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Cristianismo e Historia
Hoy escribe Antonio Piñero

El texto que comentaremos brevemente es el siguiente:

« Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Jesús en la cruz, referido al pueblo judío en general y en concreto a los que lo crucifican). »

• El principal problema de este pasaje es que no se halla en los principales manuscritos del Nuevo Testamento: el Papiro 75, los códices Sinaítico, Vaticano, Claromontano, Freeriano, etc. Ya sólo este hecho lo hace sospechoso. Por ello, la edición usual, científica, del Nuevo Testamento griego (Nestle-Aland, edición 27 lo edita entre dos paréntesis cuadrados, lo que indica que los editores dudan mucho de su autenticidad).

• Otro argumento en contra es que si se elimina el texto, el pasaje de Lucas fluye con toda naturalidad. Con otras palabras: parece un añadido prescindible.

• El tercer argumento negativo es que no se explica que unas palabras tan excelentes de Jesús se hayan “perdido” en el resto de la tradición.

• Por último, la frase atribuida a Jesús es sospechosa porque se corresponde bien con la teología del evangelista Lucas, que insiste mucho en el perdón por parte de Jesús y en la ignorancia del pueblo judío respecto a la persona de aquél. No es extraño, pues, -se argumenta- que sea un añadido de la tradición de Lucas.

A favor se suele replicar que

• Que el tema del perdón a los enemigos es judío y en especial propio de Jesús, como es bien conocido (Mt 5,44; Lc 6,27)

• Que este tema mixto del perdón por parte de Jesús y de la ignorancia de los judíos respecto a la figura y misión del mesías Jesús aparece indirectamente en otros pasajes de la tradición, con lo que podría tratarse de un recuerdo auténtico de palabras reales del Jesús de la historia.

Los textos indirectos de apoyo para la historicidad son los siguientes:

Hch 3,17 (habla Pedro: “Ya sé yo, hermanos, que obrasteis por ignorancia [respecto a Jesús], lo mismo que vuestros jefes”); Hch 7,60 (habla Esteban antes de morir apedreado: “Después dobló las rodillas y dijo con fuerte voz: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.» Y diciendo esto, se durmió”); Hch 13,27-28 (habla Pablo: “En efecto, los jefes del pueblo desconocieron [quién era en verdad Jesús] y lo condenaron… pidiendo a Pilato que lo quitara de en medio”).

Personalmente me convencen más los argumentos en contra que dudan, al menos, de la autenticidad. Por tanto, en caso de duda, lo mejor es no montar ningún argumento en pro de un sentimiento de una “filiación especial” por parte de Jesús, apoyándose en este pasaje.


En síntesis: tampoco el texto presente significa prueba alguna positiva en pro de la defensa de la tesis de que Jesús se creía un “hijo especial de Dios”, ya que hablaba tan familiarmente con Él y le pedía nada menos que el perdón.

Seguiremos. Saludos cordiales de Antonio Piñero.

www.antoniopinero.com

Antonio Piñero Miércoles, 21 de Enero 2009


Editado por
Antonio Piñero
Antonio Piñero
Licenciado en Filosofía Pura, Filología Clásica y Filología Bíblica Trilingüe, Doctor en Filología Clásica, Catedrático de Filología Griega, especialidad Lengua y Literatura del cristianismo primitivo, Antonio Piñero es asimismo autor de unos veinticinco libros y ensayos, entre ellos: “Orígenes del cristianismo”, “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos”, “Biblia y Helenismos”, “Guía para entender el Nuevo Testamento”, “Cristianismos derrotados”, “Jesús y las mujeres”. Es también editor de textos antiguos: Apócrifos del Antiguo Testamento, Biblioteca copto gnóstica de Nag Hammadi y Apócrifos del Nuevo Testamento.







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