
 Respuesta:
 
Ese libro en concreto no lo he leído. Lo siento. Non omnia possumus omnes, que dice Virgilio: “No todos podemos todas las cosas”. Pero supongo que su idea de fondo es la misma que otro libro que comento, y critico con cierta dureza en el capítulo 1 de mi libro titulado Gnosis, Cristianismo primitivo y Manuscritos del Mar Muerto, Tritemio, Madrid 2016. Introducción de Dr. Juan Carlos Avilés. 552 pp. ISBN: 978-84-92822-99-7, p. 78. Si le interesare, la única forma de conseguir este libro es via Internet, Página Web de Tritemio.
 
Le copio parte de lo que digo:
 
            “Una segunda anotación previa es imprescindible porque afecta también al tema de este capítulo, las relaciones entre Qumrán y el Nuevo Testamento: desde un punto de vista científico, o simplemente serio, no puede prestarse la menor atención a obras modernas que interpretan los textos de Qumrán arbitrariamente como una historia críptica del primitivo cristianismo, como si todos estos manuscritos estuvieran escritos en clave y fuera necesario un código secreto –a descubrir por el especialista— para interpretarlos. Me refiero a publicaciones sensacionalistas como las de M. Baigent y Respuesta Leigh, (El escándalo de los rollos del Mar Muerto, Martínez Roca, Barcelona, 1992; hemos hecho un resumen de las tesis de esta obra en el apartado anterior 1.); la de B. Thie­ring, (Jesus and the riddle of the Dead Sea Scrolls. Unlocking the secrets of his life story) (Jesús y el enigma de los rollos del Mar Muerto. Descubrimiento de los secretos de su vida), San Francisco 1992; o la Respuesta Eisenmann y M. Wise, (Jesús y los cristianos primitivos. Los rollos del Mar Muerto descifra­dos) (edic. alemana, Munich, Bertelsmann, 1993).
           

La obra de Baigent‑Leigh ha sido la de más impacto de las tres. Respecto a sus ideas ya conocidas hay que decir simplemente, con H. Stege­mann, que todo su montaje se basa sobre tres afirmaciones ro­tun­damente falsas, como hemos puesto de relieve en el resumen anterior de la obra. Es hoy irrefutable que el grueso de los manuscritos de Qumrán es ante­rior al cambio de era y todos anteriores al año 50/60 d. C. ¿Cómo van a desvelar la historia secreta del cristianismo primitivo, que --como construcción ideológica-- se forma por esos años?”
 

Pregunta:  
 
 
El libro de Apocalipsis usa la simbologia de 7 mas de 10 veces… Hay alguna relacion con los esenios ???
 
 
Respuesta:
 
 
Sí, en cuanto todos los grupos son judíos; son ramas de un mismo árbol. Por eso no necesitan copiar unos de otros; teóricamente todos tienen lo mismo. Lea, si le es posible, Guía para entender el Nuevo Testamento, Trotta, Madrid 2006. 568 pp. ISBN: 84-8164-832-9. 2ª edición 2007. 3ª edic. 2008. 4ª edic. 2011. 5ª edic. 2016. Hay además edición electrónica. Entre, por favor, en la página web de Editorial Trotta, porque ahí pongo de relieve esta realidad. ¿Para qué copiar si tienen en casa la misma riqueza? Era patrimonio común de los judíos piadosos.
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com 
Viernes, 23 de Junio 2017
¿Es la resurrección de los muertos una idea original del pueblo judío? “Compartir. Preguntas y respuestas” (248)
Escribe Antonio Piñero
 
Pregunta:
 
¿Se sabe si la resurrección de los muertos es una idea original del pueblo judío o bien puede ser un concepto importado de otras culturas? He leído que los conceptos de demonio y ángel tienen su origen en el mundo persa, y me pregunto si también el de la resurrección. Por último, ¿podría recomendarme alguna bibliografía al respecto?
 
 
Respuesta:
 
No es una “hallazgo” judío, ya que en la Biblia hebrea no se habla claramente de la resurrección de los muertos hasta el libro de Daniel 12,2 (el sentido del capítulo 37 de Ezequiel es muy discutido ya que puede entenderse como la supervivencia de Israel como pueblo, elegido por supuesto, a pesar de tantísimos problemas, etc.; lea el Eclesiastés, compuesto hacia el 260 a. C. y se convencerá).
 
No tiene su origen en el mundo persa, ya que ángeles y demonios existen en la Biblia hebrea en los documentos básicos que ya estaban recogidos antes del exilio en Babilonia.
 
Pero lo que sí es cierto es que el mismo Talmud reconoce que en el desarrollo de las ideas de las clases, relaciones, tareas, finalidades de los ángeles y demonios los judíos aprendieron mucho de babilonios y de persas
 
Bibliografía: la tiene muy a mano: el libro editado por mí “Orígenes del cristianismo”. Editorial El Almendro-Herder; es de 1992, pero se han hecho muchas reimpresiones, Córdoba-Barcelona (vea, por favor, mi página web). La editorial Herder distribuye ahora el libro.
 
 
Pregunta:
 
Con motivo del aniversario de un gran profesor y amigo salesiano, entre dos amigos manitas le estamos haciendo un vaso sencillo del tipo q pudo usarse en la última cena y quería ponerle una pequeña inscripción en el arameo q utilizó Jesús. Algo así como..esta es su sangre, algo así. Buscando encontré...así en la tierra como en el cielo...pero me parece muy semítico árabe, comparando con alfabetos de arameo antiguo muy diferente....pero además veo otro montón de lenguas...cananeo, siriaco...imagino dialectos. Podría ayudarme con esa frase ...esta es su sangre...en el arameo escrito mas común para Jesús y los suyos? Gracias por su ayuda, en este caso, y por compartir su sabiduría, tan interesante como amena en sus exposiciones.
 
Respuesta:
 
Le envío lo que me pide, pero con la advertencia de que ningún historiador serio e independiente del cristianismo primitivo cree que esas son palabras del Jesús histórico, sino una interpretación paulina.
 
Consulte, por favor y si le es posible, mi libro, “Guía para entender a Pablo. Una interpretación del pensamiento paulino”. Editorial Trotta, Madrid, 215. (Hay versión electrónica; consulte, por favor, la Página Web de la Editorial).
 
“Esta es mi sangre”:      זה ךמתי
 
 
Pregunta:
 
 
Tengo una persona amiga que es metafísica. Anoche escuche su conferencia en que Ud menciono que en 1945 se encontro un escrito de Hermes Trimegisto. Por favor me puede Ud decir donde puedo leer algo serio sobre Trimegisto y  Saint Germain quien creo entender que fue uno de sus seguidores. Fue Trimegisto un Gnostico ?
Respuesta:
 

Yo no conozco nada mejor que el libro del Padre Festugière, André Jean.
 
La edición es la siguiente:
 
Hermès Trismégiste, Corpus hermeticum. Tome 1, Poimandrès. Traités II-XII ; éd. Arthur D. Nock et André-Jean Festugière, tr. André-Jean Festugière, 2e éd. Paris : les Belles Lettres, 1946. (Collection des Universités de France). (ISBN 2-251-00135-2).
 
Hermès Trismégiste, Corpus hermeticum. Tome 2, Traités XIII-XVIII. Asclépius ; éd. Arthur D. Nock et André-Jean Festugière, tr. André-Jean Festugière. Paris, Les Belles Lettres, 1946. (Collection des Universités de France). (ISBN 2-251-00136-0).
 
Hermès Trismégiste, Corpus hermeticum. Tome 3, Fragments extraits de Stobée I-XXII ; éd. et tr. André-Jean Festugière. Paris : les Belles Lettres, 1954. (Collection des Universités de France). (ISBN 2-251-00137-9).
 
Hermès Trismégiste, Corpus hermeticum. Tome 4, Fragments extraits de Stobée XXIII-XXIX. Fragments divers ; éd. et tr. André-Jean Festugière. Paris : les Belles Lettres, 1954. (Collection des Universités de France). (ISBN 2-251-00138-7).
 
El fragmento del “Asclepio” está en la edición de Nag-Hammdi. Vea por favor mi Página Web: www.antoniopinero.com
 
En español Fracesc-Xvier Renau Nebot ha publicado (creo que en Colección Clásicas Gredos: Los textos herméticos. Introducción. Traducción y notas.
 
En cuanto a posibilidades de Internet, consulte, por favor, Usted mismo la Red.
 
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.ciudadanojesus.com 
Miércoles, 21 de Junio 2017
¿Fundó Jesús, o Pablo, el cristianismo?   ¿Es Dios corpóreo para la Biblia? “Compartir. Preguntas y respuestas” (247)
Escribe Antonio Piñero
 
 
Respetable Sr Piñero, recien me intereso en estos temas sobre cristianosmo primitivo. Y el interes comenzó por tres preguntas que escuché de un feligrés le formuló a nuestro párroco. Estas son: ¿era el bautista el verdadero mesías o jesús?, ¿fundó jesús o pablo el cristianismo? Y por, ¿es fidedigno lo escrito en los evangelios si fueron escritos tiempo después donde falla la memoria? Créame que me impresionó y no le cuento la reacción del cura. En cuanto a mi, entré en curiosidad y dudas. Hubo alguien que me comentó de su blog y obras. Y a eso voy, ¿cuál es el orden de lectura de sus obras para tener una buena comprensión y enfoque? Además, ¿me puede enumeras sus obras y cómo adquirirlas? Agradeciendo su atención a la presente
 
 
R.
 
Le respondo brevemente ya que sus preguntas son muy generales y requerirían muchas páginas para contestar debidamente.
 
 
¿era el bautista el verdadero mesías o jesús?
 
· Depende de quien se formule la pregunta. Para los discípulos de Juan Bautista ere este el verdadero mesías. Para los seguidores de Jesús es lo contrario. Toda esta respuesta está fundada en una lectura simple, pero crítica de los Evangelios.
 
 
¿fundó jesús o pablo el cristianismo?
 
· Ni Pablo ni Jesús. Ninguno de ellos tuvo la menor intención de fundar una religión nueva.
Jesús es el fundamento. Pablo puso las bases con su reinterpretación de Jesús e inició, sin pretenderlo conscientemente un proceso de  divinización que tardó siglos en concretarse. Las beses del proceso están ya en el Nuevo Testamento. Los discípulos de Pablo y la Gran Iglesia paulina fueron los que fundaron el cristianismo (en un proceso también lento), que tuvo su primer acto oficial y constituyente cuando a finales del siglo II la mayoría de las iglesias aceptaron un nueva lista de libros sagrados, ya verdaderamente cristianos.
 
 
¿es fidedigno lo escrito en los evangelios si fueron escritos tiempo después donde falla la memoria?
 
 
 
Los Evangelios son libros de propaganda de una fe. La memoria fallaba ciertamente cuando se escribieron, pero quizás menos de los que nos imaginamos. Un pueblo acostumbrado a memorizar falla menos que las gentes de hoy, que cultivan menos la memoria.
La cuestión de la fidelidad histórica viene no solo de fallos de memoria sin del proceso de idealización / divinización de Jesús, lo que hizo que se reinterpretara y  se sobreelevara su figura. Por ello “Jesucristo” es en realidad una mezcla de Jesús de Nazaret, del que poseemos ciertos datos razonablemente históricos; no muchos, pero suficientes, y de “Cristo”, mesías, que es una pura reflexión teológica, por la tanto no histórica.
 
 
Para mis obras entre en mi Página Web: www.antoniopinero.com.
Orden de lectura: recomiendo primero:
 
1. Año Uno. Israel y su mundo cuando nació Jesús. Ediciones del Laberinto, Madrid, 2007 285 pp. ISBN: 978-84-8483-323-9.
 
2. Guía para entender el Nuevo Testamento, Trotta, Madrid 2006. 568 pp. ISBN: 84-8164-832-9. 2ª edición 2007. 3ª edic. 2008. 4ª edic. 2011. 5ª edic. 2016. Hay además edición electrónica. Entre, por favor, en la página web de Editorial Trotta.
 
3. Cristianismos derrotados. ¿Cuál fue el pensamiento de los primeros cristianos, heréticos y heterodoxos?, Edaf, Madrid, 2007, 325 pp. ISBN: 978-84-414-2005-2.
 
4. “Guía para entender a Pablo. Una interpretación del pensamiento paulino”. Editorial Trotta, Madrid, 215. (Hay versión electrónica; consulte, por favor, la Página Web de la Editorial).

 
Pregunta:
 
Comparando el Dios de las vías tomistas con el aristotélico, que Tomás de  Aquino identifica al término de su estudio sobre las vías para probar la existencia de Dios  (...Id est quod OMNES nominant Deum: “Aquello al que TODOS llaman Dios”), por simbiosis de fe y razón, se ve que el Dios cristiano es claramente trascendente. Pero el judío Yahvé, ¿es inmanente (corpóreo?), Dios de la alturas habitante del séptimo cielo, o trascendente al mundo? No lo sé.



 
 
Respuesta
 
En toda la Biblia no existe la palabra asómatos= “incorpóreo”. Para la Biblia, Dios es, pues, corpóreo; de lo contrario no existiría. Un judío no puede concebir otra cosa. Pero a la vez su cuerpo puede llegar a ser “espiritual” (1 Corintios 15).
 
Para un judío antiguo la línea entre materia crasa y espíritu es continua, solo que se va adelgazando lentamente hasta casi desaparecer. La diferencia es cuantitativa solo… en apariencia; pero para la mente judía se hace de repente cualitativa (es decir, en un momento dado lo que era “materia” pasa a denominarse espíritu, sin que sepamos cómo. Un judío nunca explicó esto, sino que es así sin más. Dios puede ser el Gran Espíritu Invisible y a la vez ser “corpóreo”. Insisto en que si no lo fuera, Dios no existiría.
 
Por lo tanto, no sería justo, o adecuado, llamar “materialista” a la Biblia, incluido el Nuevo Testamento, ya que sus autores están totalmente convencidos de la existencia de lo “espiritual”. Peo como lo espiritual tiene también entidad, piensan ésta como “corpórea” a falta de mayor precisión.
 
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
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Lunes, 19 de Junio 2017
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Editado por
Antonio Piñero
Antonio Piñero
Licenciado en Filosofía Pura, Filología Clásica y Filología Bíblica Trilingüe, Doctor en Filología Clásica, Catedrático de Filología Griega, especialidad Lengua y Literatura del cristianismo primitivo, Antonio Piñero es asimismo autor de unos veinticinco libros y ensayos, entre ellos: “Orígenes del cristianismo”, “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos”, “Biblia y Helenismos”, “Guía para entender el Nuevo Testamento”, “Cristianismos derrotados”, “Jesús y las mujeres”. Es también editor de textos antiguos: Apócrifos del Antiguo Testamento, Biblioteca copto gnóstica de Nag Hammadi y Apócrifos del Nuevo Testamento.








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